Disclaimer: Los personajes son creación única y exclusiva de la gran Rumiko Takahashi, yo sólo los tomé para hacer algo a mi gusto, cuidando de mantener el espíritu y algunos hechos de su creación, pero sin ella nada de esto sería posible :)
-o-
Chapter 4: "Human" by The Human League
Akane y Ranma se miraron fijamente a través de la noche oscura. La primera, con la boca abierta sin comprender aún la última frase de su novio. El segundo, con la cara encendida y taquicardia.
– ¿Qué… dices?
– Bueno… si quieres que lo hagamos… por mí está bien…
– Ranma… ¿estás pensando que tú… y yo… tengamos…? – balbuceó, roja como un tomate.
– No se me había ocurrido… pero… como me invitaste hoy… pensé que tú… que tú querías…
– ¡N… no…! o sea… ¡no ahora…!
Akane apoyó las manos en la baranda, regulando su respiración agitada.
– Ranma… te pedí que vinieras porque… te extraño… no…
– ¡Eres tan difícil de entender! … siempre me das señales cruzadas de lo que quieres… me dejas confundido todo el tiempo…
La chica levantó la mirada. Sus ojos color miel brillaron a la luz de la luna. Las estrellas se reflejaron en sus pupilas. Ranma se alteró ligeramente – eres tan hermosa… cuando estás así, me vuelves loco… – pensó, conteniendo la respiración. Avanzó lentamente, resguardando la mejilla de Akane con su mano. Ésta cerró los ojos, disfrutando del contacto. El viento se hizo presente, un viento cálido de verano, que trajo consigo el aroma a bosque de su amado Ranma. Tomándola por la cintura, el joven la abrazó fuertemente y la besó, sin pensar. Akane se colgó de él, permitiendo que la levantara, la transportara desde el balcón a la habitación, y la depositara despacio en su propia cama. Se volvieron un nudo de brazos y piernas, rodando por el cobertor. Finalmente, la cordura volvió a sus mentes.
– Todavía no… – jadeó Ranma.
– ¿Ahora tú no quieres?
– No es eso… Akane, será cuando estemos… preparados, ¿estás de acuerdo?
– Sí… – sonrió
– ¡HIJO MIO, ERES TAN VARONIL! – gritó Nodoka desde fuera.
– ¿OFUKURO?
– Ranma, estoy tan orgulloso de ti… ¡por fin están dando fruto tantos años de entrenamiento! – era la voz de Genma, profundamente emocionado.
– ¡¿OYAJI?!
– Hija mía, qué feliz me haces… – lloraba Soun.
– Deberían casarse ya, ¿no, otousan? – observó Nabiki.
– Quizás sea buena idea – sonrió Kasumi con dulzura.
Akane corrió a la puerta como un huracán.
– ¡POR QUE NO SE VAN DE AQUÍ!
– No te ofendas, Akane-chan.
– Querida hija, ¿esto significa que te casarás por fin con Ranma?
– ¡No te metas, otousan!
– Akane-chan… por qué me hablas así… – sollozó el pobre papá Tendo.
– ¡Métanse todos en sus propios asuntos! – gritó, cerrando de golpe.
Acezando, intentó recomponer su respiración alborotada. Se fijó en Ranma, que parecía una estatua sin vida, rígido sobre la cama, pálido como una doncella y sudoroso como un enfermo. Tragó saliva.
– Ranma… ¿estás bien?
– Ellos… nos…
– No nos vieron. Deben haber escuchado algo.
– Pero… saben…
– Y nosotros, por nuestro lado, sabíamos que se enterarían en algún momento.
– Pero… tan pronto…
– ¿Eh?
Se dio cuenta que su fiancee no reaccionaría a menos que tomara medidas drásticas al respecto. Sacó su querido mazo y le dio un gran golpe en la cabeza con él.
– ¿¡PERO QUÉ DEMONIOS TE PASA, AKANE!?
– ¡Hasta que por fin reaccionaste…!
– ¿Te parece que es como para quedarnos tan tranquilos?
– ¿Te parece que hicimos algo malo?
– ¡No he dicho nada de eso!
– Pues entonces deja de preocuparte. Ya está hecho, nuestra familia es curiosa y sabíamos que esto pasaría. Déjalo ya.
– Pero… ¡no quería que me vieran contigo…!
Y esa tonta frase contenía todo lo que Akane no quería escuchar. Se quedó muda, procesando la información de a poco. Comprendiendo en un rincón de su cerebro que Ranma era, es y será un imbécil, un idiota del que se enamoró perdidamente, un inmaduro, egocéntrico, patético medio-hombre, que ni siquiera era capaz de darle su lugar junto a él. Se enderezó, con un rictus amargo en la boca, conteniendo inútilmente las lágrimas de humillación que escapaban, como un torrente, de sus ojos.
Ranma se dio cuenta de lo torpes que fueron sus palabras y trató de componer la situación, a su modo muy particular.
– A… Akane… lo dije mal… no… no era eso… quise decir… no es momento de que estemos juntos… no, eso tampoco, yo… – balbuceó, incoherente.
– Cállate...
– Escucha…
– ¡No!
A manotazos, Akane limpiaba de su rostro las malditas lágrimas que caían sin control.
– Vete ahora – murmuró, con la mandíbula apretada.
– ¡Escúchame primero…! – la tomó bruscamente de un brazo, obligándola a sostener su mirada.
– ¡TE ODIO, RANMA! – le gritó a la cara – ¡no debí nunca enamorarme de ti…!
– ¿Eso piensas? – respondió, con una sonrisa torcida.
– …
– Me voy entonces.
– ¿Qué…? Imbécil… no vuelvas a aparecer por aquí… ¡si tanta vergüenza te da que te vean conmigo, una chica fea, torpe, nada sexy y sin pechos decentes, entonces nuestro compromiso está roto desde ahora mismo!
– ¡Excelente, porque no quiero por novia a una histérica, marimacho como tú!
– ¡LARGATE YA! – gritó, abriendo la puerta corredera y pateando a Ranma en dirección al cielo, como siempre.
Cerró las cortinas y mordió su puño, profundamente dolida. Sabía que había sobre reaccionado pero no pudo con su carácter… más que lo que dijo, le dolió que no la reconociera, digamos, formalmente. Se sentía despreciada y confundida.
– ¿Por qué siempre te creo, Ranma? – sollozó, ordenando sus ideas.
-o-
Muy entrada la noche, el chico no conseguía dormir. Pensaba en la absurda pelea con Akane, sin entender aún qué había pasado. A su ver, él no había hecho nada tan grave. Estaba acostumbrado a las exageraciones en el carácter de su novia/prometida/ex-novia/novia-para-mí pero en esta ocasión rayaba en lo ridículo – ¿qué demonios ocurrió, entonces? – pensó, inmensamente confuso.
Repasó uno a uno sus encuentros, conversaciones, tanto como su cerebro se lo permitía. Conocía a la perfección la memoria "selectiva" de Akane, que sólo recuerda sus errores comunicativos, y sabía que sólo retendría una frase: "¡no quería que me vieran contigo…!"
– ¿Cómo puedo ser tan estúpido con las palabras? – se recriminó – pero mi culpa es sólo parcial… Akane exageró, como siempre. Qué carácter más horrible, ¿y encima dice que ojalá no se hubiera enamorado de mi?, diablos… ¿qué voy a hacer ahora?... voy a esperar que se disculpe conmigo… sí, eso haré, de seguro se dio cuenta de su estupidez… debe estar muriéndose de ganas de reconciliarse conmigo… sí, esperaré… – sonrió, quedándose dormido suavemente.
-o-
Akane caminaba a la escuela, con cara de evidente noche de insomnio. Iba bostezando, cuando divisó a un viejo conocido… y se detuvo en seco. Imposible, no era él… y sin embargo, se acercaba a ella con intención de saludarla. Dio un paso atrás, temerosa de estar equivocada.
– ¿Eres… eres Shinnosuke-kun…? – balbuceó.
– Hola, Akane-chan – sonrió el joven.
– ¡Increíble… estás muy cambiado!
– El musgo de la vida que ojiisan y tú me consiguieron ha hecho que mi salud se restablezca por completo… ojiisan me contó la historia muchas veces para que no la olvide – dijo suavemente, tomando las manos de Akane.
– ¡Es maravilloso!, cuando Ranma y yo nos fuimos te veías bien… ¡pero ahora estás radiante!
– Gracias…
– ¿Y qué haces en Nerima, Shinnosuke-kun?
– Bueno… yo… ojiisan está en el hospital, pero no te preocupes, está muy bien. Sólo le están haciendo los chequeos habituales. Él me dijo que mencionaste vivir en este barrio… y pensé… que a lo mejor…
– No lo recuerdas, pero tú salvaste mi vida hace muchos años… y no pude agradecerte apropiadamente cuando fui a Ryugenzawa…
– Tu novio lo hizo…
– ¿Ranma le… es posible? – pensó, con el corazón acelerando de a poco – no lo creo… Shinnosuke-kun tiene pésima memoria, a lo mejor lo dice para hacerme sentir bien… pero…
– Sé que tengo una memoria horrible, pero por alguna razón, eso es algo que no puedo olvidar…
– Diablos, me leyó la mirada…
– Akane-chan… hay algo que quisiera decirte… que no pude hacer antes que te fueras con él… – añadió, tomando las manos de la chica otra vez.
Akane no se retiró por el profundo agradecimiento que aún sentía hacia él.
– Dime…
– Yo… sé que tienes novio… pero… no podía seguir mi vida sabiendo que no te lo había dicho…
– ¿Eh…?
– Akane-chan… me gustas…
– Sí… su memoria es un asco – sonrió automáticamente – eres muy amable, Shinnosuke-kun, tus sentimientos son muy importantes para mí… pero…
– Lo sé… solamente quería que lo supieras…
– Gracias…
– ¡AKANE!
Ese grito era de Ranma. La aludida se giró, y vio que su novio/prometido/ex-novio/lo-que-sea la miraba al borde de un colapso nervioso. Rápidamente, escondió sus manos y enrojeció involuntariamente.
– ¿Qué pasa? – preguntó fríamente, aún dolida con la última discusión.
– Esa es mi línea.
– ¿Te acuerdas de Shinnosuke-kun? – lo señaló.
– Por supuesto.
– Él…
– ¿Por qué estás aquí? – interrumpió Ranma.
Shinnosuke lo miró, confundido por el tono desafiante que utilizó. Recordó de pronto que tuvo las manos de Akane entre las suyas (ya había olvidado ese detalle) y que probablemente lo trató así por ese motivo, y decidió que tiraría un poco del hilo, a ver qué pasaba.
– Vine a agradecerles a ti y Akane-chan el haberme salvado. Ojiisan no ha permitido que olvide su noble gesto.
– Eehh… de nada… – respondió, algo avergonzado – pero… no era necesario que vinieras de tan lejos para eso…
– Ojiisan está haciéndose unos exámenes en el hospital cercano.
– Ya…
– También vine a decirle a Akane-chan algo importante para mí.
– Oh no… – se asustó – no lo digas…
– ¿Y qué sería?
– ¡Ranma! – interrumpió – ¡no es tu asunto!
– ¡Cierto!, olvidaba que anoche rompiste nuestro compromiso.
– ¿De verdad, Akane-chan?
– …
– ¿Lo ves?, es cierto. En ese caso, eres libre de decirle lo que quieras.
– Yo… no…
– Akane-chan… me gustas…
– Lo olvidó de nuevo…
– Seguramente él será un mejor novio que yo… ¿no, Akane?
– ¡Cállate!, ¡a ti te da vergüenza que te vean conmigo!
– ¡Yo no dije eso!
– ¡Sí que lo hiciste, palabra por palabra!
– ¡Si me escucharas de verdad alguna vez en tu vida entenderías que no quise decir eso!
Shinnosuke se sentía como en una guerra, al medio de la metralla. Pensó que a lo mejor tenía alguna oportunidad ahora que Akane estaba libre, y decidió que valía la pena arriesgarse. Sacó un lápiz, y se anotó en el brazo su plan a seguir. Y mientras hacía eso, el ambiente estaba de cortarse con un cuchillo.
– Aún te quedan, al menos, dos novias más… – observó la chica, con sonrisa torcida.
– "Al menos" ellas me tratan bien.
– ¿Bueno, qué haces aquí aún?, búscalas y que te consuelen.
– Claro que sí. Y cocinan de verdad, no hacen intentos fallidos como tú.
– Eso…
– También son femeninas y suaves.
– Ranma…
– Y además, tienen pechos de verdad.
– …
– ¿Quieres pelear? – la desafió, montando guardia.
Shinnosuke se interpuso entre ambos con firmeza. Apartó a la chica, dirigiendo su furia contra Ranma.
– Basta, no te permito que le hables así a Akane-chan. Un caballero nunca se comportaría de esa forma.
– Tú no te metas.
– Shinnosuke-kun, acompáñame… – sugirió Akane, tomándolo de un brazo.
– ¿Por qué lo tratas tan familiarmente? – dijo Ranma, visiblemente molesto.
– ¿Estás celoso? – replicó la chica, con un gesto burlón en el rostro.
Ranma se quedó mudo, intentando articular alguna respuesta genial, pero no la consiguió. Por el contrario, se puso rojo de vergüenza y tembloroso, además.
Akane, aprovechando, se dio media vuelta y partió a paso ligero con Shinnosuke, que iba tan mudo como su rival – siento como si me usaran… – pensó, nervioso.
– ¿Por qué, Akane?, la vez anterior finalmente comprendí… porque este tipo podía morir y no querías herir sus sentimientos, pero… ¿ahora qué?, será… ¿realmente soy tan mal novio? – pensaba velozmente, con los puños crispados e infinitamente humillado – Akane, eres tan tonta… dices que nunca entiendo nada… ¿y tú, me entiendes a mí? Digo... ¿te pusiste a pensar alguna vez en cómo me siento?, es tan difícil saber qué quieres, comprender lo que me pides… me das señales cruzadas todo el tiempo… no puede ser todo culpa mía, ¿cierto?, pero… – relajó un poco la postura, suspirando – qué puedo hacer… vale la pena por ti, por ver tu sonrisa, Akane…
-o-
– Gracias por venir.
– De nada – respondió Akane, mientras daba un sorbo a su jugo.
Ella y Shinnosuke se juntaron en una cafetería por la tarde, después de clases. Durante el día, ni siquiera quiso mirar a Ranma, pero sabía que no la perdía de vista. Siempre a punto de querer decirle algo, y arrepintiéndose a último minuto. Eso la sacaba de quicio – si quieres algo, háblame por dios santo… no es necesario que me espíes, como un pervertido, inmaduro… – pensaba, decepcionada. Ella misma tenía ganas de hablar con él… pero no sabía por donde empezar. Quería dejar su orgullo de lado y reconocer que había exagerado al tratarlo así, pero el sólo imaginar la reacción de Ranma la frenaba – seguramente diría algo como "¡JA JA JA, lo sabía!, pero como soy un extraordinario ser humano, te perdono, no te preocupes, no llores más…", ése maldito egocéntrico… ¿qué puedo hacer?
El sonido de la cucharilla en el café de su acompañante la sacó rápidamente de sus pensamientos. Sonrió, avergonzada.
– Perdóname… tengo la cabeza en la luna…
– No te preocupes… ¿hay algo en lo que pueda ayudarte, Akane-chan?
– Gracias, eres muy amable… estaremos bien…
– ¿Estaremos…?
– Oh… este… digo…
– Estás preocupada por tu novio…
Akane no supo que responder. Notó, sin embargo, que una de las camareras la observaba atentamente… la miró, su rostro se le hacía familiar – no… no es posible… – nerviosa, tomó un poco de jugo rápidamente, e hizo una mueca involuntaria.
– ¿Estás bien, no te gusta tu jugo? – preguntó Shinnosuke, preocupado.
– Sí… no… no es eso… – respondió, tragando rápidamente – ¿tu café?
– Está… rico… – le sonrió, cordial – está asqueroso… – lloró silenciosamente.
– ¡Hola!, espero que lo estén pasando muy bien juntos, ¡jajaja! – apareció sorpresivamente la camarera – les traigo más jugo y café, cortesía de la casa...
– No quiero más café… por favor...
– ¿Eres…?
– ¿La señorita está disfrutando de la cita con su novio? – preguntó la camarera misteriosa, dejando la bandeja.
– ¡No es una cita!
– ¿En serio?, ¡pues parece que se llevaran muy bien!
– ¿Por qué hace esto, señorita?
– ¡Perdón!, sólo quería saber si está todo bien con nuestro servicio… sigan disfrutando…
No cabía duda. Era Ranma-chan. ¿Es que no era capaz de hablarle directamente, sin utilizar ridículos disfraces para hacerle notar lo celoso que estaba?
Sin embargo… algo de aquello, y aunque no quería reconocerlo, la hacía sentir importante… aunque fuera de una forma tan absurda, este tipo de reacciones le recordaba a la única vez que Ranma le dijo "te quiero"… a veces lo dudaba, pues no había vuelto a decirlo, ni siquiera cuando ella se lo manifestaba, pero ahora sabía, no tenía duda alguna, que fue sincero. Decidió que era tiempo de actuar diferente, de no esperar siempre que él diera el primer paso – lo amo… ¿desde cuándo lo amo tanto?, mis sentimientos han crecido demasiado…, no es justo que sea así con él… – su corazón latió, furioso.
– Discúlpame, Shinnosuke-kun – dijo Akane, parándose de la mesa.
Lo buscó en el callejón, detrás de la cafetería. Estaba botando la peluca al basurero, mientras se sentaba en un cajón, aún en ropas de mujer. Se acercó a él… a ella, en ese minuto. Colocándose detrás, se agachó para llegar a su altura, y lo abrazó suavemente.
– Perdón, Ranma…
Sus manos se encontraron con la anatomía femenina de su novio, lo que no le impidió aferrarse a él, en espera de una respuesta. Ese cuerpo menudo era cálido, le daba mucha paz… buscó con la nariz su aroma a bosque maduro y cerró los ojos, disfrutando. Las nubes se oscurecieron, juntándose con rapidez.
– Soy un estúpido. Estoy siempre al borde de arruinar todo. No sé cómo comportarme contigo, digo exactamente lo contrario a lo que pienso... de hecho, cuando hago algo bueno, es porque no me he detenido a analizarlo, esa es la única razón. Trato de…
– Espera… – murmuró Akane, suavemente – yo también cometo muchos errores. Te pido demasiado, y no te ayudo en nada. Te reprocho que nunca me entiendes, cuando yo no me pongo en tu lugar. Sé que es difícil… estar conmigo, a veces puedo ser una persona horrible.
Ranma dio vuelta la cabeza, observándola con sus ojos femeninos.
– Mi carácter es lo más insufrible del universo… siempre pienso lo peor, porque me asusto… me da miedo… – sonrió tristemente – finalmente, tan sólo soy humana, hecha de carne y hueso. Sufro pensando en que un día te aburrirás de mi mal humor… – mordió su labio inferior, sintiendo la humedad asomar a sus ojos – pero hoy me di cuenta de algo en lo que no había reparado…
Levantó la mirada, permitiendo que una lágrima dibujara el contorno suave de su rostro.
– … y es que, Ranma… te amo demasiado, más de lo que pensaba… y eso me hace actuar como una idiota…
Un trueno resonó en el cielo. El agua comenzó a caer suavemente… una lluvia de verano. Ranma, en silencio, se levantó y ayudó a su novia para que también lo hiciera. Se miraron, sin soltarse, mientras se empapaban.
Levantó una mano, apartando el flequillo mojado de los ojos de Akane. La recorrió con cuidado, deteniéndose en la mejilla. La acarició con ternura, sin sonreír. Se acercó, apegando su frente con la de ella. Eran casi del mismo alto.
– Perdóname. Quiero besarte, pero así no puedo…
– Tonto…
Akane cerró los ojos, y rodeándolo por los hombros, lo besó. Y no le importó su forma femenina, ni lo que pudiera pensar un caminante distraído… era Ranma, su novio, ella lo sabía y bastaba con eso.
– Eres tú… siempre eres tú, no importa como luzcas… – susurró Akane, en medio de un beso húmedo por la lluvia y la pasión.
-o-
Hola!, como siempre, primero que todo agradecer sus reviews *.* me encanta cuando me escriben, es el mejor "combustible" que pueden entregarme xD es cursi, pero es en serio :)
¿Qué puedo decir de este cap?, mientras escuchaba una de mis canciones favoritas, "Human" me di cuenta que calzaba a la perfección con estos dos: son atrozmente humanos y por eso viven metiendo la pata xD.
Se me ocurrió incluir a Shinnosuke porque, tal como me dijo una de mis lectoras favoritas, Ranma también merece sufrir un poquito :D como va a ser que la pobre Akane se lleve toda la presión?
Mis más profundos agradecimientos, como siempre, a quienes se encargan de recordarme escribir cuando tengo tiempo libre xD Vale, Mille y Andrea :) me encanta el interés que demuestran por leerme!
Por supuesto, también a Rutabi, GenRubi88, allissha, JeSs W21, KagomeSakura18, mechitas123, psicomari, y a tod s quienes me comiencen a leer :D muchas gracias por pasarse por aquí!
Aún intento inspirarme con Inuyasha, está complicado pero creo que ya estoy por terminarlo xD
Nos vemos en el próximo cap! :D
