Holaaa! Por fin he subido el cápitulo 2! Espero que os guste!

La Soledad Muere Cuando Nace El Amor II; Un Duro Golpe

Endou llevaba una semana ya siendo mas 'normal' pero no aguantó más. ¿Por qué? Porque notó que la mirada de Aki hacia él era distinta, muy distinta. No lo miraba con desprecio, pero sus ojos hacia él habían cambiado.
Decidió ir en chandal al instituto y volver a jugar al fútbol, lo que entusiasmo a la chica.
Se dió cuenta de que a Aki le gustaba el fútbol. O... ¿Estaba obsesionado y a Aki nisiquiera le gustaba Endou…?
El interior de su cabeza daba vueltas, no sabía que hacer, estaba encerrado en una cárcel mental, de la que quería salir pero no podía, si le confesaba a Aki sus sentimientos, podría darse un buen golpe y prefería no arriesgarse.
Mientras Endou pensaba esto, Ichinose estaba lanzando el balón, Endou se dió cuenta de que le habían dado con el balón cuando se tambaleó, ahogó en un grito mudo, sus ojos se tornaron blancos y cayó al suelo provocando la atención de todo el mundo.
Nadie se atrevía a ir a junto de él, ni siquiera Haruna, la médica del club.
Pero una persona, avanzó lentamente hacia ese cuerpo, no sabía como comprobar si estaba vivo, no sabía en que punto de la muñeca o cuello había que tocar, así que se le ocurrió hacer algo con su espejo de bolsillo, se lo pondría en la nariz y si el cristal se empaña, estaría vivo.
Mientras acercaba el cristal a la nariz del capitán, cayeron por sus mejillas unas pocas lágrimas, que segundo a segundo, fueron cada vez más, no aguantaba el lloro en silencio y se limitó a decirle a sus compañeros de equipo
-Gracias-
Lo dijo en bajo, pero un soplo de viento impulsó esas palabras y resonaron en los oídos de todos los del equipo haciendo que bajaran las cabezas.
Todos querían decir algo, pero decidieron que ese silencio, lo diría todo.
-Esta vivo- Dijo ella.
A alguien se le ocurrió sacar el móvil para llamar a la ambulancia pero Aki se había adelantado y ya estaba hablando con un médico.
-Perdón…- Dijo Ichinose - Lo siento de veras, está así por mi culpa
-Ichi… No te culpes… - Suspiró Aki
-…- Ichinose bajó la cabeza
Aki se sentía sola en aquel campo, solo la separaban 5 metros de sus compañeros, pero le parecían 5 kilómetros.
El campo estaba verde y el cielo radiante, pero ella lo veía negro y el cielo lleno de nubes. En mitad de esos tristes pensamientos, se escuchó por fin la ambulancia.
-Por fin…- Suspiró Aki.
-Ya voy yo con Endou- Dijo una feliz Fuyuka.
-Si claro, como te has preocupado tanto por él…- dijo irónicamente Aki
Fuyuka dió un paso atrás y Aki y un inconsciente Endou subieron a la ambulancia.
La ambulancia fue desapareciendo por las calles de la ciudad, apenas se escuchaba su ruido, un triste Ichinose, dibujó una sonrisa en su cara cuando escucha en su oído derecho, la idea de Rika.
-¡Chicos!- Gritó
Todos se tornaron hacia él con los oídos abiertos.
-Cuando Endou despierte, hagamosle una fiesta en el hospital- Dijo con su típica sonrisa.
-¡SIII!- Gritaron todos, como si recibieran órdenes del capitán.
Las gerentes estaban sentadas en el banquillo, viendo como entrenaban, esta vez con Tachimukai de portero.
-Mi Mamoru-chan se va a poner bien, se va a poner bien.- Decía Fuyuka con brillo en los ojos.
-¿Tuyo? Tía, como babes por él mientras el pasa de ti. - Le dijo Natsumi algo picada.
-¡Cayate boba! !Y en cuanto se despierte le voy a besar!
A las dos gerentes que estaban normales, les cayó una gota al estilo anime y Natsumi dijo
-Como hagas eso a Endou le da una embolia o una metástasis cerebral...
Fuyuka se fue a un rincón a jugar con su muñeco budú de Natsumi, pero por más agujas que le clavaba, todo el mal iva para ella misma.
Aki y Endou llegaron al hospital, a Endou se lo llevaron rápidamente a observación por si le había dado un derrame cerebral, Aki estaba nerviosísima, no podía con tanta presión y se metió en los baños del hospital a llorar.
El resto del equipo llegó, todos tristes por Endou, todos preguntánse qué tal estaría el capitán. Algunos llegaron a pensar que podría haber muerto, pero ni se les ocurrió decirlo.
Haruna no vió a Aki por ningún rincón, pero escucho sus llantos en un baño. Entró. Tocó en la puerta.
-¿Aki? Abre por favor.
En unos pocos segundos, se abrió la puerta y Haruna pudo ver el rostro de Aki destrozado. Tenía el lápiz de ojos corrido, le goteaba el pintalabios color carmín, su rostro estaba pálido y tenía el pelo desordenado.
-Aki... ¿Cómo estás tan mal? - Dijo Haruna poniéndose casi tan triste como ella.
-Haru... - Dijo entre llantos. - No podría soportar que le pasara nada... - Siguió hablando entre lágrimas
-Aki... - Le secó las lágrimas con un rosa pañuelo. - ¿Qué más te pasa? Cuéntamelo por favor, Aki...
-Haruna... Yo... No sé qué me pasa con él... Cuando lo veo, siento algo distinto por él... Y sus ojos... Me encanta el brillo que desprenden... Haruna... Le Quiero.-

-POV ENDOU-

Ví un balón dirigirse hacia mi cara, pero no me dió en la cara, me dió en la frente. Apenas sentí dolor, ya que enseguida me caí al suelo. Durante un tiempo no sentí nada, pero después escuché voces y rápidamente sentí una bocina de ambulancia. ¿Qué me había pasado? ¿Por qué podía pensar y escuchar a la gente? No lo sé... Alguien me acompañó en la ambulancia, no distinguía quien era, pero tenía voz dulce y unas manos suaves. Esas manos pasaron por mis mejillas muchas veces, pero seguramente ella no se habría dado cuenta de esos gestos superficiales. No sé si me sonrojaría cuando me pasaba su mano, lo dudo, no sentía nada por fuera. Noté que me movieron, debía de ser la camilla que me llevaría a algún rincón del hospital. Durante unos segundos escuché unos llantos, ¿Por qué sería? ¿De quién eran esos llantos? Creo que ya nunca lo sabré. Volví a sentirme quieto, supongo que estaría en alguna habitación del hospital, o en observación. Quería despertarme, pero no estaba mal durmiendo, aunque me gustaría que mis párpados se levantaran.
Mientras estaba inmerso en mis pensamientos, senti que alguien besaba mis labios, eso hizo que reaccionara por momentos, sentí un escalofrío en mi médula espinal y me desperté, veía borroso, pero pude ver un cabello anaranjado, ¿Natsumi? Volví a dormirme, desde luego, esos labios no serían los que me despertarían. Yo no quería a esa persona, la persona a la que yo quería, tenía unas manos suaves, una voz dulce, un pelo marrón verdecido y unos ojos negros que me embobaban con su profundidad, como si fuera un mar. Esa persona no era ficción, tenía nombre y apellido. Aki Kino

Bueno, ya está! Sí, algo cortito, lo siento! Espero que os guste, y cuando me venga un arrebato de inspiración, escribiré el siguiente capítulo.