Chicas perdon si es muy tarde ;cc y si el capitulo es un poco pobre pero esque donde vivo de un dia a otro empezo a hacer frio y me dio enfriamiento y me lele mi guatita :cc Pero filo, la vida sigue!
Los personajes son de Stephenie meyer, la trama y cebolleria es mia c:
Gracias por sus Reviews me hacen reir mucho c:
Bella Pov
Edward aun seguía aferrado a mí como si la vida dependiera de ello. Lo anime a continuar y aun así se mantuvo tenso y en silencio… aparte de mojado y sexy. Dios, yo pienso en lo sexy que esta y el sufriendo… Genial.
—Bella… yo…—balbuceo. Su mano derecha, que descansaba en mi cintura, la llevo a su cabello y lo revolvió como si no estuvieras mas despeinado— no se cómo empezar…
—Umm… ¿Por el principio? —solté sin pensarlo. Edward soltó una pequeña risa… Todo cubierto.
Cuando el hombre de verdes ojos iba a dignarse a hablar, una manita tiro de mi pantalón. Baje la mirada y Carlie tallaba sus ojitos lentamente. Tenía un pucherito digno de Alice y su pijama era un overol de abejita. ¡Se veía muy tierna! Hasta capucha tenía con antenitas y todo.
— ¿Bells? —bostezo.
Oh, recorcholis. Seguía abrazada a Edward y este no tenia camisa y estaba mojado… mordí mi labio. ¿Qué pensara la pequeña?
"¿Qué esperas? ¡Aléjate del imbécil! Controla las hormonas Bellita… Seguro Carlie piensa que la cuidas solo para tener sexo a las 5.30 am con su padre"
"Te extrañe, Cherry"
"Lo sé, cariño. Lo sé"
Rodé lo ojos ¿Quién habla con su conciencia? ¡Ni siquiera es mi conciencia!
—Carlie, es muy temprano, ven, vamos a dormir y soñar con abejitas—Me removí del brazo de Edward y tome la mano de la niña— ¿Cómo hace Abbie?
—Abbie hace szzszzszszsszss y zumba… y… y habla con su amigo el polen—sonrió adormilada.
—Muy bien. Vamos.
Carlie me guio a su habitación, donde la arrope y esta me miro fijamente. Se estaba preguntando qué había pasado con Edward. Era muy inteligente.
—Es parte del plan—mentí. Bese su frente y la volví a arropar. Cerré suavemente la puerta y me dispuse a buscar a Edward, quien no había dicho absolutamente nada sobre la llegada de la niña. Era un comienzo.
Estaba en la sala, sentado en el sillón negro. A penas me vio sonrió nervioso y me indico que m sentara a su lado. Obedecí en silencio, no quería presionarlo.
—Te conocí cuando tenía 18 y tú 12 años…—comenzó. ¿Qué mierda tengo que ver yo? — te metiste en mi vida tan fácil y fuiste una gran amiga. Quizás más que eso, pero tenias 12—rio sombríamente—Te quería, Bella. Pero no sabía si estaba enamorado de ti, aun no lo sé…
—Tu sí que sabes evadir un tema—dije riendo—Edward, ya, dime la verdad.
Esa no me la creía ni aunque el mismísimo papa me lo dijera firmado con agua bendita. ¿Qué tenía que ver con Tanya?
—No bromeo, Isabella—dijo serio. Lo mire sorprendida y un sonrojo caliente inundo mis mejillas. "tardaste sonrojo" Edward suspiro— Con jasper y Emmett conocí a Tanya, nunca les cayó bien, eso lo sabia pero era una forma de olvidarte. Estabas recién comenzando la adolescencia y…
— ¿Qué? ¿No me querías ver con granos? —reí. Edward me miro enojado, andaba con el periodo. Rodé los ojos—Perdón.
—Como decía. Eras joven y le agarre cariño a Tanya. Pensé que era amor hasta el punto de casarme con ella. Lo hice y nos fuimos. Pero ella mostro su verdadera personalidad. Era una zorra, Bella. Me dolió confiar en ella y "quererla". Nunca la ame.
Edward tomo una gran bocanada de aire. Esto era interesante, era yo la que estaba enamorada de él no al revés. Sonreí en mi interior, de alguna forma me hizo feliz. Edward me quiso.
—Una noche…—Le tembló la voz—Yo llegaba del hospital, en el cual hacia de residente, y Tanya tenía una cena romántica. Había vino tinto y me incito a tomarlo. Al rato me sentía mareado y más cansado de lo que estaba. ¡Mi esposa me había drogado! Estaba débil y Tanya me llevo a la cama…—Mierda. Hija de p***… de su madre— comenzó a tocarme y lamer mi cuerpo con su lengua. Era repulsivo. Me toco y se monto en mi… me violo.
Estaba hecha una furia… ¡Violo a Edward, será perra! El chico sentado a mi lado, temblaba al recordar lo sucedido. Lleve mi mano a su mejilla y la acaricie. Edward levanto la vista y vi una lágrima solitaria bajando por su rostro. Le seque la lagrima y le sonreí.
—Vamos, cariño. Falta poco—sonreí.
—Tu mandabas tus cartas y supe que no te había olvidado y te amaba. Tanya solo fue una distracción inútil. No hablaba con Tanya, dormía con amigos, incluso dormí en un parque para no tener que verle la repugnante cara. No le hable más hasta que 3 meses después me soltó lo del embarazo. No quería al bebe, no necesitaba esa parte de Tanya. Solo quería volver contigo y decirte que te amaba, que no podía vivir sin ti y no pude. La perra quemaba las cartas que mandabas hasta que no recibí ni una más.
—Carlie fue el fruto de una violación…— dije con la vista perdida en la pared—Edward eso es grave… pero la pequeña no tiene la culpa. Las tratas mal por un hecho en lo que ella no tuvo voz ni voto. ¿Sabes cómo se siente que tu padre no te permita llamarlo como tal? ¿Qué la única persona que le queda directamente no juegue contigo ni te ame? ¿Has visto a la niña verdaderamente? De Tanya no tiene nada, es un mini Edward. Puedes estar sufriendo mucho pero la cicatriz que le estas abriendo en el corazón a una niña de 7 años, que no demuestra su dolor a la familia porque no quiere que te odien, es verdaderamente grande. Ella terminara odiándote y tus amigos y familia se alejaran de ti y estupidez.
Esperaba que estuviera recapacitando y pudiera ver a la niña con otros ojos que no sea el odio. Pero había algo que no me calzaba.
— ¿Por qué la llamas asesina? —Pregunte con curiosidad.
Edward Pov
La pregunta retumbo en mi cabeza, tratando de descifrarla. ¿Por qué la llama asesina?...
—Porque mato a mi corazón…— la mire fijamente conteniendo la rabia. Bella tenia l vista perdía, tenía la palabra dolor en la frente y aun así se las arreglaba para preguntar y entender mi posición—Gracias a ella estoy muerto, ella me alejo de ti, gracias a ella mi familia me odia, porque es una asesina y me quiere quitar todo lo que es mío.
¡PAF! Un calor inundo mi mejilla que ya tomaba un color solferino. Bella estaba irradiando rabia y la ira inundaba sus ojos chocolates. Tenía una mano levantada con la cual me había abofeteado hasta girar mi cabeza. La morena contenía unas pequeñas lágrimas en el límite de sus ojos.
El desconcierto cruzo por mi cuerpo y un escalofrió de miedo me abrazo. Bella me había golpeado y sabia que lo tenía merecido y es que no me contuve de soltar el dolor de mi pecho.
— ¡ERES UN COMPLETO IMBECIL, CULLEN! ¡TU HIJA TRATA DE GANARSE TU AMOR Y NO SE RINDE HASTA QUE LA HIERES Y SUELTE UNA PUTAS LAGRIMAS! —grito llorando. Era un monstruo… la herí— ¡REACCIONA EDWARD, POR FAVOR! LA PARDERAS Y SUFRIRAS 300.000 MIL VECES MAS QUE AHORA… TE QUEDARAS SOLO Y ME IRE. ESCUCHAME BIEN—acuno mi cara mirándome fijamente— CAMBIARAS DE UNA PUTA VEZ Y TE ENSEÑARE COMO DISIPAR EL DOLOR Y DISFRUTAR A TU QUE EN MENOS DE 5 AÑOS SE TE IRA.
Aquellas palabras hicieron click en mi mente. Sería difícil pero era mi hija y de Tanya no tenía nada, me será difícil olvidar pero tenía que intentar. Años repudiándola y ahora saber que no insistirá mas, que no me llamara papa, me dolía mucho más que la noche con Tanya.
Me di cuenta de que fui un imbécil, no sabía cómo tratar a una niña, le daba todo en dinero pero nunca quise darle un pedazo de mi corazón… seria lento el cambio pero estaba dispuesto a tener una foto en mi escrito con la niña riendo en mis brazos. Bella me había abierto los ojos pero aun seguía teniendo cierta aversión hacia la niña. No la haría llorar más pero no garantizaba quererla.
Bella Pov
¡Le pegue a Edward, si! ¡Oh, sí ¡ ¡Si, si, si! ¡Le pegue!
Me tenia harta con lo de la niña que la cacha de la espada y la teta de la vaca. Al fin pude escuchar su cerebro trabajando y las tuercas funcionando correctamente. Lo haría cambiar. Pude ver en sus ojos la sinceridad, se me hacía muy difícil creer lo fácil que había sido abrirle los ojos. Pero si lo reflexiono Edward se preocupaba inconscientemente de ella. La mejor ropa, comida no le faltaba, diversión y educación de la mejor y siempre se preocupo por la persona quien la cuidaría. Solo la ignoraba para no recordar el hecho con Tanya.
Solté su rostro y sonreí.
—Ahora, mírame bien, Edward. Lo primero que harás es convencerte de que Carlie no tuvo la culpa de TUS ERRORES, Edward. Iras a la ducha y pensaras en lo que me dijiste sobre la niña. Después de eso cocinaras un desayuno riquísimo para la niña y ese será el inicio— sonreí orgullosa.
Edward asintió y se levanto del sillón y a paso malditamente lento se fue a su cuarto a ducharse y pensar.
Satisfecha por hoy, me encamine a la habitación de Carlie con una sonrisa y la satisfacción en mi mano. Dolía como un demonio pero valió la pena.
Carlie estaba sentada jugando con Abbie y riendo. Me extraño que no se escucharan mis gritos.
— ¡Bella! — Me miro y se lanzo a mis brazos— gracias por ayudarme con mi papa—oh, bueno. Si escucho.
"Como no" dijo Cherry.
La ignore y cargue a Carlie al baño y así poder bañarla. Después de 30 minutos estábamos listas. Vestí a Carlie con un vestidito verde pistacho con fucsia y unas botas de color tierra. Peine su largo cabello bronce y le hice alguna que otra trenza maria alrededor de su cabeza, esta parecía una corona de bronce.
Al cruzar el salón sentimos el olor de panqueques y Carlie froto su pancita.
—Bella, ¿cocinaste?
—Nop, no fui yo. ¿Por qué no vas y lo descubres? —sonreí soltando su mano y dejarla cruzar la puerta de la cocina.
Al entrar, el olor se hizo más intenso y vi a la pequeña con la boca abierta mirando a su padre con un delantal rosa. Tome a Carlie debajo de sus brazos y la alce y senté en la barra. Había un plato especial para ella. Unos panques con caritas y algunas golosinas.
Edward se había esforzado pero aun así no miro a la niña en ninguno momento. Al terminar Carlie se bajo del piso sola y se acerco al asiento de su padre. Lo miro por un momento con cierto recelo y tiro su pantalón. El chico ajeno al lento acercamiento de su hija, ya que miraba distraídamente por la ventana pensando en lo sucedido, al sentir el tirón de su ropa, bajo la cabeza, sorprendido, la niña lo volvió mirar cuidadosamente pero hizo un gesto con su mano para que Edward se agachara. Este obedeció inexpresivo y Carlie planto un sonoro beso en la mejilla de su padre. La pequeña rio y con felicidad en sus ojos salió corriendo de la cocina gritando y riendo. El padre de la niña, quien seguía inexpresivo volvió a su lugar de antes y fijo la vista en la ventana, nuevamente, pero pude divisar un pequeño levantamiento de la comisura derecha.
—Me llevare a Carlie a mi departamento, la traeré después de almuerzo—Edward asintió con la cabeza, distraído. Esto era genial, soy genial, me amo.
…
—Alice, estoy en el departamento, quiero a todos los Cullen y amigos cercanos antes de almuerzo en el piso. Carlie y yo tenemos un plan contra Edward; venganzas, travesuras y el plan del amor.
—Si, mi comandante—dijo al otro lado del teléfono.
—Cambio y fuera.
Eran alrededor de las 11.00 am y Edward se había ido al trabajo hace mas de 2 horas y Carlie estaba sentada viendo la Tv en el cuarto de Rose.
Arme el comedor, para las visitas. Había una mesa de madera rectangular y muy alargada, parecida a una mesa de reuniones. Esta sería una de planificación y venganzas acumuladas.
No tuve tiempo de digerir lo que Edward me había dicho. Me amo, pero eso no significa que lo haga ahora.
Coloque sillas y saque una pizarra que tenía en mi cuarto para las presentaciones que hacía en la universidad, a la cual no pude acudir por no poder pagar el semestre.
Coloque cada nombre de los invitados.
Carlisle
Esme
Alice
Jasper
Rose
Emmett
Bella
Carlie
Sentí la llave girar en la puerta y llame a Carlie, quien vino corriendo. Me senté a la cabeza de la mesa con Carlie a mi derecha.
En ese momento entro la familia, saludándose y perdiendo el tiempo. Llego la hora de jugar.
— ¡SE SIENTAN TODOS AHORA! —grite. Estos se desesperaron. Emmett choco con la mesa y empujo a Rose, quien empujo a Jasper, que cayó encima de Alice. No supe si reírme o llorar por la penosa entrada— ¡ESTUPIDOS, LEVANTENSE Y SIENTENSE! —dije golpeando mi mano con un látigo negro. No sé de donde lo había sacado. Magia de unicornio. Carlie reía a carcajada limpia y Esme y Carlisle ya estaban sentados a la derecha de Carlie, respectivamente.
Emmett se sentó a mi izquierda, seguida por Rose, Alice y Jasper.
— ¡BUENOS DIAS, SOLDADOS! —grite. Jasper emocionadísimo se levanto y coloco una mano en su frente. Los demás imitaron su gesto pobremente. Dios, ayúdenme—BIEN. SOLDADOS, HOY ESTAMOS AQUÍ POR UNA MISION. RECIBIRAN SUS NOMBRES CLAVES PARA PODER CORDINARNOS Y NUESTRA PEQUEÑA ABEJITA PLANIFICADORA—apunte a Carlie—LES DARÁN LAS COORDENADAS CONTRA EL ATAQUE A EDWARD CULLEN. ¿ENTENDIDO? —grite. Esto era para matarse de la risa, digno de ver.
— ¡SI, SENORRRRRRR…..AAAAAA! —golpee la mesa con el látigo. Todos dieron un respingo. Cobardes— ¡SI, SEÑORA! —Volví a golpear— ¡SI, MI GENERALA!
Mejor. Sonreí diabólicamente.
—SOLDADOS HE AQUÍ SUS NOMBRES—grite— Carlie dame el papel, cariño—susurre. La péquela saco un papel y me lo entrego. Ella misma había creado los nombres. Leí— ¡EMMETT! Serás OSITO BAILARIN MAGICO DEL BOSQUE…—nos quedamos en silencio por un minuto hasta que no aguante mas y explote en risas.
Esto era genial, que más daría por golpear a Edward de nuevo y mojarlo. Sonreí orgullosa.
Holaaaaaaaaaa! C: Aqui denuevoo! en el capde mañana de sabran los demas nombres! :D sigan leyendomee! c:
Chicas perdon si es muy tarde ;cc y si el capitulo es un poco pobre pero esque donde vivo de un dia a otro empezo a hacer frio y me dio enfriamiento y me lele mi guatita :cc Pero filo, la vida sigue!
