Dark side of the road

Capitulo V

"No somos amigos"

Shaoran P.O.V

Entramos en la casa y en cuanto encendió la luz lo primero que note fue la falta de color y creatividad que inundaba el lugar, las paredes eran en su mayoría de un color crema y en la sala había solo dos sillones, una mesita de centro de madera y una televisión. No era un lugar ostentoso y mucho menos lujoso, ni siquiera tenía un aire familiar ¿en serio ella vivía aquí?

Me recordó un poco a mi departamento en Hong Kong, siempre estaba solo y vació además de que en la noche hacía más frío de lo normal sin tener más cuerpos humanos de los cuales aprovechar su calor corporal.

En cuanto entramos contrario a lo que había pensado, las nubes comenzaron a juntarse de nuevo para comenzar a dejar caer al suelo pequeñas gotas, poco a poco se fue haciendo más intenso hasta que la calle quedo cubierta y el insistente sonido se volvió permanente.

-¿No hay nadie?- sabía que no debía preguntar lo obvio pero el silencio en el que nos hundíamos mas rápido que el titanic me llevo a preguntar lo que nunca hubiera preguntado.

-Como podrás notar….. no

Me envió una mirada sarcástica y luego se tiró en el sofá, comenzó a cambiar uno tras otro el canal sin parar, decidí mejor dejar de ver el televisor o acabaría con un severo dolor de cabeza de solo ver como movía el dedo pulgar.

Entre en la cocina, parecía casi nueva!

Como si la hubieran puesto de adorno en una casa de muñecas, mi estomago gruñía por lo que eche un vistazo y comprobé que contrario a lo que me imagine la despensa estaba repleta de comida.

Bien… si iba a estar aquí por mis tontos impulsos entonces al menos debía obedecer a mi estomago y darle algo de comer ¿no? Nunca fui excelente cocinado pero comencé a calentar un poco de agua para hacer al menos un tazón de ramen.

-¿Qué crees que haces?

-Cocino, parece que no lo hacen muy a menudo por aquí- alzó una ceja y luego hecho un vistazo a la olla donde el agua hervía ahora.

-Hay una buena razón para eso- sus palabras eran serias y frías pero en su rostro el hambre se dibujaba así que seguí con mi labor. Saqué algunas verduras del refrigerador.

-Ayúdame y deja de quejarte- Lance una zanahoria hacía ella contando con que la atrapara pero… pareció reaccionar una hora después de que esta fuera aventada haciendo que los malabarismos que hizo por tratar de retenerla en sus manos fueran inútiles.

Su cara se torno rosa cuando escucho a esta caer al suelo para luego pasar al enojo y recogerla. Bien era mi turno de continuar…

-¡No lo pongas ahí!

-¿Por qué no?- arquee una ceja, parecía una encimera común y corriente. Ella se mordió el labio inferior como librando una lucha por decirme la verdad o no.

-Solo no lo hagas

-Como quieras, rara- se giró y comenzó a picar verduras a toda prisa, de ese modo se veía un poco… digamos un poco menos fría, era como si su capa se derritiera lentamente permitiéndome ver aquella hermosa sakura que aguardaba en el centro.

-¿vas a comer o no?- pregunté al ver como movía la cuchara por milésima vez alrededor del plato ¡era desesperante!

Contrarió a lo que la gente normal haría, osea comer, continuó con su tarea esbozando una pequeña sonrisa de satisfacción… pequeña hija de…!

Me levante de mi asiento, ella pareció asustarse, tomé su cuchara y puse un poco de sopa en ella.

-Bien, aquí va el tren- aun recordaba cuando Wey hacía eso por mi, no se cuando dejo de hacerlo pero cada vez que mi apetito se iba él se encargaba de hacer algo así para que lo recuperara- abre grande

-Li… eres un idiota

-Y tu eres desesperante, supongo que eso es un empate

-Si soy tan desesperante- prácticamente mordió la cuchara en mis manos y luego me la quitó- ¿Por qué no te vas a tu casa?

-Ya te lo dije- rodé los ojos, ella pareció recordarlo porque su rostro se torno extraño, un poco chistoso. Alejó el plato para después levantarse y prácticamente salir huyendo hacía la planta alta.

Escuche sus pasos subir la escalera mientras lavaba los platos, en cuanto termine me tendí en el sillón ¿debía subir y comprobar que aun seguí viva? Es decir, no quería invadir su privacidad y me echara a la calle en medio de la lluvia.

Subí sigilosamente, la encontré recostada en la cama mirando el techo sin siquiera parpadear. Junto a ella había muchos peluches pero parecía como si todos hubieran sido olvidados por ella hacía mucho tiempo.

Me recosté junto a ella con cautela, no quería parecer un acosador pero me pareció irresistible la idea de estar acostado ahí mirando el mismo punto que ella encontraba tan interesante.

-¿Qué haces aquí?- pareció al fin darse cuenta de mi presencia, su voz se oía cansada.

-Kinomoto…- tantee el terreno antes de meterme en su vida privada- ¿Por qué te drogas?

-Sabes Li- dio un largo suspiro y luego se giro para verme a los ojos- no quiero ni pretendo ganar tu amistad

Bien… eso dolía…. Mucho ¿Por qué tenía que ser tan fría? No era como si yo la estuviera acosando con preguntas todo el tiempo ¿no? Era mera curiosidad por las cosas desconocidas para mi. Los problemas nunca se resuelven con drogas y esas cosas, eso lo sabía muy bien y no deseaba ver a alguien aprender eso por las malas.

-Eso no responde mi pregunta- me gire yo también, ella se sorprendió bastante al notarme tan cerca, su respiración… podía oírla desde donde estaba y sentir su calor.

Se levantó casi inmediatamente, tomó un sobre con un polvo blanco de la mesa y puso un poco de eso en su dedo indice, luego inhalo. ¡No! ¡no! ¡no!

Me acerqué amenazante hasta ella, me ponía furioso que hiciera esas cosas, tomé el sobre en mis manos y luego de unos segundos de meditarlo en silencio lo tiré por la ventana, ella me veía perpleja quizás no quería aceptar que acababa de tirar su preciado polvo por la ventana… pensándolo bien había sido una mala idea.

-Eres un….- estaba a punto de soltarme una cachetada, retuve su mano. Luego la atraje hacía mi y la abrace, podía sentir el latido de su corazón claramente y también su agitada respiración contra mi pecho.

Permaneció en silencio, era como una pequeña muñeca viviente sacada de su caja.

-Kinomoto, dañándote no solucionaras nada, deja de hacerlo- susurre en su oído logrando que su temperatura corporal se elevara, bien… después de todo no le era del todo indiferente a la chica. La idea me entusiasmaba… solo un poco.

-Li…- habló después de varios segundos- ¿podrías alejar tus bíceps de mi? Se que las chicas mueren por sentirlos pero… ese no es mi caso.

Esta vez fui yo quien se sintió un poco avergonzado, ella me empujo un poco hacía atrás sin que yo me diera cuenta y disimuladamente salió de mi encierro.

Por supuesto se hecho a correr y busco la dichosa bolsa después de que la dejara libre pero no volvió a tomar de su contenido, tal vez tenía miedo de lo que hiciera esta vez… o ya tenía suficiente por el día de hoy.

Luego de eso vimos una película, estaba enojada lo sabía y fue por eso que esta transcurrió en silencio, solo interactuábamos para pedir las palomitas y reír en alguna parte chistosa. Me retiré ya entrada la noche seguro de que no habría mas adolescentes llenos de hormonas allí. Antes de irme mire una última vez la casa, me daba la impresión de que la castaña estaría sola esta noche… me hubiera gustado permanecer con ella.

O.o.O.o.O.o.O.o.O

Sakura P.O.V

Esa noche me dormí con el sonido de la lluvia arrullándome, soñé con cierta persona de cabellos chocolates, por muy raro que parezca, aun podía recordar aquel cálido abrazo que me había dado ¿Cómo enojarme con semejante bombón? Si, debo aceptarlo Tomoyo tenía muy buen gusto pero yo no quería meterme en ese terreno, sabía que los chicos guapos no eran para mi ni yo para ellos, era una repelencia mutua entre ambos.

Tal vez lo que Li veía en mi no era más que una chica triste y un poco gótica, a cualquiera le daría curiosidad saber que tipo de mujer puede ser así… simple curiosidad. Más me valía no enredarme mucho con ese chico.

Desperté con la sensación de no haber dormido nada durante la noche, como si acabara de acostarme ¿a quien no le ha pasado eso? Sin ganas me puse las pantuflas y baje a la cocina para encontrarme con la pulcritud de siempre a excepción de los platos que yacían sobre el escurridor…

Desayuno un cereal y me vestí para ir directo a la estetica, mi problema con el fleco empeoraba cada vez más, si seguía así quedaría ciega en algún punto.

Cuando llegue la pequeña campanilla sonó y la señora Tsukishiro me miro de reojo para luego enviarme una de sus esplendorosas sonrisas.

-Casi termino aquí ¿me das unos minutos?

-Claro- asentí y me senté en una de las sillas, hojee varias revistas, siempre era lo mismo, cantantes metidos en drogas, modelos anorexicas, actores divorciados, ¿Cómo podía importarme eso? No es como si no tuviera mis propios problemas y cosas por resolver, a veces la vida de las personas era aun más complicada que eso y no por eso aparecía en una portada de revista.

-Sakura ven aquí

-Si- me levante y moví mi masa corporal hasta la silla giratoria

-¿Solo el fleco?

-Si… dejare crecer un poco mi pelo

-¡Maravilloso! Promete que dejaras que le de forma!- se emociono tanto… que asentí un poco apenada.

-Madre!

Un suave grito surgió de las escaleras, aquella fría voz debía ser de Yue y dicho y hecho, en breve el susodicho apareció.

-Voy a salir

-Bien, regresa temprano- si claro… como si Yue fuera a hacerle caso, no comprendía como él y Yuki podían ser tan diferentes.

Yuki era caballeroso, alegre, lindo, espontáneo, inteligente, en pocas palabras el mayor de los hermanos era ¡perfecto! Y Yue… bueno digamos que una paleta de hielo lo asemejaba muy bien, sobre todo por aquella sensación de frialdad que lo rodeaba la mayoría del tiempo.

-Si, nos vemos

Se detuvo un momento, por el espejo observe su mirada clavada en mi cara ¿qué? Me dieron escalofríos por el milisegundo que se digno a examinarme, luego como si nada siguió su camino y se fue. Nuestros efusivos encuentros eran dignos de entrar en los records guiness es decir ¿Cuántas palabras intercambiábamos en ellos? 2 si estaba de buenas?

-Y como esta Fujitaka?

-Bien, supongo

-Hace mucho que no le corto el cabello, deberías ver que cabellera tiene, ya quisiera mi esposo tener todo ese montón pero….- y hablaba y hablaba, era como una maquina parlanchina palabra tras palabra salía atropelladamente de su boca, asentía de vez en cuando y sonreía cuando creía que era lo mejor.

Cuando terminó el corte agradecí y salí de ahí lo más rápido que pude, apenas había puesto medio pie fuera del lugar cuando fui prácticamente tacleada por alguien, ella se abrazo a mi y comenzó a quejarse.

-¡Sakura! ¡No puedo creerlo!

-¿Qué pasa?- se separó de mi

-¡Ni siquiera sabia que se conocían!- esperen… estaba hablando de… ¿Cómo lo sabía? Oh no… estaba en problemas muy graves.

-¡No! Eso no es así

-Digo ¿Qué les pasa?

-No fue planeado, solo se metió en mi casa y después…

Me miro perspicaz y luego entrecerró los ojos.

-¿De que estas hablando?

-¿De que estas hablando tú?- me envió otra mirada astuta pero su preocupación pudo más

-De Eriol! Peleamos y el idiota desapareció, ahora Yamasaki organizó una fiesta y adivina con quien va a ir

-Con… ¿Yoko?

-Si, así que será mejor que vayamos

No me dejó decir nada más, me arrastró a casa y de pronto ya estaba tirando ropa por doquier quejándose porque no tenía nada lindo, era siempre la misma cantaleta.

Igual que cada vez que esculcaba mi closet termino poniéndome uno de sus conjuntos y maquillándome como si fuera a dar un concierto en vivo o algo parecido.

-Tomoyo… creo que no tengo muchas ganas de salir hoy- me queje un poco con la esperanza de que me dejara sola en casa.

-Sakurita- se agacho hasta mi altura, ya que estaba sentada mientras me peinaba- esta fiesta es importante y no me gustaría ir sola

Puso ojos de cachorro y me desarmo por completo, asentí y después de que la peinara y arreglara como ella hizo conmigo tomamos un taxi rumbo a la casa de Yamazaki, al llegar aquel extraño olor, que oscilaba entre marihuana y humo de cigarrillo, inundo mis pulmones haciendo que estos se irritaran y comenzara a toser.

-Es el olor de la libertad Sakurita

Entramos en la casa, no era tan grande como la de Eriol pero tenía su encanto, claro que no había barra libre lo cual descubrí al ver un barman que cobraba un vodka… esto no sería divertido.

-Tomoyo… ¿Tomoyo?

Bien, estaba sola… y esta vez ¡sobria!

Camine sin rumbo hasta encontrarme con un extraño hombre que inhalaba de lo que parecía un gran bote, mas bien era como la lámpara mágica de un genio gigante. Mire el objeto con detenimiento hasta que el hombre rubio se compadeció de mi y dejó de fumar para explicarme lo que era aquel maravilloso artefacto.

-Se llama pipa árabe- dijo en un tono sumamente calmado- narguile, sisha o como le quieras llamar

-¿Es como un cigarrillo gigante? – Él rió, una serie de perfectos dientes se mostraron ante mi, aparto varios mechones de su rubio cabello de su frente y luego dio una larga fumada a la manguerita que acababa de llegar hasta sus manos.

-No, esto contiene otra esencia, es como fumar algo mucho más ligero y vaporoso que el tabaco, deberías intentarlo

Era como la mirada tentadora del demonio, sus ojos azul cielo por alguna razón se tornaron, al menos para mi, de un carmesí intenso y profundo. La manguera pasaba lentamente de una mano en otra hasta que llegó a las suyas, estiro esta hacía mi… estire la mano para tomarla y probar aquella innovadora experiencia que sugería el hombre.

-No deberías probar eso

Me gire, esperaba encontrarme con aquella chocolatosa mirada acusándome de estar drogada de nuevo pero solo encontré dos plateados orbes que me estudiaban cuidadosamente, escudriñaba cada parte de mi cuerpo inclusive aquella mueca de fastidio aparecía ahora en su rostro.

Me asuste ¿desde cuando le importaba lo que hacían los demás?, gire sobre mis talones para seguir en lo que estaba… pero la oportunidad ya había pasado, el circulo se había cerrado de nuevo y ahora la boquilla estaba en manos de alguien más. ¡Genial! Maldito Yue.

De nuevo lo mire, esta vez lo aparte de aquel bullicio.

-Eres un tonto

-Solo cuido tu salud

-¿Desde cuando cuidas la salud de los demás?

-Desde hoy

Tan parco como siempre, contestaba casi con monosílabos y ninguna de sus oraciones abarcaba más de un renglón, si saben a lo que me refiero, es decir, escribir sus memorias debía ser la cosa más sencilla del mundo…. Tres palabras… casi no hablo.

-Yue, deja de preocuparte por los demás, apuesto a que ya has fumado de eso

Se encogió de hombros, ¿eso significaba que si?

-¡Lo ves!

-¿quieres bailar?

De pronto fui arrastrada por el chico hasta la pista de baile, pero en lugar de hacer el tipico pasito de saltar, arriba, abajo, derecha, y ya no se que más….

Bailar nunca se me dio muy bien.

En lugar de eso, me encontré bailando al ritmo de algún vals imaginario, su plateado cabello pendía de una cola de caballo que ahora se movía ligeramente con nosotros. Siempre me pregunte el motivo de dejar tan largo su pelo, ahora me parecía que era para diferenciarse de su hermano mayor, es decir teniendo un hermano perfecto el pobre debía sentirse agobiado.

Era tan anticuado bailar de este modo, aun así me deje llevar por él, note que nos miraban extraño las pocas personas que aun conservaban sus cinco sentidos pero cuando intente detenerme no pude, aquel enigmático chico se aferro a mi como si de el tubo del subterráneo se tratara.

Bien… ¿Quién era yo para oponerme a bailar? ¿Quién era yo para rechazar lo que ahora me ofrecía?

Mi sonrisa se ensancho cuando deslizo hasta mi mano una pequeña bolsa con polvo blanco, esta vez fui yo quien se aferró a él mientras aspiraba una pequeña cantidad, luego de unos momentos me sentí flotando entre un mar de sensaciones, reía y bailaba a gusto a pesar de que la música era inaudible, al menos la que marcaba nuestro ritmo.

-Yue…. Desde este ángulo, te pareces a Yuki

Fue lo último que pude decir, me soltó en ese instante y retiro de mis manos el sobrecito que hasta ahora había guardado con tanto recelo.

¡Que había hecho! Hacia unos minutos que pensaba lo difícil que debía ser… y ahora… ahora ¡no había droga en mis manos! ¡Diablos!

-¡Yue! ¡Espera!- corrí detrás de él… no podía quedarme así- ¡YUE!

o. O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

Shaoran P.O.V

Cambié el canal del televisor de nuevo, la paz en la casa era abrumadora ahora que me detenía a pensar en eso, demasiado como para ser verdad. Me levanté de aquel mullido sillón y apenas roce el pomo de la puerta esta se abrió con una fuerza descomunal.

-¡¿Dónde esta Eriol!- mi tía grito esto sin mas, estaba poniéndose unos aretes dorados e intentando meter su pie en el zapato.

-No lo se

-Shaoran, no te traje aquí para que viveras en paz y feliz, te traje porque creí que ayudarías a mi descarriado hijo

-Lo buscare- puse cara de fastidió, venir aquí había sido mi idea, en un principio pareció lindo vivir con mi primo y tener a mis tíos cerca, además claro del pago que recibiría por cuidar de Eriol. Un negocio perfecto, claro que no contaba con el pésimo comportamiento del ingles y menos con que ya no fuera aquel niño con el que jugaba play station.

-Cuando lo encuentres dile que prometió traer a su novia mañana, estoy ansiosa de conocer a la agraciada criatura

Una risita falsa invadió su rostro y luego tan rápido como entró desapreció. Cogí mi chaqueta y encendí el coche, si había tanta paz en casa eso solo podía significar que el chico no estaba en ella.

Deambule por todos lados en busca de alguna pista, no encontré nada en el parque Pingüino y menos en alguno de los restaurantes aledaños, al final me decidí por ir a casa del cubo de hielo y Yamazaki, por suerte en la primera aquel estruendoso sonido me dio la respuesta.

Estacione el coche…. Mal, pero lo hice.

Entre en la casa, era como meterse dentro de una masa de gente, me sentía asfixiado de solo caminar y mucho más en la pista de baile donde varias chicas se pegaron a mi intentando bailar sensualmente, lo se… soy irresistible pero ¿Diablos! Mi cuello esta a punto de ser cortado! Salí de aquel bullicio, en el patio trasero a pesar de haber algunas personas estaba mucho más solitario. Me senté en una de las pequeñas bancas y saque un cigarrillo, encontrar a ese chico sería como buscar una aguja en un pajar.

Expulse el humo de mi boca y mire al cielo como si este pudiera darme la respuesta. Frente a mi, de pronto, aparecieron dos pupilas color rubí, me miraban con curiosidad, baje la mirada para contemplar a aquella persona.

Era hermosa… piernas largas, cabello negro, cintura pequeña, el sueño de cualquier hombre, claro si las Tsundere son tu estilo, estiro la mano hacía mi, la tome y esta la estrecho para sacudirla energéticamente.

-Hola, soy Meiling

-Shaoran

-¿Por qué aquí afuera tan solito?

Se sentó a mi lado y removió de entre mis dedos el humeante tubito, dio una fumada y luego expulso al aire un poco de humo en pequeños aros.

-Estoy buscando a Eriol

-No creo que lo encuentres por aquí, la última vez que lo vi peleaba con Daidouji

-¿Crees que sigan ahí?

-Creo que están allá- señalo hacía arriba- solucionando sus problemas

Hizo un movimiento de caderas… vaya… con que así resolvían sus problemas. No quería saber eso, borre aquella imagen de mi cabeza y me concentre en la chica a mi lado.

-¿Estudias en Seijo?

Ella negó con la cabeza- soy amiga de Yamasaki, esta noche soy la invitada especial

Guiño un ojo como termino para esa frase, ¿Por qué me parecía demasiado sexy para ser verdad? Es decir dentro había varias chicas igual de sexy pero ninguna tenía aquella aura de superioridad que la envolvía a ella.

-Gracias por el cigarro

-Cuando quieras

Rebusco en su bolso por un rato, luego saco un pequeño bolígrafo con forma de ranita, tomó mi mano y comenzó a anotar algo.

-Si algún día, estas aburridito…

Terminó de anotar y se metió en la casa, por un rato me quede observando la ruta que había recorrido, luego mire mi mano y en ella estaba un numero telefónico… bien… ahora podía agradecer a Eriol por meterme en estos malditos problemas.

Me puse de pie y estaba dispuesto a interrumpir a mi primito en lo que estuviera haciendo cuando escuche que dos personas caían al suelo no muy lejos de ahí, corrí para ver de que se trataba pero cuando estuve lo suficientemente cerca me detuve, no se porque lo hice, solo se que mis pasos no siguieron y disimule mi respiración en un acto involuntario.

-Te alcance, eres lento

Era Yue que estaba tirado junto a alguien más en el suelo, a él lo podía distinguir porque su larga cola era alumbrada por una farola pero su acompañante permanecía oculta en la oscuridad, supe que era mujer por la voz que había escuchado hacía unos segundos.

-Vamos, no quise decir eso, no debí… es más, tu tienes algo que Yuki no tiene

-Aja

-En serio, a ti… te gustan las mujeres ¿o no?

Yue se reincorporo, ahora podía verlo completamente, su compañera lo hizo igual y pude notar aquel cabello castaño. ¡la pequeña tonta! ¿Por qué estaba con ese cubo de hielo? Se suponía que ella estaría en casa. Mi pequeño proyecto de caridad social no podía ser arruinado, no por algo tan frío como un hielo.

-No me vas a convencer de darte más

-Vamos, se que tu quieres darme más ¿quieres bailar?

-No

-¿Qué quieres?

-Quiero probar lo que Yuki no quiso – acercó su asquerosa boca a la de ella, estaba a punto de ir y golpearlo pero cinco centímetros antes se detuvo, la miro detenidamente, luego se alejo como si se hubiera dado cuenta de algo demasiado importante.

-Sabes, mejor juguemos otro juego

-¿Espiando a mi amigo?- Escuche aquella ladina voz a mis espaldas- hay diversión dentro, no te conformes con ver

-Eriol, mi tía esta como loca, se supone que soy tu niñero ¿recuerdas?

El susodicho me palmeo la espalda, luego se puso frente a mi y suspiro.

-Relájate, mi madre puede acordarse cinco segundos de mi y luego olvidarse por completo solo porque no encuentra su collar

-Pero…

No me dejo continuar, me pidió silencio y luego se giro sobre sus talones para observar lo mismo que yo había estado mirando hacia escasos minutos.

-¿no vas a ir por ella?- enarque una ceja y el me miró perspicaz

-No

-Entonces permite que te presente unas cuantas personas

Me rodeo con su brazo y me llevó dentro, eche un último vistazo a las personas en el suelo, él ponía un poco de droga muy cerca del ombligo de Sakura y esta reía porque le hacía cosquillas, no… mañana, esa pequeña idiota de seguro lamentaría lo que estaba haciendo.

Y si no, yo haría que lo lamentara.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.

Notas de rainy:

Lamento mucho la demora! u.u quien dijo q los finales son la parte mas fácil de la escuela? Jajaja pues estaba muy equivocado!

Bueno ¿Qué les parece el capi? se que parece que no avanza mucho y que queda todo casi igual pero tengan paciencia jajaja todo a su tiempo =) bueno no comentare mucho porque si no, no subo este capitulo ni hoy ni mañana ni pasado jajaja agradezco a las personas que leen la historia y también a las que dejan sus hermosos comentaros y agregan a alguna de sus listas.

3

Ok los dejo ;D no prometeré nada porque muchas veces no cumplo así que solo diré ¡hasta la próxima!

P.D: esta vez contestare todos los comentarios del capitulo 3 para arriba… que creo no he respondido =) las contestaciones en mi profile, besitos!