Dark side of the road

Capítulo XVI

"Un día más"

Disclaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, ni ninguno de sus personajes, solo los tomo prestados para crear una historia alterna y no quebrarme la cabeza inventando otros XD…. Además de que estos me gustan mucho jeje

Sakura P.O.V

El techo era el único testigo de nuestra conversación de aquella tarde, tirados en la alfombra de mi cuarto escuchábamos el viento golpear en mi ventana y de vez en cuando hacíamos una que otra charla corta.

-¿Entonces planeas ser algo así como mi tutor?

Él movió la cabeza afirmativamente y yo rodé los ojos. Claro que me gustaba la idea de que fuera a casa todos los días e intentara meter algo de conocimiento a mi torpe cabeza, pero yo me sentía demasiado decepcionada de mi misma como para comportarme normalmente día a día. En algún momento quizás estallaría y le diría que Yue me había besado a la fuerza.

¿Había sido a la fuerza? No me opuse. ¿Aún se considera a la fuerza?

Mi cabeza estaba por estallar así que me senté y la puse entre mis manos recargando la barbilla en mis rodillas dobladas. Él me imitó y pronto ya estaba sentado a mi lado mirándome con cierta preocupación.

Tenía aquella mirada achocolatada que tanto me gustaba, pero ahora solo me hacía sentir como una traidora. No quería cambiar el dulce chocolate por la fría nieve y, sin embargo, accedí a seguir el juego de ese chico.

-¿Sucede algo? – escuché su voz como en un eco. Volví a la realidad cuando me tocó el hombro.

-No, ¡no es nada! – me apresuré a decir. Claro que no se tragó mi actuación barata, me miró entre preocupado y enojado. Desvié la mirada y rehuí con la excusa de que mis cuadernos estaban abajo. Me siguió con paciencia hasta la sala, rebusqué en mi mochila aun cuando ya había encontrado lo que buscaba.

-Bueno, aquí está – dije mientras me arrodillaba frente a la mesita de centro. Él se colocó detrás de mí y luego como si se tratará de un mueble me colocó entre sus piernas. Como si no pesara mis buenos kilos…

-Parece que… – se quedó callado un rato. Comenzó a hojear la libreta más rápidamente. "Oh no" pensé, quizás había notado que… – todos tus apuntes están incompletos

Esa mirada de reproche no me gustaba, cerré el cuaderno con un rápido movimiento. Reí histéricamente. Él se talló la frente.

-Te dije que no tenía caso que lo intentaras

Aprovechó la posición en la que nos encontrábamos, me abrazó por detrás y pegó su nariz a mi cabello. Hundió su barbilla en mi cuello y yo estaba tan nerviosa que apenas podía controlar el temblor que se expandía por todo mi cuerpo.

-Quiero ayudarte tonta – aspiró como queriendo guardar mi aroma en su mente – estuve mucho tiempo buscándote

-¿Buscándome? – no podía ver su cara, así que me fue difícil descifrar si debía tomarlo en serio o no.

-Eres perfecta Sakura – me sonrojé al escuchar eso ¿perfecta? ¿yo? Estábamos hablando de la chica que intentó suicidarse, de la chica que consumía drogas por miedo a afrontar la soledad, podía enumerar millones de defectos si él quería.

-Yo no soy perfecta

-Para mí lo eres – comenzó a besar mi cuello lentamente como si tuviera todo el tiempo del mundo para hacer con mi cuerpo lo que se le diera la gana. Hacía pequeños círculos con la lengua hasta que en un punto se detuvo. Se quedó quieto y luego acarició la zona donde ahora solo se asomaba el espectro de lo que antes había sido su beso – lamento lo del moretón del otro día, creo que no fue buena idea

Comencé a reír bajito. Él me siguió y pronto ambos estábamos riendo a todo pulmón por algo que quizás él no comprendía.

-Fue divertido ver las caras de todos

Suspiró, pude sentir su aliento cálido en mi nuca. Pasó sus brazos por mis hombros y luego me abrazó aprisionando mis dos extremidades. Deseaba que no se moviera, me sentía como en esa burbuja que había sentido desaparecer hacía algunos años.

Sentada en la sala de mi casa abrazada al chico que me hacía sentir segura comprendí lo qué era el amor. Comprendí que se trataba de compartir ese mundo que habías cuidado por tanto tiempo solo para ti, era mezclar dos percepciones de la vida en una sola. Para mí en aquel momento mi mundo comenzaba a tomar forma de nuevo, era un mundo roto y lleno de vacíos, vacíos que llenó Li con pedazos de ternura y curitas de comprensión.

-Te quiero Sakura – susurró él a mi oído, de nuevo lo había dicho y mi corazón comenzaba a latir con fuerza. Me sentí sofocada al igual que la vez anterior, pero esta vez no tenía a donde ir, estaba aprisionada entre sus fuertes brazos.

-Yo… – traté de responder a pesar del nudo que tenía en la garganta – también

Pareció alegrarse por aquellas palabras, mi pecho se sintió ligero en un instante, era como si aquellas palabras hubieran sido las que me sofocaban y me hacían desear escapar. Agarré sus brazos con mis manos y recorrí los vellos de estos como si explorara una selva desconocida y sumamente interesante para mí. Cual niña pequeña que se encuentra con algo desconocido, tiré de algunos y otros los traté de enroscar entre mis dedos… aunque claro, no eran tan largos como para que pudiera lograr mi cometido.

Quizás, lo único que había necesitado en estos años era alguien que me quisiera y pareciera necesitarme. Li, para mí, era ambas cosas, la persona que amaba encerrarme en una burbuja y protegerme, pero también era el chico que lucía necesitado de un corderito blanco a quien abrazar. Yo no era un corderito blanco, pero tampoco estaba como para desengañarlo si él a pesar de saber las cosas que hacía aún me asignaba aquel color.

-Entonces ¿Qué haremos con esta libreta incompleta? – dijo él luego de notar que mientras yo jugaba con su vello mi mente divagaba en un lugar muy diferente.

-Pues… – lo medité un rato considerando que no estaba como para decir que podíamos quemarla y divertirnos en lugar de prestarle atención – podría pedirle la suya a Tomoyo

Él me sonrió y yo no pude evitar hacerlo también, era como si estuviera bajo un hechizo, uno de esos que te hacen caer rendida ante los pies de alguien más sin siquiera notarlo.

Acercó sus labios a los míos y rozó suavemente mi boca, como si esta vez no tuviera la intención de darme aquellos fogosos besos que siempre tenía reservados para mi persona.

-Creo que este tutor se está propasando con su alumna – No reconocí el tonito juguetón que usé, era como si ahogada en felicidad mi voz se hubiera transformado en una más osada, oh si… Sakura se ponía traviesa. Mordí mi labio inferior esperando que él no se molestara o peor, se riera de mí. Para mi fortuna y propia satisfacción, ninguna de las anteriores sucedió.

-Y podría hacerle cosas peores – se quedó pensativo un momento y luego se movió de tal forma que sin darme cuenta ya estaba tirada en el suelo siendo sujetada por las muñecas, él encima sonriendo – podría castigarla por no poner atención en clase

-No me da miedo, mi tutor no podría ser malo conmigo –puse cara inocentona y estoy segura que eso lo encendió más… si es que ya lo estaba, nunca había sido buena percatándome de aquellos detalles. ¿Cómo ver la entrepierna de alguien discretamente? Hasta hoy creo que es imposible.

Parecía luchar consigo mismo, como si se debatiera entre seguirme el juego o no, en serio que ni siquiera yo sabía como me había salido aquel comentario en un momento como este, es decir, mi educación dependía de ello y ¿yo me ponía a jugar con mi tutor?

Ok, me lo estaba tomando demasiado en serio eso del tutor, pero le quedaba bien, era más grande que yo, más fuerte, más maduro… más… fue entonces que me di cuenta de que salía con alguien mayor que yo y con mucha ¡mucha! más experiencia. No sé si se los mencioné en alguna ocasión, pero a pesar de que no era del todo una novata tampoco había estado de esa manera tan íntima con un chico.

A lo mucho había llegado a los arrumacos habituales en un cine y ya que solía ser una chica modosita de lo peor nunca iba más allá de dejarle tocar un poco mis pechos a través de la blusa.

¿Modosita? ¿Cómo podía engañarme con eso? Si hubiera sido así ni siquiera hubiera permitido eso. Quizás la Sakura que ahora predominaba en mí había estado siempre ahí, esperando una oportunidad para tomar el control de todo mi cuerpo. El día que decidí jugar a dormir y no despertar nunca más quizás había visto su oportunidad perfecta para cumplir aquello que había planeado…

Y sí, maldita historia macabra la que me estaba tirando mientras mi novio me miraba de forma graciosa al ver las caras que hacía ante mi propia explicación.

-¿Estás asustada?

-La verdad, no – y claro que no lo estaba, ¿Quién no querría tirarse a Shaoran Li? – solo pienso en que tu no pareces del todo animado o convencido

Habíamos empezado a salir si se referían a que ahora podíamos besarnos sin sentirnos amigos con derechos, pero él seguía tratándome como al borreguito perdido de Mary al que él había escondido y cuidado con todo su esfuerzo.

-Escucha Sakura, ya no soy un niño y si puedo controlarme mejor es porque mis hormonas no están pululando por ahí como locas como solían hacerlo

-Eso quiere decir que no me ves de ese modo – casi lo afirmé, no era pregunta por si no lo habían notado. Él lanzó una sonora risotada que me hizo esperar una respuesta del estilo "¿apenas te das cuenta?"

-Eres una tonta – y entonces atrapó mis labios con los suyos en uno de aquellos besos que me hacían perder la noción del lugar en el que me encontraba. Incluso podrían haber entrado mi hermano y Yukito por la puerta y yo solo habría notado el candente roce de los labios de Li sobre los míos. De nuevo era su lengua la que al introducirse en mi boca me hacía retorcerme de deseo. Apretó su agarre contra mis muñecas, ahora solo una de ellas agarraba ambas y la otra comenzó a bajar peligrosamente por mi pecho hasta mis muslos donde la sentí entretenerse un rato.

-¿Quién te dijo que no te deseo?

Su mirada era una especie de caoba intenso, adoraba notar aquellos detalles siendo que era la cosa más despistada en este planeta. Comencé a arquear la espalda cuando sentí su mano hacer contacto con la tela de mi ropa interior ¿por qué se me había ocurrido usar falda precisamente? Gemí un poco no acostumbrada a que alguien tocara por ahí. Pareció gustarle aquello porque siguió rozando la yema de los dedos sobre la tela provocando que mi cabeza diera vueltas e imposibilitada como estaba lo único que podía lograr era retorcerme cual reptil.

-¿Esto te parece no desear?

Yo negué con la cabeza, ¿quería que le dijera otra cosa cuando apenas podía pensar?

Comenzó a depositar pequeños besos en la delgada tela de mi blusa, exactamente donde mis pezones comenzaban a reaccionar a todo aquel tacto. Claro que me gustaba todo aquello, pero no podía dejar de sentirme como una esclava a la que su amo hacía lo que le placía.

-Te quise desde el día que te vi perdida en casa de Eriol, no tienes idea de cuanto quise estrecharte entre mis brazos – una sonrisa torcida apareció en sus labios al decir aquello. La tortura en la parte baja de mi cuerpo aún seguía y me costó trabajo concentrarme en otra cosa que no fuera mi cuerpo temblando de placer.

Su dedo cansado de solo recorrer la superficie algodonada se deslizó por debajo de esta y empezó a recorrer sin ninguna barrera la superficie. Luego poco a poco comenzó a entrar en aquel agujero que poco había yo tratado de explorar por mi cuenta. Sentí un poco de dolor y gemí, él encontró un poco de resistencia y de pronto su dedo salió de allí tan rápido como había llegado.

-Tú… – parecía como si toda la audacia de antes se hubiera desvanecido con solo tocar ahí. – ¿no lo has hecho antes?

¿Tenía cara de haberlo hecho antes? Digo, alguna vez había asistido a una fiesta donde las personas compartían sus parejas y hacían esa clase de cosas sin ninguna inhibición, pero que yo lo hubiera visto no quería decir que supiera hacerlo. También había encontrado una cinta porno en el cuarto de Toya hacía algunos años, la había visto, me sonrojé y luego la guardé. Aun así, ver todas esas cosas no me hacía una experta en el tema.

-¿Qué sucede? – pregunté al notar que aflojaba la presión en mis muñecas

-Bueno… yo – había algo de remordimiento en su rostro, tenía aquella expresión amable de nuevo y me resultaba demasiado lindo verlo de aquel modo. Si no hubiera sido porque yo estaba más cachonda que nada juro que habría tratado de conservar aquella expresión por más tiempo – no quisiera quitarte…

Y entonces vino a mi mente aquella confesión que me había hecho tan de mala gana hacía ya un tiempo.

-Escucha Li, no importa si te echaste veinte chicas o más antes que a mí – se sonrojó ante tal comentario, ¿ahora le daba pena? – pero creo que nunca me harías daño si se trata de algo como esto

De nuevo ese debate interior que no me gustaba nada parecía atormentarlo. ¿Planeaba dejarme con las ganas después de que hubiera jugueteado conmigo un rato?

o.O.o.O.o.O.o.O.o

Shaoran P.O.V

Con esas preguntas claro que me había enojado y me había hecho perder el preciado autocontrol que había establecido sobre mi cuerpo. Era mucho más fácil ahora que antes cuando no tenía ni la menor idea de lo que eso era. Recordaba que no me detenía así fuera virgen, experimentada, sádica, sodomita, beata, masoquista, fetichista o cualquier otra cosa que se les ocurra. Lo único que quería era escapar de la realidad y, al igual que la chica que me miraba entre alarmada y suplicante, había elegido el camino fácil para llegar a lo surrealista.

No quería tocar a Sakura y sin embargo ya lo había hecho varias veces. Me estaba tentando con esos ojos de perrito dentro de una caja olvidada, podía ver el deseo en sus ojos y, sobre todo, podía sentir como mi entrepierna comenzaba a doler con cada chaqueta mental que me aventaba.

Ella liberó una de sus manos y comenzó a acariciar mi mejilla, parecía que ahora era ella la que quería darme consuelo cuando se suponía que era yo el que cuidaba a mi pequeño perrito mojado bajo la lluvia.

Deseaba que sintiera que la quería, pero ¿esto era querer? Lo había hecho tantas veces sin ese sentimiento de por medio que ahora me parecía que eso no demostraba nada en absoluto. ¿Por qué esta vez sería diferente?

Quizás porque estás pensándolo más que esas veces

Tal vez…

-Escucha Li – escuché la voz de Sakura un poco amedrentada por seguir ahí con una de sus manos aprisionada por la mía y no poder cambiar de posición – si no te sientes cómodo está bien, no espero que quieras hacer algo como eso con tu proyecto de caridad

Y de nuevo eran aquellas palabras las que me hacían pensar dos veces sobre tocarla o no. Me acerqué con cuidado a su boca y rocé sus labios lentamente mientras ella luchaba por ocultar la sonrisa que ahora cruzaba sus labios. Si esto la hacía feliz…

Comencé a profundizar el beso y ella se estremeció debajo de mí como si la perspectiva le pareciera de lo más alentadora. No tardé mucho en notar que mi mano ya había vuelto a hacer su trabajo en la parte de abajo, de nuevo comenzaba aquel juego por encima de la tela que había descubierto a las mujeres parecía gustar.

-Quiero más… – dijo ella en un susurro que yo apenas logré entender. ¿Más? Tenía cara de perrito, pero vaya que era exigente la niña.

Quizás era hora de pasar a lo siguiente, desabroché y quité la falda que hasta ahora me impedía ver claramente lo que estaba tocando, ella tembló un poco y luego se sonrojó como si ella no hubiera sido la que me pidiera aquello. Solté sus manos y estas se dirigieron inmediatamente a mi cuello, más tarde a mi espalda la cual recorrieron una y otra vez como si quisieran memorizar cada línea que se pudiera marcar en ella.

Me senté y ella, sí, por muy audaz e impropio de un corderito que suene lo que voy a decir, se arrimó hasta donde estaba y se sentó sobre mí. Al notar cierto bulto en mis pantalones pareció sorprendida y luego amplió una sonrisa que me hizo querer enterrarme en ella en ese preciso momento.

-Parece que al final si me ves así

-¿Lo dudabas?

Ella negó con la cabeza y luego se aferró a mi haciendo que mi sexo y el suyo se rozaran un poco por encima de la ropa.

-Gracias Li, gracias por tener tanta paciencia conmigo – ella comenzó a estremecerse, parecía que estaba… ¿llorando? La aparté un poco de mí y noté que en efecto ahora muchas lágrimas brotaban de sus ojos

-¿Te sientes mal? – estúpida pregunta si consideraba que la había estado observando alrededor de dos horas. Aun así ella se tomó la molestia de negar con la cabeza y luego tomar mi cara entre sus manos y besarme con tanta delicadeza que sentí como si dos flores de cerezo se hubieran posado en la comisura de mis labios para luego salir volando con la brisa.

-No me dejes nunca Li – dijo ella en un sollozo – por favor, quiero tenerte solo para mí

Y me sentí feliz cuando escuché aquello, la arrimé aún más a mí y estreché su delicada figura como si temiera que aquellas palabras no fueran realidad. Poco a poco ella dejó de sollozar y comenzó a depositar pequeños besos en mi pecho hasta que no tuve más remedio que soltarla.

Cuando me di cuenta ella ya estaba debajo, desabrochando mis pantalones y liberando la presión que hasta el momento había tratado de olvidar. Quizás no sabía ni lo que hacía porque sus orejas se pusieron rojas, más que un semáforo, cuando vio aquella elevación irregular dentro de los boxers.

Ella estaba por bajarlos, esperaba encontrarse algo genial o qué sé yo, pero era como una niña curiosa que no sabe qué hacer más que seguir explorando en donde de seguro solo encontrará problemas. Puso las manos en el resorte y estaba dispuesta a bajarlos cuando la alarma de mi reloj nos sobresaltó a ambos.

Lo miré, las cuatro de la tarde en punto.

-Mierda, tengo que ir a trabajar – solté

-No vayas – musitó ella y luego se abrazó a mí – quédate conmigo

Me parecía demasiado tentadora la idea como para descartarla de inmediato, pero recordé que aquella tarde llegaría un encargo de varios libros y la pobre Meiling no iba a poder con todos ellos. No podía dejarla sola, en especial hoy.

-Tengo que ir – dije desilusionado – pero, puedo volver al rato y podemos estudiar, ahora sí

Ella me envió una media sonrisa, parecía esperanzarla el hecho de que yo tuviera intención de regresar más tarde.

-Bien –se soltó de mí y me dio un tierno beso en la mejilla – iré a casa de Tomoyo entonces

Me subí los pantalones y, aunque fue de lo más incómodo, salí así tratando de que lo que había entre mis piernas volviera a su estado original. Me costó más de una cuadra lograr concentrarme en algo más y todo el camino al trabajo lograr apaciguar aquellos pensamientos sobre follar con Sakura hasta que ya no me quedaran fuerzas para hacer nada más.

Vi a Meiling feliz de la vida acomodando varios libros en los estantes. Ya me había dicho que le agradaba la idea de que hubieran golpeado a Yamasaki por culpa de esa zorrita, léase Tomoyo, porque ella se lo había advertido muchas veces.

-¡Hola Li! – saludó ella y luego corrió a colgarse de mi brazo como lo hacía habitualmente.

-Hola Meiling

-Oye, ¿has ido a ver a Yamasaki al hospital estos días?

-No, Tomoyo fue y dice que se ve bastante alegre como siempre

La sola mención de la chica cambió el humor de mi amiga, ella se soltó de mi brazo y soltó un bufido.

-Sabes, siento un poco de lástima por ella, digo era como una princesa y ahora no es más que una chica despechada a la que los demás están haciendo añicos.

Yo apreté los puños, y es que por muy extraña que fuera la chica, me caía bien. La soportaba y eso era algo que no muchas chicas podían decir de mí.

En las últimas semanas la pobre había tenido que aguantar nuevos chismes que se regaban tan rápido como la pólvora, también había soportado las risitas incómodas de las admiradoras de Eriol. A decir verdad la admiraba un poco por no desplomarse y solo mirar altaneramente a todas aquellas chicas.

-Creo que es genial que lo esté tomando con calma

No volví a prestar atención a mi compañera el resto de la tarde, solo me concentré en leer mi tercer libro en esa semana y en pensar todas las cosas que quería hacerle a Sakura ahora que la idea de meterla en la cama había echado raíces en mi cabeza. Ella lo había pedido y ahora era yo el que lucía más entusiasmado con todo aquello.

Bruja…

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Sakura P.O.V

Estaba tan feliz porque Li había aceptado pasar la noche en mi casa que casi podía sentir como cupido sobrevolaba a mi alrededor y lanzaba flechas por doquier. Claro que yo ya estaba más que enamorada. Quizás Li era el primer novio al que veía como una burbuja protectora y no como alguien a quien debía besar y apapachar las veinticuatro horas del día.

Se sentía tan… ¡bien! Terriblemente bien como para creer que algo malo pudiera suceder. Y claro que pensé haberme librado de mi mala suerte hasta que choqué con alguien por ir distraída pensando en como mi novio por poco había tomado lo único que podía ofrecerle a cambio de quererme.

-¿Sakura? – los ojos grises de Yukito me miraban con confusión, sujetaba mi brazo en un intento por no dejarme caer y yo me puse erguida en cuanto noté esa mirada.

-Lo siento, lo siento mucho – me sonrojé

-No hay problema, parecías muy distraída ¿en qué pensabas? – yo me puse aún más colorada ante la pregunta.

-Nada – como siempre me miró sonriente y tomó mi barbilla con uno de sus delicados dedos. Antes adoraba cuando hacía eso, pero ahora solo podía imaginarme esos mismos dedos recorriendo con desesperación el cuerpo de mi hermano. ¡iugh! Traté de dispersar aquellos pensamientos, pero el tacto no ayudaba así que me aparté.

Me miró desconcertado y luego pareció comprender.

-Lo siento Sakura, siento que vieras eso el otro día

-No importa – traté de sonar calmada –solo me molestó que Toya pareciera olvidar que yo vivo ahí

Antes cuando Yukito y yo éramos más unidos yo solía contarle acerca de mi soledad, él parecía comprender y pasé largas tardes sintiendo como acariciaba mi pelo y decía que todo estaría bien al final. Luego comprendí que si pasaba tanto tiempo en mi casa era porque tenía la leve esperanza de que mi hermano apareciera por allí. Aunque eso no quitaba que era a él a quien le había tenido más confianza al llegar a Tomoeda.

-No lo olvidó, fue mi culpa – él bajó la mirada avergonzado, quizás él había obligado a Toya a hacer aquello en la cocina sin ningún tipo de preparación previa, lo había amenazado y el pobre no había tenido otra opción más que satisfacer los deseos del egoísta Yuki. ¡Ay ajá! Y luego habría conejitos de azúcar voladores por todas partes.

-No importa, en serio – me miró desconfiado y luego acarició mi pelo, se me hacía tan familiar aquel tacto que me perdí en los recuerdos y no volví a la realidad hasta que escuché una voz carraspear a mi lado. Salté del susto y pronto me encontré con la fría y acusadora mirada de Yue.

-Hola, pensé que no vendrías a cenar – Yukito lo saludó aun moviendo su palma suavemente sobre mi cabeza. Yue le envió una mirada incómoda, pero como el ser distraído que era su hermano no entendió el mensaje – ¿te molesta algo?

El otro rodó los ojos y prácticamente de un manotazo apartó la blanquecina mano de mi cabeza. El hermano mayor lo miró sin comprender, luego pareció unir cabos y nos envió a ambos una cálida sonrisa.

-Tengo que ir al centro, los veo luego

¡No te vayas! Quería gritar, pero ya era demasiado tarde y mi garganta no parecía querer emitir sonido alguno. Ahora estaba sola con Yue y eso me ponía de los nervios considerando que ahora me resultaba de lo más incómodo siquiera mirarlo a los ojos.

Esperen… eso siempre había resultado incómodo.

Intenté huir con estilo, bueno… solo lo más sigilosamente posible, pero el notó mis intenciones y me tomó del pequeño gorro que tenía mi blusa.

-Quería verte –dijo con aquel tono frío que siempre usaba. Quizás la otra noche había sido la única vez que lo había escuchado un poco más amigable.

-¿Para qué? – soltó una pequeña risita que casi parecía un gemido.

-Solo quería verte

Se puso frente a mí y juro que retrocedí unos pasos por pura precaución. Parecía estar de buen humor a pesar de haberme encontrado con su hermano lo cual siempre resultaba en un empeoramiento de su, de por si, mal carácter.

-Ah

-No sabía que aun le hablabas a él – y sí, nunca llamaba a Yuki por su nombre, a decir verdad nunca se habían llevado bien. Se parecían un poco en el exterior, pero en el interior eran como el sol y la luna.

-Lo hago porque somos amigos

-Claro

Se hizo un silencio incómodo. No traté de romperlo, quizás así me podría ir más rápido, no quería llegar a mi casa tarde para descubrir que Li había dejado una nota diciendo que no había encontrado a nadie.

-Escucha – logré percibir su voz a pesar de que estaba varios decibeles debajo del tono normal – yo, siento mucho haberte orillado a eso la otra noche

-¿A eso? – se refería al beso o a hacerme perder el control con respecto a las drogas, aunque eso era más culpa mía que de nadie.

-A volver al hábito, es decir, ni siquiera sé como yo acabé metido en eso… bueno sí, pero…

Se le veía confuso, tanto que se le notaba casi tierno como un cubito de hielo nadando en el vaso de una refrescante limonada. ¿Por qué limonada? No sé.

-Bueno, Li no se enfadó tanto, supongo que no fue tan…

Al escuchar ese nombre sus ojos volvieron al habitual tono mármol de cada día. Sabía que le molestaba mi novio, quizás porque yo no podía aceptar sus sentimientos a causa de eso. No solo a causa de eso digo tampoco era como que Yue me pareciera material para ayudarme a progresar, creo que de haber salido con él en un impulso de mi tonta cabeza, solo habría conseguido hundirnos a ambos.

-Ah sí, tu perro guardián – luego pareció meditar un poco lo que iba a decir a continuación, aunque eso no lo detuvo de decirlo – ¿no duele la cadena?

-Eres un idiota Yue – él sonrió de una manera bastante perturbadora y luego cuando estaba por irme me retuvo por la muñeca

-Lo siento –volvió a disculparse, ¿Cuántas veces iban ya? Tal vez era más efectivo que cerrara la boca o al menos se concentrara en no odiar a Li – no puedo evitar odiarlo, ni ahora ni en el pasado

-¿Conocías a Li de antes? – él asintió

-No creo que me recuerde

Alzó los hombros, ¿Li había venido antes a Tomoeda? Bueno, qué más daba si yo acababa de llegar hacía tan poco.

-Debo ir a ver a Tomoyo – expliqué mientras me soltaba de su agarre y comenzaba a avanzar. Agitó la mano un poco y luego con el mismo entusiasmo de siempre siguió caminando en dirección opuesta.

El sol comenzaba a ponerse cuando llegué a casa de mi amiga, toqué dos veces y la vocecita a través del aparato me informó que la "señorita" Tomoyo había ido al hospital a visitar a su querido amigo ¿Por qué esa gente tenía que ser tan educada siempre? Casi podía imaginarme como en la noche se tallaban la mandíbula cansados de tanto sonreír. No me extrañaba nada que la morena se hubiera enamorado del chico que le había mostrado algo más sincero que sonrisas y palabras refinadas.

Molesta comencé a caminar rumbo al hospital, de hecho era una exageración que Yamasaki siguiera ahí siendo que solo tenía un par de costillas rotas y el brazo enyesado. Me daba la impresión de que su madre, la cual sabía nunca estaba en casa, prefería pagar para que cuidaran de él a hacerlo ella misma.

Cuando llegué la hora de visitas estaba próxima a terminar, pedí a una enfermera ver al chico y ella con una dulce sonrisa me condujo al cuarto que había visitado antes en una ocasión. Sentada leyendo un libro en voz alta estaba Tomoyo, el sol le daba de perfil y con aquella diadema que tenía cierto estilo victoriano en verdad parecía hecha de porcelana.

Ella detuvo su lectura cuando escuchó la puerta cerrarse detrás de mí. Dibujó una pequeña sonrisa en sus labios y luego se levantó para saludar.

-¿Qué haces aquí? –no era una bienvenida calurosa… es más ni siquiera sonaba a bienvenida. Considerando que había interrumpido su lectura podía comprender que estuviera molesta.

-¿Qué leen?

-Las mil y una noches –contestó Takashi con ese entusiasmo desmedido que lo caracterizaba.

-Oh – luego un silencio sepulcral llenó la habitación, rebusqué en mi mente algo para decir siendo que yo había acabado con el apacible y amistoso ambiente de hacía un momento, luego recordé lo que Yue acababa de decirme – Yamasaki ¿Li había visitado Tomoeda antes?

El moreno pareció reflexionar un momento, según sabía no hacía mucho que conocía a Eriol, pero al menos había ayudado a que Tomoyo bajara un poco la guardia y se concentrara en escuchar la respuesta a mi pregunta, si es que la había.

-Oh sí, Eriol me lo contó alguna vez – lo miré sorprendida, ¿Por qué era tan relevante como para que Eriol se lo contara a Yamasaki que no tenía nada que ver?

-¿Vino a casa de Eriol? –cuestionó Tomoyo bastante consternada.

-Sí, fue un verano bastante interesante según sé – el chico rio quizás ante el recuerdo de lo que le habían contado – Eriol era todo un caballero sin pasatiempos cuando su primo vino de visita, al parecer a Li no le hizo falta madera para modelar ese verano.

Tomoyo y yo nos miramos confusas, ok yo más que ella. Miré a Yamasaki con cara de no entender ni jota de lo que había dicho y él, luego de una risotada, me lo explico con palabras más normales.

-Li le enseñó a Eriol que un churro de Maria da más placer que un simple cigarro y también que las mujeres eran débiles ante ese encanto inglés que él tenía.

El libro cayó de las manos de la morena en cuanto el chico dejó de hablar, como si de pronto una gran revelación le hubiera llegado del cielo.

-Fue el verano en que Eriol… –luego guardó silencio. Las otras dos personas en el cuarto nos miramos en plena confusión sin saber a qué se refería ella al dejar esa frase inconclusa.

Al parecer Shaoran había sido la mala hierba que había contaminado la pequeña y voluble mente de Eriol, quizás Li nunca lo mencionaba dado que ahora repudiaba todo lo que tuviera que ver con aquel mundo. Lástima que las acciones del pasado nunca cambian.

-¿Estás bien, Tomoyo? – miré a mi amiga luego de que él preguntara aquello, en verdad se estaba poniendo pálida, más de lo normal y eso ya era alarmante.

-¿Llamo a una enfermera? – con pavor pregunté a Takashi, él negó con la cabeza y solo me indicó que sentara a la morena en el lugar donde estaba antes. Lo hice y ella no tardó en volver a su estado normal.

-¿Te sucedió algo?

-No, solo estaba armando el rompecabezas en mi mente

-¿Eh? – claro que estaba más confundida que antes, pero ella solo sonrió y me indicó un lugar a su lado. Me senté tratando de darle sentido a lo que me había dicho. Comenzó a leer de nuevo, tenía como fondo para mis pensamientos las largas noches que Scherezada pasó contando aquellas maravillosas historias.

Tomoyo tenía una hermosa voz y era como escuchar a un ángel narrar todo aquello. De seguro el lesionado disfrutaba bastante el hecho de que mi amiga se tomara la molestia de leerle, era lo menos que podía hacer después de que el pobre se viera envuelto en una vieja historia que él apenas conocía.

Ella me había dicho que ahora eran solo amigos, después de todo no parecían una buena pareja. Al menos para ellos la historia no había acabado tan mal como para Eriol, aun ahora me pregunto si en verdad fue feliz tomando la decisión de hacer a un lado los sentimientos de la chica que lo quería sinceramente.

Vaya paz la que ahora emanaba de aquel lugar…

Tan pronto como pensé eso la puerta se abrió bruscamente y en nuestro campo visual aparecieron dos chicas vestidas de negro. Chiharu se veía de lo más agitada y Naoko parecía tan disgustada que el ambiente se vició tan rápido como se había arreglado.

-Yo me haré cargo desde ahora – anunció Chiharu mientras se quitaba la larga gabardina y le daba algunas palmadas en la espalda a la chica que hasta ahora había estado leyendo en paz.

-¿Chiharu? –Takashi parecía más estupefacto que Tomoyo y yo juntas. Era como si sus ojos estuvieran a punto de abrirse por la impresión.

-Vamos, salgan todos que tengo un paciente que cuidar

Y sin más nos sacó de la habitación y cerró la puerta. Nos miramos entre nosotros y la única que parecía entender lo que sucedía era Naoko. Nuestras miradas se dirigieron inmediatamente a ella.

La chica rodó los ojos y luego nos llevó hasta una de las pequeñas salitas de espera.

-Chiharu se volvió loca, dijo que Yamasaki la necesitaba

-¿Por qué no vino antes? – Tomoyo parecía molesta por la repentina intromisión

-Porque no se lo permití, no quería que volviera a estar cerca de ese idiota

Sabía que ambos habían sido novios, pero el motivo para que Naoko lo odiara me era ajeno. No quise preguntar, tenía miedo de aquella mirada colérica que la chica nos seguía enviando cada vez que debía explicarnos algo.

Miré el reloj en la pared, las ocho en punto… las ocho… ¡las ocho!

Entonces recordé el verdadero motivo de mi visita y que Li estaba saliendo en ese momento de su trabajo a tiempo parcial.

-¡Tomoyo ¡ – exclamé, ambas me miraron entre asustadas y molestas, pero me apresuré a tomar a mi amiga de la mano y poner ojos de perrito – por favor, préstame tu cuaderno de matemáticas

-¿Qué? – le expliqué que Li me estaba enseñando o bueno, tratando de enseñar matemáticas para los exámenes finales, pero que para mi desgracia no había apuntado ni la mitad de lo que había en el pizarrón. Ella me miró y negó con la cabeza.

-Bien, llamaré a Saito para que lleguemos más rápido a mi casa

Por poco doy un saltito de felicidad, pero no lo hice por consideración a Naoko que aún permanecía enfurruñada en su asiento. La morena sacó el celular de su bolsillo y comenzó a marcar un número, de seguro era el de su chofer.

Yo me dediqué a mirar a la castaña, pero ella parecía tan enojada que inclusive estaba al borde de las lágrimas, quise acercarme y preguntar si estaba bien, pero no me sentía con la confianza para consolar a alguien. Me hubiera gustado que todas esas tardes que pasé sola en casa alguien se hubiera acercado a decir "¿estás bien?" pero el punto es que nadie lo hizo y a veces hasta sentía que había perdido la capacidad para comunicarme con otros de manera afectuosa.

Hasta que llegó Li, él tenía que cambiar aquello y hacerme notar que esa capacidad aún yacía guardada en alguna parte de mi persona.

-Listo, llegarán en cinco minutos – ella se acercó a Naoko y le palmeó la espalda – Yamasaki no es un mal chico

Fue lo único que le dijo, luego me tomó de la muñeca y me arrastró hasta la salida. Una vez afuera nos esperaba un enorme coche negro con cristales polarizados. En el camino no dijo nada, era como si tuviera muchas cosas en la cabeza. Me preocupaba ver en ella esa mirada melancólica, sobretodo porque recién estaba feliz cuidando a Takashi y ahora lucía mucho más intranquila.

Al llegar a su casa me hizo esperar afuera y luego de unos minutos bajó con la libreta y me la entregó.

-Te acompaño a casa

-Claro –volvimos a subir al coche y estuvimos en mi calle en poco tiempo, su cara lucía cada vez más ofuscada ¿habría alguna razón para que quisiera acompañarme a casa? Quizás…

-Ahí está Li – anunció ella, apenas nos detuvimos bajó del coche. Shaoran lucía confundido viendo que solo ella bajaba mientras yo permanecía bastante aturdida abordo.

Se le acercó, le dijo algo y luego cruzó la cara del chico con una bofetada. Me bajé en cuanto vi esto, pero solo alcancé a escuchar lo que decía el castaño mientras se tallaba la mejilla.

-Lo siento, en verdad… lo siento

Agachó la cabeza, varios mechones de cabello achocolatado impedían ver sus ojos, quizás también trataba de evitar la mirada llorosa de mi amiga, ella parecía realmente triste por algo.

Regresó al coche y tan rápido como llegamos arrancó y desapareció al doblar en una esquina. Me acerqué a Li, traté de que alzara la mirada, pero solo logré que me abrazara y ocultara su cara en mi cabello.

-¿Qué sucede?

Él acarició mi espalda y luego sentí como su respiración se volvía un poco más rítmica, estaba temblando un poco… quizás… Tomoyo… ¿le había dicho algo sobre Eriol?

-Solo quiero estar así un momento

Fue la única respuesta que obtuve, pesaba demasiado así que fui bajando lentamente hasta que ambos quedamos de rodillas en el piso. Lo sentía tan grande entre mis brazos que me costaba creer que en verdad él fuera la persona a la que yo trataba de aferrarme con tanta fuerza. No entendía cómo era que lograba empujarme a la orilla cuando él permanecía en las profundidades.

Quería hacer algo por él, quería que subiéramos juntos, así que me prometí jalar su mano en lugar de usar su espalda como escalón. Me prometí que saldríamos juntos aunque tuviera poco tiempo para lograr aquello.

Notas de rainy:

Jejejeje ahora tardé demasiado :D pero es que al fin estoy de vacaciones wiiii y sobreviví a los finales, eso merecía un capítulo más largo. Así que aparte de hacerlo más largo complací a varias personitas que querían más SxS ¬u¬

Confieso que me costó demasiado hacerlo y no termina de convencerme aún, pero ustedes serán jueces de esa escena jajaja espero les haya gustado el capi :D ¿Cómo ven a Chiharu? Si es que a veces nosotros pensamos con la cabeza pero el corazón manda, a decir verdad yo no sé si lo hubiera perdonado… soy cruel jajaja

Y luego Sakura metiendo la nariz inocentemente por ahí y salen algunas cosas que no deberían saberse. Gracias a eso golpearon a Shao ¿se lo merecía? Para mí, sí. Pero veamos el lado bueno de todo esto, Sakura se dio cuenta de que él no es de fierro y que también necesita empujones a pesar de que parece un ángel guardián.

Bueno soy mala con las notas así que las/los dejo :D que tengan una hermosa semana y si no han salido de vacaciones ¡ánimo! Que estoy segura no les falta mucho.

Contestación a los comentarios:

Stellar BS: Bueno jejeje quizás ya lo notaste en este capi pero no quería hacer a Yue un personaje malo xD aunque no parezca jajaja pero bueno así salió, ahora que Eriol ese si no tengo como excusarlo u.u se salió del buen camino… la juventud nunca ha sido buena etapa para tomar decisiones jajaja n_n espero te siga gustando :D

Ceciali: Creo que la personalidad de Yue en cualquier contexto da miedo jajaja y aunque a mí el personaje me encanta era difícil cambiar eso xD de todas formas no es tan malo :3 solo que no sabe como expresarse. Espero sigas disfrutando la historia :D saluditos.

Anaiza18: No fue pronto u.u pero actualicé jajaja y sí, creo que a Saku le cuesta trabajo eso de relacionarse con los demás y es que tener un amigo es una de las relaciones más difíciles =) lo bueno que parece estar mejorando poco a poco. Sobre lo de irse… bueno ya veremos, muchas cosas pueden pasar o quizás no pase nada o.O jajaja yo tratando de filosofar jajaja bueno :3 espero sigas disfrutando de la historia :D

Cata06: Jajajaja wow que análisis psicológico tan profundo de saku pero jojojo no te diré si tienes razón o no =) jojojo soy malvada xD bueno solo diré que eres buena en esto. Y pues u,u creo que hice a Yue sin querer un personaje malvado jajaja pero ¡no! Odio los melodramas de telenovela (excepto los que yo escribo) ¿en que estaba? _ bueno creo que ya me desvié en este comentario jajaja el punto es que espero sigas disfrutando la historia :D y me sigas diciendo lo que piensas de ella :3 saluditos

Sakura-kagamine: Jajajaja creo que estaba por el capítul no estoy segura xD pero sí, Shaoran lo sabe… ah pero ya ves como es eso del amor a uno se le olvida que la novia está amenazada con eso de irse a Italia. Ya veremos que sucede con esos dos :3 y con respecto a la otra parejita =( lo sé, pero si a él le gusta esa vida no se puede hacer nada… solo dejarlo. PD: Kagamine ¿es por len kagamine? Yo también lo amo :DDD jajaja chócalas!

Daryis04: Pues sí, las drogas, el alcohol, el cigarro xD cualquiera de esas pueden causar estragos como los que vemos aquí. Por eso… mejor no tocarlos, luego por eso nos topamos con nuestro príncipe azul y pasamos de largo jajajaja. Y bueno :D estuve a punto de morir con los exámenes finales… por eso no subía nada n_n espero tu paciencia sea buena y bondadosa y continues leyendo esta historia :DD

Mony: Me alegra que estés mejor :D jajaja siempre hay problemas en la ruta de la vida, pero sino no sería divertida jajaja. Ojalá todo mejore y sino ¬u¬ pues a darle, la vida se merece una buena escarmentada ¡Ánimo!

Yuki Nekoi: Aunque pase el tiempo una chica confundida siempre será una chica confundida jajaja y lamentablemente Sakura es una de ellas, mandemos plegarias para que mejore y se quede con su príncipe azul :D

Kimbe-chan: Way pero si ese enorme comentario vale por muchos! Jajaja gracias por leer esta historia ;-; y bueno… trataré de contestarlo aunque lo más probable es que me desvie de un tema a otro y no concluya nada, pero bueno xD.

Creo que Yue lo que intenta hacer al tentarla con eso es captar su atención, no se le da bien eso de hablar ni lo de expresar sus sentimientos… me recuerda un poco a la sombrita del viaje de chihiro que le daba oro aunque ella no lo quería jajaja.

Respecto a Toya… bueno sí, está más que confundido jajaja he estado pensando en hacerle otro Pov pero ya veré más adelante jajaja y ammm bueno :3 sobre lo de Tomoyo y ella aawww amo esa relación que tienen de amistad, a ambas les cuesta creerse que son amigas pero cuando se esfuerzan vaya que les sale bien.

Jajaja bueno ya me extendí -.-' así que lo dejo hasta aquí :3 espero te haya gustado al capi :D y sigas dejando lindos comentarios.

Nanitayi-Li: Jajajaja es el resultado de consumir tanta droga jajaja se le aparece el príncipe azul y ella apenas y lo roza. Jajaja no, la verdad más adelante veremos sus razones u.u tampoco la haré insensible jajaja espero sigas disfrutando este fic :DD

Angel en discordia: Jajajaja no sé porque (quizás porque he visto mucho yaoi) pero que se escapen juntas me suena bastante yuri jajajaja solo digo… aunque no sería tan mala idea jajaja gracias por seguir comentando :DD espero que la historia te siga agradando :3

00Katari-Hikari-chan00: Jajajajaa bueno estoy en contra de la violencia xD así que no hubo golpes, pero sí desconfianza. Way que genial que te haya gustado el pasado :D espero que este también y prometo no tardarme tanto D: digo estoy de vacaciones ¿Qué podría salir mal? Jajajaja nos leemos!

EmiliDark: Hmmmm no sé si la perdonaría si se entera de que la besó… es un ángel quizás sí :3 pero bueno que genial que te guste la historia :D espero este capi siga en esa categoría jajaja prometo esforzarme estas vacaciones para subir muchos capítulos sin tardar tanto :DD

Tachikawa de Ishida: Jojojo pues por ahora Yue no ha dicho nada :3 hasta parece que se arrepiente jajaja ya veremos :D espero te siga gustando el fic y que me digas qué te parece jajaja prometo no tardar tanto para que no olviden lo que ha sucedido jajaja. Nos leemos!

Bueno, solo me queda decir muchas gracias por esos hermosos comentarios! Amo leerlos y contestarlos, también gracias a esas hermosas personas que agregaron la historia a alguna de sus listas n_n las/los amo por todo ese apoyo. Prometo intentar tardar menos aunque sea ahorita en vacaciones :D

Nos leemos!