Hola , hace poco que subí otro capitulo y espero que este os guste mucho como o más que el
otro. Este capitulo se lo dedico a Izarbe y a Ginny D. Elle por sus comentarios tan buenos sobre mi fic.
Espero que os guste y a leer.
La tripulación de los Sombrero de Paja se encontraba en cubierta haciendo sus quehaceres cotidianos. Luffy, Usopp y Chopper estaban pensando a que jugar.
-Ya sé- propuso el capitán.
-¿Qué, qué sabes?- se interesó el francotirador.
-¿Has descubierto, quizá, el significado de la vida?- preguntó el reno.
-No. Ya sé a que vamos a jugar- dijo él.
-¿ A qué?
-A las...¡WINX!- gritó el chico del sombrero de paja a pleno pulmón y corriendo en círculos.
-Calla, dios, que te van a oír- se asustó el narigudo.
-Yo no os conozco- dijo el reno-doctor.
-¡Winx!¡Tu mano con la mía más fuerza nos dará! Una mirada...- chillaba como un poseso Luffy. Los otros dos desearon desaparecer de allí o ser arrollados por un camión.
Los berridos de oveja en celo del capitán atrajeron a toda la banda, que los rodeó. Los tripulantes los miraban con cara de repulsión.
-Que asco dan- dijo Franky, mazándolos a puñetazos.
-¡Eso es, Franky, acaba con ellos! que por una vez la lluvia de puñetazos no va para mí-tronaba Robin mu´ loca.
-Ahhh.. ¿qué tú también quieres?- le preguntó Zoro, amenazándola.
Terminada la "pelea", los Sombrero de Paja seguían en corrillo.
-¿Queréis algo de picar? digo yo, no sé si...- comentó el cocinero desviando su mirada siniestra.
-Tienes un gran problema con la comida, siempre en la cocina encerrado, siempre apartado- dijo Nami, haciendo una bella poesía.
-...de...acuerdo, tú a tu rollo pero bueno- contestó Sanji encogiéndose de hombros y tirándose un cuescazo ( pedo muy grande)
-¿A quién se le escapó un gas fluído por el culo haciendo ruido? No en serio¿ quién fue el cerdo?- preguntó Robin, cruzándose de brazos mientras que ponía cara de superioridad.
El rubio al oír esto apretó las cachas para no soltar más gases inapropiados y se fue a paso ligero.
-¡Fue Sanjo!- gritó Usopp, apuntándolo con el dedo acusador.
-Chivato...chivato- pensaron todos levantando el labio superior indignados.
-Se va revoloteando cuán mariposa- se oyó a Zoro con su típico vocabulario poético.
El tiempo pasaba, todo el mundo volviera a su rutina diaria. Luffy estaba en el baño (¿ qué estaría haciendo?)
-¡LUFFY! NARICES- berreaba histérica Nami.
-Maricón¿ dónde estás?- la imitaba Chopper.
-Mirad, la luz del baño está encendida- dijo el cocinero.
-OHHH...que bonita- susurraron todos.
-Entremos, xicos- afirmó la arqueóloga.
-¿Podemos, Robin, podemos?no nos habíamos dado cuenta- le reprocharon.
La banda se asomó a ver que estaba haciendo el capitán ( la puerta del inodoro tenía un cristal, que poca intimidad). Sus miradas se centraron en Luffy y en sus movimientos.
-¡ SE ESTÁ EXPLOTANDO LOS GRANOS!- aulló de asco Chopper.
-¡ Qué asco, dioooos!- siguió Sanji.
-¡ Le están sangrando!- continuó Zoro, apartando la mirada.
-Miradlo ahora, se está echando crema de dientes en los de la frente- decía Robin, volcando la pota, literalmente, encima de los pies de Nami.
-LA CENA, ROBIN- exclamó toda la tripulación.
-¿Por qué la sacaste del fuego?- preguntó la navegante, sacándose los zuecos para limpiarse los pinreles.
Hasta ese momento, el pelinegro que había estado haciendo un esfuerzo sobrehumano para reventarse las espinillazas, se dio cuenta de lo observaban.
-... Ya os miraré cuando esteis vosotros en el baño- dijo Luffy con su cara indiferente.
La cena estaba lista, Sanji la recogió del suelo y aunque todo el mundo sabía que no iba a saber bien se la tomaban porque no tenían otra cosa para comer.
-¿ Por que no nos confiamos nuestros más íntimos secretos unos a los otros , como buenos amigotes?- preguntó Robin intentando poner la voz profunda.
-No eres mi amiga, ninguno lo sois, para que lo sepáis panda de paletos- confirmó el reno, auto medicándose para poder calmarse y no correr a tirarse por la borda.
- Nami se compra la ropa por economía sumergida- soltó Franky de golpe.
- Usopp se come las... - decía Luffy cuándo alguien lo interrumpió.
-¡ Ya lo sabemos, no nos lo recuerdes!- gritaron todos.
-La navegante imprime los mapas, la he visto yo con estos ojazos- dijo la pelinegra señalandose los ojos.
-¡ Ojazo te voy a dar yo, so leprosa!- le amenazó Zoro clavando su sudoroso dedo en el ojo de la enferma mental.
-Robin, tía, me dijiste que ibas a ser una tumba, y yo no te veo serlo- tronó la pelirroja, alzando su bastón y partiéndolo en la cabeza de la arqueóloga.
-¡ Bastón de popó!- aulló la gata ladrona fuera de sí.
- Nami, ya sabemos que eres culta, pero tanto...- le comentó el francotirador.
- Usopp, a veces sobras- dijo Luffy.
- El que sobras eres... TÚ- le reprochó él.
- Baby Born, Baby Born- tarareó Chopper alucinando, por tantos calmantes que se había chutado por vía sanguínea.
A respuesta de este comentario por parte del reno-doctor todos se alejaron unos pocos metros o todo lo que le dio la cocina de sí.
Los días transcurrían con calma en el Sunny, no hacían nada en especial, estaban muy ocupados intentando alcanzar una vida más próspera: auto medicándose, golpeándose contra las paredes, metiéndose en la cámara de gas, que Franky había instalado no se sabe para que, jugando con los cuchillitos o en el caso del animal drogata esparcir gasofa por todo el barco, para después prenderle fuego.
-¡Veo un barco!- berreaba Nami.
-¿ Y quién es?- preguntó el capitán.
-La Vivi, que está aquí- contestó Sanji ( Sanjo)
-¡Minaaa! ( creo que se escribe así, no sé)- gritó ésta, subiendo al barco.
-¿?- exclamaron todos.
-Deja de mezclar el japonés con el español- le respondió Franky.
-He vuelto.
-Cuéntame como te ha ido, si has conocido la felicidad, habláme de lo...- canturreó toda la banda, excepto Robin que guardaba un profundo rencor a la mujer.
-Y bien,¿ dónde está mi dormitorio?- exigió la peliazul.
-...Gilipuertas...- pensó la mayoría de los allí presentes.
-Por allí- le indicó Sanji.
Vivi se encontraba en su dormitorio, cuando la gente del barco entró sin permiso en su cuarto.
-La puerta, que entran las moscas- gritó ella.
-Es hora de comer, nada más.
La esperada hora de la comida había llegado y ahora todos estaban en cubierta, con una mesa. La princesa se encontraba haciendo una cosa muy poco refinada para su clase, a la vista de todos, y aún por encima descaradamente y con una gran sonrisa adornando su mugrosa cara.
-Deja de pegar los mocos en la mesa, te vemos¿sabes?- le espetó el espadachín, cogiendo una lija y comenzando a lijar la zona roñosa del mueble.
-No, no sé- respondió la aludida.
-Será mejor que te vayas- dijo Luffy muy serio, señalándole "la puerta".
-Me voy porque yo quiero, para que lo sepais- dicho esto se tiró por la borda y nadie supo si vivió o murió.
¿Qué tal? Esta vez ha sido un poco más largo. Espero que os haya gustado y a los que os guste Vivi lo siento por humillarla un poquito demás. Dejad reviews, porfi. Este capítulo lo he subido rápido porque he tenido mucha inspiarción estos días.
Nos fictearemos.
