La celebración en la sala de juntas se prolongó unas cuantas horas en las que Karen, Anthony, Stear, Patty y otros amigos de la pareja se unieron para brindar por ellos y después de un considerable tiempo cada persona regresó al lugar que le correspondía. Solo Candy y Terry se quedaron en ese mismo lugar donde meses atrás con el peor humor del mundo habían comenzado su matrimonio como un negocio mas y, sin duda, ese había sido el mejor que pudieron haber hecho en sus vidas.
-Terry, ¿dijimos que iríamos a Escocia?- preguntó Candy cuando se sentaba al lado de él y recapitulaba todo
-mmm…-Terry entrecerró los ojos e intentó recordar-puede ser que por la emoción hayamos dicho que si
-si, creo que si-sonrió ella quedándose en silencio por un minuto-en ese caso tendremos que ir en los próximos días para buscar una buena casa
-un auto-agregó él enumerando con los dedos
-y un perro-bromeó Candy
-¿Un perro? Claro porqué no sonrió con una idea en la mente
Terry giró su silla para quedar frente a Candy y tomó su mano esbozando una sonrisa. -¿Cómo es la boda de tus sueños?-preguntó
-contigo a mi lado frente a todo el mundo para que sepan cuanto te quiero-le respondió acompañado de una caricia en la mejilla
-entonces será la mejor boda del mundo-besó sus labios con ternura y salieron de la sala de juntas hablando sobre una reunión para volver a anunciar su matrimonio con todos sus amigos presentes y comenzar a preparar todo para la boda que tendría lugar nueve meses después, el suficiente para preparar todo como era debido. El vestido de ella, el banquete, la ceremonia y el lugar.
-¿Qué te parece el Plaza?-dijo él mientras subían por el ascensor
-¡El Plaza! ¿Hablas en serio?-exclamó ella emocionada-costará mucho trabajo encontrar una fecha disponible ahí
-podemos hacerlo, solo dime si te gustaría-sonrió Terry
-me encantaría, no sabes cuánto
-entonces dame un tiempo mientras veo eso-dijo Terry
-creí que los arreglos de la boda los hace la novia-dijo enarcando una ceja
-en relaciones normales sí-respondió acariciando su mejilla-pero si quieres hacerlo todo tú está bien-le respondió encogiéndose de hombros
-¡No! Me volvería loca. Además no es solo mi boda, es de los dos-respondió ella dándole un fugaz beso al momento en que llegaban al piso de Candy y las puertas se abrían.
Ya cada uno en su oficina llamó a sus amigos. Albert, Annie y Archie. A cada uno le contaron que después de mucho tiempo habían decidido casarse por la parte religiosa. Annie se emocionó en exceso y comenzó a recitar toda una lista de deberes por parte de la novia y la dama de honor la cual sería ella a petición de Candy. Archie felicitó a su amigo y aunque le extrañó todo el tiempo transcurrido entre una boda y otra prometió estar ahí ese día. Por su parte la llamada con Albert duró más, ya que Candy le contó TODO lo que había ocurrido.
-¡Está loca!- agregó Albert después de escuchar todas las estupideces de Elisa
-¿apenas te das cuenta?-preguntó ella ya mas relajada con el tema
-no, ya lo sabía, pero no está de más decirlo ¿no crees?-bromeó al otro lado del teléfono-lo bueno de todo esto es que ya no te molestará más o a alguien de tu familia, ahora por lo único que debes preocuparte es por tu boda-dijo con tranquila voz
-mi boda-dijo ella en voz baja esbozando una sonrisa franca acompañada de una mirada llena de ilusión-te juro que nunca creí que pudiera pasar esto, pero estoy tan feliz
-me alegro por ti Candy, debes ser muy feliz de ahora en adelante
-tú también Albert, recuerda que es nuestra meta, ser felices-agregó ella recordándole cierta promesa que en los años de escuela habían hecho-por cierto quería preguntarte algo…
-¿sobre qué?
-sobre Karen Claise, ¿qué hay entre ustedes dos?-preguntó sin más ni más
-bueno…pues… nos estamos conociendo… somos amigos… por ahora-dijo después de una breve pausa
-hacen bonita pareja, espero verlos juntos en mi fiesta de compromiso
-yo también lo espero-sonrió Albert armando un plan de conquista ya que se sentía verdaderamente atraído hacia Karen.
Aquella noche Albert llamó a Karen para salir a tomar algo solos, ya que las veces que se habían visto había sido con compañía y aunque esas salidas habían sido muy agradables necesitaban cierto espacio para conocerse como ellos querían.
Los padres de Candy y Terry ese día se reunieron en casa de los Grandchester como hacía mucho tiempo no lo hacían y comenzaron a recordar todos los años que llevaban de amistad; cómo se habían conocido, cómo Richard había ayudado al papá de Candy a conquistar a Alice, y cómo Eleanor la animaba para que lo aceptara y viceversa respecto a Richard. El día de la boda de cada pareja, cuando se dijeron que ellas estaban embarazadas con unos cuantos meses de diferencia y cómo en enero había nacido Terry, y cuatro meses después Candy había llegado al mundo y desde entonces esos dos pequeños se habían hecho inseparables.
-¿creen que si Terry no se hubiera ido ellos estarían ahora juntos?-comentó uno de ellos
-sin duda, aunque todo habría sido muy diferente, pero el resultado habría sido el mismo-respondió otro y todos sonrieron estando de acuerdo.
Un mes después en esa misma casa se celebraba una reunión en la que estaban las personas más queridas por Terry y Candy. Era una reunión elegante, discreta y muy amena. La pareja no se despegó casi para nada, fueron felicitados por todos sus invitados que no paraban de decir que se veían muy enamorados y ellos no hacían otra cosa más que decir que lo estaban.
Esa noche estuvo llena de noticias, algunas esperadas y otras en lo absoluto. Annie y Archie llegaron juntos como lo venían haciendo desde hacía varios meses.
-hay algo que tengo que decirte Candy-aprovechó un momento en que tenía toda la atención de su amiga
-¿qué pasa? Estás muy nerviosa-dijo Candy tomando las manos temblorosas de Annie
-¡Archie y yo viviremos juntos!-le dijo más emocionada que cuando había conocido a su celebridad favorita
-¡en serio! ¡Vaya! ¡Ustedes van más que en serio! Me alegro por ti, aunque te advierto que no será fácil eh-habló la voz de la experiencia
-lo sé, pero lo quiero demasiado y creo que eso será el pilar de todo. Además te tengo a ti para que me aconsejes-bromeó Annie y ambas rieron.
Más invitados fueron llegando y entre ellos Albert llegó acompañado de dos señoritas, su hermana Rosemary que nuevamente regresaba al país para tomar un respiro y regresar a su vida de viaje que amaba y Karen como su novia desde una semana atrás.
-¡Albert!-exclamó Candy al verlo y, junto con Terry se acercó a saludarlo
-hola Candy-la abrazó con cariño y le sonrió llevando una discreta mirada a Karen
-lo hiciste-le dijo al oído para después saludar a Karen y Rosemary. Con ellos la conversación fue larga y tendida entre risas y bromas y uno que otro plan a futuro.
-¿Anthony vino?- preguntó Albert después de algunos minutos
-lo invité pero aun no llega-respondió Candy y cinco minutos después Terry señalaba la puerta y entraba el mismo Anthony acompañado de Ray quien era invitada doble, por parte de su padre quien venía detrás y Anthony. Saludaron a todos y se unieron a lo que era ya una fiesta.
-¿ya hablaste con su padre?-le preguntó Albert mientras le daba un trago a su bebida al cabo de una hora en la que ambos pudieron conversar a solas ya que Ray y Karen habían hecho amistad en poco tiempo y ahora eran inseparables.
-eso quisiera pero ese hombre es tan…-bufó y luego sonrió-le da vueltas al asunto
-entiéndelo, Ray es su única hija y estuvo separado de ella mucho tiempo
-sí, lo sé, pero algún día-dijo él como si hablara de una profecía. En ese momento Ray se acercaba a ambos con una enorme sonrisa
-Albert te tengo una noticia-dijo emocionada
-¡te sacaste la lotería y me darás la mitad!-bromeó él y sus interlocutores rieron de buena gana
-casi es así de buena, pero no-dijo tomando la mano de Anthony
-ah, ya sé de qué se trata-dijo viendo el gesto
-tampoco, además esto ya no es noticia-dijo elevando su mano y la de Anthony
-¿entonces cuál es?-
-mi mamá vendrá en una semana, quiere vernos a mi papá y a mí, dice que me extraña y que le gustaría conocer de nueva cuenta el país
-¡vaya que buena noticia! La debes echar de menos tú también
-demasiado, pero ¿saben? Tengo la tonta esperanza que ella y mi padre puedan comenzar de nuevo-dijo encogiéndose de hombros-¿no es tonto?
-para nada, todo puede pasar…-respondió Albert llevando una discreta mirada a Candy y Terry. En definitiva, todo puede pasar.
La fiesta terminó y con cansancio al extremo Terry y Candy llegaron a su apartamento, donde ya acostados en la cama siguieron conversando.
-ahora si ya falta menos para nuestra boda-dijo Candy
-ocho meses, son una eternidad-se quejó él acerándola a su cuerpo
-no es tanto-dijo ella con ironía-cuando te des cuenta faltaran pocas horas o minutos
-tienes razón-respondió besándola-recuerda que tenemos que hacer un viaje a Escocia antes de la boda. Podemos ir en un par de meses y comenzar a buscar nuestra casa
-nuestra casa-repitió ella-me encanta esa frase-dijo regresando el beso…
Así lo hicieron, dos meses después se desaparecieron por completo de la oficina, tomaron sus maletas y abordaron el primer avión que había con rumbo al lugar que sería por mucho tiempo su hogar. Cuando llegaron se hospedaron en el mismo lugar que meses atrás, visitaron algunos nuevos lugares y su búsqueda comenzó.
Con ayuda de un agente de bienes raíces recorrieron prácticamente toda Escocia, eliminaron de la lista varias casas que no cumplían con lo que ellos querían hasta que después de un día entero de búsqueda, a la mañana siguiente encontraron la casa perfecta para ellos.
Una Planta baja donde había una sala de buen tamaño con una bella chimenea para el invierno, el comedor y la cocina apenas separados por una media pared, un estudio que conectaba a una parte del jardín que se encontraba en la parte trasera. La planta alta era un pasillo en el que se encontraban cuatro habitaciones, la principal que era la más grande y las otras tres del mismo tamaño; al final del pasillo unos cuantos escalones que llevaban al ático.
Todo el lugar estaba lleno de luz, por fuera la casa estaba rodeada por una gran reja de metal con un peculiar diseño. En el jardín ya había un árbol de buen tamaño que a Candy le recordó su infancia
-creo que esta es-dijo Terry cerrando la puerta principal
-sí, es esta-respondió emocionada-¿firmamos?
-cuando tú quieras-
Esa misma tarde comenzaron a ver todo lo del papeleo y a ver la manera en amueblar todo el lugar y finalmente después de una larga semana de trabajo, ya que hay que mencionar que también tuvieron que ir a la planta para hacer un plan de trabajo que les funcionara a ellos regresaron a América donde siguieron trabajando y tachando los días en el calendario para la llegada de su boda…
Una de aquellas tardes en las que el trabajo se apodera de las personas Candy y Patty estaban en la oficina de esta ultima verificando algunas cosas respecto a su área de trabajo, todo iba de maravilla por así decirlo hasta que Patty dejó salir un grito de dolor que sobresaltó a Candy hasta dejarla pálida
-¿qué tienes Patty?-preguntó levantándose de su silla
-ahí viene-respondió respirando de una manera especial
-¿quién viene?-preguntó Candy sin entender
-el bebé-volvió a responder haciendo una mueca de dolor
-¡ay no!-dijo nerviosa-¿qué…qué hago?-
-llama a…-otra contracción-Stear-dijo enterrando las uñas en los codos de su silla. Candy tomó el teléfono más nerviosa que nunca
-Stear ven rápido…es Patty…el bebé…ya va a nacer… ¡corre!-gritó por el auricular y Como por arte de magia, minutos o tal vez segundos después Stear estaba ya al lado de Patty y le decía cosas que Candy no comprendió. Stear tomó el teléfono y llamó al médico de Patty para minutos después salir con sumo cuidado del edificio. Candy llamó a Terry y le dijo que iría con la pareja ya que Patricia se había adueñado de la mano de la rubia y a cada contracción la apretaba con más fuerza.
Llegaron al hospital y los atendieron rápido. La gente comenzó a llegar y entre ellos Terry.
-¿cómo está?-preguntó al ver a su esposa afuera
-parece que ya falta poco-le respondió aun nerviosa-casi me da un infarto al verla-se estremeció y Terry la abrazó ocultando una sonrisa.
Esperaron quien sabe por cuánto tiempo hasta que finalmente Stear salió aun con la ropa especial para entrar a ese tipo de cosas y con gran orgullo dijo -¡es un niño!
Los padres de él y ella se acercaron y lo abrazaron ya que no podían hacerlo con el bebé que estaba ya en los brazos de su madre, quien pálida y cansada lo sostenía con gran cuidado y cariño. Candy y Terry se acercaron también y lo felicitaron. Stear volvió con su hijo y con Patty y media hora después salía de nuevo con un bebé en los brazos
-tiene tus ojos-dijo su madre
-no, son más como los de Patty-negó el padre de la joven-pero tiene la nariz de Stear
-¡es cierto!- la escena era realmente conmovedora, toda una familia giraba alrededor de un solo ser que recién había llegado al mundo, un solo ser al que sus padres decidieron llamar Ethan.
Stear volvió con su hijo en brazos y no se separó de Patty en todo el día por lo que la familia decidió dejarlos solos y volver más tarde para ayudar en lo que pudieran.
-felicidades a los dos-dijo Terry antes de despedirse
-gracias Terry, gracias Candy, espero que no te duela tu mano, vi como Patty casi te la rompe
-no te preocupes por eso, no siento nada-lo tranquilizó-felicidades y descansen…los tres
Tal como lo había dicho Candy cuando Terry se dio cuenta faltaban horas para unirse nuevamente en matrimonio con Candy. Habían conseguido el lugar en el hotel que ellos querían y pasaron toda esa semana ahí revisando que nada faltara y relajándose al máximo.
La ceremonia sería al día siguiente a la una de la tarde, la recepción una hora después y ellos partirían a las nueve de la noche para dar inicio a su luna de miel. Un viaje por Europa con una parada especial en Francia
Toda esa semana habían dormido en habitaciones separadas, había sido difícil pero lo habían logrado, aunque la última noche fue la más difícil. Después de una cena familiar en un agradable restaurante Terry dejó a Candy en su habitación.
-buenas noches-dijo por tercera vez apoyándose en el marco de la puerta
-buenas noches-dijo intentando cerrarla
-¿ya tienes sueño?-
-no mucho y tú-
-algo-se encogió de hombros y la besó- buenas noches
-buenas noches Terry-dijo a punto de estallar en risas-ya vete-lo empujó, le plantó un beso en los labios y cerró la puerta recargándose de espaldas a ella. Terry no se movió para nada, seguía ahí frente a la puerta como un niño pequeño sin querer irse. Sacó la mano de uno de sus bolsillos e iba a volver a llamar cuando la puerta se abrió nuevamente
-no te vayas todavía-dijo Candy tomando su mano invitándolo a pasar. Terry cerró la puerta y la rodeó por la cintura mientras ella también lo hacia por la espalda de él. Despacio, la besó y la volvió a besar. Llegaron a la cama y continuaron con un juego de besos y caricias.
-no he podido dormir todos estos días-dijo él en un susurro- te necesito a mi lado
-yo también te necesito, no es lo mismo abrazar a una almohada que abrazarte a ti-dijo al momento en que se acomodaban y permanecían abrazados el resto de la noche ya que no hubo nadie que se diera cuenta de esto y dijera que los novios no se podían ver hasta el momento del llegar al altar.
A las ocho de la mañana Candy se comenzó a mover para despertar bien. Ante esto Terry hizo lo mismo y al verse sonrieron.
-hola-dijo ella estirándose un poco
-¿sabes qué día es hoy?-
-sábado-respondió con los ojos entrecerrados-¡hoy nos casamos!-decir y escuchar y estas palabras provocó un nudo en el estómago de ambos. Los nervios se hicieron presentes y cada uno se levantó como un resorte de la cama como si fueran tarde pero cuando se dieron cuenta que no era así comenzaron a reír y se pusieron de rodillas en la cama, uno frente al otro-tienes que irte-dijo Candy y Terry asintió-¿no te arrepentirás verdad?
-si no lo hice la primera vez-besó su rostro y continuó-no lo haré jamás… y tú-preguntó
-nunca-respondió rodeando el cuello de él con sus brazos. Le dio un beso y le dijo-te veo en el altar y ahora vete
Terry asintió con la cabeza y bajó de la cama. Se dirigió a la puerta, tomó su chaqueta y le hizo un guiño a Candy. Salió de la habitación y no había nadie en el pasillo así que con paso tranquilo tomó el ascensor y fue a su habitación donde tomó un baño y pasó casi toda la mañana solo simplemente pensando en lo que ocurría en las próximas horas.
Candy, cuando Terry salió fue a prepararse para tomar un baño y en eso estaba cuando tocaron su puerta, fue a abrir y eran su madre y hermana.
-hola-saludó la joven entrando seguida de su madre.
-¿Cómo amaneciste?-preguntó su madre viendo que tenía todavía la ropa del día anterior.
-muy bien mamá-le respondió con una sonrisa-¿Todo está en orden verdad?-preguntó ya que su madre había ayudado en la organización de su boda tal como en la primera.
-todo está bien amor. No te preocupes. -dijo pasando su mano por los rizos de su hija-pedí que te trajeran algo para desayunar. Siéntate, relájate y en unos minutos llegará el servicio-dijo llevándola a un canapé que había en la estancia. Luego de esto Alice fue al cuarto de baño dejando a sus hijas solas.
Chloe comenzó a reír en voz baja mirando a su hermana con los ojos entrecerrados.
-¿De qué te ríes?-preguntó la rubia mayor
-de ti-respondió con toda la sinceridad del mundo y Candy abrió los ojos exageradamente. -dijiste que no te ibas a enamorar de él y mírate ahora, apuesto que tienes la misma ropa de ayer porque estuviste con él-dijo como si hablara una persona de mas edad
-recuérdame quien es la hermana mayor aquí-respondió Candy-
-¡Vamos! No necesito tener treinta años para percatarme de algunas cosas. ¿Lo quieres mucho verdad?-preguntó seria y Candy asintió dejando salir un suspiro-ok, entonces a mi ya me cae bien-se levantó de su lugar y fue a la puerta que había sido golpeada unas cuantas veces. Abrió y dio paso a un carrito de servicio donde estaba el desayuno de la futura novia.
Las horas siguientes transcurrieron como arena. Vestido, maquillaje, peinado, algo prestado, azul y viejo estaba ya listo para presentar a la novia mas feliz del mundo y también mas nerviosa.
Terry se había preparado sólo y recibió la visita de su padre y suegro quince minutos antes de que comenzara la ceremonia.
-¿Listo?-preguntó Richard cuando tuvo a su hijo en frente. Este no hizo mas que asentir con la cabeza.-vamos entonces. Dijo dándole una palmada.
-quisiera hablar contigo un momento-dijo Terry al padre de Candy.
-yo también-respondió y Richard salió de la habitación para darles privacidad
-antes que nada quiero decirte que cuidaré de Candy con mi vida, no voy a permitir que nadie le haga daño, que...
-que la amas y que antes de que ella sufra serías capaz de dar tu vida para evitarlo-lo interrumpió-lo sé Terry, cuando yo me casé dije casi lo mismo y fue fácil decirlo, pero hacerlo ha sido totalmente diferente. Sé cuanto la quieres y lo que ella te quiere así que no tengo que pedirte nada porque sé que harás hasta lo imposible para lograrlo-estrechó su mano y luego le dio un abrazo-cuando eras niño decías que te ibas a casar con Candy y mírate ahora, es la segunda vez que lo haces-bromeó cuando se alejaron. -van a ser muy felices
-gracias-dijo sincero.
El momento había llegado al fin, acompañada del brazo de su padre esperaba detrás de una puerta a que la música iniciara y ambos comenzaran el camino hacia el altar. -¿lista?-le preguntó ofreciendo su brazo. Candy le sonrió y asintió-llegó la hora-dijo cuando las puertas de abrían, la música comenzaba y la gente se ponía de pie para recibirla.
Todos iban muy bien vestidos, con francas sonrisas en el rostro veían cada paso que Candy daba y ella los veía y dedicaba sonrisas pero al momento de llevar su vista al altar todo se detuvo, no había nada ni nadie más que él. Él que la esperaba con impaciencia y emoción, él que sentía que su corazón iba a salir de su pecho, él que al tenerla a un paso extendió su mano y tomando la de ella la besaba y le sonreía diciendo cosas que las palabras no podrían explicar.
La ceremonia fue muy emotiva y, al cabo de un tiempo ambos repitieron esa palabra más seguros que nunca; "acepto". El salón estalló en aplausos cuando fueron declarados marido y mujer y más aun cuando sellaban esa ceremonia con un beso para nada obligado ya que el cura nunca dijo "puede besar a la novia" y el beso fue más un acto reflejo por parte de ambos.
Las felicitaciones y regalos fueron bien recibidos en el salón del hotel donde se llevaría a cabo la recepción. Todos los invitados se divirtieron con todo lo acontecido, las familias estaban más que felices al ver a sus hijos juntos por amor. Los amigos miraban con ternura el comportamiento de los novios y ellos sí, también se divirtieron con todo lo que había, pero lo que más les importaba era estar uno al lado del otro.
Hola chicas, espero les haya gustado este capítulo
GRACIAS A:
*Olgaliz, hola, muchas gracias por tu comentario, me alegra que te gustara el fic, el cap. 27 es el último!
*anónimo, hola! no sé tu nombre pero muchas gracias por haber leído este fic
*Amparo de Grandchester, hola! respira, respira porque todavia falta un capítulo más :) como siempre muchas gracias por tu apoyo
*gabyselenator, hola gracias por tu comentario =)
*Giomar, hola, gracias por leer que bueno que te gustara, un saludo :)
*Abril34, hola, espero hayas llegado hasta este capítulo, muchas gracias por la oportunidad que le diste a este fic
*Luisa1113, hola! espero te haya gustado este capítulo, un saludo ;)
*Yeyaho, hola gracias por tus comentarios y por haber llegado hasta este capítulo, muchas gracias :)
*rowelorena, hola, se van a Escocia! muchas gracias por leer y comentar :)
*Julieta G.28. hola, muchas gracias por tus lindas palabras, son lo que me da cuerda para seguir aquí, gracias por el detalle y siempre me acuerdo de las personas que leen esto aunque no comenten sé que están ahí, muchas gracias "amiga misteriosa" ya te considero una amiga cualquier cosa sabes donde encontrarme :)
*bermone, hola, muchas gracias por seguir en esta historia capítulo 27 final! =)
*Wendy, hola muchas gracias por leer este fic llegamos al final, gracias, gracias
*Lunanne D' Grandchester, hola, gracias por tu comentario, me alegra mucho que les guste =)
*Oligranchester, hola! no tengo palabras para agradecerte todo tu apoyo en mis historias, me alegra contar siempre con tu comentario, muchísimas gracias, que estés bien ;)
*Luz rico, hola muchas gracias por tus palabras, me da emocion saber que les gusta lo que escribo aunque a veces sea muy extraño, aun asi gracias infinitas
*Mia Londoño, hola, gracias por leer, aquí el penultimo capitulo, espero les guste
*Yenhy Cordoba, hola! bienvenida al fic! gracias por tu tiempo dedicado a esta historia, ¿de corrido lo leiste? ¡wow! GRACIAS, aqui los dos ultimos capitulos, espero te gusten
