Bienvenido, Charlie
-Arthur, estoy embarazada- frase que cambió la típica rutina ya formada de los Weasley.
Desde el nacimiento de Bill, todos los días Arthur despertaba a las 7 am, tomaba El Profeta y leía la noticia de la primera plana, justo cuando estaba por terminar, Molly entraba a la cocina con el pequeño William en brazos, se lo daba a su padre ya sentado en la mecedora, y se disponía a hacer el desayuno. Arthur cuidaba al pequeño hasta las 9.00, tiempo en el que su esposa hacia la limpieza hogareña. A esto le seguía la partida del pelirrojo, Molly daba desayuno a su bebé y acababa de hacer el quehacer, luego preparaba el almuerzo; en la tarde, antes de la llegada de Arthur salía a caminar dos horas con Billy, y a su regreso no quedaba más que hacer la cena para la llegada del hombre de la casa, hablaban horas sobre su día y después iban a dormir.
El dinero no era problema, donde comían dos comían tres, y más si este último era un bebé tan adorable que no hacía ninguna molestia.
Cuando Molly quedó embarazada de su segundo hijo, lo único que dijo Arthur fue:
-Espero que sea una niña…- poco le importó los gastos médicos, las pociones, consultas, más pañales, leche, cuna, ropa y todo lo que traía consigo la llegada del nuevo Weasley. Molly sonrió ante el gesto de inmensa alegría de un futuro padre, y hasta William parecía entender la felicidad, por que el bebé de apenas 9 meses gritó:
-¡PAPI! neevo maitoo-a esto le siguió otra celebración, festejando la venida del nuevo hermanito (citando a William) y la primera frase de Bill.
Después de gastar en un banquete tan grande como es posible para dos adultos, las preocupaciones empezaron a llegar.
-Arthur, ¿Qué haremos? Un bebé involucra muchos gastos, si es niña no podrá usar lo de Bill, además necesitaremos otra cuna, y ni hablar de cuando vayan al Colegio, todo esto fue…
-Shhh- la interrumpió su esposo- ya nos las apañaremos, donde comen tres, también cuatro, además no ha nacido ¡y ya estás pensado en Hogwarts!, Molly, tómatelo con calma- continuó con una espléndida sonrisa.
Lamentablemente las preocupaciones de Molly siguieron durante los siguientes ocho meses. En este tiempo, hizo varios vestidos unisex con viejas ropas de Bill, se encargó de quitarles todo lo que insinuara que eran de niño, y los confeccionó de tal forma que le quedarían estupendos a un varón o a una bebita. También se dio la tarea de teñir todo de amarillo, verde y rojo, el cuartito de William ya estaba abarrotado con las dos cunas y nuevos utensilios para el bebé. Todo estaba cuidadosamente calculado, todo… menos el nombre.
-Molly- llamó calladamente Arthur durante el almuerzo de un sábado.
-¿Sí?
-¿Cómo se llamará el bebé?- preguntó.
-Creí que estaba claro que su nombre será Ginevra Molly-
-¿Y si es niño?-
-No lo sé, ya se me ocurrirá algo…- la falsa modestia fue notada por Arthur, quien no podía concebir la idea de que Molly no hubiera si quiera pensado en un nombre para niño.
-Debes de tener algo en mente…- se decidió a preguntar después de unos minutos de silencio
-Mmm…, pues…pensaba en Charles, aunque el nombre no es lo importante, ¿de qué valdrá que tenga en más hermoso nombre del mundo si el pequeño no podrá comer ni vivir como alguien decente?- Otra vez el tema del dinero pensó Arthur, y era que Molly preguntaba cada cinco minutos si aún quedaba algo de oro en su cámara de Gringotts.
Todo el embarazo fue una rara combinación de preocupación y la inmensa alegría de una familia feliz, como era de esperarse, lo primero por parte de Molly y la segunda idea ya típica de Arthur.
Y si alguna vez el pelirrojo se preocupó vagamente, todo rastro de angustia se desvaneció cuando vio por primera vez a su pequeño, envuelto en sábanas azules.
-¡Otro niño!- dijo el sanador mientras le mostraba a la pequeña criatura de rostro blanco como la cal y un fantasma de las futuras pecas Weasley. El papá del bebé no se contuvo y decidió cargarlo a penas le fue posible, sin palabras era la frase que lo describía mejor en esos momentos. Molly, al contrario, sólo dijo una cosa después de horas de arduo trabajo para el nacimiento de su hijo:
-Bienvenido Charlie-
