Epílogo.

Despierta…

Akane abrió los ojos.

– Eres una dormilona…

– Tengo sueño… me pregunto quién será el culpable… – sonrió, coqueta.

Ranma, ligeramente inclinado sobre ella, la besó despacio mientras acariciaba su mejilla.

– ¿Qué decías? – preguntó, contento porque seguía provocando taquicardia a su esposa cuando la besaba.

– Que… – tartamudeó – que tengo hambre… ¿pedimos el desayuno?

– Claro.

El joven se levantó de un salto, y mientras tomaba el teléfono para comunicarse con el servicio del hotel, Akane se incorporó con pereza en la cama. Bostezó, se estiró como un gato y finalmente, caminó hacia el baño para lavarse la cara. Observó su reflejo muy satisfecha, y luego se sonrojó de vergüenza – me estoy volviendo igual de egocéntrica que Ranma… ahora no puedo dejar de verme al espejo…

Cada nuevo año de matrimonio, la pareja iba al mismo hotel donde habían pasado su luna de miel. Era una forma especial en que ellos "renovaban sus votos", aunque no le habían puesto ese nombre, ni tampoco se arrodillaban para decirse cuánto se aman. Simplemente, como era una ocasión muy especial, siempre dejaban dinero aparte para poder ir.

Algunas cosas habían cambiado en estos 5 años. Por ejemplo, Akane abandonó definitivamente sus formas juveniles para instalarse en su nuevo cuerpo de mujer, el cual tenía cintura más estrecha, caderas más anchas y pechos más grandes, su tamaño era justo el que deseaba.

Ranma en tanto, terminó de entrar a la adultez ganando varios centímetros de estatura, y gracias a sus años de entrenamiento su cuerpo estaba duro como la roca, definido y fuerte. Su tórax estaba más ancho, lo cual le hacía ver según Akane, más poderoso que antes.


Flashback

Oh… Ranma… – dijo un día que lo vio entrenar.

¿Si? – se detuvo un momento para escucharla.

No me había dado cuenta…

¿De qué?

No me había fijado…

¿Estás jugando conmigo? – preguntó extrañado, con la cabeza ladeada.

Te ves más… hombre… – murmuró, sonrojada.

¿Eh? – se acercó a Akane con una toalla en el cuello, agitado y sudoroso – ¿cómo me veía antes?

Es que… – vaciló, con la cara encendida – ahora… luces tan adulto… – lo miró de reojo – atractivo…

Ranma no pudo evitar reír con la reacción de su esposa, le recordaba los primeros tiempos que se conocieron… se inclinó hacia ella, quedando a centímetros de su rostro.

Te gusto… – Akane asintió levemente – ¡je! estás loca por mí.

S-sí… – respondió, conteniendo el aliento.

Con una sonrisa, la besó levemente, colocando su mano en la cintura de ella. Akane al sentir su toque, pensó que se iba a derretir ahí mismo.

Bueno… tú también me traes loco… ¿estamos a mano, no? – declaró, volviendo a su entrenamiento.

¿Cómo no me di cuenta antes que estaba tan guapo? – se mordió el labio – estoy ciega… antes era lindo, pero ahora se ve tan… sexy… mejor no le digo nada, va a decir que soy una pervertida… – pensaba, roja como tomate y algo escondida en la muralla.

De improviso, Ranma se volteó hacia ella y la sorprendió mirándolo todavía.

¿Qué se te olvidó? – dijo riendo.

Cállate… – respondió, marchándose… por un rato.

Fin Flashback


Unos brazos rodeando su cintura la devolvieron al presente. No se dio cuenta de cuánto tiempo pasó desde que se puso a recordar.

– ¿Qué haces mirándote así al espejo? – murmuró Ranma en su oído.

– Recordaba la primera vez que me di cuenta lo mucho que habías crecido…

– Yo también me acuerdo, estuviste mirándome toda la tarde – Akane dio un respingo – ¿Creíste que no me di cuenta?

– Yo… – respondió, enrojeciendo – yo… no estaba…

– Sí, sí… lo que sea – dijo, girándola para obtener sus labios.

La besó, saboreándola como siempre. Cuando vio que se derretía de nuevo, la condujo de vuelta a la cama, para esperar el desayuno. Pero por mientras, la acomodó en sus piernas, acunándola con ternura.

– Akane… te das cuenta… nuestra vida va a cambiar de nuevo…

– Claro… estos 5 años no han sido fáciles, sin embargo… ¿qué lo ha sido en nuestra relación?

– Y ahora…


Flashback

Los primeros meses de su matrimonio fueron algo complicados. Pequeñas discusiones que pasaban por quien dormía a qué lado de la cama, quien usaba tal almohada, de quien era tal cajón de la cómoda, quien ocupaba tal espacio del armario, hasta discusiones fuertes sobre la intervención de las novias de Ranma, que una vez supieron de la boda se hicieron presentes en todo su esplendor.

Por ejemplo, el día que Akane sorprendió a Xian-Pu escondida en la cama (y desnuda) esperando que Ranma llegara y así ocupar un incienso especial para poseerlo, entró en un ataque de rabia del cual no salió en todo el día.

¡Pero qué…! – masculló al levantar la colcha y encontrar a la amazona escondida.

Chica ruda saber que Xian-Pu no rendirse – dijo mientras se levantaba de un salto.

¡Ponte algo de ropa AHORA! – gritó, enfurecida.

Yo saber que Akane obligar a airen para casarse – la apuntó.

¿Por qué no te vas de aquí antes que pierda la poca paciencia que me queda?

Xian-Pu se dispuso a atacarla, cuando el hombre en cuestión apareció en escena. La amazona lo abrazó rápidamente (aún desnuda), provocando el famoso ataque de ira de Akane, donde mandó a ambos a volar de una sola patada y arremetió a golpes con todo lo que se le cruzó, como las puertas y las escaleras.

Cuando Ranma logró volver por fin de donde había caído, intentó hablar con su esposa, sin éxito. Y comenzó la discusión.

A ver ¿quieres decirme por qué te desquitas conmigo? – gruñó.

¿Por qué permites que te abrace… no eres artista marcial acaso?, ¿dónde están tus malditos reflejos?

Hey… estás exagerando… ¿qué habíamos conversado sobre eso?

¡Ahora no quiero pensar en nada, déjame tranquila!

Salió de la casa por horas. Y volvió en la noche, aparentemente más tranquila. No habló con nadie, sólo llegó a encerrarse en su habitación, mirando por la ventana con tristeza.

Ranma se le unió un rato después. Entró despacio, casi con temor.

Eh… ¿sigues enojada?

No…

Viendo que su integridad física parecía estar a salvo, se le acercó con cuidado.

Hablé con Xian-Pu. Le expliqué que me casé contigo porque quería, para que no volviera a molestarnos.

– …

¿Me estás escuchando? – la tomó por el hombro, para observarla.

Yo… no sé… – respondió, mirando a otro lado – esto se me saldrá de las manos un día…

¿De qué hablas?

¿Podré seguir soportando que tus noviecitas se aparezcan en nuestra habitación?...

Hey… sólo han sido Xian-Pu y Kodachi… sabes que U-chan lo aceptó a pesar de todo…

Pero…

¿Qué ocurre, Akane?, normalmente no te quedas así de triste todo el día…

Sólo… estoy cansada de lidiar con esto…

¿Por qué?

La chica se molestó enormemente con la pregunta.

¿Cómo que…? eres increíble… ¿qué me dices del día en que te fuiste a dar un baño y Xian-Pu apareció del agua?, ¿o el día en que estábamos solos y Kodachi estaba pegada en el techo viéndonos?, ¿o cuando estábamos paseando por el parque y esas dos lunáticas te raptaron en frente de mis ojos y te besaron hasta cansarse?

Ya, entiendo la idea… pero te recuerdo también de ese día que llovió mucho y nosotros… bueno, y Kuno-senpai apareció como por arte de magia, con esos ojos desorbitados… ¿acaso te culpé de eso?

No… pero…

¡Entonces deja de pensar tonterías, Akane! – la abrazó bruscamente – mira, esto es lo que yo siento… – murmuró, apretándola contra su cuerpo – esto es lo que me importa… ¿no te basta?

La chica cerró los ojos, escuchando los latidos del corazón de Ranma, acelerados por ella. Pensó que en comparación con eso, ninguna molestia era suficiente como para hacerla sentir mal, y decidió no volver a reaccionar así. Al menos, lo intentaría con toda su alma.

Perdón…

Akane… ¿es tu periodo, no?

¿Eh…? – le cambió el rostro.

Por eso andas sensible ¿cierto?, esta vez sí acerté, felicítame – dijo con una sonrisa de oreja a oreja, como un niño que acaba de hacer algo bueno.

Ah… n-no… – balbuceó, avergonzada – yo… ¡idiota…!

Fin flashback


Akane seguía refugiada en los brazos de su esposo, disfrutando su piel y sus recuerdos juntos.

– ¿Qué será?

– No importa… si es mujer, ya sabemos que tendrá tu horrible carácter – rió mientras eludía un manotazo.

– Si es hombre, ojalá tenga un poco más de tino… – lo miró con el ceño fruncido.

Pero pronto abandonaron su discusión infantil por besos apasionados y caricias maritales.


Flashback

Una vez que Akane y Ranma habían cumplido varios proyectos juntos, decidieron mudarse a un departamento solos, sin dejar de hacerse cargo del dojo. Como ya llevaban casados más de 4 años, la familia los molestaba de vez en cuando con un "heredero", pero ellos preferían no contestar. Estaban decididos a dedicarse a eso una vez tuvieran sus propias cosas.

Pero claro, el destino siempre puede tener una sorpresa bajo la manga.

De un mes a otro, Akane empezó a ponerse lánguida y muy dulce. Ya no se enojaba como antes, miraba a Ranma con ojos más brillantes de lo normal, y hasta su cocina se volvió ligeramente comestible. Su esposo notó el cambio y se preocupó. Pensó que estaba enferma, porque comía poco y hubo mañanas donde al despertar salía corriendo a devolver lo ingerido la noche anterior. Pero el día que la vio meciéndose como una abuela, llorando porque el resplandor de la luna estaba menos brillante de lo normal, decidió que era hora de llevarla al doctor.

No es una infección – dijo el especialista, examinando el estómago de Akane con ultrasonido – usted está embarazada, tiene alrededor de 10 semanas.

La chica agarró rápidamente el brazo de Ranma, temerosa de caerse de la camilla. Clavó sus ojos en él, y el leyó un "lo sabía" en su expresión.

Cuando salieron del consultorio, Akane se atrevió a abrir la boca.

Yo... lo sospechaba…

¿Por qué no me lo dijiste?, ¡me tuviste muy preocupado! – le tironeó suavemente el brazo.

No me regañes… iba a hacerme una prueba de embarazo, pero me trajiste al doctor primero.

No es eso, Akane… tienes que decirme todas esas cosas, soy tu esposo ¿no?

Quería darte la sorpresa… – dijo con tono meloso, mirándolo a los ojos.

Ranma no fue capaz de reprocharle luego de ver esa mirada tierna y brillante.

Unos días después de esa noticia, anunciaron a la familia que habían encontrado un apartamento pequeño para ambos, y que se mudarían una vez volvieran de su nuevo viaje de aniversario. Omitieron el embarazo sólo para evitar que Nodoka se desmayara o algo parecido, ya lo dirían a la vuelta.

Fin flashback


Cuando la pareja estaba comenzando a emocionarse en su toqueteo, tocaron la puerta. Era el desayuno. Ranma corrió a abrir, y Akane se quedó en la cama con expresión frustrada.

– ¿Por qué siempre recibimos interrupciones? – murmuró.

– No te quejes, tienes que alimentarte muy bien. Las últimas semanas comías muy poco y eso no le hace bien al bebé – dijo muy serio, poniendo la bandeja con alimentos en la colcha para que ambos comieran.

– Es divertido verte tan preocupado – le sonrió con dulzura, mordiendo una tostada.

– Oye… – le pellizcó una mejilla – ¿qué quieres decir con eso?, yo soy un hombre muy tierno…

Y acariciando su rostro, Ranma le dio un beso que reflejaba todo el amor que sentía por ella. Akane vibró, como siempre que sentía su contacto, y pensó que realmente era muy afortunada. Pronto serían, además de marido y mujer, papá y mamá, una experiencia nueva en sus vidas y que llevarían de la mejor manera posible.

¿Era el amor suficiente como para vencer todos los obstáculos?, claramente no. Pero querían pasar toda la vida juntos, y con eso la mitad de los problemas se fueron por adelantado.

Vivían el uno para el otro.


Hola a todas y todos! quiero decir que este epílogo es muy importante para mi, porque le tengo mucho cariño a este fic, creo que he evolucionado con respecto al primero "Sin eludir, te quiero" y espero que con el siguiente que ya estoy publicando "Mil razones para amar" continúe mejorando

Quiero agradecer con todo mi cariño a quienes siempre me siguen en todo lo que hago: Vale, Mille, Andrea, Evelyn, Mari, Cristal, muchas gracias por leer todas mis locuras xD
Gracias a Ely por su excelente crítica, me ayudaste a mejorar :D

Gracias por su apoyo y cariño a Rutabi, Nadioshi, GenRubi88, JeSs W21, KagomeSakura18, mechitas123, aisakahyuuga, nymphadorapotweasmal, Barby, me encantaría verlas en mis historias sucesivas :D

Besos y todo mi agradecimiento!