A/N: Es uno corto porque tiene que serlo. Coged los pañuelos.


El mundo vuelve a ser como antes, y de pronto él y Blaine están de pie en una pista de baile aún llena de gente, con los ojos de todos sus amigos clavados en sus cuerpos, demasiado juntos y ah, sí, sus labios siguen presionados los unos en los otros y oh dios oh dios oh dios-

Kurt se aparta.

Los ojos de Blaine parpadean y se abren lentamente para vislumbrar y clavarse en Kurt, con un aire de fascinación y algo más que Kurt no puede distinguir muy bien.

"Por favor," suplica Blaine en voz baja y profunda. "Por favor, no te vayas."

"Blaine, nos-"

"Iremos afuera. Hablaremos. Por favor, sólo... no te vayas de aquí llorando, por favor no lo hagas. No es tan malo como crees que es."

Ahora Kurt probablemente debería decir no, que esa es una mala idea porque, madre de dios, acaba de besar a Blaine y ha sido perfecto, todo en ese beso ha sido estupenda y maravillosamente brillante y fantástico, pero no están ellos, no hay ningún Kurt y Blaine, sino Blaine y Elliot, con Kurt fuera mirando hacia adentro, y por qué no debería huir, por qué no debería llorar, si esto no ha sido más que un error, un gran, gran, gran-

Kurt sigue a Blaine de todas maneras.

Pero así no es como se supone que debería ser. En las películas, ¿no hay uno que se va corriendo y luego se encuentran otra vez y están los dos solteros y se dan cuenta de que están hechos el uno para el otro? ¿No es así como se supone que ha de pasar? ¿Por qué esto no está siguiendo el orden de las reglas de todas las películas románticas?

Ahora están fuera, juntos. El sol se está poniendo.

Kurt quiere mirarle.

Pero mantiene su mirada en el suelo porque sabe que si atisba aunque sea por un segundo los labios de Blaine se perderá en ellos otra vez.

"No debería haber hecho eso," dice Kurt al fin. "Lo siento tanto, Blaine, yo-"

"No," interrumpe Blaine. "No hagas como si eso hubiese sido un- un error."

"Es que eso es exactamente lo que ha sido."

"A mí no me ha parecido un error," le dice Blaine, y de pronto sus zapatos entran en el campo de visión de Kurt.

Blaine está plantado justo en frente de él. Pero Kurt no puede mirar hacia arriba.

"Me ha parecido... correcto," dice Blaine suavemente. "Es la cosa más... más correcta que he experimentado desde que me mudé a Maryland."

"No podemos hacer esto," dice Kurt miserablemente, sacudiendo la cabeza, y conteniendo las lágrimas que amenazan con caer de sus ojos. "Estás con él. Has estado felizmente con él, incluso después de que nos encontrara en tu habitación. Vosotros- vosotros arreglasteis las cosas, así que obviamente hay algo en él que merece que sigas con ello."

"Él no quería que yo viniera aquí," confiesa Blaine, acercándose para pasear las puntas de sus dedos por la suave piel de una de las muñecas de Kurt. Tuvimos una pelea enorme cuando me intenté ir. Él gritaba un montón. Me dijo- me dijo que si yo... si yo quería seguir con él que te- que tenía que dejarte ir. Que ya no podía seguir siendo tu amigo si quería seguir siendo su novio."

Los ojos de Kurt finalmente se posan en los de Blaine, y ve que Blaine está... está sonriendo.

"Él... ¿él dijo eso?" pregunta Kurt, casi sin aliento.

"Sí," asiente Blaine.

"Pero qué- ¿qué pasó?"

"Kurt," susurra Blaine, posando la palma de su mano en la mejilla de Kurt, dejando que el suave dorso de su pulgar roce con el labio medio hinchado por el beso de Kurt. "Te elegí a ti."

Las piernas de Kurt casi se desploman debajo de él.

Pero Blaine de pronto está ya ahí, a su alrededor con sus cálidos y fuertes brazos en su espalda, y le sostiene. Kurt está a salvo, está bien aquí.

"Yo siempre te elegiría a ti," le dice Blaine al oído a Kurt. "Siempre."

El mundo está en silencio. Kurt cree que puede oír al sol poniéndose. Su corazón palpita muy fuerte contra su caja torácica y el pelo de Blaine es suave tras sus dedos.

Pero no es perfecto.

Esto no es tan fácil.

Nunca suele ser así de fácil.

"No podemos- no se puede aún," dice Kurt al fin, aunque no está dispuesto a soltar a Blaine de sus brazos.

"¿Qué?" Blaine se tensa inmediatamente.

"No vamos a- acabas de dejarle."

"Sí. Lo sé, por eso-"

"Blaine," dice Kurt, apartandose lo justo como para ver el dolor en las facciones del más bajito. "Le acabas de dejar."

"Lo sé, le he dejado por ti."

"Lo sé," dice Kurt abatido. "Pero sabes que no podemos ser de repente- de repente nosotros."

"Sí podemos," dice Blaine, y Kurt puede oír la desesperación, la súplica, el 'no hagas esto' en su voz. "Podemos, podemos hacer que funcione."

"Calla," dice Kurt, rodeando la aterrorizada cara de Blaine con sus manos. "Lo haremos. Sabes que lo haremos, pero... ¿podrías honestamente, ahora mismo, quedarte aquí y decirme que él ya no posee ni un cacho de tu corazón? ¿Ni un poquito? ¿Ni siquiera una mota?"

Kurt observa a la nuez en la garganta de Blaine moverse mientras traga.

Blaine no responde.

"No importa," dice Kurt suavemente, presionando sus labios contra la frente de Blaine en un beso cargado de afecto. "No pasa nada."

"K-Kurt, lo sie-"

"No," sacude la cabeza Kurt, abrazando a Blaine de nuevo, y puede sentir las pestañas de los párpados mojados de Blaine sobre la piel de su cuello. "Has estado con él casi dos meses, le veías todos los días en Dalton."

"Pero nos- nos peleabamos tanto, no sé por qué no puedo simplemente-"

"Pero había veces en las que te hacía reír, ¿verdad? Había veces en las que te hacía sonreír y días en los que te hacía sentir realmente, realmente especial, ¿verdad?"

Blaine le abraza aún más fuerte. "Sí," admite. "Sí que había."

Kurt asiente contra la parte superior de la cabeza rizada de Blaine. "Está bien. Se supone que debe de ser así."

"Yo no le quiero a él, te quiero a ti," Blaine se atraganta con su propia respiración. "Sé que eso es lo que quiero."

"Y yo lo quiero todo de ti" dice Kurt. "Quiero cada cachito de ti, cada centímetro de tu corazón y no- no lo compartiré. No te compartiré con la parte de él que sigue en ti, que sigue en algún lugar en tu interior."

"Kurt, por favor-"

"Te quiero," dice Kurt en voz baja, justo en el pequeño y delicado oído de Blaine. "Pero necesitas tiempo para quererme de vuelta. Sólo a mi. A nadie más."

"Oh dios, Kurt, por favor-"

"Y estoy dispuesto a esperar tanto como haga falta."

"Pero yo te quiero ahora" solloza Blaine en el hombro de Kurt. "Te quiero ahora."

"He esperado diez años para tenerte todo para mi," dice Kurt. "Unas cuantas semanas o un par de meses más no van a distanciarnos."

Kurt empieza a llevar a Blaine hacia su coche, con el brazo firmemente sobre sus hombros mientras Blaine continúa llorando.

"Saldrá bien," susurra Kurt en el pelo de Blaine, y cree detectar un olor a fresas en su cabello. "Te esperaré."

"No me dejes, por favor, por favor Kurt, no me dejes" suplica Blaine, aferrándose a Kurt como a un salvavidas. "Por favor, te quie-"

"No," dice Kurt de inmediato. "Por favor. Por favor, no lo digas hasta que te hayas olvidado de él."

"Yo sólo quiero estar contigo, déjame- déjame estar contigo," Blaine está gimiendo, y Kurt no puede soportarlo. No puede soportar ver a Blaine temblando en sus brazos, no puede soportar la forma en la que sus sollozos se silencian en su chaqueta de traje.

Kurt coge las manos de Blaine que se aferran a su cintura.

"¡No, no, no quiero irme!" llora Blaine. "¡No- no, Kurt! Tú siempre- tú siempre me abrazabas cuando lloraba, siempre estabas ahí, ¡por favor no me hagas irme!"

"Mándame un mensaje cuando lleges a casa," dice Kurt rotundamente, abriendo la puerta del coche de Blaine y metiendo a Blaine dentro con firmeza.

"Kurt, por favor-"

"Te quiero, Blaine" dice Kurt una vez más, inclinandose sobre el coche y abrochándole el cinturón a Blaine a pesar de sus quejas y su histeria. "Y estaré ahí cuando estés preparado."

"Lo siento, lo siento," sigue diciendo Blaine.

"No," dice Kurt firmemente. "Jamás te disculpes por tener amor en tu corazón. Jamás lo hagas."

Blaine se queda en silencio, pero las lágrimas siguen cayendo por su rostro, y el corazón de Kurt de hace añicos al verlo. Kurt de inclina hacia él y le da un beso en el lóbulo de la oreja de Blaine.

"Yo siempre seré tuyo."

Blaine emite un destrozado, sobrecogedor y roto sollozo, y Kurt desliza su mano hacia su mejilla, volviéndole el rostro a Blaine para encararle.

Kurt hace que sus narices se rocen cariñosamente.

"Necesito que tú me encuentres a mi ésta vez," dice finalmente.

Y entonces Kurt se aleja, cierra la puerta y se va caminando hacia la fiesta de nuevo. Se niega a mirar atrás. Se niega a cruzar la mirada con ninguno de sus amigos. Se niega a mirar a su padre y a su nueva madrastra. Kurt camina directo hacia los baños y se esconde en uno de los lababos.

Entonces, se mete los nudillos en la boca y muerde tan fuerte que empieza a sangrar mientras las lágrimas comienzan a caer.

Pero no se permitirá gritar por lo injusto que es todo esto.

No lo hará.

Porque por una vez, está haciendo lo correcto.


Continuará.

A/N: LO SIENTO TANTO, BLAINE, CARIÑO, NO SÉ POR QUÉ TE TORTURO.

Notas de la traductora: Éste era corto... Una vez más, siento la tardanza.. Hasta la próxima!