Dark side of the road

Capítulo XIV

"Sola con él"

Disclaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, ni ninguno de sus personajes, solo los tomó prestados para crear una historia alterna y no quebrarme la cabeza inventando otros XD…. Además de que estos me gustan mucho jeje

Tomoyo P.O.V

Cada tarde después de mis lecciones él me esperaba frente a mi casa, incluso cuando mi madre me vigilaba, lo cual era raro, él se escondía en uno de los grandes arbustos del jardín para no ser descubierto. Mi mejor amigo y quizás el único, lo quería tanto que por él era capaz de hacer cualquier cosa que estuviera a mi alcance.

Él me entendía, él me escuchaba e inclusive a veces trataba de resolver mis problemas por mí. Recuerdo una vez que fuimos al parque pingüino, de la nada unos chicos aparecieron y comenzaron a jalar el listón con el que ataba mi pelo, él tiró los helados que había comprado para ambos y comenzó a golpear a uno de esos horribles niños. Al final acabaron dándole una paliza, pero al menos lo había intentado… se veía bastante mal y su madre lo reprendió bastante.

Al día siguiente él solo me dijo con una sonrisa "No fue nada, pequeño zafiro", juro que fui desde el momento en que lo conocí la niña más afortunada en todo el vecindario.

Esperaba que estuviéramos de aquella forma por siempre, pero para mi desgracia las hormonas no permanecen quietas por mucho tiempo.

Al llegar a la secundaria Eriol comenzó a volverse más y más extraño, a veces me parecía que el misterio que lo rodeaba de niño se había convertido en un gigantesco hoyo que me era imposible cruzar tal como era en ese entonces.

-¿Qué es lo que sucede?- me animé a preguntar un día

-No es nada, solo necesito mi espacio, Yue va a venir a mi casa mejor que no te vea

Era como si le avergonzara ser mi amigo…

-Sabes, no necesitas ser tan grosero, si lo que prefieres es ser amigo de esos mugrosos lo comprendo- él se carcajeó irónicamente

-Claro, es mejor ser el amigo de una muñequita de porcelana, eres como esas muñecas que tienen un letrero de "no tocar" espero que desde tu vitrina puedas ver el mundo real

-Al menos tengo mucha gente que se preocupa por mí y me enseña ese mundo- la voz se me cortaba, siempre me había enorgullecido de ser una linda muñeca, pero ahora sonaba tan mal que me avergonzaba de siquiera poder tener esos pensamientos.

-¿Se preocupan por ti? Por favor Tomoyo, ellos se preocupan por llevar dinero a su casa cada quincena, te cuidan porque su salario depende de ello

Esa fue la primera vez que golpeé a mi mejor amigo, no podía creer que se atreviera a decir aquellas crueles palabras, salí corriendo de su casa y al llegar a la mía me eché a llorar en la cama hasta que seca de tanto hacerlo me quedé dormida.

A la mañana siguiente sentía la cara un poco pegajosa por las lágrimas que se habían quedado allí, apenas podía abrir los ojos por tantas lagañas.

-Buenos días señorita ¿Qué desea desayunar?

Miré a Akemi como si se tratara de una desconocida a pesar de que llevaba años conociéndola.

-Lo mismo de siempre- no pude evitar notar que no se había preocupado de si había llorado o algo parecido, solo seguía la misma rutina de siempre.

-Como ordene- ella hizo una reverencia y luego salió de la habitación, miré en mi ropero, todos eran vestidos con encajes horribles encajes que me hacían lucir estúpidamente infantil. Me miré en el espejo, era yo… la misma niña que vivía enjaulada en una enorme casa rodeada de lujos y placeres. En un arranque de ira tiré todos mis vestidos, algunos se rompieron al caer de sus ganchos… pero qué me podía importar.

Bajé en pijama al comedor, como siempre estaban todas ahí mirándome o mejor dicho mirando al vacío, tenían esa mirada fija como cuando miras a la nada.

¡Maldición yo era esa nada!

Me sentía asfixiada, sofocada y podría jurar que paranoica, como si en cualquier momento la casa se me fuera a caer encima o los sirvientes se fueran a convertir en zombis y a comerme.

Estaba tan asustada que salí a la calle así como estaba, salí y corrí hasta llegar a algún lugar que no recuerdo. Nadie me siguió más allá de la primera cuadra, era como si de pronto mi vida se hubiera convertido en una pesadilla o algo parecido, mi perfecta vida ahora se veía realmente terrible.

No tenía ninguna aspiración propia, si mi madre quería podía desheredarme y dejar de pagar mi educación, entonces ese sería mi fin, mi estúpido fin porque yo dependía de ella, no podía vivir sin ella.

Me quedé ahí hecha rollito en una esquina hasta que el sol se puso, varios chicos ya me miraban con curiosidad, me levanté y estaba tan enojada que todos corrieron asustados. Llegué a casa y aunque varios sirvientes se acercaron a preguntar si necesitaba algo ninguno preguntó si estaba bien o si algo malo había sucedido.

¡Maldición! Me encerré en mi cuarto y simplemente marqué el número que mi madre me había dado del hotel.

-Hola ¿Tomoyo? – estaba enfadada por ser la maldita muñeca de mi madre ¿Cómo podía un simple comentario irónico hacer que me diera cuenta de la verdadera naturaleza de las cosas?

-Necesito dinero

-¿Qué?

-Necesito dinero- no dije nada más, ella callaba a las personas que estaban en su habitación discutiendo sobre negocios

-¿Para que?

-Necesito comprar algunas cosas

-Señorita Louise ya casi termino, espere un segundo

-¿Y bien?

-De acuerdo, toma la tarjeta que está en mi cajón, bye querida

Al día siguiente compré nueva ropa, era de un estilo casi dark y aun así me veía como toda una princesa en ellos. Despedí a todos mis tutores y el año siguiente logré ingresar a la misma secundaria que Eriol, no lo había visto en todo ese tiempo por lo que estaba realmente ansiosa por volver a convivir con él. Era una pobre adolescente enamorada… creo que aún lo soy.

El punto es que entré, no teníamos la misma edad por lo que no lo veía en clases, pero eso no me detuvo de buscarlo en el receso. Fui pidiendo indicaciones y al único que encontré fue al tal Yue. Era un tipo callado desde entonces, a pesar de que le pregunté por Eriol él solo movió la cabeza en una dirección y no dijo nada más.

Me dirigí hacia allí, era detrás del gimnasio por lo que no había mucha gente, allí escuché algunos suspiros y al asomarme encontré a mi querido amigo besando y manoseando a una chica que vestía como si el uniforme se hubiera encogido en la lavandería.

Quería llorar como nunca, pero mi orgullo me obligó a que cuando ambos notaron mi presencia y voltearon yo solo sonriera cínicamente y saludara a mi querido vecino como si no estuviera viendo algo que me dolía más que nada en el mundo.

-Hola… Eriol, siento interrumpir, no sabía que la parte de atrás del gimnasio servía para eso

Comencé a andar, pero pronto sentí como alguien me jalaba por la muñeca.

-Tomoyo ¿eres tú?

-Claro que soy yo- sonreí- no soy un fantasma- parecía asombrado de verme usar el uniforme y más de que le estuviera hablando de nuevo.

-¿Qué haces aquí?

-Estudio aquí, creo que tenías razón este lugar es bastante… interesante- creo que esa fue la primera vez que aprendí a usar mi sonrisa maliciosa- creo que estás ocupado, será mejor que hablemos en otro momento

Retiré mi mano de su agarre bruscamente ¿Cómo se atrevía a tocarme con esas manos que minutos atrás habían estado toqueteando a aquella estúpida ramera?

Él asintió y yo caminé lentamente hasta que estuve segura de que no podía verme ya, luego corrí como si no hubiera un mañana, me tiré debajo de un árbol y comencé a llorar como aquella vez. Me reprendí a mi misma por hacerlo, después de todo no serviría de nada llorar, lo que debía hacer era olvidar lo que había visto y solo tratar de recuperar al amigo que añoraba tanto.

Así pasaron varios meses en que trate de fingir que no me importaba que tocara a una chica diferente cada día. Hasta que un día exploté…

-¿Qué pasa pequeño zafiro?

-Estoy cansada de verte hacer eso, no pienso soportarlo más

Él me miró entre complacido y confundido. No fui capaz de descifrar lo que en verdad sentía.

-¿Hacer qué? – preguntó con una ingenuidad casi convincente

-¿Por qué eres un maldito mujeriego?

-¿Por qué no? Solo admiro más que otros la belleza femenina

-Sabes que todas ellas te quieren ¿no?

-Yo también las quiero

-¡Ese no es el punto!- estaba por estallar, juro que inclusive mi cara se puso roja como una olla a punto de explotar

-Ah ya comprendí- se acercó a mí y luego me tumbó en el piso con tanta facilidad que apenas lo sentí- estás celosa porque a ti no te pongo atención, pero ahora que has dejado de ser una muñeca detrás de la vitrina, ahora puedo tocarte pequeño zafiro

Estaba aterrada, nunca había sentido las manos de un hombre tocarme de aquella forma y menos había sentido una mirada tan cargada de deseo. Quería detenerlo, pero al mismo tiempo me sentía sumamente feliz por tener su atención, quizás… si yo le daba lo que quería con el tiempo se daría cuenta de que era la única que podía vivir en su corazón.

Así que cerré los ojos y dejé que me besara una y otra vez, cada vez sus manos ganaban más terreno bajo mi falda, sus labios se movían con tal avidez… estaba sintiendo un placer que jamás había pensado experimentar en esta vida. Era él… el chico que yo había elegido querer.

Así comencé a volverme cada vez más sarcástica y manipuladora, necesitaba sentir que tenía el control sobre otras personas, en específico de otros hombres, para tolerar que él tuviera en sus manos los hilos de mi persona.

Amargada quizás es la palabra que me describiría, las chicas de mi edad me odiaban por que los hombres me llamaban "Princesa" y las de grados mayores lo hacían porque sabían que Eriol solo follaba más de una vez con alguien y esa era yo.

-¿Comprendes lo que es esto?

-Claro que lo comprendo, solo dame el maldito cigarro

Fue en el verano antes de entrar a la preparatoria que descubrí que Eriol y Yue fumaban algo más que nicotina, ellos se burlaron y dijeron que una princesita nunca podría soportar algo así, por lo que terminamos en una discusión sin sentido y al final acabé probando aquella porquería. Al principio pensé que era la cosa más asquerosa en el mundo.

-Te dije que las princesas no debían probarlo- Yue dio una calada al cigarro y luego se carcajeó

-Deja de llamarme princesa

-Todos te llaman así cariño, das órdenes y los chicos las obedecen como buenos lacayos

-Todos menos uno- Eriol me envió una de esas sonrisas enigmáticas y luego comenzó a besar mi cuello como solía hacerlo. Estábamos tirados ahí en el parque pingüino por lo que no hizo más allá de tocar mi cuerpo por encima de la ropa.

-¿Puedo preguntar algo Eriol?

-Lo que desees

-¿Te gusto?

-Claro que me gustas pequeño zafiro

-Entonces ¿Por qué solo te acuestas conmigo y luego corres a coquetear con otras chicas?- Él dejó de tocarme y se sentó a mi lado, parecía estar meditando su respuesta, estaba tan serio que pensé en retractarme.

-No me siento listo para tener una relación formal, somos jóvenes y creo que tener muchas experiencias es lo que debemos hacer, pero si en un futuro tuviera una relación seria creo que la persona más indicada serías tú

-¿Cuándo crees que suceda eso? – estaba emocionada con la idea de que en sus pensamientos yo fuera la candidata a una novia de verdad, si dejaba de tontear con todas ellas, sería la única en su corazón y en sus pensamientos.

-No lo sé- lucía extremadamente lindo mirando al cielo pensativo- ¿podrías esperarme un poco pequeña Tomoyo?

-Si me dices que me quieres podría pensarlo

-Te quiero, como no he querido a ninguna chica

Claro que al entrar a la preparatoria me di cuenta de que allí las chicas comenzaban a desarrollarse más y que él ya tenía inclusive un club de fans en el que la presidenta tenía aspecto de loli.

Esperé y esperé porque el momento indicado llegara, entonces llegó Sakura a la preparatoria de Tomoeda, estaba tan furiosa con el mundo, con los hombres y con la vida en general que decidí transformarla en mi proyecto personal. Una chica depresiva que tenía pinta de emo o dark ¿Qué tan difícil podía ser volver su vida un poco más divertida?

-Hola, soy Tomoyo Daidouji ¿Quieres ser mi amiga?

-Soy Sakura Kinomoto- ella me miró confundida, a mi no me importó y solo la tomé de la mano y la llevé a donde me gustaba sentarme a meditar, debajo del árbol de cerezos. Estaba cansada de estar solo rodeada de hombres y ella parecía del tipo de chica a la que podía mandar.

Creo que me encariñé un poco con ella en el tiempo que llevamos de conocernos, a pesar de todo ella fue la razón por la cual tuve más paciencia con respecto a mi amante, al final mi paciencia se agotó.

Cuando me pidió conocer a su mamá pensé que al fin el día había llegado, al fin sería su novia oficial, al ver la forma tan caballerosa con la que me trataba en verdad mi esperanza volvió a resurgir, pero al final las cosas siguieron igual que antes. Mi esperanza murió…

….o…o…o…o…o…

Me di cuenta de que Eriol no cambiaría y que mientras él juntaba valiosas "experiencias" yo solo juntaba rumores que me hacían parecer una zorra cuando a la única persona a la que me había entregado era él. Era hora de que yo juntara también mis experiencias.

Terminé de arreglarme, era la misma vampiresa de siempre, con una falda corta de encaje y una blusa sin mangas de color negro, una capa negra detrás y en verdad parecía un vampiro…. Uno sexy y con cabello negro y largo.

Me di un último vistazo en el espejo, maquillaje perfecto, aretes perfectos, todo en mí parecía lucir como si en el interior todo fuera de la misma manera, respiré hondo y luego me puse el abrigo.

El chofer me llevó a casa de Sakura, ya era una costumbre ir a su casa para ayudar con el disfraz, la verdad esa chica tenía muy poca idea sobre la moda. Obviamente llevé uno de los trajes que mi madre había mandado, se lo puse, la maquillé y luego subimos a un taxi para ir a casa de Yamasaki.

-¿En verdad crees que Eriol no vaya?- Sakura lucía bellísima gracias al maquillaje sutil que le había puesto.

-No lo sé, creo que irá porque habrá chicas con escotes provocativos

-Me imagino

El resto del camino guardó silencio, era una de las cosas que apreciaba de esa chica, a pesar de que muchas veces parecía querer reclamar algo, siempre respetaba mi espacio personal e inclusive permitía que fuera altanera sin decir una sola palabra sobre ello.

Al llegar vi a Yamasaki parado junto al barandal de la escalera, fui a saludarlo y de pronto Sakura ya no estaba a mí lado. Siempre desaparecía aunque yo tratara de no perderla de vista.

-Pensé que ya no venías- dijo un alegre Yamasaki que bebía lo que parecía cerveza en un vasito.

-Llegué elegantemente tarde- le envié una sonrisa pícara y solo con eso se puso tan nervioso que derramó el líquido que tenía en las manos sobre su ropa. Era tan… tonto.

-Creo que iré a cambiarme de camisa ¿me acompañas?

Sabía perfectamente lo que ese "Me acompañas" sugería, quizás después de todo el chico no era tan tonto. Asentí y él tomó mi mano y me llevo escaleras arriba, desde la mitad intenté encontrar al inglés con la mirada, pero llegaba tanta gente que era imposible distinguir a alguien en específico.

-Pasa- me indicó Takashi después de abrir la puerta de su cuarto, yo entré y me senté de inmediato en la cama- hoy te ves muy bien

-Gracias, es el mismo disfraz de hace un año- él sonrió

-Sabías que la tradición de disfrazarse en Halloween no era al principio con el propósito de divertir, era más bien para…

-Yamasaki, cállate- él dio la vuelta y siguió buscando una camisa ahora en silencio.

-Tomoyo, tengo una duda desde hace mucho

-¿Qué?

-¿Solo haces esto porque soy amigo de Hiragizawa?

-Quizás- él se veía bastante desanimado, aunque no tenía ganas de responder nada más mi corazón se sintió mal por tratar de aquel modo al chico que se desvivía por mí desde hacía algunas semanas- Bueno, también es porque tienes un lado lindo

-No creo que sea tu tipo, según los rumores…

-Según los rumores soy la chica que se ha acostado con casi todo el equipo de futbol, sabes eso no es cierto, ni siquiera soy capaz de mantener a un solo hombre a mi lado

Él se quitó la camisa que traía y luego comenzó a enrollar la que se pondría, no estaba nada mal el chico, su espalda era ancha y sus músculos aunque no estaban bien formados parecían tener un buen futuro en el gimnasio. Sí yo lograba olvidar a Eriol, quizás la idea de que Yamasaki me diera un poco de paz no era tan terrible.

-Espera, no te la pongas aún – dije al chico, me puse de pie y luego lo abracé por detrás. Él estaba temblando, al parecer también estaba rojo de pies a cabeza. – no creo que no seas mi tipo

El chico se volteó y luego me abrazó de frente, así estuvimos un rato hasta que alguien tocó a la puerta, él me miró y yo solo pude pensar en lo poco que lo había volteado a ver por solo tener ojos para el idiota que había arruinado mi vida.

-No abras, vamos a hacer cosas malas – oh sí, yo que era la reina de las mojigatas ahora estaba proponiendo hacer "cosas malas". La idea pareció agradarle porque solo me hizo retroceder y pronto me encontré boca arriba sobre la cama.

Se puso sobre mí y comenzó a esparcir pequeños besos a lo largo de mi cuello, luego detrás de mi oreja y por último besó mis labios con una pasión que hizo que en mi interior en verdad deseara tener sexo aquella noche. Sus manos comenzaron a bajar hasta mi falda de encaje, tocaban mis piernas como si se tratara de dos preciosas gemas que debían tocarse con mucho cuidado.

¿Sería esto lo que Eriol sentía al acostarse con tantas chicas? Esta adrenalina asfixiante que ahora me hacía querer probar el sabor de otros labios y el placer de sentir a alguien más tocarme.

Pronto mi blusa sin tirantes desapareció y mi sostén de encaje negro pareció fascinar al chico.

-Es bonito – dijo y luego volvió a su tarea de deshacerse de la ropa. La persona seguía tocando a la puerta y, extrañamente, esto lo hacía aun más excitante. Me aferré a Yamasaki cuando sentí mi falda desaparecer, comencé a desabrochar su cinturón, luego me dediqué a recorrer su espalda con mis manos mientras él peleaba con el sujetador que tanto le había gustado.

Parecía que tirarían la puerta, sonreímos y luego nos besamos como en una de esas películas de "Misión imposible" como si me hubieran secuestrado y de pronto mi salvador fuera increíblemente apuesto.

-Tomoyo ¿estás ahí? – esa definitivamente era la voz de Eriol, no tenía ganas de escucharlo, solo quería olvidar que alguna vez había hecho esto con él.

¡OLVIDAR! ¿Qué tan difícil era eso?

-¿Quieres que abra?- Takashi dejó de besarme

-No, no quiero verlo

-¿Segura?

-Solo quiero cerrar ese capítulo – de nuevo comenzó a tratar de abrir el sostén, el broche casi cedía lo pude sentir cuando de pronto un fuerte golpe nos hizo girar hacia la puerta.

Eriol había roto la cerradura, tenía los ojos abiertos de par en par y su cara estaba roja de enojo, su cabello lucía más despeinado de lo normal y su ceño… parecía que nunca podría volver a su lugar de tan fruncido que estaba.

-Eres un hijo de…- de pronto Takashi desapareció, él y el ojiazul estaban tirados a un lado de la cama peleando, Eriol parecía querer matar al otro, lo golpeaba con tal furia que en verdad sentí pánico al acercarme.

-Eriol para, por favor, su nariz está sangrando- pero parecía que no me escuchaba, solo golpeaba una y otra vez al otro ¿Qué debía hacer?

Estaba aterrada, hacía poco no sentía la falta de ropa y ahora temblaba como un pavo antes de morir, quizás era porque tenía frio y estaba en ropa interior o quizás porque estaba aterrada por lo que veía. Abajo la música sonaba a todo volumen así que nadie escuchó cuando las cosas en el librero de Yamasaki comenzaron a caer de su librero.

-¡Ya basta!- me desesperé al ver que ni eso lo detenía, así que me armé de valor y salté sobre él, intenté apartarlo y al tercer intento dejó de golpear como si eso fuera lo único importante en la vida, se incorporó y yo que estaba montada a su espalda caí al piso.

Se puso de pie, Yamasaki se veía demasiado mal, como los zombis falsos que pululaban abajo, solo que aquel color morado en su ojo era natural.

Estaba por ir a ayudar al pobre cuando Eriol me tomó de la mano y así en ropa interior me sacó del cuarto, varios me miraron al pasar, bonito espectáculo el que estaba montando, intenté que me soltara, pero no lo hizo hasta que me aventó en el asiento de su coche y cerró la puerta.

Para entonces estaba tan asustada que pensé me llevaría a un barranco y me mataría ¿Qué había hecho mal? Era demasiado joven como para morir, ¡no quería morir!

Lo único que se me ocurrió fue empezar a llorar, subí las los pies al asiento y me hice rollito, escondí mi cara entre las rodillas y mi pecho, tenía que salir de allí, pero mi cabeza no podía pensar en otra cosa que no fuera lo horrible que era morir sin haber sido amada.

-Ten, ponte esto- me puso su saco sobre los hombros, luego echó a andar el carro. No podía parar de llorar así que lo seguí haciendo todo el camino, al llegar ni siquiera alcé la vista, solo sentí como me elevaba y de pronto era envuelta por el calor humano del chico.

-¿Dónde estamos?- pregunté cuando el nudo en mi garganta me permitió volver a decir algo.

-En mi casa- escuché la puerta principal abrirse, luego entramos y subimos las escaleras hasta su cuarto. Aquel lugar me trajo tantos recuerdos, desde la primera vez que había estado ahí hasta las últimas en que lo único que hacíamos era jugar a tener una relación.

Me dio una camisa y un pantalón y me dijo que los usara, luego salió del cuarto y yo me quedé ahí poniéndome algo menos… revelador. La ropa me quedaba enorme, parecía una cantante de rap exceptuando que no traía kilos de oro en el cuello.

-¿Ya te cambiaste?

-Ya- él entró con dos vasos en la mano, lo miré un rato dudosa de si aún planeaba matarme y eso era veneno.

-Es agua de limón- dijo al verme dudar tanto, yo dije "oh" y luego bebí un poco del vaso.

El silencio se volvió abrumador hasta el punto en que me sentí incómoda sentada en aquella cama. Quería irme, pero estaba segura de que caminar a esa hora de la madrugada no era buena idea.

-Tomoyo – al fin habló, yo me espanté al escuchar su voz, tanto que hasta di un pequeño salto – siento mucho lo que pasó hoy en la fiesta

-No creo que debas disculparte conmigo, Yamasaki es el que se llevó la peor parte

-Yamasaki…- él permaneció pensativo, luego se acercó a mí y recargó su cabeza en mi hombro – Tomoyo, ¿en verdad ibas a hacerlo con él?

¿Lo iba a hacer? Entonces parecía una buena idea, pero ahora era como sí mis ideas estuvieran revueltas, en verdad no estaba segura de querer entregarme a alguien a quien solo veía como una persona tierna.

-Pues sí, creo

-¿Ya no me quieres? – lo dijo tan serio que inclusive me ruboricé

-Quererte duele demasiado, aun así creo que no puedo dejar de hacerlo – me miró entre preocupado y triste, luego acercó sus labios a los míos e intento besarme, no era buena idea… no para mí, así que aparte el rostro e impedí aquello.

-Así que me odias

-Sí, odio que te acuestes con cada chica que se te pone enfrente, odio que me uses para encubrir tu promiscuidad, odio que me veas como a una de ellas, odio que prometas un pronto cuando no existe ni siquiera un algún día…

-No te veo como a ellas

-No, yo soy reutilizable

-Tú eres importante – corrigió – cuando estoy con otra chica me siento insatisfecho, lo único que quiero es volver a hacerlo contigo, es como sí fueras la única que de verdad logra entrar en mi mente

Mis ojos se llenaron de lágrimas al escuchar aquello, si en verdad era tan importante entonces ¿Por qué?

-Desearía nunca haber salido de mi vitrina – sollocé, aquel pensamiento era más para mí que para él, aun así no pude evitar decirlo en voz alta.

-Eres mi pequeño zafiro, soy la persona que te sacó de allí y es algo que nunca cambiará – luego depositó un pequeño beso en mi frente y me dijo que podía dormir en su cama si así lo deseaba, él salió de la habitación y me dejó ahí solo a mí y a mis pensamientos. Intenté dormir, pero entre más esfuerzo ponía en ello menos factible parecía.

Apenas salió el sol tomé mis cosas y salí de la casa, corrí hasta la mía y me encerré en mi habitación. No sabía porque, pero esta vez mi vida en verdad parecía estar colapsando en grande. Eriol decía quererme y aun así no estaba dispuesto a dejar de ser un mujeriego, si andaba con otro chico lo molía a golpes… era estar con él o morir queriendo a alguien que parecía tener múltiples corazones.

Esa fue la primer gran decisión de mi vida. Tomé el celular y marqué el número de mi madre.

-¿Tomoyo? ¿sabes que hora es?

-Madre, quiero ir a estudiar al extranjero

-Querida ya sabes que…- luego pareció reaccionar a mi petición irracional - ¿¡Qué!

-Quiero ir a estudiar a Paris o a Nueva York, donde sea… solo no quiero estar aquí – comencé a llorar de nuevo, aunque a esas alturas eran más sollozos que lágrimas.

-Si es lo que quieres

No volví a hablar con el chico que me había gustado toda la vida y cuando llegó el momento de partir ni siquiera me tomé la molestia de decir adiós.

Solo en mi mente lo imaginé parado en el andén rogando que me quedara, en mi imaginación yo corría hasta él y le decía que todo estaría bien, que solo necesitaba un tiempo para organizar mi mente y repensar todo.

La verdad era que… solo le estaba dando más libertad, ya no tendría que preocuparse por la tonta chica que lo había conocido como un dulce niño y se había enamorado como una idiota de él.

…Oo…oO….Oo…oO….

Notas de rainy:

Bueno hoy hice mi horario para la escuela y la verdad estoy frustrada por eso jajaja así que solo diré :D espero la historia de Tomoyo les haya gustado, aunque me hubiera gustado profundizar más… pero bueno creo que da una idea buena de lo que fue su vida. Nos leemos y muchas gracias a todos los lindos comentarios que dejan ahora y siempre y también por añadir la historia a alguna de sus listas… ¡por todo! Jajaja

Bye, nos leemos pronto n_n

Respuestas a los comentarios:

Cata06: Jajaja bueno en esta parte hubo algo así como un lemmon… xD ok ok sé que no llegó a eso, pero si funciona bien creo que Shao y Saku se merecen el suyo así que ya veremos en el que sigue jajaja gracias por comentar! :D espero te haya gustado este "final" entre esos dos =( la verdad creo que ambos sufrieron. Nos leemos!

StellarBS: Jajaja pues no es tan maldito… solo es un bitch jajaja pero siendo sinceros a esa edad uno no anda pensando en si la regó o no, pero bueno… =( Tomoyo tomó su decisión. Jejeje es que Toya y Yuki siempre me han parecido una pareja… muy cute! Pero creo que no escribí cosas tan lindas… bueno jaja espero te haya gustado y que sigas leyendo :D gracias por los cometarios!

Anaiza18: Jajaja pues es que eso de escribir lemmon no se me da jajaja pero si les gusto el hmmmm casilemmon de este capi creo que podría intentarlo :D. Y sí! Son pareja aunque Toya parece un poco inconsciente sobre lo que "pareja" significa jajaja pero bueno esperemos a ver lo que sucede. Jajaja estuve tentada a hacer de Shao un asesino serial, pero con esa carita no me atreví xD así que bueno… errores de juventud jajaja espero sigas disfrutando del fic n_n

Ceciali: Jajaja siempre he pensado que Nakuru y Meiling se parecen un poco jajaja se meten en donde no las llaman :3 por eso le cae bien jajaja y pues sí lo importante es recapacitar y salir de el hoyo en donde nos hemos metido, también ayudar a otros a salir =) por eso él está ayudando a Saku jaja Nos leemos!

The mystic poetry: Jejeje awww gracias por querer tanto esta historia :3 y ¡wow! Que bien que te guste esa parte ;n; sobre todo porque no tuvo ni un comentario jajaja ahora es cuando me alegro de no haber abandonado la historia para que lindas personas como tú la disfruten :D muchas gracias! Nos leemos!

Yess: Me esfuerzo en actualizar pronto así que espero te siga pareciendo bueno :D jajaja gracias por el comentario!

Rocio e-chan: Jajaja gracias, es que me está matando la escuela jajaja pero pues ahora sí me esforcé y saqué dos capis estas vacaciones :D espero te hayan gustado, aunque sakura y shao aparecen muy poco :D

Sunako-koike: jajaja creo que todos somos lindos de niños, pero pues las hormonas r_r malditas hormonas xD lástima que Eriol arrastró a Tomoyo y ella arrastró a Sakura, fue como una reacción en cadena. Gracias por el comentario! :D

Mininahermosa29: Aaawww creo que tantos años de ver anime yaoi rindió frutos jajaja espero te siga gustando el fic :D

Mony: Sí lo sé u.u hay veces que la vida parece tan… :/ fea jajaja pero no te desanimes como dices siempre hay que ver el lado positivo :D aunque parezca difícil, al menos tienes a tu chico para que te apoye quizás no sea bueno dando consejos (como yo) pero que alguien te escuche siempre es lindo :3 jejeje y sobre lo otro o.o que impresión, si yo hubiera visto algo así creo que hubiera ido a golpear a la señora jajaja ok no, pero pues espero que todo haya salido bien =) ánimo! Por cierto, msn y face casi no los ocupo =( pero puse el twitter en mi profile para que si tienes me agregues =) saluditos!

Truthliar: Jajajaja me dio mucha risa leer "naturalización " xDD pero supongo que debía decir actualización aaawww muchas gracias por seguir el fic hasta ahora :D espero te siga gustando igual que antes yay!

Ngel en discordia: Hmmm bueno… así como regular pues no tanto xD pero en esta intento sacar capítulos lo más seguido posible =( la joya del convento si la he dejado en stop por un rato, pero espero pronto recibir la visita de la inspiración :D gracias por leer los fics y comentar! Espero lo sigas disfrutando como hasta ahora

Vmi5: Bueno espero te siga gustando :D muchas gracias por el comentario!

Yuki nekoi: Awww gracias :D pues es que a Shao no me lo puedo imaginar tan malo :3 si es super lindo en mis pensamientos xD espero te siga gustando el fic y que comentes de vez en cuando jajaja nos leemos!

Jajaja me gusta responder los comentarios xD pero bueno los dejo :D feliz inicio de año! Espero haya sido uno bueno y lleno de sorpresas.