Si Kurt hubiera estado esperando que Blaine le llamara esa misma noche, se habría llevado una decepción. Afortunadamente, no lo estaba. No esperaba nada en absoluto de Blaine. El simple hecho de que Blaine hubiera regresado a su vida ya le parecía más que suficiente.
Además, Kurt tiene opciones que considerar ahora, ¿verdad? Kurt se encierra en su habitación e inmediatamente busca en Internet a la Academia Dalton. La propia escuela privada parece haber estado ahí durante bastante tiempo, y tiene tolerancia cero al acoso. El currículum en la academia parece un poco más riguroso que el de McKinley, pero honestamente, eso a Kurt le parece bien porque de todas formas, sus clases le aburren.
La tutoría, sin embargo… eso es un problema. Kurt sabe que su padre no tiene el dinero.
Hay becas escolares que se pueden ofrecer, pero la transferencia a otra escuela las reducían bastante cuando uno se cambiaba a mitad de curso.
No estaba muy seguro de qué hacer.
En la cena, Kurt no les dice nada ni a su padre ni a Carole (ella y Finn se habían mudado finalmente con ellos) sobre su viajecito a Dalton o sus intereses en esa escuela.
Tampoco les dice nada sobre haber reencontrado a Blaine.
Kurt no oye nada sobre Blaine hasta tres días después, pero a sus ojos, por el mensaje de texto que recibe entonces, vale la pena la espera.
Está sentado en la sala de música mientras ensaya el Glee club cuando su móvil vibra en su bolsillo, mientras las chicas están cantando su mezcla de canciones. Discretamente, lo saca de su bolsillo. Es extraño para él recibir un mensaje durante Glee, considerando que todas las personas que suelen mandarle mensajes están en esa habitación.
Kurt no puede contener la sonrisa que aparece en sus labios.
Coraje. No dejes de sonreír.
Casi ni se da cuenta de que las chicas ya han acabado la actuación.
La semana siguiente, Kurt recibe un nuevo mensaje de texto por la mañana, justo cuando entra en el aparcamiento del instituto.
¿Café después del instituto? Yo te llevo.
Kurt responde inmediatamente que sí, un café sería fantástico, y que sí a Blaine le apetecía conducir entonces vale, le vería fuera del colegio cuando éste terminara.
Está un poco sorprendido y algo confuso por los deseos de Blaine de quedar con él, a pesar de todo lo que Kurt ha hecho en relación a destruir su amistad, pero obviamente no va a decir que no, claro está. Se niega a darle muchas vueltas. No es una cita. Es simplemente dos amigos que quedan para tomar un café. Y ya está. No hay nada más. Punto.
Pero no puede evitar sentir una pequeña chispa de esperanza en su interior. Y sigue recordando los ojos de Blaine, y su ligera risa, y está ansioso por verlos de nuevo, y todo lo que desea ahora es hacer reír a Blaine de nuevo, quiere ver esas pequeñas marcas de la risa alrededor de sus ojos, quiere todo lo que pueda conseguir.
El día pasa tan despacio que al final, Kurt está a punto de estrangular a todos y cada uno de sus profesores.
En cuanto sale por la puerta principal de su instituto, Blaine aparece justo ahí, apoyado contra la pared, con los oscuros rizos de su cabeza completamente libres de gomina.
No está vestido con el uniforme de Dalton, como esperaba Kurt.
Oh, no.
Blaine está vestido con un par de ligeros y ajustados vaqueros azules, una camiseta plana y blanca de cuello en V, un par de botas, y una ajustada americana de cuero.
Hace falta el acopio de todas las fuerzas que Kurt posee para que su mandíbula no se de contra el maldito suelo.
"Hey" dice finalmente, aunque suena más como un grito que como un saludo.
"Hola" dice Blaine con una sonrisa. "Bien, tienes una chaqueta y buenos zapatos. ¿Listo?"
"S-sí."
¿Qué demon- por qué está tartamudeando como una estúpida chica adolescente? ¿Y qué tienen que ver su chaqueta y sus zapatos con todo esto?
La sonrisa de Blaine se ensancha un poco más, sin dar ninguna otra explicación, y empiezan a caminar hacia el aparcamiento.
"Deberías dejar la mochila en tu coche" le recomienda Blaine.
"... ¿Por qué?"
"Confía en mi. No hay mucho espacio." Kurt levanta una ceja con curiosidad y un poco de confusión, pero saca la cartera de su muchila y se paran en frente de su coche para que Kurt guarde su mochila en el maletero. Se guarda las llaves en el bolsillo y se gira hacia Blaine, no muy seguro de saber la razón por la que tiene que dejar su mochila de doscientos dólares en su deportivo.
"¿Cómo te ha ido en el instituto?" le pregunta Blaine mientras Kurt le sigue hacia su coche.
Kurt simplemente se encoje de hombros. "Ni mejor ni peor."
"Lo siento" dice Blaine en voz baja. "Los profesores, ¿no pueden hacer nada? ¿Cualquier cosa?"
Kurt le dirige una mirada impasible. Blaine asiente, lo entiende. Los profesores, es como si estuvieran ciegos, e incluso el Sr. Shuester generalmente no se da cuenta de todo lo que sufre Kurt en realidad.
"¿Dónde has aparcado?" pregunta Kurt, con necesidad de cambiar de tema.
"Justo aquí."
"...¿Qué?"
Caminan rodeando el descapotable de alguien y-
No. Puede. Ser.
No.
Kurt literalmente no puede creer lo que ve.
Blaine le pasa un casco.
"¿Conduces una motocicleta?"
Blaine se gira hacia él y sonríe. "Sí."
"Tú... ¿en serio?"
"Sí" ríe Blaine, caminando hacia Kurt y cogiendo el casco de sus manos, poniéndoselo sobre la cabeza.
"Voy a acabar con el pelo casquete" se queja Kurt mientras Blaine le abrocha el casco por debajo de su barbilla.
"Preferiría que tuvieras un pelo casquete a un cráneo fracturado."
"¿Qué?"
"Relájate" dice Blaine, conteniendo una sonrisa. "Soy un conductor magnífico."
"Motero. Eres un motero. Tienes incluso la chaqueta."
"Llámalo como quieras. Esto ni siquiera es una motocicleta real. Bueno, es un tipo de motocicleta. Es como una bici deportiva. Algunos la llaman incluso crotch rockets" explica Blaine. Kurt se ré del nombre y Blaine le baja el visor del casco por encima de su cara.
"¿Por qué necesito el visor? Pensaba que sólo íbamos a tomar un café. Pensaba que el visor sólo se necesitaba para cuando vas rápido. ¿Qué vamos a hacer? Por favor, no me mates. Por favor" dice Kurt con sólo un poco de pánico.
"Tranquilo" se ríe Blaine. "En serio. Vamos a estar bien. Sé lo que hago."
Kurt observa mientras Blaine pone en marcha la motocicleta... o tipo de... cosa, y oh dios mío, esos vaqueros hacen que el trasero de Blaine sea fantástico a la vista.
Blaine se pone su propio casco en la cabeza y lo abrocha. "Súbete, Kurt" dice mientras se baja el visor.
Kurt traga audiblemente.
Oh, dios, esto es mucho más de lo que esperaba. Kurt entierra su cartera profundamente en su bolsillo y luego procede a sentarse torpemente en el asiento de detrás. Entonces, pone sus manos como quien no quiere la cosa sobre los hombros de Blaine, y éste se ríe en voz alta antes de coger las muñecas de Kurt y bajarlas hasta rodear su cintura.
"Acércate más" le insta Blaine. "Y cógete a mi."
Vale.
Kurt está casi seguro de que acaba de morir e ir a una especie de cielo gay.
Hace lo que se le ha dicho y apoya los pies en los soportes que están en los dos lados de la moto. Esto es... realmente, realmente agradable. Blaine le da al pedal del acelerador y gira la llave en el contador. La moto vuelve a la vida y sí, Kurt decide que tal vez sí le gusten las motocicletas un poquito, especialmente considerando lo pegado que está su pecho contra la espalda de Blaine.
"Cuando giremos, no te inclines mucho conmigo" le dice Blaine casi gritando por encima del sonido de la moto. "Intenta estar centrado."
"Em, vale."
Blaine coge los brazos de Kurt y tira aún más de ellos hacia alrededor de su cintura, para que Kurt entrelace los dedos.
"No tengas miedo de cogerme fuerte" grita Blaine.
Entonces hace algo con la muñeca, y algo con uno de sus pies, y ¡oh, dios mío, se están moviendo!
Instintivamente, los brazos de Kurt se aprietan a la cintura de Blaine y puede sentir el estómago de Blaine tensarse bajo la americana de cuero al reírse. Están un poco inclinados hacia delante, y Blaine maniobra la moto para salir del aparcamiento hasta que llegan a una parada en un signo de stop.
"Puedes poner tu cabeza en mi hombro" le dice Blaine, así que Kurt hace justo eso, ya que no sabe muy bien qué otra maldita cosa puede hacer.
Finalmente salen del aparcamiento, y Kurt está intentando permanecer centrado, justo como le ha dicho Blaine, pero se distrae constantemente con el cuerpo en movimiento que tiene delante. Estando así, tan cerca que casi parece demasiado íntimo, está haciendo que Kurt pierda la cordura. Pero Blaine no mentía cuando decía que sabía lo que hacía. Controla la moto con una facilidad y maneje que Kurt jamás ha visto en él antes. Se siente bastante seguro ahí, agarrado a su amigo de la infancia en el asiento trasero de una maldita motocicleta, e incluso se sorprende a sí mismo porque de hecho está disfrutando del viaje. Ahora entiende la necesidad de la chaqueta, claro está. El viento otoñal es muy frío, pero el aire fresco es fantástico. Kurt casi desearía no tener el visor del casco bajado para poder determinar si el olor familiar de blaine es igual de perfecto mezclado con el del viento helado.
Paran en un semáforo, y Kurt se reposiciona, moviéndose hacia delante sólo un poquito más, y desentrelazando los dedos para cogerse a Blaine.
"¿Te diviertes?" pregunta Blaine por encima del hombro.
Kurt está casi seguro de que Blaine se está inclinando hacia él un poquito más de lo necesario. Pero no hace ningún comentario al respecto.
"La verdad es que sí" responde Kurt, porque sí que lo está haciendo, la verdad sea dicha. "¿Adónde vamos?"
"Vamos a ir por una ruta especial" le informa Blaine justo antes de que la luz del semáforo se vuelva verde y aceleren otra vez.
Una ruta… ¿especial?
Desde donde Kurt puede ver, la verdad es que no tiene mucha idea de dónde están.
Y ha vivido aquí toda su vida.
Así que se queda bastante confundido cuando Blaine da unos cuantos giros inesperados y se encuentran de pronto en una carretera desolada.
"¿Dónde estamos?" necesita preguntar Kurt cuando llegan a una parada completamente aleatoria a un lado de la carretera, porque no le gusta no saber dónde se encuentra.
Blaine para, dejando inmóvil la moto, y deja que sus pies toquen el suelo para estabilizarles. El motor sigue encendido, pero Blaine se gira en el agarre de Kurt, levantando su propio casco y haciendo lo mismo con el de Kurt.
"¿Sigues confiando en mi como hacías antes?" pregunta Blaine, mirando directamente a los ojos a Kurt.
"Yo- ¿qué?"
"Kurt. ¿Confías en mi?"
El corazón de Kurt late ferózmente en su pecho cuando se da cuenta de que sí... sí, confía en él.
Asiente. "Sí, confío."
Entonces ve esas pequeñas marcas de una sonrisa alrededor de los ojos de Blaine, y por una vez Kurt siente que ha hecho algo muy, muy bien. Blaine baja rápidamente el visor de Kurt de nuevo y luego hace lo mismo con el suyo.
Se gira y hace algo que pilla por sorpresa a Kurt; impulsa sus brazos hacia atrás y se agarra a las caderas de Kurt, acercándolas aún más a él.
"Quédate conmigo" le indica Blaine mientras se inclina hacia delante y Kurt hace lo mismo, abrazándose a Blaine y poniendo su barbilla protegida por el casco sobre el hombro de Blaine con firmeza. "Y confía en mi."
Kurt se abraza más fuerte alrededor de la cintura de Blaine de nuevo y de pronto vuelven a la carretera acelerando cada vez más. Kurt advierte mientras mira hacia delante que la carretera es una linea recta, de lo que está totalmente agradecido, porque confíe o no confíe, se moriría si daran un giro brusco o algo así y se chocaran contra algo y se mataran y entonces... no.
Le pilla con la guarda baja cuando siente a Blaine tensarse otra vez, e inclinarse aún más hacia abajo, pero hace lo que Blaine le ha indicado y se inclina junto a Blaine.
Quédate conmigo.
A Kurt realmente le gustaría oír eso un poco más a menudo.
Blaine se gira, y luego velve a girar, y Kurt se da cuenta de que el viento es atróz y que están volando a toda velocidad por la carretera desolada, y los árboles pasan por su lado a una velocidad antinatural. La carretera por delante parece casi borrosa, y todo es tan rápido... Su corazón va casi tan rápido como están llendo, latiendo con fuerza contra su pecho como si tuviera las alas de un colibrí. Pero está agarrado a Blaine, y hay cuero bajo sus manos congeladas.
Están bajando por la carretera pavimentada a una velcocidad extremadamente peligrosa, por una parte de la ciudad que ni siquiera sabía que existía, solos, y todo es una mezcla de colores y líneas, pero Kurt se siente más completo de lo que se ha sentido em mucho, mucho tiempo.
Sonríe.
Blaine aparca la moto en una plaza del aparcamiento fuera de la cafetería y apaga el motor, usando su pie para empujar hacia abajo el pie de apoyo.
Kurt no quiere soltarse.
Y Blaine no le hace soltarse inmediatamente tampoco; simplemente se quedan ahí sentados juntos, como si se hubieran fusionado en uno solo. Blaine se desabrocha el casco, se lo quita, y entonces de pasa los dedos por el pelo, despeinándose sólo un poquito. Luego se gira hacia atrás, aún sin hacer que Kurt le suelte, y desabrocha el casco de Kurt, quitándoselo también a él.
Las mejillas de los dos están un poco sonrojadas, y Blaine tiene una gran sonrisa de oreja a oreja en su cara, y Kurt decide que la verdad es que talvez, más bien definitivamente, la adora.
"¿Y bien?" pregunta Blaine, casi sin aliento. "¿Te ha gustado?"
"Probablemente lo más emocionante que he hecho en mi vida" responde Kurt con una tímida sonrisa. "Ha sido muy divertido."
"Genial" dice Blaine. "Sin embargo, si de verdad quieres ir a tomar un café, vas a tener que soltarme."
Sí. Tal vez debería. Retira los brazos de la cintura de Blaine, aunque ta lvez los deja resvalar por su fría chaqueta de cuero unos pocos segundos de más.
A Blaine no parece importarle, de todas formas.
Se bajan de la moto y se llevan el casco bajo el brazo mientras caminan hacia la cafetería, parándose en el mostrador. Justo cuando Kurt está a punto de abrir la boca para hablar con el camarero, Blaine le interrumpe.
"Espera. Déjame intentar adivinar tu pedido."
Kurt alza una ceja, aceptando el desafío sin una palabra. Blaine le mira especuladoramente e inclina la cabeza de esa forma tan familiar que recuerda Kurt, que señalaba que Blaine estaba intentando resolver una adivinanza.
Blaine se vuelve al camarero.
"¿Puede ponernos dos cafés Mocca medianos descafeinados..." dice antes de mirar a Kurt de nuevo. "Con extra de batido?"
"¿Qué- cómo lo has hecho?"
"Es un regalo" responde Blaine con un guiño, dándole su tarjeta de crédito al cajero. "Y va a mi cuenta."
Oh.
¿Por qué demonios está siendo tan amable, Kurt no puede evitar preguntarse? Incluso está... flirteando con él.
Bueno, por lo menos así es como Kurt lo ve. Aunque claro, él tampoco sabe mucho de flirteos.
Cuando finalmente se sientan en una mesa, sitúan sus cascos a un lado y los dos empiezan a hablar a la vez.
"Lo siento" dice Blaine con una risita. "Iba a decir que el pelo casquete te queda bastante bien."
"Ugh" masculla Kurt, habiéndose olvidado de eso por completo. Aunque la cerdad, a éste punto ya no le importa nada.
Y eso que antes su pelo era muy importante para él.
Blaine contiene una sonrisa y baja la cabeza para dar un sorbo a su café.
"Así que," empieza Kurt. "¿de dónde has sacado esa moto?"
"Es el regalo de mi decimosexto cumpleaños. Es todo lo que quería."
"Nunca pensé que tendrías una motocicleta. Simplemente sigo recordando cuando siempre querías ser Ariel en nuestras fiestas del té, y los dos conceptos no parecen querer mezclarse. Al menos no en mi cabeza, de todas maneras."
La sonrisa de Blaine parece fallar a la referencia de su pasado.
Las cosas se ponen muy serias de repente, un poco demasiado rápido.
"¿Por qué me has invitado a tomar un café?" quiere saber Kurt. Por alguna razón... necesita saberlo. Blaine se encoje de hombros y se apoya de nuevo en su silla. "Porque quería verte."
"Creía tener la impresión de que no planeabas pasar tiempo innecesario conmigo." Y vale, a lo mejor está mintiendo un poquito, porque fue Blaine el que le preguntó su número de teléfono, pero Kurt quiere saber la razón bajo este pequeño rendezvous.
"Siempre he querido pasar tiempo contigo" declara Blaine. "Nunca he dejado de querer pasar tiempo contigo."
"Es que... no pensaba que querrías quedar conmigo tan pronto después de nuestra inesperada... reunión. Me habría considerado un tipo con suerte si me hubieras llamado en un mes, incluso."
"Eras mi mejor amigo, Kurt" dice Blaine suavemente, con su mirada clavada en su taza de café. "Ya te perdí una vez. No quiero volver a perderte, ¿vale?"
"...¿Sólo tu mejor amigo?" pregunta Kurt. Se siente un poco culpable por sacar el tema tan pronto, pero también está un poco confuso, más confuso que cuando Blaine le preguntó inicialmente si quería quedar. "¿Alguna vez... fuimos... más que eso?"
Blaine levanta la tapa de su taza de café con el pulgar. "Podríamos haber sido más que eso."
"Así que, no queda... ¿ya no hay nada?" pregunta Kurt, con la esperanza de que su corazón no se rompa en los próximos segundos.
"Honestamente, no lo sé" dice Blaine. "No es que sepamos mucho el uno del otro ahora. Y-"
"Pues pregúntame."
"No es tan simple."
"Te diré todo lo que quieras saber" dice Kurt. "Cualquier cosa."
"Esa no es la única razón."
"Entonces, ¿qué? ¿Qué más hay ahí?" le pregunta Kurt.
"Tengo novio."
Continuará.
A/N: SÍ, hay algunas motocicletas que no tienen pedal de arranque. He hecho mi búsqueda. Sin mencionar que he conducido una. ALUCINANTE, DEJAD QUE OS CUENTE, DIOS MIO.
Notas de la traductora: Dios mío, sé que ha sido demasiado tiempo y ya sabéis que lo sientooo! En serio... soy una mala persona U.U no me odiéis todavía! Aún tengo que terminar la historia xD Intentaré que no me lleve tanto tiempo esta vez, lo prometo. Hasta pronto!
