Hola a todos! Espero que les guste este capi n.n Estoy muy contenta con este nuevo proyecto, lamento no haber publicado antes a pesar de que habia dicho que publicaria enseguida u.u No pude por 1 Problemas de conexion 2 Problemas de salud u.u Hay gente del foro que va a mi cole y son testigos de que estube faltando por ese tema :p :p En fin los dejo
Aclas:
— Narracion.
— Narracion bijuu.
— Pensamientos y conversaciones internas.
— Pensamientos o conversaciones internas de bijuu xd xd xd
Capitulo 2:
— Gaara sensei disculpe que lo moleste pero vengo a dejarle mi reporte— Una gama de rojos y rosas acaparaba el rostro de la kunoichi mientras se acercaba al escritorio de su maestro.
— Gracias — Manifestaba algo avergonzado el kazekage, notándose más que nada en su blanca piel la cual en las mejillas parecían arder en fiebre, ya que en su interior, su bijuu decía toda clase de calamidades…
— Que linda nena, solo la vi una vez cuando era una niña. Pero ahora es toda una yegua, mira esas curvas tan pronunciadas y sus senos aahh… no son muy grandes pero parecen firmes ¡Quiero tocarlos!
— Ya basta— Exigía el pelirrojo llevando su mano a su frente casi como un golpe. Todo debido a la incomodidad que le causaba los comentarios del mapache y es que él jamás tuvo esa clase de pensamientos acerca de su alumna.
— ¿Algo más? Matsuri — Sin despegar su mano de la frente.
Sinceramente Gaara sentía ganas de tener lo mas apartado posible a su alumna, no se sentía preparado en lo absoluto para satisfacer los ridículos deseos de su bestia interna en estos momentos.
— De hecho si…
— Mierda. — Pensaba.
— La verdad es que hace un tiempo he querido retomar… mis entrenamientos con usted ¿Se-seria mucha molestia si le pido que me enseñe de nuevo? — Expresaba tímidamente la kunoichi.
— No, claro que no, y si quieres te enseño algo que no se aprende en el campo de prácticas ggrr — Opinaba Shukaku.
Gaara por fuera giraba su cabeza de un lado a otro tratando de no escuchar las sugerencias de su bijuu.
— ¿Sucede algo? Kazekage sama-
— No, no es nada, de-déjame terminar estas actas, tu reporte y en cuanto termine nos dirigiremos al campo de prácticas. — Dichas las últimas palabras no podía sacarse de la mente la propuesta de Shukaku — Tsk Pervertido — Pensaba.
— Si no le molesta, le puedo ayudar— Proponía inocentemente la castaña, que ignoraba que con su acto de solidaridad echaba más leña al fuego.
— Si — Contestaba Shukaku sin pedir permiso cambiando con Gaara.
— ¿Desde cuándo decides por mi? — Preguntaba furioso.
— Desde que ella se ofreció a ayudar.
Matsuri a todo esto se limitaba a darle una cálida sonrisa como agradecimiento, pues todo lo que hacía era por un profundo respeto, admiración y algo más hacia su sensei.
— ¿Por qué me sonríe así? Eso me hace sentir más culpable.
Poco a poco y casi sin que se den cuenta, sumidos en el abundante papeleo, el kazekage y Matsuri terminaron por fin con todo ese que hacer administrativo.
— Este es el último — Le decía la joven alcanzándole su reporte de manera temblorosa exaltada y sus mejillas ardiendo a más no poder.
— ¿Por qué demonios tiembla? ¿Piensa que puedo llegar a hacerle daño? — Gaara no comprendía nada sobre el extraño comportamiento de Matsuri.
— Mhh Se nota que no sabes leer el corazón de una mujer, aunque yo con solo leer su mirada me doy cuenta…
— ¿A qué te refieres?-
— Olvídalo. Si no puedes darte cuenta por ti mismo te jodes. ¿Por qué no te duermes, descansas y me dejas unas horas con tu alumnita? Le voy a sacar esa timidez que la hace ver tan linda jejeje.
Justo cuando Shukaku estaba molestando a Gaara con esas palabras éste tenía la vista fija a los ojos de la castaña y no pudo evitar ponerse rojo y desviar a un costado su mirada aguamarina.
— Bueno, eso es todo por hoy. Es mejor ir al campo de prácticas antes de caiga la noche — Manifestaba con tono sosegado el kazekage.
— Ara. Hablas más cuando se trata de dialogar con ella. — Opinaba Shukaku.
— Si, es cierto. — Reía nerviosa Matsuri.
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Al salir de la oficina ambos shinobi pasaron por el largo corredor, al hacia el final con una curva "L" pero antes de doblar se hallaba la oficina de la hermana mayor del kazekage que justo salía con su prometido muy agarrados de la mano entre suspiros besos y arrumacos.
Tanto Gaara como Matsuri se sintieron algo incómodos con la escena que presenciaban ya que ellos caminaban juntos y se les cruzaban imágenes fugaces como esa por la mente, Gaara por las sugerencias de Shukaku y Matsuri, por…
— Bueno, sigamos — Acotaba nervioso el pelirrojo.
Matsuri asentía y lo seguía, esta vez caminando detrás de él. Al llegar al ascensor que comunicaba a los demás pisos, Gaara hiso un movimiento con su brazo dándole paso como todo un caballero primero a las damas.
— Que amable… — Pensaba Matsuri al entrar mientras que…
— Que buena idea tuviste mocoso, así puedo ver su trasero. — Opinaba divertido Shukaku a lo que Gaara se ponía rojo pero esta vez de rabia, no soportaba mas las ocurrencias de su bestia, pero el tiempo se le iba de las manos, le quedaba solamente unos treinta minutos para cumplir con los deseos de Shukaku…
Definitivamente su bijuu era asquerosamente pervertido, no estaba para nada de acuerdo en espiar de esa manera tan deshonrosa a Matsuri, pero aunque trataba y trataba la voluntad de su bijuu se imponía una vez mas y todo por dejar una porción de chacra de la bestia libre, no tenía la suficiente fuerza como para controlar a este, debía admitir que en eso envidiaba a Naruto.
— Ahora bajemos por el asensua-digo por el ascensor —Decía girando su cabeza y mas que nervioso, avergonzado.
— Epa epa Eso no lo dije yo ¿Qué pasa? ¿Ahora se te alborotan a ti las hormonas? ¡Jajaja! — La burlona y estruendosa carcajada de Shukaku era insoportable para el pelirrojo pero gracias a eso se despertó de la tremenda estupidez que iba a cometer ¿Por qué dijo eso? Él no se comportaba de esa manera.
No se atrevía a ver a Matsuri a la cara, los números del ascensor bajaban rápidamente pero el embarazoso silencio entre ambos era inaguantable.
Matsuri tenía sospechas por el comportamiento de su sensei ¿Acaso estaba muy exhausto y por eso su conducta? Doblaba su dedo índice y lo mordía, deseaba preguntarle, pero tenía miedo de su reacción. Nunca había hablado con él en estos cuatro años, solo como alumno y maestro hablaron lo estrictamente necesario, él por reservado y ella por tímida. Pero ahora ella tomaba valor para preguntarle y de paso conocerlo a mas profundidad, le tenía un profundo respeto y admiración y aunque sabía que no podían pasar más del trato alumna-profesor hubiese deseado ser su amiga.
— Gaa-Gaa-
Cuando por fin se había decidido a hablarle el ascensor ya se había abierto y su sensei ya estaba fuera saliendo de la torre. Matsuri con un distraído "espere" lo siguió.
— Dobe, ella quería decirte algo.
— Lo sé pero no quiero escucharla — Le contestaba a Shukaku.
— Tengo miedo. Miedo de lo que me pueda decir.
Ya en el lugar donde ambos solían entrenar, Yermo arena ardiente…
— Gaara sensei etto… ¿Qué haremos hoy para empezar?
— El amor…
— Urusai.
— Empezaremos con taijutsu, quiero que me ataques como si quisieras matarme, solo usando tus puños y piernas.
— Wakarimashita.
Los movimientos de Matsuri sorprendieron al kazekage de singular color de pelo, la chica era más veloz y sus patadas y golpes más precisos llegando a rozar de vez en cuando al joven líder de Suna. Al tener una pequeña calza bajo su corta mini falda a la castaña le importaba muy poco su delicado comportamiento que usualmente tenía para sorpresa de Gaara y para deleite de Shukaku. En esos momentos estaba enfocada en demostrarle a su profesor todo lo que podía llegar a hacer.
— Tus patadas son fuertes, pero veamos si puedes contra esto — En un movimiento Gaara había atrapado a su alumna tomándola de un brazo y doblándolo hacia la tierna espalda de la kunoichi y al mismo tiempo con su propio brazo encadenó la otra extremidad de la castaña— Ahora trata de liberarte.
— Ok — Se limitaba a decir la pequeña.
El sudor comenzaba a recorrer el cuerpo de la joven debido a su inútil intento por zafarse del agarre de su captor, obviamente la fuerza de su maestro era mucho mayor, pero no quería rendirse, sabía que sus brazos eran inútiles por lo que trataba de darle una patada en las piernas a su maestro para que pierda el equilibrio y así llegar a soltarse pero…
— Un pequeño detalle… — Gaara dejaba soltar una porción de arena de su jícaro para aprisionar las piernas de la kunoichi.
— No es justo — Pensaba en voz alta Matsuri que se dio cuenta luego y se sonrojo de vergüenza.
— Un nukenin no te va a hacer las cosas justas — Susurraba lascivo al oído de la chica.
Ésta dio un suspiro de placer como si adorara que le hablara de esa manera, aunque haya sido la primera y tal vez única ocasión que le hable en ese tono.
— ¿Qué estoy haciendo?
— La estas seduciendo, y a horario, si te acuestas con ella ahora cerraremos trato. — Decía su bestia interna relamiéndose de gusto.
Matsuri, que observaba distraído y algo atónito al kazekage aprovechó y le dio una fuerte patada forzando el agarre de la mano de arena, pero resbala torpemente y ambos al perder la armonía caen uno encima del otro, Gaara arriba de Matsuri.
El corazón de ambos latía desbocado y desesperado
La distancia entre uno y otro era muy reducida, tanto que podían sentir la respiración agitada de ambos.
Ni el calor ni el cansancio ni nada que fuera impedimento para ellos importaba en ese momento, parecía que solo estaban enfrascados en la mirada del otro y en la expresión que podían demostrar.
Gaara que estaba arriba de Matsuri con los brazos semi flexionados para no caer con todo su peso sobre la pequeña kunoichi, fue acortando la distancia atrevidamente como si se tratase de un león a punto de devorar a una frágil gacela…
— Gaa-Gaara-sensei… — Se oyó la última palabra como un suspiro.
Shukaku sonreía malvado ante la escena que vivía en cuerpo gracias a estar unido a Gaara desde que éste era un embrión, sin pensarlo salieron las cosas provechosas para él, Gaara se estaba dejando llevar por sus propios instintos de hombre los cuales estaban dormidos con Shukaku y que ahora eran liberados.
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— ¿Cómo diablos vas a permitir eso? ¿Acaso no pensaste que se pueden salir las cosas de control-jian?— Se oía un fuerte golpazo en el escritorio de Kankuro.
— Tranquilo tranquilo ¿Qué cosa podría salir mal? No es mucho chacra el que se libero. —Trataba de calmarlo Naruto.
— Él no tiene sellos ni personas que puedan restringir el chacra de Gaara, solo puedo confiar en la fuerza de convencimiento y voluntad que le ponga Gaara.
Naruto comenzó a sudar al recordar como se salía de control Gaara en el entrenamiento de Naruto, definitivamente Shukaku era muy molesto, pesado por así decirlo y Gaara no tenía buena relación lo que no ayudaba nada.
— Bueno, pero por eso te lo comento a ti y además si le decimos a Temari tamb—
— ¡NI SE TE OCURRA DECIRLE-JIAN!— Gritaba Kankuro — Si se entera que andas pervirtiendo a su hermano menor junto con ese mapache parlanchín te cortará la cabeza con su abanico y antes de caiga al suelo partirá tu cuerpo en cien partes y luego las echara al fuego, así que si quieres seguir vivo, NO LE DIGAS A TEMARI.
— ¿Decirme que? — Decía al entrar por la puerta la rubia.
— Ay carajo…
Continuará.
Sé que por ahí a algunos le parecerá medio chafa cortar la escena entre Gaara y Matsu justo en el momento más candente, otros me estarán puteando en varios idiomas XD XD XD Pero la cosa es así :p. Es para no volcar todo lo mejor en un solo capi XD
Espero que les haya agradado cualquier comentario no está demás así que si lo desean pueden hacerlo :D
Una pequeña aclaración sobre el "Jian" de Kankuro si lo escuchan en la serie es un típico sufijo de él como el datebayyo de Naruto o kore de Konohamaru ^^ Les comento a los que no sabían así no creen que lo escribí mal :p
