By Candlelight Luz de las velas

DISCLAIMER: La autora de este fanfiction, no posee cualquier cosa referente a Harry Potter, ya que pertenece a JK Rowling y a las partes interesadas; no se obtiene ningún beneficio a partir de la redacción de este fanfiction.

Autora: TSURUSAKI EIRI

Resumen: Harry se escapa de la dura realidad de vivir la vida con la familia Dursley y propiciamente es inscrito en Midlothian, Escuela de Artes y Ciencias, donde se encuentra con un cascarrabias Draco Malfoy - el joven Lord de Caer Meadhan Lodainn (Castillo Midlothian). A la luz de las velas (By candlelight) cuenta la historia de lo peligroso que es vivir en un mundo de fantasía - y que el regreso de el espejo podría ser más difícil de lo que parece al principio.

ADVERTENCIAS: Slash (relación homoerótica) DMHP, AU / AR, criatura. M-PREG. Contenido no apto para menores de 17.

VII

Cómo alumbraré esta vela

Dando vueltas en la cama, la frente de Harry se arrugó en su sueño. Un gemido tranquilo escapó de sus labios y la voz discordante de Hermione que lo persiguió durante toda la noche y lo había estado acosando sin descanso durante el día, estaba distrayéndolo incluso en un lento ascenso a una nueva mañana. El Castillo Midlothian, en el día cinco de junio de ese año, comenzó tristemente.

Hermione estaba al corriente, o por lo menos, había pocas dudas en Harry que ella sospechaba algo sobre lo que le ocurrió el verano pasado. Ella había estado en silencio sobre ello durante el año entero, pero sus nuevas circunstancias eran en cierto modo tan inesperadas e impensables a Hermione que le había inducido el advertirle contra Draco, haciendo alusión a lo relacionado con Harry que no quería creer, pero él apenas detuvo a su retorcida mente de abastecer el diluvio de visiones absurdas. "Draco no te quiere", susurró el murmullo venenoso en su subconsciente, "Él no se preocupa por ti". "Tú, Harry, eres un donnadie. "

Pansy Parkinson sin embargo, ella era mejor que él en todo lo que podía imaginar, podría dar a Draco todo lo que quería, tenía un título, su intelecto, la forma en la que sería socialmente aceptable - y tartamudeó Harry en su mente con la idea del sexo, que en algún momento en la novedad de esta relación tácita, Draco podría empujarlo a necesitarlo y Harry se caería en pedazos en contra de los penetrantes ojos de color gris. Si pudiera olvidar oír las cosas que había oído, sentir las nauseabundas cosas que él había sentido, las lisas, rechonchas, manos, los sueños y los sueños, y sueños…

"¡Ya basta! 'Harry quería gritar; a Hermione, a los susurros en su mente, que lo convencían en creer lo peor de Draco, reproduciendo sus recuerdos manchados con otros hombres que tío Vernon, sin nombres, estudiantes sin rostro, la siniestra posesión del Profesor Snape, el amistoso asistente del guardián, el señor Davis, Draco imponente sobre él - «No es cierto - ¡Draco no es nada de eso! Él nunca podría- «Pero mientras se apoyaba en los brazos de Hermione en la mañana, confrontado con sus débilmente enterradas pesadillas, la garganta de Harry se había cerrado y tuvo un poco de valor en él para hablar en contra de todos y todo. Incluso ahora, horas y horas después, Harry se sintió volver a caer en este ciclo de impulso y rendimiento, y esto causó que no tan sutilmente evitara a Draco todo el día. No podía hacer mucho más que esto, sabía, no podía dejar que los susurros de duda masticaran y volcaran su fé en Draco. –Bas…ta - murmuró en voz baja en su sueño mientras una vergonzosa, lágrima desapercibida de dolor frustrante se filtró desde la esquina de sus ojos cerrados, pesada por las largas pestañas. Oh, pero estaba tan terriblemente afectado, con el recuerdo de la voz de tío Vernon.

Así como el tornillo y los pernos puestos en sus ansiedades desarticuladas fueron martilladas más y más rápido, hasta el punto en que esto arrastraba a Harry fuera del borde de la cama mientras luchaba en su sueño, un ruido estridente le sorprendió hasta despertarse. Los ojos de Harry se abrieron de golpe al tiempo que su corazón daba un vuelco en contra la jaula de su pecho, confundido por los sonidos que le arrancaban de la vigilia. El ruido parecía zumbir y gimotear como un villano - cada vez más fuerte - y al oír el gemido hosco de Draco, Harry se dio cuenta que era en realidad el ringtone de Draco, un sonido polifónico de algo sin nombre, para Harry, de una banda de rock alemán. Draco, por supuesto, negó ser un fan de tal música disonante, pero incondicionalmente lo llamaba "terapia alternativa" aunque podría decirse que era una cosa horrible con el que despertar en las primeras horas de la mañana, incluso para un entusiasta comprometido.

Lógicamente, en la intimidad de su propio dormitorio, Draco discutió a mil por hora y Harry vio empañado por el borde del perímetro de su cama mientras el hombre más alto iba en torno a tientas por el dispositivo delgado zumbando entre las sábanas, pequeñas luces azules intermitentes en la oscuridad. - ¡La re contra puta que lo parió! - Draco arrastró las palabras. Por último, con el celular en la mano, lo abrió bruscamente y murmuró enfadado hacia el receptor.- ¿Quién carajo es?

-Draco.

Los tonos cultivados fueron inconfundibles, claros e inmaculados, ya que sonaron correctamente del altavoz. Harry, físicamente recordó a su aversión infantil, se escabulló un poquito hacia atrás al reconocer la voz del padre de Draco. Por cierto, y de manera más que una pizca audaz, el heredero Malfoy estaba muy poco intimidado por un tono tan disconforme; una valentía que había cultivado con el tiempo con práctica para el asombro de Harry.

-¿Sabes qué hora sangrienta es aquí?

-Soy consciente.- fue la respuesta indiferente. - Pero esto atenta a garantizar que puedas responder a mi llamada.- El padre de Draco apenas hizo una pausa antes de continuar con un leve tinte de acoso en la vena de su tranquilo discurso habitual. -Vuelve a casa.- dijo.- A Dordogne.

-Estoy en casa.- replicó Draco, un tinte de amargura torcía su voz ya hosca. Harry miró por encima del borde, mientras el rubio se sentaba. -Todavía es mi castillo ¿no es cierto?

-Draco. - Ahí estaba de nuevo, el descontento perpetuo enrollándose alrededor del antipático tenor Lord Malfoy. Pensando de nuevo, Harry comprendió que no había oído hablar o incluso visto al viejo caballero en un tiempo muy largo, tal vez sólo brevemente durante el día de San Esteban, pero poco más. Era extraño que no lo hubiera notado antes, pero Harry tuvo que admitir que él no era el estudiante más atento en el castillo. Y menos todavía si se trataba del patriarca Malfoy. -¿Hay una razón posible de por qué no pasarás el verano conmigo? ¿Tu propio padre? Presumo, que tu nuevo coqueteo te mantiene tan comprometido. -Entonces, Draco se tensó de manera que las cuchillas de sus hombros cambiaron bajo su camisa fina y Harry lo sabía por la señal significativa que era. La risa ligeramente condescendiente de Lord Malfoy derivó a través del altavoz. -¿Touché?

-Pas de touché.- refutó el heredero Malfoy, sacudiendo la somnolencia persistente al mismo tiempo que se pasó los dedos por el pelo fino. Suavemente y el goteando burla, añadió a la confusión de Harry, casi de manera brusca.- ¿Por qué no vienes aquí? ¿O madre no sólo te desterró de su cama, pero también del país?- probando una verdadera respuesta de su padre ineficaz.

-Cuida tu boca.

-Voy a decir lo que se me cante*, gracias.- La línea se desconectó y Draco se volvió para mirar a su rebelde teléfono celular. Se veía a Harry como si Draco estuviera tratando de aplastar el dispositivo delgado en su mano, retando a su padre para que llamara enseguida. Oportunamente, Lord Malfoy no intentó tal cosa como provocar Draco en otra pelea. Pero los pensamientos de Harry dieron acerca de las cosas que Draco había insinuado hace unos instantes. Entonces cayó en la cuenta y los labios se separaron en un jadeo suave.

Al oír el sonido apagado, Draco levantó la mirada hacia el segundo nivel y se quedó mirando un instante, tan sorprendido como Harry por ser notado. Una ancha cruz de emociones se deslizó en las cejas expresivas de Draco y labios finos, sin embargo, en la oscuridad cercana, Harry apenas podía distinguir un destello de emoción del contrario. Se perdió el suspiro de añoranza eclipsado, el cepillo de dolor y abatimiento, y la decepción, pero no había duda de la mueca truculenta, que hizo clic en la irascible lengua de Draco y el ruido de los talones mientras Draco se giraba alrededor de la cama.

-¿Draco?- Harry llamó suavemente, preocupado por lo que la conversación telefónica podría significar para el alto y rubio, y sin embargo Draco ignoró deliberadamente a Harry mientras se metía en su camino hacia el baño contiguo. La mirada enojada, aunque templada y sujeta a la ruta por delante de él, se sintió como una bofetada física a la mejilla de Harry, pero eso era lo menos que se merecía por evitar a Draco la mayor parte del día. Este único momento de desinterés picó mucho y Harry retrocedió ante la idea de cómo Draco debió de sentirse el día de ayer. Lo lamentó y deseó no haberlo hecho. ¿Por qué no había pensado que Draco podría ser lastimado por sus acciones? Ahora, por supuesto, con la conducta fuera de guardia de Draco, Harry pudo ver lo molesto que el rubio se sentía - con su padre, con Harry, y más que probablemente, con todo el mundo.

La luz brillante resplandeció detrás del sello de la puerta del baño, los sonidos de agua que saltaba y las salpicaduras se transmutaban a través de la pared. Harry apoyó su cabeza sobre el borde de su nivel, esperando a Draco, impotente con la necesidad de tranquilizarse y de que Draco estaba bien, que no estaba demasiado enfurecido con él - y en eso, los culminantes pensamientos inquietantes se escaparon de su tenaz captura. Draco, su amigo valiente y desafiante a través de todos sus años de infancia juntos, el joven con el que ahora estaba en una relación desde hace un mes, su quintaesencia de la luz del sol - Harry gimió en su error estúpido, ¿por qué tenía que ser tan… miedoso?

"Draco realmente se merece algo mejor que yo-susurró Harry, sintiéndose pequeño, y, sin embargo, era esa la clase de pensamiento que comenzó todo en primer lugar.

El eco de un chasquido sordo hizo que Harry bruscamente se sentara. Podía oír el hábito de Draco de putear* acaloradamente cuando estaba con algún tipo de dolor y esto movió un sentido de alarma en el chico más bajo mientras Harry se apresuraba a escalar por la escalera hacia el nivel inferior.

De pronto la puerta del baño se abrió bruscamente y Draco salió atendiendo su puño izquierdo contra su pecho, lanzando espumantes blasfemias sarcásticas en su ira. Esto iba convirtiéndose en forma progresiva por lo lejos en un comienzo sin provecho en lo que estaba destinado a ser un día especial y ver a Harry esperar con preocupación sin reservas en su cama - de pie con sus pantalones cortos y la camisa de dormir pequeña - a pesar de haberlo rechazado la mayor parte del día anterior, que sirvió a ambos para irritarse y sin embargo, ganó sobre los sentimientos del rubio. Muy poco podía percibirse desde el rostro aristocrático, Harry no podía saber que Draco estaba demasiado consciente de la razón detrás de este último escondite. Harry siempre estaba corriendo de él y la boca de Draco se secó al recordar la escena en el campo de juego.

-¿Te has hecho daño? -preguntó Harry con su mirada desesperanzada, sin pretensiones, abierta y buscando por Draco - pareció presionar al joven heredero en un espacio cerrado de obediencia, simplemente por la fuerza del contacto fugaz de Harry. Imposible, de imaginar que el muchacho espigado no sabría de sus encantos propios, pero allí estaba, inocencia de otro mundo en la naturaleza de Harry. Ni que decir que era uno de los encantos de Harry que atrajo los afectos de Draco, y Cedric, sin él saberlo, sólo ahora, sin embargo, las acciones de Harry regalaron una impresión terriblemente cruel cuando Harry, él mismo, era igualmente inconsciente de ello.

-Está bien.- respondió Draco con los dientes apretados, frotándose los nudillos enrojecidos.

-No, no lo estas. –las ágiles manos de Harry se extendieron para apresar las muñecas de Draco cuando el rubio estaba lo suficientemente cerca, los huesudos nudillos de la izquierda estaban calientes y palpitantes bajo su tacto, la piel tirante y seca roja levantada. Draco había obviamente golpeado bastante duro, muy probablemente contra el lavabo de mármol.

-He dicho que está bien-susurró Draco, tirando para liberarse del agarre de Harry, a pesar de que apenas se alejaron el uno del otro. Separar la brecha era una imposibilidad a pesar de la obvia tensión que colgaba entre ellos por lo que torpemente se detuvieron, Draco con los pies firmemente plantados en el piso de su dormitorio y Harry, elevado a la altura exacta de Draco, de pie encima de la más amplia, cama de abajo. -No duele.- murmuró Draco, desviando la mirada cuando se dio cuenta de la cálida humedad brillando en la esquina de los ojos verdes de Harry.

-Oh. - Harry parpadeó con fuerza, fortaleciéndose para tener valor. Sin embargo, él tiró de los extremos de las mangas con sus dedos nerviosamente. -¿Qué era eso antes? Con tu padre.- trató Harry, con la esperanza de reparar lo hecho.

-Que te imp… -Draco instintivamente comenzó, pero reprimió la fea replica cuando su errante contemplación notó la forma en que Harry empuñaba el dobladillo de la camisa de dormir cariñosamente desgastada - algo que Harry todavía no se despegaba. Bufó dejando escapar un largo suspiro, dio un paso hacia atrás y se paso las manos por el pelo como si quisiera sacudirse su resentimiento no guiado. Luego se volvió para encorvarse en la cama. -Es complicado.- murmuró él-. No pasó mucho tiempo para que Harry se estableciera provisionalmente a su lado y Draco no tenía el corazón para empujar a Harry o castigar al niño por mucho que lo ignorara injustamente antes. Arrastrando a ambos hasta apoyarse en la cabecera, Draco envolvió un brazo por los hombros estrechos y se deleitó en su proximidad, facilitando la extrañada satisfacción cuando sintió a Harry empezar a relajarse en su contra.

Es evidente a Harry, que Draco escasamente quería compartir sus problemas, pero al tiempo que el chico delicado enterró su cabeza contra el pecho firme bajo suyo y se sintió arrullado por los latidos del corazón rítmico, querer saber ,lo que fuera que consternaba al espíritu de Draco ,pareció natural. Él se preocupaba por Draco - sinceramente, y con una ternura piadosa, y la cara cada vez más familiar de Draco tenía la misma mala cara que causó que sus labios se estrecharan y se ensancharan en los lados y, la inclinación misma de las cejas finas y ¿cómo podría Harry alguna vez permitirse el estar tan completamente confundido y aterrorizado en el espacio de las pocas palabras de Hermione? "Lo siento, Draco" Harry quería decir. Se agarró de la camisa de algodón debajo de la palma de su mano con fuerza, respirando profundo por el hueco del cuello de Draco.

-Padre ha estado tratando de vender las propiedades de la familia.- dijo Draco, con brusquedad y sin mucha persuasión, apenas antes de que Harry pudiera pronunciar las palabras de disculpa de sus labios. -Esencialmente, él quiere licuar nuestros activos y convertirlos en oro.- Harry no comprendía muy bien el significado de eso, pero la esencia de una explicación más detallada de que Lord Malfoy estaba tratando de amasar sus fortunas en una forma más firme, que estar en la demora económica, estaba en la forma de lingotes.

-Eso no suena tan horrible. El ve por su familia-balbuceó Harry en el fulgor agudo que Draco le disparó.- Sólo estoy diciendo, Draco, tu padre se preocupa por ti. Pero ¿por qué es necesario volver casa? ¿Qué tiene eso que ver contigo?

–Todo.- en los albores rastreros, la voz profunda de Draco retumbaba en su irritación insustancial y aunque difícilmente Harry se había imaginado que podía hacer cosas para el rubio, algún día se daría cuenta de que era su mera atención que tranquilizaba y sanaba cualquiera que sean los dilemas que aproblemaban al rico heredero . -Ha estado licuando mis bienes. No estoy muy seguro de lo que en realidad está… - se le está saliendo de las putas manos.- se quejó Draco. - ¿No te acuerdas de que te mencioné un primo de madre? ¿Sirius Black? Sí, bueno, hubo al parecer un nuncupativo, oral, se extenderá por una suma de dinero inhumano, relaciones comerciales, carteras - Draco agitó su mano libre de moretones, con indiferencia, como si dijera que varios millones de libras que valían fortunas no era tan impresionantes.- No viejo dinero, pero recién hecho del comercio que había segregado fuera del negocio familiar.- Harry sintió su mandíbula ligeramente desbaratarse.

-¿E hizo todo eso por ti? ¿Por eso tu padre llamó? ¿Él quería que le permitas - licuarlo? -preguntó Harry, con aprensión, utilizando los términos que acababa de aprender.

-No del todo. Sirius lo encomendó a un ahijado sin nombre que estuvo esperando, pero luego murió antes de que cualquier cosa pudiera ser redefinida. Padre está tratando de llevar el asunto a los tribunales, alegando que yo soy el último de la "Noble y Antigua Casa Black ' y puedes imaginar bien lo como eso va a sonar en frente de un órgano judicial.- Los ojos grises de Draco rodaron hacia arriba brevemente, expresando su exasperación.

-¿Lady Malfoy puede impugnar esa afirmación también, no te parece?- Harry se preguntó en voz alta.

-Ella podría.- Manos pacientes frotaron sus hombros sin hacer nada, animando al chico bajito. -Pero ella no quiere tener nada que ver con eso. De hecho, ella quiere que padre no tenga nada que ver con esto tampoco y por supuesto, padre no pasará una oportunidad como esta, simplemente porque madre tiene pocos escrúpulos acerca de tomar los derechos previstos.- y casi como una idea tardía, Draco agregó.- Es una de las razones por las que están separados en este momento.

-¿S-separados?- sorprendido con la repentina noticia que se habla en actitud afectada habitual Draco, Harry débilmente tartamudeó, -¿Cuándo? ¿Por qué - ¿Cómo? -" No podía imaginar lo que Lady Malfoy debe haber sentido todo este tiempo y él nunca se dio cuenta. Él quería levantarse, para preguntar una vez más a Draco si había oído las cosas correctamente pero la mano acariciando distraídamente a lo largo de su hombro lo mantuvo hasta que se relajó. -Yo no lo sabía.- Harry murmuró débilmente.

-Lo sé. Está bien, pasó bastante en silencio el pasado verano. Madre, al menos, es más feliz en su mayor parte, y padre le prometió que no pisará Gran Bretaña sin su consentimiento.

-Ella… ¿ellos necesitan todo el canal Inglés entre ellos? -Ahora era demasiado para comprender. Harry se apartó de los brazos de Draco para observar con fijeza al rubio, incrédulo, tratando de averiguar si Draco se estaba burlando de él.

No estaba. -La familia Malfoy es originalmente de ascendencia francesa. Madre consideró más apropiado.

"Lady Malfoy está divorciada... y Harry no había sido consciente de ello. No estaba seguro de cómo debería sentirse por la disparidad marital entre sus tutores y parte de él esperó que las otras razones para alimentar su separación no fuera de ninguna manera su presencia. -No quise… Lo siento, Draco. - Harry susurró mientras su barbilla se curvaba hacia abajo mientras azuzaba el borde de las mangas con tristeza.

-¿Qué pasa? Mis padres pueden cuidar de sí mismos.

–Yo… Lo siento.- sintiendo el cambio de conversación más por el tono de voz de Draco que por el perpetuo ceño adornando los delgados, labios pálidos, Harry se acercó. Apoyó las manos contra el pecho de Draco, sentado entre las largas piernas de corredor, y en gran medida levantó los ojos para que quedaran atrapados en la línea de la aguda mirada de Draco. No podía - estaba tan desolado. -¿Estas… Te he estado evitando.

-Sí, aunque parezca extraño, me di cuenta.

-Lo siento mucho.- y entonces ya era demasiado duro para detener el flujo de disculpas. Él no podía sostener nada a cambio y el torrente de palabras y frases que se habían disparado sus principales dudas giraban en la superficie mientras relataba el argumento de Hermione después del partido de rugby. Podría haber jurado que no tuvo mucho sentido en esos minutos susurrados - eludiendo el problema de su tío Vernon - pero estuvo Draco sentado, inmóvil, mientras escuchaba la confesión de Harry. Al final de ello, Draco dio un suspiro de cansancio luego ahuecó el dorso de las manos delgadas de Harry que seguían presionándose contra su pecho.

-No puedes mantener este tipo de cosas a ti mismo. No funciona de esa manera. Dime, por favor-pidió Draco, engatusó con su voz baja, mientras se inclinaba hacia delante, sosteniendo la mano de Harry cerca de su izquierda, y Harry estrechamente podía contar con los latidos gemelos del corazón firme bajo sus dedos. -La próxima vez, sea lo que sea… dime.- De alguna manera, el suave murmullo de Draco envolvió los hombros de Harry con la culpa y se estrecharon con el peso de la misma. ¿Cómo podía haber pensado alguna vez que a Draco no le importaba?¿Por qué siempre tenía que pensar de esta manera?

Siempre tan suavemente, susurró Draco su nombre, alcanzando con una mano cálida a levantar la barbilla. -Debería haberlo preguntado antes, pero… ¿de verdad … ¿Quieres con honestidad estar conmigo?- Harry no podía pensar en responder a la incertidumbre de Draco con palabras. Se inclinó hacia al frente el resto del camino y se abrazó al adolescente más alto estrechamente, reprendiéndose por poner una expresión de dolor en el rubio que era tan seguro de sí mismo por lo general y, sin embargo Harry estaba feliz de escuchar inconscientemente por último, la confesión involuntaria que había estado esperando; que Draco había estado esperando lo mismo que Harry.

-Pensé… Draco, lo siento mucho… yo sólo…- pero Harry no podía decir que tenía miedo de algo que él sabía, no se atrevía a explicar.

–Ya no duermo con Pansy. No lo he hecho desde entonces.- Draco dio una pausa dolorosa, girando en torno a las palabras- De ese momento en el que me llamaste. Eso era lo que te preocupaba, ¿no? Ten un poco de fe en mi, bebé llorón.- y Harry se echó a reír sin emitir sonido a través de su sollozo de alivio en las dulces palabras.

-Oh, Draco. - se quejó el joven espigado.- ¿Por qué siquiera te molestas conmigo? Soy siempre tan - tan estúpidamente miedoso…- No hubo una oportunidad de continuar en su auto despreciativo malhumor cuando Draco selló su boca con labios contundentes, exigiéndole que olvidara esos pensamientos tan horribles. Él nunca notó el determinado brillo en los ojos de Draco o el alcance y desesperado puño en la camisa en la parte baja de la espalda de Harry, que apenas podía llegar a un acuerdo con la forma en que Draco realmente lo necesitaba. El jadeo, la succión abierta de su boca grana, la palma gruesa y ardiente acunando la mejilla que lo mantenía conectado a tierra, Draco rodeándolo, y las vertiginosas alturas de física pertenencia que Draco dio a su estructura perdida, algún día, tal vez, Harry aprendería a ser un poco más fuerte, lo suficiente para aceptar la verdad de su propio valor - y que Draco lo veía como incomparable.

De forma inapelable, sus mejillas y el puente de la nariz se pusieron carmesí brillante, con dificultad para respirar en compensación. Relajado y contento, Harry topó su frente contra la piel fría de Draco y sonrió cuando sintió las manos que lo apoyaba curvarse alrededor de la parte posterior de su cuello y cerca de su lado. -Felices dulces dieciséis, Draco. - Harry murmuró, recordando, lánguidamente sin hueso en la estructura cálida del cuerpo de Draco envuelto a su alrededor como la más bella manta.

-Sí, bueno.-Draco dijo arrastrando las palabras, riéndose un poco cuando Harry tiró a los dos hacia abajo sobre las almohadas por un abrazo.- Ahora lo es.

o

A pesar del duro inicio, los chicos cambiaron rápidamente la dirección de todo el curso de su mañana a un día más memorable. Harry, acompañado de un silencioso Draco que mantuvo sus brazos o alguna otra parte de él enroscada alrededor del chico más menudo, pasó la mañana diciendo adiós a Cedric en las habitaciones privadas del ex muchacho de sexto. Era un poco duro el intentar ir a abrazar al graduado con Draco torpemente sosteniéndolo, pero Harry no pudo ser disuadido. Por último, cayó en cuenta entonces que ya no iba a ver a Cedric jugar al rugby, o almorzar con él, o simplemente prestarle un oído atento.

Cedric sin embargo, parecía sólo ofrecer estimulantes y alegres sonrisas, erizando el pelo de Harry de vez en cuando el estudiante más joven se puso en el camino de su embalaje de última hora. -Sí, Harry, te echaré de menos también. Ahora, ¿por qué no se sigues adelante y mantienes la puerta para mí? Malfoy y yo saldremos con mis cosas.- Alegre de ayudar, Harry se desenganchó de la mano de Draco, saltó de la cama en la que había estado contrariado, y salió de la habitación para abrir la puerta principal. Esperó y esperó, y comenzó a sentirse un poco tonto después de diez minutos de la sujetar la perilla como un portero dejado de lado.

"¿Cuántas maletas tiene?" Se preguntó Harry.

Finalmente, salieron de la habitación; Cedric arrastrando un baúl con ruedas unidas a la parte inferior y Draco llevando un bolso pequeño. En la puerta, Draco arrojó la bolsa a Cedric y pareció abrirse una sonrisa forzada al anterior capitán de rugby. -Ten cuidado ahora, Diggory.- dijo Draco, chorreando algo sospechoso en su tono. Harry frunció el ceño mientras trataba de averiguar por qué Cedric hizo una mueca y siguió intentando frotar su lado sin llegar a parecer que estaba.

-Supongo que esto es.- Harry murmuró abatido. Él no tenía especial interés en ver a Cedric en las puertas de la escuela, sabía que de modo inevitable, siempre recordaría haberle dicho adiós allí y por lo menos, si se separaron, Harry podía evitar pasar por estas habitaciones.

Cedric se inclinó hacia abajo para darle un último abrazo, manteniéndolo más tiempo que antes, mientras que con amabilidad trató de animar al más menudo. -No es para siempre, sólo recuerda eso, Harry. Y haznos un favor, ¿quieres?

-Depende del favor.-Harry contestó con descaro, sus hoyuelos se marcaron cuando Cedric se echó a reír alegremente.

-Cuida bien de ti mismo, ¿no? Eso es todo lo que pido. Y habla con Hermione en algún momento, sabes cómo es, no estaba más que…

- Siendo una amiga.- Agarrándose a la mano de Cedric una última vez, Harry lo soltó y dio un paso atrás en la presencia expectante de Draco. Dio su mejor, y radiante sonrisa como respuesta y saludó a Cedric que salió por la puerta. Donde todo estaba tranquilo y los únicos sonidos proporcionados eran los tic-tac del reloj de pulsera de Draco, el susurro del castillo, y el débil eco de las puertas de la escuela cerrándose en sonido metálico tras el último estudiante que dejó Midlothian, Harry permitió ser arrastrado en un día de sinsentido y caótico, que sólo podría crear Draco; y ellos creían, en la forma en que los amantes más jóvenes hacían, que nada podría ir mal con su tiempo compartido y que nada - ni el mundo ni el destino, ni el azar o dios, ni la enfermedad o la muerte - lo podía impedir.

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N/T: *Decir lo que se me cante: Arg. Decir lo que me dé en gana.

*Putear: Arg. Decir palabrotas, malas palabras, maldecir, etc.

Aquí va la primera parte del cap. Qué pena con Cedric, che.