Capítulo 5. Sospechas

"Yo soy... su hermana y ella es, como tu ya dijiste...un monstruo de sangre fría"

Silencio…eso fue lo único que quedó tras sus palabras, palabras que todavía revoloteaban en el aire…. como torturando a la persona que las había pronunciado después de tanto tiempo enterradas.

El chico parecía no atreverse a contestarle, estaba un poco conmocionado por todo, su cara formó distintas expresiones antes de terminar en una mueca de culpabilidad.

Por un momento, se dedicó a observar detenidamente a la chica que estaba frente a él: su cabello, su cara, su expresión, todo….

¿Cómo no se había dado cuenta antes?

La chica estaba sufriendo más que nadie por la historia que acababa de contar, sus ojos marrones reflejaban cansancio, tristeza y por su puesto… enfado y furia.

Encima de eso la había llamado monstruo…Parecía que con esa simple pero hiriente palabra… había abierto una herida que todavía no cicatrizaba, la puerta de sus recuerdos más dolorosos. Se sentía culpable, ¡por supuesto que se sentía así! había hecho que la cara de esa chica llevara una expresión de soledad infinita.

Kuroko se encontraba sumergida en sus pensamientos, tan inmersa estaba… que ni se había dado cuenta de la mirada de su acompañante. El aullido de un perro en las lejanías la trajo de golpe al presente. Se giró, intentando esconder su expresión, y comenzó a alejarse del desconocido.

- me tengo que ir, debo seguir buscando.

El chico reaccionó varios segundos más tarde, pero logró pararla antes de que saliera del callejón.

-¡Espera! ¿Qué harás cuando la encuentres? No pensarás luchar con ella… ¿verdad?- No quería que aquella chica pasara por lo que tuvo que presenciar. Por alguna extraña razón desde que vio sus ojos marrones llenos de tristeza, había sentido la necesidad de cuidarla, de protegerla.

- Cuando la vea… -

Aunque estaban separados por una corta distancia no pudo oír las palabras susurradas por Kuroko, sin embargo, sabía que si no las escuchó fue porque ella así lo quería. Aunque, daba igual si no se lo contaba, ya había tomado su decisión.

De nuevo, un incómodo silencio los rodeaba. Cuando Kuroko volvió a darle la espalda para desaparecer…

-¡Te ayudaré! – Su grito lleno de determinación logró resonar por toda la calle, haciendo eco entre los muros de los edificios cercanos.

-¿Qué?

-Te ayudaré – Dijo otra vez, más suave, mostrando una amplia sonrisa.

-¡No! ¡No puedes! – Le contestó casi interrumpiéndolo.

No podía permitirlo, si ese chico le ayudaba… su seguridad correría un grave peligro, conocía muy bien a Keyko, ella no dudaría ni un segundo en acabar con él. No lo dejaría, este era su problema y lo resolvería sola.

-No puedes detenerme, ¡Lo he decidido y punto!- Contestó como un niño pequeño.

-Pero ¿qu-? … esta es mi pelea, así que no te metas – Justo cuando estaba por teletransportárse las palabras del chico volvieron a dejarla congelada.

-¡Ooh! Así que no te importa que todos se enteren… que un miembro del RESPETADO y RESPONSABLE Judgment haya salido por la noche, rompiendo varias normas a su paso… – Sin necesidad de voltearse sabía que el chico llevaba una mueca burlona en la cara.- a un lugar tan peligroso...peleándose...rompiendo el toque de queda...

Conteniendo con todas sus fuerzas un desagradable insulto , se giró poco a poco hacia él, para intentar razonar con aquel testarudo desconocido.

-No tienes prueb- Antes de que terminara la frase el flash de una cámara la cegó.

-mmm saliste muy bien, sip, ahora ponte de perfil ¿ok?-Varios flashes acompañaron sus palabras.

-¿Por qué haces esto?- El tono serio con el que preguntó avisó al chico de que se habían acabado las bromas.-Ya has visto de lo que es capaz

-Simplemente…no quiero arrepentirme. Si te dejo ir sola ahora, estaré haciendo lo mismo que hice al ignorar los gritos de aquel hombre…No quiero cargar con ese peso…no otra vez.- Hasta la última sílaba estaba pronunciada con culpa e impotencia, algo que Kuroko entendía bien, no pudo evitar sentir cierta simpatía por el chico-No quiero ignorar lo que pasa delante de mis ojos.

-Pero…aún así

-Por favor…déjame ayudarte.

Esta vez, fue el turno de la teleporter de conmoverse por sus palabras. Pensándolo bien, si tenía a alguien que conociera los bajos fondos sería más fácil buscar información y no necesariamente tenían que descubrir que trabajaban juntos.

-Está bien- Dijo tras un largo suspiro- Pero no me digas nada si te hacen daño.

-¡ok¡ Jajaja

-Oye… ¿Cómo descubriste que era miembro del Judgment?

-Simplemente te he visto un par de veces trabajando, nunca pensé que recordar tu cara me sería de tanta ayuda… - Contestó aún riendo.

-Ya veo

-Reito –Dijo repentinamente extendiendo su mano

-¿Eh?

-Mi nombre, Aihara Reito, puedes llamarme solo Rei ¿el tuyo?

-Kuroko, Shirai Kuroko- Contestó correspondiendo al gesto.


-Te daré mi número de teléfono, por si encuentro algo sobre tu hermana...Por ahora ¿por qué no nos vamos a casa? Pronto amanecerá de todos modos.

-Sí, creo que es lo mejor...- Dijo en medio de un pequeño bostezo.- Por cierto...

-Dime

-¿De verdad eres el jefe de una banda? es que... no lo pareces.

-¡Auuuch! eso ha dolido Shirai-san - Dijo agarrándose exageradamente el corazón, como si alguien le hubiese disparado una flecha - Aunque no lo parezca soy un nivel 3 y me convertí en el jefe porque, alguien aquí presente, arrestó a nuestro anterior líder junto con la mitad de la banda.

-¿Yo?-Preguntó sorprendida.

-Pues claro que tú ¿de donde crees que me sonaba tu cara? - Dijo con sarcasmo -Bueno, la verdad es que para mí esa banda no significaba mucho, simplemente me uní porque me lo pidieron, era como un miembro fantasma. Hasta que me hicieron el líder por ser el más fuerte de los que quedaban, claro.- Terminó con orgullo.-Aunque... es agotador.

-Bueno, es lo que te buscas por meterte en grupos como esos por simple diversión.¡hump!

-jajajajaja está bien, está bien, culpa mía

- Este chico...tiene el mismo poder que Onee-sama, hace que las personas se abran a él...aunque, por supuesto,Onee-sama es mucho mejor en esto.

Después de eso caminaron juntos, en silencio, mientras disfrutaban de la fresca noche y de la luna llena. Cuando todo parecía volver poco a poco a la calma, la pregunta que Kuroko no quería contestar... salió de los labios de su nuevo compañero.

- ¿Shirai-san me contarás la historia? ya sabes, sobre tú y tu hermana...

-...Sí...creo... que es justo que lo sepas...