LOS PERSONAJES PRINCIPALES NO ME PERTENECEN, LA HISTORIA ES TOTALMENTE MIA
Hola a todas! Saldré unos días y no tendré acceso a la computadora así que les dejo este capitulo esperando que sea de su agrado. Las vacaciones no salieron como estabam planeadas :D
A la mañana siguiente Candy y Terry salieron al aeropuerto de la ciudad, abordaron el avión y estuvieron en silencio buena parte del viaje, hasta que el ambiente se volvió tenso, ambos eran personas con las se podía conversar sobre cualquier cosa, tenían una mente abierta y muchos temas interesantes para hablar pero ellos simplemente no podían ni siquiera intentar llevarse bien por algunos minutos.
- Te propongo un trato- dijo Candy llamando la atención de su acompañante
- Sobre qué
- Intentemos llevarnos bien- Terry enarcó una ceja- no te pido que seamos grandes amigos ni nada, pero por lo menos hagamos de esta relación algo más llevadera
- Está bien, lo intentaré- dijo él
- Con eso será suficiente- dijo Candy resignada a no poder conseguir nada más por el momento. El resto del viaje fue menos tenso, no hablaron muy amenamente pero por lo menos ya no se sentía una atmósfera tan pesada.
Llegaron a Florida y después de recoger su equipaje pidieron un taxi que los llevara a un hotel. El chofer fue muy amable y les dio varias opciones hasta que decidieron instalarse en uno de los mejores hoteles de la ciudad que se encontraba a media hora de donde estaban.
- Iré a ver lo de las habitaciones- dijo Terry cuando llegaron
- De acuerdo- dijo Candy. Terry caminó hasta donde estaban las recepcionistas
- Buenas tardes
- Buenas tardes, bienvenido- dijo una pelirroja mujer
- Quiero dos habitaciones por favor
- Sí señor, a nombre de quien- preguntó
- Terrence Grandchester
- Permítame un momento- dijo revisando su computadora- lo siento pero solo tenemos una habitación disponible- dijo apenada
- ¿está segura?
- Si señor, llegó un grupo de turistas que está ocupando la mayor parte de nuestras habitaciones así que ya solo tenemos una disponible
- Gracias- dijo dando media vuelta dispuesto a irse
- ¡Espere por favor!- Terry regresó- le aseguro que no encontrará ningún hotel vacío este día, es época de mucho flujo turístico- dijo la joven decidida a no dejar ir a ningún cliente. Terry la vio por unos segundos leyendo sus intenciones, era una joven terca pero buena en su trabajo, él sabía que era una dura temporada en Florida así que tuvo que aceptar
- Está bien, deme esa habitación. Solo espero que este en buenas condiciones
- Lo está, es una de las mejores- hicieron todos los movimientos y minutos después Terry llegaba al lado de Candy con la llave de su habitación
- Está todo listo, habitación 348- Candy le quitó la llave
- Gracias, tú en qué habitación estarás- preguntó
- En la 348
- ¿qué?
- Era la única disponible y será imposible encontrar un hotel vacío en esta época- Candy mostró cara de enfado. Parecía que su mala suerte comenzaba con el pie derecho. No dijo nada, solo asintió con la cabeza y comenzó a caminar rumbo al elevador seguida de Terry y una persona encargada de llevar el equipaje.
Llegaron a la habitación en silencio. Terry le dio unos billetes al botones y este se retiró. La habitación no estaba mal, era fresca, acogedora, espaciosa. Una cama King size que se veía muy cómoda, frente a esta un mueble con una buena pantalla de televisión, un amplio sofá, un baño y un balcón con vista de la ciudad.
Candy se recostó en la cama y con su brazo derecho se cubrió el rostro. Terry revisó algunas cosas en su celular y después de abrir su maleta entró al cuarto de baño a tomar una ducha para relajarse. Ella escuchó todo el movimiento que hacía pero no le importó, respiró profundo y poco a poco se fue quedando dormida.
Él entró en la regadera y se relajó al sentir correr el agua tibia por su cuerpo, no tardó más de quince minutos en terminar de arreglarse. Se puso un pantalón blanco fresco para el clima acompañado con una camisa azul de diseñador, su loción favorita y unos zapatos cómodos. Salió del baño y vio a Candy aun dormida "parece una niña" pensó. Tomó el control de la TV y la encendió; se sentó en el sofá y con un bajo volumen comenzó a cambiar de canal. Estaba aburrido, quería salir pero no solo, pensó en despertarla e invitarla a comer pero desechó esa idea "déjala dormir" se reprendió y siguió cambiando de canal hasta que él también se fue quedando dormido.
Hora y media después Candy despertó, cuando llegó se sentía realmente cansada pero esa siesta le había hecho mucho bien. Volteó en dirección al sofá y vio a Terry completamente dormido, "parece un niño" pensó. Se estiró un poco y decidió tomar un baño. Sacó sus cosas de la maleta y entró al baño. Veinte minutos después salió más relajada y fresca. Un pantalón corto de mezclilla, sandalias y una blusa rosa.
Cuando salió vio a Terry ya despierto con la mirada en la TV hasta que dirigió su vista hacia ella
- Ya despertaste- dijo ella de buen humor- ¿te parece si vamos a comer algo? Me muero de hambre
- Si yo también- dijo poniéndose de pie
- Entonces vamos- guardó sus cosas esenciales en su bolsa y ambos salieron del cuarto. Decidieron ir al restaurante del hotel, pero al llegar vieron que había mucha gente y prefirieron no esperar. Salieron del hotel y caminaron unas cuantas calles entablando una conversación sin ofensas, insultos, sarcasmos o burlas. De hecho parecían llevarse bien. Entraron a un restaurante y pidieron una mesa, ordenaron la comida y esperaron
- Llamaré hoy a la Sra. Holmes para hacer una cita para mañana- dijo ella probando su ensalada- espero que siga viva- bromeó
- Si yo también espero eso. Aunque no estoy muy seguro de ese negocio
- ¿por qué?
- Es muy raro e ilógico que después de tantos años quiera firmar un contrato, dudo que esa señora lo recuerde
- También lo creo ya que es una tontería que quiera firmar solo con una mujer
- Tal vez sea feminista
- Aun así es una tontería- dijo ella
- ¿crees que sea plan de ellos?- preguntó Terry de repente- la boda, los negocios, el viaje
- Lo he pensado pero…- se quedaron callados y se miraron a los ojos
- ¡no!- dijeron ambos incrédulos
- Aunque…
- ¡no!- volvieron a decir
- Creería lo de la boda pero que planeen nuestras vidas eso sería demasiado- dijo ella
- Tienes razón, aunque me sigue pareciendo una tontería- dijo él y con ese comentario se cerró la conversación sobre ese tema
- ¿puedo preguntarte algo?- dijo él
- Claro.
- ¿y me vas a responder?
- Depende de la pregunta
- ¿tenías novio antes de todo esto?
- ¿novio? Pues… no… era soltera
- ¿y Albert qué es tuyo?
- Es mi mejor amigo, como un hermano para mí. Nos conocemos desde hace mucho, ha sido el mejor amigo que he tenido en mucho tiempo
- Ah ya veo-
- ¿puedo preguntar yo?
- Si
- ¿tenías alguna relación formal antes de la boda?
- No, ninguna
- ¿por qué no te creo?-
- No lo sé. Pero es la verdad, tiene mucho tiempo que no tengo una relación estable
- ¿cuándo fue la última?
- Mmm, en el último año de la escuela. Fue la relación más larga que tuve.
Ambos tenían la costumbre que después de comer caminaban un rato para digerir bien la comida, así que cuando pagaron la cuenta y salieron del restaurante comenzaron a caminar sin rumbo fijo por la ciudad. El clima era muy agradable, cálido y tranquilo. Después de una hora decidieron regresar al hotel y comenzaron a trabajar.
Candy llamó a la famosa señora Holmes para concretar una cita y a la mañana siguiente ambos se llevaron una enorme sorpresa
- Lo siento jóvenes pero no sé de qué trato me hablan- dijo la Señora Holmes, una mujer de unos setenta años, cabello blanco, ojos color miel que demostraban todo menos la mirada de una "linda abuela"
- Pero a nosotros nos dijeron que usted iba a firmar un negocio con nosotros y que usted tenia los documentos
- No sé quién les haya dicho eso pero ustedes deben saber que yo hace mucho tiempo hice un negocio con su empresa. Nos fue bien pero solo trabajamos juntos dos años, desde ese entonces yo no he negociado nada- dijo la anciana segura
- En ese caso creo que no tenemos nada que hacer aquí- dijo Terry al momento en que se ponían de pie- disculpe la molestia
- Hasta luego señora- dijo Candy
- ¡pero esperen! Aun no se vayan, seguramente han tenido un viaje largo y agotador para que se retiren tan rápido. Les parece si me acompañan a comer- invitó la mujer
- Muchas gracias pero será mejor que nos retiremos
- De ninguna manera. De alguna manera me siento responsable de haberlos hecho venir así que por favor acepten mi invitación- Terry y Candy se miraron por algunos segundos hasta que por fin aceptaron- ¡perfecto! Mi nieto no tarda en venir – en ese momento se abrió la puerta de la sala donde estaban- mírenlo aquí está- dijo señalando a un joven alto, tez morena, ojos claros, cabello corto juvenil negro
- Buenas tardes- saludó a todos
- Buenas tardes- respondieron ambos
- Leo que bueno que llegas, tenemos visitas- dijo la mujer mayor. Candy y Terry estrecharon la mano del joven al momento de presentarse
- Un placer conocerlos- dijo Leo
- Te estábamos esperando para comer, así que vamos al comedor-
- Claro, por aquí- dijo señalando el camino a Candy- ¿me permite?- dijo ofreciéndole el brazo
- Sí, gracias- dijo Candy inquieta por aquella muestra de caballerosidad que ya no se veía muy seguido- ¿y la señora?
- Ah no se preocupe, ella es muy independiente, detesta que la trate como si fuera una anciana inservible- sonrió
- Porque no lo soy- intervino la señora caminando erguida hasta el comedor. Los jóvenes le dieron alcance y entraron también a la habitación- joven Grandchester a mi derecha por favor- le señaló el lugar y Terry se sentó- señorita Candy aquí por favor- le señaló su lado izquierdo- leo…- señaló con su mano el lugar junto a Candy- comiencen a servir- ordenó a su mayordomo.
- ¿y qué los trae por aquí?- preguntó Leo
- Creo que eso ya no importa- dijo Candy
- Tiene razón. Pero cuéntenos de ustedes- pidió la señora
- Nosotros…bueno…pues- Candy titubeó qué se suponía que tenían que decir
- ¿qué hay de sus vidas? ¿solteros? ¿novio? ¿novia? ¿casados? ¿divorciados? ¿comprometidos?
- ¡abuela!- dijo Leo sabiendo que ese tipo de preguntas eran muy incómodas para todos- no creo que debas preguntar eso
- ¿por qué no? Qué tal si en un futuro quiero hacer negocios con ellos y debo conocerlos
- No creo que eso sea relevante- dijo Terry
- Yo creo que sí, la vida de las personas influye mucho en su desempeño laboral. Si una persona es feliz en su vida personal lo refleja en el trabajo y si no lo es pues también se nota- Candy y Terry no dijeron más, tal vez la señora tenía algo de razón.
- Pues nosotros nos acabamos de casar- dijo él
- ¡Terry!- dijo ella
- ¿en verdad?- preguntaron los Holmes
- Si, hace muy poco
- ¡qué maravilla! ¿hace cuánto?
- El viernes
- ¡qué! Pero cómo es que están aquí en plan de trabajo cuando deberían estar de luna de miel-
- Nosotros creíamos que era urgente venir a hablar con usted y decidimos postergar ese viaje- dijo Candy lanzando una mirada fría a su esposo
- Ya no digan más, harán que me sienta culpable por haber venido
- Descuide señora, como dijimos no tiene importancia- dijo Terry
Terminaron de comer y después de la sobremesa el recién matrimonio se despidió y salieron rumbo al aeropuerto. Tenían que salir de ahí lo más pronto posible.
- No hay trato- dijo Terry al teléfono
- ¿qué?-
- Como lo oyes George, la Sra. Holmes muy amablemente nos mandó de regreso porque no hay ningún negocio pendiente con ella
- Pero sus abuelos… los documentos dicen que…
- Esos papeles tienen cinco años, era lógico que no íbamos a conseguir nada- replicó molesto
- De acuerdo, y ahora qué van a hacer- preguntó
- Regresar lo más pronto posible
- ¡no!
- ¿qué? ¿por qué no?
- Aun no pueden regresar
- ¿por qué?
- Porque… pues… no tienen los boletos de avión
- Por favor George eso es una tontería, compramos los boletos y ya, además ya estamos en el aeropuerto
- Terry…- lo llamó Candy
- ¿qué pasa?
- No hay vuelos disponibles hasta mañana en la tarde
- ¡qué! Te llamo luego George- colgó el teléfono y se situó al lado de Candy-
- George colgó el teléfono y se sintió frustrado. "harán que sus nietos me maten por esto" pensó marcando un número de teléfono. – quiero que tengan listo el apartamento lo antes posible- ordenó.
- dime que estás bromeando
- Para nada. Mañana a las siete sale el primer vuelo
- Está bien, compra los boletos
- Ya lo hice, solo te estaba avisando que salimos mañana a las siete
- ¡pero debiste preguntarme! – Terry estaba acostumbrado a ser el líder en todo, nada se hacía son que se consultara con él
- ¿para qué? Si te hubiera preguntado me habrías dicho que comprara esos boletos, solo te ahorré una respuesta. – Candy era una joven independiente que decidía por su cuenta, así estaba acostumbrada y nada la iba a hacer cambiar.
- De acuerdo- aceptó molesto. Compraron los boletos y regresaron al hotel. Pidieron algo para la hora de la cena, conversaron un rato y a las once de la noche se dispusieron a dormir. Candy ocuparía la cama nuevamente y Terry el sofá al que ya se había acostumbrado.
A la mañana siguiente Terry despertó temprano, se puso ropa deportiva y salió a correr un rato. Era un hombre de ejercicio, esa era su rutina: levantarse, salir a correr, regresar a su departamento, prepararse y salir a la oficina.
- ¡oye! Espérame- gritó el niño agachándose a amarrar bien los cordones de sus zapatos
- ¡apresúrate!- dijo la niña deteniendo su carrera- ¡cuidado!- gritó al ver como una pelota volaba y rompía la ventana en la que el niño se había detenido.
Candy despertó sobresaltada, no sabía y lo que había visto era un suelo, una pesadilla o un recuerdo. Y aun adormilada tomó una ducha. Notó la ausencia de Terry pero ni siquiera se preguntó dónde podía estar. Se vistió y vio un poco de TV. Estaba viendo una película cuando escuchó cómo se abría la puerta.
- ¿qué pasó?- preguntó al ver como Terry entraba con ayuda de un botones y de una joven
- Un accidente- dijo con cara adolorida
- No me fijé y lo arrollé con el auto- respondió la joven. Candy estaba sorprendida, ayudó a acomodar a Terry en la cama y llamó al doctor del hotel que no tardó en llegar.
- Me permiten revisarlo- les dijo a las dos
- Claro- salieron de la habitación y se quedaron cerca de la puerta
- En verdad lamento mucho lo que pasó, no fue mi intención…- hablaba nerviosa
- Tranquilice, no creo que tenga nada grave si pudo llegar hasta aquí- le dijo Candy- ya no se preocupe señorita…
- Pamela Foster- dijo estrechando su mano
- Candice White- correspondió al saludo mirando con detenimiento a la joven. Era linda, alta, delgada, cabello lacio negro, piel blanca, ojos obscuros. Salió el doctor y les indicó que podían entrar. Como Candy había dicho no era muy grave, era solo el fuerte impacto en la cadera del lado izquierdo, con medicina y reposo se repondría
- Entonces no podrá viajar- dijo Candy
- Por el momento no, deje que descanse al menos dos días y si él se siente mejor podrá viajar. Aquí está la receta
- Gracias- el doctor se fue y dejó a los tres solos
- Iré a comprar la medicina- dijo Candy tomando sus cosas. Salió rápido del hotel y buscó una farmacia, compró lo necesario y también pastillas para el dolor de cabeza que comenzaba a molestarla. Regresó diez minutos después y encontró a Terry y a Pamela riendo. "no se siente tan mal" pensó mientras le daba las cajas de pastillas. Tomó las suyas y salió al balcón.
- Hola mamá- dijo al teléfono
- ¿cómo estás?
- Pues bien
- ¿cómo les fue?
- Mal, la señora Holmes negó rotundamente tener algún trato, dice que ya trabajo con la compañía hace algunos años y que en este momento no piensa hacer ningún trato
- ¿entonces fue en vano el viaje?
- De hecho si
- ¿cuándo regresan? Espero que pronto
- Me encantaría pero no podemos
- ¿por qué? ¿qué pasó?
- Terry tuvo un pequeño accidente y no puede viajar
- ¿pero qué le pasó?
- Una chica lo atropelló con su auto hace un rato
- No puedo creerlo, está bien
- Sí, no fue nada grave pero el doctor dijo que tenía que reposar así que no podremos regresar tan pronto como quisiera
- Cuanto lo siento hija. Tú cómo estás, te escucho triste
- No es nada, solo un dolor de cabeza, sabes que el sol me produce jaquecas- estuvieron hablando unos minutos más hasta que se despidieron y colgaron el teléfono.
- Ya me voy- dijo Pamela a Candy
- ¿tan pronto?
- Se ha quedado dormido y no creo que deba quedarme- respondió
- Tiene razón, le agradezco que lo haya traído hasta aquí
- Era mi obligación- pamela salió de la habitación dejando a Candy con todo el paquete del enfermo. Por fortuna estaba dormido, con suerte dormiría el resto de la mañana. Tomó el periódico, su reproductor de música y fue al balcón. Pasaron un par de horas y se dio cuenta que Terry debía tomar una medicina más. "tal vez despierte" pensó, pero no fue así
- Terry…- dijo en voz baja- Terry…- volvió a llamarlo "duerme como una roca" ¡Terry!
- ¿qué?- despertó
- Es hora de tus medicinas- dijo dándole la pastilla y un vaso de agua
- Gracias
- ¿cómo te sientes?
- Mejor, gracias- dijo con cara adolorida
- Descansa, cuando despiertes pediré que te traigan de comer
- Si- dijo volviendo a cerrar los ojos para quedarse dormido
Regresó al balcón y como ya había terminado todas secciones del periódico solo se dedicó a ver pasar a las persona. Había muchos turistas que tomaban fotografías, algunas familias, parejas, grupos de amigos, todos disfrutaban del agradable clima de la ciudad.
- ¿aburrida?- preguntó Terry que se había despertado después de una hora
- Casi nada- dijo con sarcasmo
- ¡que sincera! – sonrió cuando se sentaba al lado de ella- este ha sido el peor viaje que he tenido en toda mi vida
- Sí, opino lo mismo
- ¿te parece si comemos algo?- Candy aceptó y pidieron un servicio al cuarto, no tardó mucho y minutos después ambos comían y charlaban sobre lo acontecido
- ¿cómo pasó todo?- pregunto curiosa
- Iba corriendo cuando las agujetas de mis tennis se desataron, me agache a atarlas cuando sentí el golpe
- Dime que no estabas parado a media calle
- No, a media no, estaba frente a un auto estacionado, Pamela se iba a estacionar y me golpeó
- Mmm, bueno pues creo que tuviste suerte-
Pasaron tres días más en la ciudad, no hacían mucho. Candy salió unas cuantas veces mientras Terry dormía, regresaba y comían juntos, conversaban un poco y la noche llegaba. Habían cambiado de puestos, Candy dormía en el sofá y Terry en la cama. Hasta que finalmente se sintió mejor y pudieron regresar a casa.
ESPERO LES HAYA GUSTADO
GRACIAS A:
* Talia, hola los besos tendran que esperar un poco, mientras comenzaran a conocerse mejor, un saludo
* Amparo de Grandchester, hola. en vdd me encantan tus reviews :) me encanta que me des tu opinion. tomaré en cuenta lo de Escocia tal vez para este u otro de los fics a mi tambien me gusta ese lugar :) espero te gustara este capitulo, Candy comienza a mostrar su lado bueno y sus dotes de enfermera jaja. Hay gato encerrado, completamente de acuerdo. Un saludo enorme espero que te encuentres bien
* Luna 2, hola, te entiendo y descuida por los reviews no te preocupes, te mando un fuerte abrazo tambien, espero te guste este nuevo capitulo :D
* Grecialica, hola bienvenida a la historia, hice este capitulo un poco mas largo y con varias situaciones esperando que cuando vuelva pueda actualizar rapido, gracias y bienvenida :)
* Raqhu, hola gracias por tus palabras, Terry se acordó de lo de las cerezas ya que en el capitulo 3 pasa esto:
- ¿vas a salir?
- Sí, tengo que ver que todo esté listo para la junta del viernes para que se atienda bien a los italianos
- ¡ah la junta! ¿a qué hora será?
- A las cuatro
- De acuerdo, gracias por recordármelo- dijo poniéndose de píe- creo que tengo un trabajo pendiente
- ¿no has hecho el reporte que te corresponde?
- Está en un noventa por ciento- se encogió de hombros- solo falta la cereza del pastel
- Detesto las cerezas, saben a medicina- comentó Candy
- Si tú lo dices- dijo burlón- bueno me voy
- Adiós.
- Adiós- dijo saliendo de aquel lugar.
