Capitulo 4: La depresión

Era un domingo por la mañana muy tranquila hasta que se oyó un grito que provenía de la casa de los Akimichi, el grito proveía ni más ni menos de Chouji. Los padres de Chouji fueron a ver que le pasaba que estaba en la cocina.

— ¡Donde esta!—gritaba desesperado Chouji buscando algo en el suelo.

— ¿Qué buscas cariño?—pregunto su madre preocupada.

—Creo que será mejor que llamemos a sus amigos a ver si se lo cuenta a ellos que este pasa de nosotros—contesto el padre.

Los padres llamaron a los amigos de Chouji a que fueran a la casa a ver si a ellos les contestaba porque estaba demasiado concentrado buscando ese algo. A los minutos suena el timbre y Choza abre la puerta y deja pasar a los chicos.

— ¿Qué te pasa, porque estas así de desesperado?—preguntó Shikamaru.

—He perdido algo muy valiosos—Lloraba Chouji.

— ¿Qué se te ha perdido?—preguntaron todos.

—Una viruta de chocolate de mis cookies, estaba desayunando y de repente se me cae en el suelo y se pierde—Lloraba desesperado en el suelo aun buscándolo.

— ¿Por esa tontería estas llorando?—dijo Sasuke.

— ¡No es una tontería es cuestión de vida o muerte era la viruta de chocolate perfecta, era tan redonda y bonita, era única!—gritaba enfadado Chouji.

—No hay otra tendremos que ayudarle a buscar la viruta de chocolate perfecta—se resigno Naruto.

Los chicos se pusieron a buscar por toda la casa, por todos los rincones de la casa pero no encontraron nada de nada y ya estaban hartos de buscar una cosa tan pequeña en una casa tan grande. Así que decidieron buscar otras total no las podría diferenciar. Pero en eso se equivocaban, hora tras hora le llaveaban virutas distintas pero no eran como la "perfecta".

—Chouji llevamos toda la mañana trayéndote virutas, por favor—rogaba Ehiko.

—Pero es que estáis intentando timarme—lloraba Chouji.

—No que va, pero como no cojas alguna, te las vamos a meter muy dentro todas—gritaba Gaara.

—Eres muy borde conmigo Gaara, yo solo quiero mi viruta perfecta—Dramatizaba Chouji.

Todos estuvieron todo el día buscando la viruta perfecta por toda Konoha, cada vez se hartaban más de Chouji y sus lloriqueos y de la viruta perfecta, estaba anocheciendo y ya estaba todos cansados, no quería seguir buscando algo que nunca encontraran, y estaban muertos de hambre así q se fueron a un restaurante familiar a cenar todos juntos. Todos estaban hablando y divirtiéndose pero Chouji seguía deprimido hasta que Hikari tuvo una idea.

—Ya sé de dónde sacar más virutas de chocolate, esperad aquí y en un rato vuelvo con mas—dijo Hikari antes de salir corriendo hacia su casa.

Pasaron un par de minutos hasta que Hikari llego con una bolsa llena de lo que parecían virutas de chocolate.

—A ver si alguna de estas virutas es la perfecta—le dijo mientras le extendía la bolsa con una sonrisa.

Chouji se puso a mirar por unos segundos las virutas hasta que vio algo…

— ¡La viruta perfecta!—lloraba de alegría Chouji.

— ¿Dónde lo has conseguido?—pregunto sorprendido Kiba.

—Cuando se vaya a casa os lo cuento—Reía Hikari.

—Gracias chicos, bueno me voy a casa adiós—se despidió Chouji.

—Bueno ya puedo contároslo, en realidad no son virutas de chocolate…si no…mierda de shiro, mi conejo. —contesto.

— ¡Qué asco!—gritaron todos.

Ya era tarde así que cada uno se fue a su casa ya que tendrían que madrugar por que tenían instituto.

Continuara…