Dark side of the road
Capitulo III
"Diferente"
Declaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, ni ninguno de sus personajes, solo los tomó prestados para crear una historia alterna y no quebrarme la cabeza inventando otros XD
Sakura P.O.V
¿Por donde empezar? Toda esta situación me parecía patética en si y el hecho de que yo estuviera ahí parada con la cara tan roja como un semáforo era la prueba perfecta de que mi mala suerte nunca llegaba a su fin.
El timbre ya había sonado un millón de veces… el fuerte de Tomoyo no era la paciencia.
Trate de moverme de mi lugar y dejar de observar como los dos hombres frente a mi se subían los pantalones pero era como si tuviera chicle en los pies o algo parecido.
Mire a mi derecha, podía ver desde mi lugar la sombra de mi amiga en el umbral, mi salvación de esta embarazosa situación estaba a menos de cinco metros de mi!!
Como si con una catapulta me hubieran lanzado corrí hacía la puerta, comencé a abrirla lo mas rápido posible….
-Hasta que…-escuche decir a la morena
no pudo terminar porque la puerta azoto contra la nariz de esta, mi hermano estaba apoyando toda su masa corporal en ella y me veía desafiantemente directamente a los ojos. Nunca pude sostenerle la mirada por lo que baje la mía y me dedique a observar el piso.
-Sakura… no digas nada de lo de hoy
-¡¿A quien quieres que le cuente?! A Kero??
-Eso es un peluche!
-Entonces no tienes de que preocuparte
Su mirada seguía acusándome, tome una gran bocanada de aire y después de pensármelo por un largo rato me decidí, jale la puerta con una fuerza descomunal y la abrí para salir corriendo.
-¿¿Qué sucede??
-¡Tu corre!!- la chica no dudo en hacer lo que le decía y se apresuro a alcanzarme.
Me detuve cuando vi la camioneta gris estacionada, de seguro quien nos llevaría estaba en ese lugar. Mi amiga llego hasta donde yo estaba respirando con dificultad.
-Odio… correr- dijo jadeando, luego se recargo en mi- él… él es Takahiro
Lo mire detenidamente, cara pálida, ojos cafés, cuerpo esbelto (sin músculos), sonrisa tonta, lo único rescatable en el eran tal vez los lentes de diseñador que traía puestos, en conclusión… mi amiga lo estaba usando. Otro tonto que agregar a la lista.
Salude con un ademán al pobre chico, él hizo lo mismo y me indico que me subiera en la parte de atrás, ¿Por qué los chicos eran tan tontos? Es decir estoy segura de que Tomoyo no hizo mas allá de rozar un poco sus labios con los de el y aun así el estaba ahí embobado viendo como se subía al auto luciendo sus piernas las cuales la falda no cubría mucho que digamos.
El coche arranco después de que ella le dedicara una pequeña sonrisa.
-Ahora si cuéntame ¿Qué paso? – se volteo a verme, yo no tenía muchas ganas de contar lo sucedido y menos de recordarlo.
-Vi a mi hermano cogerse a su novio- lo solté, luego mire hacía la ventana tratando de olvidar aquello
-¿¡¡que??! Pero tu hermano…. Pensé que había esperanzas de que volviera a batear para nuestro equipo
-Pues no, es un maldito gay amargado
-Que mal- se encogió de hombros y volvió a ver al frente, se que dije que no le contaría a nadie pero… ¡me hacía enojar tanto que me tratara así!!! El resto del camino Takahiro trato de hacer la platica con la morena, se esforzaba por encontrar algún tema de interés y que tuvieran en común, no tenía mucho éxito por el modo en que Tomoyo cortaba la conversación. Estoy segura de que el chico se sintió aliviado una vez llegamos a nuestro destino.
Era una casa enorme, con esas rejas negras y enredaderas, me parecía levemente conocido el lugar pero… ¡no sabía donde estaba! Comencé a preguntarme ¿Qué iba a hacer para regresar a mi hogar?
Nos bajamos del coche y nuestro acompañante se despidió. Al parecer la fiesta ya había empezado por el punchis que se escuchaba en el exterior y las luces que sobresalían de la oscuridad de la noche.
-Esto será divertido
-Eso espero- debo confesar que Tomoyo me daba miedo algunas veces, sobre todo cuando entraba en su faceta de loca maniática celebracionista, siempre me arrastraba a estos lugares, me abandonaba y yo terminaba por ahí votada platicando con gente que ni siquiera conocía. Excepto cuando ella estaba de buenas y me invitaba (claro que yo le pago mi parte) un poco de aquel polvo blanco que me hacía enloquecer.
Nos metimos en todo aquel bullicio, era como si en cualquier momento la casa fuera a escupir gente de tan lleno que estaba, no vi a nadie remotamente conocido o que al menos hubiera visto en alguna de mis clases. Solo había gente mayor que yo… de último año.
-Voy a buscar….
-¿A quien?- me gire para preguntar pero la chica ya había desaparecido de mi lado (como en cada maldita fiesta), golpee mi frente con mi mano, ¡¡¿en que estupido momento había aceptado venir aquí?! ¡¡¿Cómo diablos iba a regresar esta vez?!!
Camine sin rumbo por un rato viendo parejas haciéndose inspecciones bucales a fondo, chavas bailando sensualmente con otras pegando sus pechos las unas con otras, hombres bebiendo de los usuales vasitos rojos y algunos otros fumando algo que olía horrible.
Cuando llegue a la parte mas concurrida pensé que moriría asfixiada, no fue así y gracias a un milagro llegue sana y salva hasta la razón de tanto alboroto ¡¡la divina barra!!
Y lo mejor era gratis!! Me acerque al barman y en cuando uno de los tantos borrachos ahí presentes se levanto de su lugar corrí a sentarme en él.
-Un midnight- no tardo mucho en llegar mi bebida, se deslizo por la barra tan fría y refrescante que no pude esperar para tomar su contenido… ¡¡delicioso!!- otro por favor
mi segunda copa paso sin remordimientos por mi garganta, era el paraíso estar sentada en ese lugar bebiendo, cuando pedí la tercera ya comenzaba a tener esa sensación extraña por todo mi cuerpo, como si yo fuera ajena a mi… sentía que era ligera como una pluma, hermosa como una flor y tan feliz como un payaso.
Inclusive las luces parpadeantes del lugar me hacían reír sin parar, no me gustaba esto… siempre que tomaba comenzaba a parecerme mas a mi antiguo yo… odiaba esa parte de mi.
-¡Sakura!- deje de beber de la copa cuando escuche mi nombre como un eco entre toda la gente
-Hola Tomoyo, ¿Dónde estabas?
-¡Vamos! Te tengo una sorpresa
-Te quiero amiga, eres genial!!
-¿Bebiste mucho eh?
-Solo un poquitito- reí despacio y ella rolo los ojos, sabía que había tomado mucho…
Subimos por las hermosas escaleras de marfil, eran como esas de las películas con un barandal brillante (aunque ahora estaba lleno de quien sabe que cochinada) y esos escalones amplios.
Caminamos por tres puertas y en la última nos metimos, mire a mi alrededor y todo parecía extrañamente brillante, era como si fuera un lugar hecho de oro y plata!! O… estaba alucinando.
-Eriol!! Ella es Sakura
-¿Tu amiga?- el hombre que estaba sentado en la mesita de centro se levanto, era ¡guapo!... con un cuerpo bien formado, piel tersa (parecía hecha de leche), ojos azules como el mismo mar, labios delineados…
-¿Te puedo comer?- las palabras salían de mi boca sin ser procesadas por mi cerebro, al parecer cada vez que ingería alcohol él aprovechaba para tomarse un descanso ¡tonto cerebro!
Ambos me miraron preguntándose de que manicomio había salido, solo sonreí y comencé a jugar con mis dedos.
-Bueno… porque no prueban lo que pedí, cortesía de la casa
-¡Que bien!- grite a todo pulmón, no todos los días te regalaban esa preciosa maravilla y menos con la inflación y todas esas cosas.
Me acerque a la mesita donde estaban ellos hincados ahora, el chico movía con agilidad una tarjeta platino del banco luego comenzó a separar las pequeñas rayitas que nos tocarían a cada uno.
-¿Te gusta la coca sakura? – me miro con un cierto toque enigmático
-¿Qué si le gusta?- mi amiga rió- creo que con un poco mas de trabajo será la cocainómana modelo
Los dos rieron como si de un chiste muy bueno se tratara, no entendí pero igual me reí… no quería desentonar.
-Bueno, aquí tienen señoritas- nos entrego un billete hecho rollito a ambas, ¿este tipo cagaba dinero? Digo… bebidas gratis, coca gratis y un billete!!! Este era mi hombre!!
Sin dudarlo mas comencé a aspirar de aquel polvito, se termino rápido pero hizo que el mundo brillara con un inusual resplandor de optimismo a su alrededor, me recosté en el piso sintiendo las vibraciones de este alrededor de mi cuerpo, se sentía tan relajante y lindo.
Ahora si todos podían irse mucho a…. volar, ya no me importaba ni la indiferencia de Touya o la ausencia de mi padre y mucho menos el vació que había dejado mi madre en mi vida ¡¡bola de idiotas!!
-Oye- alguien me pico en el estomago, cuando abrí los ojos y deje de pensar y divagar me encontré con dos ojos color chocolate que me miraban extrañamente, cuando me incorpore pude observar perfectamente sus formados bíceps, su cabello chocolate, sus espesas y delineadas cejas, sus carnosos labios, su piel bronceada…
¡para sakura! Vas a babear todo el piso!!
Mi cerebro al fin hacía acto de aparición, aunque al parecer aun no por completo porque no podía dejar de mirar a aquel chico como si del último refresco en el planeta se tratara.
-¿A ti si puedo comerte?- justo cuando pensé que mi cordura volvía las palabras se deslizaron por mi lengua, pensé en correr y estampar mi cabeza contra una pared pero… no, hoy no tenía fuerzas para maltratarme.
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Shaoran P.O.V
Llevaba dos horas tratando de localizar a Eriol para matarlo, ¿Qué creía que con decirme "feliz bienvenida" iba a pasar por alto esto?, lo se debería disfrutarlo pero sabiendo que mi tía podía llegar y ver todo eso me ponía nervioso.
¿Por qué? Simple, soy el niñero de mi primito y eso automáticamente me hace responsable de esta maldita fiesta!!
Entre a su habitación esperando encontrarlo y lo único que encontré fue una chica tirada en el piso sosteniendo un billete como si en eso se le fuera la vida, estaba riendo sola!! Me dio miedo así que me acerque y la pique un poco haber si reaccionaba o al menos no me golpeaba.
-Oye- era como la milésima vez que la llamaba, esta vez pareció darse cuenta de que alguien la picaba en el estomago. Abrió los ojos y en cuanto lo hizo un extraño sentimiento me sobrecogió. Sus ojos eran verdes, tenían cierto brillo que me hizo preguntarme ¿Qué hace aquí esta chica?
-¿A ti si puedo comerte? – cuando escuche eso creo que mi cara se desfiguro de impresión ¡¿Qué clase de pregunta era esa?!, ya estaba sentada viéndome insistentemente para cuando dijo esto, por lo que me acerque un poco y comprobé que en efecto había estado tomando.
-¿Estas bien?
-Perfecta!!, me siento feliz!!- comenzó a reír al igual que hacía unos mementos- Eriol es muy bueno
-¡¡Eriol!! ¿sabes donde esta??
-Hmm estaba aquí pero ahora que lo dices… ¡estoy sola!- pareció darse cuenta de una importante revelación, ¡era obvio que estaba sola!
-Creo que deberías irte a casa
-No… me aburro allí, hablar con kero no es divertido
-¿Kero?
-Si, ese tonto peluche que me regalo mi hermano
-¿¡Hablas con un peluche?!- bien, comenzaba a sospechar de la salud mental de esta chica, mire a nuestro alrededor, en la mesa estaba la tarjeta de eriol, unos pequeños rastros de algún polvo blanco y dos billetes enrollados… eso solo podía significar que mi primo andaba por ahí drogado.
-Yo… no es que quiera hablar con el pero nunca hay nadie en casa- tomó sus piernas entre sus brazos y metió su rostro en el hueco que esto dejaba
-Oye…
-¿Qué?- alzó de nuevo su rostro, tenía los ojos extrañamente mas brillantes de lo normal ¿estaba llorando?
-Tengo que buscar a Eriol, ¿quieres algo?
-No, estoy bien
-Bueno me voy- me levante del suelo y salí de allí, no quería dejarla ahí pero no podía arriesgarme a morir en manos de mi tía.
Busque en cada rincón de la casa, encontré de todo… personas vomitando (asqueroso), personas teniendo sexo (aun mas asqueroso) y personas haciendo cosas que superaban mi imaginación.
Para cuando encontré al ingles me arrepentí de buscarlo, cerré la puerta de un golpe y apenas me recupere de la impresión me regrese a su cuarto…
La castaña ya no estaba, solo quedaba el tubito tirado en medio del lugar; baje a donde estaba el centro de la fiesta, si iba a morir en un rato a manos de mi tía prefería hacerlo feliz y un poco ebrio para no sentir tanto dolor.
-Déme un…- deje en el aire mi pedido y comencé a caminar hacia donde estaba aquella peculiar chica, en ese momento pedía otro trago y reía sin para por cosas que le susurraba un chico en el oído, estaba casi seguro que no entendía el 50% de lo que él decía y sin embargo reía como si el mundo se fuera a acabar mañana.
Me acerque y escuche claramente lo que decía, su aliento alcohólico me hastió y aun mas sus tontas y depravadas palabras, jale a la chica del brazo y la lleve lejos de ese idiota.
-¿Qué..? – se sorprendió bastante pero… algo en ella me decía que (a diferencia de todos esos descerebrados de adentro) aun tenía esperanzas de cambiar el rumbo de su vida.
-Te llevo a tu casa
-Oye ¡suéltame!
-No, ya es hora de que regreses ¡¿Qué diría tu madre?!
-No diría nada idiota, ella no se va a levantar de su tumba y a venir
-Lo siento
-No lo sientas, de todas formas fue mi culpa, la única que lo debe sentir soy yo
-No creo que haya sido tu culpa- la chica rió de nuevo, luego se sentó en el cofre del coche, la falda a cuadros que traía se alzo un poco y pude apreciar un tramo mas de sus piernas.
Calma, calma!! Tuve que repetirme para recordar que de ahora en adelante había prometido ser una buena persona.
-Tu no me conoces
-No importa, no creo que fueras capaz y ahora ¡vamos a tu casa!
La cargue como si de un costal de papas se tratara y la subí en el siento del copiloto, una vez dentro le pregunte su dirección, ella me fue dando indicaciones pero mas allá de eso no quiso hablar.
Su casa era normal, una pequeña casa que se parecía demasiado a las casas de al lado y el frente, eran como una perfecta formación de casas parecidas una tras otra… le daba al lugar un aire acogedor por alguna razón.
-Te lo dije no hay nadie- era cierto, eran cerca de las cuatro de la mañana y no había señales de vida en la casa, sus ojos se nublaron con algo parecido a un manto de agua, aun así ni una lagrima corrió por sus rosadas mejillas.
-Te acompaño dentro
-No, así esta bien. Eres algo lindo ¿sabes?
-¿lindo?
-Si también guapo pero mas lindo
-Tu eres extraña
-Es lo mejor que puedes decirme?- alzo una ceja y se volteo tratando de encontrar el seguro del coche, el cual por supuesto no iba a encontrar.- ¿Dónde esta el maldito seguro cuando lo necesitas?
Oprimí el botón que liberaba todos los seguros, ella me miro con cara de "muérete" y luego bajo del coche a toda prisa en busca de sus llaves, cuando las encontró intento torpemente atinarle al hoyo de la cerradura, no pude evitar reírme por tanto malabarismo.
-¿Quieres ayuda?- le grite, ella volteo y frunció el ceño.
-Claro que no- luego simplemente pateo la puerta y esta con un chirrido se abrió lentamente… extraño.
Se metió en aquel lugar oscuro y detrás de su sombra la puerta se cerró sin hacer ruido esta vez, puse el carro en marcha y salí de allí. Esa chica definitivamente tenía algo especial, algo que me hacía querer ayudarla aun si eso me llevaba a cavar mi propia tumba.
Esperen…. ¡no había preguntado su nombre! Y ella… tampoco se veía muy interesada en saber el mío, por ahora la llamaría "la pequeña tonta"
Notas de rainy:
Ok este capitulo igual que los anteriores esta algo corto y ahora si que me tarde u_u pero lo hice!!! Jejeje la verdad ya tenía otro escrito pero no convencia nada asi que aquí tienen uno que me pareció mucho mejor ;)
Pasando a la historia, pobre saku con su hermano que aquí es 0% amoroso bueno… aunque con Yuki si que es amoroso jojojo, gracias a un milagro Tomoyo llego al rescate de la pobre chica si a eso puede llamarsele rescate porque como podran notar la morena no es el mejor ejemplo de lo que una amiga debe hacer ¬.¬
Pero aun asi se le agradece que la lleve a esas fiestas donde por fin conocio a nuestro querido Shao *u*, por ahora no sabemos mucho de él pero mas adelante…. Jojojo esperemos que algo mas pase con nuestra linda parejita.
Me despido… con un agradecimiento enorme
Asi de ENORME!!!! Para Ifanycka, Ashaki y La criticona (XD ese nombre se me hizo extraño) muchas gracias por ser mis primeros tres comentarios para esta pobre historia =) espero sigan leyendo!!!!!
