Hogar.
Alice POV
Deje a las chicas en el buffet y cuando pude me las ingenie para salir y cazar un par de perros abandonados que encontré.
Regrese al colegio cuando todos estaban en sus aulas, el timbre ya había tocado por lo que supuse que ya estaban en el aula. Camine hasta el principio de la escalera y una visión me abordo…
II. "Hogar"
El soñador y el vino.
Poeta sin una rima.
Un escritor viudo desgarrado por las cadenas del infierno.
Un último verso perfecto,
todavía es la misma vieja canción.
Oh Cristo,
Cómo odio en lo que me he convertido.
Llévame a casa.
Escapa, huye, vuela lejos.
Las imágenes se encimaban una contra otra…
Las imágenes se encimaron una contra otra haciendo mucho más difícil la tarea de ver que acontecía en cada una de ellas. Pasaban a una velocidad vertiginosa y no me permitían verlas con precisión ni atisbar de lo que trataban hasta que pude controlarme y calmarme.
Era el aula, Carlisle se presentaba después que llegaran Lucía y Luana al aula. El hablo y explico el motivo de su estadía, corta, en la escuela y lo que esperaba poder enseñar.
Edward intentaba calmarse pero la risa lo estaba descontrolando, al parecer eran demasiado graciosos los pensamientos de 24 muchachas hormonales de 18 y 17 años, y Bastian, el pobre estaba desesperado, necesitaba con urgencia abrazar a Lucía y decirle toda la verdad, y poder hablar otra vez con su hermana, pero se controlaba bastante, gracias a mi Jazz quien lo mantenía al margen y lo dejaba hacer comparaciones.
Carlisle siguió al mando de la clase y cuestiono si empezaban a presentarse mirando a Lucía, hasta un ciego se daba cuenta de los sentimientos que empezaban a surgir en su marchito corazón por ella, independientemente de que fuera la descendiente de Amalia. Cuando pude contemplar a Lucía me sentí mal y una inútil, me entristeció su estado, estaba mucho peor que cuando llego.
-¡Dales Soalle!- le grito una compañera, sonreí al ver la mirada asesina que le dedicaba Carlisle por unos segundos sin que la chica se diera cuenta.
-¿Te sentís bien?- la ternura y la preocupación con la que hablo calentaron mi frío y marchito corazón, la amaba, pero aun no lo reconocía. La amaba y le dolía verla así, verla como se destruía así misma. Ella asistió, terca como su antepasado y ella solo eran y le pidió salir, Carlisle tuvo que reprimir el instinto de tomarla en brazos y llevarla corriendo al hospital y la dejo irse, no sin antes pedirle a Edward que la vigilara.
Ella salió y fue directo a los baños donde devolvió, hasta su primera papilla, creo. Ahí, bajo aquella luz parecía tan débil y frágil que incitaba a abrazarla y cuidarla como si fuera un pequeño cachorro indefenso, enternecería a cualquiera, y quien no la quisiera era porque era un necio. Con pasos trémulos y su cuerpo temblando a más no poder salió del baño para mojarse el rostro, sus anteojos quedaron olvidados en la pileta mientras se contemplaba y acariciaba con lentitud sus ojeras. Busco en sus pantalones el medicamento, pero ya era demasiado tarde, cayó como peso muerto sobre la losa del baño desparramando todo el contenido del frasco…
Solté y aspire el aire que había contenido sin darme cuenta para subir a toda la velocidad que mi condición me permitía y alcance la puerta del baño para recoger el cuerpo inerte de Lucia del suelo. Llame a Edward y estuvo conmigo en menos de un segundo, llamo a los preceptores, ninguno pregunto qué hacíamos fuera, simplemente llamaron a Carlisle y al SAME para que atendieran con urgencia a Lucía.
Edward POV
Me preocupaba el hecho que Alice no volviera pero sabía que ella se podía cuidar muy bien sola, por lo que no le di mayor importancia.
Carlisle entro, los pensamientos de él giraron en torno a un único eje, Lucía. Había una muchacha, demasiado perspicaz para su propio bien que barajaba ciertas suposiciones, ninguna muy alejada de la realidad, pero siempre las guardaba para ella. Las otras se devoraban a Carlisle a fuego lento, en algunas cabecitas la imaginación dejaba poco a la realidad, el pobre Jasper no sabía que más hacer, se repartía entre controlar a Bastian y no dejar que las emociones que pululaban aquellas cuatro paredes lo afectaran.
Pase por la mente de cada uno de los habitantes del aula hasta la de Lucía, muy ilustrativa, quien, ausente, recordaba como lo había conocido a Carlisle, sospechaba, idea absurda tras idea absurda, alguna que otra más bizarra que la anterior, pero nada de qué preocuparse. Daba gracia los intentos que tenia ella por odiarlo o para que no le gustara, todos en vano, si lo que decía Lilith era cierto, ni Carlisle ni ella tenían forma de huir de este.
Carlisle se presento, poco después de la llegada de Lucía y su compañera y empezó con una breve explicación de lo que iba a hacer junto con nosotros ese poco tiempo que íbamos a compartir. Varias suspiraron pensando en el de una forma demasiado hormonal, el pobre de Jasper ya no sabía a quién recurrir, más, sin tener noticias de Alice. Bella lo intentaba calmar pero no era suficiente.
-… ¿Empezamos?- pregunto Carlisle para todos pero en realidad estaba mirando a Lucía preocupada, había que estar ciegos para no darse cuenta de la extraña atracción que había entre ambos.
-¡Dale Soalle!- grito una de las chicas delante de nosotros, ganándose, tan solo por algunos segundos la mirada asesina de Carlisle, quien pronto desvío la vista para fijarla en la chica. ¿Está bien? pensó para que solo yo lo escuchara, pero estaba igual que confundido que él. Ella asistió, diciendo que nada pasaba, que solo necesitaba algo de aire.
Vigílala Edward. fue lo único que me pidió Carlisle antes de seguir con la clase.
En nada, los pensamientos de Alice me llegaron, y con ellos la visión que estaba teniendo, busque los pensamientos de Lucía pero no existían, no pude evitar tensarme en el lugar observando a Carlisle, el pareció preocupado pero antes que pudiera preguntar.
-Profesor ¿Puedo ir al baño?- le pregunte una vez que llegue hasta el. ¿Qué paso? ¿Lucia está bien? -no lo sé…- ante mi respuesta se quedo preocupado.
-Vaya…- susurro antes de seguir con la clase. Llegue junto a Alice que observaba horrorizada el piso, entre sin preocuparme que fuera el baño de mujeres y la levante del suelo, era demasiado liviana y pequeña.
-Voy por ayuda…- susurro ella antes de ir por un preceptor, quien llamo a Carlisle, este no se hizo rogar y vino.
Verlo acariciar el rostro de ella y tratando de hacerla despertar te hacía sentir extraño, al parecer lo que decían era cierto. "Dos personas enamoradas y destinadas a estar juntos destilan mas amor que toda la humanidad".
Algunas de nuestras compañeras salieron, primero las preocupadas, las tres amigas de la chica, preocupadas al ver a su compañera, a su amiga así, después cayeron las chismosas y el viejo de química y física, con dos de sus alumnas que no dudaron en acercarse para ver cómo estaba su amiga. Era una marea de preocupación, de miedo, pánico, dolor y angustia, todo saliendo de una misma persona, suerte que Jasper no había salido.
Carlisle se termino yendo con el SAME una vez que este llego, todos los vimos yendo y la última imagen de aquella chica alegre convertida a una especie de muñeca de trapo con una mascarilla de oxigeno en el rostro podía llegar a derretir y hacer latir al más muerto corazón.
El preceptor nos obligo a todos a regresar al aula. El resto de la mañana pasó sin otro altercado más que el hecho que toda la escuela se había enterado de la descompensación de Lucia.
Cuando el timbre sonó después de las dos horas de matemáticas los siete nos apresuramos a salir.
-¿Alice?- pregunto una voz, era la amiga de Lucia. Yo me encargo pensó Alice antes de alejarse con Jasper mientras nosotros nos íbamos al auto a esperarla.
Luana POV
Observe como Lucia salía del aula y me extraño la preocupación en el rostro del profesor. La clase siguió por unos minutos hasta que uno de los hermanos de Alice, creo que se llamaba Edward pidiera salir al baño cosa que el profesor permitió. Después de que saliera, unos minutos, se empezaron a escuchar algunas voces desde afuera y apareció el preceptor, Jorge por la puerta para decirle algo al profesor quien salió junto con este. La puerta después que los dos se fueran se abrió por el viento y lo que vimos nos dejo a todas asombradas, el chico nuevo, Edward, sostenía entre sus brazos el cuerpo inerte de Lucia. Mire a Eliana y a Day, las tres intercambiamos miradas antes de salir para ver qué pasaba.
-Jorge ¿Qué paso?- le pregunte al preceptor quien se pasaba una mano por el pelo con desesperación.
-Lucia se desmayo, parece que tuvo una descompensación…- los cuatro vimos como el profesor nuevo observaba y atendía a Lucia con precauciones y preocupación desesperante, parecía un nene asustado al perderse del cobijo de su madre.
-¿Está bien?- pregunto Eliana observando al doctor.
-Jorge ¿Qué paso?- comenzaron a salir todos, la que hablo fue Cintia, pero se cayó al verlo todo.
-Chicas vamos al aula, dejen a su profesor trabajar…- Mónaco había salido del aula de cuarto y varias chicas asomaban su cabeza, Valeria nos alcanzo pronto pero nos dejo acercándose a Lu, Eliana hizo lo mismo y con Day nos quedamos cerca. Los del SAME no tardaron en llegar, vimos como la subían a una camilla y le ponían una mascarilla, eso fue lo último que supimos de ella.
Jorge después nos obligo a volver al curso y continúo la mañana. Jesica le contó a los profesores, como si ella se hubiera preocupado, de lo que le había pasado a Lucía, pero mucha importancia no le dieron salvo la profe de matemáticas y el de física.
La mañana siguió sin percances, Martín y dos chicas más vinieron a preguntar por ella pero les conté lo que le había pasado y se preocuparon mucho. Por otro lado Valeria no paraba de decir que era una pelotuda, ella me contó que le había dicho que estaba enferma. Entre todas las cosas que escuche, hubo una que me dejo extrañada.
-Mica para vos ¿está bien?- le pregunte, la aludida me miro como si no pudiera creer que yo le preguntara eso.
-¿Lucía?- me pregunto, asentí. –Si está bien no es mi problema al igual que si está mal, pero creo que las cosas vuelven en la vida…- eso me hizo acordar del malentendido que habían tenido, y me dio bronco el hecho que a pesar de lo que a Lucía le preocupo cuando le quisieron robar y que ella no se preocupara ni un poquito de ella.
-Se está muriendo ¿no?- le pregunte a Alice, la chica nueva cuando salíamos de clase, estaba con su novio creo, uno de los gemelos Halle.
-Carlisle no va a dejar que eso pase…- comento ella algo triste por mi poca fe.
-Ella no va a dar el brazo a torcer… créanme, se que tiene motivos suficientes como para querer dejar que todo siga…- les comente, ella me miro como si supiera de lo que hablo.
-Por eso necesita personas como vos cerca, y no todos esos pendejos que se hacen los amigos y después la tiran…- comento mirando sobre mi hombro, me gire para ver a Micaela hablando con Karen, Jesica, Carolina y Lara. –Pregunta a la gente que es lo que esconde detrás de ella y después fíjate si vos sos capaz de confesar tus crímenes frente a ella…- me comento antes de irse de la mano del chico.
El resto del día me la pase pensando en eso, ni los Cullen, ni los Hallen ni el chico Cortez aparecieron a la tarde, Vale no dejaba de putear a Jesica y a todas las pendejas, pero sabía que aun se hablaba con esa piba.
-Hable con Micaela…- comente mientras estábamos en el patio, ella me miro. –Le pregunte si para ella estaba bien Lu…- y le conté todo lo que me dijo, si no la hubiera parado iba derecho a cagarla a trompadas. –Déjala… no vale la pena… Alice me dijo que pregunte a la gente que es lo que esconde y creo que ya empecé y que después me fijara si soy capaz de confesar mis crímenes…- ella me miro entendiendo.
-Dice que te fijes que es lo que los demás piensas y los compares con vos, y te fijes si sos capaz de decirle lo que pensabas a ella en la cara…- asentí, era a la misma conclusión a la que había llegado.
Carlisle POV
La observe sentado junto a su cama, estaba conectada a varios aparatos pero ahí, justo ahí, acostada sobre esa cama y rodeada de esas frías maquinas parecía más indefensa que nunca y me sentí la peor basura por permitir que las cosas llegaran hasta aquella instancia. Tendría que haber cedido cuando ella quiso hacer el cambio de médico, pero no, como el maldito monstruo egoísta que era no quise.
Suspire cansado contemplándola dormir, no pude reprimir el acariciar su rostro y correr aquel mechón de pelo rebelde. Parecía tan frágil, tan inocente, y cada vez más me reprimía el hecho de ser egoísta y privar al mundo de aquel ángel, pero ella era mía, así lo sentía yo y no podía evitar quererla solo para mí, porque ella era mi musa, mi inspiración, mi vida…
-Tenes que salir…- comento Esme entrando a la habitación acompañada de Bastian a quien abrazaba con amor, los envidie tanto. –La madre ya está en el edificio con la hermana.- asentí y todos juntos salimos, ellos se fueron directo a la casa y yo me quede chequeándola desde la ventana. Así me vio su madre, quien sin mediar palabra me abrazo con fuerza agradeciéndome el haber estado para cuidar a su hija, con lágrimas en los ojos, después pasó a verla y yo quede fuera escuchando los sollozos de ella y sus dos hijos.
Las horas pasaron, la mañana se volvió tarde, la tarde noche, la noche madrugada y recién ahí recupero la conciencia, quedo en observación toda el sábado y el domingo le dieron el alta a pesar de mis profundas quejas, si fuera por mí, la encerraría en una habitación conmigo como única compañía.
Estaba caminando hasta mi auto cuando sentí que alguien me llamaba.
-¿Dr. Cullen?- me gire para ver a su madre acercarse a mí. –Se que no es de mi incumbencia pero… ¿Por qué se preocupa tanto por mi hija? Varios médicos ya se dieron por vencidos… yo esperaba lo peor, pero usted es… es como su ángel de la guarda… me gustaría saber porque vela tanto por ella- aquella pregunta me desarmo, pero la entendía, creía que ya no tenía esperanzas y de buenas a primera aparezco y le doy un poco de fe, me sentía sucio, un monstruo, por desear alejar a aquella madre de su hija.
-Yo… yo creo que es el sentimiento de deber…- ella me devolvió la mirada desconfiada, ella, al parecer creía que eso no era posibles, malas experiencias con otros profesionales supongo.
-Solo le pido algo… no la haga sufrir, usted está casado y tiene una familia, no le haga falsas ilusiones… ella… ella es demasiado frágil… aun que no lo aparente…- sus palabras me dejaron desconcertado. Tan obvio era. Me sonrío antes de abrazarme agradeciendo todo lo que hacía por su hija.
-No se preocupe señora… voy a protegerla hasta con mi vida…- ella asistió sonriendo conforme, me abrazo una vez más antes de irse para alcanzar a sus dos hijas, Lucia me devolvió la mirada desde su reposo en la silla.
Una vez que las vi perderse de vista subí a mi auto aun pensado en las palabras de aquella mujer a quien al parecer no le molestaba mis intenciones con su hija, solo pedía lo que cualquiera pediría, que no dañara a su hija, que no la lastimara…
Frene frente a los portones de verja verde, Alice ya me esperaba, con una sonrisa triste, mientras abría las verjas y dejaba el auto en el lugar de siempre.
Lilith POV
Me reprochaba una y mil veces, el haber confiado en aquella extraña corazonada, Amalia no iba a regresar. Suspire cansada, al fin entendiendo que todo había sido tan solo una prueba para traer a Carlisle junto a aquella niña.
Lo tenias todo bien calculado. pensé contemplando la vieja foto de mi pequeña y era cierto, había barajado bien el mazo y las cartas salieron como lo predijo, ella no iba a regresar, no pedía que la buscáramos, rogaba que fuéramos felices, en especial el doctor. Sonreí agotada, aun que aquello no fuera posible, antes de terminar de cerrar todo, abajo ya estaban todos solo faltaba que llegara Carlisle y partiríamos cada uno a su destino, Bastian con Esme, yo regresaría junto a Azrael y Carlisle por fin sería feliz, como estaba escrito. Sonreí acariciando la vieja caja, era hora de cerrar la función.
Esme POV
Me resultaba difícil despedirme de mis pequeños, pero mi lugar ya no estaba ahí, estaba junto con Bastian, donde él estuviera. Lo mire feliz, le sonreí en agradecimiento antes de terminar de guardar las cosas dentro de una carpeta azul, esperando que Carlisle la viera y la firmara.
-Es hora de irse…- comento mi lobo, sonreí ante el sentimiento de propiedad que tenia para con él, me abrazo por la cintura besando mi cuello.
-Es cierto…- me gire y deposite un beso casto sobre sus labios antes de que ambos saliéramos hasta la sala a esperar a Carlisle para despedirnos. Nuestro primer destino, Budapest.
Carlisle POV
Alice me sonrío abrazándome.
-Ella está bien Carlisle…- se perdió en una de sus visiones, el pánico se hizo presente en mi. -… esta murmurando diferentes tipos de puteadas, inventando algunas, contra su madre porque no la deja ni estar sentada…- comento sonriendo, solté el aire que no sabía que estaba aguantando y ella río por mi reacción.
-Su madre tiene razón, tiene que hacer reposo…- comente.
-¿Puntos extras con la suegra?- pregunto entrando en la casa, me reí ante sus ideas, pero estaba en lo cierto. Entramos los dos en la casa y la imagen que me recibió en la sala no me la esperaba.
-Ya es hora de irnos…- comento Esme sonriendo algo apenada, no por sus palabras, de eso seguro, sino por mi expresión que de seguro daba pena. Ella, Bastian y Lilith estaban en la sala, cada uno con su respectiva maleta.
-El Poeta y el Péndulo ya están juntos de nuevo, como siempre tuvo que ser…- comento Lilith.
Un último verso perfecto,
todavía es la misma vieja canción.
Oh Cristo,
Cómo odio en lo que me he convertido.
Llévame a casa.
Escapa,
Huye,
Vuela lejos.
Llévame por el mal camino
Hacia el escondite del soñador.
No puedo llorar
Porque el hombro llora más.
No puedo morir;
Yo,
Una puta para el frío mundo.
Perdóname,
tengo dos caras,
una para el mundo,
una para el Dios.
Sálvame;
no puedo llorar
Porque el hombro llora más,
no puedo morir;
Yo,
Una puta para el frío mundo.
Observe a la mujer envejecer ante los ojos de todos, sus cabellos rojizos se perdieron dejando unos rizos blanco, su piel tersa se arrugo por el tiempo y sus ojos se volvieron dos posos sin fondo. Aquella anciana diosa tomo de su equipaje una vieja caja de madera con un ave tallada en su tapa, la cual me entrego.
-En estos días, gracias a lo que Bastian y los demás me contaron llegue a la conclusión que Amalia no va a regresar, está muy bien donde ahora esta… Lucía no es Amy, ni ahora ni nunca…- Bastian saco otra caja, esta era más alargada y me recordó a aquella tarde en el prado. –Esto le pertenece, pero por ser Péndulo, por ser un ángel…- la mire dudoso, temeroso, ella solo sonrío infundiéndome confianza. –Estoy segura, y hay testigos para afirmar la veracidad de mis palabras, que amaste a mi hija, tus sentimientos por ella fueron puros, pero ella siempre supo algo que se nos escapaba de nuestro entendimiento, ella siempre supo que no eras para ella, ella solo tenía que hacer de mediadora, vos eras la razón por la que ella dio su vida…- Me sentí traicionado, pero no por ella, sino por mí mismo. - ¿Sabes para qué?- negué. –Para que alguien más, tuviera la oportunidad, una segunda oportunidad de vivir, por, y para vos, esa es Lucía, ahora ella se siente confundida, pero estoy segura que ella pronto se va a dar cuenta de lo que siente por vos… está escrito, fueron hechos el uno para otro… el Poeta y el Péndulo… mi pequeña solo fue el ultimo escoyo que tuviste que sortear, y lo hiciste muy bien… no me malinterpretes, no digo que la hayas olvidado porque sé que es mentira, en tu corazón siempre va a haber un lugarcito para ella, como en tus recuerdos, ella fue tu pasaje directo a tu destino, ese que te designaron cuando naciste, desde el día en que tu madre dio su vida para que vos vivieras…- comento ella, pero por más que intentaba razonarlo una parte de mi, pequeña, lo consideraba absurdo, quería creer que sus sentimientos hacia esa niña se debían a Amalia y no a otra razón, pero por mas que se engañara esa era la verdad.
Mi casa estaba allí y entonces;
estos prados del cielo
días llenos de aventuras
uno con cada cara sonriente.
Por favor,
No más palabras,
pensamientos de una estricta cabeza.
No más elogios.
Dime una vez
Que mi corazón
Va por el buen camino.
Llévame a casa.
Escapa,
Huye,
Vuela lejos.
Llévame por el mal camino
Hacia el escondite del soñador.
No puedo llorar
Porque el hombro llora más.
No puedo morir;
Yo,
Una puta para el frío mundo.
Perdóname,
tengo dos caras,
una para el mundo,
una para el Dios.
Sálvame;
no puedo llorar
Porque el hombro llora más,
no puedo morir;
Yo,
Una puta para el frío mundo.
-Yo ame, amo y voy a amar a Amalia como siempre lo hice…- afirme, pero fue esta vez Bastian quien me mando a callar. No entendía, yo amaba a Amalia, solo me sentía atraído a Lucía por el hecho de que ella era Amalia de una extraña manera.
-Tu hogar esta junto al péndulo, pero Ami no era el péndulo… pensá, recordá… acordate de tu infancia…- a regañadientes recordé mi infancia, por mi mente desfilaron mis días de niño, pero mi atención se fijo en dos niñas, una era ya una mujercita y la otra era una simple chiquilla con la que acostumbraba a salir a jugar al bosque. -¿A quién te recuerdan?- me pregunto. La primera, de cabello negro rojizo y ojos grises, con piel como porcelana, un solo nombre.
-Ami…- el lobo asistió.
-La otra… con quien jugabas de niño- cabello castaño oscuro y ojos marrones, piel pecosa por el sol y de un color cremoso apetitoso. Otro nombre.
-Lucia…- susurre incrédulo.
-Aquella mujer parecida Amalia era su antepasado, y hermana de la pequeña, por la que dio su vida cuando tu padre salía de casería… esa niña escondía lo mismo que esconde Lucia en su interior, aun está dormido… tu, en aquellos tiempos, tenias un amor platónico por la mayor, pero era una pantalla que tu infantil mente se auto imponía para ocultar lo evidente, temías que si mostrabas interés por la pequeña, tu padre tendría más razones para matarla…Ahora… recorda tu transformación… ¿Había alguien con vos?- cuestiono. Rememore los pocos retazos de recuerdos que tenia de mi transformación…
Flash Back
Corría con todas las fuerzas que podía, no lo pensé ni dos veces antes de esconderme ahí. Pase oculto tres días, lo que tarde en transformarme, cuando lo alcance, me di cuenta que no estaba solo, junto a mi lecho había un ángel, un ángel de tiernos ojos marrones quien me había protegido durante toda mi transformación. En aquel momento recordaba las palabras tranquilizadoras, las compresas frías, el collar…
Fin the flash back
-Desde un principio debieron de esta juntos, pero vos, y tu mentalidad, te obligaron a apartarte de ella para protegerla de, supuestamente, vos mismo. Después de eso, te fugaste, con el único recuerdo, la cadena, fuiste a Volterra, Chicago, donde conociste a Edward y lo transformaste, Esme, Rosalie, Emmett… formaste tu familia y te olvidaste de ella… la llegada de Alice y Jasper… Fork, Bella… nosotros, Amalia… pero volves…
-Al principio…- susurre.
-Ami te amo, y sé que vos a ella también, pero eran las personas equivocadas en el momento equivocado… tu destino estaba escrito Carlisle Cullen, siempre Pasado Presente y Futuro planearon tu vida, tu nacimiento tu desarrollo, tu caída y tu vuelta a empezar… Lucia, es, será, y fue tuya, nuestra tarea acá termina Cullen, ya no nos queda más que hacer, solo desearte buena suerte… y quédate tranquilo, le pedí a los chicos que te dieran una ayuda…- comento Bastian sonriendo. –Una última cosa, un favor que te pido, déjame llevar a este angelito conmigo…- si Esme fuera humana rivalizaría con un tomate.
-Es su decisión, si ella quiere…- Esme me abrazo con fuerza y me agradeció. Los tres se despidieron, Lilith regresaría a Edom mientras que Bastian y Esme recorrerían el mundo.
-¿Carlisle?- me llamo Esme, me acerque a ella, quien me abrazo. – Cuídate, cuídalos y cuídala… los papeles ya están firmados… gracias, por todo…
-Esme…- la regañe pero ella me cayo.
-Nunca voy a terminar de agradecerte todo lo que me diste, una familia, tu amor por tantos años, la felicidad y la posibilidad de encontrar mi destino y mi corazón… por darme un lugar al cual pertenecer… me enseñaste todo lo que hoy soy, y esperaste bastante para esto, casi dos siglos, te mereces ser feliz…
-Esme…- ella negó.
-Sé que me amaste, pero siempre lo supe, llámalo instinto de mujer o como quieras, que no eras para mi… a los dioses no se los puede atar y solo un ángel se merece su amor… no eras para mi cariño… gracias, por este siglo de felicidad… por todo, gracias.- la abrace y la entregue a su nuevo corazón, no sin antes las típicas advertencias.
Los siete salimos a despedirlos y los vimos perderse de vista a velocidad inhumana.
Lucía POV
Los observe desde donde estaba con mi hermana, temerosa de lo pudiese llegar a decirle mi vieja, a favor o en contra, daba igual, la cosa es que odiaba que la gente hablara de mi a mis espaldas, mas si ese alguien era mi vieja, si uno la conocía bien, se cuestionaría lo mismo, era única, si, pero muy charleta.
Después que termino de hablar volvimos a casa, como era domingo todo estaba cerrado salvo el Shopping, pero mi vieja me mando directo a casa, y ahí, derechito a mi cama, ni siquiera sentarme me dejaba. El resto del día me la pase haciendo opio, leyendo libros y revistas, Alice en el país de las maravillas, la revista de los Stones y una de autos, y escuchando algo de música, a un volumen "moderado", nótese mi sarcasmo, moderado para el mundo era de 1 a 5, para mí era 23, pequeña diferencia ¿No? Mi hermana cocino, así que me tuve que bancar una ensalada súper Light, como ella le decía que consistía, en lechuga, cebolla de verdeo, apio, manzana, tomate, huevo y zanahoria, con un pedazo de carne miserable, pero como yo no ayude ni cocine, no podía dar mi opinión, leyes hogareñas.
Cuando todos se fueron a dormir yo salí de mi cama y me puse a ver tele en el living, me cope con una película "Vidas Furtivas", el actor me hizo acordar a un viejo amigo. El domingo se fue dando paso a un lunes nublado pero perfecto para mi… aun que diluviara me iría al colegio.
Después de una ducha me vestí con mi bombacha de campo favorita, azul ultramar, con una remera de tirantes celeste y mis zapas rojas. Desayune algo rápido, un capuchino y unas galletitas con queso y mermelada, cuando el reloj marco las 6:30 salí de casa rumbo al colegio.
