Capítulo4. Testigo

Ciudad Académica, Quinto Distrito.

En medio de la noche, mientras todos dormían, Kuroko recorría las solitarias y frías calles de la ciudad. Con solamente la luna llena como compañera se adentró en varias avenidas y callejones, buscando, sin mucha suerte, a las supuestas bandas que siempre se reunían allí.

Llevaba pantalones negros cortos y un suéter con capucha de color blanco para esconder su cara. Por si acaso, también se había traído el doble de clavos los cuales guardaba en una pequeña mochila que colgaba a su espalda.

No era conveniente que la descubrieran, a ella, precisamente un miembro de Judgement, rompiendo las reglas. Por lo tanto... toda precaución era poca.

Aunque tal vez, sus preocupaciones eran infundadas, llevaba una hora caminando y lo único que había visto eran gatos callejeros. Como los chicos no se hubiesen convertido en felinos hambrientos...parecía que esa noche no encontraría nada. Cansada y con mucho sueño se adentró en otra calle.

No parecía haber nada sospechoso, a "simple vista" todo estaba tranquilo, hasta los molinos de viento permanecían parados esperando por un soplo de aire fresco. Sin embargo algo le decía que siguiera, que no se había equivocado, que se fijara con más atención, no en lo superficial sino en el ambiente enrarecido que se respiraba por todos lados. Estaba alerta de cualquier anomalía.

Sus sentidos agudizados por el penetrante silencio no dejaban pasar ni el más mísero ruido, ni siquiera el de los pasos que sus inexpertos perseguidores intentaban ocultar.

Ella lo sentía o más bien "las" sentía... las miradas que eran lanzadas a su espalda desde que doblo la esquina, y que seguro no eran de los gatos nocturnos.

Por fin encontraba a alguien, aunque ese alguien, por lo que veía, no cooperaría en ayudarla. Tendría que preguntarles de un modo menos convencional.

Son tres... no, cuatro personas en total- Aparentando ignorancia se adentró en un callejón cercano-Con suerte, a lo mejor saben algo...- suspirando,Se levantó la capucha y esperó el siguiente movimiento por parte de sus seguidores.

Como esperaba dos chicos aparecieron por cada extremo del callejón, se colocaron a su alrededor y la "acorralaron" contra la pared.

-Vaya Vaya Vaya pero mirad chicos, si hemos encontrado una gatita extraviada. No deberías andar sola por aquí... hay mucha gente mala que podría hacerte daño ¿sabes?

- Eso eso... pero si nos das dinero nosotros podríamos "protegerte"

-jajajajaja

-¿No sabéis decir nada más original?- Dijo levantando su cabeza para enfrentarles con la mirada- De todos modos me gustaría preguntaros algo ¿Creéis poder contestar bien?

- ¡PERO SERÁS...! - Preparándose para acertarle un golpe levantó la mano, pero fue detenido por una palma abierta- ¡J-jefe!- La repentina llegada de su líder les sorprendió y retrocedieron un par de pasos casi inconscientemente.

- ¡Largaos!

-P-pero J-jefe esta niñ-

-¡ He dicho que os larguéis ! - Hasta Kuroko se sorprendió de la aparición del chico, aunque lo había visto llegar... no pensó que la ayudaría más bien lo contrario. En cuestión de segundos se encontró a solas con el recién llegado o más bien con su espalda ya que aún no le había visto a la cara.

- ¿ Por qué me has protegido? ¿No eran ellos tus compañeros?-Preguntó su pequeña duda de ese momento.

- No te he protegido, los he salvado a ellos - Sus puños se cerraron con fuerza al finalizar sus palabras y su cuerpo empezó a temblar - ¿Es que no tuviste suficiente con los anteriores?

- ¿ Los anteriores? ¿De qué estás hablando? y... ¿Podrías hablarme a la cara?

- jajaja sí claro ¿para que me hagas lo mismo que a ellos?

- ellos de qu...- Por fin caía, ese chico no estaba hablando de ella, estaba hablando de Keyko- Tu has visto...a alguien como yo ¿verdad? - más que una pregunta fue una afirmación, ya desesperada lo cogió del brazo y le hizo girarse, lo que encontró fue...

Una cara aterrada,pálida, con el miedo impreso en sus ojos color esmeralda. intentando desviar su vista a cualquier lado menos a ella, en sus manos se podían ver algunos rastros de sangre fresca.

- ¿Eres un monstruo lo sabías? - Otra vez sucedía, otra vez le echaban la culpa por algo que no había hecho y otra vez... por su culpa.

- No fui yo...- Con un susurro intentó convencer al desconocido, volviendo poco a poco a ser la calmada Kuroko y soltando su brazo.

-Sí claro - Dijo con sarcasmo - Yo lo oí todo, presencie la escena, todavía oigo los gritos de aquel chico en mi cabeza, pidiendo ayuda.

- Digo la verdad... mírame a la cara, por favor- Casi había sonado como una súplica, pero no pudo evitarlo, su pesadilla se estaba repitiendo, otra vez.

Por favor...

El chico, un poco conmovido por esas palabras, empezó a girar su cara.

- ¿Qué querías preguntar?-Dijo de pronto.

- ¿eh?

-Querías preguntarles algo...a mis camaradas ¿qué era?- El chico parecía creerla, esto de algún modo la alegraba infinitamente.

- Bueno, ya me has contestado mi pregunta- Ella...sigue viva, está comprobado.- aunque... ¿me dirías más sobre lo que viste?

- Eee sí , pues, veras iba andando tranquilamente cuando...

flashback

Un chico pelinegro caminaba con calma por las oscuras calles, llevaba una chaqueta de cuero verde y unos pantalones largos de color negro. Parecía no tener prisa, estaba tarareando una canción moderna y bebiendo un refresco. Cuando de pronto oye voces riendo y hablando. Se giró y vio a diez hombres intentando molestar a una chica de pelo largo. Lo presenció todo desde una esquina, hasta el momento de la patada a la pelota. Justo cuando iba a intervenir para ayudarla...

- AAAAAggh

- ¿tú que les has hecho?

- tranquilo contigo jugaré más.

- ¡NOOO! ¡PARA! ¡PARA! ¡Dios, NO! ¡POR FAVOR! ¡ Ayuda!

Todo pasaba a cámara lenta, como si él en verdad no estuviera allí y a la vez lo presenciara de la forma más horrible. Sus piernas no se movían, estaba temblando, esos ojos lo tenían paralizado, aunque no lo miraran directamente a él le causaban un pavor inmenso. No pudo hacer nada, se quedó allí, observando en la oscuridad, sintiendo cómo los gritos de ayuda le pasaban parte del dolor.

Cuando los gritos cesaron y la chica se fue, él por fin despertó, se adentró en el callejón , un fuerte olor a sangre le hizo querer vomitar. Lo que vio allí dentro le perseguiría por el resto de su vida. Los chicos estaban llenos de cortes, todos inconscientes y pálidos por la pérdida de sangre, pero el que peor estaba era el que pedía ayuda. Prácticamente habían jugado al tres en rayas en su cuerpo, sus ojos estaban abiertos como platos pero el estaba inconsciente, por una herida se podían observar parte de sus tripas. Eso le asustó pensó que estaba muerto, su cuerpo frío, tanta sangre...se acercó a él y le tomó el pulso

-E-sta vivo...Esta vivo...gracias a Dios.

Fin flashback

-Después de eso llamé a una ambulancia y me fui corriendo de allí- El chico parecía estar haciendo un terrible esfuerzo para contarle la historia y ella se lo agradeció interiormente- después fue cuando te vi... eres igual a ella, la única diferencia son vuestros ojos ¿quién eres y quién es ella?

- Por desgracia... yo soy... su hermana y ella es como tu bien dijiste antes... un monstruo de sangre fría- La furia se podía notar en sus palabras, sin embargo en su mirada solo había melancolía y tristeza.