Eh Vuelto nuevamente!... Rina viene en un rato porque tuvo problema con su editor n.nU… pero bueno…
Acá escribiendo el Segundo capitulo de A.C.R… digamos que esta Primera Parte del fic la tendría que haber subido hace como 2 años… pero… me olvide n.nU… y Rina casi me saca los ojos… no debo romper promesas U.U
Bueno… no los aburro más… comencemos con el Fan… Kya! (la puerta del estudio sale volando...)
Rina: Por dios! Ese editor esta loco! Kitsu!
Kitsune: Aquí XX… (Debajo de la puerta)
Rina: Por dios… VAMOS DESPERTA QUE TENES QUE ESCRIBIR! (Sacude a Kitsune para que recobre la conciencia)
Kitsune: ya… ya… Estoy bien!... de… deja de… sa… sa… sacudirme!
Rina: a perdón… llegue a tiempo antes de que empieces… que bien… vos seguí… yo aseguro la puerta…
Kitsune: … ok… Comencemos… XX
FMA no nos Pertenece, todos sus derechos van para su creador!
Capítulo 2º: "Conocerte en el campo de batalla"
Silencio. Ninguno de los dos jóvenes podía hablar, mientras que el vivero se impregnaba del hermoso aroma de las rosas de Cristal.
La joven miraba a Alphonse con nerviosismo, pero al parecer sin miedo, mientras que Alphonse la miraba con tranquilidad, observando aquellos inexplicables ojos, unos ojos que no podían compararse con nada, ni con los ojos de su madre.
Todo parecía que se iban a quedar mirándose para rato, hasta que el encargado del vivero choco accidentalmente contra Alphonse.
-Disculpe Señor, el lugar es muy chico y no puedo evitar chocar a la gente-
-No hay problema… este…-
-Nosotros ya nos estábamos retirando… con su permiso...- (dijo rápidamente la joven, abriéndose paso sin lastimar el ramo que tenía en sus brazos)
-Que tenga un buen día señor…- (Menciono Al, y se retiro siguiendo a la joven)
Ya afuera… Al empezó a buscar a la joven, la cual estaba apoyada a la pared conjunta al vivero.
-Disculpa si te hice algún mal entregándote ese ramo así como si nada- (se disculpó Al creyendo que había hecho algo incorrecto)
- No… no diga eso… no me hizo nada malo, no se preocupe… -(decía la joven aun nerviosa)
-No necesitas ser formal conmigo, no hay drama Señorita… -
-E… esta bien disculpa… eh…- (Tartamudeaba la joven mientras Alphonse extendía su mano)
-Mi nombre es Alphonse Elric, y el tuyo?-
-Soy… Kitsu… Kitsu Nagashi, un gusto Alphonse- (respondió la joven estrechando la mano con la de Al)
-Disculpe, no se si esta apurada, pero me gustaría invitarla a tomar algo, no piense mal por favor, ¿Aceptaría?-
Kitsu se puso aun más nerviosa, pero veía que el joven tenía buenas intenciones.
-Este… ésta bien, gracias Alphonse- (dijo la joven mientras se tomaba del brazo de Alphonse)
Ambos comenzaron a caminar rumbo a la cafetería, sin saber que en central un joven esperaba Inquietante.
--------------------------Central---------------------------------
Edward llevaba como 20 minutos en aquella oficina y todavía sin ningún rastro del comandante, o de alguien que le pudiese decir que pasaba. Lo único que lo acompañaba era un vaso de jugo de naranja que la teniente Ross le trajo antes de seguir con su trabajo.
Escuchaba con atención como del otro lado de la oficina, en los pasillos, los militares y secretarios iban y venían de un lado al otro, colmando la paciencia de Edward, ya que él no es de quedarse quieto y sin hacer nada.
-Que gran urgencia, ¿TAN urgente que me tenes que hacer esperar? Si, claro… - (refunfuñaba Ed mientras tomaba un poco de jugo y caminaba hasta la puerta)- Si abro la puerta y no llegas a estar, me mar…-
- ¡ACERO!-
La puerta se abre de golpe. Edward queda estampado contra la pared mientras que una figura entraba a las apuradas. (N.A. Rina:- ¿Realmente sos argentina? ¬¬, Kitsu:- Es mi capítulo, no me molestes ¬-¬)
-Pero… Idiota, ¿Qué hacías detrás de la puerta?-
-Calculando cuando podía resistir la pared… ¡Me acabas de aplastar imbecil!- (gritaba Edward mientras se despegaba de la pared)- ¿Por qué no te fijas antes de entrar, eh?-
-Más respeto hacia tu comandante Señor Elric-
-Si, claro… ¿para que diablos me llamaste Mustang?- (Decía el joven rubio mientras se sentaba nuevamente en un sillón y agarrando el jugo, pero Roy se lo arrebata de un manotazo)- ¡EY!-
-Con razón sigues tan enano como siempre, mira lo que estas tomando… ¿Por qué no tomas leche de una buena vez?- (decía Roy con todo su tono Sarcástico)
-¡NO ME LLAMES ENANO, ¿ENTIENDES?!- (gritó Ed mientras agitaba los brazos para golpearlo, pero Roy se corre hacia un costado y poniéndole el pie para que se tropezara y cayese de boca al piso)
-Mejora ese temperamento que tienes, con razón Winry es la única persona que sería capaz de aguantarte, pobre de ella… -(decía Roy nuevamente sarcástico mientras se sentaba)- Pero cambiando de tema, hay algo muy serio de lo que debo comentarte, así que mejor anda tomando asiento… -
--------------------- En el Centro --------------------------
Nuevamente en la cafetería, la moza se llevo la sorpresa de encontrar al joven Alphonse sentado en el mismo asiento de antes y, encima, acompañado.
-Buenas tardes joven Alphonse, que agradable sorpresa verlo nuevamente, ¿Qué desea ordenar?-
-A ver… quisiera un cortado, por favor-
-Muy bien… - (anotaba la joven)- … y ¿lo de siempre para ud. Señorita?-
-Si Mirell, Por favor-
-Muy bien, en unos minutos les traeré sus pedidos- (hace una reverencia y se retira)
-Veo que sos de venir muy seguido por acá, no tenía idea que te llevaras tan bien con Mirell-
-Si, ella me hace mucha compañía cuando tengo mis tiempos libres en el trabajo, paso por acá siempre a tomar algo y termino conversando con ella-
-¿Trabajas?, Te noto demasiado joven como para trabajar- (Decía Al algo confundido)
-Tengo 16 años, puedo trabajar mientras que mi tutor o mis padres me lo autoricen-
-Ahora comprendo, ¿se puede saber de qué trabajas?-
-Este… bueno… digamos que para las autoridades de Central-
-Que interesante, ¿te gusta proteger a nuestra Ciudad?-
-Pues… si. Puede que no haya nacido aquí, pero estuve tanto tiempo que lo tome como tal- (Decía Kitsu mientras miraba a los alrededores)- Todas las personas de aquí merecen tener una vida tranquila-
-Que linda manera de pensar tienes, Kitsu- (decía Al admirado)
-Gracias Alphonse, que bueno es poder hablar con alguien que escuche lo que piensan otras personas, es muy dulce de tu parte- (Decía Kitsu sonriendo encantadoramente)
Ambos se quedaron charlando un buen rato, contando anécdotas, aventuras, viajes, y todo lo que se les podía venir a la mente, hasta que Mirell aparece con los pedidos y con una pequeña sorpresa.
-Un cortado para el joven Alphonse, y su respectivo Té con Leche para la señorita Kitsu, la casa les invita estos dos trozos de torta, espero que los disfruten-
-Muchas gracias- (dijeron ambos al unísono mientras Mirell continuaba con su trabajo y ellos conversando más sobre distintas cosas)
Luego de una hora de variados temas de conversación, Alphonse levantó la mano para pedir la cuenta, pero un ruido lo desconcentra.
-Disculpa Alphonse- (Decía Kitsu mientras sacaba algo su bolsillo)
-¿Un localizador?-
-Si, como todavía soy menor de edad, me encuentro bajo la responsabilidad de mi tutor, por lo tanto debe saber donde me encuentro o me avisa hacia donde tengo que ir para esperarlo…- (mientras leía aquel localizador, su sonrisa comenzó a desaparecer, trayendo consigo un gesto de preocupación)- …pero parece que hoy tendré que cruzar el atajo sola…-
-¿Atajo?-
-Ah, perdona, como acabo mi descanso tengo que volver a trabajar, y mi tutor siempre me espera en un callejón que me lleva directamente hacia mi trabajo en menos tiempo, pero hoy no puede salir… así que…-
-Así que tendré que acompañarte a cruzar ese callejón- (le interrumpió Alphonse mientras pagaba la cuenta y se levantaba de su lugar)
-Pero Alphonse, no quiero molestarte, seguro estarás muy ocupado, no te hagas problema-
-No tengo ningún problema, aparte, ¿Qué tan malo puede ser ese callejón? Toma mi brazo, llévame que te acompaño-
El rostro de Kitsu se había vuelto a un gesto de sorpresa, pero estaba tranquila, porque por una extraña razón, confiaba en Alphonse, así que tomo su brazo y comenzaron a caminar hacia su destino.
----------Unos minutos después-----------
-Eh… este… Ahora entiendo cuando me dijiste que te daba miedo cruzarlo sola n.nU- (Decía Al con una sonrisa nerviosa al ver aquel lugar)
Era muy oscuro, la salida no podía verse desde allí, había una gran cantidad de goteras. En resumen, un lindo lugar para salir lastimado… o… viol… (N.A. Rina:- ¡no nena! ¡No digas esa palabra!, Kitsu: esta bien… no digo nada)
-Disculpa Alphonse, no debí haberte traído aquí, creo que será mejor que vaya por mi cuenta- (dijo Kitsu mientras se separaba del brazo de Alphonse, pero este la toma de la mano para detenerla)
-Prometí acompañarte Kitsu, por mas peligroso que se vea, no dejare que vayas sola- (Dijo Sonriéndole)
-Gracias Alphonse-
-Dime Al, y no hay problema, ven, vamos…-
Los primeros pasos no fueron tan complicados, no había nada que pudiese molestar, pero pasando unos metros para adentro, tres misteriosas figuras aparecen de la nada.
-Quisiéramos hacerles unas preguntas, así que mejor no se muevan… -
---------------------Central--------------------------
-¿QUÉ? ¿QUÉ ES LO QUE DIJISTE?- (decía Ed muy sobresaltado)
-Lo que escuchaste Edward, un grupo de personas se unieron para acabar con todos los alquimistas- (decía Roy mientras dejaba el té a un lado)- Por lo que averiguamos están haciendo esto para llegar a sus importantes victima-
-¿Quiénes?-
-Ustedes dos-
-¿Qué?-
-Son su principal objetivo, los hermanos Elric, es lo que pudimos investigar con todas las pruebas que pudimos obtener-
-Pero mi hermano casi ni se acerca a lo que es la alquimia en general, esta en lo básico… ¿Por qué a mi Hermano?-
-Seguro lo utilizaran como carnada para poder llegar a vos, y matarlos a los dos sin ningún problema-
Roy se levanto de su asiento y se apoyo al marco de la ventana con los brazos cruzados, junto con una mirada llena de dudas
-Entonces mi hermano puede estar en peligro en este preciso momento… -(decía Ed mientras observaba fijamente al Comandante)
-Exacto, puede estar siendo atacado en este momento… Así que lo mejor es que… -(Y antes de que Roy pudiese terminar de hablar, Edward ya había abierto la puerta de la oficina y salió rápidamente del lugar sin tomar en cuenta que se había chocado con la mayor Hawkeye)
-Señor, ¿le menciono lo sucedido?-
-Si Mayor, y sabes como es el amor fraternal de estos dos… -(mira nuevamente hacia la ventana)- Dejemos que se encargue de todo esto, se que le resultara fácil.
---------------Callejón--------------------
Estas figuras habían acorralado a los jóvenes.
Alphonse se colocó en frente de Kitsu para protegerla, mientras que una de las tres figuras se aproximaba cada vez más hacia ellos.
-Jovencito, ¿Piensas que así vas a poder protegerla?-
-¿Qué?-
La extraña figura desaparece ante los ojos de Al y, de la nada, reaparece detrás de Kitsu, a quien toma por la cintura y la alza en el aire.
-¡Kya! ¡Suéltame! ¡Te digo que me sueltes!- (gritaba Kitsu desesperada)
-¡Déjenla ir ahora mismo!-
-¿Nos estas ordenando? ¿Y qué se supone que vas a hacer?-
Alphonse estaba furioso y en un abrir y cerrar de ojos se coloco sus guantes de alquimista. En ese momento, estas extrañas personas reaccionan de manera alarmante.
-Un Alquimista, no deje que se escape, ¡A él!- (Ordenó el que sostenía a Kitsu, mientras que uno de los sujetos salta sorpresivamente y de la nada, unas cadenas aparecen dentro de las mangas, golpeando sin compasión a Alphonse, dejándolo tendido en el piso)
-¡Alphonse!- (gritaba Kitsu mientras pateaba a la figura, logrando escapar)- Al, ¿Estas bien?-
-Si… pero debes irte… ¡HUYE!-
-No, no te dejare aquí malherido, por favor, Alph… ¡Kya!-
Inesperadamente, Al empuja a Kitsu hacia un costado y salta para esquivar el ataque de las extrañas cadenas
-No te servirá usar el mismo truco dos veces seguidas conmigo-
-¿Y quién dijo que estaba atacando?-
Los ojos de Alphonse quedaron shockeados al notar que una gran cantidad de hilos rodeaban todo su cuerpo, haciendo que se elevara hasta unos 10 mts, donde allí, una fuerte descarga lo golpea.
-¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!-
-Hora de divertirse, encárgate de él- (Dijo una de las figuras a otra que parecía ser el que controlaba los hilos)
-Eso me gusta, será realmente divertido-
De repente, el que poseía los hilos arrojo con toda furia a Alphonse contra el suelo, dejándolo mal herido y casi sin posibilidad de moverse.
-"¿Qué puedo hacer?... Estoy muy herido… ¿Qué puedo hacer?"- (pensaba Alphonse mientras que los encapuchados se acercaban a él)
-¡ALPHONSE, HAZTE A UN LADO AHORA!-
El joven, con lo que le quedaba de energía, se tiro hacia un costado, hiriéndose aun más, pero pudo observar como una gran descarga roja aparecía por todo el lugar y, dentro de esta, unas grandes cantidades de cristales rojos aparecieron, separando e hiriendo a los encapuchados.
-Maldita Alquimista, ya verán, esto no ha terminado- (y como llegaron, desaparecieron del lugar de la nada)
Alphonse yacía herido en el piso, su vista no daba mas, estaba perdiendo el conocimiento, pero pudo ver entre toda esa cantidad de cristales una figura, pero como los cristales eran traslucidos, no podía darse cuenta quien era.
-¿Quién…?-
Pero ya su vista ni su cuerpo pudieron resistir y cayó desmayado al piso, mientras que una gran mancha de sangre rodeaba todo su cuerpo.
Aquella figura solo quedó observando…
Continuará
Próximo Capítulo: "Una Hospitalización algo brusca"
Kitsune: ¡Ay pero que sueño que tengo! Por fin termine.
Rina: y ahora me toca a mi?
Kitsune: Pues si…
Rina: y puedo poner sangre?
Kitsune: es tu capitulo ahora… haz lo que quieras, yo tengo sueño, me voy a dormir
Rina: SI! Sangre! (mueve alocadamente la katana)
Accidentalmente Rina le corta la cabeza al editor
Rina: uy… a ver… que hago ahora?
Kitsune sale del baño y ve el desastre
Kitsune: tenias que ser… saca otro del armario… hay como 800… me voy a la cama
Rina: Ah bueno listo… ¡Nos vemos hasta el próximo Capítulo!
