Holaaa! aquí está 4º capítulo, para disfrute de muchos, espero y aburrimiento de pocos.
El Sunny atracara en una isla y sus tripulantes habían desembarcado para hacer 'la compra', todos menos uno: Zoro, el espadachín miope.
Por la ciudad, la chupi-pandi de los Sombrero de Paja caminaba tranquilamente, hasta que un niño se acercó a Franky.
-Perdone,¿cuántos años tiene usted?- preguntó éste con malicia en la voz. Franky se contuvo para no pegarle un puñetazo al niño.
-¿Cuántos tienes tú?maleducado- respondió el carpintero escupiéndole a los pies, consiguiéndo que se fuera.
-Oye, Franky¿no te has pasado un poco?- le dijo Chopper.
-No-
Realizada la compra volvieron al corroído barco, donde se escuchaba una música. La banda se acercó a ver que pasaba.
-¡Sueño contigo!¿qué me has dado? sin tu cariño no me habría enamorado- chillaba y bailaba desenfrenado al ritmo de la canción Zoro, como una rata muerta . El peliverde vestía con unas mallas rosas ajustadas que le marcaban todos los glúteos, una cinta color magenta(color rosa) en la cabeza, unos calentadores fuxias en los ¿brazos? y una camiseta de tiras, rosa, con un gran corazón en medio que ponía: CAMELA.
-¡La madre de Chopper en leotardos!- gritó Sanji apartando la mirada.
-¿Qué dices de mi madre? mal nacido- le reprochó el reno.
-Así que esto es lo que hace Zoro, por eso siempre se quiere quedar, claro- dijo Nami
La tripulación no tuvo más remedio que ir a frenar al espadachín que estaba a punto de salir a la ciudad bailando Tecno-rumba.
Pasada la mala experiencia vista por los camaradas de Zoro, todos se encontraban en la cocina.
-Se te notan las entradas, Franky- le comentó Luffy.
-Te estás quedando calvo- continuó el rubio.
-Con casi cuatro añitos, crezco muy despacito y voy explorando, soy Franky- canturreó el carpintero muy emocionado.
-¿De dónde sacas esas canciones?- preguntó Usopp un poco extrañado.
-Bueno, yo tenía un perro pero la puerta del garaje le pilló el cuello- soltó sin razón aparente Robin.
-¿?- exclamaron todos.
-¿Hello?- dijo Nami muy modernilla ella.
-Hello, hello baby you called... te-te- telephone- gorjeó toda la banda.
-Vamos a tomarnos un yogur- comentó Sanji dirigiéndose a la nevera, cogiendo un pack extra grande, promoción AHORRO, con diferentes sabores.
-¡Sabor a limón!- empezó a chillar como un loco el francotirador.
-¡Sabor a manzana!- continuó Luffy.
-¡Sabor a macedonia!- siguió Chopper.
-¡Sabor a coco!- dijo Franky.
-¡Sabor...! natural- susurró la navegante ocultando el yogur en la bota.
-¡ Sabor a Nesquick!- escandalizó Zoro revolcándose por el suelo con el envase en las manos.
-¡Quick, quick somos de Nesquick!- gritaron todos, acabando con una pose de borrachos guays cuando terminaron de cantar.
-¡Sabor a ano!- sentenció Robin aplastándole el yogur en la frente a Nami.-¡Pruébalo, navegante!-
Pasadas unas horas, la cena ya estaba lista, Sanji estaba buscando a sus compañeros para ir a comer, había encontrado a casi todos menos a Chopper y a Robin.
-Arre demonio¿dónde están?- berreó Usopp, abriendo una puerta.
-...¿Qué es eso qué cuelga del techo?- preguntó Luffy entrando en la habitación.
-Voy a encender la luz- dijo Franky.
-Ahhh...solo es Chopper, intentando suicidarse otra vez- le quitó importancia Nami.
-Tch...tch..eso no se hace, animal- dijo el espadachín, cortándo la cuerda.
-Me cago en tus muertos, Zoro- gritó el reno.
-Vale, de acuerdo tenemos al loco, nos queda Robin- ordenó el cocinero.
La tripulación siguió buscando hasta que llegaron a la última puerta. Al entrar en ella se encontraron a una Robin en posición musulmana de oración, con la cabeza y las manos pegadas al suelo y el culo mirando al cielo.
-¿Robin? Eres tú..- preguntaron todos- Claro, claro que eres tú.
-¡Tas tonta, niña!- chilló Franky.
-¡A comer tu guisante!- dijo Luffy dándole una patada entre cacha cacha.
-¡Qué me descoyuntas la médula espinal!- escandalizó Robin, soltando los muñecos budús que tenia en las manos y los alucinógenos.
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Nos fictearemos
