Capítulo 16: En el camino correcto

La decisión con respecto a la expulsión de Dave Karofsky ha sido invalidada por el consejo escolar.

Como si fuera posible que esta semana se volviera peor, maldita sea.

Había pasado casi una semana entera desde que había oído nada sobre Blaine. Y claro está, mientras él está deprimido y dándole vueltas a todo, tenía que pasar esto.

Queremos que vayas a Dalton.

Bueno, maldita sea.


Karofsky va a volver al McKinley el lunes.

Así que el sábado, Kurt está manoseando nerviosamente su móvil, sentado en su cama, y debatiendo internamente si debería o no debería enviarle un mensaje a Blaine. Ya ha tomado la decisión de transferirse a Dalton, como desean Carole y su padre, y aunque se siente un poco culpable por usar el dinero de su luna de miel, se siente mucho más agradecido por tener una via de salvación en la que su vida no se vería amenazada. Y con eso dicho, aún no se lo a contado a Blaine. Y Blaine necesita saberlo. Sería casi cruel aparecer así en Dalton y caminar a través de sus puertas, y ver a Blaine ahí plantado con una expresión de shock y horror después de todo lo que ha pasado.

Finalmente le da a enviar, dejando que los satélites hagan su trabajo mientras el mensaje 'Sé que estás enfadado conmigo, pero necesito hablar contigo' llega al móvil de Blaine.

No estoy enfadado contigo. Te veo en la cafetería en una hora.

Oh, vale. Eso ha sido una respuesta inesperadamente rápida.


"Hey," saluda Kurt con timidez mientras se sienta en la pequeña mesa en la esquina de la cafetería, justo en frente de Blaine.

"Hola," responde Blaine con una sonrisa que Kurt no esperaba ver precisamente hoy.

Es más agradable no ver a Blaine llorar, piensa Kurt. Es agradable ver que él mismo no está llorando tampoco, por una vez. Y aunque sólo ha pasado una semana, Kurt no puede parar de pensar en lo guapo que está Blaine, en lo atractivo que está con su chaqueta de entradas de invierno y su bufanda roja. De pronto Kurt recuerda la vez en la que Blaine no tenía una chaqueta como esa. Pero el rostro de Blaine es tan revitalizante a sus ojos, y Kurt es increíblemente feliz de ver esa sonrisa.

"Tu mensaje sonaba realmente urgente" dice Blaine finalmente. "¿Va todo bien?"

"No," dice Kurt con una pausada sacudida de cabeza. "No, no va bien."

"¿Qué pasa?"

Kurt puede ver la preocupación, bastante obvia en los preciosos ojos de Blaine, y honestamente, no sabe cómo ha sobrevivido tanto tiempo sin tener a Blaine así de cerca.

"El consejo escolar ha anulado la decisión de expulsar a Karofsky. Va a volver al McKinley el lunes," le informa Kurt.

"...¿En serio? ¿Después de todo eso? ¿Qué- qué es lo que vas a hacer?" le pregunta Blaine.

"Yo... no voy a ir."

"¿Que no vas a ir a qué?"

"No voy a volver al McKinley el lunes," explica Kurt.

"Oh," dice Blaine suavemente. "¿Van a...? Tus padres, ¿van a transferirte a algún otro lado? A algún sitio...¿lejos de aquí?"

"Está un poco lejos de casa. Pero mucho más cerca de ti," dice Kurt, un poco sorprendido de que Blaine no lo haya pillado aún.

Las oscuras cejas de Blaine se juntan en una mueca de confusión, y Kurt decide acabar con su sufrimiento, aunque ahora está realmente, realmente adorable.

"Me voy a transferir a Dalton."

"...¿De verdad?"

"De verdad de la buena," dice Kurt con una pequeña sonrisa.

La boca de Blaine se abre por la sorpresa y shock, pero sólo un poquito, y Kurtha de intentar, con una ridícula cantidad de esfuerzo, quitar los ojos de encima de los labios de Blaine porque sí, café, Mocca, sus labios saben a Mocca y ahora mismo están tomandose unos Moccas, y ya sabe que así el sabor se vería intensificado y oh, hola, vaya con el intento de no pensar en sus labios, ha funcionado realmente bien.

"Vas a... ¿de verdad estarás en mi escuela? ¿Conmigo?" pregunta Blaine.

Kurt está seguro de oír esperanza en la voz del chico, lo cual es, positivamente, un gran paso en comparación al miedo o la inseguridad que esperaba oír.

"Sí," asiente Kurt. "Estaré ahí contigo."

"Kurt... tú- eso me hace... realmente feliz."

El corazón de Kurt hincha lleno de afecto al oír esto.

"A mí también," admite.

"Sé que he- que no te he hablado por unos días, pero es que sólo necesitaba algún... tiempo, ¿sabes? Para pensar en algunas cosas."

Oh-oh.

"Y... ¿qué es lo que has, eh, averiguado?" necesita saber Kurt.

"Aún te quiero a ti. Quiero estar contigo," dice Blaine convencido, y Kurt suspira internamente, con un alivio inmenso. "Pero tenías razón. No es- ahora no es el momento apropiado. Y necesito superar todo este estúpido lío con Elliot. Porque yo... yo quiero ser capaz de dártelo todo a ti. Justo como quieres. A pesar de todas mis histerias y llantos de ese día."

"Eso no significa que tú... que tengas que evitarme, ¿verdad?" pregunta Kurt, deseando, pidiendo y rezando por la respuesta que anhela. No sabe si podría soportar estar en Dalton con Blaine intentando ignorarle a diario.

"No, no, perdona por eso," dice Blaine rápidamente. "No lo haré más. Sólo necesitaba un poco de tiempo para- para mí. ¿Sabes?"

"Sí," asiente Kurt. "Lo sé."

Y sí, lo entiende perfectamente. Pero no puede evitar sentirse realmente feliz al saber que Blaine, después de todo, no le va a ignorar cuando se transfiera.

"¿Cómo está Elliot, por cierto?" pregunta Kurt con la mayor delicadeza posible.

"Hecho un capullo, así es como está," gruñe Blaine antes de pegar un largo trago a su Mocca.

No pienses en sus labios, no pienses en sus labios, no pienses en sus labios.

Maldita sea.

"¿Sabías que le contó a Nick y a Jeff-? Perdón, dos chicos que están en los Warblers conmigo, los conocerás el lunes, pero bueno. Parece ser que les dijo que yo le engañé. Contigo," dice Blaine irritado. "Simplemente decidió esparcir esas historias estúpidas, sin ninguna prueba en absoluto, y yo tuve que limpiar su basura y aclarar todas sus mentiras. Yo no le engañé. Quiero decir, qué demonios, si tú no me dejabas besarte mientras yo estuviera con él."

Kurt decide no comentar el hecho de que en realidad, el sí que besó a Blaine antes de que supiera que él y Elliot lo habían dejado. Eso sería contraproducente. Sí, lo mejor sería guardarse eso para sí. Pero Blaine parece estar con necesidades de desahogarse, porque continua hablando, y Kurt intenta contener una risita por la furiosa (y monísima) expresión del agitado rostro de Blaine.

"¿Y sabes qué? Ni siquiera le estaba engañando emocionalmente porque ni siquiera sabía lo que sentía por ti realmente. Él rompió conmigo únicamente después de que yo escogiera le amistad contigo por encima de una relación con él. ¿Y sabes qué más? ¡Él no debería haberme dado ese maldito ultimátum en primer lugar! ¡Así que já!"

Kurt lo hace lo mejor que puede para no reírse ante el tono de Blaine, que ha sonado un poco como el de un niño de diez años en las últimas palabras de su discurso.

"Lo siento" dice Blaine, calmando su enfado. "Tú deberías ser la última persona que me escuchara hablar de mis problemas con mi ex."

"Sigo siendo tu mejor amigo," comenta Kurt. "Nunca dejaré de serlo. Además… en realidad es bastante divertido e inmensamente entretenido escucharte partirle en pedacitos."

"Oh dios," suspira Blaine. "Espero que no intente actuar estúpidamente superior a ti."

"No te preocupes," dice Kurt rápidamente. "Puedo cuidar de mí mismo en lo que al enfrentamiento verbal se refiere."

Los labios de Blaine se curvan hacia arriba en una sonrisa casi siniestra. "Todo este asunto de tú viniendo a Dalton puede que salga muy, muy bien."

"¿Acaso no es suficiente para ti ver mi cara sonriente todos los días?" dice Kurt con fingida indignación. "¿Sólo me quieres cerca si humillo a tu ex novio? Eso me duele, Blaine."

"Oh, cállate," ríe Blaine ligeramente, dándole con el pie por debajo de la mesa. "Sabes que estoy entusiasmado por poder verte todos los días."

Kurt se ruboriza en un extraño tono de rosa.

No sabe si será capaz de encajar tanto flirteo todos los días.

Pero estaría loco si no le devolviera el flirteo, obviamente.


Dalton es… diferente.

No es diferente en plan malo, sólo diferente. Sólo ha estado allí durante dos semanas y aún no se acostumbra a ver tantos uniformes.

O sofás de cuero.

O chicos.

Hay. Demasiados. Chicos.

Pero sí, aunque sea agradable echar un vistazo y todo eso, tiene sus ojos clavados en uno en particular.

Cierto chico le está hablando ahora mismo mientras se demoran al pie de unas escaleras.

"…a invitarte para hacer una audición para un solo."

¿Una audición? ¿Para qué? Está demasiado ocupado mirando la forma en la que las pestañas de Blaine revolotean en sus mejillas.

¡Oh!

"¿Para seccionales?" pregunta.

"Para seccionales" dice Blaine con una sonrisa y un pequeño guiño.

Kurt casi se desmaya.

"¿Qué crees tú que debería cantar?" pregunta Kurt. "O sea, es que tú pareces ser el solista permanente. ¿Qué me sugieres?"

"Te sugiero que canciones de Disney, no" dice Blaine con una expresión seria.

Pero Kurt observa cómo los dos extremos de sus labios se curvan cuando contiene una sonrisa.

"Pero ya sabes lo bonita que puede ser mi rendición de 'Parte de él'. Puedo hacer que el público entero se eche a llorar con esa," dice Kurt.

"Yo preferiría 'Voy a hacer todo un hombre de ti' de Mulan, ¿sabes?" ríe Blaine. "Mataría por oírte cantar eso."

"Pero no para la audición," dice Kurt sacudiendo la cabeza con una mirada de descontento.

"Para la audición no."

"No me eres de ayuda en absoluto, lo sabes, ¿no?" contesta Kurt honestamente.

"Sabes que sería injusto por mi parte ayudarte con la selección de la canción," dice Blaine, extendiendo la mano para estirar la solapa de la chaqueta de uniforme de Kurt.

"¿Qué tiene de bueno entonces, ser el mejor amigo del solista principal si no consigo información confidencial?" se queja Kurt.

Blaine se inclina hacia él y se acerca a su oído. "Sólo piensa en todas esas sesiones de besuqueo que tendremos al final."

"¡Blaine!" exclama Kurt avergonzado.

Blaine se aleja de él y Kurt quiere abofetear esa satisfecha mueca estúpida igual que la sonrisa del gato Chesire de su cara.

O besarla.

Sí, esa sería la mejor opción.

"No puedo evitarlo," Blaine se encoge de hombros. "Eres adorable cuando te ruborizas."

Y entonces le guiña el ojo otra vez, se da la vuelta y camina hacia su próxima clase.

Obviamente... iban por el buen camino.


"Ha sido precioso," dice Blaine en voz baja mientras toma asiento al lado de Kurt frente la ventana. "Me has impresionado mucho."

La sonrisa de Kurt no es de verdad. "Sí. Pero supongo que no he impresionado a los del consejo tanto como a ti."

"Es muy raro para los nuevos conseguir solos, de todas formas," dice Blaine intentando consolarle. "Yo tuve que hacer tres audiciones antes de que consiguiera uno."

"Es que pensé que como mi voz es más... particular, que tendría más oportunidades," admite Kurt, bajando la cabeza.

"No puedo creer que seas un contratenor," dice Blaine incrédulo. "Los Warblers no han tenido un contratenor en... décadas."

Kurt se encoge de hombros. Ser un contratenor ya no le parece tan especial, no cuando sigue... sigue sintiéndose como si no tuviera nada que hacer aquí. No cuando aún no tiene a Blaine, cuando aún no tiene ningun papel real entre los Warblers, cuando no destaca de ninguna forma.

"Estás muy molesto, ¿verdad?" le pregunta Blaine.

"Sí," asiente Kurt. "Lo estoy."

Blaine se inclina hacia él y apoya su cabeza en el hombro de Kurt. Luego, suspira suavemente en el vacío y elegante pasillo.

"Me gustaría poder hacerte sentir mejor."

Wow, y ahora a Kurt le vienen a la memoria todas las veces en las que Blaine solía usar esas mismas palabras cuando eran más pequeños. Es extraño, en verdad, cuán atrás llega su pasado, y cuán recientemente se ha acordado de un montón de cositas pequeñas como esa.

"Eh," dice Blaine finalmente. "Vamos a dar una vuelta."

"Yo... es que la verdad, no tengo ninguna chaqueta apropiada para eso," le recuerda Kurt.

"Puedes ponerte una de las mías, tranquilo," dice Blaine con entusiasmo, agarrando a Kurt de la muñeca y tirando de él.

Entonces cogen una chaqueta del armario de Blaine para Kurt y al momento están ya en su motocicleta en la carretera, con el frío aire de otoño y los árboles pasando borrosos por su lado mientras Kurt se aferra fuertemente a la cintura de Blaine. Al principio parece como si estuvieran yendo directamente hacia Lima, pero entonces Blaine da unos cuantos giros.

"¿Adónde vamos?" pregunta Kurt cuando paran en una señal de stop.

"¿Porqué siempre tienes que saberlo?" le vacila Blaine.

"Supongo que si me secuestras tú, podría ser peor. Al menos tú no eres un hombre extraño ofreciendome chuches."

"Te puedo ofrecer chuches si quieres" responde Blaine, en un tono de voz más bajo y Kurt está absolutamente seguro de que jamás en su vida ha oído algo parecido salir de esa boca.

Ya no está ni la mitad de helado que hace dos minutos, eso está claro.

Parece que vagan por ahí durante siglos, hasta que al final se encuentran en una parte desierta de la carretera, aunque no es la misma carretera por la que habían estado antes. A Kurt le pilla por sorpresa cuando Blaine se sale del camino y conduce su moto bajo el espesor de unas ramas bajas de los árboles antes de indicarle que se baje de la moto. Ah, vale, ahora van a adentrarse en el pequeño bosque que hay al lado de la carretera. Caminan por unos minutos en silenciio, Kurt siguiendo a Blaine a las entrañas del bosuqe hasta que Blaine se para. Kirt mira arriba y... vaya. No es en realidad un bosque, porque no es tan grande y tampoco han estado caminando tanto rato, pero los rayos de luz se filtran entre las copas de los árboles. El césped parece estar anormalmente verde para ser otoño, y se está... está muy tranquilo. En calma.

También parece muy familiar.

"Bonito, ¿verdad?" pregunta Blaine, con la mirada aún fijada en la luz brillando a través de los árboles.

"Mucho," asiente Kurt, admirando el perfil de Blaine. "¿Por qué siento como si ya hubiera estado aquí antes?"

"Porque es verdad," dice Blaine simplemente.

"¿Ah, sí?"

"Mhmm," Blaine se gira hacia él y sonríe. "Tu madre y tu padre nos trajeron aquí una vez cuando éramos pequeños."

Los ojos de Kurt se abren mucho por la sorpresa. "Éste es... ¿es el mismo lugar?"

"Lo es" le confirma Blaine. "Me costó meses encontrarlo cuando volví a Ohio. Conducí por todos los alrededores hasta que finalmente lo encontré. Hace bastante que no vengo aquí, sin embargo. Solía ser mi lugar favorito en el que poder simplemente... esconderme de todo el mundo." Ahora está mirando directamente a Kurt. "Del mundo sin ti."

La mirada de Kurt se suaviza con las palabras de Blaine y se niega a detener la triste sonrisa que nace en sus labios.

"¿Cómo era tu mundo sin mi?" susurra Kurt.

"Oscuro," dice Blaine. "Apagado. Sombrío."

Igual que el de Kurt sin Blaine. Asiente la cabeza, lo comprende. Puede que no sean novios, puede que no estén juntos en el sentido real de la palabra, pero aun así, poseen el corazón el uno del otro.

"¿Qué solías hacer cuando venías aquí?" le pregunta Kurt.

"La mayoría de los días me traía un libro" le dice Blaine. "Algunos días simplemente me tumbaría en el suelo y miraría las copas de los árboles,. Y pediría a los rayos del sol que vinieses y me encontrases."

"No sabía que la gente le pedía a los rayos de sol," dice Kurt suavemente.

"Le pedía eso a todo" confiesa Blaine. "A las estrellas, los rayos, a los pétalos de las flores, incluso a tormentas singularmente espectaculares."

Honestamente, Kurt no sabe de dónde ha sacado Blaine su talento para los discursos bonitos, o cómo sabe exactamente qué decir para hacer que su corazón se acelere, pero Kurt se da cuenta de que no sería Blaine si no lo supiera.

"Algunos días, vendría aquí y gritaría," añade Blaine.

"...¿Gritabas?"

"Sí," asiente Blaine. "¿Nunca has estado tan enfadado con el mundo, tan enfadado contigo mismo, que simplemente necesitas gritar? ¿Que sólo quieres gritar por gritar?"

"Bueno... sí," contesta Kurt, porque sí que lo ha estado. "Pero normalmente sólo gritaba en mi almohada."

"Esto es mucho más gratificante."

"¿Tú tienes... algo por lo que gritar?" pregunta Kurt.

Los ojos de Blaine se posan en los suyos. "Tal vez," dice.

Y entonces Blaine prodece a abrir la boca, cerrar los ojos y levantar la voz, gritando a pleno pulmón en el bosuqe, con el sonido chocando contra la madera de los troncos y las ramas de los árboles, impulsándolo arriba. Sus mejillas se vuelven rojas no sólo por el frío del aire, y Kurt nota cómo se tensan los tendones en el cuello de Blaine mientras éste simplemente... grita.

Es algo así como... obscenamente divino. Kurt se siente como si estuviera invadiendo un momento extremamente privado, simplemente por estar ahí plantado, observando cómo los rayos de sol a los que solía pedir Blaine se reflejan ahora en su tenso rostro.

Pero ha sido invitado aquí.

Y eso le hace sentir como si valiera más que todos los rayos de sol que hayan brillado jamás en la faz de la tierra.

La voz de Blaine muere y su pecho se incha rápidamente, pero les está sonriendo a las copas de los árboles, antes de girarse para mirar a Kurt con las mejillas sonrojadas y motas diradas que bailan en sus ojos.

"Pruébalo" sugiere Blaine.

Kurt mira a su alrededor, nervioso. "¿Estás- estás seguro de que la gente no pensará que nos estamos muriendo o algo?"

"No hay nadie por aquí," se ríe Blaine sin aliento."Confía en mi."

Confía en mi.

Dos pequeñas palabras que hacen que Kurt acceda.

Entonces grita.

Grita porque Blaine le dice que lo haga. Grita porque no consiguió el solo. Grita porque fue obligado a irse del colegio por otro chico. Grita porque echa de menos a sus amigos. Grita porque Elliot tuvo a Blaine durante demasiado tiempo. Grita porque él perdió a Blaine hace muchísimo tiempo. Grita, porque le echó de menos. Grita porque lloraron juntos, grita porque Blaine fue abusado y maltratado, y grita, porque nació para amar de una manera que la mayoría de la gente no parecía entender, o querer entender.

Grita porque no está seguro de tener todo el corazón de Blaine en sus abiertas y acogedoras manos aún.

Se queda sin aire.

"¿Ves?" le dice Blaine en voz baja.

Es extraño, piensa Kurt, porque él recuerda que cuando era pequeño pensaba que éste lugar simplemente no era lugar para sonidos fuertes.
Ahora opina que está hecho para eso.

"Sí, susurra Kurt. Luego se vuelve y Blaine está sonriendo con esa sonrisa, esa que hace que le salgan arruguitas en los ojos. "Sí."

"Ven aquí," dice Blaine con un gesto.

Y ahora recuerda que cada vez que Blaine musitaba esas dos palabras, éstas traían problemas. O lágrimas.

Blaine se sienta en la tierra seca, cubierta de ese césped tan verde, y estira la espalda. Kurt se sienta junto a él, observando su rostro. En él ve un poco de pelo facial, que está volviendo a crecer desde el afeitado de Blaine de esta mañana, y en ese momento se da cuenta de que en realidad, ya no son niños, que las cosas con el tiempo se han alterado tan drásticamente que tal vez jamás podrían volver a ser lo que eran. Sabe que ya han crecido y sabe que han crecido por separado.

Pero ahora están aquí juntos, y eso debería contar.

Y cuidan el uno del otro, de una manera que Kurt está bastante seguro de que la gente jamás llegará a entender.

Blaine extiende su mano hacia Kurt, dejando que sus dedos acaricien su pálida mandíbula.

"¿Puedo- puedo abrazarte?" pregunta Blaine, inseguro.

Kurt recuerda esas mismas palabras, esa misma frase de su última noche juntos antes de que Blaine se fuera a Maryland. De cuando compartieron su primer, dulce y suave beso.

Entonces, dejó que Blaine le abrazase.

Claramente, va a dejar que le abrace también ahora.

Así que se tumba, con su cabeza en el pecho de Blaine, y los brazos del chico le rodean el cuerpo, resguardándole del frío aire de otoño, casi invierno.

Y el sol se está filtrando a través de las ramas de los árboles, y Kurt recuerda vagamente esos tiempos en los que eran prácticamente libres, muy jóvenes, definitivamente, corriendo entre los árboles y cantando canciones inventadas a nadie en particular.


Continuará.

Notas de la traductora: Dios mío, siento el retraso! Que sepáis que he leído todos y cada uno de los comentarios, aunque no haya tenido tiempo de contestar, y gracias por leer, y gracias por comentar! Bien, pues, este era el penúltimo capítulo! :) Espero que os haya gustado, hasta prontoo!