Los personajes son de Stephenie Meyer, la trama y cebolleria es mia C:


Edward Pov

Hacia mi turno en el hospital de medico pediatra infantil y también cubría el turno de emergencias de Carlisle que, según el, tenia que acompañar a Esme a un encargo. Se me hacía muy raro, mi padre no dejaba su trabajo por nada…

Estaba en mi oficina, revisando unos papeles, cuando mi celular sonó. Vibraba en mi bolsillo, vi el número y era Bella. Mi tono en Claro de Luna de Debussy, me perdí en las melodías cálidas que emanaba mi celular y me di cuenta lo diferente que era de la original. Debussy la modifico como una canción de amor, se me hace mucho más cálida. Me gustaba, me llenaba con un cálido sentimiento el corazón. La original era, mas bien, fría incluso lejana y no me gustaba, ese era el sentimiento que tenia hacia Carlie, mi… hija. Quizás quería quererla pero los recuerdos de años atrás no me permitían abrirle mi corazón.

Me perdí en la música que le había puesto a Bella para cuando llamara, aun sentía algo profundo por ella, nunca la olvide, pero en los años de crecimiento de Carlie me perdí en mí mismo. Aun recordaba a la Bella de 12 años, tierna y sus mejillas siempre sonrojadas, la morena que me hacia reír y sentir completo, pero era muy pequeña y me importaba un pepino si fuera como un pedófilo. Realmente, la deje para que viviera. No podía atarla con mis problemas y responsabilidades… era muy pequeña para eso.

El móvil dejo de sonar y de golpe volví a la realidad. Estaba en mi oficina, había papeles regados por el escritorio negro y mi celular estaba en mi mano. Tenía 6 llamadas perdidas. Cuatro eran de Bella, 1 de Alice y otra de mi madre. Llame a Bella.

¿Diga? —contesto Bella. Su voz, usualmente, era como campanillas y te daba la sensación de estar en el paraíso, por lo menos a mí, pero ahora estaba nerviosa— ¿Edward? —le tembló la voz mientras ahogaba un sollozo.

— ¿Bella? ¿Qué pasa? —pregunte asustado, algo podría haberle pasado a Carlisle o mi madre, pero me hubieran avisado a mi o Alice no a Bella. Apreté el móvil a mi oreja como si eso me diera la respuesta— ¡Demonios, Bella! ¿¡Que sucede! —grite.

C-carli-ie—sollozo. Que mierda. ¿Algo le había pasado a mí… hija? Realmente me preocupe. ¿Qué le podría haber pasado a una niña de 7 años?

—Bella…—presione. Me estaba volviendo loco, quizás había pasado 3 segundos desde que contesto pero sentía como si Bella hubiera estado callada horas sin darme una respuesta— ¡Con un demonio, Bella! ¡DIME QUE LE PASO A MI HIJA!

Bella Pov

Sonreí. ¿Será muy cruel de mi parte hacerle esto? Calma Bella si se enoja… Mmm, por lo menos tendrá a su hija…

"Si, y tu una orden de alejamiento…"

"¿Por qué siempre apareces en los momentos en que no te necesito, Cherry?"

"¿Estas en condición de pelea, Bellita?... Recuerda, yo te saque a la fama, yo se que te corres mano por la noches y así saciar tu hambre de follada nocturna, y también se… que tu consolador se llama 'Papi' Muaaajajajajajaj. Esa fue una risa malévola"

¿Mi conciencia me acaba de decir que sabe el nombre de mi consolador extrasuperhiperduper estimulante color piel? Oh, Dios mío. Me tiene en su mano…

"¿Tienes manos?" No me respondió la perra. Rodé los ojos, aun me quedaba un Edward en el teléfono.

— ¡BELLA! —me susurro Alice al oído. Los chicos aun estaban aquí pendientes de nuestro primer plan. Todos me miraban como si tuviera 3 ojos. ¿Escucharon algo? —Hey, contéstale a Edward…

—Oh, sí—acerque el móvil que había alejado cuando Alice me hablo— ¿Edward? —solloce. Emmett sofocaba su risa en el cuello de Rosalie, todos tenían una sonrisa mientras yo mordía mi labio para no reír. Éramos crueles.

¿Qué pasa con MI hija? —Mire a los Cullen y amigos. Se miraban entre sí al escuchar por el altavoz de mi Iphone el tono de Edward. Carlie estaba sentada a mi lado, quien lloraba de alegría al escuchar a su padre hablar así. Era tan linda, a pesar de todo el dolor que había en su corazoncito, ella tenía una sonrisa en su rostro. Esme la tenía en su regazo, balanceándola, consiguiendo que sus ojitos pesaran.

—C-carlie s-se perd-d-dio…—actué. Mire a Alice en busca de alguna aprobación por mi actuación, esta capto al instante mi mirada y me levanto su dedo pulgar sonriendo—Lo siento, Edward… Es-staba con Alice y Carlie me dijo que i-iria al bañ-ño sola… y desap-parecio…

Edward no contesto, solo escuche su respiración agitada y un pequeño gemido.

Voy para allá—y colgó.

—Oh, mierda. Viene para acá… ¿Dónde metemos a Carlie? —pregunto Jasper.

—Eh… ¿en una habitación? —pregunto Rose.

—No, la descubriría muy rápido—dije nerviosa.

— ¿Qué tal si la llevo a un centro de juegos y después pasamos a comer pizza? —pregunto Emmett, sus ojitos brillaban mientras boteaba en la silla. Rodé los ojos.

—No, Emmett—contesto seriamente Alice—mejor la llevo al centro comercial y vamos al salo de belleza para que tenga su cabello hermosos y le compro ropa rosada y celeste, para que así no se vea fea—Oh, bueno. Era demasiado lindo que Allie estuviera seria.

—No—dije.

—Mmm ¿Qué tal si nos la llevamos nosotros al hospital? —pregunto Carlisle con una sonrisa en su rostro.

—No, cariño—contesto Esme mirándolo dulcemente—Edward le habrá dicho a alguien sobre la desaparición de su hija y tu vas con ella… es raro.

Hubo un gran silencio de dos minutos contados. No sabíamos dónde esconder a Carlie, ya le había dicho a Edward que su hija estaba perdida, no podía llamar y decirle "Oye, Edward, era broma tu hija está con toda la familia no te preocupes era un plan" sería estúpido.

— ¿Por qué no solo me escondo en el amario? —pregunto una voz infantil. Nos giramos a Carlie quien tenía una mirada inocente—seria más fácil, mi papi no me vera y todos podrán estar "buscándome" sin que sospeche nada.

—Um, bueno es mejor que todo lo demás…—dudo Jasper.

— ¡Es perfecto! —grite, levantándome de la silla de golpe.

— ¿Cómo…?—pregunto Alice

—Ya verán

Escondimos a Carlie en el armario de la habitación de Rose. Nadie entraría ahí por salud propia… Quizás que habrá hecho con mi hermano. Puaj, no es digno ni de mencionar.

Le dimos el Smartphone de Emmett que tenia televisión y así no se aburriría esperando que la sacáramos.

— ¡Chicos! —nos llamo Alice. Volvimos a sentarnos en la mese de negociaciones Cullen-Swan-Hale—Listo, saquen sus actores que tiene dentro de su imaginación y simulen una triste escena. Tu, Osito bailarín mágico del bosque…Dios tu nombre es una mierda—rio Alice—te concentraras y abrazaras a Rose, que llorara.

— ¡BIEN, SOLDADOS! —saque mi látigo de… no sé dónde. Seguro era de Cherry— ¡PERRITA CALIENTE DE SEATTLE, AL FRENTE! —Rose se levanto de mala gana—Bien, perrita caliente, tú te encargaras de "buscar" a Carlie en el parque con osito bailarín del bosque mágico.

— ¡SI, TRASERO CALIENTE DE EDWARD! —Mierda, ese era mi apodo. No tenía un trasero caliente y no era de Edward, era mío. Al final el único nombre que puso Carlie era el de Emmett. Qué pena su vida. Pero en venganza el nos puso los nombres a nosotros.

— ¡ESE ATREVIMIENTO CON SU MAYOR! —golpee con el látigo la mesa, Rose dio un respingo y murmuro una maldiciones y un "está bien" entre diente—siéntate. ¡RICITOS DE OROS, AL FRENTE! —Jasper se levanto dignamente dándome un saludo militar. Mi alumno preferido—Buscaras a la pequeña Abbie que danza con abejitas—si, Carlie se puso su nombre—con zorra compradora compulsiva de consoladores…Dios, Alice tu apodo sí que es una mierda.

Todos en la habitación se reían a carcajadas de la cara de Alice, era todo un poema y estaba roja hasta las orejas. Esto es venganza por todo, pequeña saltamontes. Nadie bromea con la virgen Swan.

—No necesitamos a nadie más. Rey del sexo y su reina—Carlisle y Esme levantaron sus cabezas avergonzados—Si, ustedes lloraran en la sala, conmigo. Eso es todo.

Justo al terminar las indicaciones, comenzó a sonar insistentemente el timbre, nos arreglamos y preparamos para actuar. Alice es nuestra influencia, obvio.

Esme y Carlisle se ubicaron para recibir a su hijo, mientras que los demás se arreglaban para salir. Me encamine hacia la puerta y me revise por última vez. Perfecta, Bella.

Abrí la puerta y Edward me abrazo por largo tiempo. Solloce en su cuello y forcé a que salieran lagrimas de mis ojos. El chico de cabellos cobrizos y ojos verdes acuno mi rostro en sus manos y beso mi frente.

—No es tu culpa, la encontraremos…— se le quebró la voz en la última palabra, de verdad estaba preocupado y veía el miedo en sus ojos, me sentía culpable. Solo pude asentir.

Edward llego agitado a la sala y encontró a sus padres "llorando". Oh, mierda, me sentía como la peor persona del mundo por hacerlo sufrir más… pero el tenía que darse cuenta de que la amaba.

—Papa, mama. Todo estará bien—los abrazo. Rose y los demás llegaron a la sala y se despidieron rápidamente con cara de preocupados.

Hacer experimentar a Edward el sentimiento de perder a alguien, de alguna forma, era satisfactorio, así mismo me sentí en el aeropuerto cuando se fue a New York. Sin embargo, el estaba sufriendo y eso significaba que había algo escondido en su corazón por la niña y que solo le faltaba un poco de calor y todos felices. Me preocupaba un poco por Carlie en su etapa adolescente, podría echarle en cara a Edward 7 años de abandono y ella tendría un comportamiento problemático… pero eso es el futuro, hoy haremos que el plan valga la culpa.

—Quédate conmigo. Edward… y perdóname… perdí a tu hija—comencé— quien sabe que le pasara afuera—Edward me abrazo. Esto se salía de mis manos cuando él me tocaba, admito que verlo me produce sentimientos del pasado pero no me arriesgare a perderlo de nuevo. Intentaba ignorar a mi corazón que latía desenfrenadamente cada vez que sus manos me envolvían hundiéndome en su pecho.

— ¿Buscaste en todos lados? —asentí contra sus pectorales. Sexy, calma Bellita…—volveré a hacerlo.

Edward recorrió cada rincón de nuestro departamento, iba a su lado inspeccionando que Carlie no se saliera de su escondite. Los padres de Edward nos siguieron curiosos por el comportamiento inusual de su pequeño. Pude atisbar la emoción en sus ojos. Edward llego al cuarto de Rose, reviso todo a su paso menos el armario. Justo cuando íbamos a salir se escucho un ruido proveniente del mismo. Carlisle, Esme y yo nos quedamos rígidos mirando como Edward volvía su cara al armario.

Comencé a toser fuertemente y así opacar el ruido que mantenía a Edward curioso. Este se acerco rápidamente, me tomo de los hombros y sobo mi espalda. Hice mi actuación y llore fuertemente.

—Vamos, aquí no hay nada—se rindió.

Volvimos a los sillones donde nos quedamos como 15 minutos solo viendo una mosca en la pared. Edward me abrazaba y yo ignoraba las corrientes que corrían por mi cuerpo, lo conocía muy bien ya que desde los 12 me pasaba cuando tocaba a Edward.

De repente un ruido nos saco de la vista en la pared para ver a una pequeña con ojos adormilados y frotando sus ojitos.

—Tengo…—bostezo Carlie—sueño.

Nos quedamos minutos asimilando a la pequeña. Edward se tenso y se levanto lentamente, miro a la niña y la abrazo fuertemente.

—No vuelvas a hacer esto nunca más, Carlie— el rostro de la pequeña se ilumino en una sonrisa al escuchar a su padre, lo rodeo con sus manitas y compartieron un cálido abrazo.

En eso llegaron los chicos que miraron la escena boquiabiertos. Edward se alejo rápidamente y nos miro uno por uno. ¿Descubrió el plan?

— ¿Dónde estabas?

—En el amario de Tía Rose jugando a las escondidas—sonrió inocentemente.

Fue el momento en el que reaccionamos.

—Oh, Dios mío, hija— la abrazaron sus abuelos

— ¡Me tenias asustada! —mentí acariciando su cabello

— ¡No lo vuelvas a hacer, chiquilla del demonio! —la regaño Alice. Jasper la abrazo.

— ¡quiero jugar! ¡Es my buena! —chillo Emmett.

—Carlie…— susurro Edward.

— ¿papi?

—Solo… no lo hagas, me asustaste. Ahora vamos a casa—tomo su mano, un poco incomodo—Adiós chicos, nos vemos el domingo en la cena de mis padres, hablaremos mucho mejor.

Salió de la puerta un poco ido y con una pequeña con una sonrisa estampada en el rostro. Nos quedamos mirando unos segundos antes de hablar.

—Soldados, misión cumplida. Primer plan completado. Objetivo: enfundar el miedo en el hombre y hacerle experimentar la pérdida de su hija. Gracias a todos por su colaboración. Ricitos, Perritas, Zorras, Ositos y Reyes del sexo, Adiós. Me relajare con mi consolador.

Me dirigí a mi habitación y escuche las risas de los soldados.

— ¡Papi! Finge que eres el miembro de Edward—grite cuando tenía a Papi en mis manos. Si, necesitaba calmar mi hormonas o me violo al sexy papa de Carlie. Mis sentimientos no eran claros pero después de resolver el problema de Edward y su hija quizás me lanzaría a por él, antes de que una zorra con tetas plásticas y boca falsa me lo quite. Pronto volverá Bella Ruda Swan peleando por conseguir a Edward Cullen. Me lo follare hasta el amanecer…

"Sueña, querida, eso lo hare yo"

"¿Es un reto Cherry?"

"Esto es guerra, Swan"


Chicas! Holaaa volvi y ya me siento mejor *-* ahora no me creeran la mala suerte que tengo xD me mordio un perro en la mano izquierda... y lo mas humillante era MI PERRA. ¬¬ filo. Espero que les guste :S asi que Besos y abrazos, nos leemos! *-*