Dark side of the road
Capítulo XVII
"Planes"
Disclaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, ni ninguno de sus personajes, solo los tomo prestados para crear una historia alterna y no quebrarme la cabeza inventando otros XD…. Además de que estos me gustan mucho jeje
Sakura P.O.V
Aun recuerdo aquel resplandor blanco que me envolvía aquella vez, la ligera brisa que soplaba a través de la ventana, el "pip" de los aparatos a mi alrededor, lo incómoda que era la máscara que tenía puesta, el dolor que sentí al intentar moverme y comprobar que tenía una aguja clavada en el brazo, recuerdo muchas cosas y a la vez no recuerdo nada.
Fue como si no hubiera despertado entonces, como si yo me estuviera observando desde algún lugar lejos de esa cama. Vi a mi padre sentado a mi lado y a mi hermano un poco más lejos en una silla cerca de la ventana. Ambos vestían con un traje negro, lo único que resaltaba en aquella oscuridad era la camisa blanca.
Como un golpe el recuerdo de lo que había sucedido vino a mí y como arrastrada por un vórtice me vi obligada a volver a la cama y cargar con ese peso innecesario llamado cuerpo. Mi alma dolía, tanto que me era imposible abrir los ojos sin derramar lágrimas.
-¡Al fin despertó! – gritó mi padre en cuanto vio mis ojos abiertos de par en par. Toya se acercó y derramó algunas lágrimas de felicidad, me sentía confundida por estar allí, pero feliz por ver que ellos eran felices.
Intenté sonreír, claro que intenté darles una sonrisa para que supieran que estaba bien, pero no podía… era como si mi pecho doliera, mi cabeza daba vueltas apenas intentaba fruncir los labios.
Me dieron de alta poco después. Me llevaron a casa, una vez ahí sentí aquel vacío que me había orillado a intentar desaparecer del mundo. Regresé a la escuela, claro que no me apetecía perder un año, pero la noticia de lo que había hecho estaba en boca de todos, algunos me miraban con miedo, otros con amargura, la mayoría simplemente me tenían lástima.
Dejó de importarme lo que me rodeaba, no atendía las clases, cuando alguien me molestaba solo me quedaba quieta pensando que quizás me lo merecía por haber deseado algo tan tonto, ni siquiera sabía si aún existía o había muerto aquella vez.
Por la tarde regresaba a casa y me sentaba en el suelo e intentaba pensar en una buena razón para estar viva, recuerdo a Toya mirándome con amargura desde la puerta de mi cuarto, de vez en cuando le dedicaba una mirada, con ella intentaba preguntarle lo que pensaba sobre todo eso ¿pensaba que era mi culpa?, pero nunca me respondió y solo desaparecía de casa dando un portazo. Me tenía ¿miedo? ¿Lástima? Sus emociones siempre me resultaron indescifrables…
…..
Sentía la respiración cálida encima de mí, también los latidos de un corazón retumbaban en mi oreja. Traté de moverme y entonces descubrí que estaba siendo abrazada por alguien, miré aquellas grandes manos y toda esa piel apiñonada. Estábamos en mi cuarto, tirados a un lado de la cama ¿por qué no habríamos llegado hasta ella estando tan cerca?
A decir verdad me dolía un poco el cuerpo y por más que tratara de escapar era como si por la noche él hubiera echado candado a sus brazos con temor a que su pequeño canario escapara de la jaula. ¿Por qué querría escapar siendo que me sentía tan bien estando con él?
Se removió en su lugar y de su frente se apartaron dos mechones permitiéndome ver aquellas pestañas que nunca me había detenido a contemplar. Eran largas, un poco rizadas… ¡que envidia! Acerqué mi mano a su rostro, tenía una nariz respingada, no como la de un conde más bien respingada como la de un play boy americano, bajé un poco más, sus labios… eran perfectos, carnosos, gruesos, perfectos para besar. Sus mejillas, su frente, las pequeñas ojeras que asomaban debajo de sus ojos… ¡aquellos ojos! Abre los ojos, pensé.
¿Por qué me gustaba tanto? Quizás porque era guapísimo o quizás porque aunque había llegado como un ogro a mi vida, se había convertido en mi ángel guardián al más puro estilo "película de Hollywood".
Se volvió a remover y esta vez sus ojos se abrieron de par en par, puse la sonrisa más tonta que recuerdo haber tenido y él me la regresó, me gustaba su sonrisa. Estiró los brazos para desperezarse y al fin pude llegar hasta el suelo y levantarme. Le tendí la mano para ayudarlo a ponerse en pie, pero él la rechazó y se impulsó como un resorte.
-¿Qué hora es? – veía para todos lados buscando un reloj, no lo encontraría ya que el único que existía en mi cuarto era el despertador y de seguro permanecía oculto debajo de las almohadas. Me hundí entre las sabanas para buscarlo y después de tantear por un rato di con el aparatejo.
-Son las nueve – lo dije despreocupadamente, pero con tan solo ver su cara de horror comprendí que de nuevo la escuela se me había pasado por completo. No me preocupaba por mí, yo era un caso perdido en cualquier escenario, pero él… claro que tenía un gran futuro.
-¡Mierda! Ni siquiera tengo mi uniforme aquí – me senté en la cama y lo miré cerca de diez minutos revolver su pelo y tratar de encontrar una solución, al parecer no concluyó nada porque después de eso se sentó a mi lado y se dejó caer haciendo que el colchón se moviera.
-Lo siento Li, debí haberte despertado hace rato
-No, es mi culpa por quedarme dormido, lo siento – permanecimos callados un rato, luego él suspiró y se reincorporó para poder tomar mi mano y depositar un pequeño beso en ella.
-Creo que no se puede hacer nada – puso una mirada entre pícara y juguetona – ¿quieres hacer algo?
Claro que el día anterior le habría dicho "sí, quiero violarte", pero ahora me sentía impedida por lo que había pasado la noche anterior. Acerqué mi mano a su mejilla y rocé con la yema de los dedos el lugar donde suponía había ido a parar la mano de mi amiga.
-El pasado duele, literalmente – reí ante la ironía de mi propio comentario, pero él permaneció serio, pensativo… como si su mirada juguetona de antes nunca hubiera existido.
-Yo no quería pensar en eso, si tan solo no hubiera… – colocó su rostro entre sus manos y revolvió su pelo.
-No puedes culparte por lo que ya sucedió – alcé su rostro, si estaba decidida a impulsarnos a ambos hacia arriba debía actuar como si no temiera lo que fuera a suceder. Resultaba increíblemente fácil hacerlo, sobretodo cuando él me miraba con aquellos ojos cariñosos y me sonreía como entonces.
-Quizás – me envió esa sonrisa melancólica – creo que ambos fuimos muy tontos en el pasado
Él giró mi brazo y apartó las mangas de mi ropa, debajo estaba la cicatriz que había portado desde hacia tiempo. La acarició con el pulgar y luego negó en silencio con la cabeza. Llevó la marca hasta su rostro y luego comenzó a frotar su mejilla contra ella. Era como si quisiera que el dolor de ambos se concentrara en un solo punto. Nuestro punto secreto.
¡Cursi! Ya sé, pero en aquellos días no podía pensar en otra cosa que no fuera Li. Si pensaba en mi pasado él parecía aparecer en una nube diciéndome que no era mi culpa, si pensaba en el presente él estaba ahí mimándome y haciendo que mis notas subieran un poco en los escasos exámenes semanales que hacíamos, y si pensaba en el futuro solo podía imaginarme a su lado compartiendo todo lo que nos quedaba por recorrer.
Todo estaba en mi cabeza y de eso me di cuenta aquel primero de Diciembre cuando la carta de mi padre llegó como un balde de agua fría. Mis pies bajaron a la tierra en cuanto reconocí el nombre en el membrete y mi cabeza dejó de imaginar cosas en cuanto saqué la foto del interior y vi aquella "acogedora" casa que proclamaba ser mi futura residencia.
¡No quiero! Fue lo primero que pensé cuando tiré la foto a la basura. Esa tarde me quedé en casa y me excuse con Shaoran diciendo que no me sentía muy bien y él debía trabajar. No opuso resistencia y al día siguiente traté de actuar con normalidad. Vaya que me costó trabajo decirle aunque al final…
o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
Shaoran P.O.V
Tratar de corregir lo que había hecho era inútil. Lo había tratado de borrar de mi memoria, claro que lo había intentado, pero nunca funcionó. Lo remití a un rincón apartado, pero aquel golpe parecía haber removido las telarañas. Ahora estaba preocupado y más que eso. ¿Cómo resarcir el daño que había hecho a Eriol?
Pensé en eso durante toda la semana, cada vez que lo veía pasar con una chica nueva mi corazón se estrujaba y pensaba en lo feliz que podría haber sido si nunca le hubiera dicho que aquel encanto suyo era la joya más preciada que podía cosechar.
Aún recuerdo aquel verano en que mi madre cansada de mi conducta me envió a Tomoeda. No quería ir y en el momento en que pisé el aeropuerto me dije a mi mismo que haría lo que fuera necesario para que me regresaran de inmediato. Viajamos un largo trecho en coche hasta el pueblo y en cuanto lo vi mi decisión inicial se hizo más fuerte.
"Debo salir de este pueblucho" pensé, venía de Hong Kong, una ciudad llena de edificios y poblada por millones de personas. Me encontraba en un pueblo poblado por quizás cientos de campesinos y con pocas probabilidades de ser divertida u ofrecer alguna clase de lujo.
-¡Bienvenido querido! – dijo tía en cuanto me vio, mi madre había dicho que tenía que trabajar fuera y por eso no podía cuidarme ese verano, nunca les dijo que las empresas de mi padre ya no le pertenecían. Pidió que mantuviera eso en secreto a los mayores por respeto a la memoria del difunto Wang.
-Tu habitación está junto a la de Eriol – un chico bajito de unos diez u once años salió de detrás de sus piernas. Vestía un short con tirantes azul y una camisa blanca que hacía juego con su moño crema. Su peinado era algo relamido, tenía raya en medio y solo algunos mechones rebeldes caían en su frente.
Me pareció un chico bastante curioso, era como verme en un espejo que me mostraba el pasado, me enfureció verlo así, tan mimado, tan inútil… estaba seguro de que ni siquiera sabía lo que era un empleo de medio tiempo. A su edad, yo tampoco lo sabía.
Pasaron varios días en que lo único que hacía era jugar monopoly con el mocoso hasta que me cansé y decidí salir en busca de algo que hacer.
-¿A dónde vas? – preguntó él con mirada inocente, yo acaricié su cabeza y con esa sonrisa juguetona que me quedaba tan bien le dije que iba a divertirme – Yo quiero ir también
-Eres muy pequeño para esa clase de diversión
-¡Ya casi estoy en secundaria!
-Otro día
No tardé en encontrar a un hombre que escondido en un hotel de mala muerte vendía algunas drogas leves. Tuve que conformarme con eso al menos hasta que pudiera viajar a Tokio y buscar algo mejor. Las chicas ahí eran mucho más fáciles que en China, fue lo único que agradecí de que aquel lugar fuera tan pequeño. Ellas no conocían muchos extranjeros y con solo hablarles en chino parecían derretirse en los brazos rendidas bajo un hechizo.
-Dijiste que me llevarías contigo un día – era la cuarta vez que el pequeño Eriol me rogaba que lo llevara a "divertirse", tanto quería ver qué clase de diversión era que al final acepté. Si el niño mimado quería saber, yo no era nadie para evitarlo.
-Bien, pero tú solo vas a mirar
-¡claro! – había conocido algunos chicos por aquellos rumbos, me reuní con ellos y fumamos un poco de marihuana
-¿Por qué traes a ese mocoso? – preguntó uno de ellos.
-Es mi primito, le enseño lo que podrá hacer cuando llegue a la secundaria.
Los ojos del chico brillaban con astucia, era como si absorbiera todo lo que veía, pensé que nunca lo pondría en práctica al ser tan mimado… me equivoqué… mucho.
-¿Por qué no lo llevamos a ver a las chicas?
-No lo sé, quizás se asuste
Él me miró con mirada astuta y luego me dio una sonrisa socarrona.
-Asustado estarás tú, quisiera ver a esas damas – de pronto aquel inglés le salió de nuevo, los chicos estaban fascinados y estuvieron de acuerdo en que el niñito atraería muchas chicas con ese acento y esa carita. Lo llevé a un pequeño antro que había al sur del pueblo, le pedimos una coca cola y no tardaron en acercarse chicas curiosas que preguntaban la razón para llevar a un niño pequeño a aquel lugar.
-Es su hermanito – dijo Yasuda, uno de los chicos que me acompañaban – no podía dejarlo solo en casa así que lo trajimos aquí.
Ellas le apretaban los cachetes y algunas al escuchar la historia pegaban sus pechos a la inocente carita y de paso me guiñaban el ojo a mí. Fue un verano bastante entretenido, al final ni siquiera quería irme, pero las clases comenzaban de nuevo y mi madre había indicado a Wei que me subiera al primer avión que saliera.
Dejé a Eriol con todas las experiencias vividas, porque claro que lo llevé más de una vez a pasear, y pensé que nunca más regresaría a aquel lugar o a ver a mi primo. Claro que regresé y por su puesto vi a mi primo, pero nunca pensé que fuera a tomar mis consejos estúpidos al pie de la letra.
Si tan solo…
-¿Li? – vi la mano de Sakura pasar frente a mi cara
-¿Qué?
-Parecías… distante – yo sonreí y le pasé el brazo por los hombros.
-No es nada – estaba comportándome de forma extraña, lo sabía, pero también había notado que ella lucía tan o más distante que yo. Éramos dos personas compartiendo el mismo espacio pero no en la misma realidad. Yo tenía mis problemas en mente y ella los suyos.
-¿Vemos una peli? – sugerí tratando de apaciguar el ambiente que nos rodeaba
-Bueno – ella sonrió un poco, tomé su mano y continuamos caminando hasta su casa en silencio, al llegar puso palomitas en el microondas mientras yo trataba de elegir una película para ver. Escogí una de acción ya que eran mis favoritas. Sakura miraba el aparato dar vueltas y de vez en cuando desviaba la mirada y se concentraba en la encimera que estaba frente a ella. Hacía unos días todo era de lo más normal, ella parecía abrirse un poco más… como si de pronto asomara una chica más alegre entre toda esa tristeza y ahora… era como si de pronto la puerta estuviera cerrándose y yo luchara por hacer un movimiento tipo Indiana Johnes y pasar por la pequeña rendija que quedaba.
¿Sería mi culpa? Claro, debía dejar de darle vueltas a lo de Eriol, no tenía caso centrarme en dos cosas a la vez. Debía terminar lo empezado antes, ya tendría tiempo para lo demás.
-Por cierto, prometiste estudiar inglés la próxima semana, ¿a qué hora quieres que venga?
-Hmmmm – ella se mordió el labio inferior – no sé, no quisiera atrasarte en tus estudios, dentro de poco será la prueba de aptitud
-No te preocupes por eso, estoy más que listo para ella
Puso las botanas en un bol y luego se sentó junto a mí en el sofá de dos plazas.
-¿Qué quieres estudiar?
-Pues… lo que sea que me ayude a sacar adelante a madre – a mi lado ella dio un respingo, quizás no debería haber mencionado a mi madre siendo que ella…
-Entonces… – tomó un puñado de palomitas y las introdujo en su boca de una sola vez, viéndola de perfil parecía una ardilla que acababa de encontrar un par de nueces – ¿planeas volver a Hong Kong?
-Claro, iré a la universidad de Tokio y después viajaré a China para trabajar allá
-Vaya – ella desvió la mirada y luego me envió una sonrisa ladeada – necesito pensar en mi futuro también
-Podrías – besé su cuello suavemente – ser mi chica, apuesto a que los chicos en la universidad se morirán de la envidia
-Eres un tonto – pusimos play a la película, pero si me preguntan hubiera sido lo mismo si dejaba la televisión apagada. Sakura se recostó en mi pecho y podía sentir como su corazón latía a un ritmo irregular. No resistí la tentación y tomé su cara entre mis manos, tal como había pensado estaba roja hasta las orejas, besé aquellos tiernos labios con la misma devoción de siempre y ella trató de corresponder lo mejor que pudo, igual que siempre.
Adoraba ese sabor un poco dulce que quedaba en mí cada vez que la besaba, cuando se separaba también adoraba ver esa cara de cachorrito que ponía, era como si aquellos enormes ojos verdes fueran de pura agua de tanto que brillaban…
-Te quiero – dije a pesar de que cuando escuché lo que había dicho me sentí todo un… chico con preferencias diferentes. Ella siguió mirándome de aquella forma hasta que las palabras parecieron llegar a sus oídos.
-Yo… – pensé que diría de nuevo "yo también" eso había dicho la vez anterior, pero eso no bastaba. Quería que me dijera lo que ella sentía no que reflejara mis propios sentimientos como un espejo – yo te… q …
¿Lo iba a decir? Me alegré por un momento.
Luego un fuerte ruido hizo que ella saltara en su lugar y dejara lo que iba a decir en el olvido. En la película acababan de volar la puerta de una mina y yo me arrepentí enormemente de haber elegido una estúpida película de acción. No ayudaba al ambiente ¡para nada!
La castaña volvió a acomodarse en su lugar. Yo suspiré e hice que pusiera su cabeza de nuevo en mi pecho, permaneció pensativa allí hasta que de pronto su respiración se volvió acompasada. La moví un poco pero estaba profundamente dormida, parecía la bella durmiente.
La acosté en el sillón y luego subí en busca de una manta para que no le fuera a dar frío. Se veía tan tierna durmiendo. Salí de la casa y deambulé por ahí un buen rato, me senté debajo de una farola en el parque pingüino y ahí me fume un cigarrillo. Estaba por darle la última calada cuando vi a dos hombres caminando torpemente por la acera. Uno era más alto que el otro y, sin embargo, el más bajito parecía cargar al más alto.
-¿Cuántas veces planeas hacer esto? – ya que era tarde la conversación resonaba en las calles vacías del pueblo.
-No lo sé, hasta que encuentre la respuesta a mi pregunta
-La pregunta… – suspiró el más bajo.
-La pregunta – dijo el otro como eco de su amigo, estaba ebrio eso se notaba en su voz - ¿Por qué Sakura ya no es Sakura?
-Sigue siendo ella misma – En cuanto escuché aquel nombre me puse más alerta, permanecí en mi asiento pero ahora escuchaba atentamente aquella conversación
-No, ¡claro que no! Mi hermana nunca habría dejado de sonreír, tampoco se habría vuelto como un zombie ¡nada de eso! – la voz parecía apunto de quebrarse y yo no podía creer lo que escuchaba. Ese hombre estaba frustrado porque su hermana había cambiado y pretendía que ella mejorara por arte de magia. ¡Era imposible!
Vaya que me enojé y cuando me di cuenta ya estaba caminando hacia ellos con la seguridad de que en aquella semioscuridad me encontraría con su hermano acompañado de quien fuera. Me planté frente a ellos.
En cuanto el moreno me vio dio un respingo y se enderezó, el otro solo me sonrió amablemente e intentó que Toya volviera a recargase en su hombro, este lo apartó y me miró como si quisiera meterme en un asador y sofreírme con papas a la francesa. No me dejé intimidar, pero poco faltó para que regresara sobre mis pasos y echara mi determinación por el retrete. Lo enfrenté, éramos como dos leones peleando por su presa.
-Pero si es el mocoso – dijo él llevándose la primer palabra entre ambos.
-¿Mocoso? Llamas mocoso a la persona que se ha dado cuenta de que tú eres un idiota
-¿De qué hablas? – sí, enfrentar a una persona en estado de ebriedad no ha sido una de mis ideas más brillantes, pero no encontré una oportunidad mejor. Él parecía querer golpearme y si no hubiera sido por Yukito estoy seguro de que lo habría hecho de buena gana.
-¿Crees que Sakura cambió de un día para otro? ¿Eres idiota? Ella no cambió solo porque sí, cambió porque tú y tu padre desaparecieron cuando más los necesitaba.
-¡Eso no es cierto! Cuando salió del hospital traté de acercarme, pero… – su tono de voz bajó, se tornó más pensativo – parecía que ella no estaba allí, como si nada le importara. Incluso en la escuela sus amigos comenzaron a evitarla.
-¿Hablaste con ella sobre todo eso? – permaneció un rato pensando en eso, como sopesando mis palabras.
-Pues no, pero…
-De seguro te dedicaste a vagar como ahora, todo para no lidiar con ello – no sabía si en verdad lo había hecho, solo decía lo que estaba en mi cabeza en ese momento. Al parecer acerté, lo podía leer en ese rostro preocupado que tenía. Yuki trataba de que no cayera al suelo de tanto que se tambaleaba.
-¡Mocoso de mierda! – y sí, me golpeó directo en el ojo izquierdo, ni siquiera tuve tiempo de esquivarlo. Sentí que el ojo se me caería y me dolía el coxis de tremendo sentón que me había dado. Yuki se disculpó mil veces y luego se lo llevó de allí. Esperaba que el golpe hubiera valido la pena, al menos que reflexionara un poco acerca de como había tratado de solucionar las cosas.
No me sentía con el derecho de gritarle ni de regresarle el golpe así que solo seguí mi camino. Al llegar a casa me tumbé en la cama y coloqué una bolsa de verduras que encontré en el refrigerador sobre mi ojo, tendido ahí esperando a que este se enfriara reflexioné sobre las cosas que debía hacer.
¿Ayudar a Eriol? ¿Ayudar a Sakura? ¿Ayudar a mi madre? ¿Ayudarme a mi mismo?
Todos necesitábamos ayuda. El problema era quién la brindaría. Había llegado a Tomoeda con el propósito de ir a la universidad de Tokio. Me había desviado del camino, pero hablando con Sakura lo recordé, no había llegado para cuidar niños ni para trabajar en una pequeña librería. Mi objetivo era más grande ¡mucho más grande!
Y ahora… Sakura…¡Sakura! Maldita sea. Ella estaba en mi sistema, como si alguien hubiera derramado un vaso de soda en el teclado provocando un corto circuito. No podía dejar de pensar en ella. ¿Interfería en mis planes? Quizás…
A la larga tal vez me arrepentiría de tratar de ayudarla, a la larga…
Con un paquete de verduras obstruyéndome la visión aquella noche decidí no dejarla atrás, quería protegerla y, si era posible, envolverla para poder llevarla conmigo siempre. Como un amuleto de la suerte.
qpqpqpqpqpqpqpqpqpqpq
Notas de rainy:
Bueno, quería subir el capítulo antes pero mi vicio no tan secreto me arrastró TT_TT Sí, ver doramas es algo poco saludable porque no duermes mucho sobre todo en esos momentos en que debes abrazar la almohada y decir omg! Jajaja bueno basta con la explicación.
¿Qué les pareció el capítulo? :D espero les haya gustado jajaja no, no hubo sexo jajaja creo que he comenzado a comprender que las relaciones lindas no lo tienen incluido necesariamente. Además Li tiene sus planes… oh god cuántas veces uno hace planes y al final termina haciendo otra cosa. ¿Li en verdad se aferrará a una chica? ¿Irá a Tokio? ¿Ayudará a su madre? Jajaja no lo sabemos. Y Tomoyo… bueno desde hace mucho ya sabemos lo que sucederá con ella jajaja creo que no debí escribir eso en su tiempo e_e pero bueno… ya sabremos después… y ammm no sé que decir, mi cerebro está afectado por las vacaciones.
Ha llegado esa época del año en que mis neuronas toman vacaciones y lo único que hacen es pensar y pensar en el semestre que viene jajaja y en que deben hacer algo en verano. Sí, este verano eligieron Francés… y, a decir verdad, es la lengua más graciosa que podría aprender. Hablas como si tuvieras algo en la garganta y las cosas nunca se pronuncian como se leen. Me gusta, pero creo que ahora extraño el inglés y su dinámica jajaja y si leyeron todo eso… lo siento jajaja mejor dejo de desvariar. ¡Felices vacaciones!
Contestaciones a los comentarios:
Anaiza18: Way! Que genial que te gustara, considerando que soy pésima para esas escenas jajaja pero me alegra que no la encontraras rara :D ahora sí me apuré mucho mucho jajaja espero sigas leyendo y, sobre todo, que te siga gustando.
Daryis04: Podría llorar de felicidad ya que te gustó la escena ;-; pensé muchas veces en quitarla, pero con estos comentarios valió la pena dejarla :D muero de felicidad jajaja. Sobre lo otro u.u es la triste realidad acción y reacción. Espero te siga gustando el fic :3 hasta me apresuré jajaja bye!
Yuki-Nekoi: Hmmmm bueno creo que eso será lo más lime que habrá en la historia jajaja no es mi intención que ellos sean una pareja super duper cariñosa. Pero espero te siga agradando la historia :D prometo actualizar más rápido.
Vmi5: Bueno, esta vez no tardé tanto espero que te haya gustado mucho también n_n gracias por leer el fic!
Mony: Me alegra oír que ya estás mejor… bueno un poco mejor jajaja. Awww yo también muchas veces he querido ayudar a alguien y no sé como :/ odio sentir que podría hacer algo y no lo hago, pero a veces son cosas que ellas saben resolver mejor por su cuenta jajaja qué se puede hacer… solo darles consejo si lo piden jajaja. Y ¡que genial! Los psicólogos son personas geniales… aunque espero que no sea de esos que dicen "y con eso ¿Cómo te sientes?" jajaja (sí, vi muchas veces un viernes de locos) porque muero con esos jajaja de hecho tengo una amiga que estudia psicología… aunque ella está bastante loquita jajaja cosas de la vida. Bueno… jajaja espero te siga gustando el fic n_n saluditos.
00Katari-Hikari-chan00: Jajajaja hmmm el capítulo pasado le comenté a alguien lo que pensaba acerca del "amor" de Yue jajaja pero no recuerdo a quien o.O así que lo pondré de nuevo jajajaja. Bueno en esta historia yo veo a Yue como la sombra que seguía a Chihiro en "El viaje de Chihiro" (¿la has visto? Way yo amo esa película jajaja) porque le da oro aunque ella no lo quiere, lo que provoca que la pobre Sakura no sepa que hacer. En este caso terminó desastrosamente en lo que conocimos como el beso o.O jajaja espero sigas disfrutando la historia :D
Stellar BS: Jajajaja lo sé! Osea está bien que ahora es un niño bueno, pero se lo merecía jajaja ;u; tú si me comprendes jajaja. Bueno gracias por dejar lindos comentarios :D nos seguimos leyendo!
00Dana00: Way! Saltaré de felicidad por ese comentario. Bueno… yo también tengo un fic inconcluso, pero es que la inspiración ¬¬ cochina inspiración que viene y va cuando se le da la gana jajaja. Y wow que genial :3 a poco no es tentador hacerla de ese modo jajaja creo que yo leí también una historia cuando empecé con esta, solo que Li era el drogadicto y dije ¿por qué sakura no puede ser niña perdida y él sí? Y voila! Jajaja espero salga genial :D prometo leerlo.
Angel en discordia: Ok, prometo bajar mi nivel de yaoi… a decir verdad el yuri casi no me gusta jajaja es raro porque el yaoi lo veo normal… pero bueno jajaja siento haber pensado aquello u.u Y sobre lo otro pensé que a muchos se les pasaría por la cabeza eso siendo que Li antes era como era jajaja pero parece que no, quedé sorprendida al ver que de verdad nadie lo cree capaz de algo así jajaja ya sé, es un personaje demasiado lindo como para hacerle eso, pero todos tenemos lados buenos y malos él debe aprender a vivir con ambos. Gracias por los lindos comentarios :D espero te siga gustando el fic.
Y bueno, eso fue todo aaahhh cierto! Olvidaba decirlo, el próximo capítulo será el último n_n el otro día tuve una revelación, en mi cabeza había una voz que decía algo así como "si sigues alargando el fic ¬¬ lo vas a dejar a medias como el otro" y, lamentablemente, creo que es cierto así que no se lo pierdan ¡gran final! No tan de telenovela jajaja.
¡Los adoro! ¡Bye!
