Kurt sabe que es Blaine. Lo sabe. Jamás olvidaría esos ojos ni esa sonrisa. Nunca, jamás, no, en absoluto. Su pelo está todo engominado, sin embargo, lo cual es muy raro, pero simplemente le hace parecer más refinado, un poco más clásico.

Si Kurt había pensado que el Blaine joven era mono y estaba bueno y todos esos otros adjetivos en los que su joven mente podía pensar...

El Blaine más mayor está mejor imposible.

Es absolutamente, verdadera y encantadoramente guapo.

Sigue siendo bajito, sin embargo, lo que hace reír a Kurt internamente.

No sabe si Blaine le ha reconocido o no, porque la actuación de 'Teenage Dream' sigue siendo perfecta, y él no para de sonreír y de bailar con piruetas y pasos laterales, pero hay muchos momentos en los que sus miradas se encuentran, y Kurt juraría que hay algo más en esa mirada.

La canción termina y Kurt aplaude con todos los demás, aunque un poco más pasmada y pausadamente. Todos rodean al grupo de Warblers, dándoles palmadas en la espalda y apretones de mano y vaya, el Glee club de aquí realmente parece bastante popular, lo cual es muy extraño para él. Pero cuando la gente empieza a abandonar la sala, Kurt entra en pánico porque éste es Blaine, éste es el mismo Blaine con el que creció y el mismo Blaine al que dejó de hablar a propósito. La habitación está ahora casi vacía, excepto por algunos rezagados y la mayoría de los Warblers, y Kurt da media vuelta, a punto de salir de la habitación cuando...

"¿Ya te vas?"

Se detiene, con la mano en el asa de su cartera.

"Parecía que te estaba gustando la actuación, lo menos que puedes hacer es dejar algún comentario."

Kurt se gira despacio, con precaución. Blaine está ahí, con las manos en los bolsillos de su pantalón de uniforme, alzando una ceja.

"Ho- hola" tartamudea Kurt.

"Hola."

Blaine está claramente esperando a que Kurt le diga qué demonios está haciendo aquí, pero Kurt no parece conseguir que sus cuerdas vocales hagan algo útil en estos momentos.

"No creí que te volverías mudo en el transcurro de unos poco años" puntúa Blaine.

De pronto, sólo el verle, sólo el estar a unos cuantos pasos de Blaine, el chico al que había amado y olvidado a posta, le está causando un cortocircuito mental. La voz de Blaine es más grave y profunda, su mandíbula está más pronunciada, sus ojos tienen pequeñas arruguitas en sus esquinas, y Kurt se da cuenta de que está celoso de quienquiera que fuese el que las puso ahí, porque sabe que no fue él. Y está justo ahí, Blaine está justo ahí, y Kurt le ha echado tan terriblemente de menos que ahora no puede evitar recordar todo lo que intentó olvidar, todos los momentos felices, todas las fiestas de pijamas, todas las llamadas telefónicas, todos los e-mails, todos los besos de Esquimal, y esos dos besos reales que compartieron. Llegados a este punto, las lágrimas amenazan con salir de sus ojos y sus pies se mueven solos; deja caer su cartera y cierra el espacio que hay entre ellos dos, lanzando sus brazos alrededor del cuello de Blaine.

Su olor le es tan familiar... Tan familiar.

El abrazo para Kurt es como aire para un hombre que se está ahogando.

"Kurt, ¿qué-?"

Oh, dios, y oír su nombre en esos labios que llegó a besar una vez tiempo atrás hace que se derrumbe. Ahora está llorando abiertamente. Las manos de Blaine rodean los omóplatos de Kurt, esos que han sido heridos con tanta frecuencia.

"Eh... tranquilo, está bien, tranquilo" dice Blaine suavemente en su oído.

Los otros chicos parecen haber abandonado la habitación y Kurt cierra los ojos con fuerza, agarrándose Blaine como si fuera cuestión de vida o muerte y Kurt estuviera a la deriva en medio del océano y no tuviera otra cosa a la que agarrarse. Blaine le acaricia la espalda con parsimonia, y Kurt no recuerda haber estado tan agradecido de la presencia de Blaine desde la muerte de su madre.

"Está bien" dice Blaine, sujetando brazos de Kurt y quitándolos de su cuello cuando el llanto ya se ha parado.

"Lo siento" dice Kurt, casi como un sollozo.

Blaine no dice 'no pasa nada porque no nos hayamos visto en años y lo primero que hagas al verme sea llorar en mis brazos'. No dice 'no te preocupes'. Simplemente inclina la cabeza a un lado con curiosidad y deja su mirada vagar por el rostro de Kurt.

"Ven" dice Blaine finalmente, gesticulando al sofá de cuero más próximo. "Siéntate."

Kurt se sienta, agradecido porque no le haya lanzado por la puerta principal ni le haya dicho que se vaya por donde ha venido. Blaine pone la cartera de Kurt a su lado en el sofá y se sienta también.

"¿Qué estás haciendo aquí, Kurt?"

"Creo que podría preguntarte lo mismo" responde Kurt, y una pequeña risita se le escapa mientras se seca los ojos con los nudillos.

Pero Blaine no se ríe en respuesta. "Sabrías por qué estoy aquí si no me hubieras apartado de tu vida" dice. "No estoy muy seguro de deberte la primera explicación."

Kurt asiente brevemente y deja caer la cabeza. "Me... enviaron a espiar" admite con una sonrisa tensa que Blaine no puede ver. "Parece ser que tu Glee club es nuestra competencia."

"Probablemente deberías haberte fijado en el código de vestir" comenta Blaine. "¿Por qué te escogieron a ti para ser el espía?"

Kurt suspira audiblemente. "Supongo que porque no era de ninguna utilidad en ningún otro aspecto."

"Dudo que esa sea la causa."

"Si tú supieras..."

Blaine se calla, escrutándole con ojos especuladores, y Kurt no sabe muy bien qué hacer o decir a continuación. La verdad es que preferiría estar abrazado a Blaine ahora mismo. O besándole tal vez. Lo malo es que Kurt no sabe si a Blaine le sigue gustando besar a chicos; no sabe ni si quiera si sigue pensando que es gay.

"¿Qué estás haciendo aquí?" acaba preguntando en su lugar. "¿En Ohio?"

"Estoy interno" le informa Blaine.

"Así que... ¿tu familia sigue en Maryland?"

Blaine asiente. "Mi padre cursó aquí cuando iba al instituto. Se ofreció a pagarme la tutoría si yo decidía quedarme. Acepté."

"Pero podrías haber ido a una escuela en Maryland. ¿Por qué a una escuela privada? ¿Por qué una escuela privada aquí?"

Kurt se da cuenta de que Blaine ha advertido su constante mirada y la baja a sus manos, entrelazadas en su regazo.

"Fui a la escuela en Maryland. Las cosas no funcionaron" dice Blaine brevemente. Pero entonces baja la voz y vuelve a hablar. "Conocerías esa historia si me hubieses mantenido en tu vida."

"Lo siento" susurra Kurt.

"¿En serio? Porque... tiene gracia. Tú siempre tenías tanto miedo de que yo te olvidara cuando me mudara e hiciera nuevos amigos... Parece ser que ese tendría que haber sido mi miedo, y no el tuyo."

Kurt se siente como si fuera a llorar de nuevo.

"...¿No crees que me debes una explicación?" demanda Blaine.

"Es... complicado."

"Bueno, soy un chico bastante listo, estoy seguro de que podré pillarlo."

"No podría hacerlo, Blaine. No podía- no podía soportarlo más."

"¿No podías qué?" pregunta Blaine. "¿No podías hablarme? ¿No podías llamarme? ¿No podías ser mi amigo? ¿No podías-?"

"¡Para!" le interrumpe Kurt rápidamente mientras se levanta y se vuelve de espaldas a Blaine. "Por favor, sólo... para."

Kurt escucha a Blaine suspirar tras él. Envuelve sus brazos alrededor de su cintura.

"No intento ser... cruel. Sólo pienso que tengo el derecho de saber por qué dejaste de llamarme, por qué dejaste de responder a mis e-mails, por qué dejaste- dejaste todo" le dice Blaine.

"Eras mi otra mitad. Y te fuiste. No podía soportar no verte a diario. ¿Es eso lo que querías oír?"

El silencio a continuación parece infinito, y la tensión es palpable en el aire. Kurt puede sentirla a su alrededor. Se vuelve a encarar a Blaine y le ve sentado a ahí, tenso y con el ceño fruncido. No sabe lo que significa esa expresión, y no está muy seguro de querer saberlo.

"Tuve que forzarme a olvidarte, Blaine. Tenía demasiadas cosas, demasiados problemas, especialmente entonces, y estar pensando constantemente en ti me hacía sentirme miserable y aún más solo."

"¿Qué problemas?"

"... ¿Qué?"

"¿Qué problemas estás teniendo?" le pregunta Blaine. "¿Qué va mal?"

"Yo... no son... no es..."

"Kurt" dice Blaine suavemente. "Solíamos ser capaces de contárnoslo todo."

Kurt se muerde el labio inferior.

¿Quién es Blaine? ¿Quién es él para Kurt ahora? ¿Es alguien con el que sigue pudiendo hablar? ¿Es alguien en quien puede confiar? ¿Acaso le importaría siquiera, después de todo lo que Kurt le ha hecho?

Pero Kurt mira a Blaine, y simplemente sigue viendo esos ojos, los mismos que siempre le parecieron tan bonitos, y los mismos de los que finalmente se enamoró. Kurt ve... ve en ellos el color miel y el avellana, ve las largas y oscuras pestañas, ve preocupación, y ve algo- algo más que no puede distinguir muy bien, pero por alguna razón es el último detalle que le causa contarle la verdad.

"¿Recuerdas cuando estábamos en quinto grado?" le pregunta. "¿Cuando alguien nos empujó y nos llamó maricas?"

Blaine asiente lentamente.

"Es como eso, pero... es a diario. Y es peor."

Blaine abre la boca. La vuelve a cerrar. Y apoya la cabeza en las palmas de sus manos.

"Dios" susurra Blaine. "Lo siento mucho."

"Y tengo que aguantarlo solo. Tengo que hacerlo todo solo." continúa Kurt. "Tengo- tengo amigos, pero... ellos no lo entienden. Y no saben toda la verdad de lo que pasa."

"...¿Cuál es toda la verdad?" pregunta Blaine, levantando la cabeza de sus manos.

Y como es Blaine, como él es su amigo de la infancia y su primer amor, Kurt se lo cuenta.

"Estoy aterrado. Tengo miedo de que se vuelva peor. Ni siquiera sé cómo podría ser peor, pero- pero tengo miedo."

"¿Por qué sigues ahí?" pregunta Blaine con una expresión de dolor. "¿Cómo-? Yo no pude hacerlo. Me fui."

Kurt se para en seco. "¿Qué?"

"Me pasó lo mismo que a ti. Aunque lo tuyo suena aún peor. Pero yo... me fui. Después del antepenúltimo año. Mi padre se ofreció a pagar para que yo pudiera venir aquí, así que lo hice. No podía soportarlo todo, era horrible."

"¿Tú- lo hiciste? Quiero decir, tú... pero, ¿por qué aquí? ¿Por qué a Dalton?"

"Mi padre me dijo que aquí habían normas de tolerancia cero al acoso. Aquí no hay acoso escolar. Simplemente puedo... ser yo mismo."

Kurt se hunde en el sofá, con los ojos húmedos por lágrimas que no ha derramado, y piensa que su mundo se acaba de poner patas arriba. ¿Existen sitios así? Mira alrededor de la sala común de último curso, fijándose en los preciosos muebles y en las pinturas elaboradas de las paredes. Éste sitio... ha estado aquí todo este tiempo, tan, tan cerca, y nunca había sabido de su existencia. Nunca había pensado siquiera en ir a ningún otro sitio aparte de McKinley porque, bueno... simplemente no se le había pasado por la cabeza. Pero ahora sus ojos están abiertos y frente a tantas posibilidades... Se imagina días en los que es feliz, en los que dobla la esquina sin miedo a que le empujen o le insulten al otro lado.

Tristemente, sabe que el mundo real no es así.

Pero, después de todo, después de años soportando cómo la gente lo miraba de arriba abajo, después de años de haber sido considerado como nada más y nada menos que suciedad... Kurt piensa que un poco de descanso de todo eso sería extraordinario. Incluso si fuera sólo por- por un tiempo.

Whoa, espera.

"Entonces... ¿sigues siendo... gay?" necesita preguntar Kurt.

Una pequeña sonrisa alcanza los labios de Blaine. "Sigo siendo gay, sí."

Kurt sabe que no debería estar tan ilusionado de oír esas palabras, lo sabe. También sabe que no se merece ni un segundo del tiempo de Blaine, pero no puede evitar que una pequeña chispa de esperanza le caliente el corazón.

"¿Duermes aquí? ¿En una habitación?" pregunta Kurt.

"Sí. No mucha gente está interna aquí, la mayoría de los alumnos viven cerca. Pero hay unos cuantos que no."

"¿Aquí... todo el mundo es gay?"

"No." Blaine se ríe en voz baja. "No es ninguna especie de refugio para gays. Es sólo una escuela privada bastante disciplinada."

Kurt asiente, intentando entenderlo. Parecen haber pasado muchas cosas en la última media hora. Necesita... absorberlo todo. Necesita pararse a pensar y a considerar sus opciones.

Tiene opciones.

La idea es realmente tentadora.

Sin mencionar que, ver a Blaine le ha aturdido por completo, y el simple hecho de que sigan siendo capaces de sentarse y tener una conversación normal hace que la cabeza le de vueltas. Pero... Blaine está aquí, ahora. Está a poco más de un viaje en coche, y si Kurt... si él...

Necesita dejar de tener tanta esperanza.

"Debería irme" dice Kurt, levantándose y poniéndose el asa de su mochila en el hombro. "Yo... he de irme."

"Espera" dice Blaine rápidamente, también levantándose. "¿Puedo...? ¿Estaría bien si me dieras tu número?"

Kurt jamás ha sido tan feliz de darle su número de teléfono a alguien en sus diecisiete años de vida.

"¿Me...? ¿Puedo enviarte mensajes? O... ¿o llamar?" pregunta Blaine, y Kurt cree oír esperanza en la voz de Blaine también.

"Me encantaría que hicieses las dos cosas" dice honestamente.

Kurt regresa a casa ese día con un poquito más de felicidad en su interior que el día anterior.

A lo mejor no era demasiado tarde.

Aún no.


Continuará.

Notas de la traductora: Lo siento lo siento lo siento de nuevo! He vuelto a tardar demasiado... era por los exámenes y todo eso, pero tampoco tengo mucha excusa... En fin, gracias por los comentarios, y ahora sí os puedo asegurar que el próximo no me llevará tanto tiempo :) Por cierto, si alguien ha visto Glee en español, sabrá que la horrible traducción de la palabra "Warblers" es "Los Gorriones", cosa que me parece un castigo a la pobre voz del doblaje de Blaine (que es preciosa, por cierto xD), así que he decidido no ponerlo aquí... mejor será jajaja. Ala, gracias por leer, y Feliz Navidad y próspero Año Nuevo! Que os lo paséis bien ;)