La Era Oscura.
Capitulo 15: La felicidad no reino del todo al final.
Finn atravesó el portón del castillo ya casi hecho polvo del Dulce Reino yendo a paso firme a donde Satnam estaba de pie con sus ojos rojos clavados en ninguna otra cosa que no fuera el aventurero que personalmente estaba entregándole su vida. El Lich dio un paso al frente dispuesto a vengarse de todas las malas jugadas que le hizo el chico un par de años atrás, pero Satnam le puso al frente su mano metálica impidiéndole el paso haciendo que la calavera frenara de golpe y retrocediera entendiendo las ordenes de su temido y respetado amo. Dorian –quien llevaba el Bajo-Hacha de Marceline colgado en la espalda- por su parte miraba interesado como un chico común y corriente, un humano al que muchos lo reconocían como héroe, estaba tan loco o tan tonto para hacerle cara al caballero del terror de forma tan necia, pero al parecer el joven estaba enterado de la maldición que recaía en todo aquel que mirara de cerca los ojos de la criatura estaría condenado a una vida llena de pesadillas y muertes dentro de sus sueños, pues se paro a una distancia racional de la de Satnam, quien atento escucho toda palabra que salió de la boca de Finn.
-Yo sé que quieres quedarte con estas tierras, Satnam. Sé que te urge comenzar a reclutar esclavos y conseguirte otro ejército como el que destruimos, pero mira todo el daño que le has hecho a ambos continentes; has destruido reinos y aldeas, mataste a hombres, mujeres y hasta a niños por quedarte con lo que querías- La criatura no hizo el mínimo movimiento, solamente dejo que el silencio hablara por el- También tengo en cuenta que no puedes hablar, que eres mudo, pero me puedes escuchar, ¿no?
Satnam asintió con un ligero movimiento de cabeza y claramente estaba teniéndole paciencia a Finn, pero el Lich movia su pie de arriba hacia abajo claramente desesperado y harto de que Finn en cualquier caso fuera una piedra en el zapato para el y sus planes por quedarse con algo. Sabia muy bien a donde quería llegar el último de los humanos con todo ese parloteo y barbeadas que llegaban a los oídos de su amo, pero si Finn pensaba que con poner cara de perro apaleado el caballero del terror sedería su marcha por conseguir ser el amo supremo de los continentes de Ooo y Aaa, incluso de Nocheosfera, solo porque se lo estaban pidiendo por favor, ese chico estaba bien pero bien tarado. El Lich no sabia de que rincón el caballero del terror podía sacar tanta paciencia y usarla con una alimaña como Finn, porque a él ya estaba empezando a colmarle la paciencia y la mano derecha de Satnam no sabia si morderse el brazo para aguantar el parloteo del humano, o hacerle un favor a Satnam y matarlo ahí como si su vida dependiera de eso, y ya estaba por tomar una de esas dos opciones, pero entonces Dorian hizo una intervención.
-Finn el humano, el señor Satnam no esta para nada interesado en ofrendas de paz por ahora, además tú y tu gente ya fueron derrotados desde el momento en que inicio todo esto. No hay nada que pueda revertir esto- Sentencio el vampiro y Finn miro a este con el desprecio con el que se le merecía ver.
-Esta bien- Acepto Finn y retrocedió par de pasos sacándole una sonrisa demente al Lich y a Dorian, pero cuando estos tenían su victoria asegurada, Finn desenvaino su espada de Sangre de Demonio y la puso frente a él en modo de defensa- Pero no voy a permitir que des un paso mas sin primero pelear conmigo.
La risa del Lich resonó por todo el ambiente cuando Finn dijo aquello y tanta fue su burla que el General Dorian miro indiferente a este con una ceja arqueada y confundido por la ingrata reacción de su compañero. Pero la majestuosa figura de Satnam seguía parada al frente de Finn, con cordura y respirando aires de grandeza pensando en la propuesta del humano. Se notaba en el rostro del muchacho que no estaba bromeando, Dorian incluso podía jurar que esa era la expresión mas seria jamás vista que recaía en Finn. Al notar la seriedad entre sus compañeros, el Lich instantáneamente recupero su poca cordura y se paro derecho tratando de ignorar las miradas raras que Dorian le mandaba.
-El General Dorian ya hablo, muchachito insolente. Ooo, Aaa y la Nocheosfera ya son nuestros. Llegaste tarde, acéptalo, la tierra que antes era tu hogar ahora será la nación que desde hace siglos llevamos esperando.
-Ah, no, Ooo y Aaa se quedaran como estaban después de sacarlos a patadas de aquí- Dijo el humano.
Satnam, aceptando las peticiones del chico volteo a ver a Dorian, que por el momento era el único con la cordura suficiente para cumplir con lo que le iba pedir. Por medio de llamas de fuego saliendo de sus manos, Satnam pudo comunicarse con el general y lo que le dijo no pareció haber alegrado mucho a Dorian ya que en su rostro Finn pudo ver una expresión de sorpresa haciendo combinación con… ¿temor? ¿El General Dorian era capaz de sentir temor? Bueno, considerando que sus ojos se desorbitaron al tiempo en que pensaba en una respuesta coherente por la cual responderle a Satnam cualquiera podía decir que era eso. Finn no supo porque, pero Dorian dejo escapar un suspiro y camino hacia el con el rostro en alto y la mirada fija en sus ojos. El héroe apretó con fuerza la espada entre sus manos y se preparo para rebanarle el cuello a Dorian por si intentaba atacarlo, pero muy grande fue su sorpresa cuando lentamente Dorian retiro el filo del arma y le dijo de forma serena:
-El señor Satnam ah aceptado tu oferta, Finn el humano. Él toma en cuenta que desde el principio de tu vida has vivido sin saber que tienes una hermana a la que yo bien conozco, y no me preguntes como y porque, sé también como eres tú y no voy a soltar la respuesta hasta que llegue mi momento. Eres como un gobernante, según Satnam, y los gobernantes tienen derecho a dar una última pelea por sus tierras- Le explico y Finn estaba totalmente desconcertado ¿Cómo que Dorian conocía a Fionna? ¿Y de donde? ¿Lo conocería a el también?
-Ya dime cual es el mundano truco de tu dizque amo si no es que quieres que te golpeé- Le respondió Finn furioso.
-No hay ningún truco. Satnam es un enemigo honorable y en el no veras mas armas que su espada y sus ojos.
-Aja, ¿y como sé que puedo confiar en ti? Marcy me ha dicho que tu has sido el peor vampiro existente en todos los tiempos y desde el primer día en que te conocí me di cuenta de eso- Dijo encajando la punta de su espada al suelo. Dorian desvió sus ojos inclino un poco la cabeza y dio otro suspiro para luego mirar al aventurero que apropiadamente hacia llamarse héroe.
-Es que Marceline no entiende la otra cara de la historia...
-¡Oye, Dorian, tu amo exige saber la respuesta del humano!- Grito el Lich desde lejos y Dorian tuvo que tragarse sus palabras. Se dio media vuelta y se encamino frente a Satnam hablándole con la cabeza baja para no terminar como todos los que lo han visto a los ojos.
-El chico acepto, esta dispuesto a pelear con usted- Como ya era de esperarse el caballero del terror no hablo ni nada, más sin embargo quito al vampiro de su camino haciéndolo a un lado y desenvaino la espada que Finn y su hermano Jake encontraron en una cueva rara.
Finn tomo nuevamente el mango de su espada y la desencajo del suelo poniéndose de nuevo en guardia, y un instante antes de que su cerebro pudiera procesar cualquier movimiento o pensamiento, con un simple ademan de mano Satnam hizo que el joven terminara por estrellarse contra el portón del castillo provocando que estas terminaran por romperse en varios pedazos. Dorian y el Lich intentaron seguir a su amo para ser testigos de la épica batalla entre el héroe y el caballero del terror, pero algo de repente derribo al General Dorian y al Lich impidiéndoles la entrada a la pelea. El vampiro quedo anonadado cuando sus ojos rojos se encontraron con otro par de ojos iguales a los suyos y buena fue su impresión cuando se dio cuenta de que se trataba de Marceline Abadeer bloqueándole el camino y, por el lado del Lich, este tenia al perro elástico de Finn encima gruñéndole y con su cuerpo agrandado como cuatro veces el tamaño normal del can. Marceline aprovecho la distracción del vampiro y lo alzo en el aire con ambas manos quitándole el Bajo-Hacha de la espalda y arrojando a Dorian violentamente contra el suelo. Este de golpe se puso de pie e incrédulo miro a la Reina Vampiro, que al fin había recuperado su Bajo-Hacha.
-¿Sabes? Yo me estaría riendo de ti ahora mismo, pero solo diré que fue un jaque mate, ¿no lo crees, querido tío?- Le dijo ella con burla.
-Por favor, Marcy, yo se lo que harás antes de que lo hagas. Mejor ni te esfuerces en matarme porque eso no sucederá– Dijo el general desenvainando su espada samurái y apuntando directo a Marceline.
-¿Ah no? ¿Por qué no vienes aquí y lo averiguamos, escoria de escorias?- Provoco ella, pero entonces se escucho el gemido de un perro recién apaleado y la vampiresa se distrajo y miro a donde Jake. El Lich lo había golpeado y ahora el perro se encontraba tirado en la tierra con una herida sangrante en la sien derecha.
-Me parece buena idea ¿Usted que cree, señor Dorian?- Pregunto el Lich tomando en cuenta de que la cosa estaba a favor de él y del vampiro.
-Yo creo que mejor cierres tu boca y pienses en como salir de esto- La voz que hablo detrás del demonio hizo que este volteara y encontrara a Marshall, Fionna y Cake preparados para darle sus pataditas.
-A ver ahora como se las arreglan- Comento Cake tronándose los dedos de las patas y sacando sus afiladas garras.
-¿Estas bien, Marcy?- Pregunto Marshall a su prima.
-Yo si, pero no podre decir lo mismo de Dorian- Volteo a verlo- ¿Verdad, soquete?
El vampiro río y con una sínica sonrisa le dijo:
-Lo tendré en cuenta, pero yo tampoco diría lo mismo del humano que esta peleando con Satnam- Advirtió.
-Entraremos a ayudarlo cuando acabemos con ustedes dos. Somos cuatro contra dos, no tienen oportunidad- Dijo Fionna.
-No creo que el número importe- Dijo el Lich y de repente este apareció detrás de Marshall y lo tomo del cuello empezando a ahorcarlo. Fionna y Cake intentaron ayudarlo, pero de la tierra surgieron una especie de raíces invocadas por el mismo Lich que terminaron por atrapar a la humana y a la gata.
Siendo Marceline la única que seguía en el juego esta intento ayudar a su primo a librarse de las garras del Lich, pero Dorian se lanzo hacia ella y la derribo a la tierra impidiéndole ayudar a Marshall. La vampira trato de quitarse al general de encima, pero este presiono sus manos sobre el cuello de Marceline estrangulándola y empezando a hacer que se le cortara la respiración. Su tío tenía en su rostro una sonrisa psicópata y las pupilas se le habían achicado más de lo normal, Marceline reconoció esa faceta del vampiro instantáneamente a pesar de que la vista se le nublaba; era la misma cara que puso cuando mato a su madre.
Al ver que su prima no podía hacer nada para salvarse, Marshall entro en acción y uso la poca conciencia que le quedaba para darle un tremendo pisotón al Lich del que seguramente se iba a acordar el resto de su vida. Adolorido, la calavera soltó al joven y empezó a saltar en un pie tomando en sus manos el otro afectado gritando y maldiciendo a Marshall por lo recién cometido. El vampiro, que con esfuerzo se pudo mover debido a la falta de aire, pateo el mentón del hechicero con la punta de su zapato y este se desplomo en la tierra y las raíces que tenían atrapadas a Fionna y Cake se volvieron a meter en la tierra y las chicas se dejaron caer sentadas. El Rey Vampiro, por su parte, recordó que Marceline estaba a punto de morir en manos del asesino de su madre y, cuando volteo, su prima aun luchaba por quitarse al sujeto de encima y como no estaba procesando todo como debía de ser, Marshall tomo la primera piedra que vio y la lanzo directamente a la cabeza de Dorian, quien al instante volteo a ver quien fue el imbécil que lo golpeo y se encontró con Marshall.
La distracción fue lo suficiente para que Marceline se inclinara un poco y, juntando buena cantidad de fuerza, le dio su trancazo a Dorian en la cara y el impacto mando al vampiro a volar terminando por caer en el bosque –ahora destruido- que rodeaba al Dulce Reino. La Reina Vampiro quedo de nuevo en pie y empuñando su Bajo-Hacha corrió directo al bosque con el objetivo de eliminar a Dorian y vengar la memoria de su difunta madre. Marshall, Fionna y Cake intentaron seguirla para ayudarla, pero el Lich apareció de repente frente a ellos y les impidió poder ir a ayudar a Marceline.
-Ustedes tres no irán a ningún lado- Siseo el Lich haciendo que el trio retrocediera un poco, pero poniéndose en guardia.
-Hazte a un lado si no quieres terminar llorando, Lich- Se atrevió a decirle Fionna, quien empuñaba con fuerza su espada.
-Eso quiero verlo, niña. Pero dejare el plato fuerte para el final y comenzare con tu querido novio- Dijo volteando a ver al joven, quien le gruño y trato de matarlo con la mirada. Pero ocurrió algo que ni Marshall ni Fionna se llegaron a imaginar.
-¡Ponle una mano encima al novio de mi niña y lo vas a lamentar!- Cake, la gata loca que despreciaba a Marshall a morir, ¿ahora lo estaba defendiendo? ¿Cómo le hacia esa felina para cambiar así de un día para otro?
De un momento a otro Cake se lanzo al rostro del Lich arañándolo de tal forma que la calavera desesperadamente intento que la gata se desprendiera de su rostro, pero Cake seguía arañando el rostro del Lich y quitándole la escasa porción que tenía de piel, aunque seria muy exagerado decir eso, bueno, más bien le quito uno que otro trozo con sus garras. Marshall y Fionna terminaron por mirarse el uno al otro debido a la reacción de la hermana de la novia del Rey Vampiro y, luego de llegar a una conclusión no muy favorable de que Cake por fin había aceptado a Marshall como un miembro más de la familia, el vampiro y la chica humana acompañaron a Cake en su ataque contra el Lich y mientras este estaba distraído, ambos lo derribaron dándole una patada al mismo tiempo. Pero eso no impidió que el demonio se volviera a levantar y siguiera peleando.
Con Finn y Satnam las cosas estaban verdaderamente mal. No pasaba ni un segundo cuando el caballero del terror ya tenía otra vez al chico comiendo su propio polvo y con las fuerzas abandonándolo con cada uno de los golpes de Satnam puesto que este sujeto resulto ser tan malo como Marceline lo describió. Finn estaba en desventaja, su cuerpo estaba muy golpeado, su cerebro no podía procesar bien los movimientos del caballero del terror y ni si quiera podía ver a los ojos a su enemigo sin terminar por sufrir una maldición que prevalecerá hasta el día en que muera, y no podía pelear con los ojos cerrados y menos con la cabeza abajo. Para poder ganar esa pelea Finn necesitaba ver a los ojos a Satnam pero se estaría condenando a una vida de pesadillas y gritos cuando llegara la hora de dormir por lo que cualquiera diría que Finn estaba entre la espalda y la pared.
Satnam lanzo a Finn contra uno de los pilares que mantenían en alto al castillo de Gumball y el héroe termino por sufrir de un severo golpe en la espalda que termino por hacerlo caer sentado y soltar su espada. La criatura nuevamente dirigió su paso al aventurero que ya ni vida parecía tener. Con fuerza tomo el mango de su espada y puso la afilada hoja de esta en el cuello de Finn dispuesto a darle el golpe de gracia y, en el momento en que quiso cortarle el cuello al chico, otra hoja de espada bloqueo su ataque y se percato de que se trataba del arma del chico, quien al parecer había fingido inconsciencia para engañar a Satnam, pues en el momento en que el humano bloqueo lo que seria su muerte segura y aun con los ojos cerrados fue capaz de hacer el movimiento correcto para que la espada de Satnam terminara lejos de las manos de este. Lo malo de la estrategia fue que el tipo se enfureció de tal manera que parecía que echaba humo de entre los orificios que tenía su casco y que supuestamente le permitían respirar. A consecuencia de tener los ojos cerrados Finn recibió un mal golpe en el estomago que provoco que de su boca escurriera sangre y abriera de par en par los ojos pero mirando al suelo. Y aunque el golpe fue muy fuerte hasta para el humano ya sabemos como es Finn de testarudo, así que nuevamente tomo su espada y con la mirada abajo logro atravesar el cuerpo de Satnam con la hoja de Sangre de Demonio.
Finn le saco la hoja con fuerza y retrocedió hasta que quedo a dos metros de distancia y pensando que el caballero del terror estaría agonizando en el suelo con un charco de sangre debajo de él, lo único que vio fue que todos su intento por haberlo querido atravesar con su arma fueron en vano, pues Satnam seguía e pie y el punto de su cuerpo que Finn hirió ni pareció haber existido en ningún momento puesto que la armadura de la criatura y este mismo estaban intactos, sin ni un rasguño notable o la mas mínima mancha de sangre. Asustado, Finn empuño con fuerza su espada y apunto directamente hacia Satnam esperando a que este atacara o a reunir el valor necesario para atacarlo. Sin embargo la segunda opción no fue necesaria, pues con un simple ademan de mano la pesada arma de la criatura se elevo en el aire y como si de un boomerang se tratara, esta llego a la mano de Satnam como si fuera cualquier espada mágica. El caballero del terror de verdad tenía que se fuerte, pues no tuvo ningún tipo de problemas en cargar el arma y correr con ella directo a Finn, que por miedo a morir tal y como paso en su Sueño de Muerte, soltó su arma y cuando Satnam estaba por matarlo Finn se lanzo hacia abajo y cruzo por debajo de las piernas de su enemigo salvándose de ser partido en dos. Pero eso no le impidió a Satnam voltearse y tomar el talón de Finn, quien con los dedos de sus manos intento agarrarse del piso pero solo dejo cinco líneas marcadas en este para luego ser lanzado por Satnam hasta que su cuerpo fue golpeado contra lo que era el trono del Príncipe Gumball, el cual termino por destruirse de una esquina cuando Finn choco con el.
-Ya me descuacaringo- Dijo Finn apoyándose en el trono destruido de Gumball- Ojala el hermano de la DP no me mate por lo que hice- Agrego para después tomar su espada y ponerse de pie otra vez.
De repente Finn escucho algo que se acercaba a una gran velocidad hacia él y, cuando volteo, no tuvo ni tiempo para respirar cuando para entonces una bola de fuego le golpeo el pecho desequilibrando un poco a Finn, a quien no le hizo ni cosquillas el calor del fuego, pues ya estaba acostumbrado a quemarse después de las múltiples quemaduras que gano durante su relación con la Princesa Flama pero de igual modo le intereso saber quien había lanzado la llama, y se encontró a Satnam jugando con una esfera llameante en su mano derecha. Un instante después la lanzo contra el.
Marceline y Dorian llevaban su pelea igual o peor que la que tenía Finn con Satnam. Ambos vampiros ya llevaban un buen rato matándose el uno al otro pero ninguno de los dos se echaba para atrás, pues uno quería vengarse por un hecho sucedido hace poco más de mil años y el otro simplemente obedecía ordenes de un loco obsesivo. Se notaba a leguas el cansancio en Dorian y en Marceline, y las heridas sangrantes de tercer grado que les causaron los desgarres que se hicieron ambos con sus armas. El Bajo de Marceline y la espada samurái de Dorian impactaron su filo y de esta salió un sonido tan grande que muchos podrían decir que los dejo con sordera a los dos. El impacto fue el momento que Dorian necesito para hacer caer a Marceline dándole un golpe en el pecho con la punta del codo y, ya cuando la Reina Vampiro estuvo en la tierra tratando de levantarse, Dorian coloco el filo de su arma en el cuello de ella obligando a que Marceline hiciera su cuello para atrás para no terminar herida.
-Ya da esta pelea por terminada, Marceline. No vas a lograr nada, entiéndelo- Le dijo el vampiro.
-Oh, viejo, vete buscando otra excusa para no perder porque esta en verdad es mala- Entonces Marceline tomo el Bajo-Hacha que estaba a su lado y golpeo la cara de Dorian con este provocando que el vampiro retirara el sable del cuello de Marceline.
-¡Ingrata!- Maldijo el General Dorian al ver que la Reina Vampiro pudo hacerlo escupir sangre- ¡Entiende que no puedes ganarle a Satnam! ¡Nadie puede!
-¿¡Tu como lo sabes!?- Grito ella y volvió a lanzar otro ataque contra el vampiro, quien estaba desarmado y de esa manera seria más fácil matarlo. Pero para desgracia de Marceline el sujeto se agacho esquivando por completo el ataque.
-¡Eh trabajado con Satnam desde antes de que tu nacieras, ¿eso te da alguna idea?!
-¡Si! ¡Que traicionaste a mi madre aun cuando tu sobrina estaba por nacer!- El ataque de ira de la chica era muy grande, tanto, que durante el transcurso de la pelea con su tío había derribado y destruido todo árbol que le impedía acabar con Dorian.
-¡No! ¡Lo que yo quiero decirte es que conozco bien a Satnam y…!- Dorian no tuvo tiempo de decir nada más cuando Marceline dio otro intento por cortarle la cabeza. Por fortuna no le corto el cuello, pero filo del Bajo-Hacha fue a clavarse en su brazo de metal, lo que hizo que Dorian soltara un alarido y tomara la herida de su brazo con la otra mano intentando calmar el dolor.
-¿¡Y que!? ¿Vas a compadecerte y decirme como matarlo? Finn puede arreglárselas solo tu amo, es mas, ya debe de tenerlo en el suelo llorando por piedad.
-Marceline… por favor escúchame… no hay arma en el mundo que pueda sentenciar a muerte al caballero del terror más que una en especifico, y esa es su propia espada- Marceline no resistió más y le pateo el rostro al vampiro haciéndolo callar.
-¡Si este es otro de tus planes traicioneros, te juro por Glob que…!
-¡NO TE ESTOY MINTIENDO!- Grito, silenciándola- Es en serio, si Finn no asesina a mi amo con su espada no será Satnam quien muera… va a ser Finn.
Marceline se quedo callada un instante, claro que no podía confiar en un sujeto como Dorian, pero ella conocía muy poco a su amo y Dorian sabia a detalle cuales eran sus debilidades. No soportaría perder a Finn tal y como perdió a su madre, y sabia que la escoria de su tío intentaría escapar mientras ella corría a ayudar a Finn, y quien sabe como les estuviera yendo a Marshall, Fionna y Cake con el Lich, pero su primo ya era lo suficientemente fuerte para darle su boleto de despedida a esa imitación barata de hechicero. No muy convencida, Marceline se colgó el Bajo-Hacha en la espalda y se dio media vuelta para ayudar a Finn, si es que las palabras de Dorian eran ciertas.
Y este, por su parte, no podía permitir que la hija de la que una vez fue su mejor amiga se arriesgara de esa forma, pero como la Reina de los Vampiros no confiaba ni de chiste en el, Dorian no tuvo otra opción que arrastrarse hasta donde se encontraba su espada samurái, levantarse con el brazo metálico herido –que a pesar de solo ser hierro ensamblado en el, de alguna manera le termino por hacer daño-. Cuando Dorian al fin se puso en pie con su espada empuñada y mirando como Marceline caminaba de espaldas a él el vampiro por un momento creyó haber visto la figura de su amiga caminando hacia su hija un instante antes de que la asesinara. No, no quería matar a Marceline Abadeer, su sobrina a la que tanto quería, pero tampoco podía permitir que se sacrificara ese modo. Así que, reuniendo fuerzas, el vampiro floto a gran velocidad con la espada apuntando directamente a la espalda de Marceline, quien de repente se paro en seco y volvió a tomar su arma para después girar y golpear el filo del sable de Dorian provocando que el arma se le escapara de las manos al vampiro que después de ser desarmado fue recibido por un buen golpe por parte de la joven, quien se dio cuenta de que la espada de Dorian aun seguía en el aire y ya estaba por caer. El sable fue atraído por la gravedad y, antes de que Dorian fuera lo suficientemente rápido para tomarlo, Marceline fue quien lo empuño y de un momento a otro atravesó el corazón del vampiro con la afilada hoja de este.
-Marceline…- Susurro Dorian, a quien le pereció que el tiempo de repente se había detenido. La hija de Abadeer le quito el arma bruscamente y Dorian apenas si pudo mantener el equilibrio, pues sus ojos estaban desorbitados y todo el en un trance que no duro mucho ya que aun así fue capaz de narrar algo que dejo consternada a la vampiresa- Finn y Fionna, yo los conocí cuando ellos aun eran muy pequeños…
-¿Qué? ¿De que estas hablando, alimaña?- Exigió saber ella.
-Ellos eran unos bebes cuando los encontré, la Guerra de los Champiñones ya estaba por pasar a la mutación de Ooo y Aaa y… y los pequeños me dieron lastima. No podía dejarlos morir ahí, sin nadie que los cuidara y yo tampoco podía hacerme cargo de ellos.
-Aja, ¿y ahora me vas a decir que Finn y Fionna sobrevivieron a la Guerra de los Champiñones por tu ayuda? Dorian, no tengo tiempo para estoy a ti ya no te queda más tiempo. Salúdame a mi madre… si es que no te vas al infierno.
-No, espera, Marcy- La vampiresa se paro en seco y siguió escuchando- Encontre primero al chico, a Finn, y luego a Fionna, los congele y los escondí en algún lugar para que las bombas no los dañaran, yo quería que los niños vivieran, ¿me entiendes? Esa fue la parte faltante de la historia de los dos últimos humanos. El padre y la madre de ambos chicos estaban desaparecidos y los niños lloraban, no sabía como calmarlos y…- Un ataque repentino silencio a Dorian por un momento, pero eso no le impidió seguir hablando:- yo quería dejarlos vivir.
De repente, Dorian empezó a toser sangre y la herida que Marceline le hizo en el corazón estaba sangrando de lo feo y el tipo no pudo hacer más que dejarse caer en la tierra, la cual fue manchada en sangre al momento en que el vampiro se dejo caer. La vampiresa, y quien sabe porque lo hizo, se acercó a Dorian y su hinco a un costado de el para escucharlo mejor puesto que su voz estaba empezando a desvanecerse junto con su vida. Y por increíble que pareciera, el vampiro le sonrió cuando la vio ahí, su felicidad fue medio calculable al ver a Marceline, la hija de su amada siendo la única que presenciaría su muerte y que, y estaba seguro de que no, no podría olvidarlo nunca. No por haber sido el tío bueno que todo el mundo tenía, sino por todos aquellos momentos en los que la hizo sufrir.
-Marceline, sé no fui el tío perfecto, sé que te hice sufrir mucho y te condene a una vida llena de sufrimiento y dolor, pero solo quiero pedirte que me perdones. Que me perdones para irme feliz al infierno, por favor- Le pidió tomándola de su blusa, pero Marceline estaba que no lo creía, hasta respirar se le había olvidado- Si no quieres hacerlo por mi esta bien, al menos me podre ir sabiendo que hice algo bueno salvándole la vida a tu novio y a la novia de tu primo. Sé que no fue el tío que siempre quisiste tener, sé que fui desde hace mil años el villano malo que te quito a tu madre, el traidor que sé siempre has odiado y que jamás, aun después de su muerte vas a perdonar.
-Oye, oye, yo no he dicho que voy a odiarte para toda la vida. Es mas… hasta creo que si te voy a perdonar- Lo dicho por la joven hizo que de los ojos de Dorian cayeran a tierra unas cuantas lagrimas seguidas de una sonrisa. No una sonrisa de esas que Dorian mostro en sus momentos de demencia, sino una de esas que mostraban cuando estaban agradecido con alguien.
-Gracias, Marcy- Agradeció el vampiro, quien ya no aguantaba el dolor- Oye, lo de Satnam es cierto, eh. Finn esta en problemas y, lamento si quise matarte, pero no podía permitir que te sacrificaras así, lo mismo paso con tu madre… no la mate por traidor… lo hice por amor.
-Tío, si no te mueres ahora me vas a hacer llorar- Le dijo con lagrimas amenazando por salir de sus ojos.
-Si… creo que yo también- Y entonces cerro los ojos.
El viento soplo con fuerza un minuto después, lo que era raro, pues estando rodeados de arboles que impedían el paso el aire no debería de llegar con esa magnitud. Lo importante aquí no fue que el viento soplo fuerte, sino que con él se fue el cuerpo del legendario General Dorian hecho cenizas, tal y como paso con el cuerpo de la madre de Marceline, quien al no querer ver como su tío se iba al mas allá cerro los ojos y desvió su vista a otro lado mientras el viento seguía su rumbo. Cuando este paro, la joven volvió a abrir los ojos y encontró que el cuerpo de su tío y su espada habían desaparecido junto con el viento y dejo en su lugar un charco de sangre. La vampiresa suspiro y limpio sus lagrimas para no llorar, acababa de perder a otro familiar que, aunque no fue del todo un ejemplar, de igual modo le dio lastima perderlo.
-¡Marcy! ¡Marcy!- Gritaba Marshall detrás de ella y Marceline volteo.
-Marshall, ¿Qué hacen aquí? ¿No deberían estar peleando con el Lich?- Pregunto Marceline.
-Ya nos encargamos de él. ¿Pero y tu como estas? ¿Dónde esta Dorian?- Preguntaba Fionna.
-Luego les explico, por ahora hay que ayudar a Finn antes de que Satnam lo mate.
-Oh, vamos, Marcy, ya sabes como es Finn. Ese muchacho ya debe tener a Satnam mordiendo el polvo- Dijo Marshall.
-Eso es lo que nosotros pensamos, pero mi tío acaba de decirme que Satnam no puede morir a menos que lo apuñalen con su propia espada.
-¿O sea que mi hermano esta en peligro de muerte?- Marceline asintió- ¡Hay que ir a ayudarlo pues!
-Ya olleron a mi dama ¡Muevanse!- Ordeno Marshall y los cuatro (porque Jake aun seguía dormido por el golpe que le dieron) avanzaron a toda velocidad al castillo de Gumball, que de milagro todavía no se caía.
Entraron de golpe al castillo sin ningún problema por parte del Lich, pues Marshall lo había dormido con quien sabe que cosa y lo amarraron con una cuerda que Fionna llevaba en su inseparable mochila verde. Pero regresando al tema, cuando los cuatro se adentraron en el castillo vieron que el combate todavía no terminaba, pero estaba a punto, pues se veía la gran diferencia entre ambos enemigos. A Finn se le notaba con claridad que apenas si podía respirar, y ni hablar de bloquear los ataques que Satnam le mandaba, incluso parecía que con otro de esos el humano caería derrotado al suelo. Y justamente así paso. Con la poca fuerza que le quedaba Finn hizo un intento por quedarse de pie luego de haberse vuelto a salvar de otro ataque de Satnam, pero por fin las fuerzas lo abandonaron y el chico callo de espaldas mirando como su enemigo empuñaba con ambas manos su arma y se preparaba para atravesarlo. El chico cerro los ojos para no ver su trágico destino, pero lo curioso fue que en ningún momento llego el dolor, sino que se escucho un grito de mujer y luego el de un objeto metálico pesado golpear contra algo.
-¡Marceline!- Se alegró Finn de verla parada frente a él y por haberlo salvado de ir a la Tierra de los Muertos, así que sin avisarle se lanzo a abrazarla- ¡No sabes el gusto que me da verte!
-A mi también, Finn, ¿pero que tal si te concentras en Satnam y dejas de abrazarme tanto?- Dijo la vampiresa sonrojada por la muestra excesiva de aprecio que daba Finn. El chico la soltó y algo alterado le dijo:
-Eh intentado de todo para matarlo, pero no más no quiere cooperar. Satnam es el sujeto al que mas eh tardado en matar y ni atravesándolo pude matarlo.
-Es que no puedes matar a Satnam a menos que sea atravesándolo con su propia espada- Le explico.
-A ver, ¿Cómo esta eso? Tu nunca me dijiste que este tipo tenia su truquito- Dijo el chico cruzándose de brazos.
-Es una larga historia, luego te la explico. Mira, por ahora haremos esto; yo, Marshall, Fionna y Cake distraeremos a Satnam a como podamos mientras tu le quitas su espada y lo matas ¿De acuerdo?
-Pero esa cosa pesa como mil soles ¿Cómo piensas que la podre si quiera levantar?
-No lo se, averígualo por ti mismo, yo no tengo todas las respuestas.
Instantáneamente Satnam se levanto y, más enfurecido de lo que ya estaba, empuño su espada y se giro quedando frente a frente con sus cinco presas, quienes ya habían memorizado el plan de Marceline y le rogaban a Glob que funcionara. Furioso, el caballero del terror decidió avanzar y desollarlos a todos vivos o condenarlos a una vida de pesadillas pero, así de la nada llego una energía muy fuerte que lo golpeo en el costado y lo hizo volar hasta impactarse con un pilar del castillo rompiéndolo en mil pedazos y haciéndolo soltar su espada. Impresionados, Finn y los demás voltearon al lugar de donde vino el rayo de energía y fueron a Marshall y Marceline a quienes casi se les salen los ojos cuando se dieron cuenta que fueron Bonnibel y su hermano bueno para nada según Marshall quienes taclearon a Satnam.
-¡En tu cara, maldito!- Grito Gumball, quien estaba montado encima de un cañón laser que seguramente el y Bonnibel acababan de inventar- ¡Arriba la ciencia!
-¿Gumball? ¿Hermanito, eres tu?- Pregunto Bonnibel al ver la reacción tipo Marshall de su hermano.
-¡Oye, Gumball, te dije que no volvieras a fumarte esa cosa!- Le grito Marshall desde la entrada.
-¡No fume nada! ¡Pero díganme cual es el plan!- Dijo el Dulce Principe.
-Ayúdanos a distraer a Satnam mientras Finn le roba la espada, ¿trato?- Dijo Marceline.
-Enterado. Ahora solo hay que esperar a que este imbécil se levante otra vez- Comento el Dulce Príncipe recargando de nuevo el cañón laser y apuntando directamente al pilar donde se había estampado Satnam.
-¡No, aguanta Gumball! ¡Tengo una idea!- Dijo Finn- Marshall, Marceline, ayúdenme a levantar la espada, ¿vale?
-Vale- Dijeron ambos al mismo tiempo.
Rápidamente Finn, Marshall y Marceline llegaron a donde se encontraba el arma y al mismo tiempo los tres levantaron el arma y la llevaron hacia donde estaba el cañón laser de Gumball y Bonnibel de acuerdo a las indicaciones de Finn. Los tres, cuando por fin llevaron la insignificante pero pesadísima espada hasta el arma recién inventada el joven indico que la colocaran dentro de la boca del cañón con la punta por fuera y entonces Marshall y Marceline entendieron cual era el plan del humano. Colocaron el arma como se les dijo y esperaron a que Satnam se levantara de entre el montón de escombros que estaban encima de él. Fue en el momento menos esperado cuando esto sucedió, pues Satnam salió de debajo del concreto haciendo volar a estos a varios metros de distancia mientras sus ojos se mostraban más rojos de lo que todos recordaban. Gumball, al ver que su oportunidad estaba presente, preparo su enorme maquina y la boca de esta comenzó a emitir un resplandor azul indicando que la energía se estaba cargando. Satnam, que se dio cuenta de lo que estaban planeando, corrió lo más rápido que pudo hacia el cañón en un vano intento por sacar su espada de la boca del arma de Gumball, pero mucho antes de llegar, el Dulce Príncipe presiono el botón de fuego y el rayo de energía azul, junto con la espada de Satnam salieron disparados en dirección al caballero del terror, quien no pudo quitarse del camino a tiempo y termino por recibir el impacto con su arma y la energía juntas. Esta última le cubrió todo el cuerpo al punto en que desapareció de la vista de los demás cuando el ataque se volvió mas intenso.
Gumball detuvo el ataque de energía y junto con los demás observo el resultado que dio el ataque de su cañón laser contra el cuerpo de Satnam. Y el resultado fu muy efectivo, pues el cuerpo del que fue el principal problema para Finn y los demás ahora estába convertido en una estatua calcinada con su propia espada atravesando lo que era la caja torácica. La alegría fue tanta que los chicos no pudieron evitar gritar por esa misma razón y, tal y como paso con el gas que asesino a todo el ejército de Satnam, se abrazaron los unos con los otros como si de Año Nuevo se tratara. Sin embargo, para asegurarse de que solo era polvo lo que estaba frente a ellos, Finn desenvaino su espada y de un tajo le corto la cabeza a la figura calcinada, la cual de derrumbo como castillo de arena al igual que la cabeza cortada.
-Se acabó- Murmuro Finn al ver lo único que quedaba de Satnam en el piso- Al fin todo terminó.
Tres años después…
La Nueva Guerra fue un hecho que quedo marcado igual que la Gran Guerra de los Champiñones, durante el tiempo en que los reinos de Ooo y Aaa se regeneraban muchas criaturas y magos escribieron hechos extraordinarios sobre este acontecimiento. Se hace mención en los libros de estos escritores se hace mención de las cosas que tuvieron que pasar Finn, Marceline, Jake, cake, Bonnibel, Marshall y todos los que participaron en la guerra. La historia de Dorian, el Lich y Satnam también aparecen en estos libros, pero por ahora eso es lo menos importante.
Tres años después del triunfo que tuvieron nuestros héroes en la Nueva Guerra vemos a Marshall y Fionna casados y a punto de tener un hijo o hija, vemos también a los hijos de Cake y Lord Monochromicorn, a los de Arcoiris y Jake, a los magníficos imperios de los hermanos Bonnibel y Gumball y del Lich ya no se volvería a saber nada, pues Gumball personalmente se encargo de construir un lugar donde nadie volviera a saber nada del Lich, que nuevamente fue encerrado en una esfera de ámbar y, para que no se volviera a repetir la misma desgracia de hace unos años, lo dejaron a cargo de la mismísima Muerte. Pero sobre todo, veiamos una pareja de novios a los que parecía que la felicidad los acompañaba día con día. Bastante tiempo atrás Finn y Marceline habían discutido la mortalidad de Finn, y este, por querer vivir para siempre al lado de su amada, busco a un mago que pudiera darle a él y a su hermana Fionna una manera de vivir por siempre, y se las dio, solo que fue un poco asqueroso beber esa botella con quien sabe que clase de liquido blanco adentro. Bueno, el caso es que desde ese día ambos humanos eran inmortales, al igual que Marceline y Marshall, y estarían con sus dos lindos vampiros hasta el final de los tiempos.
-Oye, Marcy, ¿Qué te parece si al rato vemos una película juntos?- Pregunto Finn, quien se encontraba al lado de su linda novia mirando al sol esconderse detrás de las montañas de Ooo.
-¿Película? Bueno, no hay nada que perder. Pero primero vamos a visitar a tu hermana y a nuestro futuro sobrino, ¿va?
-Va- Dijo el chico y después miro de nuevo al horizonte- ¿Crees que el hijo de Marshall y Fionna sea vampiro o humano?
-Quien sabe. Si sale vampiro solo el pasar de los años decidirá en que edad se quedara, pero si es humano Marshall y Fi tienen todo el derecho a decidir si lo dejan así o lo convierten en vampiro.
-¿Fue tu tío quien te convirtió en vampira, verdad?- Pregunto Finn. Marceline sonrió.
-Dorian fue un excelente sujeto años antes de que hiciera lo que hizo, siempre me la llevaba bien con el e incluso fue como de la familia. Pero cuando mato a mi madre lo odie como nadie puede odiar, ya ves como me ponía cuando lo veía o hablaban de él.
-Como olvidarlo, hasta se me hacia que casi me matabas por hacerlo- Dijo Finn entre risas.
-Si, pero desde lo de hace tres años aprecie a Dorian más que a nadie en el mundo. El solo intento proteger a mi madre, no de la mejor forma, pero Dorian estaba loco en ese entonces.
-Bueno, podemos suponer que… No, mejor olvídalo. Ya vámonos, ¿si? Esto esta empezando a aburrirme.
-¡Aleluya! Pensé que nunca lo dirías- Exclamo la joven y se levanto flotando de golpe- ¿Y a donde iremos? ¿A buscar gigantes? ¿A visitar a La Muerte?
-Tal vez- Dijo Finn también poniéndose de pie- Pero primero quiero hacer algo.
Dicho eso rodeo la cintura de Marceline con sus brazos haciendo que la vampiresa tocara el suelo con sus pies para luego besar sus finos labios y sentir como ella le correspondía gustosa. Se separaron por falta de oxigeno y se soltaron a reír cuando cruzaron sus miradas porque, no podían creer que tuvieran que haber pasado por todo lo que pasaron para por fin poder estar juntos, lo que era ridículo, incluso para Marceline, que al principio se había negado completamente a aceptar sus sentimientos hacia el héroe y protector de la Tierra de Ooo, pero al parecer ni los vampiros podían decirle que no a "Cupido". Finn le paso un brazo a Marceline por encima de su hombro y la abrazo acercándola a el mientras ambos comenzaban a caminar hacia las fronteras de Ooo, justamente donde empezaban los dominios de Aaa.
El viento pareció alegrarse al ver a la pareja de enamorados tan felices y soplo, acariciando el cabello de ambos y sacándoles un par de risas. Y ninguno de los dos se dio cuenta, pero detrás de Finn y Marceline, justo donde habían estado sentados mirando el ya casi oculto sol, aparecieron las figuras del General Dorian y la madre de Marceline mirando sonrientes a los jóvenes. Bueno, al parecer hasta en el cielo Dorian había sido perdonado…
Fin.
Y Riux dijo… ¡Que se termine este fanfic! Y La Era Oscura llego a su final.
¡Hoooola a todos los que acaban de terminar de leer! Si, yo también lamento que mi primera historia de Adenture Time se haya acabado ¡Pero quiten esas caras largas, que muy pronto tendré mi siguiente historia y esta vez con la pareja de Marshall y Fionna como protagonistas! Claro, si es que el mundo no se acaba el 21 de Diciembre de este año… Ay, que miedo… Bueno, ya. Quiero mandarle una abrazototon a Gumball Lee y a Paqs por los Reviews que me dejaron en capítulos anteriores. Como sea, mi próxima historia será bautizada como "De regreso a mi vida" que tendrá una sorpresa para toda aquella gente bonita que ama a la pareja Fiolee. No se me desesperen, ya muy pronto la tendre. En fin, ojala les haya gustado la introducción, desarrollo y final de la historia y que la hayan disfrutado tanto como yo, que me divertí mucho escribiéndola. Nos veremos luego. Adios.
Riux, Chaitoo
P.D- ¡Por amor de dios, déjenme algún Review!
P.D 2- No se pierdan "De regreso a mi vida", que se enfocara mucho en nuestro querido Marshall Lee.
