Los minutos que siguieron pasaron de la manera más lenta que Terry pudo imaginar; Sentado en el suelo con su esposa en los brazos la llamaba por su nombre pidiéndole que despertara. Con la voz a punto de quebrársele pidió que llamaran una ambulancia.
Víctor White escuchó justo en la ventana de su oficina el escándalo que hacia la gente y cómo minutos después se escuchaba la sirena de una ambulancia. Con extraña curiosidad se levantó de su lugar y se asomó por el cristal.
-¡Terry!- exclamó al verlo subir al vehículo y como este se perdía. Con la mano temblorosa tomó el teléfono y buscó el número de Terry. -Terry ¿Qué pasó? ¿Porque subiste a esa ambulancia?
-Víctor. Candy...
-¿Qué le pasó a mi hija?
-la atropellaron y... Vamos camino al hospital
-¿Ella está bien?
-la están atendiendo. Respondió él a media voz. Terry le dio el nombre del hospital y Víctor después de colgar salió de su oficina llamando a su esposa.
La ambulancia llegó al hospital, los paramédicos bajaron a Candy rápidamente y la ingresaron al hospital donde la comenzaron a atender.
-espere aquí por favor- dijo una enfermera a Terry dejándolo en la Sala de espera.
Eliza bajó del auto temblando, como pudo metió su llave en la cerradura de la casa y con paso tembloroso entró hasta la sala donde estaba su madre revisando unos papeles para, como lo había dicho la noche anterior, comenzar de nuevo.
-¡Eliza!- exclamó viendo la palidez en el rostro de su hija
-mamá yo...yo no quería hacerlo... No quería matarla... Te lo juro...no quería- decía al momento de arrojarse a los brazos de su madre
-pero que estás diciendo- dijo alarmada
-yo no quería hacerle daño...no sé porque lo hice
-Eliza a quien le hiciste daño, dime- pidió su madre tomándola por los hombros
-a Candy- respondió sollozando
-¿Qué...qué hiciste?- preguntó…
Eliza había sido enviada por Karen a una reunión con el editor de un importante periódico de la ciudad que quería entrevistar a los socios mayoritarios de la compañía.
La cita había sido en la mañana y todo salió bien. La entrevista sería una semana antes de que los socios partieran a Escocia.
-está todo arreglado-dijo al teléfono reportándose con su jefa- el reportero vendrá el miércoles de esa semana a las dos de la tarde
-muy bien- dijo Karen revisando unas cosas. A pesar de que Eliza no le agradaba como persona tenía que reconocer que le servía como asistente, pero, aun así tenía algo que le inquietaba- puedes tomarte la hora libre, y regresas después de la comida
-está bien-sonrió Eliza aunque ya había llegado a unas cuantas cuadras de la compañía. Estacionó su auto un momento para llamar a una amiga con la que planeó verse para comer juntas. Cuando colgó el teléfono se quedó con la mirada perdida en la calle, con el pasar de las personas y en especial en el de una mujer rubia que iba caminando por la acera con el teléfono en una mano y un café en la otra- maldita, te saliste con la tuya, y ahora, como siempre lo tienes todo. Siempre has sido un obstáculo para mí. Hasta con mi padre…él siempre hablaba bien de ti cuando llegaba a casa y yo…yo tenía que soportarlo y sentirme lo peor ante tu perfección. Cuando íbamos en la misma escuela era lo mismo, todos hablaban de lo perfecta que eras aun cuando yo era mejor que tú. Y no paraste nunca, te casaste con Terry y estoy segura que sabias que yo lo quería, pero no, tuviste que enredarlo para casarte con él y ahora…ahora nos quitas lo único que nos quedaba para seguir viviendo.- sus ojos se llenaron de lágrimas de ira y resentimiento y en muchas ocasiones estos sentimientos nos llevan a hacer cosas que no queremos o que inconscientemente deseamos. Encendió el auto, pisó el acelerador y arrasó contra Candy que iba cruzando la calle, vio como la rubia no tuvo la oportunidad de reaccionar y se quedó paralizada. Sintió cómo su coche la empujaba con fuerza y estrellaba el cristal. Candy cayó y ella siguió manejando por varios minutos sin saber hacia dónde iría- ¿la habré matado?- se preguntaba mientras aceleraba y tomaba ya un rumbo, hacia su casa donde estaría su mamá.
-¿qué hiciste Eliza?- Sara temblaba de miedo. Su hija, su hija había sido capaz de semejante cosa. Eliza se sentó en un sofá y se tranquilizó un poco y estuvieron en silencio por varios minutos mientras ambas pensaban qué hacer. Entonces, en el rostro de Eliza se dibujó una media sonrisa que daría miedo a cualquiera.
-creerán que fue un accidente-dijo en un susurro- y entonces nada pasará
-llamaré a un abogado-dijo Sara tomando el teléfono
-¡no!-la detuvo- no mamá, no te preocupes, nada pasará-le dio un beso en la mejilla y subió a su habitación.
Sara estaba sumamente nerviosa, salió para ver el auto y vio cómo el cristal estaba estrellado y en la placa había un rastro rojo, sangre seguramente. Llamó a uno de los sirvientes de confianza pidiéndole que limpiara el auto y lo llevara a que le cambiaran el cristal.-cuando regreses guárdalo en el garaje y conserva las llaves, no se las des a nadie, ni a mi hija-ordenó con firme voz
Alice llegó pocos minutos después que su esposo al hospital, lo encontró al lado de Terry que le explicaba lo que había pasado o mejor dicho lo que había visto
-¿cómo está mi hija?-preguntó nerviosa a ambos
-la siguen revisando, se golpeó muy fuerte en la cabeza y el auto la arrojó varios metros-respondió Terry. Dicha esta última palabra se acercó un medico a los tres
-¿cómo está mi esposa?-preguntó Terry
-tiene varias fracturas, su brazo y pierna derechos recibieron el impacto y se fracturó ambos y tiene una profunda herida en la pierna. El golpe en la cabeza la ha mantenido inconsciente y ha perdido algo de sangre
-¿va a estar bien?-preguntó Víctor
-por supuesto que sí, el golpe fue muy duro pero no de gravedad-respondió
-¿hay algo que podamos hacer? Dijo que mi hija perdió sangre
-no se preocupe señora logramos estabilizarla y no será necesario. Tranquilícense- dijo el médico regresando a su labor
Alice se abrazó de su esposo y comenzó a llorar llena de angustia. Víctor la abrazó también y no dijo nada. Terry se fue alejando de ellos y se recargó en una pared lejos de todo, solo deseando que todo eso pasara pronto.
Una hora después Chloe llegó al hospital después de haber sido llamada por su madre. La chica estaba en extremo asustada y decidió llamar a Albert en quien confiaba mucho y sabia del gran cariño que él y su hermana se tenían. Albert la recogió en la escuela y juntos fueron al hospital.
-¡Albert!-dijo el señor White al verlo
-Chloe me llamó y como estaba cerca de su escuela pasé por ella y vinimos juntos
-gracias muchacho-
-¿cómo está Candy?-preguntó y le repitieron las palabras del médico. Hablaron por varios minutos hasta que Albert se acercó a Terry- ¿tú estás bien?- preguntó recargándose junto a él
-sí, solo…preocupado-le respondió
-todo va a estar bien-le dio una palmada en el hombro y Terry asintió resignado y esperó que el doctor volviera a salir. Esto fue una hora después, cuando la situación ya estaba bajo control y trasladarían a Candy a una habitación para mantenerla en observación por un par de días.
-¿podemos pasar a verla?-preguntó Terry
-solo una persona, ahora está sedada y será mejor dejarla descansar-respondió el doctor. Terry asintió y aunque quería ser el primero en entrar a verla- Alice, entra tú- se dirigió a su suegra y ésta agradeciéndole con la mirada entró a ver a su hija.
La noticia corrió rápido por la compañía gracias al noticiero de la tarde que inició el rumor que la hija de la familia White había sufrido un accidente a las afueras de la compañía y fue comprobada cuando un reportero llegó hasta el hospital e investigó lo sucedido.
Con esto, Anthony puso el grito en el cielo y primero llamó a Candy a su celular rogando que contestara.
-¿diga?- contestó Terry que tenía las cosas de Candy a su lado
-¿Terry? ¿Es cierto que Candy…?
-si Anthony, pero ya está mejor
-¿saben quién fue la persona que la atropelló?-preguntó Anthony y Terry no contestó. Había estado tan preocupado por la salud de Candy que no se detuvo a pensar en ello
-no…solo…solo vi un auto gris… Anthony, necesito que me ayudes en eso
-descuida, yo me encargo de eso y Terry, cualquier cosa que le pase a Candy, por favor dímelo
-lo haré. Gracias- dijo antes de colgar.
Anthony colgó y en ese momento entró Stear-es cierto Stear-dijo Anthony antes de cualquier pregunta-pero ya está bien, hablé con Terry, están en el hospital.
-¿fue un accidente?-preguntó Stear
-eso parece aunque…si hubiera sido accidente tal vez el conductor se habría detenido y…huyó.-dijo Anthony marcando el teléfono de un amigo suyo de la Policía. Habló con él varios minutos y quedaron de verse en el hospital donde estaba internada Candy y donde estaba Terry que había visto parte del accidente.
-le diré a Patty, escuchó la noticia y se alteró mucho-dijo Stear
-dile que ya está fuera de peligro, que no se preocupe…por el bien de mi sobrino-le sonrió ya que desde que Patty le había dado la noticia a Stear de su bebé y debido a la gran amistad que éste tenía con Anthony se había convertido en su tío
-eso haré.
Anthony llegó al hospital minutos antes que el detective McGwire. Un tipo alto, joven, de ojos y cabello obscuro.
-Terry-lo llamó Anthony al encontrarlo
-¿qué pasa?-dijo sin ánimos
-te presento al detective McGwire, es mi amigo y nos va a ayudar a descubrir quien hizo todo esto- Terry estrechó la mano del policía sin decir palabra alguna
-¿puedo hacerle unas preguntas?- Terry asintió y respiró profundo-¿usted estaba con su esposa cuando pasó todo?
-no, yo, la iba a encontrar en la entrada del edificio para salir juntos. Cuando la llamé me dijo que estaba a un par de cuadras de la compañía. Cuando yo di la vuelta a la calle ella fue arrojada por un vehículo gris fue lo único que vi, no pude distinguir el modelo ni nada
-está bien. Iré al lugar de los hechos e interrogaré a las personas que pudieron haber visto algo. Mantendré al señor Brower al tanto de todo- Terry asintió y dio media vuelta encontrándose con los padres de Candy que regresaban de la cafetería.
-Terry por qué no entras a verla-sugirió Alice- estoy segura que le hará bien tu presencia
-¿tú crees?
-sí, entra-colocó su mano en el hombro de él y le infundió valor. Terry respiró y comenzó a caminar hasta la puerta de la habitación. Colocó su mano en la perilla y con cuidado la giró.
La habitación era sumamente fría, las paredes blancas y vacías. La cama, donde reposaba Candy entre varios aparatos que seguían su presión, y su respiración. A unos pasos de la cama, pegado a la pared había un sofá y junto a este una silla. Terry la tomó y la puso cerca de la cabecera de la cama. En silencio se sentó y mirando el rostro pálido de su esposa se le llenaron los ojos de lágrimas. Pasó una mano por la herida que tenía en la frente y la otra la entrelazó en la mano de la rubia. –Despierta Candy, no me gusta verte así, quiero ver tus ojos que cada mañana se quejan por la luz que entra por la ventana-decía mientras hacía pequeñas caricias por las mejillas de Candy- quiero ver como arrugas la nariz cada vez que te enojas y esa mueca que haces cuando ríes. Tomó su mano y la besó y así en silencio se quedó durante mucho tiempo, solo viendo la lenta respiración de su esposa.
El resto de la tarde Terry la pasó al lado de Candy sin hacer caso de nadie pidiéndole que comiera algo. Solo en la noche salió para hablar con los papás de Candy que se ponían de acuerdo sobre quien se quedaría esa noche con ella.
-yo me quedaré con ella-intervino Terry-ustedes vayan a descansar
-pero Terry has estado aquí todo el día, debes descansar algo
-ustedes también han estado aquí todo el día. Vayan a su casa y regresan mañana temprano, cuando vengan yo me voy a casa y regreso
-yo me quedo contigo para que no sea tan pesada la noche-dijo Albert
-gracias-dijo Terry. Alice y Víctor lo pensaron por unos segundos
-vendré mañana y tú irás a descansar-dijo Alice dándole un abrazo- gracias por querer así a mi hija-le dijo en voz baja y Terry la abrazó también- tú también Albert, mañana descansarás
-claro que sí, vayan tranquilos-respondió el rubio. Los padres de Candy se fueron dejando solos a Terry y Albert afuera de la habitación- ¿quieres un café? Lo vamos a necesitar-
-te lo agradeceré mucho-dijo Terry
-ahora vuelvo-dijo encaminándose hacia la cafetería. Terry entró nuevamente al lado de Candy y todo estaba igual, Candy seguía dormida. Albert regresó unos minutos después con dos vasos llenos de café caliente y cargado.
-¿podemos hablar?-preguntó en el marco de la puerta. Terry salió y aceptó el café que le ofrecía-supongo que lo tomas cargado-
Terry dio un sorbo-perfecto-dijo tomando una vez más
-cuando Candy y tú decidieron casarse…-comenzó a hablar atrayendo la atención su interlocutor -creí que Candy estaba loca y que lo que iba a hacer era algo parecido a un suicidio o una tortura-Terry sonrió- cuando fue su boda seguía creyéndolo pero cuando la vi la última vez noté algo diferente en su mirada. Ella siempre ha sido una chica feliz, llena de vida pero ese día tenía una cara de chiquilla enamorada que no podía con ella y ahora que te veo quiero saber si tu sientes lo mismo por ella, quiero saber si amas a Candy como ella a ti.
-¿estás seguro que ella me ama?-preguntó después de un largo silencio mientras procesaba lo que había escuchado.
-si no lo estuviera no te lo diría-respondió serio- Terry, Candy es como una hermana para mí, nos conocemos desde hace mucho tiempo y la quiero demasiado y quiero que sea feliz y si esa felicidad está a tu lado no tengo nada más que apoyarlos.- Terry no dijo nada y se quedó meditando todo- voy a la cafetería, ya es la hora de que pasen a revisar a los pacientes y no puede haber más de un visitante con cada uno, entra con ella y ahora vuelvo.
Albert fue al lugar mencionado y se sentó en una de las mesas vacías cuando su teléfono sonó, lo sacó de su bolsillo y al ver el número no pudo evitar sonreír.-hola-saludó-mmm, no muy bien…estoy en el hospital…no, yo estoy bien, Candy, mi mejor amiga tuvo un accidente y estoy aquí con su esposo… ¿a qué debo tu llamada?... ¿vendrás? ¿Cuándo?...es mucho tiempo… ¡son tres semanas! ¿No puedes adelantar tu viaje?...entiendo…en cuanto llegues llámame yo pasaré por ti al aeropuerto…gracias, que pases buenas noches o días no sé- cortó la comunicación y terminó su café.
La noche pasó tranquila para Terry y Albert, uno dentro de la habitación ensimismado en sus pensamientos y el otro dando vueltas por los pasillos para no quedarse dormido. A la mañana, tal como lo había dicho Alice volvió al hospital y despidió a Albert que con los ojos redondos muerto de sueño se fue a su departamento para descansar y regresar por la tarde.
Alice entró a la habitación de Candy y encontró a ambos dormidos, Terry en el sofá y su hija en la cama conectada a varios aparatos. Se acercó a su hija y le dio un beso en la frente. Fue hasta el sofá y despertó a Terry.
-ve a casa y descansa-le dijo una vez que hubo despertado por completo
-regresaré pronto-dijo cuando ya estaba en la puerta. Salió del hospital y tomó un taxi hasta su departamento ya que había dejado el coche que Bob le había prestado frente a la compañía.
Cuando llegó a casa, en el piso se topó con la correspondencia que el portero había dejado la noche anterior pero como no había nadie la deslizó por debajo de la puerta. Levantó los sobres y revisó qué eran las cuentas del mes, sin embrago había otro paquete tamaño carta gureso. Abrió el sobre y sacó la revista en la cual Candy aparecía en la portada. "las mujeres más exitosas de los últimos años" era uno de los titulares. Terry sonrió y hojeó la revista. En el sobre también el resto de fotos impresas.
Preparó café, tomó las fotografías y las llevó hasta la recamara; tomó una ducha y al salir después de haberse vestido se recostó en la cama por media hora en la que no pudo dormir ni un minuto. Solo veía una y otra vez las fotos de Candy donde lucia hermosa y al pensar que estaba en un hospital sintió rabia, miedo e impotencia. "¿qué me hiciste Candice White? ¿Qué me hiciste que me tienes así, como un perfecto idiota?"
Se levantó y fue a la cocina a terminarse el café que había hecho. Dejó el departamento y fue a la compañía por su coche y a cancelar todo lo que tuviera que hacer el resto de la semana. En el camino hasta su piso se encontró con Karen
-hola Terry- saludó ella un poco nerviosa sin saber qué hacer o decir
-hola-dijo sin ánimos
-lamento mucho lo que le está pasando a Candy. Si hay algo en lo que pueda ayudar sabes que aquí estoy-dijo como una amiga que era de Terry
-gracias Karen, ella ya está fuera de peligro, el doctor dice que tiene que reposar y…despertar
-e verdad lo lamento-dijo cuando cada uno tomaba su camino.
Karen fue hasta su oficina y solo vio a su primer asistente.- ¿y Eliza?-preguntó
-no ha llegado licenciada-contestó la mujer-¿quiere que la llame?
-sí, necesito que haga unas cosas-asintió Karen entrando a su oficina.
Eliza se levantó ese día tranquila y serena para afrontar lo que viniera, aunque no tenía miedo ya que estaba segura que nada le pasaría. Se preparó para ir al trabajo y tardó un poco más en llegar al no tener su auto.
-mamá dame las llaves del coche-pidió enojada
-toma un taxi-respondió seria su madre
-no me hagas reír mamá. No me digas que me vas a castigar y me vas a quitar el coche-
-Eliza sabes lo que hiciste y aun así te comportas como si nada hubiera pasado
-te dije que te calmaras ya me informé de todo y Candy está bien, y en unos días saldrá del hospital como si nada
-no te enteraste bien. Uno de sus amigos ya está contactado con la policía-dicho esto Eliza se puso pálida. Sara había hablado la noche anterior con la mamá de Candy y esta le había dicho lo que Anthony había comenzado a hacer-si llegan a saber que fuiste tú, no cuentes conmigo ni con tu hermano para salir de tus problemas-dijo con el corazón roto
-como digas-contestó Eliza llena de rabia. Salió de su casa molesta. Tomó un taxi y llegó hasta la oficina donde todos hablaban sobre el accidente.
Terry hizo una visita exprés a su oficina y salió para el hospital donde Alice, Chloe y sorpresivamente su madre estaban ya ahí.
-¿alguna noticia?-preguntó cuando estuvo al lado de ellas tres
-no, pero el doctor dice que está bien-lo calmó su madre dándole un abrazo.
-¿quieres pasar a verla?-preguntó Chloe
-¿tú ya entraste?-preguntó Terry y ella negó con la cabeza
-vamos a verla-dijo poniendo su mano en el hombro de la chica y juntos entraron de nuevo a la habitación.
Al entrar Chloe se quedó paralizada y dudó un momento, pero Terry prácticamente la empujó y se acercaron a la cama.
-¿va a estar bien verdad?-preguntó con miedo mirando a su cuñado y éste asintió seguro.-Terry, ¿la quieres?
-creo que a ti no puedo engañarte Chloe, si, la quiero como nunca creí querer a alguien-dijo después de unos segundos
-ella también-sonrió y dejó a Terry solo con su hermana.
Minutos después entró una enfermera para hacer una revisión. Terry sentándose en el sofá esperó a que la enfermera terminara con el chequeo.
-¿todo en orden?-preguntó
-perfecto todo, tranquilícese-respondió la enfermera
-¿cuánto tiempo tardará en despertar?
-lo más seguro es que mañana, el sedante que le pusieron es muy fuerte pero debía descansar, eso le hará bien
-gracias-dijo Terry cuando la enfermera salía. Se levantó del sofá y se acercó a Candy. Con cuidado de no lastimarla besó su mejilla y le dio otro fugaz beso en los labios-despierta Candy, despierta. Que no ves que te necesito…que no sabes que me encanta estar contigo…que no sabes que te amo-musitó depositando otro beso en los labios de Candy.
El resto de la tarde pasó relativamente tranquila. Ninguno de los presentes se fue hasta entrada la noche y como la noche anterior Terry persuadió a todos de que él se quedaría el resto de la noche con Candy.
Despidió a todos y regresó a esas cuatro paredes. Se sentó en la silla y en una posición muy incómoda se quedó dormido al lado de ella.
A la mañana siguiente Terry despertó con un tremendo dolor en el cuello. Hizo círculos en el aire hasta que su cuello tronó muy fuerte. Dirigió su mirada a Candy y sonrió lleno de alegría al ver sus ojos verdes mirándolo fijamente.
-¿cómo te sientes?-preguntó acercándose más
-como si me hubiera arrojado a las vías del tren-dijo con la garganta seca-¿qué pasó?-preguntó llevándose una mano a la cabeza
-¿no recuerdas lo que sucedió?-preguntó asustado
-temo que si…pero me gustaría saber otra versión- dijo cerrando los ojos
-te atropellaron y te golpeaste la cabeza muy fuerte, también tu brazo y pierna-
-¿seguro que solo fue un auto? Se sintió más fuerte-bromeó riéndose un poco lo que le costó un dolor en el costado
-sentido del humor intacto-sonrió Terry al escuchar sus palabras- llamaré al doctor para que te revise- Candy movió la cabeza en señal de afirmativa y Terry se levantó cuando la puerta se abrió y el médico entró
-buenos días-saludó viendo despierta a su paciente-¿cómo se siente?-preguntó cuando ya estaba al frente de la cama
-adolorida-respondió Candy
-es normal, el golpe fue duro-dijo comenzando a revisarla-todo en orden. Tal vez tenga fuertes dolores de cabeza en los próximos días per con un analgésico pasará, aunque deberá quedarse unos cuantos días aquí en observación
-si doctor…
-Gordon
-gracias doctor Gordon-sonrió Candy
-dígame algo. ¿Recuerda lo que le pasó?-
-me atropellaron ¿no?-dijo frunciendo el ceño
-si pero, recuerda ese día, lo que hizo
-fue un día normal. Me levanté casi a las seis, mi esposo y yo nos fuimos a la oficina, trabajé…
-todo en orden entonces-dijo el médico-la dejo para que descanse.
Una vez que estuvieron solos Terry interrogó a Candy sobre ese día-¿segura que lo recuerdas todo?
-hice lo que le dije al doctor-respondió Candy
-y del accidente… ¿qué pasó?
-no…no sé bien qué pasó-dijo apretando las manos. Terry le explicó lo que había pasado, él sabía que no estaba en la oficina, le recordó que iban a salir y…-ya recuerdo, yo llamé a Susana para cancelar mis pendientes…crucé la calle…escuché como una mujer gritó y…. cuando me di cuenta un coche venía muy rápido hacia mí y…-sus ojos se llenaron de lágrimas y Terry se acercó a ella tomando su mano y besando su frente.
-todo va a estar bien-le dijo antes de darle un beso en los labios.
Hola chicas! gracias por sus comentarios en el capítulo anterior, espero éste les haya gustado. Les tengo una pregunta y de acuerdo a lo que la mayoria diga se hará: ¿quieren que esta pareja haga un viaje a Lakewood? ¿o nos vamos directo a Escocia? Depende de ustedes.
GRACIAS A:
Tengo dos comentarios anónimos, gracias chicas por sus palabras, espero sigan en esta historia
-ChrisK, hola! ya viste que si fue la mugre Eliza ahora qué le vamos a hacer? un saludo
-loca X Terry, hola, no salió muy lastimada..creo...ahora Terry tendrá que actuar de enfermero, guardaespaldas, empresario, esposo,novio y más.
-lucero, hola, gracias a ti por leer, espero q este capitulo les haya gustado algo...
-Conny de Grandchester, hola, George...jaja si él sabe cosas...y de Anthony aun no sé cómo será su pareja, y espero q no te desagrade que Albert y Karen no tengan nada auqnue si tendran una parejita :) y de Escocia ustedes dicen si nos vamos de tour y pasamos por Lakewood o xviaje directo a Escocia...muchas gracias aunque tampoco nos conozcamos en persona tambien las considero mis amigas y lo q desees me puedes enviar un mensaje. te mando un abrazo =)
-rubi, hola el accidente fue por dos razones de hecho y una es la que todas se imaginan pero vamos poco a poco. Un saludo
-Olgaliz, hola! ya vieron Candy no se rompió mucho...y los recuerdos iran llegando a partir del próximo capitulo. muchas gracias por comentar
-hellen franco, hola, muchas gracias por leer, y las acualizaciones ya me voy a dedicar de lleno a este fic antes de que comiencen mis actividades normales asi que me veran seguido jeje
-luisa, hola, ¿no te gustó Votos de Amor? yo la queria ver y al momento de hacerlo casi me abuchean por el drama q elegí...pero nada de eso pasará al contrario le reacomodaremos los recuerdos a Candy :)
-Amparo de Grandchester, hola! qué tal? espero te haya gustado el capitulo fue casi todo de Terry...aclaro q solo le compró un brazalete, el que le habia gustado en la joyeria.
-annie de madero, hola, Gusana o en este caso Susana ya q se está portando bien no hará nada q los perjudique en ningun momento eso es seguro :)
-Oligranchester, hola, la advertencia fue para darle emocion jaja pero ya ves q no pasó a mayores el incidente, ahora viene la recuperacion...muchas gracias y espero seguir llevando bien el fic.
-bermone, hola como q me late q soy demasiado predecible ya que todas me adivinaron porque el golpe en la cabeza...espero q aun asi les siga gustando
-Wendy, hola gracias a ti por leer a ver q tal este capitulo
-rowelorena, hola, descuida q en mi caso a veces son las dos o las tres y ahi me tienen escribiendo gracias por leer...tan temprano :)
-Rosi White, hola, gracias por leer aun con los problemas tecnologicos, me extraña el cambio tan radical de la pag en ciertas cosas, antes yo lei en el celular y ,e dejaba mandar comentarios y de un dia para otro ya no, pero gracias por leer y creo q fue inesperado todo esto verdad?
-Annilina, hola, un crossover?seria muy raro no? aunque creo q si lo leeria...sugerencias para Eliza..soy toda oidos jaja
-rgrandchester, hola, q si se da cuenta? YA LO DIJO la ama, para esto queria el accidente jaja aunque se escuche cruel pero es para q se unan más en las buenas y en las malas como dicen los votos no?
-wendy, esa pelicula no la he visto...la voy a buscar pero Candy no perdió la memoria sino todo lo contrario :)
-Goshy, hola muchas gracias por tomarte tu tiempo de leer, espero q te vaya bien en todas tus actividades. la verdad es q no quiero comenzar a recibir amenazas de muerte en la pagina y aun no quiero terminar la historia asi que nadie morirá lo prometo y mucho menos Candy o Terry ninguna de nosotras lo soportariamos no crees?
-Paola Cornweel, hola gracias por tus palabras ya vi tu fic y los voy a leer asi q me tendras leyendolo.
HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO
