Capítulo 13
Tiempo restante II
Reito estaba paralizado en la puerta, incapaz de pestañear o respirar demasiado fuerte, se sentía como un reno ante los faros de un coche que se dirigía hacia él a gran velocidad. Lo habían pillado, ¡Justo cuando faltaba tan poco!
¡Seré estúpido!¿Por qué tenía que quejarme del dolor justo en este momento?
La postura en la que se había quedado era bastante incómoda, precisamente se adaptaba bien a la atmósfera que se respiraba en esa habitación. Nadie se había movido, nadie había dicho nada , todos esperando a que él cumpliera con lo que le había pedido anteriormente la castaña: Apartarse de la puerta y renunciar a cualquier esperanza de escaparse o de no ser interrogado. Sin embargo, este no era su único dilema...
¡¿Qué haces cuando uno de los siete nivel 5 de toda Ciudad Academy te mira con ganas de querer matarte?¡No es una situación tan graciosa cuando la vives en primera persona!
Y podría matarme...si quisiera...
Ese oscuro pensamiento no paraba de burlarse de él, de columpiarse divertidamente en su cabeza entre ceja y ceja y de recordarle que esto le sucedía de verdad. No era ningún sueño y menos un videojuego, la Railgun estaba ahí esperando a que cumpliera su petición .
Los pelos de su nuca se levantaron rápidamente por la impaciente mirada que recibió de la persona frente a él, unos ojos marrones le gritaban, aunque nadie lo oyera, que se diera prisa o si no... mejor se atuviera a las consecuencias.
Tenía que pensar en lo que hacer para escapar, no obstante, su mente seguía en blanco por más que intentara enfocarse en la misión de rescate. Decir que esas pequeñas chispitas le causaban miedo sería una locura,¡era terror lo que sentía! no eran cosa para tomárselas a broma y más cuando ya las había sentido en su propia carne.
- ¿Y bien? ¿vas a apartarte de la puerta y sentarte en el sofá o tengo que ir yo hasta ahí? - Unas cuantas chispas más enfatizaron sus palabras, junto con una "amigable " expresión que provocó un escalofrío en el pelinegro.
- eehh... la verdad es que tengo mucha prisa y debo irme jajaja...ja...ja...- Ok eso no fue lo más inteligente que podría haber dicho - La chica había fruncido bastante el seño, más descargas salieron sin darse cuenta de su cabeza y la sonrisa que había presenciado anteriormente desapareció en cuestión de segundos.
Aunque sus palabras solo habían hecho enfadar aún más a su acompañante, para su sorpresa, también consiguieron que se diera cuenta de algo...¿ Por qué tenía que ser interrogado? Esas chicas no sabían su relación con Shirai-san, tampoco es que conociera al chico que la secuestró y no hay pruebas de nada referente a la búsqueda de Keyko. En conclusión, si decía que no conocía a la teleporter podría salir de allí , aunque...ojalá todo fuese así de fácil.
No creo que me dejen ir sin más, son sus amigas después de todo... Deben ser tan cabezotas como Shirai-san... ¡ Esto es lo peor que podía pasar! ¡No puedo perder el tiempo aquí, tengo que encontrarla!
- Bueno, te podrás ir cuando respondas a unas cuantas preguntas...- Intervino Saten-san en la conversación, rogando por que el chico no dijera muchas cosas para enfadar a su temperamental amiga.
- Ok... ¿Pero no podríamos hacerlo en otro momento? De verdad que tengo prisa y...
- ¡Lo encontré!- Gritó una animada voz interrumpiendo su lamentable escusa- Aihara Reito , de la escuela Arizawa del distrito 13, habilidad: telequinesis, nivel:3, residencia:apartamentos Izui del mismo distrito. Vive solo con su mascota, un pastor alemán registrado el mismo día de su llegada. Pertenece a una banda llamada The thunder. Al parecer la mitad de ella , incluido su líder, fueron arrestados hace unos meses por violencia y destrozos de la vía pública. Luego se convirtió en el siguiente líder.
Mikoto se había sorprendido bastante por el repentino informe, nadie como Uiharu-san para encontrar rápidamente data clasificada. Antes de que el pelinegro se despertara las tres amigas se pusieron de acuerdo en no notificar a sus sempais del Judgement sobre este caso. De todos modos, no podían clasificar a Kuroko como secuestrada o tendrían que llamar a los Antiskill y si lo hacían, ¿quién sabe cuándo se dignarían a tomarlo como algo serio? Los Antiskill solo pueden utilizar todos sus recursos cuando las ordenes vienen de arriba. Ellas podrían encontrarla antes si tenían la información necesaria . Por ahora, una pequeña mentira blanca sería suficiente para obtenerla de este tipo.
Espera un momento... ¿ha dicho Aihara Reito?
- ¿Eh? ¿Cómo sabes-? espera ¿habéis buscado mi expediente?- No se había dado cuenta antes pero la pelinegra con la corona de flores era joven, MUY joven ¿De verdad era miembro del Judgement?- y ¿Qué hace una niña aquí?- Preguntó finalmente señalándola con las manos aún esposadas.
- ¡ No soy una niña! pertenezco al Judgement... y sí, hemos buscado en tu expediente porque eres sospechoso en un caso de secuestro que implica a otro miembro del Judgement.
mmm ¿Por qué me molesta tanto ese nombre?... Aihara Reito...
- ¿Cómo que secuestro?
No puedo creer que piensen que tuve algo que ver con lo de Shirai-san... seguramente suponen que soy compañero del pelos plata ese...esto se está complicando...
- Shirai Kuroko fue secuestrada hoy por un sujeto desconocido, el cual no aparece en la base de datos de la Ciudad. Casualmente, tu también llegaste justo después de que esta persona apareciera, así que, se te relaciona con dicho caso y se nos permite interrogarte.- Dijo Uiharu con una inusual expresión seria .- Si no quieres que te mandemos con los Antiskill será mejor que cooperes para poder encontrarla.
- Ooh, créeme , eso es lo único que quiero.
Aihara Reito, Aihara Reito...¿Donde lo habré oído antes?¿ ¿De qué me sonará?
- Ehh bien...- la sorpresa notable en su voz por la rara respuesta - Entonces dinos qué hacías en las oficinas esta tarde cuando se produjo el secuestro.
Mierda, no he pensado ninguna escusa... venga Reito contesta rápido o van a sospechar.
- Estaba intentando buscar a alguien - ¡Muy bien genio, tu diles la verdad! ahora preguntarán ¿a -
-¿A quién?
- Eeeeh quiero decir... estaba intentando buscar a...a...a...¡Mi perro!...¡eso! lo que quería era que el Judgement me ayudara a buscar a mi perro jajajaj- No se le daba bien mentir, le sudaban las manos, su voz se había vuelto más aguda y no podía parar de rascarse el cuello en busca de amainar los nervios de la situación. Esto es lo peor.
- Bueno... ¿de que conoces a Shirai-san? - Volvió a preguntar Uiharu sospechando de su mentira.
- ¿Q-quién? n-no conozco a esa Shirai-san jajaja.
- Sí que la conoces, dijiste su nombre cuando llegaste a las oficinas y luego corriste hacia ella , estábamos delante ¿recuerdas?
-...-¡ Diablos! ¡Me olvide!¡ Estaba tan asustado cuando la vi inconsciente que no pensé antes de llamarla!¿Cómo voy a salir de esta ahora?- eeh ¿De verdad?- Ya sé- Supongo que lo habré dicho sin pensar después de oirlas a ustedes jejeje.
Este chico ¿Por qué me sonará tanto ese nombre?... Aihara Reito...
Aihara Reito...
Aihara...Reito...
Ai-ha-ra... Rei-to...
Rei-to...
¡Rei!
No puede ser el mismo ¿o sí?
¡Claro que es el mismo! ¡ son demasiadas coincidencias! Este chico... ¡es este chico! ¡él iba a quedar con Kuroko esta noche !
- Gensei Kihara... ese científico... ¿fue el causante de que se llevaran a Keyko?
- Efectivamente - Asintió su acompañante con una gran sonrisa.
- Pero ¿ por qué?¿Por qué a Keyko?
- Por su potencial - Su mirada se había vuelto más sombría de repente - Ella tenía 8 años y sin embargo era un nivel 4. Era el perfecto conejillo de indias para experimentar , muy pocos niños a esa edad tienen un nivel tan alto... y cuando lo alcanzan simplemente se convierten en "sujetos" para investigar los poderes espers.
- Pero ¿ Cómo la encontró? En ese entonces todavía no estábamos registradas como espers en la ciudad - Preguntó sin poder creer aún que ese hombre las hubiese condenado a esa situación por el simple deseo de crear un nivel 6. El caso de los child error se repetía una y otra vez en su mente, devolviendo a su cuerpo el asco que sintió en el momento que supo lo que fue capaz de hacerle a esos pobres huérfanos, aquellos sacrificios para "sobrepasar a la humanidad". Sin embargo, el asco y desagrado se convirtieron rápidamente en odio y rabia por las nuevas noticias. Ese viejo demente había arruinado todo, su vida había cambiado y ya no podría hacer nada al respecto. Si lo que decía este chico era verdad entonces ese viejo ya estaría varios metros bajo suelo.
- Esa es una respuesta que tendrás que encontrar por tu cuenta...si rascas un poquito en el pasado encontraras cosas que antes no veías, ya que eras muy pequeña e inmadura.
-¿Por qué debería creerte? Ni siquiera me has dicho tu nombre y ¡¿ahora esperas que me trague todo lo que sale de tu boca tan fácilmente?
- jajajaja vaya, no sabía que tenías tantas ganas de saber mi nombre Shirai-san - Su sonrisa burlona volvió a quitarle la seriedad al asunto, como le cabreaba este tipo.- Si tanto lo quieres mi nombre es Kai, tendrás que confiar un poquito más en mí, pronto te darás cuenta de que lo que digo no es más que la pura verdad.
Si tuviese fuerzas lo teletransportaría lo más alto en la atmósfera hasta que se quedara sin aire. A ver si así sigue sonriendo...
- Entiendo, por ahora haré como que lo que dices es verdad. ¿Dónde puedo encontrar más información sobre este Kihara Gensei? No creo que haya sido tan poco inteligente como para dejar todos sus crímenes en unos informes ¿verdad?
- Lo vas entendiendo Shirai-san, en todos los informes que busques de él y sus experimentos aparecerá lo mismo: " ninguna víctima"- esta vez Kuroko pudo distinguir claramente el enfado y sarcasmo en su voz-. Sin embargo, las personas son un caso a parte... si les infundes un poco de miedo te dirán lo que quieres saber... los recuerdos en sus cerebros no se pueden borrar o falsificar tan fácilmente- Su sonrisa se había vuelto a alargar de una manera escalofriante, ojos grises impregnados de frialdad se mantuvieron en los de la teleporter a esperas de que esta entendiera lo que quería decir- Los humanos son débiles después de todo.
- Déjate de rodeos y dime donde encontrar lo que quiero y más te vale que sea cierto o...- Con su mano izquierda sacó tres clavos de sus fundas de cuero, preparándose para teletransportarlos dentro del cuerpo del peliplateado.
- Bueno, alguien está impaciente ¿no? jajaja Te recomiendo que no lo intentes, estás demasiado débil.
- Gracias por tu preocupación pero no es necesaria, ahora dime ¿dónde?
-... Bueno, la verdad es que Keyko mató a todos los que tuvieron que ver en el experimento como tu ya vistes esa noche, así que la única persona que queda con vida...por ahora...es el que le proporcionó la información de ustedes dos a ese desgraciado.
-¡¿Quién? ¡Dime quién!
- ...Tu padre... Shirai-san... el que consiguió que se llevaran a Keyko fue tu padre...las vendió como si no fueran más que mercancía...Bueno ahora que lo sabes me despido.
En ese momento el chico de pelos plateados desapareció en el aire, haciendo que las matas y clavos a su alrededor cayeran rápidamente contra el suelo. Kuroko no hizo ningún esfuerzo por ver a dónde había ido a parar su prisionero, había recivido demasiada información en un mismo día y no tenía fuerzas para moverse. En su mente solo se paseaban los fragmentos de sus recuerdos con su padre, las sonrisas, los juegos inocentes, los elogios por haber hecho algo bien. Todos y cada uno de ellos mandaban puñaladas de dolor a su pecho. Luego, vinieron los momentos en los que su hermana intentó advertirle, separarle de él y ella no le había hecho caso alguno. Si solo te hubiese escuchado.
Flashback
-¡Kuroko-chan! ¡Deja de pasar el tiempo con ese hombre! ¡ por favor aléjate de él!
- ¿Pero qué te pasa Keyko-chan? Él es nuestro padre...deberías hablar con él más, madre se pondrá triste si dices esas cosas ya te lo he dicho - Dijo una pequeña Kuroko con un puchero en su cara. No entendía por qué su onee-chan no quería que pasara tiempo con el que consideraba un miembro más de la familia desde hacía ya casi un año.
- ¡ No me gusta! ¡Ya sé que nuestra madre está feliz de que volvió! pero él... él solo no me gusta... - Sus palabras ,convertidas en un leve susurro, casi no fueron oídas por su hermana, unos minutos más pequeña que ella.
Pero Kuroko entendió el mensaje por su tono y mirada: a Keyko-chan no le gusta nuestro padre. ¿Pero por qué?
- ¿Por qué? padre no te ha hecho nada malo ¿o sí? ¿Te ha pegado?
- ...No...no me ha pegado pero...- Su cabeza fue bajando poco a poco mientras hablaba. No tenía nada con lo que contestar a su gemela, simplemente lo que no le gustaba no le gustaba. Era ese sentimiento el que les hacía discutir tanto sobre el mismo tema una y otra, y otra vez. Lo peor de todo es que nunca conseguía ganar.
- Entonces ¿te ha regañado?- Preguntó intentando comprender a Keyko.
- No...
- ¿Por qué?¿Por qué Keyko-chan no quiere que madre sea feliz? Padre hace que sonría más y lo sabes.- Las pequeñas manos de Kuroko se hicieron puños al intentar que sus lágrimas no salieran de sus ojos, su mandíbula estaba fuertemente apretada y su cuerpo no paraba de temblar por el esfuerzo que le suponía esa pequeña acción . En su inocente cabecita solo se repetía una y otra vez la misma frase, aquella que le había dicho su madre cuando algo le dolía : Las niñas grandes no lloran, las niñas grandes no lloran, las niñas grandes no lloran.
- ¡Sí quiero que madre sea feliz! Es solo que... él nos mira raro...no nos mira como los papás de los otros niños miran...no nos quiere Kuroko-chan.
- ¡No nos mira raro! ¡Keyko-chan es la única rara! ¡ No quieres a nuestro padre! ¡Te odio Keyko-chan! - Dejando que, sin más resistencia, las transparentes gotas salieran por fin de sus ojos se hechó a correr, dándole la espalda para que su gemela no la viera llorar.
- ¡Kuroko-chan!
Fin del flashback
- Qué irónico, esa fue la primera vez que le dije a Keyko que la odiaba...
Apoyándose en el marco de la ventana dejó que su mente siguiese divagando por el pasado, los últimos rayos de sol iluminaban tenuemente su cara pensativa, marcando todos sus ragos junto con sus grandes ojos marrones. Su padre siempre había sido atento con ellas, les compraba regalos, las llevaba al parque y también las ayudaba con la tarea del colegio. Sin embargo, ahora que lo pensaba nunca les había dado un beso en la mejilla o les había abrazado con cariño como veía a los demás padres haciendo con sus hijos. Su madre siempre decía que lo que necesitaban era pasar más tiempo unidos que era demasiado tiempo separados y eso es lo que intentó durante años, sin resultados. Al final, cuando se llevaron a Keyko, Kuroko había dejado de pensar en ello, solamente enfocada en rescatar a su gemela de los hombres de negro. Cuando descubrió que los compañeros de trabajo de su padre fueron los que se llevaron a Keyko pensó que él solo había sido otra víctima, que lo habían obligado y que no sabía para qué querían a Keyko cuando dejó que se la llevaran.
- Supongo que tendré que llamarlo o ir a verlo- El simple pensamiento la puso nerviosa, las últimas palabras de ese hombre no fueron muy agradables y ,aunque no quería reconocerlo, le aterraba la idea de volver a oírlas salir de su boca. Después de todo, lo había considerado parte de la familia y lo había querido como tal. Le dolía que la llamasen monstruo por algo que había causado Keyko.
Pero tenía que saber la verdad, tenía que aclararlo todo y, aunque odiaba reconocerlo sabía que el peliplateado tenía razón, debía presionarlo para que le dijera la verdad. Con eso en mente, se dirigió a la puerta de la habitación, sorprendiéndose gratamente al encontrarla abierta.
- Será mejor que vuelva al Judgement para tranquilizar a Uiharu y Saten-san. Deben de estar asustadas...
-¡Misaka-san!¡Detente!¡ Uiharu ayúdame aquí un poco!
- ¡¿eeeeh? ¿ Qué quieres que haga?
- ¡No lo sé, cualquier cosa para que pare!
- uuuggh
Mikoto se había dado cuenta de que el chico no respondería a sus preguntas, intentaba ocultar algo como si la vida le fuese en ello y eso solo la cabreaba más al saber, de antemano, que era algo relacionado con Kuroko. Intentó calmarse todo lo que pudo, pero la última contestación fue la gota que colmó el baso. Le habían preguntado que si él había cooperado para secuestrar a Kuroko y él simplemente respondió molesto : "¡yo nunca haría nada para ponerla en peligro!".
No sabía por qué, pero aunque, gracias a su respuesta demostraron finalmente que el chico conocía a Kuroko, no pudo frenar las descargas eléctricas que se dispararon a su alrededor, haciendo que unas cuantas luces explotaran en las oficinas y seguramente encendieran las del resto del edificio. Ahora tenía al chico agarrado por la camisa, levantado con una fuerza que desconocía tener a centímetros del suelo. Mientras, Reito intentaba inútilmente zafarse se su agarre.
- ¡Dime ya dónde está Kuroko!
- ¡No lo sé!- Él chico no se esperaba que la castaña se enfadara tanto, la había cagado con su respuesta afirmando que conocía a la teleporter pero de ahí a que intentara ahogarlo de esa manera...
- ¡Sí que lo sabes! ¡Ibais a quedar esta noche para algo!¡Seguro que el que la secuestró era amigo tuyo! ¿Le tendiste una trampa? ¡Confiesa!- Unas pequeñas descargas infundieron dolor en el cuerpo del pelinegro, lo bastante fuertes para hacerle gritar pero no lo suficiente para dejarlo inconsciente.
- ¡AAag! ¡Yo...yo nunca le haría eso, ya te lo dije!¡ AAgh!- su respiración comenzaba a entrecortarse, esas descargas eran una tortura insoportable. Sentía como todo su cuerpo ardía, como sus células se quemaban en cada latido de su corazón y habría jurado que olía a barbacoa ¿o era su pelo quemándose?.
- Entonces dinos tu relación con ella...¿Quién la secuestró? y ¿Por qué?- Aflojando su agarre para que pudiese contestar se dio cuenta de la mirada del chico, ojos color esmeralda la miraban con determinación, no podía notar ni una pizca de mentira en esas pupilas. Sabía que era sincero, pero eso solo le cabreaba aún más todavía.
- No sé quién la secuestró y tampoco el por qué... nuestra relación...somos amigos, solo amigos- La decepción en sus palabras sorprendieron tanto al pelinegro como a la castaña, los dos enfocados en lo último que dijo Reito.
¿Eh?¿Por qué me siento decepcionado?
- ¿Entonces de qué la conoces?
- Decírselo no es una opción, no puedo, se lo prometí...-No puedo contestarte...
-...Seras..- Preparándose para volver a darle descargas agarró con más fuerza su camisa, sin embargo sus intentos se vieron frustrados por una pequeña mano que pertenecía a una de sus amigas.
- Misaka-san, tranquilízate. Vas a volver a dejarlo inconsciente y entonces no podrá hablar- Dijo suavemente, intentando razonar con la mayor.
- ¡Lo se! Pero...Saten-san si no hago esto no hablará... - Sabía que tenía razón, desde el principio se dio cuenta de que Reito-san no era uno de esos pandilleros a los que podías sacarle información con solo decirle su nombre y nivel. Este chico defendía algo, y tenía una determinación de acero, aunque lo dejara inconsciente un par de veces más dudaba que les dijera algo.
- Sé que estás preocupada por Shirai-san pero este no es el modo de encontrarla. Intenta calmarte ¿ok?
-...Entiendo... - Aflojando poco a poco su agarre ,quitó su mano de la camisa de Reito, haciendo que este cayera contra el suelo acompañado de un golpe.
- ¡Ay!¡ay!¡duele!
- No te quejes, te habría dolido más si hubiese dejado que te friera como un pollo con sus descargas- Con una mano extendida hacia el chico Saten-san se dispuso a ayudarlo a levantarse.
- um, gracias...supongo
- Bueno ¿ Por qué has mentido cuando te hemos preguntado si conocías a Shirai-san?
- Ya entiendo. Estas chicas están muy preocupadas por Shirai-san... - Hice una promesa...
- ¿Promesa?
- ¿Rei?¿ Qué haces aquí?- Los cuatro pares de ojos se enfocaron en la persona que había ingresado por la puerta, todos con caras sorprendidas, sin entender cómo era que la persona que se suponía debía estar secuestrada y esperando por ayuda se paseaba por la habitación frente a ellos.
- ¡Kuroko!¡Shirai-san!
