A/N: Sé que éste capítulo es un poco más corto, pero estoy a punto de dar un salto en el tiempo, así que tened paciencia.
Un día de primavera, los padres de Kurt llevan a éste y a Blaine a un lugar realmente bonito, donde juegan entre los árboles mientras los adultos se sientan en un mantel de picnic alejados de ellos. No se parece mucho a un parque, razona Kurt, porque no hay ni columpios ni toboganes, y tampoco a un bosque, piensa, porque el área no es tan grande como para que lo sea. Pero es muy bonito, y los rayos del sol brillan a través de las copas de los árboles, y a su vez le calientan la cara.
Kurt deja de correr, porque oye a Blaine jadear tras él, doblado sobre su estómago, y parece como si le doliera mucho algo.
"¿Blaine?" pregunta con cuidado. "¿Estás bien?"
Blaine se endereza y se apoya pesadamente en un árbol muy grande. Su respiración sigue sin estar bien, y por su cara, parece que está herido, y Kurt no sabe qué hacer.
"¿Quieres que llame a mi padre?" pregunta Kurt en voz baja. Éste lugar no es muy bueno para sonidos muy altos, decide.
"No" Blaine sacude la cabeza, abrazándose el pecho.
"Entonces, ¿qué te pasa?" pregunta Kurt, acercándose a donde está él, detrás de un árbol y fuera del campo de visión de sus padres.
Blaine adquiere esa mirada incómoda que Kurt está acostumbrándose a ver, esa que significa que no quiere hablar de algo. Pero Blaine no parece estar nada bien, y todo lo que quiere Kurt es verle sonreír otra vez.
"Puedes contarme todo lo que quieras. Eres mi mejor amigo" le recuerda Kurt.
Al principio Blaine parece un poco nervioso, y hace eso de morderse el labio, que suele hacer cuando está a punto de hablar. Pero entonces cierra los ojos y parece tomar una decisión muy importante.
"Es un secreto" susurra Blaine. "No se lo puedes contar a nadie. Ni siquiera a tus padres."
Kurt nunca ha tenido que guardar un secreto antes, al menos no a sus padres. Pero Blaine parece muy serio sobre el tema, y Kurt sólo quiere saber qué pasa.
"Vale" dice Kurt. "Te prometo que no lo diré."
Blaine mira de un lado al otro al rededor del árbol, como si se asegurara de que los padres de Kurt no están mirando, y luego se vuelve a Kurt. Se sube la parte delantera de la camiseta.
"Oh, dios mío" jadea Kurt. "¿Q-qué te ha pasado?"
Kurt está mirando directamente a numerosos moratones que salpican la piel del pequeño estomago y pecho de Blaine. Kurt puede ver el tenue contorno de sus pequeñas costillas, y una de ellas parece hinchada. Alza una mano, pero la retira cuando se da cuenta de que no debería tocarla.
"Tienes que jurarme que no se lo contarás a nadie" dice Blaine alzando la voz. "Tienes que jurarlo."
"Lo juro" dice Kurt con determinación. Guardaría cualquier secreto que Blaine le contara.
Blaine deja caer el borde de su camiseta. "Mi padre me lanzó una silla."
Los ojos de Kurt crecen hasta parecerse a los de Bambi, y se queda con la boca abierta. "¿T-tu padre?"
Blaine asiente. "Bebió mucha cerveza y me- me empujó contra la pared y entonces me- sí. A veces se enfada mucho."
"No creo... se supone que las madres y los padres no deberían lanzar nada a sus hijos" resalta Kurt. "Blaine, esto pinta muy mal."
"Lo sé" dice Blaine suavemente. "Y duele, también. A veces duele incluso respirar."
"¿Y si te has roto algo?"
Blaine se encoje de hombros. "No me llevarán al médico."
"Eso no está bien" deduce Kurt. "Se supone que tienes que ir al médico cuando estás enfermo o mal herido."
"Bueno, pues no van a hacerlo" reafirma Blaine.
"Blaine... yo... no creo... Creo que deberías decírselo a alguien."
"¡No!" dice Blaine apresuradamente. "¡Prometiste que no lo contarías!"
"Y-y no lo haré" le dice Kurt. "Pero tú si que puedes."
"No quiero que nadie más lo sepa" admite Blaine. "No quiero que nadie sepa que no soy bueno" dice mientras se deja caer al suelo tras el arbol con una lijera mueca de dolor.
Kurt le mira como si tuviera tres cabezas en vez de una porque, hola, ¿porqué alguien podría pensar que Blaine no es bueno? Era siempre tan simpático, tan educado, y nunca se había burlado de nadie en absoluto.
"No... no lo entiendo" dice Kurt finalmente, cayendo sobre sus rodillas al césped.
"Grité a mi padre, Kurt" explica Blaine. "Estaba gritándome y le respondí gritando. Se supone que nunca debes responder cuando te gritan. Nunca. Así que... me metí en un lío. Y él me lanzó una silla."
"Pero... mi padre nunca me lanza cosas cuando se enfada" dice Kurt.
"Todos los padres son diferentes" dice Blaine con sabiduría. "Mi padre es simplemente malo."
"¿Y tu madre lo vio?"
"Sí. Me llevó a mi habitación y me dijo que me durmiera."
"Debería de haberte llevado al médico."
"¡Pues no lo hizo!" afirma de nuevo Blaine, gritando. "¡Y no se lo puedes decir a nadie porque no quiero que nadie lo sepa!"
Kurt retrocede visiblemente, cayéndose para atrás al suelo. Sus ojos se llenan de lágrimas porque Blaine nunca le ha gritado, nunca le ha gritado en absoluto. Así que, ¿porqué está gritando a Kurt ahora?
"T-te dije que no lo haría" dice Kurt con la voz entrecortada, bajando la cabeza. "No romperé mi promesa, lo juro. Lo siento."
"Kurt..."
Pero Kurt no alza la cabeza, simplemente llora, casi silenciosamente, y se siente como un bebé porque no ha llorado en semanas y semanas, excepto cuando le empujaron en el colegio y se hizo una herida horrible en la rodilla. Odia llorar frente a Blaine porque Blaine es siempre muy fuerte y calmado. Y Blaine es su mejor amigo, así que ¿porqué le grita?
"Lo siento" dice Blaine suavemente, acercándose y envolviendo a Kurt en un fuerte abrazo, asegurándose de no apretar demasiado por miedo a hacerse daño en el pecho. "No era mi intención gritar. Es que me asusté pensando que se lo contarías a alguien."
"P-pero n-no lo haré" balbucea Kurt contra el hombro de su amigo. "Lo he prometido."
"Lo sé. Lo siento, realmente lo siento" suspira Blaine.
"Tú- sigues siendo mi mejor amigo, ¿verdad?" pregunta Kurt esperanzadoramente, separándose y secándose las lágrimas de sus mejillas. "Porque no quiero que dejemos de ser mejores amigos."
"Siempre seremos mejores amigos" promete Blaine. "Por siempre y para siempre."
Kurt asiente solemnemente, y entonces nota cómo Blaine guía sus manos, que abandonan sus mejillas y se encuentran con las suyas. Eso le calma de alguna manera. Las manos de Blaine en las suyas siempre hacen que el mundo parezca mejor.
"Deberíamos tener un símbolo de amistad secreto" dice Blaine con una sonrisa. "Algo que es sólo nuestro."
"¿Como un saludo de manos?" pregunta Kurt sorbiéndose la nariz.
"Nah, esos son aburridos. Hay un montón de gente que hace eso. Lo nuestro tendría que ser diferente."
Kurt se para a pensar un momento, y entonces sus pequeños ojos azules se iluminan. "¿Qué hay de los besos de Esquimal?"
"¿Esos qué son?" pregunta Blaine.
"Son besos con la nariz. Como hacen los Esquimales. Porque están demasiado envueltos en abrigos como para poder besarse de verdad, así que tienen que besarse con la nariz."
"¿Y cómo besa una nariz a otra nariz?"
"Así" dice Kurt, acercándose a él, y posando sus pequeñas manos en los hombros de Blaine. Inclina la cabeza y roza su nariz contra la de Blaine de derecha a izquierda.
Luego se separa, y atisba a Blaine ahí sentado, con ojos sorprendidos y los labios haciendo la forma de una pequeña 'o'. Kurt supone que Blaine nunca ha tenido a nadie tan cerca de su cara antes, pero son mejores amigos, así que está permitido.
"Eso es un beso de Esquimal" le dice Kurt.
Blaine simplemente asiente, con los ojos aún como platos. "Eso puede ser nuestro símbolo secreto de amistad. Claro que sí."
Y cuando se marchan de el bonito sitio donde jugaban entre los árboles, Kurt mantiene su promesa.
"¿No puedes venir dentro de casa?" pregunta Kurt unas cuantas semanas más tarde. "Quiero decir, hemos sido mejores amigos durante siglos y siglos... Y no creo que tu madre o tu padre se entere de si entras en casa o no."
Blaine gira la manga de su camiseta nerviosamente entre los dedos. "Su-supongo."
"Bueno, ellos saben que vienes aquí casi todos los días, ¿no?"
Blaine se encoje de hombros. "No sé."
"¿No saben adónde vas por el día?" pregunta Kurt, con los ojos casi saliéndose de sus órbitas.
"No preguntan, en realidad. Simplemente me voy. No me gusta estar en casa."
Bueno, piensa Kurt, si él tuviera un padre que le lanzara sillas, tampoco le gustaría mucho estar en casa.
"Vamos dentro. Mi madre hace una limonada muy buena" dice Kurt, cogiendo de la mano a Blaine y guiándole dentro.
Los ojos de Blaine pasean por toda la habitación, quedándose con todo lo que ven. Kurt sabe que la casa de Blaine es más pequeña que la suya, pero es como si nunca hubiese visto el interior de ninguna casa aparte de la suya propia. Y de nuevo, considerando como son sus padres, Blaine probablemente no lo ha hecho.
"Papá, ¿podemos tomar limonada?" pregunta Kurt a su padre, que está sentado en el sofá mirando un partido de Béisbol en la tele.
"Claro, pequeño. Oh, hola, Blaine."
"Hola, señor" saluda Blaine quedamente.
Blaine sigue a Kurt a la cocina y éste saca un pequeño taburete y lo junta al mostrador de la cocina, para que al subirse pueda alcanzar dos tazas.
"Tu casa es realmente bonita" dice Blaine. "Me gusta."
"Gracias" dice Kurt, saltando del taburete al suelo. "Toma, coge las tazas y yo cojo la jarra."
Blaine coje las dos tazas mientras Kurt abre la nevera, sacando una jarra de limonada fresca. Luego, vierte un poco en las tazas que Blaine está sujetando y la vuelve a meter en el frigorífico.
"Vamos, te enseñaré mi habitación" dice Kurt, haciendo un gesto con la mano para que Blaine le siga por un largo pasillo. Luego, empuja la puerta de su habitación.
"Wow, tienes un montón de cosas" jadea Blaine.
"Mi padre dice que estoy malcriado." Kurt se encoje de hombros. "Pero luego son ellos los que siguen comprándome cosas."
"Y tienes un montón de películas, y tu propia tele, y... ¿qué es eso?" pregunta Blaine, señalando a una pequeña mesita llena de cuentas.
"Oh." Kurt deja su taza en la mesita de noche. "Yo, eh... hago pulseras y collares, y cosas de esas a veces. Con cuentas y hilos. Me gustan las manualidades y esas cosas."
Blaine deja su taza también, y se acerca a la mesita. Luego, alarga una mano y coge una de las cuentas, situándola en la palma extendida de su mano mientras la obseva. "Son muy bonitas."
"Gracias" susurra Kurt. "No a mucha gente le gustan este tipo de cosas."
"Sí, pero nosotros somos diferentes juntos, ¿recuerdas?" le recuerda Blaine, colocando la cuenta de nuevo en la mesita. "¿Puedes hacerme algo?"
"Eh... claro. ¿Qué- qué quieres?"
"¿Me puedes hacer una pulsera? ¿Como una pulsera de la amistad? La llevaría todo el tiempo, todos los días" dice Blaine.
"Sí" asiente Kurt. "Te haré una."
"Pero que sea una sorpresa" dice Blaine con una sonrisa. "Para que no sepa lo que es hasta que me lo des."
"Vale. Lo haré."
Blaine se acerca de pronto y abraza a Kurt tan fuerte, que Kurt tiene miedo de no poder respirar, pero Blaine es cálido y agradable, así que Kurt le devuelve el abrazo igual de fuerte.
"Eres la mejor persona del mundo."
Kurt no sabe qué decir a eso, así que simplemente asiente contra la cabeza de Blaine. No sabe que haría si no fueran mejores amigos más. De hecho, está seguro de que moriría de una manera espantosa, dolorosa, terrible y solitaria, y estaría muy, muy mal.
"Blaine," dice Kurt cuando dejan de abrazarse. "¿Puedo hacerte una pregunta?"
"Sí, claro."
"¿Tu padre te... tu padre te sigue pegando? ¿Como cuando te lanzó la silla?"
"Em... hace un tiempo que no. No desde entonces."
Kurt sonríe un poco. "Eso es bueno."
"¿Por qué querías saberlo?"
"Es sólo que... no me gusta pensar que te hacen daño. Hace que mi corazón se sienta raro y que la barriga me duela" admite Kurt en voz baja. "Tengo miedo por tí."
"No tienes que tener miedo" dice Blaine, cogiendo las dos manos de Kurt. "Estoy bien. Siempre estaré bien."
"Sin embargo, ¿y si te hace algo realmente malo? ¿Y no te vuelvo a ver?"
"No lo hará. Siempre estaré aquí. Todo el tiempo."
Kurt no está muy seguro de eso, pero asiente con la cabeza, de todas formas.
Continuará.
Notas de la traductora: Me encanta que comentéis! Enserio, me hace muy feliz, e intento responder, pero hay algunos que no tienen habilitado el PM (mensaje privado) para que les responda. ¿Podrías habilitarlo? :) Una vez más, esto es de Jamie, no mío. Espero que lo estéis disfrutando, y siento la tardanza!
