Candy salió del cuarto de baño secándose la cara con una toalla blanca. Tomó su pijama y antes de que Terry entrara ya se había cambiado. Terry se bebió el refresco que había tomado de la nevera y fue a la habitación que todavía compartía con Candy. Entró y la vio sentada frente al tocador.

- ¿podemos hablar? Preguntó viendo el reflejo de su esposa por el espejo

- Dime. Dijo Candy seria quitándose el anillo y la pulsera que había llevado puestos en el día

- Lo que pasó en la oficina…yo… discúlpame… no debí haberlo hecho. Candy se levantó y lo miró de frente.

- Tienes razón, no debiste hacerlo, pero Neil lo provocó así que mejor pasemos la hoja e intentemos olvidar te parece. Le dijo con una franca sonrisa

- ¿hablas en serio? Preguntó confundido

- Sí. Respondió ella. Terry solo asintió un poco incrédulo ante la actitud de Candy pero ya no dijo más que. Discúlpame, en serio.

- No hay nada que disculpar. Dijo Candy dándole un ligero golpe en el hombro como si fueran amigos.

Después de ver como Candy y Terry se besaban con tanta… pasión Neil se enfureció y manejó hasta su departamento a toda velocidad. El semáforo se puso en verde y las llantas solo rechinaron, con las manos casi hundidas en el volante llegó hasta su departamento, estacionó el auto y bajó.

- Eliza, qué haces aquí. Preguntó al ver a su hermana menor bajando de su auto.

- Vine a verte. Tiene mucho que no te apareces por la casa, mamá está preocupada

- ¡dile que me deje en paz! Gritó enojado. ¡ya no soy un niño para que esté detrás de mí!

- ¡qué te pasa! ¿por qué me hablas así? Gritó también Eliza.

- Acompáñame. La tomó del brazo y la jaló hasta la entrada de su departamento ya que un par de vecinos que habían llegado los vieron levantar la voz.

- ¿ya me vas a decir qué te pasa?

- No soporto a Grandchester. Dijo dejándose caer en el sofá

- ¿y por eso estás así? Neil solo asintió. ¿qué te hizo? ¿te volvió a pegar? ¿a sacar tus cosas de la compañía? Se burló.

- Besó a Candy. Respondió serio

- ¿y por eso te enojas? ¿qué esperabas si es su esposa? Un beso no es nada comparado con lo que deben hacer cuando están solos

- Ya cállate que no soporto pensar en eso.

- Dime una cosa Neil, en verdad sientes algo por Candy o es solo orgullo que Terry está a su lado y a ti te rechazó. Neil le lanzó una mirada con ganas de estrangularla.

- Ella no puede ser para él, no puedo dejar que sigan juntos. Se dijo.

- Tengo una idea. Dijo Eliza después de un largo silencio en que los dos se sumergieron en sus pensamientos. Claro, si quieres que te ayude

- ¿qué estás pensando? Preguntó Neil

- Primero dime si aceptas o no, si lo haces ya no hay vuelta atrás.

- Está bien.

- ¡ah pero con otra condición!

- ¿cuál?

- Yo tengo que ganar algo

- Lo que sea es tuyo.

- Muy bien, pues manos a la obra. Se levantó rápidamente y se despidió de su hermano. Salió del apartamento y se fue a su casa. ¡ay hermanito eres tan tonto! Se quejó mientras conducía de regreso a su casa. Te ayudaré a separarlos, pero ella… ella no va a ser para ti, ni para nadie más.

A la semana siguiente Candy y Anthony les dieron una alentadora noticia a todos.

- En tres meses exactos la nueva planta comenzará a trabajar. Dijeron frente a los directivos, entre todos se encontraban Terry, Neil, el señor White y el señor Grandchester.

- Para la inauguración es lógico que los directores generales vayan. Dijo Candy.

- Y la encargada de relaciones públicas se encargará de organizar el evento en el que estarán presentes los nuevos socios y algunas autoridades del lugar. Complementó Anthony

- Me parece perfecto. Dijo Richard. Han hecho un gran trabajo

- Gracias licenciado. Dijeron los dos

- Y qué tiene preparado para la celebración.

- Una cena en una de las casas más antiguas de Escocia. Intervino Karen que era la encargada del evento. El primer día será un recorrido por los alrededores y la planta para que los nuevos socios creen una estrecha relación y los trabajadores tengan contacto con los mismos empresarios, la noche siguiente será la cena de inauguración con todo los medios de comunicación presentes. Serán solo los días en los que ustedes estarán allá a menos que quieran quedarse más tiempo claro está. Expuso Karen

- Muy bien, pues sigan trabajando en ello. Se pusieron de pie y comenzaron a salir.

- Estoy muy orgulloso de ti Candy. Le dijo su padre al momento en que la abrazaba

- Gracias papá

- Felicidades Lic. Brower. Estrechó su mano

- Gracias señor White.

- Felicidades Candy, Anthony. Dijo Richard a ambos. Con ustedes al frente ya me dan ganas de retirarme

- No diga eso por favor, que todavía lo necesitamos.

- No lo creo Candy, Terry me ha dicho en que han estado trabajando y para eso no nos necesitaron ni a tu padre ni a mí, sigan así y tal vez esto también termine en tres meses o menos.

- Eso esperamos. Le dijo Candy

- ¿de qué habla? Preguntó Anthony cuando Richard salió

- De nada. Contestó Candy. En ese momento se acercaron Terry y Neil.

- Supongo que también debo felicitarlos. Dijo Neil

- No es necesario. Respondió Candy seria. Karen puedo hablar contigo. Dijo alejándose de los tres

- Deja ya de molestarla Neil. Le dijo Terry.

- ¿por qué? Lo retó

- Porque si no lo haces te las verás conmigo. Amenazó

- No me asustas.

- Entonces deja de temblar. Intervino Anthony burlándose y Terry se rió. Neil empujó a Anthony que le impedía el paso y salió de la sala de juntas. ¿puedo preguntar algo?

- Claro

- ¿qué pasa entre ustedes tres?

- Larga historia

- Tengo todo el tiempo del mundo.

- Acompáñame a mi oficina. Dijo Terry y ambos salieron también.

- Dime Candy. Habló Karen

- Podrías decirme qué es lo que planeas para la inauguración. Preguntó Candy

- Todo lo que les dije. Mira, a unos kilómetros de la nueva planta hay una casa que es muy antigua y que según investigué se pueden hacer reuniones ahí, será una velada inolvidable, créeme. Ya está la reservación del lugar.

- Ya lo creo. Dijo Candy

- Oye Candy, puedo preguntarte algo

- Dime

- Es algo personal.

- Qué pasa

- Cómo es que Terry y tú se casaron, me refiero a cómo surgió todo

- ¿por qué lo preguntas?

- Es que, te seré honesta conozco a Terry desde hace algún tiempo y él no es de los hombres que se casan, bueno es lo que siempre aparentó y mírense.

- Mira Karen, no quiero ser grosera pero creo que eso es algo muy privado y es solo entre Terry y yo, lo único que te puedo decir es que simplemente pasó. Contestó Candy

- Entiendo y disculpa por la intromisión

- No te preocupes. Le sonrió Candy y salió también.

- Neil es un maldito. Gruñó Anthony con los puños cerrados. Por fortuna llegaste a tiempo aquella vez. Dijo después de haber escuchado una de las razones por las cual él, Candy y Neil estaban en una guerra a muerte. Dime algo, no ha intentado nada otra vez

- No, según sé no

- Según sabes, no se supone que la debes proteger

- Anthony, ambos sabemos que Candy es una mujer independiente, que no le gusta sentirse hostigada por nadie, yo solo respeto su manera de ser.

- En eso tienes razón y supongo que es por eso que ustedes se casaron.

- Sí, a lo mejor. Terry tragó saliva. ¿ustedes eran pareja?

- ¿No lo sabías?

- No, el pasado es solo eso, el pasado ¿no?

- Tienes razón

- ¿por qué terminaron? Preguntó Terry

- No lo sé. Dijo Anthony. Ella solo me dijo que ya no podíamos continuar y yo lo acepté. Fue después de que regresara de un viaje de París, después de eso todo cambió. Ambos se quedaron callados pensando cada uno en sus cosas y en la relación que cada quien tenía con Candy. Me voy, tengo mucho que hacer. Dijo poniéndose de píe, cuando llegó a la puerta se giró para ver a Terry. Cuídala mucho Terry. Este solo asintió y vio como Anthony salía.

Candy regresó a su oficina y habló con Susana.

- Licenciada tiene un paquete en su oficina, llegó hace diez minutos

- Gracias Susana, ya es la hora de la comida, ya te puedes ir.

- Sí licenciada. Candy entró a su despacho y Susana salió a comer. Sobre el escritorio Candy se sorprendió al ver un arreglo de flores muy lindo sin duda. Curiosa se acercó y encontró una tarjeta. "para la más hermosa" era lo único que decía. Susana quien trajo… interrumpió sus palabras al ver que ya no había nadie. ¿Quién las mandó? Tal vez Anthony o… no es imposible, él no tendría por qué enviarme flores. Tomó el arreglo y lo puso en una pequeña mesa que había afuera. Que adorne afuera. Pensó.

Volvió a su oficina y se sirvió una taza de café, lo único que la calmaba realmente. Bebió la primera taza y en seguida se sirvió otra, confundida pensaba en quien podría haberle enviado las flores, definitivamente no había sido Terry, Anthony, estaba muy claro que entre ellos ya no podía haber nada.

- ¡Eliza! ¿Qué haces aquí? Preguntó su hermano al verla en la compañía

- vine a comenzar el plan que tenemos. Bueno a decirte que ya lo empecé

- ¿Qué hiciste? preguntó

- ¿Yo? Nada. Se rió. No directamente. Vamos a tu oficina y te explico todo porque me imagino que tienes una. Le dijo burlándose de cómo había sido tratado por Terry.

- por aquí. La condujo hasta el piso en el que trabajaba. Ahora sí. Dime cuál es tu plan. Habló cuando estuvieron solos en la oficina que había sido de su padre y ahora le pertenecía a él.

- separar a Candy y a Terry como quieres. Respondió jugando con los lapiceros sobre el escritorio

-¿Cómo?

- mira, los hombres son muy celosos ¿No? Su hermano asintió. Y a las mujeres les encantan los halagos sin importar de quien vengan

- supongo.

- bueno pues usaremos eso. Mira se supone que hoy alguien le mando flores a tu adorada Candy. Le estarán llegando muy seguido con frases cursis y todo eso y haremos que Terry se entere de esto, desconfiará de ella y como no tienen mucho tiempo juntos no tardaran en separase, los matrimonios jóvenes no duran mucho. Dijo triunfante ante su plan

- estas segura de que eso va a funcionar.

- sí. Claro. Le dio confianza y le sonrió. Ahora veamos, esa es mi parte del trato ahora te toca a ti cumplir tu parte.

- ya sabía que esto no sería gratis. Qué quieres

- trabajar aquí.

-¡Estás loca! Y tú qué sabes hacer.

- te recuerdo que termine la carrera de relaciones públicas, consígueme un puesto ahí

- ese lugar ya está ocupado.

- quien lo tiene. Preguntó

- la sobrina de uno de los socios de la empresa.

- seguro que no puedes hacer nada.

- lo intentaré aunque no te prometo nada. Pero dime. Para qué quieres trabajar si lo tienes todo

- no todo hermanito. No todo. Dijo pensativa

- hoy hablaré con el área de recursos humanos a ver que se puede hacer. Le informó sin darle importancia a las últimas palabras de su hermana.

- está bien. Ahora me voy, tengo cosas que hacer.

- adiós. Se despidieron y Elisa salió de ahí. Tomó el elevador y ahí se encontró a un joven bien parecido. Buenas tardes. Saludó

- buenas tardes señorita Leggan. Respondió al saludo

- ¿me conoce?

.- todos en la empresa la conocemos, usted es la hija de Alan Leggan, un gran hombre sin duda

- Gracias, pero usted quien es

- Me llamo Cole. Le tendió la mano

- Un placer

- Igualmente

- ¿y usted qué hace en la empresa?

- Pues, verá, mi trabajo es similar al del ingeniero Alistear

- ¡ah! Ya veo. Llegaron a otro piso y las puertas se abrieron

- ¡hola Cole! Saludó Karen efusiva como siempre

- Hola Karen, cómo te va

- De maravilla, lo de Escocia me tiene muy emocionada. Comentó Karen. Eliza carraspeó. ¿le duele la garganta? Preguntó sin saber de quien se trataba

- No. Contestó Eliza con enojo

- Karen, ella es la señorita Eliza Leggan

- ¡ah! La hermana de Neil

- Exacto.

- Mucho gusto conocerla. Dijo Karen. Mi nombre es Karen y soy la encargada de relaciones públicas en la empresa. Eliza se puso furiosa.

- Igualmente. Respondió tragándose su orgullo hasta llegar a la planta baja.

- Hasta luego. Dijeron Karen y Cole al unísono.

- Que mujer tan rara. Comentó Karen

- Sí, un poco. Karen enarcó una ceja. Está bien, mucho. Corrigió Cole. Salieron del elevador entre risas y decidieron ir a comer juntos.

En la oficina de Neil, este estaba demasiado nervioso, había recibido una llamada nada buena por parte de su "socio" Harris.

- Algo salió mal en las cuentas. Dijo al teléfono

- ¿Cómo que mal? ¿a qué te refieres?

- Las ganancias no fueron como había calculado y las personas con la firmamos ya quieren su dinero triplicado.

- ¿qué vamos a hacer?

- No sé, no se me ocurre nada, hay un contrato en el que dice que les tienes que dar ese dinero, y no lo ganamos.

- Arréglalo y hazlo ya. Ordenó antes de colgar el teléfono

- Lo que tú digas. Harris sonrió y colgó el teléfono. En verdad eres idiota. Pensó mientras pagaba en una joyería un costoso reloj.

Al día siguiente Neil llamó a su hermana y le dijo que le había conseguido un puesto no tan bueno en la empresa pero ya era algo.

- ¿qué debo hacer?

- Se necesitan asistentes en Relaciones Públicas y yo pedí que te dieran una vacante

- ¡asistente! Debe ser una broma Neil, yo no estoy para que me manden

- Es lo único que pude conseguir, tú decide, lo tomas, o lo dejas

- ¿cuándo tengo que empezar?

- El próximo lunes

- Está bien, allá estaré. Dijo molesta y se escuchó como un cristal se rompía. Dime, qué efecto tuvieron las flores.

- Creo que no le importaron, están afuera de su oficina, parece que son de su secretaria

- Está bien, recibirá más. Nos vemos el lunes. Colgó el teléfono y fue de compras para tener la ropa adecuada para la oficina. Eliza era una chica que sabía vestir y comportarse en las más altas sociedades y como amante de la moda sabía que no vestiría cualquier cosa para estar en la compañía White & Grandchester.

- Terry, puedo hablar contigo. Dijo Karen parada en la puerta

- ¿ahora? Preguntó fastidiado

- Es importante

- Está bien, qué pasa

- Quiero preguntarte porqué Eliza Leggan estará trabajando conmigo

- ¿qué? Preguntó Terry, ajeno a todo. ¿cómo que trabajara contigo? ¿Quién dijo?

- Me llegó una orden que sería mi asistente o algo así, ya sabes que por lo del proyecto de tu esposa yo también tengo mucho trabajo y necesito más que dos manos, pero no sé, no quiero tenerla conmigo

- Ni en la empresa. Susurró Terry. ¿de quién vino la orden?

- De tu padre

- ¿mi padre?

- Me dijeron que él es que ve a quienes se contrata y a quienes no después de pasar por recursos humanos y aceptó que ella entrara.

- Esto es el colmo. Se levantó y comenzó a caminar en dirección a la puerta. Sigue con tu trabajo y yo voy a hablar con él.

- Está bien. Los dos salieron y cada uno tomó rumbos diferentes.

- ¡necesito hablar contigo! Casi gritó al entrar a la oficina de su padre

- ¡Ah sí! Buenos días hijo. Se burló

- No estoy para burlas papá, esto es serio

- Dime. Richard se calmó al ver el tono autoritario de su hijo

- Dime que no es cierto que ahora también Eliza trabajará aquí

- Lo siento hijo, pero es verdad.

- Pero ¿por qué?

- Porque se necesita personal y ella está capacitada y también tiene derecho a trabajar en esta empresa

- Pero papá, con Neil ya es bastante que esté a aquí, si están los dos esto se va a ir abajo

- ¿esto?

- La empresa

- No seas exagerado Terry, ninguno de los dos hará daño.

- Pero papá.

- Sin peros, ya está tomada la decisión y te recuerdo que yo todavía tengo más poder que tú aquí.

- Es tu última palabra

- Sí.

- Está bien señor. Aceptó Terry aun enojado para después salir de la oficina e ir con Karen.

- ¿entonces tengo que trabajar con ella?

- Me temo que si

- No puede ser. Se quejó

- Karen dime una cosa, conoces a Eliza

- De vista solamente

- Y por qué no la quieres si no la has tratado

- Terry, sabes que no presumo de mis virtudes pero cuando conozco a alguien inmediatamente sé cómo es y te puedo decir que ella no es buena.

- No te equivocas Karen, no te equivocas.

Olvidando los problemas, esa noche como todas, Candy y Terry regresaron juntos a su departamento. Terry se quitó el saco y lo dejó sobre la cama de la recamara, estaba demasiad estresado, se quitó la corbata y desabotonó un poco su camisa. Regresó a la sala y vio la hora, faltaban quince minutos para que comenzara el juego de los Nets contra los Lakers y él estaba ansioso por ver el juego, pero Candy se había apoderado del control y estaba viendo una película.

- ¿qué película es? Preguntó sentándose a su lado con intenciones de alguna manera quitarle el control.

- La Propuesta.

- Ah, con Sandra Bullock

- Sí. Dijo ella

- ¿es buena?

- Si, cómica

- ¿ahí acaba? Preguntó minutos después

- No, él tiene que ir a buscarla a Nueva York y decirle que la ama

- Típico. Dijo él con ironía

- Clásico, cursi y romántico. Dijo al momento en que cambiaba de canal y pasaba a uno de deportes, precisamente donde se transmitiría el juego.

- ¿te gusta el baloncesto? Preguntó sorprendido

- Sí, mucho, a ti

- También, el juego de hoy será fenomenal

- Definitivamente, con qué equipo vas. Preguntó

- Los Lakers, y tú

- También.

- Qué pena. Se quejó Terry

- ¿por qué?

- Si apoyabas a los Nets abríamos hecho una apuesta

- Si ganaran los Nets, lo cual dudo y yo los apoyara que me darías

- Eso no pasará, pero… una cena estaría bien

- ¿tan seguro estas que ganaran los Lakers?

- Son el mejor equipo y lo debes saber.

- Mmm, acepto la apuesta, si los Nets ganan gano una cena

- Y si yo gano, lo cual es lógico, qué gano

- No sé, qué quieres

- En un mes habrá un concierto de rock, dos entradas. Negoció Terry

- Hecho. Estrecharon las manos y comenzaron a reír. Te das cuenta que cambié de equipo con tal de apostar. Terry lanzó una carcajada y fue a la cocina.

- ¿palomitas? Ofreció

- Claro. Dijo ella y se levantó por un par de refrescos.

¿quien ganara el partido?


ESPERO LES HAYA GUSTADO ESTE CAPITULO.

GRACIAS A:

ChrisK, hola creo q los tendré que mantener ebrios siempre para q se quieran jaja

Olgaliz, hola si van despacio, pero pronto daran un gran paso, ya verán ;)

Luisa, hola al contrario cn vacaciones espero concetrarme más a las historias

Janet, q bueno q te gustara, un saludo

Rossi White, hola, para eso falta mucho, quien crees q se de cuenta primero?

Talia, hola, gracias espero descansar y actualizar mas seguido

Luna, hola espero q te gustara este capitulo, tengo una duda, eres la misma persona q Luna 2? creo q no, o no sé podrian explicarme por favor para no confundirlas? un saludo

Jennifer Hernández, hola. q bueno q te guste la historia, Karen no será ni buena ni mala eso es seguro

rgrandchester, hola, espero ir haciendo los capitulos mas largos, creo q este ya salio más no lo crees?

bermone, hola solo piensa q ese beso fue para ti y q los q vienen tambien te los da a ti jaja es buena terapia (yo la uso jaja)

Olicandita, hola inspirada y cn tiempo jaja creo q ya tengo la idea mas clara q antes, un saludo

Annie de Madero, hola no adelanto mucho pero habrá un poco de lo que dices y el baboso de Neil va a ir ayudando a q estos dos se quieran mas

Amparo de Grandchester, hola nooo! revive por favor, sino no te enteraras de lo que viene! por favor! te prometí beso y aqui está, un poco forzado, pero bueno al fin beso y docen q a quien le dan pan q llore no? un abrazo

Marycruz, hola, gracias q bueno q te gustara, a ver q tal cn este

Gaby, hola, q bueno q te guste, aqui un poco más y mas largo...creo

Oligranchester, hola! como ya dije Neil en lugar de descomponer va a arreglar la situacion cn sus tonterias y ahora q Eliza ya entró en escena ella tambien va a "meter la pata" como decimos, falla del elevador si fue falla la necesitaba para el beso ;)

Conny de Grandchester, hola gracias por leer de todas formas, secreto eh, gracias :)

Luna 2, hola, como puse antes, estoy confundida, no se si tengo dos tocayas jaja podrian decirme por favor? de lo q me pediste, si puedo enviar el mensaje q le digo? pero si dices q la pag no habre no se si yo pueda, voy a checarlo aunque ahi nunca comento, disculpa :(