Holaaaa, este cap es cortito porque no me aguante, mañana sera la parte larga, y debo avisarles que la historia dara un giro mas dramatico :ccc Pero seran poquitos capitulos... Despues vendra navidad! *-*

Los personajes son de Stephenie Meyer, la trama y cebolleria es mi C:


Edward Pov

Bueno, no me podía quejar. En realidad, si podía.

¡Tengo mi culo rojo!

Además creo que mi amigo ya no sirve, no se levanta, no me habla. Qué tristeza, Eddie…

Bella era ninfómana, sí, eso es. Pero el hecho de que yo no pueda mantener mis manos alejadas de su cintura, senos, piernas, vientre, rostro y demás, no ayudaban en nada. Su cuerpo era adictivo, como una droga mortalmente peligrosa, que poco a poco mata tu ser dulce y deliciosamente.

Okey, quizás yo era el insaciable, pero ella era la culpable, me seducía apropósito, sabiendo de su sensualidad…

… Okey, no. Yo era el insaciable. Ella era un joven inocente.

Rodé los ojos por mi pensamiento. Ella inocente, ¡Pff!

El cuerpo de Bella se removió sobre mi pecho, aunque el agua estaba casi fría ella emitía una calidez única, no, no era una calidez cualquiera, era amor. Ella aun dormida me expresaba todo su amor, ella era única.

Acaricie su espalda de arriba hacia abajo, siguiendo la línea que se remarcaba en su espalda. La mire y ella sonrió aun con los ojos cerrados.

— ¿Qué hora es? —pregunto somnolienta mientras un bostezo escapaba de sus labios.

—Es tarde, son las 7.00 pm. Debo ir a buscar a Carlie—dije—Vamos, pequeña, salgamos de la tina, el agua ya esta fría.

Salí del agua cargando a Bella que estaba casi dormida. Fui a mi habitación y la recosté sobre mi cama. Era un ángel, se veía increíblemente preciosa. Su cuerpo mojado sobre las sabanas, su cabella húmedo, sus labios entre abiertos, sus delicadas muñecas aun lado de su cabeza y sus pestañas largas y enroscadas naturalmente. Estaba mojada y no dejaría que pillara un resfriado, por lo que tome una toalla del baño y comencé a secar su cuerpo con pequeño toques. Ella mantenía sus ojos cerrados mientras un sonrojo subía a sus mejillas adornando su angelical rostro.

Seque las gotas de su vientre suavemente, deslizándome por su pelvis y cerca de su sexo. Ella se removió y dejo salir un pequeño jadeo que hizo que mi amigo me saludara como soldado. Bienvenido a la vida, Eddie. Bella aun dormía pero reaccionaba a cada caricia que le daba y eso me encantaba, ella estaba hecha a mi medida.

Deje la toalla con la que la secaba a un lado, ya no me servía, solo quería sentir su sabor en mi boca, mi lengua rozando su piel y a ella la necesitaba respirando erráticamente. Deslice mi lengua por su vientre secando las gotas restantes. Su sabor era único, no tenia nombre. No, si lo tenía, su piel era sublime, me sentía flotar en cielo cuando mi lengua saboreaba su tersa y blanca piel.

Lamí su pelvis y mordí su cadera, Bella gimió dando un leve respingo en su lugar. Sus manos se aferraban a las sabanas con fuerza, su cabello, ahora no tan largo pero igual de hermoso, se expandía por el colchón, sus mejillas estaban pintadas de rosado precioso mientras mordía fuertemente su labio.

Levante sus piernas, para acomodarme y las separe. Mi novia gruño y se opuso cerrándolas fuertemente. Estaba de malas. Su ceño se frunció, se veía tan tierna, como una niña pequeña. Bese su frente, donde habitaba el ceño, y suavizo su expresión. Baje lentamente mientras dejaba pequeños besos y roces, para luego tocar su sexo con mi lengua. Bella jadeo y apretó aun mas las sabanas. Sus dulces jugos llenaban mi boca al lamer de arriba hacia abajo, repitiendo la acción miles de veces, escuchándola gemir y jadear, era una explosión de placer. Con mis dedos toque su clítoris para hacerlo menos tortuoso.

Comenzó a estremecerse y supe que se correría pronto. Aumente el ritmo y Bella gimió tan fuerte que inundo el silencio de la habitación. Trague todo lo que ella me entrego y bese su coronilla. De pronto abrió los ojos y me sonrió ladinamente.

— ¿Qué? ¿No pudiste esperar a tocar mi sexy cuerpo? —pregunto con diversión mientras se cubría con la sabana.

—No, cariño. Es imposible resistirme…—dije riendo—Tengo que ir a buscar a Charlie, duerme un poco.

— ¿Iras desnudo, Edward? —pregunto mirando a mi amigo que aun seguía saludando a todo mundo. Me sonroje—Oh, dios mío. ¡Edward Cullen se sonrojo! Esto hay que celebrarlo.

—No seas ridicula —volvi a reír y le di un pequeño beso en los labios. Me vestí tan rápido como pude. Iba saliendo del departamento cuando escuche que Bella gritaba.

— ¡Te amo! —grito con alegría.

— ¡Eso produce mi belleza, todos me aman! —grite de vuelta. Ella soltó una gran carcajada y cerré la puerta.

Ahora tenía que averiguar cómo sacarme la erección del pantalón.


Esperooo que les hayaaa gustado! c: *-* sklajdlksajfsa Las amo c: