Kurt se siente como si le acabaran de disparar.
Tengo novio.
Claro que tiene. Kurt se queda ahí sentado, mirando a Blaine directamente, por encima de las tazas de café, e intentado que su rostro sea lo más inexpresivo posible.
Claro que tiene.
"A-ah" consigue decir Kurt finalmente.
"Sí..."
Vale, entonces, ¿qué demonios? Sí, Kurt lo pilla. Blaine es guapo. Es atractivo en prácticamente todos los sentidos posibles, así que cabía obviamente la posibilidad de que no estuviera soltero. Pero el hecho de que Blaine sea una figura codiciada no es exáctamente el tema en el que Kurt está pensando.
Tienes novio, y aun así me llevas con la moto a dar una vuelta, piensa Kurt. Tienes novio, y aun así dejas que te envuelva en mis brazos tanto tiempo que hasta parece indecente. Tienes novio, y sin embargo, 'nunca has dejado de querer pasar tiempo conmigo'.
Kurt da un sorbo a su café. Su garganta está demasiado seca.
"Lo siento."
"No lo sientas," dice Kurt en un tono áspero. "No puedo creer que ni siquiera… considerara que tú podías estar en una relación. Yo debería ser el que se disculpara."
"No," dice Blaine, sacudiendo la cabeza. "Debería habértelo contado."
"¿Antes de haberme pegado contra tu espalda con mis brazos alrededor de tu cintura en una motocicleta?" dice Kurt un pelín forzadamente. "Tal vez. Pero no importa de todas maneras."
"Sí que importa. No finjas que no estás… molesto."
"No estoy fingiendo nada. El sarcasmo es mi forma de manejar prácticamente todo. Ya te acostumbrarás."
Blaine frunce el ceño y Kurt siente la necesidad de mirar para otro lado.
"¿Cómo se llama?" pregunta Kurt de pronto.
"…Elliot."
Estúpido Elliot. Elliot tendría que tener un nombre estúpido, como Edgar. O… o Bob. Para que así pueda odiarlo aún más.
Oh. Mejor será no decir eso en alto.
"¿Cuanto tiempo lleváis juntos?"
Se siente como si estuviese interrogando a Blaine, pero ahora mismo se siente herido y la verdad es que no le importa.
"Sólo un mes."
"¿Sólo un mes?" pregunta Kurt con recelo. "No pareces muy entusiasmado con la situación.
"Yo… no he dicho eso. Sólo me refiero a que no ha sido tanto tiempo" intenta retroceder Blaine.
"Ah. Así que… ¿entonces no va muy enserio?"
"¿Alguna relación es seria cuando sólo se lleva un mes?" pregunta Blaine retóricamente.
"No sabría decirte," contesta Kurt bruscamente. "Nunca he estado en ninguna."
Blaine se para en seco en proceso de levantar la taza de café hacia sus labios. "¿Ni una?"
"Soy el único chico gay de mi escuela" le informa Kurt. "Así que, no hay muchos peces con escamas arco iris en la piscina de cloro de las relaciones."
"Oh. Lo- lo siento."
"No hace falta que lo sientas" dice Kurt, y no sabe por qué está siendo tan irritable. Sí, Blaine debería habérselo contado. Pero Blaine no merece su ira, no se merece estos arrebatos suyos. Simplemente está en una relación, y en realidad, es culpa de Kurt por haber asumido de antemano lo contrario.
Pero por alguna razón, simplemente no puede parar.
"¿He de asumir entonces que has estado en numerosas relaciones, entonces? O sea, es que ya me pareces un experto."
"¿Por qué estás siendo tan cruel?" pregunta Blaine, sintiéndose claramente herido.
Vale.
"Porque he estado enamorado de ti desde que tenía doce años. ¿Contento?"
Blaine permanece petrificado, con los ojos clavados en el rostro de Kurt incluso aunque éste no le esté mirando. No puede mirarle. No puede creer que acabe de admitir eso en la primera casi-cita que han tenido.
Pero no es una cita.
Y puede sentir la mirada de Blaine perforándole la piel.
"¿Qué?" pregunta Blaine suavemente.
"No me hagas repetirlo" suplica Kurt, su enfado disipándose en el aire. "Por favor."
"Pero yo... por qué... Kurt..."
Kurt se levanta tan apresuradamente que se golpea la cadera contra la mesa, casi tirando las dos tazas de café olvidadas.
"¿Podemos irnos?"
"¿No quieres hablar de-?"
"No" dice Kurt inmediatamente. "Ahora mismo sólo me apetece irme a casa y llorar en mi almohada, así que por favor, llévame a casa."
Blaine está a punto de abrir la boca para decir algo, pero Kurt coge bruscamente el casco de la mesa y sale directamente fuera de la cafetería. Acaba de salir por la puerta cuando de pronto siente una mano en su brazo. Blaine tira de él y le gira para plantarle cara.
"No quiero que te vayas a casa a llorar" susurra Blaine. "Por favor, no lo hagas. Nunca podía soportarlo cuando llorabas. Era tan… trágicamente precioso, y me rompía el corazón."
"Blaine, no puedes-"
"Yo tampoco estaba bien," le interrumpe Blaine, refiriéndose a lo que le había contado Kurt en la sala común de Dalton. "Estaba hecho un desastre. No comía lo suficiente, y me escondía de la gente. Estaba hecho pedazos. Creo que… que realmente te guardé rencor durante un largo tiempo."
"Me odiabas."
"No" dice Blaine, sacudiendo la cabeza lentamente, alzando una mano para enjugar una lágrima de debajo de los tristes ojos azules de Kurt. "Nunca te odié."
"¿Y ahora?" pregunta Kurt con la voz dura. "¿Sigues guardándome rencor?"
"¿Crees que estaría en Ohio si aún te guardase rencor?" le pregunta Blaine. "Tenías razón. Podría haber ido a una escuela privada en Maryland. Pero estoy aquí."
"Sí," escupe Kurt, apartando bruscamente la mano de Blaine, que vacilaba en su mejilla. "Estás aquí. Y estás con otra persona. Obviamente no significo lo bastante para ti."
"Lo mío con Elliot simplemente… sucedió. No esperaba que me gustara. Igual que no estaba esperando verte entrar en la sala común justo cuando estaba a punto de empezar a cantar. No sabía… Honestamente, no tenía ni idea de que volvería a verte de nuevo" dice Blaine.
"Entonces, ¿por qué no fuiste simplemente a una escuela en Maryland? Sabías dónde vivo. No nos hemos mudado. ¡Podrías haber ido a buscarme!"
"Tal vez necesitaba… necesitaba que me encontrases tú otra vez. Como hiciste una vez. En el parque" dice Blaine con voz entrecortada.
"Pero ya no necesitas que te salven, Blaine. Estás perfectamente."
"Estoy bien, sí. Pero eso sigue siendo verdad. De todas formas, tú… tú me encontraste."
"No lo entiendo. Estás cogido. En una relación. Estás saliendo con alguien. ¿Por qué me has traído aquí, por qué has flirteado conmigo, por qué me has llevado en el asiento trasero de un trasto temerario y me has preguntado si seguía confiando en ti?" necesita preguntar Kurt, porque nada de esto tiene sentido, ni un poco.
Blaine baja la mirada al suelo. Encoje sus hombros cubiertos de cuero.
"¿Y acaso Elliot sabe que estás conmigo ahora mismo?" le pregunta Kurt.
Blaine permanece en silencio.
"No lo sabe, ¿verdad?"
Kurt observa mientras Blaine sacude su rizada cabeza.
"No haré esto" dice Kurt, dando un paso hacia atrás, alejándose de Blaine. "No voy a ser- no seré tu segundo o tu- tu experimento de ciencias de la infancia."
La cabeza de Blaine se alza bruscamente con alarma. "¿Qué? ¡No! Kurt, no es eso en absoluto. No lo es."
"Entonces, ¿qué? No puedes hacerme esto. Sé que te hice daño cuando dejé de llamarte… espera," se detiene Kurt, alzando una mano entre ellos. "¿Esto es… una venganza?"
"¡No!"
"¿Es esto alguna repelente especie de… de karma provocado?" demanda saber Kurt.
"¡Esto no es venganza ni karma ni yo intentando hacerte daño!"
"Entonces, ¿qué demonios es esto?"
"¡Necesitaba saber!" exclama Blaine. "¡Necesitaba saber si seguía sintiéndome de esa manera cuando estaba contigo! ¡Necesitaba saber si seguías haciendo que me sintiera tan perfectamente cuando te acurrucabas junto a mí y necesitaba saber si simplemente, estoy atrapado en el pasado! ¡Necesitaba saber si podría olvidarte t permitirme querer a Elliot o si, por alguna razón, siempre es sólo a ti! ¡Necesitaba saber si tus labios- necesitaba-!" la voz de Blaine se quiebra. "Necesitaba saber si en realidad lo que pasó ese día en el columpio era todo una especie de mentira. O si me lo estaba imaginando todo."
Kurt deja de respirar por unos segundos.
"Si mis labios, ¿qué?" pregunta en un susurro.
"Yo-"
"Blaine" dice Kurt, dando un paso al frente, poniéndose casi con sus pies tocando los de Blaine. "Si mis labios, ¿qué?"
Blaine le está mirando ahora, con dolor y confusión en la mirada, y un recuerdo nublándole la vista. Sus labios están un poco entreabiertos en una mueca de admiración, como si estuviera sobrecogido por el hecho de que Kurt esté tan cerca de él, y Kurt puede sentir la cálida respiración de Blaine en su rostro.
"Si tus labios siguen sabiendo a caramelo como lo hacían antes" susurra Blaine.
Kurt puede ver a Blaine pasar la mirada entre los labios de Kurt y sus ojos, como si estuviese esperando a que Kurt le diera justo lo que necesita.
Kurt quiere besarle. Quiere cerrar ese pequeño espacio de unos pocos centímetros y quiere descubrir si Blaine sabe a Mocca. Quiere sentir las manos de Blaine en su rostro y en su pelo, y lo quiere tan desesperadamente que le duele de la necesidad que le domina.
Kurt se acerca ligeramente a él y pone su mano sobre la mejilla de Blaine suavemente.
"No dejaré que me beses mientras estés con él" susurra Kurt en un único cálido exhalo contra los labios de Blaine. "Porque si te beso… y te das cuenta de que esto no es una mentira… te perderé para siempre. Y él gana. Se queda contigo."
Blaine suelta un suave suspiro, y su cuerpo parece desinflarse de la tensión que le abandona, y deja que su frente descanse contra la barbilla de Kurt.
"Pero sigues teniendo que llevarme de vuelta a mi coche" dice Kurt a través de los rizos oscuros de Blaine. "Y prometo agarrarme a ti muy, muy fuerte."
Kurt no sabe muy bien cuándo ha terminado por ser el racional de los dos en el transcurro de la conversación. No sabe cuándo ha cambiado de ser el odioso irritable al 'no voy a hacerle esto a tu novio'. Y no sabe por qué presiona los labios contra la frente de Blaine en un beso.
Pero se sonríen con tristeza, se ponen los cascos, se suben a la motocicleta y se van.
Kurt se agarra a Blaine como si se fuera a resvalar y desaparecer en el reboltijo de colores y lineas borrosas de la carretera recta, esa desolada donde Kurt sabía que estaba muy, muy a salvo cuando estaba rodeado del aroma a cuero, a otoño, y al traqueteo de un motor.
Cuando llegan junto al coche de Kurt en el aparcamiento del colegio, Blaine apaga el motor y Kurt se quita el casco, dándoselo a Blaine. Blaine lo coge sin una palabra, pero Kurt no se baja inmediatamente de la moto. En vez de eso, envuelve en sus brazos a Blaine una vez más, acercándose y apoyándose en él y presionando su mejilla en el hombro de Blaine. Blaine se queda parado, y Kurt puede sentirle tensarse, pero entonces, unos segundos después, Blaine pone sus brazos sobre los de Kurt, acariciando con sus manos los codos del otro. Kurt le oye suspirar suavemente bajo su casco.
Pero entonces ha de apartar sus brazos de Blaine y bajar de la moto.
Mientras conduce hacia la salida del aparcamiento, Kurt mira por el espejo retrovisor y atisba a Blaine, inmóbil, aún parado en su motocicleta, con las manos en el manillar, y la cabeza gacha.
No hay nada que pueda hacer.
"¿Cual es tu problema?"
Kurt no sabe por qué está en el vestuario de los chicos, y la única persona que está con él es su enemigo más temido y neandertal más imbbécil de todo el instituto. Todo lo que puede ver en su mente es un mensaje de texto que dice 'corage', y que en este momento está gritando cosas como 'yo no me fijo en tíos ignorantes que sudan demasiado' y 'en realidad eres sólo un niño pequeño asustado'.
Retrospectivamente, Kurt se daría cuenta de que a menudo el corage puede hacer que las cosas salgan mal.
Pero ahora mismo, de pronto es empujado contra una taquilla por el chico sudoroso, y entonces los labios de Karofsky están en los suyos y su lengua está bajo el paladar de Kurt, y Kurt tiene ganas de vomitar. Intenta empujarle, quitárselo de encima, pero el chico no reacciona lo más mínimo, así que Kurt se ve obligado a morder a Karofsky en el labio. Le muerde con fuerza suficiente para que salga sangre.
De pronto, Karofsky da un paso hacia atrás y Kurt sabe que debería irse, debería correr, pero está demasiado paralizado por lo que acaba de pasar como para que consiga hacer que sus piernas funcionen.
Karofsky intenta acercarse de nuevo, pero al fin Kurt vuelve en sí con tiempo suficiente para empujarle hacia atrás.
"¡No me toques!" sisea al matón.
Kurt está ahí plantado, con las manos contra su pecho, pero Karofsky también lo está. Karofsky está- está justo ahí, mirando a los labrios de Kurt, y está respirando con dificultad, y Kurt sólo quiere que se vaya, pero él no se va a ninguna parte, y a Kurt le está entrando el pánico, está desvariando.
Intenta huir.
Pero Karofsky le empuja de nuevo hacia él con su brazo y le acerca aún más, cubriendo la boca de Kurt con la suya, como si nada fuera suficiente, como si no pudiera vivir sin los labios de Kurt en los suyos, y Kurt puede paladear un poco de sangre en los labios del chico en donde le ha mordido antes, y Kurt no se puede mover, ni puede pensar, y ¿por qué, por qué, por qué Karofsky le está agarrando tan fuerte?
Kurt hace la única otra cosa que se le ocurre.
Sube bruscamente su rodilla, colisionándola contra el paquete de Karofsky, y el chico finalmente le suelta, gritando de dolor. Kurt se tambalea hacia atras, asustado, cayendo sobre una fila de taquillas, y el sonido capta la atención de Karofsky. Sigue retorciéndose de dolor, intentando calmar su respiración, pero se mofa de Kurt, y entonces...
Karofsky escupe, literalmente, en la cara de Kurt.
Kurt se queda petrificado. Su cuerpo se detiene, su sangre se paraliza, y se siente como si estuviera a punto de vomitar. Karofsky le escruta con la mirada durante unos cuantos largos segundos agonizantes, y entonces sale apresuradamente de los vestuarios, dejando atrás a Kurt.
Solo.
Siente cómo la saliva, que está secando rápidamente, resvala por su frente a un lado de su nariz, y abajo, a su barbilla.
Tiene miedo de limpiárselo con la mano.
Kurt se derrumba en el suelo, con lágrimas asomándose en sus aterrorizados ojos azules. Ve una toalla sucia situada en uno de los bancos en frente suya, y la coge, quitándose la saliva precipitadamente de su cara. Puede sentir el escupitajo del otro chico filtrándose en sus poros, y la sensación le provoca arcadas.
¿Qúe... qué acaba de pasar? ¿Por qué- qué-?
La puerta de los vestuarios se abre y entran algunos chicos, así que Kurt se pone en pie y se apresura a salir de ahí, abriéndose camino entre ellos.
Sus piernas temblorosas le conducen hacia el fondo del pasillo, fuera de la puerta principal, a través del aparcamiento, y directamente a su coche. Saca las llaves de su bolsillo, abre la puerta, se mete dentro, arranca el coche y se va. Ya en la autopista, se da cuenta de que no tiene ni su mochila ni su móvil, pero no importa, necesita largarse, se aleja, se aleja, necesita sentirse seguro.
Necesita ver a Blaine.
Continuará.
A/N: Sí, lo sé, he alterado la escena del beso de Kurtofsky, pero tenía que hacerlo.
Notas de la traductora: LO SIENTOOOO! (verguenza por tardanza) ... El próximo capítulo es mejor, garantizado! ;)
