Hola a todos ^^ aqui escribiendo en lugar de estudiar para el examen de biología xD
Bueno, aquí teneis la esperada continuación o3o
Kiku vio asombrado al mago, que derramaba unas pocas de lágrimas cristalinas desde sus ojos hasta sus mejillas. Una gran amargura recorría el cuerpo el pelinegro. ¿Cómo podía él, ese mago tan tenaz y seguro de si mismo que había conocido, estar llorando, aunque fueran pequeñas sus lágrimas?
-S-sorry, Kiku -murmuró, entre sollozos-. S-solo es que, justamente ese álbum... ese álbum...
-No se preocupe, Arthur-san. -el japonés empezó a secar las lágrimas del inglés- "¿Qué estoy haciendo?" -pensó- "La verdad es que se veía tan frágil que..."
- Siento causarte tantas molestias, Kiku. -se disculpó el europeo, alejándose un poco de él e intentando mantener la calma- Ese álbum es muy especial para mí; pero tranquilo, no creo que te inte-
-Por supuesto que me interesa -interrumpió el oriental, poniéndose un poco sonrojado- M-me gustaría saber lo que pasó...
El inglés le miró con dulzura. Acto seguido, preparó unas tazas de té y pastas, mientras el nipón tomaba asiento. Cuando lo preparó todo, se colocó en su sillón de primera clase y empezó a relatar su trágica historia.
…
-Todo empezó a finales del siglo pasado. Mis padres era dueños de un pequeño circo, que pasaba por toda Inglaterra. A la corta edad de cinco años, yo ya actuaba en algún espectáculo, haciendo pequeñas apariciones y siendo el ayudante de otros en sus trucos. Mis primogénitos me enseñaron todos los hechizos y actuaciones de magia que sabían. Además, tenía algo que los demás no tenían, un talento especial. No necesitaba de artimañas ni trampas para realizar mis trucos, solamente los conseguía hacer, con el poder de mi mente. Era capaz de realizar cosas imposibles para cualquiera: elevarme por el aire, conseguir aparecer personas de la nada, atravesar todo tipo de muros y paredes... La lista era interminable. El circo consiguió prosperar, haciéndose cada vez más y más importante. Mis padres estaban muy contentos y felices conmigo y mi trabajo, aunque en esa época solamente tenía ocho años. Pero, al estar siempre muy ocupados por culpa del circo, únicamente teníamos los pequeños descansos entre actuaciones y prácticas juntos. Por eso, siempre estaban haciéndome fotos y colocándolas en el álbum que habían comprado, para que pudieran verme siempre que quisieran.
Todo era felicidad y sonrisas hasta, un oscuro día de invierno, llegó un desconocido al circo. Quería que yo, con apenas nueve años, me fuera con él a su propio circo, ya que había escuchado mucho sobre mí y mis trucos imposibles, para que aprendiera más trucos y hechizos para convertirme en un mago de prestigio. Tanto mi padre como mi madre rechazaron la oferta, en la que además les daban una gran cantidad de dinero, por completo; no solamente porque fuera demasiado pequeño; además que no estaría más con ellos, porque, según el contrato, tendría que quedarme con el extraño para siempre, lo que mis padres veían como la ruina de su negocio y la pérdida de su único hijo.
Desde entonces, ese desconocido venía todos los meses, intentando convencer a mis padres de que me dejara a su cargo, aumentando cada vez los benéficos que tendrían. No importaba adonde nos fuéramos, él siempre conseguía seguirnos el rastro. Mes a mes, el desconocido recibió negativa tras negativa hasta que, unas semanas después de mi duodécimo cumpleaños, mis padres habían decidido que dejáramos el mundo del espectáculo. Con el dinero que habíamos ganado, podíamos vivir cómodamente en una casa y tener una vida normal. Pero, cuando solo quedaban unos días para que cerráramos definitivamente el circo, apareció otra vez el extraño, enfurecido y serio, intentando obligar a mis padres a que permaneciera ejerciendo en la magia, y que me marchara a su propio circo, donde había muchos más magos de mi edad. Mi padre, lleno de rabia, dio concluido el asunto a mitad de la conversación, llevándonos a mi madre y a mí lejos de él. -el ojiverde tardó un rato en seguir, tomando un poco de té para que pudiera seguir, su caravana empezaba a cambiar a una triste y melancólica- A la mañana siguiente, al despertarme, me encontré que la caravana donde dormían mis padres, estaba en llamas. Por impulso, me dirigí hacia allí, pero cuando apenas quedaban unos pasos para entrar, una gran explosión provocó que todo se convirtiera pasto de las llamas. Sin que mis ojos pudieran dar crédito a lo que estaba viendo, el desconocido que nos acechaba hacía años, se acercó a junto mía como si de un amigo o familiar se tratase, intentando consolarme y dándome el pésame.
-Es una lástima lo de la muerte de tus padres. -me dijo, unas horas después de enterrarles- Pero hay que pasar página y seguir adelante -me entregó mi álbum familiar, aún en buen estado- Ahora no tienes familia ni amigos. ¿Qué piensas hacer? Puede que tengas mucho dinero, pero con eso no vas a hacer que vuelvan tus padres. Solo hay una forma de conseguirlo. Hay una leyenda que cuenta que, solo el mago más poderoso de todos los tiempos le será entregada, por mano de un humilde humano común, los hechizos prohibidos imposibles: el poder de cambiar la orden del tiempo, el de multiplicar cualquier fortuna y el de revivir almas muertas. Si vienes conmigo, podrás conocer los trucos de magia de todo el mundo, y así conseguir ese título y hacer volver a la vida a tus padres.
Le miré, con odio. Estaba, y sigo estando, seguro de que él había sido quien había quemado la caravana, pero también era el único que podía ayudarme y hacer que mi vida volviera a ser tan agradable como había sido.
Unos días más tarde, acepté su trato y empecé a trabajar y aprender las artes de la magia por el mundo con más jóvenes como yo durante estos años; contando únicamente con el álbum como recuerdo de mi pasada vida.
…
Al acabar de contar la historia, Kiku miraba fijamente al británico, como había hecho todo el transcurso de su historia, pero rápidamente sus ojos empezaron a llenarse de diminutas gotas de agua, que caían por sus mejillas poco a poco.
-Ha sufrido mucho, Kirkland… Y aún así, usted se ve tan fuerte en el escenario, tan engreído y noble que parece como si toda su vida hubiese sido asombrosa, pero en realidad…
Ahora, quien lloraba desconsoladamente era el pelinegro, mientras el mago lo apretaba hacia sí, con misericordia, cariño y amor.
Acabado~intentaré subir el siguiente pronto, aunque tengo a un 46363856743 fics por terminar ._.
además de los especiales para el 30 OwO pero os prometo que los subié~
Gracias por vuestro reviews~me alegran muco :D
