Dark side of the road
Capítulo XIII
"Una larga amistad"
Disclaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, ni ninguno de sus personajes, solo los tomó prestados para crear una historia alterna y no quebrarme la cabeza inventando otros XD…. Además de que estos me gustan mucho jeje
Tomoyo POV
Nunca me he considerado una chica mala, simplemente me gusta desafiar la paciencia de mi madre y tratar de adivinar en qué momento me amenazará con desheredarme y darle todo a una casa de beneficencia.
-¿Qué desea de desayunar señorita? – Akemi me miraba fijamente como cada mañana y yo solo hice un ademán despectivo que le dio a entender que no desayunaría nada– como ordene
Luego de eso salió sin ánimos para tratar de convencerme de que el desayuno es una parte importante del día. A veces envidiaba a Sakura por no tener a nadie para controlar que comiera o bebiera cosas saludables.
Salí de la mansión caminando, odiaba que el coche negro de mi madre llamara tanto la atención y aunque al principio solían perseguirme hasta la escuela, ahora solo hacían una reverencia y me deseaban un buen viaje.
Llegué a la escuela, todos me miraban y susurraban a mis espaldas, podía imaginar lo que estarían diciendo "Tomoyo está con Yamasaki", "Dejó a Eriol y se ha metido con su amigo"… la verdad estaba acostumbrada a escuchar esa clase de cosas e inclusive comenzaban a no importarme más aquellos cuchicheos.
Sí, había besado a Yamasaki solo por olvidar los besos de Eriol ¿y que? Mi vida era mía y lo que hiciera no era de la incumbencia de nadie más. Al menos mi vida le daba sentido a la suya.
-Buenos días Daidouji- Ryosuke me saludó cuando lo encontré en el pasillo, yo le di una media sonrisa y eso bastó para que cargara mi mochila hasta mi salón. Sí, me encanta manipular a los hombres a mi antojo, no sé desde cuando lo hago o si ya lo hacía desde antes de que tuviera conciencia de ello, pero me gusta sentir que ellos solo me escuchan a mí. Solo a su reina bella y cruel.
-Gracias- tomé mi bolsa y la tiré en mi lugar. Miré el asiento junto al mio, Sakura no había llegado aún, como siempre de seguro se le había hecho tarde. Esa chica siempre me había causado gracia, era tan vulnerable como un perrito en una caja en un día lluvioso y, sin embargo, ahora tenía en sus manos al chico más lindo de toda la escuela.
-Tomoyo- escuché que alguien llamaba desde la puerta del salón, era Yamasaki...
-¿Qué pasa?- me acerqué a la puerta, él me tomó del brazo y luego me llevó a unos cinco metros del salón.
-Lo que ha sucedido entre nosotros…- se estaba poniendo nervioso, realmente lucía cute con aquella expresión en su rostro- no es nada serio ¿o si?
Lo miré esperando que descifrara mi mirada, pero solo se ponía más y más colorado- claro que no, solo nos divertimos un poco ¿no?
-Sí, eso- Yamasaki era cute, demasiado como para tomarlo en serio y ni que decir de esos momentos en que empezaba a decir datos random sobre el mundo.- por cierto, sabías que existe una comedia llamada amigos…
Y esos eran los momentos en que deseaba meterle un tapón en la boca, en lugar de eso usé mi mano y tapé su boca. Luego le sonreí y posé lentamente mis labios sobre los suyos, comencé con un movimiento lento y luego hice que mi lengua se enredara con la suya, no era tan bueno besando como el inglés pero… al menos ayudaba a que mi mente tuviera otro recuerdo aparte del suyo.
-Creo que la campana ya va a sonar, nos vemos al rato-dije y me separé de repente, sin siquiera avisar.
Podía adivinar la boba expresión de su rostro al interrumpir el beso de aquella forma, reí internamente.
Las clases no representaban mucha dificultad para mí, solo ponía un poco de atención y era suficiente para sacar un diez cerrado. Para mi compañera al contrario parecía todo un reto el poder concentrarse y retener toda esa información. Sakura miraba como siempre al vacío, no veía al pizarrón, tampoco al profesor, solo miraba al frente como imaginando mil y un cosas.
-¿Todo va bien? – pregunté una vez que salimos al receso
-Creo que sí, siento como sí de pronto alguien hubiera puesto algo muy pesado en mi pecho
-Creo que solo es tu corazón enamorado- me reí demasiado al verla poner aquella expresión desconcertada– estoy feliz por ti
Ella suspiró y luego una sonrisa de lo más tonta se apoderó de sus labios, definitivamente la estábamos perdiendo, ya no era la chica que había conocido y había manipulado hasta el punto de casi transformarla en una drogadicta. Ahora ella se veía más segura, mucho más contenta y cómoda con ella misma.
-Sakura- Li la llamó desde las gradas de la cancha de baloncesto, ella se despidió de mí y me dejó ahí sola. Comencé a andar hacia el edificio cuando alguien me jaló y me llevó detrás de las gradas.
-¡Qué mier…!
Luego me encontré con aquellos ojos azules tan profundos como el mismo océano.
-Soy yo- dijo él y luego acomodó su pelo con un sensual movimiento de su mano. Era condenadamente sexy, y eso no era lo peor, lo que más me molestaba era que aquel aire de misterio lo rodeara todo el maldito tiempo.
-Ah, ¿qué quieres? – me dolía demasiado ser distante, pero temía que si no lo hacía mi corazón terminaría en algo parecido a una licuadora… la licuadora de su desordenada vida.
-Ahora que sales con Yamasaki ¿ya no me vas a hablar?
-No estoy saliendo con él- bajé la mirada al hacer tal declaración, era como estar confesando que me había convertido en una chica fácil.
-Entonces ¿ahora eres algún tipo de zorra o algo así?
-¿Ahora? Desde que te conocí lo soy- él me envió una risita cínica, al parecer le agradaba la idea de ser la persona que había causado que mi vida cambiara.
-Ay Tomoyo- acarició con delicadeza mi mejilla, yo me aparté y esto pareció molestarlo- por cierto, cuando quieras intentarlo con Yue te aconsejo comenzar con una relación laboral
Yo solo me di la vuelta, estaba furiosa y más que eso, las lágrimas que pugnaban por salir de mis ojos eran de rabia. Traté de irme lo más pronto posible, no quería que me viera llorar, yo era fuerte y ese imbécil no tendría la suerte de ver una sola.
-O con Terada, ya tiene experiencia con las colegialas no creo que sea tan difícil- ¡hijo de…! Sin más, regresé sobre mis pasos y aunque ya mi cara estaba empapada en llanto alcé mi mano y le di una buena cachetada.
Él abrió los ojos como platos y antes de que pudiera salir huyendo me agarró de la muñeca y me jaló de tal forma que podía escuchar su respiración a pesar de que me sacaba más de un centímetro en altura.
-¿Te gusta verme llorar? Pues mira, porque será la única vez
-Tomoyo cálmate- él me abrazó, pensé que nunca en mi vida sería abrazada con tanta calidez y, sin embargo, ahora podía sentir como mi corazón se derretía entre sus brazos.
-Eriol, ya no puedo seguir fingiendo ser tu novia, tu madre sabe que no lo soy y odio que me mire de esa forma
-Está bien, si no quieres no puedo obligarte a hacerlo- me soltó y por poco pierdo el equilibrio al volver a estar al nivel del suelo.
-Gracias- luego de eso di media vuelta y comencé a andar, volteé para ver su cara, pero ya no estaba ahí, me sentía vacía, como si un pedazo de mi se hubiera quedado pegado en su cachete al darle aquel golpe.
La semana siguiente a pesar de que nos encontramos en varias ocasiones ninguno habló al otro, era como si no nos conociéramos a pesar de ser los que más tiempo llevábamos de conocernos.
A Yamasaki parecía gustarle la idea de tener algo que Eriol había tenido, yo no lo iba a bajar de su nube así que me comportaba como si de verdad el chico me gustara más de lo que en verdad era. A decir verdad me la pasaba bien con él, era como abrir una enciclopedia enorme y esperar que tu cerebro no explotara con tanta información.
-Mañana es la fiesta de Halloween en mi casa ¿vas a ir verdad?
-No me la perdería por nada- sonreí a Yamasaki, él me dio un corto beso en los labios y luego se despidió, entré a mi casa y fui directo al ropero, estaba segura de tener en algún lugar el hermoso disfraz de vampiresa que me hacía lucir sexy.
Busqué y busqué pero entre más ropa sacaba parecía que menos lo iba a encontrar, entonces vi el encaje de su falda, jalé de él tan fuerte que varios suéteres cayeron y una enorme caja cayó sobre mí. Estuve ahí tirada un rato, luego volví a abrir los ojos, sobre mí había un montón de fotos regadas, eran miles de fotos que ahora estaban por todo el armario.
Traté de levantarme pero entre tanta ropa y fotografías lo único que logré fue resbalar y darme un sentón horrible.
Todas aquellas malditas fotos eran de no hacía mucho, en el tiempo en que me gustaba cargar con mi cámara para todos lados. Había demasiadas fotos con la cara de Eriol en ellas, muchas más con mi cara y la de él.
A mi lado, justo donde tenía la mano puesta estaba una que en especial me traía un recuerdo que amaba, era del día que lo había conocido, era tan mono…
…o…o…o…o…o…
El día que lo conocí no parecía un día especial, como cada mañana desperté con la luz del sol que entraba por la ventana, Akemi estaba ahí esperando a que yo despertara para preguntar qué deseaba como desayuno, apenas abrí los ojos ella hizo una reverencia.
-¿Qué desea para desayunar señorita?
-Creo que hoy quiero… pan francés- ella hizo otra reverencia
-Como ordene
Ella salió de la habitación y yo fui directo al armario en busca de algo de ropa, ahí estaba lleno de vestidos con encajes, todos eran esponjosos y tenían zapatos con pequeño tacón que combinaba con cada uno, escogí uno morado con un encaje precioso de color blanco, me puse los zapatos negros de tacón bajo que hacían juego y até un listón lila en lo alto de mi cabeza.
Me parecía que de aquel modo me veía como una hermosa muñeca de porcelana, estaba feliz de serlo, estaba contenta de tener una piel tan blanca y aún más de que esta fuera suave como el terciopelo gracias a todas aquellas cosas que mi madre compraba para mis baños.
Bajé al comedor, ahí todas las mucamas ya hacían fila para hacerme compañía en el desayuno, todas me veían a mí, todas estaban ahí para cuidarme y ver que comiera adecuadamente. Era feliz con aquella vida, definitivamente lo único que quería era crecer y heredar la compañía de mi madre.
-Señorita, una llamada de su madre
Una de las chicas me pasó el auricular, lo coloqué a una distancia prudente de mi oído.
-Aló
-Tomoyo, querida tengo que viajar a Paris con urgencia, no hagas enfadar al nuevo profesor de francés
-No madre como ordene
-Esa es mi niña, regresaré lo más pronto posible
Ella lanzó unos besitos al aire y luego colgó, tomé mi desayuno como cada mañana y luego asistí a mis clases privadas. En aquel entonces tenía tutores particulares, no me molestaba en lo más mínimo, pensaba que convivir con otros niños solo me haría verme igual de corriente que ellos.
Aun así, me gustaba a veces ir al parque pingüino y mirar como se divertían como si el futuro no existiera y las obligaciones nunca fueran a llegar. Esa tarde después de conocer al nuevo profesor de francés salí de casa con la cámara colgando de mi hombro derecho.
Llegué a la esquina de mi calle y me detuve, nunca había notado aquella casa, pero tenía cierto aire inglés en ella, le tomé una foto y la miré por un rato, de entre los arbustos de pronto salió un chico, era la cosa más mona que jamás había visto, tenía la piel tan blanca como yo, el pelo negro casi azul, vestía con unos shorts de tirantes y una playera de manga corta, tenía aquel aire de elegancia… y, sobre todo, tenía aquellos ojos enigmáticos que parecían tan profundos como el fondo del océano.
-No debería tomar fotos de mi casa, señorita
Debo admitir que me sonrojé bastante al escuchar aquel acento y la propiedad con la que hablaba, nunca había conocido otro niño con unos modales tan finos.
-Lo siento
Él se inclinó y tomó mi mano, luego depositó un pequeño beso en ella.
-Mi nombre es Eriol Hiragizawa, encantado de conocerte
Pude haberme desmayado en aquel momento, era como un sueño hecho realidad, pero en lugar de eso solo apunté mi cámara y tomé una foto del chico.
-Soy Tomoyo Daidouji
Así fue como comenzó lo que yo llamaría una larga amistad.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Notas de rainy:
Bien, como lo prometí este es el especial navideño de Tomoyo jajaja bueno ni tan navideño de hecho es de Halloween jajaja espero lo hayan disfrutado :D tendrá dos partes, espero publicar la próxima rápido para que no se pierda el hilo de su pequeña historia.
Contestaré los comentarios de ambos capítulos en el siguiente ¡muchas gracias por el apoyo!
Solo me queda decir ¡FELIZ AÑO! Espero que ahora que comienza esté lleno de cosas lindas y nuevas oportunidades, a echarle ganas y sonreír a la vida aunque a ella le gustaría vernos llorando ;D hay que darle una buena lección.
Jajaja los quiero… ammm no sé si haya algún lector jajaja pero pues los y las quiero! Jajaja les mando muchos abrazos navideños y de año nuevo :3
Jajaja ya van como cinco veces que pienso cortar las notas ammm comenten! Mucho mucho! Vamos! Yo sé que quieren ;) lo sé xD
Ahora sí bye! Que les vaya bonito en este inicio :D
