Capítulo 11
Invitación
Las palabras de Uiharu la descolocaron por un momento pero hicieron que corriera más rápido para salir del gran dormitorio. Al encontrarse en la puerta de hierro se dio cuenta de que todavía no sabía exactamente hacia donde tenía que ir para llegar hasta ellas. Con toda la paciencia que podía retener en ese instante intentó entender algo de lo que le decía Uiharu pero la chica parecía hablar en otro idioma , ¡uno que solo ella entendía! y eso la estaba desquiciando, el no saber lo que había pasado , el oír constantemente a la pequeña llorando, pero lo más angustiante fue, sin duda alguna, el saber que algo horrible le había pasado a Kuroko.
Al otro lado de la línea Saten-san intentaba tranquilizar a su amiga la cual se veía que no era capaz de contar lo que había pasado sin llorar desconsoladamente, sintiendo la culpa por no haber podido ayudar a su amiga. Dándole palmaditas en la espalda y leves masajes consiguió que al menos dejara de hablar mientras lloraba, lo que le había parecido imposible en un principio.
Cuando por fín paró de sollozar hizo que le prestara el teléfono para hablar con Mikoto . Seguramente se habría contenido mucho para no electrocutar su celular al ver que Uiharu se callaba sin darle explicación alguna. Nadie quería ver al As de Tokiwadai, la electromaster y también conocida como la princesa electrica enfada .
- ¿Misaka-san?- Preguntó dubitativa al no saber si seguía al otro lado de la línea o no. Intentó con todas sus fuerzas que su voz sonara más apacible que la de su amiga pero aún así se le notaba igual de afectada por lo sucedido.
- ¡Saten-san! ¡¿Qué fue lo que sucedió? ¡¿ Qué le pasó a Kuroko?- Saten respiró hondo e intentó contar todo lo más claro y rápido posible, desde su llegada a las oficinas con Uiharu hasta el desmayo de la teleporter. Relató sus sospechas de que se dirigía al distrito 23 y de la mala cara que tenía durante la conversación: sus ojeras, la piel pálida, etc... Luego, intentó describir la llegada de los dos desconocidos pero ni ella sabía lo que había ocurrido exactamente y mucho menos explicarlo bien, aún así tomó todo el aire que pudo y empezó .
- Después de que se desmayó un chico de pelos plateados consiguió cogerla antes de que se diera contra el piso, la verdad es que no sé de donde salió, en ese momento no pensamos que podría hacerle daño... después vino otro que parece...- dirigió un segundo la vista al pelinegro que seguía a su lado y que parecía absorto en sus pensamientos, aislado del mundo y aún más ausente de su conversación con la nivel 5- bueno, parece normal, creo que conoce a Shirai-san pero no quiere decirnos su relación con ella, no ha dicho ni una palabra por mucho que le preguntamos... Pero eso no importa ahora, el chico de pelos plateados tenía la misma habilidad que Shirai-san, nos teletransportó justo en el parque Furiai y no sabemos que hizo con Shirai-san después de eso...
- ¿Seguís en el parque?
Si utilizo mi habilidad para crear campos eléctricos podré acelerar mi velocidad y llegar en unos minutos.
- Sí, Uiharu empezó a buscar la identidad de los dos...¡hey! ¡tú! espera ¡¿a donde vas?- al parecer el pelinegro había vuelto de sus pensamientos pero seguía con la mirada perdida y no pareció oirle del todo, eso o había decidido ignorarla por completo. Reito siguió avanzando sin detenerse ante la sorprendida mirada de las allí presentes.
- ¿Qué sucede Saten-san?- Mikoto ya estaba corriendo en dirección al parque, el cual estaba realmente cerca de los dormitorios.
Reito se levantó del suelo y se dispuso a alejarse de la dos chicas que habían intentado sacarle información sobre el otro desconocido, cosa que, aunque quisiera, no podría proporcionarles .
El pelinegro había estado reflexionando y por fín había llegado a una conclusión, no muy trabajada pero la única que tenía por ahora: de nada le servía quedarse esperando en el parque, tenía que buscarla, tenía que moverse y encontrarla, no podía hacer nada más que eso por ahora.
¿Y si fue cosa de Keyko? Shirai-san estaría en grave peligro. Pero ¿Dónde debo buscarla? ¿Hacia dónde voy?- Se rascó la parte posterior de su cuello mientras pensaba, con la esperanza de que eso le calmara repitió la acción varias veces mientras caminaba. Aún después de decidir moverse no llegó a dar muchos pasos antes de que la chica que estaba hablando por teléfono intentara detenerlo poniéndose delante de él- ah...es verdad las chicas de las oficinas, ellas deben de estar también preocupadas, pero le prometí que no le contaría a nadie sobre lo que pasa.
- Es el otro chico, se está intentando ir... ¡hey!¡ te he dicho que esperes un momento! -Gritó mientras intentaba perseguir al pelinegro que había acelerado el paso repentinamente.
- Entretenlo todo lo que puedas , voy para allá.
- Ok- Dando por finalizada la llamada corrió hasta ponerse delante del desconocido, estiró ambos brazos y recorrió al pelinegro con su mirada, comprobando que no fuera demasiado peligroso acercarsele o algún loco con habilidades problemáticas- No dejaré que te vayas, ¿ Cual es tu relación con Shirai-san y por qué ese chico se la llevó?¿Qué planean hacer con ella? ¡ Suéltalo!
Reito no dijo nada, su mente debatía entre: romper su promesa con la teleporter y pedir ayuda a estas chicas para poder encontrarla o seguir buscándola en solitario y mantener su secreto a salvo tal como había jurado que haría.
Pero... ¿realmente puedo hacerlo solo? Ni siquiera pude hacer nada contra ese chico de la cicatriz - Cerró sus puños con fuerza al recordar como había estirado su mano sin poder alcanzar la de Kuroko, la impotencia de no ser capaz de hacer nada lo estaba matando- ¿ por qué no reaccioné más rápido? Si no pude protegerla de eso... ¿ Cómo voy a ayudarla con Keyko?...Pero estas chicas están en mi misma posición, si lo saben estarían en peligro, tal y como me advirtió Shirai-san que pasaría.
¡AGH! ¿ qué hago?- a esperas de un milagro, una voz que le dijera que hacer, se quedó quieto observando a la joven que estaba frente a él y que no había parado de gritarle en todo este tiempo. La más pequeña se había recuperado del shock y estaba buscando a toda prisa algo en su ordenador portatil, notó que por la banda que adornaba en su brazo ella también era miembro de Judgement. Su vista se desvió unos momentos al cielo, intentando concentrarse una vez más y tomar así su decisión, respiró hondo e intentó ignorar los gritos .
- Bueno, por ahora tengo que alejarme de ellas, no puedo permitir que los del Judgement me interroguen o llamen a los Antiskill, esto solo empeoraría la situación para Shirai-san.- Sin previo aviso Reito comenzó a correr.
Saten ,aunque sorprendida, consiguió reaccionar a tiempo para seguir de cerca al pelinegro y no dejar que huyera.
¡no! ¡no te vas a escabullir tan fácilmente!
Intentando escapar de su perseguidora (cosa que no era para nada fácil por cierto) se movió en zig zag , provó a dar un giro de 180 º para que no tuviese tiempo de reaccionar y ¡nada!, esa chica sí que corría con ganas y todavía le quedaban fuerzas para gritarle, lo peor de todo es que estaban llamando demasiado la atención, si alguien llamaba a más miembros del Judgement esto se pondría feo.
- ¡Hey! ¡que... te detengas! ¡Si no te detienes... te vas a enterar ¿oíste?- Saten-san estaba agotada, su respiración agitada y el temblor en sus piernas le decían que necesitaba un descanso ¡y rápido!( cosa que el chico no parecía querer darle aunque le fuera la vida en ello).- Esto es peor que las clases... por favor Misaka-san ¡ven rápido!
- ¡Dios! ¿pero es que no se cansa nunca?- Aún pensando que él tenía una gran resistencia también estaba (aunque mucho menos que la teleporter) afectado por la falta de sueño y lo estaba empezando a notar, su cuerpo estaba más pesado de lo normal y no parecía querer moverse a más velocidad como su cerebro le ordenaba. Por suerte para él, la pelinegra comenzaba a mostrar signos de fatiga y la distancia que los separaba se reducía a medida que pasaba el tiempo. En un último esfuerzo aumentó el ritmo de sus piernas y se dispuso a salir de ese parque, que ahora le parecía más grande de lo que realmente era por todo lo que había corrido en él.
Si me meto en los callejones la perderé en seguida.- Volviendo la vista atrás para comprobar que efectivamente se iba alejando cada vez más de la chica vio como esta se tropezaba y caía fuertemente contra el piso.
...
No se levantaba. Reito se detuvo, dudando en si debía ayudarla o seguir corriendo. La chica no se movía, estaba parada en el suelo, respirando forzosamente y con pequeñas gotas de sudor resvalando por su frente.
No se habrá torcido el tobillo o algo ¿verdad?- Preocupado , siguió quieto en la misma posición, esperando alguna reacción de su perseguidora, REZANDO por captar cualquier reacción de su perseguidora y no tener que acercarse o pedir una ambulancia . Cuando vio que la pelinegra comenzaba a levantarse suspiró aliviado. Girándose, empezó a andar de nuevo retomando el rumbo a la salida del parque, sin embargo, un suave susurro lo detuvo, las palabras se notaban débiles y desesperadas y consiguieron que sus piernas lentamente se voltearan.
- Por... favor...detente
Reito miró a la figura en el suelo, estaba con la cabeza agachada y su pelo impedía que se le viese la cara pero notó como unas cuantas lágrimas chocaban contra el piso haciendo que este tuviese un color más oscuro en los lugares donde caían las transparentes gotas . La chica estaba llorando y con todas sus fuerzas intentaba ponerse en pie, todo para impedir que se fuera. No obstante, sus piernas no la obedecieron y cayó de nuevo contra el frío suelo. El pelinegro se sintió conmovido por lo que veía, ahora era incapaz de abandonar allí a la chica. Sabía que debía hacerlo si quería mantener su promesa y sin embargo sus piernas no se movían, como si alguien se las hubiera encadenado al piso al darse cuenta de una cosa.- Shirai-san debe de ser importante para ellas.- Con pasos inciertos y una leve sonrisa se acercó a la desconocida y estiró su mano.
Justo cuando le iba a preguntar si se encontraba bien sintió un fuerte dolor por todo el cuerpo, desde la punta de sus pies hasta los pelos de su cabeza. El desagradable hormigueo le recorrió cada fibra de su ser y solo oyó un animado "¡Misaka-san!" antes de caer , notando que no podía mover ninguna de sus extremidades. Definitivamente hoy no era su día, pensó suspirando.
En otro lado de la ciudad nuestra querida teleporter iba despertando de su largo sueño, sus parpados se abrieron lentamente mientras que intentaba enfocar su visión . Dudó un par de veces si era buena idea levantarse por el dolor que le proporcionaba a su cabeza el simple pensamiento de hacerlo. Aún más dormida que despierta giró su cabeza y pudo ver por la ventana que el sol se estaba escondiendo entre el lejano horizonte haciendo que los edificios normalmente sin color de ciudad Academy adoptaran leves tonos dorados en sus fachadas. Los rayos medio anaranjados le dejaron observar su alrededor, dándose cuenta que no sabía ni donde estaba o cómo era que había llegado hasta allí comenzó a asustarse .
La habitación era completamente blanca ,como si fuese de hospital , pero la ausencia del común olor a desinfectante hicieron que descartara esa idea. Los únicos muebles que habían allí eran la cama de sábanas también blancas, donde ella se encontraba y una pequeña mesa de madera acompañada por su silla de color marrón. La ventana se encontraba al lado contrario de la cama , a través de ella se filtraba la luz de un hermoso atardecer y le proporcionaban la escena del atardecer. En el momento en el que fue capaz de sentarse sin sentir su vista nublándose intentó recordar lentamente lo que había pasado.
A ver... estaba buscando pistas sobre Keyko en el Judgement, luego llegaron Saten-san y Uiharu, como siempre estaban discutiendo de algo sobre las bragas de Uiharu...después...¿Qué pasó?...- Kuroko comenzó a masajearse las sienes, parecía que eso ayudaba a que no le doliera tanto la cabeza.
-Uiharu dijo que había visto a Keyko en el distrito académico 23 y yo me dirigía hacia allí, después, después...Agh ¡¿por que no puedo recordar?
- No puedes porque en ese momento te desmayaste- La desconocida voz se había filtrado en sus oídos como el frío viento que de repente llenó la habitación.
A un lado de la ventana se encontraba un chico de pelos plateados, apoyado en la pared, sonriendo levemente con los ojos cerrados mientras disfrutaba de la fresca brisa otoñal. El desconocido abrió sus parpados dejando ver unos ojos grises acompañado uno de ellos por la cicatriz. Se impulsó un poco de la pared para acercarse hacia ella y le apartó gentilmente unos cuantos mechones de su frente. Kuroko , reaccionando un poco tarde, le dio un fuerte manotazo al chico y se maldijo a sí misma por no haber evitado el roce del peliplateado cuando este se había acercado. Una vez dado el golpe retrocedió aún más hacia atrás, notando la pared a su espalda . La teleporter adoptó rápidamente una posición defensiva ¿ Cómo era que no lo había sentido llegar?¿tan mal estaban sus sentidos por la falta de sueño que ni siquiera lo había visto hasta que habló?
El chico ni pestañeó por el recivimiento y simplemente retiró la mano en silencio. Lo que la teleporter no se esperaba fue que sus oídos captaran una risa algo fuera de lugar que desapareció tan rápido como había empezado. Levantando la cabeza el peliplateado dejó ver una gran sonrisa que mandó un escalofrío a lo largo de la columna de Kuroko.
Se acaba de reír... ¿ Que le pasa a este chico?...y ¿que es esa sonrisa?
Es tan...
Fría y sin sentimiento.
Bueno como prometí aquí está el capítulo , espero que les haya gustado y agradecería algunos reviews para saber su opinión. (^.^)
Muchas gracias a los que aún después de todo este tiempo han vuelto a leer mi historia.
Intentaré actualizar lo antes posible :3
