¿Otro?
-Aun no entiendo para qué otro hermano, Charlie nos es suficiente ¿verdad papá?- dijo Billy una mañana, cuando su madre mencionaba que deberían darle la habitación de Charlie, al nuevo bebé.
-Bueno, William, no fue algo que esperáramos- explicó su padre- pero será maravilloso otro chico, tendrán alguien con quien jugar, y podrás enseñarle a caminar, escribir y muchas cosas más-
-Sólo espero que no sea tan llorón como Charles- susurró mientras caminaba indignado a su habitación, sin esperarse que su madre lo tomará fuertemente de una oreja y gritara su nombre completo, mientras caminaba con dificultad hasta la cocina.
-¡William Arthur Weasley! ¡Tú hermano es un bebé! ¡No tienes por qué hablar así de él!- los cambios hormonales de Molly eran una de las cosas más detestables en sus embarazos, no sabías cuando estallaría gritando o cuando cubriría de flores toda la casa y cantaría con esmero. Para la fortuna de William, Arthur entendía esto…
-Molly, querida- pronunció con cariño- Otro hermano es algo difícil para Bill, de hecho lo es para todos, y Charlie siempre fue más complicado, no negarás que es el bebé más llorón que conozcas ¡Lo es, querida, lo sabes! - afirmó cuando vio los ojos asesinos de la pelirroja, que desquitaba la furia jalando más fuerte a su pobre hijo- ¡William, ven aquí!- lo llamó sólo como excusa para que su mujer soltara al pobre niño, de apenas 6 años- Promete que no volverás a hablar así de tus hermanos.
-Lo prometo- se apresuró Bill, tomando rápidamente, unos bollos del desayuno y corriendo a las escaleras.
-¡Espera!-lo detuvo su padre- Eres el mayor, el ejemplo eres tú, recuerda, estarás castigado hasta mañana- William subió son la cabeza gacha y una mueca de disgusto, pero con la misma rapidez que del principio. Apresurado de huir lo antes posible de su enfurecida madre.
-Aun no entiendo cómo le tienes tanta paciencia, ¡por eso te quiere más a ti!- y con esta frase de desplomo en la silla más cerca, llorando a gota gruesa y repitiendo que era una mala madre- ¡Soy pésima como mamá!- volvió a decir sollozando fuertemente- ¡Y aun así sigo teniendo hijos!
-¡Molly! - la calmó- No eres una mala madre, ¡eres excelente!, además de una grandiosa maestra, Bill ya sabe matemáticas y Charlie ha aprendido el abecedario en tiempo record, además, logras mandar a Charles a la cama antes de las ocho, ¡ahora ya debe de estar profundamente dormido!
-Pero, ¡quién sabe que pasara con este bebé! Charlie aun es pequeño y Bill es más travieso que nunca, será un desastre, solo espero que no sea como sus hermanos-
Y así fue, el siguiente hermano, Percy, fue completamente diferente a sus hermanos, no era aventurero y obediente como Charles, o rebelde e inteligente como William, era callado, algo grosero, pero muy reservado, y desde el primer día que nació: delgado y largo, supieron que el deseo de Molly se había cumplido. El tercer Weasley fue todo lo que sus hermanos nunca quisieron.
