- Doce millones, están seguros. Preguntó Neil después de escuchar la oferta.

- Completamente. Respondió uno de ellos

- ¿y cuándo me darían ese dinero? Preguntó de nuevo

- Tan pronto como firmes este papel. Le señaló la carpeta que minutos antes le había dado

- Necesito pensarlo. Les dijo dudoso después de un minuto de silencio.

- Escucha Neil, sabes bien que esto te conviene. Dijo Candy. Sabes perfectamente que esas acciones estarán en buenas manos, sabes bien, a pesar de que nos odies que somos buenos en lo que hacemos y que nadie en estos tiempos estará dispuesto a darte ese dinero de un día para otro.

- Ella tiene razón. Secundó Terry

- ¿por qué les interesa tanto lo que pueda pasarme? Preguntó finalmente

- Porque lo que hiciste, aunque fue fuera de la empresa si la gente se llega a enterar, si nuestros socios lo saben, si la prensa lo sabe nadie dirá que fuiste solo tú, dirán que la compañía White & Grandchester hizo ese fraude y entonces nos meterás en un problema a todos que no se resolverá vendiendo acciones que bajarían demasiado si se crea un lio peor. Aclaró Terry

- Neil, no quieres perder ese dinero. Piensa que si no aceptas vender ahora que tienes la oportunidad, si tus clientes toman represalias, lo cual no están dudando irás a la cárcel y de todas formas tendrás que vender a un precio menor, con eso tendrías que pagar lo que debes, los gastos de un buen abogado y si alcanzas un derecho a fianza o algo así te quedarás sin nada. Continuó Terry

- Lo que debes son ocho millones, menos de lo que esperábamos, así que te quedarían cuatro millones con los que podrás darle una buena vida a tu hermana y a tu madre e invertir de manera correcta ese dinero. Intervino Candy

- Te damos dos semanas para que nos digas si aceptas o no. Ese es el plazo que las personas que se asociaron contigo nos dieron para que les pagues.

- ¿hablaron con ellos? Preguntó extrañado

- Al escuchar tu nombre no dudaron en hacerlo.

- Necesito tiempo. Dijo tomando una fuerte bocanada de aire.

- Dos semanas. Repitió Terry mientras él y Candy se levantaban. Ella caminó adelante y salió antes que Terry, quien al verse justo en la puerta giró…- y otra cosa… deja de enviarle flores a mi esposa. Salió y cerró la puerta.

- ¿crees que acepte? Le preguntó Candy ya en el ascensor.

- Eso espero, no en vano lo confundimos con tantas palabras y amenazas. Se burló Terry.

- En eso tienes razón. ¿sabes? Todo lo que dijimos parecía una buena historia sobre la mafia. Rió Candy

- Cierto, tal vez debamos ser algo parecido en un futuro.

- Claro, llegar e intimidar.

- Con trajes negros, gabardinas y sombreros.

- No olvides las armas escondidas en la ropa. Recordó Candy

- Eso no puede faltar. Terry sonrió y las puertas del ascensor se abrieron para que Candy saliera. Por cierto cuándo me darás las entradas del concierto, es este sábado.

- El día que me pagues la cena que acordamos

- Este viernes, muy bien. Candy salió del elevador y le sonrió a Terry mientras las puertas volvían a cerrarse, dio media vuelta y encontró a su hermana Chloe y a Susana riendo.

- Hola. Saludó lo más natural que pudo. Chloe le sonrió y enarcó una ceja preguntando qué pasaba. ¿qué? Dijo Candy con una inevitable sonrisa

- Creo que… su hermana iba a hablar pero Candy le tapó la boca con la mano.

- Susana la próxima vez pon a mi hermana a colorear cuando venga.

- Si licenciada. Asintió Susana también riendo. Chloe entró a la oficina.- ¿hoy no ha llegado nada- preguntó

- No, ni una sola flor.

- Bien, si llegan ya sabes qué hacer

- Desde luego. Candy le agradeció y entró a la oficina con su hermana.

- ¿qué haces pequeño diablo? Le preguntó

- Nada, pasaba a ver cómo estabas y creo que estas mejor de lo que esperaba. Sonrió de nuevo

- ¿de qué hablas? Preguntó Candy

- Te ves feliz. Le respondió. Y muy sonriente, diferente a otros días… tienes algo raro de hecho

- ¿raro cómo qué?

- No sé, tú dime

- Alucinas cosas no te parece

- ¿aluciné que te venias riendo con Terry? ¿alucine que después de que saliste del ascensor seguías con una sonrisa de oreja a oreja? ¿alucino en este momento que tienes las mejillas rojas? ¿alucino….?

- ¡ya entendí! ¡ya para!

- ¿entonces no alucino? Rio la jovencita. Pero bueno ya me contaras de eso luego. Quiero que me ayudes

- ¿a qué?

- A adelantar el viaje a Lakewood para el aniversario de mamá y papá

- Pero iremos allá en el cumpleaños de mamá

- Si pero eso es como tres semanas después de su aniversario y quiero ir antes de que se vayan a Escocia para ver si puedo convencerlos de no ir

- Mmm, y por qué no quieres ir. Preguntó Candy

- Porque será muy aburrido, yo no quiero ir a Escocia y no poder salir a conocer

- ¿y quién dice que no podrás? Tú y yo podremos salir en los ratos libres. No será mucho lo que haremos allá, solo unos desayunos, un recorrido y la cena. El resto del tiempo podemos hacer lo que queramos… nosotras dos

- Pero tú estarás con Terry y no será lo mismo a ir las dos a ir los tres y que yo haga mal tercio

- Pero de dónde sacas que yo estaré con Terry todo el tiempo. Exclamó la rubia

- ¡ay Candy ya no lo niegues! Si babeas por él. Dijo Chloe cansada de la necedad de su hermana en negar las cosas. Candy no dijo nada quedándose sorprendida por las palabras de su hermana.

El resto de la semana pasó sin ningún problema para Candy o para Terry. Seguían esperando la respuesta de Neil que cada vez estaban más seguros en que aceptaría aunque no sabían cuándo lo haría, pero eso ya no les preocupaba mucho y cada noche podían dormir más tranquilos.

El viernes llegó, el bendito viernes llegó y a las ocho de la noche el edificio comenzó a quedarse vacío.

- ¿lista para irnos? Preguntó Terry en la puerta de la oficina de Candy logrando que ésta se sobresaltara.

- Si ya voy. Dijo tomando su bolso, chaqueta y la cajita que estaba sobre su escritorio para meterlo en su bolso.

- ¿llevas las entradas? Preguntó Terry por tercera o cuarta vez durante el camino al restaurante al que llevaría a Candy a cenar

- ¿llevas suficiente dinero para pagar todo lo que comeré?

- Creo que sí. Sonrió Terry

- Entonces, creo que yo también traigo las entradas.

- Listo, aquí es. Señaló un lujoso restaurante en una de las avenidas principales de la ciudad. Se detuvo en la entrada y un hombre abrió la puerta del copiloto ayudando a bajar a Candy. – gracias- dijo ella. Terry bajó también y le entregó las llaves del coche al encargado. Entraron y Terry dio su nombre al capitán quien los llevó hasta su mesa (la mejor del lugar) mientras les atendían les ofrecieron una copa de vino blanco.

- ¿vienes mucho por aquí? Preguntó Candy dando un trago

- No, no mucho. Negó Terry. Pero sé que es un buen lugar a todas horas.

- ¡hola Terry! Se escuchó la voz de un tipo que se acercaba acompañado de una señorita

- ¡Nicholas! Exclamó Terry con alegría al levantarse y saludar a lo que Candy supuso que era un buen amigo.

- Cuánto tiempo sin verte. Nos preguntábamos qué te había pasado. Dijo Nicholas señalando a la joven que lo acompañaba.

- Hola Rose. La saludó

- Hola Terry. Sonrió la joven dirigiendo la mirada hacia Candy

- Lo siento, les presento a mi esposa, Candy.

- ¿tu esposa eh? Un placer conocerla, hasta que alguien logró meter a este hombre en cintura. Dijo Nicholas

- Encantada. Sonrió la rubia a los dos

- Bueno Terry, los dejamos, nos están esperando.

- Claro. Me dio mucho gusto verte Nicholas. Se despidió Terry

- A mí también, espero que un día de estos podamos reunirnos. Hasta luego. Se despidió de Candy y los dos amigos de Terry desaparecieron.

- Nicholas es un amigo de Archie, lo conocí en una fiesta hace un par de años.

- ¡ah! Y ella es su novia. Preguntó

- ¿Rose? No, ella es su hermana. Terry soltó una risita. Ella fue mi novia por un tiempo

- ¿en serio? Y su hermano te saluda así tan amistosamente. Dijo sorprendida

- Claro, Rose y yo quedamos como amigos

- Si claro. Dijo incrédula. ¿por qué terminaste con ella?

- Ella lo hizo, dijo que buscaba en ella a un apersona que no era y prefirió tener un buen amigo que un mal amante. Nicholas lo supo y me dijo que no me preocupara que su hermana era así. Se encogió de hombros y cambió el tema. Y ya que hablamos de eso, dime… qué tal era tu vida amorosa. Preguntó con una sonrisa de medio lado al tomar un trago de vino

- Pues, no como la tuya. Se encogió de hombros al responder.

- ¡vamos! Seguramente tuviste muchos novios. La animó a contar su historia

- Bueno si hablamos de cantidad. Dijo divertida y Terry se puso serio. No fueron tantos.

- No te creo, dime un nombre.

- Mmm, uno se llamaba Mac, creo que fue el primero aunque no duramos mucho. Recuerdo a Michael en la preparatoria, era un chico muy divertido. -Sonrió Candy al recordar. -Eliza casi me mata por ello

- ¿por qué?

- Porque ella y yo íbamos para nuestra desgracia en la misma preparatoria, creo que a ella le gustaba Michael y cuando se enteró que él y yo éramos novios casi le da un infarto. Terry comenzó a reír. Después, vino Henry, en la universidad pero terminé con él porque le gustaba meterse en peleas y eso. Después vino otro chico pero no fue nada importante y el último fue Anthony. La lista terminó y Terry se terminó su copa

- ¿son todos? Preguntó con sarcasmo

- Los que recuerdo. Bromeó la rubia

- ¡vaya, vaya! Pero con quién me casé

- ¡vamos! Seguramente tú también tienes una lista y más larga que la mía.

- Tienes razón.

- Te escuchó. Fue el turno de Candy de comenzar a beber su copa

- Primero fue Victoria, nada importante quería darle celos a su ex novio y yo la ayudé aunque después ella se tomó muy en serio el noviazgo y terminé con ella. Sophie, era muy linda.- Sonrió.- Camile en la universidad, Jennifer un verano. Terry comenzó a contar con los dedos sin decir nombres. La última fue Anabel el último año de la carrera y después… después vino Francia. Dijo con una enorme sonrisa en el rostro

- ¿Francia eh? Exclamó Candy. En ese momento llegó el camarero para tomar su orden. Pidieron pastas deliciosas, un filete y mariscos acompañados de un buen vino y como no estaban seguros si tendrían espacio para el postre lo dejaron en duda. -¿lo ves? Tu lista es más larga que la mía.- Terry sonrió y no dijo nada más. Aunque en su mente pensaba que cambiaría esa lista por conocer el rostro de la joven en Lyon.

- ¿has estado en Francia alguna vez? Preguntó Terry

- Sí, una, hace unos años

- ¡ah! ¿y qué te pareció?

- Es… hermoso- sonrió también- estuve solo una semana pero fue la mejor semana de mi vida

- ¿en serio? Cuéntame.

- Pues… Cole y yo fuimos a Francia a cerrar un negocio, esto fue antes de que tú llegaras. Y, como teníamos mucho tiempo decidimos conocer Francia. En su rostro se dibujó una sonrisa traviesa. Teníamos tiempo y fuimos a parar a… -llegó el camarero con el primer platillo, las pastas.-fuimos a una ciudad, era el mes de octubre más o menos y una noche fuimos a un bar que estaba de moda según nos dijeron y pasamos un buen rato ahí- la sonrisa seguía en el rostro de Candy y Terry tuvo curiosidad

- ¿tan bien te la pasaste ahí? Preguntó

- Mmm, sí, es que… -no sabía si podía contarle a Terry sobre esa noche, lo conocía y sabía que era capaz de burlarse de ella pero en la charla que tenían se sentía cómoda y por un momento olvido todo el sarcasmo del que era poseedor Terry

- Anda cuéntame. La incitó con una sonrisa

- Te vas a burlar de mí. Negó Candy la petición

- No lo haré, lo prometo. Es más si tú me cuentas yo te contaré algo también.

- No es gran cosa, es solo que esa noche, en ese bar conocí a un chico especial. Fue muy decidido y atrabancado… yo estaba en la barra del bar y él se acercó…conversamos, me invitó un trago y nada… no lo volví a ver- Terry mostró confusión en su cara, era la historia menos detallada que había escuchado pero le hizo recordar toda esa noche y una voz en su interior le dijo "intenta"

- ¿en serio? A mí una chica en Lyon… en un bar…- Candy levantó la mirada esperando que dijera algo más- me dijo que era gay- Terry se rió y ella también lo hizo- fue una noche de brujas – dijo Terry al ver la reacción de ella- aun así le invité unos tragos, estuvimos charlando y cuando ella se iba la besé.

"debe ser una broma de muy mal gusto. De todas las personas que hay en el mundo, de todos los hombres no puede ser él. De todos los bares del mundo no puede ser ese mismo al que yo fui. De todos los besos no puede ser el de él el mejor" Candy no dijo nada y se dedicó a terminar su pasta en silencio sin levantar la mirada del plato y si lo hizo no fue para ver a Terry que también comía sin mirarla.

"es imposible que ella sea esa chica, era rubia, sí, pero hay muchas rubias en el mundo. Venia de América pero es Francia es un país lleno de turistas. Es imposible que hayamos estado en el mismo bar esa noche de octubre. Es imposible que ella me haya dado su… ¡Eso es! Con esa prueba sabré si es ella o no" pensaba Terry mientras terminaba su plato.

Candy levantó la vista y la posó en una mesa cercana a la de ellos. Al ver la escena sonrió.- mira eso- señaló a una pareja de novios. Él estaba con una pequeña cajita roja entre sus manos y ella tenía la mirada fija en la pequeña caja escuchando las palabras de su novio.

Terry también contempló la escena y vio la cara del chico llena de nervios al no saber la respuesta de su novia, hasta que ella comenzó a asentir en repetidas ocasiones con una sonrisa imborrable.

- Creo que aceptó- dijo Terry

- Se ven… enamorados- dijo Candy después de unos segundos- ella tiene algo en la mirada que la hace diferente

- Eso es el amor- suspiró Terry

- Sí- dijo ella agachando la mirada

- Candy, ¿has estado enamorada? Preguntó de pronto

- ¿yo?... pues… no… creo que no-

- ¿nunca te enamoraste de tus novios? Candy negó con la cabeza

- Yo… no sé qué es el amor- se encogió de hombros- mis padres, por ejemplo, ellos se aman pero aunque yo haya visto toda mi vida su amor puedo decirte que no sé lo que es. ¿y tú?

- Tampoco lo sé, supongo que no he conocido a la persona que me ponga la cara de tonto como ese tipo- señaló a los recién comprometidos

- Eres un grosero- sonrió ella- entonces, supongo que no crees en eso del amor a primera vista-

- No, pero en lo que sí creo es en la atracción, puedes ver a una persona y te gustará por su físico aun sin conocerla-

- ¿y si no ves su físico? ¿si no conoces su rostro? Preguntó Candy- olvídalo ya estoy diciendo tonterías

- Entonces es algo más que atracción- respondió pensativo- entonces, supongo que hay algo que… que te une a esa persona- dijo esto y ambos pensaron en el recuerdo que tenían del otro aun sin saberlo. Aunque todo estuviera en frente de ellos, aunque todo indicara que eran ellos los que se conocieron aquella vez se negaban a aceptarlo o a tocar el tema.

- ¿vas a pedir postre? Preguntó Terry para terminar con ese silencio que se había tornado incómodo

- Mmm, creo que sí- llamaron al camarero y Candy pidió su postre mientras Terry solo pidió un café para acompañarla. - ¿cómo conociste a Archie?- preguntó después de probar el pastel que le llevaron

- En Inglaterra, sus padres eran amigos de mi abuelo y cuando yo llegué a vivir allá lo llevaban a mi casa para que comenzara a hacer amigos, de ahí estudiábamos juntos y hasta la fecha él es mi mejor amigo

- Es lindo ¿no? Tener a un buen amigo de toda la vida

- Sí y tú tienes a Albert ¿no? ¿cuánto tiempo llevas de conocerlo?

- ¡ufff! Desde que tengo como ocho años, lo conocí junto con Tom en Lakewood, aunque los dos son mis mejores amigos Albert siempre ha sido como un hermano para mí. En la escuela nos decían que éramos gemelos porque para todos lados estábamos juntos

- ¿lo quieres mucho eh?

- Sí Albert es una gran persona con la que siempre puedo contar ante cualquier problema siempre está ahí cuando lo necesito así como Archie y tú. ¡casi lo olvido! Exclamó tomando su bolso para sacar algo- aquí están las entradas, mañana a las nueve de la noche

- Casi lo olvido yo también- tomó los boletos y los guardo en su saco

- Te diviertes mucho- le deseó Candy

- ¿quieres ir conmigo? Preguntó Terry- no tengo con quien ir

- Por qué no le pides a Archie que te acompañe

- Desde que tiene novia quiere pasar todo el tiempo con ella o hablar de ella y aunque es mi amigo a veces me harta que hable tanto de su novia

- ¡ey! Cuidado porque su novia es mi amiga- le advirtió la rubia

- Entonces me entiendes

- Bueno… si… saldré con ella mañana y seguramente la mayor parte de lo que diga será sobre su novio

- ¿entonces?

- Entonces ¿qué?

- El concierto

- ¡ah! ¡claro! Por qué no- aceptó una nueva cita

El pastel y el café se terminaron. Terry pagó la cuenta y salieron del restaurante para regresar a su casa. Durante el camino escucharon algo de música en la radio y las noticias que no podían faltarle a ninguno de los dos.

Cuando llegaron a su casa no sabían qué hacer, todavía tenían mucha batería como para ir a dormir. Terry prendió la TV y estuvieron cambiando de canales por un rato

- acompáñame, quiero enseñarte algo- dijo Candy tomado un suéter

- ¿A dónde? Preguntó Terry levantándose

- Tú solo ven conmigo- tomó sus llaves y abrió la puerta. Terry la siguió, apagó las luces y caminaron por el largo pasillo hasta llegar a unas escaleras que Candy le indicó que tenían que subir. Sin decir una sola palabra llegaron hasta la azotea del edificio teniendo toda la ciudad iluminada a sus pies

- ¡vaya!- exclamó Terry asombrado

- ¿hermoso no crees?- Terry asintió y caminó por la azotea asomándose a ver la ciudad. Grandes edificios con las luces encendidas. Las calles también alumbradas por el pasar de los autos y las luces públicas. Comercios, casas, todo iluminado como si la ciudad nunca durmiera

- ¿cómo? ¿cómo es que…?

- Cómo llegué aquí- lo interrumpió ella- los fines de semana cuando regreso de ver a mis papás- se encogió de hombros y se apoyó en la pequeña pared sintiendo el aire frio rozar su piel. Terry hizo lo mismo parándose a su lado y estuvieron en silencio por un rato

- Candy… háblame de la vez que fuiste a Francia. Háblame de ese chico- Candy abrió los ojos sin saber por dónde empezar

- Mmm, no sé qué quieres que te diga…

- Cómo era el ambiente… dijo viéndola de perfil

- Era noche de brujas…

- ¿y la gente?...

- Llevaban antifaces que nos daban en la entrada después de tomar un trago como prueba para entrar

- ¿ibas sola?...

- No, Cole estaba ahí… pero se fue con una chica y no lo vi hasta que nos fuimos. Las preguntas y las respuestas salían sin ningún problema

- ¿qué tomaste?

- Whiskey…

- ¿y él?

- También. ¿sabes a donde me llevó? Preguntó ella

- A la parte alta del bar. Respondió él

- El primer brindis que hicimos fue por…

- El destino. En ese momento ya estaban frente a frente a pocos centímetros de distancia. Se miraban fijamente a los ojos sin creer qué era lo que pasaba

- Cuando yo me iba…

- Te di mi pañuelo y tú…

- Mi pendiente-

Terry asintió y sonrió creyendo que estaba imaginando todo, pero al escuchar las palabras de Candy diciendo todo lo que había pasado esa noche ya no había ninguna duda. Candy, su esposa, era la misma mujer de aquel bar años atrás.

¡Era él! ¡Era él! Terry era el hombre que se había acercado a ella esa noche, era a quien había llamado gay con tal de verle una sonrisa en ese rostro cubierto por un antifaz, Terry, su esposo, era el mismo la había besado esa noche de una manera tan especial que le había hecho pasar la mejor noche de su vida"

-eras tú- dijeron al mismo tiempo sonriendo por la sincronía de sus palabras. Sin darse cuenta ya estaban más cerca, sentían la respiración del otro tocando su piel. Sus miradas no se separaban, perdidos en el verde y azul de sus pupilas él tenía sus manos alrededor de ella sintiendo su fina figura entre sus brazos. Ella, con sus manos sobre el pecho de él sentía como respiraba y como su piel a cada segundo más cálida se acercaba más a ella hasta que él con suma delicadeza y cuidado acarició con su mejilla la de ella dándole un beso cerca de sus labios. Un beso con el que ella sonrió y la hizo desear más ese beso que al fin llegó a sus labios liberando ese sentimiento que ambos decían no conocer…


BUENO, PUES... NO TENGO NADA QUE DECIR SOLO QUE ESPERO LES HAYA GUSTADO...

GRACIAS A:

ChrisK, hola con cita y beso como ves? te gustó? espero q si

Olgaliz, hola espero te haya gsutado este capitulo, lo disfurte mucho creo q es mi favorito de todo el fic

Rosi White, hola, qué tal? esperabas esto? Albert ya se dio cuenta y tambien su hermana y... mas personas solo ellos se hacen que no sienten nada =)

luna, hola... beso? concedido aqui otro y mejos no crees?

Amparo de Grandchester, hola si siempre mueres pero revives y eso me pone feliz jaja que tal te gustó? ya llego la cena, el dia suiguiente tambien pasaran cosas y de hecho todo ese fin de semana estara lleno de emociones para estos dos, ya veras

Oligranchester, hola! me gusto eso de la explosion espero sea mas o menos lo que esperabas creo q todo esta marchando bien para estos dos y de Neil descansemos un par de capitulos ya despues hablaremos de los hermanos Leggan que ór desgracia ahi siguen jaja un saludo y muchas gracias por tu apoyo

Taliatitina, hola, comprare mucho cafe para regarselo todos los dias a Elisa jaja a ver si entiende q no la queremos jaja

rgrandchester, hola en el otro capitulo veremos que traen Annie y Archie, espero les agrade la idea del proximo cap un saludo

bermone, hola, yo tambien digo q el amor no es asi porque si... pero cuando digan las palabras magicas sere feliz

GRACIAS POR LEER