Holaaaa, siento la tardanza. Abajoo les explicare, las quierooo *o*

Los personajes son de Stephenie Meyer, la trama y cebolleria es mia C:


Edward Pov

Tumbado en la cama doble, inmóvil y jodidamente confundido. Gire mi cabeza buscando el reloj digital de mi mesita de noche. 4.50 am. Genial, tenía los ojos rojos y ya me dolían por mirar tanto tiempo el techo de mi habitación.

Desde el beso de Bella no había podido articular palabra, decir que estaba en shock era poco. ¿De dónde había salido esta Bella? ¿Dónde quedo la tímida chica y su hermoso sonrojo? No me quejaba, ella era putamente caliente y ni siquiera pude controlar a mi pequeño amigo. Tenía planeado besarla en algún momento, pero lo iba a ser cuando mi vida estuviera resuelta y no arrastrarla a tanta mierda y depresión. Si bien las cosas con Carlie iban mejorando, aun quedaba la tensión e incomodidad que sentía cuando me llamaba papa.

Ahora me seria más difícil controlarme, pero estoy seguro que ningún hombre me culparía, Bella era malditamente sexy y hermosa. Esos ojos marrones y sus pechos. Dios, sus pechos, más de alguna vez me quede mirándolos por un largo rato. Eran del tamaño perfecto y cuando usaba esas poleras escotadas se veía su blanca y cremosa piel. Me volvía loco.

Mi Iphone sonaría alrededor de las 5.45 para despertarme e ir al trabajo pero había pedido el día libre y Carlisle no había puesto ningún problema. Traidor.

Me levante, era casi imposible dormir con la imagen de los labios de Bella y digamos que mi erección necesitaba una ducha fría. Después de unos 15 minutos salí de la ducha totalmente renovado, de verdad necesitaba el agua caliente en mis agarrotados y tensos músculos. Cogí una toalla blanca de un estante blanco, cerca de la ducha, y la amarre a mi cadera, dejando ver gran parte de mi pelvis. Aun estaba mojado y gotitas caían por mi rostro, brazos, piernas y mi pecho.

Abrí la puerta del baño y me dirigí a mi habitación, solo eran unos pasos ya que era un baño privado, la misma toalla que tenia a mi cadera, la saque y comencé a secarme lentamente las partes de mi cuerpo.

—Mierda—jadeo alguien. Me quede inmóvil, había una persona en mi casa y me estaba viendo desnudo… ¿Quién podría estar en mi casa? ¡Oh, maldición, Bella!

Gire mi cabeza y… Diablos, ahí estaba Bella, en la puerta y con la boca abierta. Sus ojos veían mí… Doble mierda. Me moví frenéticamente buscando algo con que taparme. ¿Dónde mierda había quedado la toalla?

Me tire a mi cama, tapándome con las sabanas.

Bella tenía sus manos en sus ojos y mordía su labio nerviosamente. ¿Por qué mierda me pasaba esto a mí? ¡Me vio desnudo después de haberme besado!

— ¿Y-ya? —dijo Bella con voz temblorosa—Mierda, Edward, lo siento mucho.

—Y-ya…

Bajo sus manos y me miro con sus ojos marrones más oscuros de lo normal. Lujuria, quizás. La mire fijamente, estudiando el sentimiento que había en sus ojos y me encontré a mi mismo calentándome con la imagen de Bella mordiendo su labio rojo e hinchado.

— ¿Edward? —Bella estaba sentada en mi cama, tan cerca de mí. Contrólate Edward, Carlie está en su cama… y a la mierda.

Acune su rostro en mis manos y acerque mis labios lentamente a los suyos mientras ella miraba los míos con deseo. Me incline un poco cuidadosamente para que no se viera algo que Bella no debería ver. En realidad, me importaría un pepino que me viera pero no quería presionarla, incluso me pondría a mil que Bella me viera desnudo.

Estampe mis labios con los suyos y sentí un dulce sabor en mi boca. Los labios de Bella se movían lentamente, disfrutando del roce y el momento entre los dos. Profundice el beso, delineando con mi lengua sus labios. Ella los abrió despacio y mi lengua entro suavemente sintiendo su calor. Esto era perfecto con excepción de la dolorosa erección de mi pequeño. Esta chica me ponía duro al instante y estaba seguro de que si seguíamos así me vendría en 5 segundos. Nos separamos y pegue mi frente a la suya, sintiendo su cálido halito en mi rostro.

—Vístete. Necesitamos hablar de esto—dijo seria. Mierda, yo… quizás no debí hacerlo.

Asentí. Bella me volvería loco.

Bella Pov

Me había salido el tiro por la culata…

Me había levantado jodidamente temprano para poder vengarme y Edward me recibe así. Mojadito y peligrosamente sexy.

Solo era una inocente venganza, Dios. ¿Qué hice? Solo quería llegar, moverle la cama y hacerle creer que había un terremoto. No era una mala idea. Edward les tiene pánico. Jojojojoj… Pero fui castigada.

Edward se había quedado inmóvil y yo también, solo que mirando al pequeño Eddie… aunque no lo vi muy bien.

"Si, claro. ¿Sabes? Estas cayendo rendida… sin que él se lo proponga. Te apuesto a que lo harás"

"Zorra. Se supone que debes apoyarme, Cherry. Yo te apuesto a que lo hare caer primero"

"Hecho"

Me había tapado los ojos pero mi mayor error fue sentarme en su cama. Me beso y quede completamente vulnerable, ni siquiera me pude resistir, no es que quisiera.

Ahora, estaba sentada en sillón con un sonrojo gigante, parecían ampolletas de 9.000 watts. No hice mucho ruido, Carlie aun estaba en su cama durmiendo y no quería que despertara y se sintiera cansada en el paseo.

Sentí los pasos de Edward por el pasillo y me prepare para la mierda verbal que iba a decir. Podría decirle "Hey, lindo pene, aunque no lo vi muy bien por la falta de luz" No, definitivamente no.

—Perdón, no sabía que venias tan temprano…—comenzó—y también lo del beso, no debí hacerlo.

¿Eres estúpido? Yo no me arrepentía… pero quizás el sí.

—Oh, vaya. No es tu culpa, entre sin avisar y no vi nada, no te preocupes—mentí—y lo del beso… Um, si, lo siento, no debí haber correspondido—trate de ocultar mi decepción pero no pude. Edward no quería besarme, tal vez debería disculparme por lo de ayer, pero yo no me arrepentía—Necesitamos hablar de ayer y…

—Si, no debería haber pasado, Bella—dijo evitando mi mirada y con voz dura. Wow, de verdad me había pasado. ¿De verdad no quería besarme ni un poco?

—Lo entiendo, no volverá a suceder—dije con voz fría. De todas formas había varios chicos que querían salir conmigo, no me arrastraría por él, pero de igual manera jugaría con él.

—Bella… yo

—Nada, vendré mas tarde por Carlie.

Me fui sin siquiera mirarlo, no podía, me sentía avergonzada por todo lo que había hecho. Me había tirado a él como a una zorra. Llegue a la puerta del piso, pero aun no sabía si entrar o dar una vuelta.

Abrí la puerta necesitaba estar con Rose y Alice, necesitaba un abrazo o por ultimo que me escucharan. Alice aun dormía y estaba enredada en todas sus sabanas apenas veía su pie. Me fui al cuarto de Rose, también dormía, me metí en su cama y me acurruque junto a ella.

Había dicho que fallaría con Edward pero si él no quería besarme, sería difícil. Por dentro me había hecho ilusiones con que el papa de Carlie aun me amara pero fui estúpida, el ahora tenía una hija a la cual centrarse y no querría a una mujer como yo, tan normal, siendo que estuvo siempre con perras lindas. ¡Basta de depresión! Si no me corresponde el se lo pierde, llamare a Jacob. Mmm, Jacob, ese hombre es demasiado caliente para mi salud mental.

Sentí unos brazos a mí alrededor, levante mi vista. Rose estaba sonriendo con los ojos cerrados.

—Hola—dijo con voz pastosa

—Hola

—Hace mucho que no te escabullías a mi cuarto… Creí haberte dicho que no me acostaba con mis amigas… A menos que fuera un trió con Alice.

Reí. Rose era así, no importaba en qué momento, me sacaba una risa y decía algo sexual. Podría ser lesbiana y tendría un montón de chicas esperando en la puerta, pero eso a Emmy no le gustaría.

—Si, pero yo creí haberte dicho que no necesitábamos a Alice.

—Perra. En serio, no venias desde… Um, ya sabes, lo de James.

—Ugh, Rose… —no quería hablar del bastardo. Menos de lo que me había hecho, pero tenía razón, no venía desde lo que paso con James.

—Lo sé, perdón. No sé cómo pudiste estar con él. Menos mal que aun eres virgen, pequeña. Haberle dado tu virginidad seria asco. Es un bastardo. Ahora dime, ¿Qué te tiene así?

—Nada—mentí— ¿Sabes? Necesito un cambio. Uno de vida y necesito citas. Look nuevo y toda esa mierda que les gusta a Alice y a ti.

—Bien—pego un brinco y salto de la cama. Corriendo fue al baño y salió vestida en 2 minutos. Yo aun seguía acostada y no entendía que mierda le había picado a la rubia.

Me levanto de la cama y nos fuimos a la sala. Me senté en el sillón, quería algo nuevo. Tenía que mentalizarme para ver a Edward cada vez que cuidara de Carlie. No podía abandonar a la pequeña ni al dinero de Edward ya que en Enero haría algunas clases de literatura y necesitaba el dinero. Era excesivamente caro.

— ¡ALICE! ¡DESPIERTA ZORRA!

— ¡NO QUIERO! ¡PERRA!

— ¡VEN A HORA MISMO O LE CUANTO A TODO EL MUNDO LOS JUEGUITOS DE DISFRASES QUE HACES CON MI HERMANO! ¿QUE PIENSAS ALICE? NO, ME JOR DICHO… ¡YIIIIHAAAA!

Me reia como estupida. Asi que a los vaqueros. Eso era muy caliente.

Alice corrió tan rápido como pudo, tropezando con sillones y mesas llego al lado de Rose, fulminándola con la mirada.

—Bella quiere un cambio y se lo daremos ahora—dijo Rose aguantando la risa.

— ¡Si! Te hacía falta ¿Pero a qué se debe?

—Um, Edward rechazo mis besos… Um, así que decidí que quiero citas y un look distinto. Lo bese dos veces y no pienso hacerlo más. Ahora mi venganza será provocarlo aun mas—Sonreí.

— ¿De dónde has salido? —Pregunto Rose con miedo fingido.

—De tu culo—respondí enojada. ¿Acaso no podía ser Bella Ruda Swan todo el tiempo? Lo haría. Nada de Bella linda y tierna. ¡No!

—Citas…—murmuro Alice con ojos brillantes.

—Exacto, pequeña. Noches de diversión… Aceptare todo.

Alice me tomo de la mano y salimos volando del departamento. Me preocupaba Carlie, le dije que iríamos a ver Arboles pero no lo haremos… no lo haría ahora con Edward. Me dejo bien claro que no deberíamos haberlo hecho. Más bien yo.

—Le envíe un mensaje a Edward diciéndole que no te sentías bien. El tendrá que cuidar a Carlie—dijo Rose sonriendo maléficamente.

No sé cómo ni cuándo, pero estábamos en el centro comercial. Me arrastraron a una peluquería, después de eso a tiendas de ropa, zapatos, vestidos, accesorios y por ultimo lencería.

No acepte muchos vestidos, solo de noche. Era invierno y no quería enfermar. Muchos abrigos y pantalones pitillos de tela y jeans. Camisas apretadas y a cuadritos, también poleras escotadas y blusas de invierno. Tenían buen gusto.

Salí del centro comercial renovada. Ya no tenia 2 personalidades; tierna y tímida o ruda y salvaje. Ahora era una Bella, una ruda…

Las chicas comentaban mi cambio, mi corte de cabello, mi maquillaje negro y mis ojos delineados, cuando sonó mi Iphone. La canción del hipopótamo… Emmett.

— ¡Emmy! —exclame feliz.

— ¿Estas bien? Edward me llamo preocupado, diciendo que no te sentías bien—dijo el oso al otro lado del móvil.

—Um, si estoy bien

—Bien—suspiro—Edward dijo que lo llam…

— ¿Por qué? El no es nada mío, llámalo tú y dile que estoy bien. Por último que él me llame—lo corte. ¿Qué se creía Edward?

Okey... —dudo—Um, papa y mama dicen que los llames. No los has llamado hace 3 semanas—me reprocho. De nuevo con la misma estupidez.

—Bien, adiós Emmy, te amo hermano, lo sabes ¿no?

Claro, enana. Yo también te amo.

—Adiós—colgué.

Rose y Alice me miraban con asombro, les guiñe un ojo y sonreí.

Metí mi celular al bolsillo y volvió a sonar. ¿Qué mierda? Mire la pantalla. Mama.

— ¡Mami! —exclame riendo. Debe estar enojada como para llamarme.

Nada de mami, ¿Cómo es que no hs llamado, malagradecida? —Wow— ¿Isabella Marie Swan que has estado haciendo?

—Um, ¿vivir?

¿ME ESTAS CONTESTANDO? —grito. Mierda. ¿Cómo la soporta Phill?

—no mami… estoy en el centro comercial, me compre un juguetito—mentí.

¿juguetito? Bella, mi niña. Pobre, ¿Aun no pasa nada? Bueno te entiendo, la vergüenza te debe consumir, pero debes hablarme, hija. Mira yo perdí la virgin…

Corte. Eso fue… perturbador. Las chicas estaban riéndose a carcajada limpia. Rodé los ojos ¿Por qué mi mama tenía que gritar? Varias personas se quedaron mirándome… volví a guardar mi celular al bolsillo, pero comenzó a sonar. ¿En serio, Dios?

Era papa. Descolgué.

—Papa…—me había cansado de responder bien.

—Bells, querida. Cuanto tiempo ¿no? —mierda también estaba enojado. Mire al cielo suplicando por piedad.

—Papi, te extrañe.

¿Si? No se nota, pequeña—estoy segura que estaba sonriendo pero apretando los dientes. Lo conocía bien y su sarcasmo no ayudaba.

—Entrare a un curso de literatura, papi, por eso no te he llamado. Además me rompieron el corazón—solloce teatralmente. Sabía que un novio le molestaría.

Gruño al otro lado del celular y sentí un pistola cargarse. Rodé los ojos, típico.

¿Quién es?

—Se llama Edward Cullen—Llore. Si no soy escritora, seré actriz.

Maldito imbécil, no te preocupes mi niña. A ese imbécil le dejare cara nueva.

Bien, tenía a mi papa para golpear a Edward o asustarlo.

"Bien hecho, aprendes rápido pequeña saltamontes"

"Obvio"

Mi papa colgó sin siquiera decirme adiós. Charlie le dejaría una cara nueva y no me arrepentía de mentir. No es que no fuera una mentira, muy muy dentro me había herido de verdad y se lo merecía. Esta si sería mi venganza de mujer herida, la venganza de herida al corazón de niña que espera la navidad, será provocarlo hasta ponerlo duro.

Seguiría con ambos planes, ayudar a Carlie y ayudarme a mí misma.


Holaaa, perdon por no haber subido. Mi semana ha estado muy mala. Examenes medicos por aqui y por alla y pruebas globales tambien :cc pero esta semana si subire :D *-* Y GRACIAS POR LOS 100 REVIEWS, ME EMOCIONE CUANDO LOS VI. Las amo muchooo *-* en serioooo :D 100 reviews *o* soy feliz enserio. Saber que a las personas les gusta lo que escribes se siente muy bien :D bueno cuidense mucho y dejen sus opinioness! :33 nos vemos mañanaaaaaa en la nocheee