SUPLICO NO ME ODIEN POR ESTE CAPÍTULO

La gente comenzó a correr tomando sus cosas y subiendo a sus autos, que, a toda velocidad los sacó de la carretera. Candy y Terry no se quedaron atrás, éste abrió la puerta del copiloto y le dijo a Candy que entrara, así lo hizo y Terry rodeó el auto para entrar en él y desaparecer como los demás.

Por algunos minutos, mientras el peligro pasaba ninguno decía nada, Terry estaba concentrado en el camino y saber cuál era el que los llevaría a casa. Candy, por su parte estaba algo nerviosa, nunca había tenido un problema tan grave como para que la policía llegara y definitivamente esa noche no iba a ser en la que su limpio historial se vería manchado por una carrera clandestina.

Terry manejó y manejó hasta que pudo dar vuelta en un retorno y tomó el camino a casa. Entonces, ya tranquilo bajó un poco los cristales para que entrara el aire fresco. Giró a ver a Candy, quien tenía la mano casi enterrada en la manija de la puerta con la vista fija en el camino, aunque de vez en cuanto miraba por el retrovisor para ver si algo pasaba.

-ya puedes relajarte-dijo él terminando con ese silencio- lo peor ya pasó- Candy lo miró aliviada al escuchar esas palabras- no siempre pasa esto, la mayoría de las veces todo termina de una manera más tranquila

-supongo que estas muy acostumbrado a este tipo de cosas- agregó ella

-un poco…he venido unas cuantas veces

-para que seas el mejor corredor que ese Bob conoce no creo que hayan sido pocas

-en los últimos meses no- dijo haciendo cuentas- no desde que nos casamos

-todo cambió desde entonces ¿no?- dijo Candy viendo todos los cambios que habían sufrido sus vidas. Sus casas, sus amigos, su tiempo libre, todo había sido modificado

-no me arrepiento-dijo él después de ver la expresión de Candy- ha sido lo más loco que alguna vez hubiera hecho- Candy sonrió- ¿tú te arrepientes?- ella negó con la cabeza y le dedicó una sonrisa

El camino de regreso fue tranquilo, rápido y seguro. Llegaron al edificio en que vivían y al entrar al estacionamiento el portero miró extrañado el auto, pero al ver quienes venían en él los dejó entrar. Bajaron del este y tomaron el elevador para subir hasta el piso en donde ellos vivían

-no puedo creer todo lo que hicimos hoy- dijo ella emocionada-y yo que tenía planeado que hoy sería un día tranquilo- Terry rió y después de un rato se fueron a preparar para dormir. Ya acostados siguieron conversando sobre ellos hasta quedarse dormidos.

El domingo, a las once de la mañana el teléfono de la casa sonó. Terry despertó ante el insistente sonido. Con sueño y los ojos entreabiertos fue a la sala a contestar.

-¿diga?- bostezó y se estiró para despertar bien- buen día señora White- se sentó en el sofá- ella sigue dormida, ¿quiere que la llame?- escuchó lo que su suegra decía y respondió- cuando despierte yo le digo. Hasta luego- colgó el teléfono y regresó a la habitación.

Candy había quedado totalmente dormida después de todo ese ajetreado sábado que no había poder humano que la pudiera levantar. Terry se recostó nuevamente junto a ella y volvió aquedarse dormido de perfil para poder verla bien mientras dormía.

Cuarenta minutos más tarde Candy entreabrió los ojos y sonrió ante la vista que tenía. Terry, totalmente dormido con una mano bajo la almohada y la otra sobre la cintura de Candy. Ella no se había percatado de eso y mucho menos que ella también tenía su brazo derecho sobre el cuerpo de Terry. Lo miró por unos segundos y suspiró.

-¿te gusta lo que ves?- preguntó Terry sonriendo aun con los ojos cerrados. Candy se sobresaltó y también sonrió

-no mucho- dijo orgullosa y Terry abrió los ojos de par en par. Se miraron fijamente a los ojos y comenzaron a reír.

-llamó tu mamá- dijo él

-¿a qué hora?- preguntó girando hacia el buró para ver el reloj y al momento de hacerlo estuvo a punto de caer de la cama de no ser porque aún estaba rodeada por el brazo de Terry- cuidado-dijo él atrayéndola al centro de la cama-

-dijo que te esperaban para el almuerzo pero que si no llegabas los alcanzaras en el centro comercial o a la hora de la comida en su casa

-ok, gracias- vio otra vez el reloj ya que por el sobresalto no había visto la hora- te invito a desayunar-

-¿A dónde?

-a un buen lugar que conozco- sonrió y minutos después ya se preparaban para salir y esperar lo que les trajera ese día juntos.

Candy le indicó el camino hasta una cafetería que no estaba tan lejos de su casa. Desayunaron tranquilos entre risas, bromas, anécdotas, besos y chistes que hacían rabiar al otro.

Después del desayuno caminaron un rato hasta llegar a una pequeña plaza donde pasearon un rato y compraron algunas cosas que hacían falta en el supermercado de la acera de enfrente.

Terry tomó el mando del carrito del supermercado y Candy iba tomando las cosas de los estantes llenándolo poco a poco. Se detuvieron en el área de Lácteos peleando por qué yogurt comprar que les gustara a ambos.

-el otro día había de fresas en la nevera y nunca lo probaste- le reprochó Candy

-esa marca no me gustaba- se defendió él- además yo compré de durazno y tampoco comiste

-¡dijiste que era tuyo!- exclamó ella.

-entonces llevamos uno natural y ya- dijo él tomando al fin un bote de yogurt

-pobre de ti si no te lo comes- lo retó ella tomando unos cartones de leche también. Siguieron caminando por esa área cuando una chica rubia seguida de un joven moreno se les acercó

-Licenciada buenas tardes- saludó Susana que había visto a su jefa desde lejos y se acercó a saludar

-hola Susana- respondió Candy

-licenciado buenas tardes- saludó también

-que tal-dijo éste

-¿qué haces por aquí? ¿Vives cerca?-preguntó Candy

-no, yo venía con…-se puso roja y el chico que la acompañaba la tomó de la mano

-Steven Parker-intervino el muchacho saludando a ambos

-un placer conocerlo-dijo Candy

Susana seguía llena de nervios ya que a parte del trabajo nunca había visto a sus jefes en algún lugar público, y se puso más nerviosa al ir acompañada de su novio. Candy comprendió la situación y se despidió pronto alejándose de la pareja.

-¿él es su esposo?- preguntó Steven a Susana cuando estuvieron solos

-sí, el Lic. Grandchester- afirmó ella sonriendo

-¿Por qué sonríes?

-¿viste como peleaban por el yogurt? Nunca los había visto tan…normales- fue la palabra que utilizó- supongo que se aman demasiado…

Nuestra pareja continuó con sus compras y llegaron hasta las cajas, donde pagaron y fueron al auto.

-listo, ¿y ahora a dónde?- preguntó Terry

-tengo una idea. ¿Por qué no me acompañas con mis padres?

-¿en serio?

-si por qué no

-de acuerdo, entonces vamos- arrancó el auto y después de dejar en menos de quince minutos las cosas en su departamento manejaron hasta la casa de la familia White. Candy sacó su llave y entraron a la casa

-¡llegué!- gritó viendo que todo estaba en silencio hasta que escuchó las risas que venían del jardín del interior de la casa- ya los encontré. Ven- le señaló a Terry el camino y éste vio la decoración de la casa. Un ambiente familiar, cálido y lleno de color con fotografías familiares colgadas en las paredes, algunas pinturas y portarretratos sobre algunos muebles.

Llegaron al jardín y encontraron a los tres habitantes de la casa jugando un extraño, e inventado juego por ellos en ese momento. Alice, la madre de Candy vio con sorpresa la llegada de su hija y su esposo… (Aún no se acostumbraba a esa palabra)

-¡Candy! ¡Terry!- exclamó haciendo que Chloe y su esposo se detuvieran del juego- que bueno que llegaron- abrazó a su hija con cariño y saludó también a Terry con familiaridad, después de todo ella estimaba al muchacho.

-invité a Terry a comer- dijo Candy nerviosa como una adolescente que presenta a su novio a sus padres

-¡perfecto!- dijo Alice- ponte cómodo Terry

-gracias señora White

-Terry quedamos en que me llamarías Alice

-¿en serio?- dijo Candy sorprendida- ¿Cuándo pasó eso?

-no importa hija- la ignoró su madre…

Un par de años antes, durante la fiesta en que se habían conocido Candy y Terry y en la que se habían tratado como enemigos a muerte, Terry fue presentado a todos los socios y familiares de la compañía.

-Alice, él es mi hijo, Terrence- lo presentó Richard- Terry, ella es Alice White

-un placer conocerla-dijo con respeto

-que gusto volver a verte- respondió la mujer dándole un abrazo al muchacho que no vio durante tanto tiempo

-Terry te dejo un momento, ahora vuelvo-dijo Richard caminando hacia unos socios

-¿disfrutas la fiesta?- preguntó Alice

-mucho señora-sonrió

-llámame Alice por favor, tus padres y yo nos conocemos desde hace mucho y tenemos mucha confianza que espero tú también me tengas

-gracias…Alice- dijo con trabajo olvidando el protocolo

-así está mejor

Los cinco después de saludarse entraron a la sala, pidieron algo de tomar y conversaron un buen rato con la pareja. Chloe estaba al borde de las risas. "Y decías que no" pensaba mientras veía como se estaban llevando su hermana y Terry

"será posible que después de tanto tiempo sientan algo" se preguntaba el padre de Candy mientras escuchaba a su hija hablar.

El instinto de madre es sorprendente, y Alice no tardó en ver la complicidad de la pareja que conversaba alegremente. "parece que sus abuelos tenían un motivo más fuerte que el dinero" pensó mientras tomaba un poco de limonada.

-Candy ¿me acompañas a la cocina?- dijo su madre después de un rato

-ya voy- dejó su vaso de limonada en la mesa de centro y se levantó para seguirla.

En ese instante el celular de Chloe sonó y nerviosa se retiró de la sala para ir a su cuarto y hablar tranquila con quien fuera que la había llamado.

-dime Terry, ¿te gusta el billar?- preguntó el señor White viéndose solo con su yerno

-si señor-respondió Terry

-acompáñame entonces- se levantaron y lo llevó hasta la biblioteca donde había una enorme mesa de billar en perfectas condiciones para jugar.- se honesto muchacho, ¿cómo te estas llevando con mi hija?- preguntó minutos después de comenzar el juego

-bien…-respondió de inmediato y su suegro lo miró incrédulo- al principio era un suplicio para los dos- se sinceró- pero ahora ya nos conocemos y llevamos la fiesta en paz

-es bueno escuchar eso

-creo que Terry y tú se llevan mejor-dijo Alice a su hija mientras comenzaba a preparar la comida. Candy solo asintió y comenzó a ayudarla.- ¿son amigos?

-sí- meneó un poco la cabeza diciendo entre sí, no y algo parecido

-amigos con derechos o algo parecido que tienen ustedes los jóvenes- sugirió

-tal vez te suene infantil o ridículo pero él y yo somos algo así como… ¿novios?

-¡en verdad!- exclamó sorprendida

-sí, fue idea de él y apenas empezamos así que no sé en que termine esto

-¿lo quieres?-preguntó

-me gusta eso es seguro y quererlo…-respiró profundo y se quedó callada. Su madre sonrió y siguió con la comida- también- dijo Candy en un susurró casi imperceptible

Chloe terminó su llamada y regresó para unirse con su familia cuando notó que la sala estaba vacía y de la cocina comenzaba a notarse un exquisito aroma y no muy lejos de ahí, en la biblioteca las sonoras carcajadas de su padre y cuñado. "¡qué locura!" pensó caminando hacia la cocina cuando timbró el teléfono de la casa y contestó.

-¡ah! Hola Eleanor- saludó-estamos en la casa ¿por?-se paseó por la sala escuchando- ¿Terry? Él está aquí con nosotros, vino con mi hermana…mejor te paso a mi mamá ¿ok?-fue a la cocina y llamó a su madre- mamá, te hablan-señaló el teléfono y su madre lo tomó al salir de la cocina dejando a sus hijas solas que se pusieron a platicar mientras Candy vigilaba la comida (en este fic Candy no es tan mala cocinando) minutos después regresó Alice con una sonrisa

-me parece que la comida aun no es suficiente- dijo al momento de acercarse a la estufa y de comenzar a multiplicar las porciones- Richard y Eleanor vienen a comer hoy con nosotros

-¿qué?- preguntaron las dos jovencitas

-lo que oyeron, así que comiencen a poner la mesa para…siete personas mientras yo preparo todo. Vayan, vayan-las corrió con la mano y ellas obedecieron- y Candy, dile a Terry y que vienen sus padres

-si mamá- asintió está caminando fuera de la cocina detrás de su hermana. Ambas fueron al comedor y comenzaron a sacar todo lo necesario ya que los fines de semana la casa White se quedaba sin servidumbre.- voy a decirle a papá-dijo Candy después de terminar la tarea. Fue a la biblioteca y entró.

Al hacerlo vio a su padre muy entusiasmado jugando billar con Terry, y éste también lo estaba, tenía ya las mangas de la camisa hasta los codos para mayor comodidad y la camisa un poco desabrochada. Se pasó una mano por la frente y se acomodó para tirar. Candy se aclaró la garganta y ambos voltearon a verla

-pasa hija- le extendió una mano y ella se situó a su lado- Terry es un gran jugador me parece que perderé la apuesta

-¿apuesta?- volteó a ver a Terry y este se encogió de hombros

-cinco dólares, no es nada- le dijo su padre y Candy solo sonrió

-mamá me pidió que les dijera que tendremos visitas para comer

-¿Quiénes?- preguntó White

-Richard y Eleanor

-¿mis padres?- preguntó con sorpresa y Candy asintió

-sí, llegan como en media hora-les informó a la hora de salir de la estancia.

Ir a la casa de Candy había sido ya una descabellada idea para Terry, quedarse a comer aún más y saber que sus padres llegarían fue más raro aun. Aunque habían estado ya las dos familias juntas en varias ocasiones en cenas, reuniones, fiestas y demás, nunca había sido extraño, si bien, era incomodo ya que antes él y Candy no se soportaban pero esa situación era muy diferente; estaría con sus padres y los padres de su esposa en una reunión que no era obligatoria.

Como Candy había dicho media hora más tarde, los padres de Terry llegaron a la casa de sus amigos. Los padres de ambos se saludaron como siempre, con gran cariño y familiaridad. Eleanor abrazó a su hijo con cariño reprochándole que en mucho tiempo o había puesto un pie en casa de ellos ni cinco minutos para visitarlos

-he estado ocupado- se excusó

-si claro- dijo su madre "ofendida" y resentida por el abandono

-prometo ir esta semana- dijo besando con cariño la mejilla de su madre- en serio he estado ocupado-le dijo casi al oído

-lo sé hijo- le sonrió y lo abrazó nuevamente.

Cuando ya estaban todos reunidos en la mesa comenzaron una agradable plática. Alice y Eleanor no paraban de hablar entre ellas sobre el tiempo que no se habían visto, que aunque no había sido mucho tenían demasiado que contarse. Por su parte los caballeros que se veían todos los días en la oficina dejaron el trabajo a un lado y llevaron su conversación a algunos recuerdos de su juventud, cuando se reunían para llevar a sus novias a algún lugar romántico. Candy, Chloe y Terry que se habían sentado muy cerca también hicieron su pequeña plática haciéndole preguntas a la hermana de la rubia sobre cierta llamada que la había puesto roja.

-dejen de molestar- dijo enterrando su tenedor en la carne

-solo su nombre- dijo Candy

-¡no!

-¿es guapo?- preguntó de nuevo

-sss…. Cierra la boca

-¿ya te invitó a salir?-preguntó Terry divertido

-si- se le escapó a la chica y cerró los ojos avergonzada

-solo no dejes que se sobrepase contigo-dijo como si fuera un hermano mayor

-no creo que lo haga, pero tendré cuidado-respondió ella

-Candy, Terry, ya que estamos todos juntos y que todos sabemos la verdad, díganme cómo les va en todo-dijo Richard interrumpiendo la charla de todos. Los dos se quedaron un poco sorprendidos aunque ya esperaban la pregunta por parte de alguno de ellos.

-mejor papá- respondió él sincero- ya no hemos intentado matarnos- bromeó y todos rieron

-¿cómo les va en la casa? ¿Necesitan ayuda en algo?-preguntó Eleanor

-gracias, pero todo esté en orden- dijo Candy

-¿ya no duermen juntos?-preguntó Chloe con inocencia a lo que su padre casi escupe el bocado, Eleanor casi tira el tenedor, Richard comenzó a toser y Alice a reír. Candy le dio un pellizco en la pierna a su hermana ya que a ella era a la única a la que le había dicho el trato que tenían sobre la habitación

-no, desde hace mucho, mucho que cada uno tiene su habitación. Acondicionamos el despacho y esa es mi habitación- mintió Terry

-qué curioso, en todo este tiempo creo que ninguno de nosotros ha puesto un pie en su casa- agregó la mamá de Candy y la rubia sintió una pena horrible ya que conocía a su mamá y tenía recuerdos de cada vez que Alice entraba a su habitación, ésta sufría un cambio-

-cuando quieran pueden ir, aunque no tenemos nada que se pueda admirar- dijo Terry controlando la situación- así como George nos entregó el departamento así está, excepto mi habitación -aclaró viendo a Candy que asintió siguiéndole la corriente.

-y sobre el asunto de Neil-preguntó Richard- ¿cómo van con eso?-

-lo más probable es que firme el contrato en menos de dos semanas-respondió Candy

-¿en verdad? ¿Aceptó?-

-aun no, pero está a punto- respondieron seguros

-bueno, bueno, no hablemos de negocios en la mesa y menos en domingo-intervino Alice- serviré el postre- se levantó y Eleanor hizo lo mismo

-te ayudo- las dos fueron a la cocina- parece que si se están llevando mejor, para que vinieran juntos, eso es un gran paso

-sí, y hay algo más- agregó la otra mujer

-¿qué?

-no debería decirlo yo pero…me parece que se están enamorando

-¡vaya! Pero eso es obvio para todos

-y también para ellos. Ya están llevando una relación más formal

-¿en serio? ¿Desde cuándo? ¿Cómo fue?-la llenó de preguntas

-no sé los detalles pero Candy me dijo que son algo así como novios

-¡es increíble!- dijo Eleanor emocionada- parece que sus abuelos tenían razón y son tal para cual

-sí, aún recuerdo aquella vez en que los encontramos juntos y nos dijeron que cuando fueran grandes se iban a casar para ayudar a sus abuelos- sonrió recordando aquella tarde…

La tarde era fresca y relajante y dos travieso niños como siempre corrían por la casa, uno tras del otro, hasta que llegaron al despacho del abuelo de la pequeña rubia. Carl White era un hombre encantador, consentidor con su nieta y muy creativo y divertido

-Vamos a verlo, tiene unos dulces que saben delicioso- dijo Candy con una sonrisa traviesa

-¡Vamos!- dijo él emocionado. Tocaron a la puerta y se escuchó la fuerte voz del señor White

-Hola abue- saludó la niña con una pícara mirada, que rápidamente le indicó a su abuelo que quería algo

-Mi pecosa- la abrazó jugando con sus rizos.- hola Terry- lo saludó chocando las palmas de las manos

-Hola señor-

-¿Qué haces?- pregunto Candy sentándose en las piernas del señor tomando unos papeles que había en el escritorio

-Trabajando- le respondió

-¿En qué?- se interesó el niño

-En un gran negocio que los beneficiará a ustedes

-¿A nosotros?- preguntaron

-Sí, cuando sean mayores lo entenderán, pero tendrán que cooperar, ¿qué dicen?

-Claro, qué tenemos que hacer- dijeron emocionados porque podrían ayudar

-Hablaremos luego sobre eso, solo quería saber si querían ayudar. Y ahora les tengo un regalo

¿Qué es?

-Los caramelos más ricos que puedan imaginar- les dijo sacando de un cajón de su escritorio una caja plateada llena de dulces

Los niños comieron los dulces a gusto en compañía de Carl que quería a ambos demasiado, cuando estuvieron satisfechos los tres, guardó la caja y anotó que tenía que comprar más.

-abue, cuando sea grande quiero ser como tú- dijo la niña acomodando los papeles del escritorio

-serás mejor que yo pequeña-dijo besando su frente con cariño- estudiarás mucho y serás toda una mujer trabajadora, linda, inteligente y exitosa

-y rica- agregó la niña. Su abuelo sonrió-

-¿y tú Terry? ¿Qué quieres hacer cuando seas grande?

-lo mismo que Candy, quiero trabajar como usted, como mi abuelo y como mi papá- respondió seguro

-entonces todo será perfecto, ustedes dos se casaran y llevaran esta empresa hasta la cima-dijo para sí pero los niños lo escucharon

-¿casarnos? ¡Pero somos amigos!

-¡eso no se puede!

-ya, ya, no se enojen, aún no saben de qué hablo, cuando crezcan me entenderán. Después de esto los niños salieron de la biblioteca y fueron al salón de juegos de la casa. Se sentaron en el suelo y se quedaron pensando en lo que había dicho el abuelo.

-¿por qué nos tenemos que casar? Si somos muy chicos para eso- dijo Candy molesta

-no ahora, a lo mejor cuando seamos grandes como nuestros papás- dijo Terry pensativo y los dos se quedaron callados. Minutos después entraron Eleanor y Alice con los niños y al verlos tan callados y quietos se sorprendieron demasiado, ya que esos niños juntos eran una bomba nuclear.

-¿qué hacen?- preguntó una de ellas cuando se sentaban cada una al lado de su hijo

-pensando- dijo Candy

-¡ah! ¿Y se puede saber en qué?

-en el día que nos casemos- respondió la niña

-¡en qué!- exclamaron las dos mujeres

-eso dijo el señor Carl, que Candy y yo algún día nos casaríamos para ayudarlo en algo- respondió Terry- pero no sabemos por qué si nosotros somos amigos .

-sí, yo recuerdo cuando el padre de Richard nos dijo que nuestro hijo aun sin saberlo buscaba a una persona como Candy en las novias que había tenido- agregó Eleanor…

-¡pero qué dices padre!-exclamó Richard

-lo que oyen, a pesar de todo este tiempo Terry sin saberlo, recuerda a su cómplice de juegos

-pero él era un niño muy pequeño, ¿cómo cree que se acordará de ella? Además no estará pensando en casar a nuestro hijo por salvar su empresa-dijo molesta

-no solo es por eso, Carl y yo sabemos que ellos están hechos para estar juntos-

-¿y cómo lo saben?

-he visto a Candy, conozco a mi nieto, y aunque los haya separado cuando eran unos niños ellos esperan encontrarse. Terry me ha descrito a la mujer con la que le gustaría casarse y créanme que es tal cual es la nieta de Carl y él me ha dicho que Candy espera a un hombre como mi nieto

-¡estás alucinando papá! El día que mi hijo o Candy decidan casarse será con la persona que ellos elijan no la que ustedes les impongan, y escúchame, prefiero perder esa empresa a ganarme el odio de mi propio hijo por obligarlo a hacer algo así- sentenció Richard

Después del postre y una larga tarde de charla Richard, Eleanor, Candy y Terry se despidieron del resto de la familia White y cada pareja regresó a su casa

-¡qué día!- exclamó Terry cuando iban rumbo a su casa-

-sí, fue algo raro ¿no?

-¿algo?-

-está bien, muy raro- Llegaron a su casa pasaron el resto de la noche platicando y haciendo algunos planes para la semana.

El lunes todo se calmó un poco, el día trascurrió normal en la oficina y con algunos cambios en sus vidas personales. El martes Candy tuvo una junta con su equipo de trabajo en el proyecto de Escocia mientras Terry resolvía algunos problemas que se le habían presentado en su área de trabajo.

La noche de ese día en la casa de la familia Leggan se libraba una batalla, una lucha de poderes y chantajes.

-¡no puedes vender lo que es nuestro!-se negó Eliza por enésima vez

-¿es la única opción?-preguntó Sara sin hacer caso al berrinche de su hija

-es la mejor, y la más rápida-contestó Neil. Sara lo meditó por varios minutos mientras su hija daba de vueltas por toda la estancia como un león enjaulado llena de rabia. Neil solo esperaba la palabra de su madre para actuar, ya que de los tres ella tenía más derecho.

-tu padre trabajó duro en esa empresa tratando de limpiar el nombre de tu abuelo que se encargó de engañar a sus socios, al parecer no lo logró, pero trabajó siempre, por él, por ustedes, por su familia. Ese trabajo fue su vida entera, ahí tuvo grandes logros pero también muchos problemas que resolvió pero que poco a poco lo fueron acabando- sus ojos se llenaron de lágrimas pero continuó- no quiero que esa empresa acabe también con ustedes, así que hazlo, vende esas acciones, limpia tu nombre, resuelve el lio que hiciste y comenzaremos de nuevo en otra cosa

-¡pero mamá! ¡Cómo puedes decir eso! ¡Esa empresa nos pertenece también! ¡No podemos dejar que de buenas a primeras esos nos quiten lo que es nuestro!

-¡basta Eliza! He dicho que se venden esas acciones y no puedes decir que esa empresa en tuya si no has hecho nada por ella, tienes un empleo ahí sí, pero has hecho nada, ni la milésima parte de lo que hizo tu padre, ni siquiera tu hermano que aunque me duela decirlo cometió una estupidez y tiene que arreglarla.-se levantó de su lugar y mirando la fotografía de su esposo dijo con voz firme- vende todo.

Neil asintió un tanto aliviado y dolido por las palabras de su madre llenas de razón pero no por eso eran menos hirientes. Besó a su madre y se despidió de su hermana que seguía molesta con los brazos cruzados sentada junto a la chimenea.

El miércoles a la una de la tarde Terry salió de su oficina y fue a recoger su reloj que ya estaba arreglado. Llegó al centro comercial y pensó en un detalle para Candy, esa noche le diría algo que cambiaría su vida, para bien, al menos ese era el deseo de él.

Entró a la joyería y le entregaron su reloj.-si llega a tener algún problema puede traerlo nuevamente y la reparación no tendrá costo- dijo el encargado- ¿hay algo más en lo que le pueda ayudar?

-no…sí… si, quisiera ver el brazalete que tienen allá-señaló el mostrador que Candy había estado viendo el sábado anterior

-en seguida- dijo el hombre y fue por la joya- aquí lo tiene oro blanco con…

-me lo llevo- lo interrumpió Terry sin escuchar las características

-está bien- pagó el brazalete y se lo envolvieron para regalo y satisfecho dejó la tienda para regresar a la oficina. Llamó a Fanny, su asistente y le dijo que no regresaría hasta el día siguiente. Colgó y llamó a Candy-¿estás ocupada?

-no mucho, ¿qué pasó?- preguntó

-te invito a fugarte el resto del día de la oficina-dijo divertido

-suena tentadora la oferta-pensó o más bien le puso emoción al momento- está bien

-perfecto, te llamó en cinco minutos y sales, te estaré esperando en el auto

-ok…-dijo con una sonrisa que Terry no pudo ver pero que imaginó.- estoy en el café que está a dos calles pero voy para allá-

Candy no estaba tampoco en la oficina, sino a unas cuadras de ahí tomando un café. Llamó a Susana para decirle lo mismo que Terry a su asistente y comenzó a caminar hacia el edificio.

Terry estaba a una cuadra y otro auto, un auto gris estacionado en la esquina de la calle donde estaba la compañía encendió el motor al ver a una rubia estar a punto de cruzar la calle. Fue algo que hizo sin pensar claramente, solo se le presentó la oportunidad, tenía todo, la herramienta y la rabia contenida desde la noche anterior. Pisó el acelerador a fondo y solo se escuchó como las llantas rechinaban.

Candy cruzó la calle, Terry dobló en la misma y el auto gris arrasó contra el cuerpo de Candy. Solo se escucharon los gritos de algunas personas que iban cerca de la escena. La rubia no tuvo tiempo de hacer nada, solo vio como el auto gris se acercaba con demasiada rapidez hacia ella y sintió un fuerte golpe en el costado derecho arrojándola unos cuantos metros haciendo que al momento de chocar contra el asfalto se golpeara en la cabeza con la placa de un auto mal estacionado.

La gente comenzó a rodear el cuerpo inmóvil de la víctima, algunos comenzaron a llamar una ambulancia, otros solo por saber qué pasaba se acercaban. Terry vio algo extraño desde el lugar donde estaba. Solo un auto gris avanzando de prisa, los gritos de las personas y como se empezaba a formar un circulo alrededor de algo o alguien.

"estoy en el café que está a dos calles" temiendo lo peor detuvo el auto a unos metros de toda la gente, bajó corriendo y empujando a la gente llegó hasta el centro de todo, su todo. -¡Candy!- gritó al momento en que se acercaba y con cuidado giraba a la joven para ver cómo estaba. Tenía el rostro lleno de sangre a causa del golpe que se había dado en la frente contra punta de la placa…


Lo sé...lo sé...merezco un buen regaño pero era justo y necesario...

GRACIAS A:

Tengo seis comentarios que no tienen nombre, aun así les agradezco mucho sus lindas palabras,e esta historia va a seguir auqnue a veces me tarde pero nunca dejaré ningun trabajo incompleto. me alegra que les gustara el capitulo anterior, espero saber qué les pareció éste otro. un saludo chicas aunque no sé su nombre... :(

flor-hola, qué tal? no pasó nada con los policias...la libraron esa noche, a ver qué pasa con este nuevo pequeño gran problema...

Annilina-hola antes que nada me encanta la imagen que tienes...yo conozco a una persona que se parece a él y cada vez que veo la pelicula de Orgullo y Prejuicio me acuerdo... que bueno que te gustara el capitulo, un saludo :)

bermone-hola! gracias por tus palabras, pues no la regó él sino otra pelirroja que me cae mal jaja en Escocia...jeje pronto, pronto...

ChrisK, hola! ñ.ñ aqui otro capi a ver que te parece... a pesar de todo me gustó mucho esta vez... escribirlo fue un reto en verdad...

Yeyaho, hola. no los agarro la policia pero aun asi creo q no me vas a perdonar verdad? espero tu comentario de este capitulo

Oligranchester, hola! ese será el chiste de este fic que cuando sientan en verdad el amor consumen su matrimonio no queremos una Candy resentida o algo por el estilo verdad? gracias por leer te mando un saludo =)

Olgaliz. hola! gracias por comentar que bien que te gustara el anterior cap. un saludo :)

Amparo de Grandchester, hola! un capitulo más espero les haya gustado, (mira que me esforcé mucho eh) qué tal todo?

annie de madero, hola muchas gracias por tu coemntario q bueno q te guste la historia, muchas gracias ;)

Olicandita, hola, me imagine a Terry asi porq yo siempre he querido ir a las carreras pero por una o por otra cosa no se puede asi q aqui cumplí mi sueño jaja

gabyselenator, hola Gaby gracias por tu comentario que bueno q te gustara la emocion del momento...un saludo

Mia Londoño, hola gracias por tu comentario espero no te hayas acabado tus uñas mientras publicaba de nuevo porque se necesitaran para el proximo jaja

Taliatitina, hola que bueno q te gustara el capitulo, a ver qué te parece éste

Wendy, hola, gracias por tu coemntario mejoro gracias a sus comentarios en serio...

rgrandchester, hola, les echaste la sal como decimos jaja pero tenia q pasar como dices no todo puede ser tan lindo ni color de rosa no?

Conny de Grandchester, hola, yo solo decia ¡vaya comentario! porque me gusta leer lo que escribes...=( pero igual me gustó el ultimo aunque fuera cortiti jeje y creo q ya nos cacharon el secreto de la recamara verdad? pero ya ni modo creo q pronto ya no van a necesitar otra cama o tu que opinas?

lachicaderosa, hola, bienvenida a este fic muchas gracias q bueno q te gustara espero sigas por aquí. un saludo y gracias otra vez

rowelorena, hola, gracias por darle la oportunidad a esata historia, bienvenida y espero te siga gustando :)

Jessy White, hola, gracias por tu comentario y por seguir esta historia, el capitulo anterior tambien me gustó mucho más que los demas pero qué tal éste?

alondra, hola, gracias por tus palabras, sguiré escribiendo este fic con mucho animo si me siguen apoyando leyendolo mil gracias

Loca x Terry hola los caps anteriores fueron los mejores y me da gusto ahora a ver qué tal me va con este

¡HASTA EL PRÓXIMO CÁPÍTULO!