Dark side of the road

Capitulo IV

"Tu sonrisa"

Declaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, ni ninguno de sus personajes, solo los tomó prestados para crear una historia alterna y no quebrarme la cabeza inventando otros XD…. Además de que estos me gustan mucho jeje


Sakura P.O.V

Mientras trataba inútilmente de que mi cabello se quedara un poco quieto aquellos momentos de tristeza y soledad se agolparon en mi memoria, cada lagrima que había derramado en mi vida se descompuso en montones de horrendos recuerdos.

Solté el peine que sostenía en las manos y con un forzado movimiento intente sonreírle a mi imagen en el espejo, no pude… ¿Cómo sonreírle a esa chica parada ahí?

Estaba pálida como un fantasma, parecía que no tenía vida como si en sus pálidas mejillas se hubiera escondido su sonrisa para nunca mas salir, los ojos verdes que antes me parecía dos ranitas saltarinas ahora no eran mas que un pantano sucio y desgastado por el tiempo. ¿Cómo sonreírle a ella?

Algo comenzó a picarme los ojos, lo cual me saco de mis pensamientos… ese algo era mi fleco, estaba largo muy largo y hasta ahora lo estaba notando, trate de arreglarlo pero no pude por mas que lo puse de mil y un formas, por último opte por amarrarlo hacía atrás junto con el resto de mi cabello.

Mire el reloj ¡mierda!

Era tan tarde que de seguro la primera hora de clase ya estaba por la mitad… ¿Qué me tocaba hoy? Rebusque en mi mochila aquel horario arrugado….

Calculo… y… ¡mas mierda!

Tome mi mochila y salí corriendo de casa, la profesora Mizuki no era una persona paciente y mucho menos compasiva a la hora de calificar, ya me había reprobado varias veces y estaba casi segura de que esta sería la definitiva. ¿Qué porque me odia? No creo que me odia mas bien pienso que se rindió y es comprensible, después de casi recurrir a la psicología inversa para enseñarme y que yo no allá aprendido nada.

Cuando llegue a la puerta del salón, me detuve para recobrar el aliento que había perdido, en ese momento la puerta se abrió y de allí salió aquella temible mujer, me miro por el rabillo del ojo y luego rozo su hombro con el mío al pasar.

Esto estaba mal… esa definitivamente era una advertencia, una del tipo "llega tarde una vez mas y tu cabeza rodara"

Entre al salón arrastrando los pies, ya que mas daba si mis días estaban contados y si no podía entrar a la universidad… bueno, si importaba ¡y mucho!

Cuando me senté en mi lugar note que la silla a mi lado estaba vacía, abrí los ojos como platos y sentí correr dentro de mi el aire de la paz ¡al fin, algo de silen…!

-¡Sakura!- creo que tarde mas en darme cuenta de su ausencia que ella en llegar corriendo

-¿Qué pasa?

-A..d…a…d..- de acuerdo, sabía de formas de hablar diferentes pero esto era demasiado, ni Chubaca le hubiera entendido

-No entiendo nada- puso las palmas de sus manos en sus rodillas intentando recuperar el aliento

-¡Adivina que!- dijo después de que se reincorporo y pudo decir algo que no sonara como la primera palabra de un bebe

-¿Encontraste dinero en el suelo?

-¡No!

-¿Viste un fantasma?

-Ya cállate- esto comenzaba a preocuparme, si no era ninguna de las anteriores….. por favor que no fuera otro de sus "amor a primera vista" o juro que me cortaba las venas ahí mismo

-Entonces…

-¡Es perfecto!- ¿Dónde esta la navaja?- es guapo, amable, guapo, generoso, sensible, guapo, atlético, inteligente, humilde, ¿ya te dije que es guapo?

-Como cinco veces

-Es que es…

-¿Amor a primera vista?

-¡Exacto!

-Tomoyo, si me describes al chico así, yo diría que es gay

Y era la verdad, los chicos guapos, con buen cuerpo y un rostro de envidia siempre son gays o viven en alguna de las historias de walt disney.

-¡Gay! El no es gay

-No importa

-Te probare que no lo es- iba a tomarme de la mano y llevarme a algún lado pero en ese momento entró el profesor e hizo que nos sentáramos, el resto de la mañana transcurrió normal, yo pensando en lo peligroso que era pararse en el barandal de un puente y el profesor dando su "entretenida" clase.

Cuando la campana del receso sonó me encontré siendo arrastrada rumbo a algún lugar, por un momento pensé que había aprendido a volar pero cuando vi a mi amiga jalándome del brazo descarte la idea.

-¿A dónde vamos?

-A desmentir lo que dijiste

-Fue una broma, por favor solo quiero dormir un poco

-No- divise las canchas de basketball a lo lejos… eso significaba que ¿nos dirigíamos al patio trasero?

-No creo que ir allí sea buena idea

-Nadie nos va a ver además es solo un momento- bien, ese lugar era como el lugar donde la mafia se reúne, solo había alumnos de último año y una que otra chica con mala fama, yo y la morena no teníamos por supuesto ninguna facilidad para entrar allí y salir sin algún perjuicio.

Cuando nos encontrábamos lo suficientemente cerca nos escondimos detrás de uno de los árboles.

Mire hacia el patio, estaban todos los chicos grandes allí, desde el faltista sin remedio hasta el inteligente que hacía otro tipo de trabajos para costearse la vida, a lo lejos me encontré con Rika Sasaki (zozorra le quedaría mejor) esa chica si que era extraña, se le conocía por andar con los profesores, nunca lo comprobé con mis propios ojos pero se rumoraba que su última adquisición era el mismo profesor Terada.

-Mira ¿ves esa bola de chicos allí?

Enfoque la mirada hacía donde estaba una bolita jugando con un pedazo de cartón, lo primero que vi fue a Eriol, estaba tan delicioso como lo recordaba.

-¿Eriol? Debo admitir que tienes buen gusto

-Sakura que tu te lo quieras comer no implica que me guste- me puse roja de solo escuchar aquello ¿Por qué tenía que recordármelo? Eso definitivamente era un touché.

-Si no es el, entonces ¿Quién?

-Detrás de el

Mire de nuevo, detrás de el estaba… un chico con cabello castaño ¡esperen! Yo conocía a ese chico de cabello castaño, ¿de donde diablos había sacado que era amable, caballeroso y todo lo demás? Lo único en lo que concordaba era en que era bastante guapo.

-¿El?

-¿No es un adonis?

-Es un tonto- masculle, que tan mal gusto podía llegar a tener la chica??

-Te dije que no era gay

-No es gay pero… pensé que tu estilo era mas… eriol

-Lo es, pero no me perdería un bombón así

Lo sabía, ella solo quería experimentar con el pobre chico y lo peor era que yo me vería implicada en el proceso, tendría que escuchar sus largas y extensas descripciones del chico, sus relatos matutinos de encuentro y lo mas preocupante tendría que ayudar a que convivieran, como si con mi falta de vida amorosa no fuera suficiente los vería compartir saliva y abrazarse hasta casi explotar.

Empalagoso…moriré de diabetes si veo eso de nuevo.

En cuanto sonó la campana salí corriendo rumbo a mi clase dejándola allí planeando como atraparía al pobre individuo en sus redes.

Mis clases como siempre no eran la cosa mas interesante en mi cabeza, lo mismo de siempre, profesores intentando callar a la clase, niños que se creen muy inteligentes y la típica discusión:

-Profesora ¿para que me sirve esto en el futuro?

-Para el futuro no lo se pero por ahora para reprobarte- siempre la misma respuesta, nada creativa y mucho menos satisfactoria.

La campana de la salida sonó después de una eternidad, como siempre fui la última en salir sin saber que esta vez lamentaría haber permanecido allí hasta el final.

Apenas me levante de mi banca me encontré con la sonrisa picara de Tomoyo y uno de sus coloridos listones.

Esto…. Se veía mal.

-¿Estas lista?

OoOoOoOoOoOo

Shaoran P.O.V

Las chicas son algo indescifrable para mi, como un mapa con demasiados caminos el cual tal vez ni siquiera tenía una salida. Nunca entendí porque gritaban por cosas que a mi me parecían de lo mas simple y sencillo, por ejemplo ver un lindo perrito ¿Qué tenía eso de especial? Es solo ¡un perro! Hay cientos en las calles. Como dije antes un acertijo que tal vez nunca tenga una respuesta coherente.

-¡Shaoran! ¿Qué tal la escuela?- Eriol estaba en la clase de al lado por lo que no tardo mucho en llegar a mi salón y acosarme con preguntas- Hay un buen surtido rico ¿no?

-Me parece lo mismo en todos lados- me envió una mirada reprobatoria y luego acomodo sus lentes, ¿Qué quería que dijera? No me gustaba nada que las chicas me vieran como si fuera comida y menos que se colgaran de mi cuello o pidieran cosas tontas con tal de tocarme…

-¿Eres gay?

La pregunta hizo que me detuviera en seco y me volteara a mirarlo con cara de pocos amigos digo que las chicas molestas y ruidosas no me atrajeran… ¡no quería decir que fuera gay!

-No

-Espero que no primito, no me gustaría encontrarme una mañana contigo en la cama- hizo un puchero al decir esto último.

-No te preocupes, no tengo tan mal gusto

Comencé a andar de nuevo esta vez mas apresurado tratando de que su risita no llegara a mis oídos.

-Disculpa- escuche una vocecita que me llamaba, cuando me voltee a ver de quien se trataba me encontré con una chica, tenía el pelo castaño amarrado con un listón, se me hacía levemente conocida… ¿de donde?

-¿si?

-Acabas de pisar mi león- ¿su leo…? Mire debajo de mi pie, en efecto al quitarlo note aquel colgadijo con forma de león, ahora estaba sucio y pisado pero ¿en que momento había llegado ahí?

-Lo siento

-No importa- la chica sonrió, era una sonrisa bonita pero sentí que le faltaba algo

-Vaya te dejo un minuto solo y ya estas ligando- que inoportuno- Te conozco?

-Soy sakura, nos conocimos el jueves- el ojiazul se lo pensó un momento, luego dio un pequeño salto

-¡La amiga de Tomoyo!

-¡Si!- sakura…. A mi mente vino el recuerdo de aquella chica a la que había sacado de allí, tenía un leve parecido con ella pero…. Era muy diferente a la vez, esta chica sonreía y parecía feliz de la vida, la otra tenía un aura mas fúnebre a su alrededor, no podía ser la pequeña tonta. No sin fleco.

-¿Y donde esta tu amiga?

-Esta en la biblioteca, la estoy esperando- de nuevo esa sonrisa

Tan pronto como estas dos palabras brotaron de su boca la otra chica llego corriendo.

-Perdón por hacerte esperar

-No importa

-¡Shaoran, que bien que nos volvemos a encontrar!- ignoro a todos los demás a nuestro alrededor y solo se concentro en mi, aparto a la chica y a mi primo de la conversación para comenzar a parlotear cosas de las cuales la mitad no escuche.- ¿tu que opinas?

-Esta…. Bien- ¿Qué estaba bien? No lo se pero pareció feliz con la respuesta, en un movimiento cauteloso la castaña pellizco a la morena.

-Shaoran estaba pensando ¿crees que podrías acercarnos a mi casa?

-Pues…- para empezar ni coche tenía, Eriol era quien me llevaba y traía de la escuela, iba a responder eso cuando el otro chico se me adelanto.

-Será un placer llevarlas señoritas

-Gracias- ambos se adelantaron dejándome ahí con Sakura, esta suspiro y luego se quito el listón que traía amarrado, cuando hizo esto aquella chica apareció frente a mis ojos.

-¡La pequeña tonta!

-¿pequeña que?- me miro enojada al mismo tiempo que torcía la boca graciosamente.

-¡No tenemos todo el día!- gritaron desde afuera, la castaña comenzó a caminar y yo la seguí. Y pensar que no había reconocido a esa persona, ¿sería esa su verdadera personalidad? Es decir, se veía tan colorida y alegre….

Cuando llegamos al estacionamiento ya casi no había coches, en el deportivo de mi primo estaban recargados dos chicos, uno de ellos era Yamasaki y el otro debía ser el amigo que no pudo presentarme ya que estaba en detención.

-Pensamos que te habías perdido- dijo Yamasaki en cuento nos vio llegar

-Estábamos ocupados- miro sobre el hombro del ojiazul y al ver a las chicas asintió.

-Se nota

-¿Quién es, eriol?- pregunto al fin el sujeto que hasta ahora había estado impasible recargado sobre la puerta del auto, tenía una mirada bastante intimidadora, era como ver un iceberg antes de estrellarse contra él.

-Es mi primo, Shaoran

Me miro de arriba abajo, al parecer no le caí bien pues al final solo bufó y siguió viendo hacía la nada. Que tipo tan molesto. Sabía que mi primito tenía malos gustos para sus amistades pero escoger a un témpano de hielo… eso era demasiado.

Como si no fuera para nada tarde Yamasaki, Eriol y Tomoyo se pusieron a platicar sobre algo que no entendí en lo mas mínimo. El témpano camino hacía mi de un momento a otro, me prepare para golpearlo si era necesario, apreté los dientes dispuesto a detenerlo.

-Sakura- paso de largo de donde yo estaba y se dirigió a la chica que hasta ahora había permanecido oculta tras de mi.

-Yue, no sabía que eran amigos- no contesto nada, solo acerco su gélida mano al rostro de la chica y aparto varios mechones de pelo cuidadosamente.

-Te falta un corte

-Iba a pasar hoy pero… no tengo tiempo

-¿Quieres que te lleve?

Por alguna razón pensar en él y ella solos en un auto me hacía sentirme enfermo, imaginar que ese retorcido sujeto tomara la poca esperanza que había en sakura era….

-Vamonos

-Oigan…- hablo la ojiverde- creo que iré con Yue

¡¡¡¡No!!!

Juro que casi grito de solo escuchar esas palabras, fue raro como si un montón de aire se juntara en mis pulmones para salir en esa palabra, por suerte no tuve que gritar pues Tomoyo interfirió.

-Sakura, prometiste ir a mi casa- puso ojos de cachorro y la otra simplemente bajo la cabeza y asintió para luego subirse al coche sin decir nada mas.

Todos nos subimos, yo aliviado por que esta vez se había salvado de las garras de ese iceberg caminante.

¿Por qué me preocupaba tanto esa chica? Es decir había tenido amigos que amaban la droga aun mas y nunca había querido sacarlos de ese hoyo tanto como ahora lo quería hacer con ella; la mire por el espejo, estaba callada y solo veía de modo indiferente por la ventana, tal como la recordaba, ese aire ausente la envolvía.

Cuando llegamos a la casa de la morena note que no quedaba muy lejos de la de Eriol, ellas se bajaron, agradecieron y luego se adentraron en la enorme casa.

-Bien Shao, ¿quieres alegrarte un poco la vista?

-¿Alegrarme?

-Tengo una variada colección de películas- puso esa mirada extraña de nuevo, con colección de películas se refería a….??

-Creo q paso

-Tu te lo pierdes- me baje del coche, en ese momento iban llegando Yue y Yamasaki con varias cervezas frías y listas para ser tomadas, me hubiera gustado quedarme a tomar una pero no soportaría tener que verle la cara al iceberg por mas de tres minutos.

El aire comenzó a tornarse frió, mire al cielo y en efecto parecía que las nubes habían conspirado para cubrir el sol. Era de esos días en los que el aire soplaba metiéndose por cada pequeño hoyo que encontraba en tu ropa, en días así un cigarro era la gloria, sabia mejor así por alguna razón… tal vez era porque calentaba tu interior lentamente o porque el aire hacía que el humo flotara lejos formando a veces espirales bastante curiosas.

Continué caminando en busca de algún lugar donde los vendieran y encontré uno, era una pequeña tienda en la que pendía de un oxidado alambre el letrero "se venden cigarros sueltos", me acerque y encontré a un anciano viendo la televisión.

-Disculpe…- pensé que no me había escuchado y que tendría que gritarle como en la mayoría de los casos pero se paro y se dirigió hacía mi en seguida.- quiero un cigarro

Caminó de regreso y sacó de la cajita un tubito el cual bailo en sus dedos y luego llego a la palma de su mano.

Me lo entrego con manos temblorosas y cuando recibió el dinero paso lo mismo.

Salí de allí y comencé a fumar, era tal como lo recordaba, tan reconfortante que me recordaba un poco a China. Me senté en una banca que estaba allí y seguí con mi vicio.

-Oye- esa voz se me hacía conocida, di una larga calada y luego mire hacía arriba, era sakura… me alegraba verla.- ¿tienes otro?

Frotaba sus manos tratando de que el frío no la congelara ¿si decía que no tenía otro se iría?

-No, ¿quieres terminar este?

Asintió levemente y se sentó a mi lado, le entregue el tubo y comenzó en seguida a fumar.

-Pensé que estarías con Tomoyo

-Estaba pero… no tengo ganas de que su madre me trate como a un perro

-¿Cómo un perro?- Reí ante la comparación

-Siempre me da comida y me acaricia la cabeza, eso es tratarme como perro

Un poco de humo salió de su boca, por un momento me detuve a mirar sus labios, eran rosados, no tenían esa forma de corazón pero aun así tenían una bonita forma.

-Eres rara

-Ya me lo habías dicho, ¿es lo mejor que puedes decirme?- termino el cigarro y lo piso, luego me miro y sonrió ligeramente.

OoOoOoOoOoO

Sakura P.O.V

-Hace rato, parecías diferente

-Si…- y como no ser diferente, si la chica prácticamente me había obligado a parecer una chica moe, siendo que yo soy 0% moe

-¿Conoces a Yue desde hace mucho?

-No, lo conocí cuando llegue aquí, su madre es amiga de mi papá, a veces me da miedo

-Con esos ojos le daría miedo hasta a su madre

-Lo se, Yukito es mas lindo- de solo recordar al hermano de Yue mi corazón se estrujo, pensé que el me rodearía algún día con sus brazos y me protegería del tonto mundo pero no fue así, termino rodeando con su calidez a mi hermano, ¡¿Por qué a él?! ¿no era buena para Yuki? Yo… era…

Antes de que me diera cuenta mis ojos comenzaron a sacar agua, sentí el calido tacto de la mano del chico limpiando estas lagrimas, cuando abrí los ojos me encontré con dos chocolates mirándome fijamente mientras tocaba con la palma de la mano una de mis mejillas.

-Lo siento… recordé algo

-Siempre estás triste, te haré sonreír

-¿me harás sonreír?- curve mis labios en una mueca, era parecido a lo que me había dicho Tsukishiro en aquella ocasión y ¿Qué paso? Nada, mas bien paso a ser gay.

-No quiero que llores- sus ojos se iluminaron como si todo el chocolate dentro de ellos se hubiera derretido y quisiera deslizarse hasta mi con su dulce sabor.

Desvié la mirada, era demasiado para mi…

-En este maldito mundo lleno de tristeza no hay razón para sonreír

-Las hay solo hay que saber reconocerlas- de nuevo sus ojos…

-Eres lindo

-Ya me lo habías dicho ¿es lo mejor que puedes decirme?

Una involuntaria sonrisa escapó de mis labios a pesar de que aun lloraba, era como si mi pecho doliera y palpitara excitado a la vez, quizás esta era una de esas razones para sonreír…

-Te dije que sonreirías

Muy dentro de mi quizás agradecí en ese momento que él estuviera ahí para darme un cálido rayo de luz. Limpie con mis manos las lagrimas que aun quedaban y me levante de allí para mirar al cielo, ya no estaba tan nublado al contrario se veía perfectamente el firmamento nocturno con cada una de sus estrellas y la brillante luna alumbraba el centro.

-Bueno… me tengo que ir

Sin esperar respuesta alguna comencé a andar, estaba algo asustada de lo bien que me sentía, estar feliz era malo… ¿Cómo podía estar feliz llevando a cuestas la muerte de mi madre? Era una descarada…

Cuando llegue a casa mire a mi alrededor, nada había cambiado… yo tampoco debía cambiar, así debía ser.

-Pensé que tendrías una cara así

Me asuste al escucharlo a mis espaldas, ¡¿Cómo diablos…?!
-¡¡¿Qué haces aquí?!!

-No me apetece mucho ver a mi primo y a sus amigos viendo porno

-Demasiada información para mi

-Por eso estoy aquí, siendo nuevo en la ciudad no conozco mucha gente

-Supongo que… un poco de compañía no me hará mal

Abrí la puerta, se sintió extraño entrar acompañada tan tarde y lo fue aun mas escuchar resonar otra voz que no fuera la mía en las paredes de aquel lugar.

-Imagine un lugar lleno de ataúdes o algo así

-No soy un vampiro

Él solo rió, me gustaba su sonrisa, era como una gran avalancha de crema batida, esa que solo engorda mientras mas la comas. Sabía que entre más viera aquella sonrisa lo único que conseguiría era hundirme en mi propio deseo…. Y aun así continué admirándola como si de un hermoso rubí se tratara.


Notas de rainy n_n:

Al fin lo termine !!! jajaja lamento haber tardado siglos…. Ya saben, esto de estar a un paso de entrar a la universidad es bastante complicado pero aun así ¡¡aquí esta!! El cuarto capitulo de esta historia.

Ahora si no dire mucho… solo muchas gracias a los que dejaron comentario y a los que agregaron a alguna de sus listas!!!! Muchas gracias!! Espero les siga gustando y como ya viene semana santa espero esta vez no tardar mucho!!

Bye ;D