Dark side of the road
Capítulo XVIII
"Camino"
Disclaimer: Sakura Card Captor no me pertenece, ni ninguno de sus personajes, solo los tomo prestados para crear una historia alterna y no quebrarme la cabeza inventando otros XD…. Además de que estos me gustan mucho jeje
Sakura P.O.V
-¡Celebremos! – gritó Tomoyo mientras descorchaba una champaña que no sé de donde había sacado. Una ligera sonrisa se dibujó en mis labios al ver como ella reía a pesar de todo lo que había pasado en los últimos días.
-Felicidades amiga – chocamos las copas y comenzamos a beber. Celebrábamos el fin de los exámenes y también nuestro paso al siguiente semestre.
-¿Li no vendrá?
-Está trabajando, dijo que luego pasaría por mi casa
-Hmmm ¿harán cosas malas? – Tomoyo me dio una sonrisa picara al mismo tiempo que picaba mi estómago con su codo.
-Por supuesto que no – y era la verdad porque a pesar de que Li había estado en mi casa toda la semana pasada, con el ojo morado por una razón que yo desconocía, estudiando conmigo, no volvió a suceder lo que aquella vez. La pasábamos bien y claro que nos dábamos besos y esas cosas, pero de ahí en fuera nada que pudiera insinuar algo más.
-Teniendo un novio tan guapo y tú lo desperdicias
Bebí de mi copa, no quise responder a eso. Era cierto, estaba desperdiciando a un chico genial e inclusive estaba siendo egoísta tratando de buscar una forma para no tener que separarme de él. Había hablado con Fujitaka en la mañana…
qpqpqpqp
-¿Dices que no quieres ir a Italia?
-Creo… que me he encariñado con Tomoeda – él permaneció callado un rato, luego una suave risita invadió mis oídos a través del auricular.
-Claro, ahí tienes todos esos vicios, encariñarse con eso es muy fácil
-No es eso es que…
-Sakura, de ahora en adelante tendré mano dura para estas cosas, vendrás a Italia y se acabó
-¿Y si no voy?
-Si no vienes ya puedes ir ideando una forma de mantenerte a ti misma – se escuchó el sonido de algo al caer y de pronto algo como interferencia – debo irme hija, tu boleto no tarda en llegar, nos vemos.
Y se cortó la comunicación.
qpqpqpqp
Eso no había funcionado. Pensé en trabajar y mandar al cuerno a mi padre, pero había una gran falla en ese plan, yo era menor de edad y, por lo tanto, recibiría sueldos míseros que solo suponían una "ayuda" a la economía de mi hogar. En cualquier escenario que me imaginara yo solo era una carga para Li, él quería ir a Tokio y estudiar, supuse que para eso estaría ahorrando. Si yo le decía que huiría con él de seguro ese dinero terminaría siendo gastado en algo.
¿Preguntarle a Toya? ¡Ni loca! Estaba más raro que nunca. Había aparecido seguido por la casa e inclusive me había ayudado a empacar las cosas pequeñas que me llevaría. Contactó a una inmobiliaria y acordó con ellos que recogerían los muebles para venderlos una semana después de que me fuera. Él se encargaría del papeleo necesario.
No hablamos sobre nada importante, era como si nuestras cuerdas bucales se hubieran agarrotado al intentar comunicarnos entre nosotros, la mayoría de nuestras pláticas contenían monosílabos en gran cantidad. Aun así estaba feliz por sentirlo un poco más cerca.
-¿Piensas en cómo le dirás a Li que te vas? – Tomoyo me miraba inquisidora, parecía que con esos ojos podía leer lo que pasaba por mi mente en ese preciso momento.
-Quizás – de nuevo me refugié detrás de mi copa
-¿Has pensado lo mal que se sentirá?
-Sí – guardé silencio, claro que lo pensé.
-¿Entonces?
-Él tiene sus planes, quizás no es el momento
No volvimos a hablar, terminamos la botella de alcohol y tambaleante me dirigí al lugar donde había quedado con mi novio. Novio… que palabra tan dulce y pensar que dentro de poco ya no tendría derecho a llamar a esa persona así. Al menos… quería hacerlo feliz el tiempo que quedaba.
Llegué a aquel puesto de ramen y me senté en la banqueta a esperar. Al poco tiempo apareció, traía una bolsa en la mano y la otra la agitaba a modo de saludo.
-¿Esperaste mucho?
-Un poco ¿qué traes ahí?
Él sonrió y me enseñó el interior de esta, ahí había un peluche café de tamaño mediano. Traté de sacarlo pero entonces él cerró la bolsa.
-¿Vamos a tu casa? – a mi casa… la casa donde había cajas por todos lados y algunas sábanas para cubrir los muebles. ¡No!
-Pues… verás… – lo retuve del brazo ya que él ya había comenzado a andar – Toya está ahí, no creo que sea buena idea ir ahora. Parece que se peleó con Yuki y no se ve de buen humor.
-¿No han hablado?
-¿De qué? – se veía decepcionado por alguna razón. No le dije que Toya había estado extraño ni que ahora se comportaba un poco más normal, si se lo decía mi excusa para no ir a casa se desvanecería como el sol durante un eclipse.
-Nada, entonces vayamos a divertirnos
Fuimos a una pequeña feria que se había instalado a las afueras de la ciudad, montamos los carritos chocones, entramos a la casa de los espejos, comimos algodón, peleamos por quien debía entrar a la casa de los espantos… al final entramos ambos y yo me pasé el noventa por ciento del recorrido con los ojos cerrados aferrada a su espalda. Fue genial, al final subimos a la rueda de la fortuna, para ser una feria ambulante esta era bastante grande. Permanecimos en silencio mirando el paisaje quizás un cuarto de vuelta, luego él puso la bolsa a mi lado.
-¿Ahora sí puedo ver?
-Sí – la tomé, metí la mano y sentí el suave peluche rozar mis dedos. Al sacarlo pude contemplar un oso café, tenía un lazo rojo en el cuello y aquella mirada tierna que todos los muñecos suelen tener.
-¡Que lindo! – le di una sonrisa y él sonrió conmigo. Se pasó de mi lado y depositó un suave beso en la comisura de mis labios. Luego comenzó a avanzar hacia estos y pronto su boca ya estaba rozando suavemente la mía en un contacto delicado pero encantador – Li, debo decirte algo
-¿Qué? – aún estábamos muy cerca así que pude percibir esa nota de fastidio en su voz. Si le decía que me mudaría ahora de seguro rompería el ambiente. Tampoco podía decirle que había besado a Yue eso sería peor…
-Mejor te digo luego – de nuevo acercó nuestros labios y capturó los míos en un beso que me dejó con ganas de más, su lengua danzaba con la mía… era un vals lento de esos que te hacen pegarte a tu pareja aunque no quieras. Podía sentirlo, sentía que él me quería y que yo lo quería. Era un dulce beso cargado de deseo.
Apenas interrumpimos la unión la puerta se abrió y una joven nos indicó que el viaje había concluido, bajamos y, ya que la mayoría de los puestos estaban cerrando, subimos a un taxi para volver a casa. Al llegar él tomó mi mano y depositó un suave beso en ella.
-¿No quieres pasar?
-No, tu hermano podría seguir ahí
-Ah, cierto… entonces nos vemos – él alzó la mano para despedirse y luego comenzó a andar rumbo a casa de Yamasaki. Por mi tonta excusa permanecería virgen hasta el matrimonio ¡tonta! ¡tonta! Pero tampoco podía decirle que lo había inventado… en ese momento comprendí lo que significaba "cavar tu propia tumba".
o.O.o.O.o.O.o.O.o
Shaoran P.O.V
-Eriol en serio te digo que no puedes seguir así – traté de convencerlo una vez más, era la cuarta vez en el mes pero él parecía no escucharme. Esquivé los obstáculos humanos que yacían en el piso y llegué hasta la cama donde él estaba tumbado. A cada lado tenía una chica, no quería imaginarme que de verdad había hecho algo así.
-Shaoran, es muy temprano ¿podrías venir a sermonearme un poco más tarde?
-¡Son las 11! – las chicas se despertaron al escucharme gritar esto, se sorprendieron al verme ahí y pronto se levantaron y corrieron a buscar su ropa.
-¿Las 11? No debí consumir tanto de eso, vaya que te tumba
-¡Entra en razón! Sé que yo te dije todas esas estupideces pero ahora me arrepiento, debes cambiar tu estilo de vida
Se puso de pie y comenzó a recolectar las piezas de ropa que había dejado en el suelo la noche anterior. Primero se puso los jeans negros que tanto le gustaban para esas ocasiones y luego se echó por encima de los hombros la camisa azul que traía.
-Déjame disfrutarlo, estoy seguro de que a mi edad no pensabas en dejarlo
-No, no pensaba en nada ese es el problema
-Escucha falta una semana para que acabe el año… déjame disfrutar y yo prometo pensarlo en Enero
-¿Y qué pasará con Tomoyo? ¿no te da lástima?
Él se detuvo en seco. Casi choco con él ya que lo perseguía por toda la casa mientras inspeccionaba esta.
A pesar de que se volteó y me miró de frente no obtuve una respuesta, ni siquiera pude descifrar lo que sentía. Solo me miró fijamente sin decir una sola palabra y luego expulsó aire que parecía sobrarle en los pulmones.
No llegamos a nada, como siempre, y ya que era mi hora de trabajo lo dejé por la paz. Al llegar Meiling prácticamente se me tiró encima, estaba diciendo algo, pero a la velocidad que hablaba apenas podía escuchar una palabra.
-Meiling cálmate, habla más despacio – ella respiró hondo y luego puso sus manos en mis brazos.
-¿Estás bien? - ¿Qué si estaba bien? Si no estuviera bien no hubiera ido a trabajar. No entendí a que venía la estúpida pregunta, de todas formas contesté por cortesía.
-Claro que estoy bien ¿Por qué no habría de estarlo?
-Pues… pensé que al romper con Sakura no lo estarías, me preocupé… no sabes cuanto y luego
-¡Espera! ¿Por qué debería romper con ella? – no encontraba una explicación lógica, en mi mente solo había dos opciones o Meiling estaba loca o …. Bueno de hecho solo pensaba que se le había zafado algo.
-¿La perdonaste? – me miró azorada y a la vez angustiada como si fuera el hombre más tonto en el planeta.
-¿Eh?
-Es que besar a Yue, eso no debió hacerlo ¿Cómo puedes ser tan bueno y perdonarla?
-¿Qué? – mi ceño se frunció inmediatamente y mi mente comenzó a cavilar cosas ¿Yue? ¿Sakura? Ella había dicho que no había nada entre ellos ¿Por qué? Deseaba una explicación - ¿Quién te dijo eso?
-Me lo dijo Naoko, los vio en el coche de Itachi
Tomé a la chica por los hombros y la agité.
-¿Estás segura?
-Sí – no dije nada más, salí corriendo de allí a pesar de que ella gritaba mi nombre para que volviera. Debía ver a Sakura en ese momento ¿era mentira? Casi podía visualizar la escena en mi mente, ni siquiera me costaba trabajo, eso era lo peor. Llegué a su calle y al divisar su puerta casi me abalancé sobre el portón y comencé a tocar como un maniático. No toqué el timbre, comencé directamente con el puño.
Tardaron varios minutos en abrir, la gente que pasaba por la calle me miraba con temor. Pensé que no había nadie, estaba montando un show y no había nadie en casa ¡genial! Pero entonces la puerta se abrió lentamente.
-¿Quién es? – ella se asustó e intentó cerrar, pero claro que yo era más fuerte y la quité de la puerta con facilidad. Lucía asustada ¿acaso sabía que me habían dicho? ¿Por qué?
-Li ¿Qué haces aquí?
-¿Qué hago aquí? – dije frenético, la tomé por los hombros y la acorralé contra la pared. Parecía asustada, pero rehuía mi mirada – ¿Besaste a Yue?
Al fin alzó la mirada y abrió los ojos tanto que pensé de un momento a otro se saldrían de sus órbitas. Intentó huir, quería escapar por cualquier medio, pero yo no deshice el agarre por mucho que ella se agitara. Se calmó y luego volvió a agachar la mirada.
-Sí – di un puñetazo en la pared, ella se encogió… claro que no podía golpearla por muy enojado que estuviera ¿Qué clase de hombre haría eso? La solté. Comencé a caminar en círculos en la entrada, tallaba mi sien con la mano y aun así no podía pensar con claridad. Quería irme de ahí…
-Li, escucha… no fue a propósito, esa noche… tú estabas con muchas chicas y me sentí mal… fue por eso que salí y me lo encontré
-¿Entonces es mi culpa? – ella movió la cabeza de un lado a otro enérgicamente – ¡No le hice caso a ninguna! ¡maldición!
-Lo siento… en verdad lo siento – algunas lágrimas empezaron a caer de sus ojos, no podía verla llorar, no quería verla llorar cuando había conocido su sonrisa. Pero no podía detener la hiel que emanaba de mi boca, era como si mis sentimientos se desbordaran sin poder detenerlos.
-¿En qué pensabas? Te pregunté si no lo querías, dijiste que no ¡me engañaste!
-¡No lo quiero! Es que soy tonta y me dejé engañar – se aferró a mi espalda, aquel tacto me hizo sentir peor, era como poner un par de carbones en mi espalda… quemaba, dolía. Me aparté y fui a la sala – ¡Li! No entres ah…í
Pero era muy tarde, ya había entrado y me encontré con una sala llena de cajas. Grandes sábanas blancas cubrían algunos muebles y cerca de la cocina una pequeña maleta estaba recargada sobre la pared. ¿Viaje? Entonces recordé lo que me había dicho Sakura aquel día en que la encontré en la piscina, que su padre quería llevarla a Italia ¡Italia!
-¿Qué es… esto? – claro que pregunté a pesar de que sabía exactamente lo que era. Dentro de mí permanecía la esperanza de que ella solo estuviera preparando maletas porque Toya se mudaría a alguna parte.
Ella no respondió, solo siguió llorando como antes tratando de ocultar sus lágrimas detrás de aquellas pequeñas manos. Eso me enfureció más, no me lo había dicho… no confiaba en mí. Estaba más furioso que al principio, maldije varias veces y luego, dando un portazo, salí de aquella casa. Caminaba a toda prisa por la calle, como si alguien me persiguiera y estuviera a punto de alcanzarme. Luego, al llegar al parque pingüino, me dejé caer pesadamente sobre una banca. Puse mi cabeza entre las manos, estaba rojo de enojo lo podía sentir en la temperatura de mis mejillas y orejas.
¿Por qué de pronto parecía como si la felicidad de hacia unos días fuera muy lejana? Era verdad que habíamos estado algo distantes, pero por lo demás Sakura parecía la de siempre… quizás porque no hablaba mucho de si misma. Aun así no podía perdonarla, en mi pecho mi corazón parecía haber sido apuñalado muchas veces por la misma persona.
Estuve pensando ahí un largo rato hasta que el sol se ocultó y, aunque mis pies parecían de plomo, tuve que volver a casa. La vida apesta…
o.O.o.O.o.O.o.O.o
Sakura P.O.V
Y de nuevo me encontraba tirada en medio de una casa vacía, los muebles hacían resonar mi llanto y las paredes ahora semi desiertas me devolvían el sonido para que pudiera seguir lamentándome. Todo estaba mal, mi padre no creía en mí y ahora Li había descubierto las dos cosas que no quería que supiera de la peor forma posible.
Lloraba y lloraba pero con eso no lograría solucionar nada. Quería salir corriendo y abrazar a Shaoran, pero tenía miedo de sentir aquella fría sensación de antes, no era cálido y acogedor como siempre, era como si una pared de hielo me impidiera llegar a él. Eso me sacaba por ocultarle cosas…
¿Qué ganaba con decirle lo de Yue? Tampoco era como que me hubiera perdonado por decirlo yo misma. No tenía defensa porque para empezar no había un caso. Él me había besado, yo no me había opuesto fin de la historia. ¡Tonta!
Lágrimas más gruesas comenzaron a bajar por mis ojos y de pronto aquel extraño resplandor volvió a aparecer frente a mis ojos. Aún lo recordaba como entre sueños, era el resplandor plateado que la luna me había indicado aquella vez. Estiré mi mano y lo tomé, no era tan grande como la vez anterior esta vez tenía una forma más rectangular y el mango plastificado era mucho menos familiar que aquel mango de madera.
Lo contemplé un rato ¿de verdad esta vez funcionaría? Quizás esta vez podría pedirle consejo a mi madre. ¿Y si no regresaba? No podía pedirle consejo por algo que ya no me preocuparía en ese lugar. Empujé la parte de plástico que hacía subir la navaja, el resplandor se intensificó y aunque el aire a mi alrededor parecía enrarecerse las cálidas lágrimas me mantenían anclada al piso.
¿Debía hacerlo? Recordaba la vez anterior, había sido agradable al principio luego aquel estupor llegó a mí y comencé a olvidar las cosas que me hacían sufrir. Desperté y al hacerlo aquel dolor no hizo más que amplificarse y extenderse por cada rincón de mi vida sin respetar espacio ni tiempo. Había cambiado mi destino.
Sujeté con fuerza aquel objeto y lo acerqué a la herida que aún sobresalía de mi piel como recuerdo de aquello. Toqué con la punta la piel, intenté empujar hacia adentro, pero mi pulso se volvió débil y no me permitió continuar. Aventé la cosa lejos y comencé a llorar de nuevo, amargamente. No podía hacerlo… no podía renunciar a Li tan fácilmente ni volver a decepcionar a Toya.
Tenía que ser fuerte y enfrentar las cosas tal y como eran.
Tenía una semana para hablar con Li. Aun así desperdicié dos días dando vueltas por la ciudad pensando en qué le diría cuando al fin lo encontrara. Cuando me decidí a ir a su casa también pensé en si no era lo mejor dejar las cosas así. Yo me iba a ir y eso era un hecho, reconciliarme con él solo haría más difícil la despedida.
De todas formas, yo quería abrazarlo por última vez y pedirle perdón por las estupideces que había hecho antes. Quizás nunca me perdonaría, pero para mí era suficiente saber que lo había intentado.
El Jueves fui a su casa. Toqué varias veces hasta que Yamasaki me abrió la puerta.
-¿Sakura?
-¿Está Li? – me miró sorprendido, quizás por mi falta de tacto al hablarle siendo que yo siempre lo saludaba correctamente en cualquier ocasión.
-No, salió
-¿A dónde?
-No lo sé – permaneció pensativo un rato tal vez lo sabía, pero no podía decírselo a la traidora exnovia de su amigo – Sakura, no sé qué le sucede a Li, pero por favor has que vuelva a ser el de antes
-¿Qué? – estaba sorprendida.
-Solo hazlo – luego cerró la puerta y yo me quedé fuera tratando de procesar lo que me acababa de decir. Al final no llegué a ninguna conclusión. Fui a su trabajo, ahí no había nadie. Un señor rechoncho me dijo que los trabajadores volverían el viernes por la tarde ya que habían ido a hacer un pedido importante.
Vagué por la ciudad, pero eso no hizo más que preocuparme. Pensaba en lo que diría, lo que haría y las decisiones que debía tomar ahora. Al final saqué mi celular y llamé a la única persona que podía darme un buen consejo. Me vi con Tomoyo en una cafetería cercana a su casa y ahí, después de varios minutos de incómodo silencio, le pedí consejo.
-Eso pasó – dijo ella pensativa una vez que terminé de contarle lo que había sucedido – Creo que… lo mejor será que le pidas perdón a Li, no puedes irte sin decirle eso a pesar de que sí es tu culpa.
-¿Crees? – di un sorbo a mi café y luego suspiré. Era lo mismo que yo había pensado pero por alguna razón oír que ella me lo dijera lo hacía parecer la mejor decisión.
-Sí, Li es un buen chico no se merece esto
Agaché aún más la cabeza. Me sentía basura, era basura.
Al día siguiente fui de nuevo a su casa. Esta vez nadie abrió y eso me deprimió aún más. Corrí a la librería después de eso. Lo vi, estaba sentado con los pies sobre el mostrador mientras leía un libro de portada azul. Me acerqué y estaba por llamarlo en voz alta cuando sentí un duro golpe en el pecho y fui empujada fuera de la tienda. Me fijé en quien me empujaba, era Meiling, me llevó hasta donde ya no se veía para nada a Shaoran y entonces me dio un último empujón tan fuerte que por poco pierdo el equilibrio.
-¿Has venido a decirle a Li que no es verdad? ¿Cómo vas a defenderte mocosa?
-Yo…– me miraba de tal forma que sentía como mi cabeza era decapitada en sus pensamientos. Tenía miedo mucho miedo sobretodo porque era ella. La chica que poseía aquellos ojos carmesí capaces de calcinar con la mirada.
-No gastes tus palabras, Li es un buen chico y no quiero que lo lastimes.
-¡Pero es mi novio! – intenté defenderme aunque no fue la cosa más inteligente que pude haber dicho.
-¿Pensaste en que tenías novio cuando besaste a Yue? – no esperó mi respuesta – ¡no! Te comportaste como una zorrita y ahora vienes luciendo un listón rojo en el cuello como indefenso corderito.
-¡No es así!
-Solo vete, Li comienza a sentirse mejor, no lo empeores
Supo donde golpear. Aquellas palabras hicieron que retrocediera.
-¿En serio?
-Claro, si te ve ahora de seguro que se pone mal otra semana ¡solo vete!
Me dio otro empujón, estaba tan cansada, tan triste que esta vez caí al suelo. Me dolió el golpe, pero dolía más saber que yo solo le hacía mal a él. Estaba por darme por vencida, no necesitaba hacer cosas innecesarias, no quería hacerlo enojar una vez más. Meiling se fue después de enviarme una última mirada llena de rencor, entró en la tienda con una sonrisa pintada en el rostro. Me había vencido…
Me levanté, recogí el poco orgullo que me quedaba y con pasos cortos y cansados comencé a andar. Había desperdiciado algo valioso, ahora lo único que quería era irme… ¿y luego? En mi mente no había nada después de eso, no podía irme y ser como había sido hasta ahora. Quería…
¿Qué era lo que quería? Me detuve en seco asustada por aquellos pensamientos, la única respuesta que se me ocurría:
Quiero que Li esté orgulloso de mí.
Entonces di media vuelta y eché a correr de regreso, esta vez no me detuve en la entrada, estoy segura de que Meiling ni siquiera me vio llegar, simplemente me planté frente al escritorio donde estaba él. Recargué ambas manos en la madera y traté de recuperar el aliento. No había corrido mucho, pero mi condición física podía calificarse como pésima.
Él se quedó pasmado, era como si no diera crédito a que yo estuviera frente a él. Meiling se acercó y trató de arrastrarme hacia la entrada. Me resistí, inclusive me aferré a uno de los libreros que encontré a mi paso. Este por poco cae y yo al fin tuve que soltarme y aceptar ser arrastrada puesto que no había ningún otro objeto al cual aferrarme. Decidí aferrarme a Li… ¡Escúchame!
-¡Li! Quiero decirte algo, no puedo dejar esto así – gritaba a todo pulmón y él me miraba confundido.
-¡Cállate! No tienes nada que explicar – decía la chica a mis espaldas mientras forcejeaba conmigo.
-¡Li! ¡Li! – no sabía que más gritar y dado que debía luchar con esa persona y gritar al mismo tiempo, mi cerebro comenzaba a quedarse sin oxigeno suficiente.
-¡Vete! – Ella hacía todo lo posible por llevarme a la entrada, estaba por lograrlo cuando su voz interrumpió nuestra lucha.
-¡Meiling! – ella se irguió en cuanto escuchó la voz del chico – déjala, tú no tienes nada que ver en esto
Pareció que le habían asestado una puñalada en alguna parte, su cara se contrajo y pude leer en su expresión que se sentía herida. Por otro lado, yo estaba más que feliz porque hubieran puesto a esa maldita en su lugar.
-Sakura – Li se acercó a mí, aun así su voz no sonaba igual de dulce que siempre – ven
Lo seguí con la cabeza agachada. No dijo una palabra en todo el camino. Era intimidante aquel silencio. Entramos en aquel restaurante italiano, la chica nos recibió sonriente como siempre, pero al ver el rostro serio de Li nos guio directo a una mesa y nos dejó solos. Permanecimos en silencio un rato, yo miraba por la ventana mientras retorcía mi blusa con las manos. Estaba más que nerviosa.
-¿Qué querías decir? – casi pego un salto al escuchar su voz. Intenté hablar, pero era como si mis labios estuvieran pegados con cera y, aunque lo hubiera logrado, mi cerebro parecía un montón de masa. Inútil y desesperante masa.
Me miraba con recelo, apenas giraba un poco la cabeza para verlo rehuía mi mirada y se dedicaba a ver hacia otro lado.
-Si no tienes nada que decir me voy – se levantó e hizo el intento por irse. Apenas sentí que pasaba a mi lado estiré la mano y lo tomé por la camisa.
-No te vayas – pude decir al fin, era un alivio ver que mis cuerdas bucales parecían dispuestas a trabajar de nuevo – siéntate
Lanzó un bufido y luego con desgano se dejó caer en la silla que había estado ocupando hasta hacía un momento.
-Bueno… – era difícil ordenar mis pensamientos y casi imposible ponerlos en palabras – quería disculparme, es decir, yo fui una tonta por dejarme influenciar… ni siquiera quería hacer eso. Mi cerebro no funciona bien cuando ingiero esas cosas y terminé hiriéndote cuando eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
De pronto me di cuenta de que al decirlo mi corazón comenzó a palpitar como loco, estaba tan excitado que varias lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas. No sé si eran de tristeza o simplemente una recompensa por ser sincera conmigo misma.
-No quería lastimarte – proseguí – no creo saber como querer a alguien – mantenía la mirada agachada, no podía mirarlo a la cara – pero créeme, yo nunca quise…
Y pareció acabarse mi combustible, no sabía qué más decir. Seguí mirando mi regazo un rato, cuando las lágrimas parecieron disminuir me limpié los ojos y miré al frente. Él seguía con una mirada severa, quizás una disculpa no era suficiente para él. No sabía que más hacer así que, esta vez mirando en aquellos orbes achocolatados, me arme de valor.
-Espero que seas muy feliz Li, te amo – mi corazón latió tan rápido al decir aquello que pensé se saldría de mi pecho. Apenas escupí aquello salí corriendo de ahí. Corrí hasta que mis piernas flaquearon y me hicieron caer sobre la hierba. Me quedé sentada ahí un rato pensando en todas las cosas que acababa de decir. ¿Habría obtenido una respuesta si me quedaba? ¿Habría sido suficiente? ¿Podría perdonarme algún día?
Me resultaba increíble haber podido decir te amo. Puse mi cara sobre las rodillas y cerré los ojos, sentir el viento en mi cara hacía que el calor en mis mejillas se disipara un poco. Estaba por cruzar el umbral rumbo a la inconciencia del sueño cuando sentí que alguien picaba mi espalda, traté de ignorar el tacto, pero cuando se hizo más persistente no tuve otra opción que abrir perezosamente los ojos.
Lo primero que vi fue un montón de pelo plateado que caía muy cerca de mi cara, luego aquel sombrío rostro se acercó para cerciorarse de que hubiera despertado. Se sentó a mi lado un rato sin decir nada. Luego dio un largo suspiro.
-¿Te vas mañana? – yo asentí. Yue me miró y también asintió – espero que tengas un buen viaje.
-Gracias – respondí despacio, a decir verdad no tenía muchas fuerzas para ese momento, era como si hubiera dejado toda mi voluntad en aquellas palabras.
-Si algún día vuelves a Tomoeda… – vi como sus mejillas comenzaban a contrastar con el pálido color de su piel – debes visitarme
-Sí – él sonrió, era una sonrisa pura y sin ninguna intención oculta. La primer sonrisa sincera que Yue Tsukishiro se digno a darme. No era tan malo, en el fondo de mi corazón sabía que si Yukito era una buena persona su hermano debía serlo por igual. No lo demostraba, pero ahí estaba sonriendo con el sol iluminando sus plateados cabellos. Era como ver plata meciéndose con el viento.
-Buen viaje – se levantó y limpio su pantalón del pasto que había quedado en él.
-Yue – lo llamé, él dejó de sacudir y me miró inexpresivamente – ¿Crees que Eriol deje ir a Tomoyo así?
No dijo nada inclusive pensé que no me respondería. Alcé la mirada, parecía que en verdad se lo estaba pensando.
-Sí – no dijo nada más, solo agitó la mano lentamente y luego comenzó a andar fuera de allí. Me recosté y regresé a casa bien entrada la noche. Toya estaba ahí… y había cocinado yakisoba para cenar. Con aquella cara seria que lo caracterizaba sirvió dos platos y ambos nos sentamos a la mesa a comer. Parecía que habían pasado siglos desde la última vez que lo habíamos hecho, era extraño pensar que solo iban dos años de aquellos tiempos.
-Iré a visitarlos
-¿Con Yuki?
-¿Quieres que lleve a Yuki?
-Sería lindo – engullí un tallarín, no esperaba que hablara conmigo. Me hacía sentir extrañamente cálida hablar aunque fueran asuntos irrelevantes.
-Entonces lo llevaré – el resto de la cena hablamos temas relacionados a la mudanza, el vuelo salía al día siguiente por la noche. Tomoyo y yo iríamos a Tokio en una de sus limosinas después de eso su madre había preparado un jet privado que nos llevaría a Italia sin escalas. Extrañaría Tomoeda, había aprendido muchas cosas ahí.
Me fui a dormir. Entre mis brazos aquella noche estaba el oso café que me había regalado Li, lo abrazaba como si con eso pudiera transmitirle, a la persona que me lo había regalado, mis sentimientos.
Desperté y el sol ya destellaba cegadoramente en el exterior. Me puse un short rosado, unas sandalias verdes y una blusa de tirantes verde. Salí a recorrer la ciudad por última vez, caminé cerca del tobogán del parque pingüino, atravesé el puente que daba a la biblioteca, miré de lejos la calle por la que tantas veces él y yo habíamos pasado para ir a comer, me detuve frente a la estética de la señora Tsukishiro, la casa de Yamasaki la dejé para el final. Ahí me detuve un rato, estuve viendo hacia la entrada, algunas lágrimas resbalaron por mis mejillas, las enjuagué con el dorso de mi mano y traté de sonreír aunque apenas podía elevar ligeramente la comisura de los labios. Le di una última mirada y luego di media vuelta dispuesta a irme.
Di el primer paso cuando escuché la puerta azotar contra la pared. Giré y vi a Li caminando decidido hacia mí. Tardó poco en llegar hasta mí y mucho menos en asirme por el brazo. Lo miré impactada, el flequillo de nuevo me impedía ver su mirada así que solo permanecí quieta esperando lo que fuera que iba a hacer.
Cuando al fin alzó la mirada posó aquellos ojos decididos en mi persona.
-No te vayas – murmuró, creí que mis oídos me engañaban así que retrocedí un poco – ¡No te vayas!
Volvió a repetir con más fuerza. Si él me lo pedía claro que no me quería ir. Lágrimas de felicidad caían de mis ojos. Se acercó a mí y me apretó contra su pecho mientras yo derramaba aquellas saladas gotas de alegría. Podía percibir claramente su aroma, amaba aquel perfume que solo él tenía. Me apreté aún más contra él, aquellos músculos, esa piel apiñonada, su torso que parecía amoldarse perfecto a mis brazos. Después de reconocer todo aquello me separé un poco de él. En un acuerdo mudo comenzamos a andar hasta que llegamos a la parte de la ciudad donde se podía ver correr el río. Nos sentamos en la hierba, él apretaba mi mano y yo correspondía aquel tacto.
El sol comenzaba a ocultarse y yo acurrucada en su pecho no podía ser más feliz. Podía morir en ese instante y no tendría remordimiento alguno. Cuando el sol se metió por completo y la oscuridad nos rodeó fue como si el hechizo terminara para mí.
-Li – lo llamé débilmente, él escuchó y dirigió su dulce mirada hacia mí – te quiero – luego sacudí la cabeza – no, te amo
Sonrió. Era la sonrisa más bonita que había contemplado en lo que llevaba de vida. La guardé en mi memoria, en mi subconsciente ella siempre está presente cuando me hacen falta fuerzas para continuar.
-Yo también te amo, Sakura – acercó sus labios a los míos y con un suave roce bastó para transmitir el sentimiento de nostalgia que nos invadía a ambos. Apreté su mano aún más, me miró sorprendido y cuando vio mi cara triste abrió los ojos mucho más.
-¿Sucede algo?
-Debo irme – apenas si me salía la voz, Li se aferró a mí, me abrazó con la esperanza de que con eso me quedara, pero si me quedaba tal y como era en ese momento solo lograría obstruir los planes que tenía. Debía irme, volverme una mejor persona y regresar para que pudiera conocer a la Sakura que yacía dormida en mi interior.
-No tienes que irte
-Debo hacerlo, algún día regresaré y quizás nos volvamos a ver
-¿Y si regreso a China? – no sé de dónde saqué las palabras o si era yo la que hablaba. Era como si mi boca y mi cerebro se hubieran coordinado para decir todo aquello sin que yo llegara a comprender del todo el significado de lo que decía. Ahora lo comprendo y me sorprendo por poder decir aquellas cosas.
-El destino nos unirá – me aparté de él, le sonreí, deposité un beso en su mejilla y luego caminando de espaldas y con algunas lágrimas pugnando por salir me despedí de él.
Corrí hasta casa, Tomoyo estaba ahí esperando con mis maletas ya en el coche. Sin decir nada nos subimos al auto. Las luces de Tomoeda se veían cada vez más pequeñas conforme avanzábamos. Las lágrimas que había logrado contener antes ahora salían livianas por mis lagrimales.
-¿Te despediste de él? – Asentí, ella sonrió y acarició mi pelo – volveremos
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Notas de rainy:
¡Estoy tan feliz! Que podría llorar. Nunca en mi vida había terminado una historia larga y ahora que lo he hecho… la voy a extrañar. Podría haber dejado a Sakura con Li, él podría haberse ido con ella, alguien pudo haber cancelado su vuelo. Muchas cosas pudieron pasar, pero detesto los finales felices jajaja soy cruel. Ok no, la verdad creo que fue lo mejor para ambos… digo ninguno era autosuficiente y todos sabemos que el amor juvenil no es como lo pintan en esas películas color de rosa. Deudas, hijos, universidad, familia, hay muchas razones por las cuales todo termina en un desastre. Sakura lo sabe y, la verdad, yo respeto más a una chica que abandona su alma gemela usando la cabeza a una que se pega a él como lapa usando el corazón.
Espero a ustedes les haya gustado también. Me esforcé mucho mucho mucho por todos ustedes, creo que de no ser por todos esos hermosos comentarios y agregaciones a las listas tampoco hubiera terminado este fic. GRACIAS!
¡Los amo!
Y sí, tuve todas las vacaciones para subir este capítulo y lo hice un día antes de entrar a la escuela ¡yay! Jajaja es para alegrarle el día a las personas que sufren el fin del verano como yo TT_TT jajaja espero tengan un hermoso comienzo lleno de hermosos compañeros y hermosos maestros xD en resumen que todo sea HERMOSO!
Me despido u.u espero que nueva inspiración llegue a mí para escribir más fics o al menos acabar "la joya del convento" oh sí, dije que la acabaría este verano y me puse a ver doramas ¡mal! ¡muy mal!
Ok me despido ;) nos leemos!
Contestaciones a los comentarios del capítulo pasado:
Anaiza18: Jajajaja pero lo compensé aquí muuuuchas veces xD ahora si le dijo que lo quiere y más que eso, aunque tuvo que perderlo para darse cuenta de esos sentimientos. Ay Sakura siempre tan despistada jajaja ¬¬ mal muy mal si yo tuviera un Li creo que lo sofocaría de tanto abrazarlo, pero bueno… ella es la suertuda jajaja espero te haya gustado el fic y gracias por todos esos hermosos comentarios n_n
00Dana00: Waaa yo también tenía muchas ideas para este fic pero u_u estoy segura de que si lo alargaba mi inspiración y mi tiempo desaparecerían como con mi historia anterior jajaja aun así espero hayas disfrutado el final :D jajaja tú serás linda y no harás esperar mucho a tus lectores jajaja seré una lectora feliz xD lo esperare con ansias!
Fer-Kim: Bueno… muchas cosas en la vida no tienen explicación xD y todos esos comportamientos los dejo a interpretación de los lectores :3 jajaja creo que es mejor dejar algunas cosas a la especulación a explicar todo muajaja. Espero te haya gustado el fic :D y si tienes alguna teoría de aquello que no se explicó podríamos discutirla jajaja saluditos!
Sakura-kagamine: Lo sé, Li no tiene la culpa de nada y aun así es el que más golpes y discusiones tiene en este fic jaja soy una mala persona porque me gusta verlo sufrir un poco XD sobre lo del final… ammm bueno creo que me esconderé un rato debajo de mi cama jajaja. Y waaayyyy yo también lo amo :3 es mi shota favorito aunque lo prefiero en spice donde no es tan shota ¬u¬ ok gracias por seguir esta histora :D
Yuki Nekoi: Jajajaja lo sé, faltaron muchas cosas por explicar y cosas por resolver, pero dejaré el resto a la especulación del público, creo que esto sería más como un "slice of life" porque no tiene un fin en si, solo es el pedazo de la vida de una persona jajaja. Tenía muchas ideas para darle un final como el de siempre en el que SXS terminan casados o con un hijo, que casi siempre se llama Hien, o algo así… pero creo que algo abstracto es mejor n_n espero hayas disfrutado el fic y gracias por el comentario :D que aunque fue express lo amé!
Stellar BS: TTuTT soy tan feliz de escuchar ese punto de vista, yo pensé lo mismo… pero creo que si no hubiera hecho nada sería demasiado frío y no es así, bueno aunque su esfuerzo parece que no llego muy lejos jajaja bueno el punto aquí es que Li es lindo. Espero el fic te haya gustado hasta el final y muchas gracias por todos esos comentarios TTuTT más felicidad.
The mistyc poetry: Sí, pensé que te habías hartado de las tonterías de Sakura y la ternura de Shao TTuTT pero veo que no. Apareciste justo para ver el final, el místico final que parece inconcluso jajaja dejaré todo lo demás a su imaginación ¬u¬
Daryis04: Gracias por el comentario, este fue el capítulo final así que espero lo hayas disfrutado n_n
Guest: Bueno la verdad no recuerdo el fic jejeje de seguro lo dejaron de publicar hace bastante -.- mejor no te frustres como yo jajaja porque casi todos los fics que amo están inconclusos xD había uno que me gustaba mucho y que es el que estaba siguiendo hasta hace poco se llama "Lucy in the sky with diamonds" ¬u¬ ya te imaginarás por qué me atrajo y resultó ser bastante genial, pero =( lo dejaron de publicar así que sigo frustrada jajaja. Sobre los doramas jajaja claro que tuve tiempo! Y me vi mi novia es una gumiho, heartstrings (a la mitad), gong (también a la mitad) y bueno si yo tuviera que recomendar algunos doramas creo que serían: Lie to me, my fair lady y los amantes de la ciudad. Aunque los amantes de la ciudad me costó mucho encontrarlo u_u ' pero valió la pena solo por ver al hermoso Kim Bum *u* y creo que ya me explayé mucho xD espero hayas disfrutado el fic hasta el fin!
Mony: Ok no me mates por hacer un final como este n_n jejeje y sobre lo del capítulo anterior xD no me había pasado por la cabeza que Shao muriera o.o aunque ahora que lo releo puede ser… jajajaja que drama xD bueno yo odio el francés porque parece que estás agripado todo el tiempo, aun así es el idioma más romántico ufff quien entiende al mundo xD pero bueno…espero que tu cabeza ya esté mejor y si regresas a la escuela, como yo, buen regreso! :D gracias por seguir el fic!
00Katari-Hikari-chan00: Pues no lo tomó muy bien… jajaja pero bueno al final el amor triunfa sobre todo excepto sobre los viajes a Italia xD espero te haya gustado el final…a pesar de no ser un final de cuento de hadas. Y sobre lo de la peli o.o debes verla! Yo tuve un severo trauma con esa película y puedo decir que amo a estudio ghibli por hacerla xD ok me emociono, espero nos leamos de nuevo n_n
: Bueno ya la terminé jajaja espero que te haya gustado el final… sé que es difícil, pero tomó la mejor decisión ¿o no? Jajaja la verdad ni yo sé xD no debí escribir el final cuando andaba de depresiva. Espero nos leamos pronto! ¡abrazo! Yay!
Ok esos fueron los lindos comentarios del capítulo pasado, ahora los agradecimientos generales a:
StellarBS, The mistyc poetry, 00Dana00, angel en Discordia, anaiza18, Fer-Kim, sakura-kagamine, Yuki Nekoi, daryis04, Mony, 00Katari-Hikari-chan00, , vmi5, Tachikawa de Ishida, EmiliDark, Nanitayi Li, kimbe-chan, cata06, ceciali, cereziithacamuii, rocio e-chan, acylum, yess, sunako-koike, soley, ceci-azul, mininahermosa29, gatita vsb, ely-destiny, yanivq, Kathy kinomoto, twilight-love1694, Tsuki-chanIV, Eliza-UchihaLi, takasshi-say, cutiie, yuri, nataly, LiitahAika, blossxbrick, Ookami IveMendoza, Sakura Li Kou, moonlight Li, Izaku chan, Lunat, nathii07, serenasexilady, Ashaki y la criticona.
Gracias por dejar al menos un comentario y a los que dejaban comentario cada capítulo también TTuTT no saben lo feliz que me hacía leer todos esos comentarios, algunos incluso me inspiraron para escribir algunas partes.
Y también agradecimiento a las personas que agregaron a sus listas, no las menciono porque ya es tarde…y debería estar durmiendo xD pero no saben lo feliz que también me hacía abrir mi correro y ver que habían agregado la historia a sus listas n_n gracias! Infinitas!
Nos leemos.
