Capitulo 7
Preguntas
Habían pasado un par de horas desde que se acostó en su cama, pero se sentía como si hubiesen pasado solamente unos minutos. Estaba cansada, no tenía ganas de levantarse y menos de pasar las próximas siete horas escuchando a sus profesores.
Tuvo que recordarse varias veces que si no se levantaba en los próximos cinco minutos la encargada de los dormitorios vendría, y la sacaría ella misma… a golpes. Con un escalofrío recorriéndole la espalda entreabrió con mucha dificultad sus ojos.
Utilizó casi toda su fuerza de voluntad para incorporarse y sentarse derecha en la cama, mientras se frotaba los ojos y tapaba con su mano un largo bostezo. Consiguió por fin levantarse del todo, apoyando sus pies en el frío suelo. Cuando pudo ver con claridad... se fijó en que su Onee-sama tampoco se había levantado, ese día llegarían tarde.
Otra vez nos van a restar puntos…- Pensó resignada.
-Onee-sama despierta…Onee-sama, vamos, que llegaremos tarde…Onee-sama…
Su voz era cada vez más baja y adormilada. Sus pestañas comenzaron a pesar más y más, como si la fuerza de la gravedad hubiese incrementado de repente, impidiendo a la teleporter volver a abrirlas . Apoyándo su cuerpo poco a poco en la cama… dejó de llamar a la mayor. Seguía agitando el hombro de Mikoto pero esta no se daba cuenta de nada.
Minutos más tarde las dos se habían vuelto a dormir.
Mikoto empezó a despertar... Al notar un peso extra a su lado se extrañó, Gekota no pesaba tanto y no era tan cálido. Cuanto más volvía del mundo de los sueños más sentía ese agradable calorcito. Se encontraba tan cómoda allí… que no quería levantarse, sin embargo, tampoco podía volver a conciliar el sueño. Optó por abrir poco a poco los ojos…en el proceso pudo notar como una respiración pausada estaba fija en su cuello, y como esta... causaba un par de temblores involuntarios en su cuerpo.
Cuando por fin pudo enfocar qué era ese peso…sus ojos se abrieron de golpe y de su garganta solo salió una palabra.
-¡KUROKO! – El grito consiguió su cometido: despertar a la chica a su lado y conseguir que se cayera al suelo.
-¡Auuuch! Onee-sama ¿por qué gritas? – Se quejó con ojos llorosos, mientras frotaba su adolorida espalda .
-¿S-se puede s-saber por qué estabas d-durmiendo en MI cama? – Preguntó tartamudeando y resaltando el "mi". Un leve sonrojo ya era visible en sus mejillas para regocijo de la menor.
-Pero Onee-sama estabas tan linda anoche, agarrada de Gekota, que quería unirme- Mintió con tono soñador y una sonrisa forzada.
-P-pero ¿qu-?- Justo antes de que saltaran chispas…literalmente…, se acordó de que su compañera no había pasado la noche en su cuarto, por lo que no pudo estar demasiado tiempo en su cama.
Se fijó detenidamente en la expresión de la menor,podía notar como la sonrisa que siempre portaba... temblaba en una de sus mejillas, debajo de sus ojos también habían unas leves ojeras y su siempre animada voz se notaba cansada y sin fuerzas. Le estaba mintiendo…
Paró de golpe su ataque, preocupada, y decidió preguntarle.
- Kuroko… ¿dónde estuviste-?
-¡Oh No! Onee-sama tenemos que darnos prisa, vamos a llegar tarde- Dijo apresuradamente notando la hora que era.
-¿Eh?- Girando su cara para ver el reloj de la habitación, comenzó a entender la situación y el miedo en la voz de su kohai- ¡La encargada de los dormitorios nos mata!
Se levantaron, se vistieron, y en menos de quince minutos estaban en camino a la escuela. Perdiéndose el desayuno claro.
Kuroko utilizó su habilidad para ahorrar tiempo y, con duros esfuerzos, llegaron justo antes de que cerraran la verja. Corrieron cada una hacia su clase y se despidieron con a penas un cruce de miradas. Cuando Mikoto se sentó en su sitio, aparentando escuchar a la explicación del profesor, se acordó de algo…
-¡Se me escapó de nuevo!- Dijo en voz alta sin darse cuenta.
- Señorita Misaka ¿tiene algo que compartir con la clase? – Todas sus compañeras se rieron, mientras que el maestro... la miraba con reproche por la interrupción. Con mucha vergüenza volvió a sentarse en su asiento, agitando su cabeza de un lado a otro en forma de negación.
- ¡Kuroko idiota! – Pensó echándole la culpa a su frecuente distracción.
Mientras tanto en la otra clase... Kuroko estaba dejándose dormir.
Dos horas... solo durmió dos horas en la noche así que no podían reprocharle ¿verdad? Pues sí, sí que podían, los profesores parecieron ponerse de acuerdo para que todos los sermones, por falta de atención, fueran en los recesos de cada clase. Quitando así, los pocos y valiosos minutos en los que podía cerrar los ojos y recuperar el sueño de los últimos días.
Terminando por fin el día más agotador de sus vidas las dos chicas salieron de clases, encontrándose en la verja por casualidad. Decidieron caminar juntas hasta el dormitorio. Esta vez, Mikoto no perdería la oportunidad de preguntar.
-Oye Kuroko ayer...- Y de nuevo fue interrumpida, una melodía salía del bolsillo de la menor.
-Perdona Onee-sama es del Judgment- Dijo rápidamente al leer el nombre de Aihara Reito en la pantalla.
-Sí, claro…contesta. – Susurró extrañada cuando Kuroko se apartó de su lado sin esperar por la respuesta. Parecía que no quería que oyera su conversación o algo…- ¿Será un caso en el que no quiere que me involucre? Pero aún así… parecía ansiosa por responder… ella nunca es tan obvia, debe ser importante… ¿qué me estás ocultando Kuroko?
Su diálogo interno terminó al ver, a lo lejos, la expresión de su kohai. Estaba pálida, se llevaba una mano a la frente para masajear sus sienes repetidas veces y se le notaba realmente nerviosa. Poseída por la curiosidad se acercó para preguntarle qué sucedía ,pero paró de pronto al escuchar la última frase de la conversación.
-Sí, nos vemos esta noche Rei. –Colgó y se giró rápidamente, para ver... a su Onee-sama, a solo unos pasos de ella.- Onee-sama…
-¿Tienes trabajo? – Preguntó con el tono más sarcástico del que pretendía.
-No… solo un poco de papeleo…Nos vemos más tarde ¿vale?- se notaba el nerviosismo en su voz- ¿ Por qué está enfadada?
-Um…yo me voy al dormitorio…no vuelvas muy tarde- Dijo sin poder seguir con la conversación.
-Sí, nos vemos después Onee-sama
La atmosfera estaba enrarecida, se quedaron unos minutos en silencio mirándose la una a la otra, hasta que vino la despedida.
Kuroko se teletransportó repentinamente dejando a Mikoto con más preguntas de las que tenía.
Aunque, solamente una se paseaba constantemente por su cabeza, provocando que unas cuantas chispas salieran de su frente. Esto significaba solamente una cosa, estaba enfadada. ¿Pero de qué? ¿que Kuroko le estuviera ocultando algo? ¿ que no le confiase sus secretos o preocupaciones?
Aún con todas estas posibilidades en su cabeza, esa pregunta seguía burlándose de ella...
¿Quién es Rei?
