Holaaaaaa! gracias por sus Reviews y su preocupacion, mi estomago esta mejor y mi mano tambie, pero le tengo miedo a mi perra xD
Eeeeeeeen ... Fin!
Los personajes son de Stephenie Meyer, la trama y cebolleria es mia C:
Carlie Pov
Había pasado un mes desde nuestra llegada a Seattle y volver a ver a mi familia era un alivio. Mi papi y yo no hablamos, no quería ver sufrir a mi papi, porque cada vez que le hablaba veía en sus ojos el dolor y el rencor. Tía Alice decía que me amaba, Tío Jasper también y abuelito 1 y 2 dijeron exactamente lo mismo. Yo sabía, de todas formas, que lo hacía pero muy dentro del.
Cuando llegamos, conocí a Bella y la ame desde el primer momento. Me prometió que mi papi me querría, jugaría conmigo y me daría la sonrisa más bella del mundo. Hicimos un plan y toda la familia estaba en hacer que mi papi me quisiera.
Conocí a Emmett "osito bailarín del bosque mágico" y me gusto mucho porque me conto que cuando era pequeño con Bella ¡atraparon una abejita!
Bella también es mi niñera y papi está más tranquilo porque ella no me había vuelto a "perder". Sentí felicidad cuando me abrazo y pude sentir como me quería y quizás un poco el arrepentimiento. Recuerdo lo que me dijo al llegar a casa.
Flashback
— No vuelvas a hacerlo, Carlie. Casi me da un infarto al corazón…— dijo, cerrando la puerta de nuestra casita.
— ¿Infato al corazón? — ¿Qué era eso? ¿Un dulce? Mi papi me miro con duda— ¿Qué es eso?
— Um, un infarto al corazón es un ataque. Un ataque al corazón ocurre cuando… Um, el flujo de sangre al músculo del corazón… se reduce drásticamente o se detiene completamente.
— ¿Es un dulce que fabrican las abejas? —pregunte ladeando la cabeza y pensando en Abbie.
Mi papi se agacho, hasta quedar a mi altura y se rio. ¡Mi papi se rio! Y ¡me sonrió! Nunca había visto una sonrisa más linda que la de mi papi, bueno sin contar la de Bella. Esa sí que era bella. Mi papi me paso una mano por mi cabello desordenándolo y le sonreí, feliz. Hoy gracias a mi familia era feliz. Si, Bella es de mi familia, pronto la convertiré en mi mami, porque necesito una que cuide a Abbie, mi papi y a mí.
De repente, su mano se congelo en mi cabeza y la aparto rápidamente, pude ver en sus ojos la incomodidad y una chiripa de dolor. Coloque mi mano en su mejilla izquierda y se la acaricie.
Me sonrió un poco tenso y me levanto en brazos. Caminamos hacia mi habitación y me sentó en la cama.
— ¿Cuál es tu pijama, Carlie? —se paso una mano por su cabella, estaba nervioso. Me reí de él y le indique con el índice la cómoda blanca.
— ¡Abbie!
— ¿Abbie? ¿Quién es Abbie?
—Mi mejor amiga, una abejita—papi saco un pijama de abejitas y me lo puso desordenadamente. La parte de arriba quedo mal abotonado y mis pantalones al revés.
Mi papi me miro y se rio de mi. No supe porque pero el verlo feliz me hizo reír con él.
Fin Flashback
No habíamos hecho planes, mi papi hacia un "progreso", como decía Bella y no sabía que era, cada día. Estábamos a 5 de Diciembre, quedaba poco para que Rudolph viniera y me trajera a Abbo, el novio de Abbie. Por eso, Bella me había traído al centro comercial a comprar regalos con Tío Emmy, Tío Jasperin, Tía Alice y Tía Rosh. Solo tenía dinero para 2 regalos y esos eran de Bella y mi papi.
Iba tomada de la mano de Bella y los demás cargaban bolsas detrás de nosotras.
— ¡Tío Jasperin! Apure, apure—grite, se estaban quedando atrás. Todos rieron y miraron a Tío Jasperin.
—Si, princesa—me hizo una reverencia y beso mi mano.
—Bien hecho Gasparin, tienes nuevo apodo, rubito—rio Tío Emmy.
Todos terminaban sus compras menos yo, fue cuando me acerque a Tía Alice. Tire de su falda y me miro.
— ¿Qué pasa, princesa? —me tomo en brazos.
—Necesito comprar el regalo de Bella y papa…—susurre en su oído. No me contesto, pero corrió por todo el centro comercial, era divertido porque parecía un caballito. Arriba y abajo. Wii.
Encontramos los regalos perfectos y regresamos a casa. Bella me llevo a mi casa, mi papi aun no llegaba y me preparo la cena. Estábamos en la cocina cuando me pregunto:
— ¿Pondrán árbol, pequeña?
—Um, no tenemos…
—Oh, Dios mío. Me da un Infarto al corazón…—Comenzó a echarse aire con las manos.
— ¡Yo también quiero uno! —salte en mi silla
— ¿Un qué?
— ¡Un infato al corazón!
Bella se me quedo mirando con los ojos abiertos y me agarro de los hombros. Paso su mano por mi frente y mejillas.
—No… estas bien…—susurro— ¿También quieres uno?
—Sip, papi dice que es rico—sonreí.
Bella Pov
Papi, papi… Papi, papi. ¿Ella acaba de mencionar a mi consolador? ¡Ella sabía de mi papi! ¡Oh, Dios mío!
"¿Es que eres estúpida o qué? Te falta sexo ya Bella, Esta hablando de su PADRE… gente estúpida que habita el mundo y uno tan inteligente, le toca ser la conciencia de una hueca"
"Oh, papi, Edward… eres… una zorra, Cherry. Ya sabía que era Edward… "me convencí.
"Aparte de tonta, mentirosa"
Rodé los ojos y me concentre en Carlie. Esta me miraba con sus ojitos verdes azulados, esperando por mi respuesta. Ellos no tenían Árbol de Navidad y claramente no sabía que era un ataque al corazón. Pero lo último era lo de menos, lo que importaba era… ¡No tenían árbol!
—Si, cariño, ya te daré uno. En cuando llegue tu papa, hablaremos con él sobre el Árbol. Esto no puede quedar así.
Estábamos en la isla de la cocina, donde le prepare un poco de fruta picada y un poco de yogurt. Estábamos hablando cuando sentí la puerta cerrarse. Carlie de inmediato bajo del banco de la barra y corrió hacia la sala. Pude escuchar sus gritos de alegría y la ligera risa de Edward. Cada vez era mejor, Edward reía, poco pero lo hacía. Aun estaba un poco distante con ella pero sabía que el intentaba con todo su corazón aprender a ser papa.
Me levante y puse en el lavaplatos lo que había usado Carlie. Comencé a lavar, cuando sentí una mano en mi cintura, no era pequeña por lo que imagine que sería de Edward. Últimamente lo hacía al llegar a casa y no entendía porque pero me ponía a mil tener su mano en mi vientre.
Apague el agua y me gire. Su rostro demostraba cansancio pero estaba cómodo aquí.
—Hey—salude.
—Bells—me sonrió.
—Iré a acostar a Carlie y vuelvo. Necesito hablar contigo—lo mire seria. Este se encogió de hombros y desapareció por el pasillo.
Carlie estaba dormitando en el sillón, la tome en brazos y la lleve a su habitación. Corrí las cortinas y cambie su pijama. La arrope y le di un beso en sus dos mejillas y su frente.
Sonreí. Era una niña de lo más tierna y estaba recibiendo el amor que merecía, pero aun faltaba y haría que esta navidad fuera inolvidable. Sin un árbol no hay navidad.
Me encamine al despacho de mi jefesote y golpee. Edward me abrió la puerta y entre. Quedamos frente a frente. Su expresión era divertida. ¿Qué mierda de divertida tenía yo?
—Cullen, necesitan un árbol de Navidad
—No es necesario, Carlie no celebra Navidad y yo tampoco—dijo encogiéndose de hombros. ¿Cómo dijo de la navidad? Enarque una ceja, nadie tocaba a mi navidad—No es importante Bells—se giro y camino hacia su escritorio.
Me lance encima de él, haciéndolo caer de cara al suelo. Bien, te lo merecías. Ahora estaba enojada ¿Cómo se le ocurre hablar de la navidad así? Estúpido.
Rodo y quedo acostado sobre su espalda. Me miro desconcertado, yo estaba arriba de él. Me levante, ignorando lo sexy que era tenerlo de bajo de mi, y puse mi tacón en su pecho. Este lo miro con miedo. Obvio, era un tacón de 12 cm, peligroso. Gracias, Alice.
— ¿Qué dijiste de la navidad? —dije entre dientes
—Que es aburrida y que no es importante—repitió cada palabra mirándome con diversión en sus ojos. ¿Así que desafiándome, Cullen? Conmigo, no.
"Acabalo, yo amar la navidad" dijo Cherry.
"Bien"
Retire mi pie derecho de su pecho, hizo animo de levantarse pero de inmediato golpee su pecho con mi pie izquierdo, haciendo que volviera a tumbarse con fuerza. Sonreí orgullosa de mí.
— ¿Qué diablos, Swan? —Oh, oh. Se estaba enojando. Enarque una ceja, desafiándolo.
Levante mi pie derecho y me saque mi zapato de tacón. Mi pie desnudo fue a parar a su cara, estampando con fuerza mis dedos en su mejilla. Se veía gracioso. Retire mi pie izquierdo de su pacho para equilibrarme y hundí con más fuerza mi pie.
—Essstadsd….gorisa... da—logro articular. Hundí mas pie en su boca, empujando con fuerza su mejilla.
— ¿Me dijiste gorda? —hundí aun mas, consiguiendo un gruñido de su parte. También gruñí yo. ¡Me había dicho gorda! Esta no se la perdono.
Negó, como pudo, con la cabeza.
—Ahora, mañana pedirás el día e iremos los 3 juntos a comprar un árbol gigante, ¿Me escuchaste, estúpido Cullen? Y no me digas que no porque tu padre es el jefe en pediatría… y no le gustaría saber que su hijito no compro arbolito para la cena que harás en tu casa el 24 de diciembre. Si, Cullen, organice una cena aquí ¿Me dirás que no?
Negó con la cabeza y saque el pie de su cara. Rápidamente me saque el otro zapato y deje mis pies desnudos y uno con baba. Edward me miraba con los ojos abiertos y sorprendidos. Sonreí satisfactoriamente.
Edward se levanto y me desafío, dejando nuestros rostros a 2 cm de distancia. Sentía su respiración y el halito contra mi boca. Estaba enojado, echaba humo por las orejas. Edward era unos 20 cm más alto que yo y sentía nuestras bocas tan cercas.
Abrió la boca, mirándome los labios… y no resistí. Agarre su cara con fuerza y ataque sus labios con hambre y necesidad. Más necesidad, diría yo. No me dio tiempo ni de sonrojarme, lo cual sería normal, pero necesitaba sus finos labios contra los míos. Reacción al beso a los 2 segundos, posando sus manos en mi cintura y apegándome a su cuerpo. Sentí su erección palpitar contra mi vientre. Era jodidamente caliente. Delineo mis labios con su cálida lengua y solté un gemido. Abrí mi boca concediéndole el permiso hacia mi lengua. Se adentro con fuerza y fue una guerra en mi boca. No me sorprendía que las naves de Stars Wars estuvieran en ataque. Era simplemente una explosión sentir su boca contra la mía.
Nos separamos después de una larga batalla, chocamos nuestras frentes regulando nuestra respiración.
Me separe de él y lo mire. Tenía sus labios anchados y rojos, incluso una peque marca de mi mordida. Su cabello estaba más desordenado de lo normal y sus mejillas eran decoradas por un tono carmesí. Me acerque dándole un beso rápido y me di la vuelta para irme.
— ¡Adiós, Cullen! —dije más feliz de lo normal. Salí brincando del despacho y su casa. Llegue a mi departamento dando saltitos y abrí la puerta. Me deje caer en ella cuando la cerré, quedándome sentada. Estaba en shock. ¿De dónde salió esa Bella? Ella me gusta demasiado.
Sentí a Alice y Rose caminando hacia la puerta. Se me quedaron mirando con los ojos abiertos. Seguro tenía una cara de placer. Era normal, había besado a un chico demasiado caliente y sexy, había sentido su erección y casi me folla con la lengua. ¡Ah, y aun seguía virgen!
—Bella, ¿Qué demonios te paso? ¿Por qué tienes los labios roj…? Oh, Dios mío, Alice. Tiene cara de caliente virginal y esa sonrisa… ¿Bella, estas babeando? —dijo con cara de asco. Mi Rose. No dudaba lo que decía, me acordaba de su pantalón y…
— ¡Bella! ¿Fue… Oh, santa mierda. Estabas con Edward—dijo aplaudiendo y dando saltitos.
Les sonreí y me levante, dirigiéndome a mi habitación
— ¡Hey! ¿A dónde vas? —pregunto Rose, frunciendo el ceño. Mañana les contaría.
—A dormir
— ¡Es muy temprano, monjita! Ven a contarnos—dijo Alice emocionada. Negué con la cabeza— ¿Tienes que madrugar?
Tenía pensado levantarme a las 5.30. Eso le pasaba por decir eso de mi Navidad. ¡Ningún Edward Cullen se metía con mis navidades!
—Oh, mañana tengo agenda da una venganza a las 5.30—Sonrei maléficamente.
Después de un mes, mi lado rudo despertó. ¿Quién ganaría? Yo.
Holaaaa! es un poco tardee pero igual lo subi :D Espero que les guste y tambien espero sus Reviews *-* sigan leyendome C:
Me piro vampiro :D (L')
