Bueno, lo prometido es deuda ^^~
Aquí tenéis este mini-capi para leer.
Espero que os guste~~
Todo el público lo miraba, asombrados. Nadie sabía como reaccionar ante tales acusaciones.
Solamente Arthur seguía sonriendo con picardía al japonés, mientras él le miraba, en busca de una respuesta.
-¿Entonces, quieres comprobar que la magia existe? -repitió el rubio, sin quitar la sonrisa de su rostro.
-Así es. -respondió el pelinegro, secamente.
-Lo siento mucho, damas y caballeros. -se disculpó al público, con una cara de pena- Pero me temo que la función ha terminado. -se tapó con su capa, cubriendo también al ojimarrón- Goodbye, people.
Entonces el mago y su acompañante, desaparecieron del escenario en un abrir y cerrar de ojos, dejando a todo el mundo patidifuso.
...
Cuando Kiku abrió los ojos, el inglés aún seguía a su lado, pero no estaban en el escenario del teatro, sino que se encontraban en una amplia habitación de una casa.
-¿D-Donde estamos? -preguntó el oriental.
-En mi casa -cogió un termo de una estantería- ¿Te apetece un poco de té? -el japonés negó con la cabeza, por lo que el británico bebió un pequeño sorbo y continuó- ¿Ya me crees? ¿Ya crees en la magia?
-Por supuesto que no.
-¿Entonces como explicas que hayamos llegado aquí? -insistió el ojiverde.
-Pude que me hayas drogado para quedarme dormido y después me trajeras hasta aquí. -expuso el pelinegro, mientras el mago le miraba con una mirada de superioridad.
-¿Así que aún no me crees, eh? -sin miramientos hizo ascender la taza donde estaba tomando el té unos metros hasta rasgar el techo- ¿Qué me dices ahora?
-Eso podría haberlo hecho con unos cuantos hilos pegados a la taza y enganchados al techo.
-Eres duro de roer... -su sonrisa se volvió más acentuada- ¿Qué tal ahora?
Kiku intentó replicar, cuando, sin saber como, una extraña fuerza se apoderó de él. El japonés, estupefacto, mientras en sus pupilas veía como subía poco a poco, acercándose al rubio, mirándole desde una altura considerable.
Sus rostros estaban ya demasiado cerca, ya que las frentes de ambos estaban pegadas y la distancia entre sus labios era nimia.
-¿Al fin me crees? -Arthur agarraba fuertemente su mentón.
-B-Bueno, no es que me lo crea, pero puede que haya posibilidades de que pueda existir. -bajaba lentamente su mirada, intentando no tener contacto visual con el mago.
-Nunca darás tu brazo a torcer, ¿verdad? -alzó el mentón del menor hacia sus ojos, para así poder verlos nítidamente. Sus pómulos dibujaron una sonrisa de victoria pero, a la vez, con lujuria.- Y vas a pagar muy caro todo lo que has hecho... - el japonés cerró los ojos, preparado para recibir una paliza, pero el inglés acerco sus labios a los del menor y... le besó.
Se acabó el mini-capi ;A;
Pensé que me ocuparía más, pero realmente es muy cortito (aunque también tiene sus ventajas, así puedo escribir la continuación más rápido xD)
Espero que os haya gustado y que me mandéis muuuchos reviews~
Hasta pronto :D
