Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a Stephenie Meyer y a otros. No pretendo ninguna ganancia y lo único que invierto es mi tiempo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-

Parte de guerra

Estaba harto. Estaba harto y furioso. ¿Es que esos malditos reclutadores nunca iban a dejarme en paz? Esta vez no se habían conformado con insistir en que entrara al ejército. No. Ahora me habían llamado cobarde, anti-patriota y hippie. ¡Ni siquiera tenía idea de que rayos era un hippie!

Tenía que hablar con Carlisle. Sabía que no le iba a gustar nada lo que le iba a decir. Rosalie se subió en el auto conmigo y comenzó a hablar, diciendo que no tenia que prestarle atención a esos tonto, pero era muy tarde. Yo estaba más que cansado de evadir cosas como estas. Quería ir. Quería enrolarme y esta vez Carlisle tenía que darme permiso.

Cuando llegue a la casa, él estaba en su despacho, yo entre lo más rápido que pude, pero Rose me seguía de cerca y no se me iba a separar. Sabía perfectamente que era los que quería decirle a papá. Habíamos tenido esta conversación en un par de ocasiones, y siempre terminábamos igual.

Ambos estaban de acuerdo en algo.

Yo estaba loco.

El doctor insistía en que era inútil e imprudente, Rosalie en que era peligroso. Ninguno de los dos ponía atención a lo que les decía y eso solo me hacia enojar mas. No logre que Carlisle aceptara y mucho menos que me diera permiso.

Para cuando salimos del despacho, Rosalie y yo hablábamos a gritos, no me importaba que los demás se enteraran.

-¡Estas demente! ¿Qué te importa un montón de muchachos corriendo en un selva de Vietnam?-

-Están muriendo allá, no corriendo y al menos una vez me gustaría ayudar a esos muchachos. Estoy cansado de esconderme detrás de papeles que dicen que tengo el pie plano. ¡QUIERO IR!.-

-Suficiente, no voy a escuchar más. Si recuperas la cordura, avísame.- la vi alejarse sin decirle nada, sabía que la había hecho enojar y por un momento pensé que debía alcanzarla y decirle que me disculpara. Pero mi enfado era mayúsculo en esos momentos y deseche la idea de inmediato. Me di la vuelta con toda la intención de salir de la casa pero me tope con Jasper que observaba toda la escena con ojos de sorpresa desde un sofá de la sala. -¿Qué? ¿Tú también me vas a sermonear?-

-No tengo idea de porque tendría que sermonearte.- dijo enarcando una ceja desde atrás del periódico.

-¿Tu fuiste a la guerra, no?- le dije sin modular mi voz.

El me miro un segundo y bajo la vista. Definitivamente ya no estaba leyendo el periódico.

-He visto muchas guerras, pero supongo que te refieres a guerras humanas…-yo asentí. El siguió.- Si, estuve en la guerra civil y si me permites darte un consejo este seria: No dejes que los reclutadores te llenen la cabeza con ideas absurdas de honor y deber patriótico.-

Esperaba que al menos Jasper entendiera mi posición, esperaba que el me dijera que sabia como me sentía y que estaba de acuerdo conmigo, pero me sentí como si me traicionara de alguna extraña forma. No quería escuchar mas consejos de nadie.

-Mírame. ¡Mírame, por amor a dios y dime si no ves a un soldado perfecto! No tienes idea de lo frustrante que es rechazar todas las invitaciones, de todos los capitanes, de todos los equipos, de todas las escuelas a las que entramos. No es suficiente eso, sino que además me invitan al ejercito cada que me topo con reclutadores. Los chicos de mis salones dicen que soy un cobarde, que solo me escapo del servicio militar porque tengo un padre doctor que falsifica mis papeles para decir que no soy apto.

-Tienes un padre doctor que falsifica tus papeles…-

-¡Ese no es el punto!-

-Pero ese es el punto y no lo quieres ver. Esta guerra no es tuya, no eres humano para pelear sus batallas, y morir como humano por los ideales absurdos de políticos sentados en sus oficinas. Honor. Deber. No significan nada cuando corres por los campos para enfrentar a un grupo de soldados igual de idiotas y crédulos que tu. No significan nada cuando tus compañeros mueren frente a tus ojos. No significan nada cuando ves a tu mejor amigo llorar llamando a su madre, mientras se desangra hasta morir porque la metralla le agujereo el pecho. Al menos en las guerras de los vampiros sabes que es lo que buscas, la recompensa es sangre, la tienes al alcance. Si quieres morir por algo que no tiene sentido, ni en el mundo de los humanos, adelante. Yo no te detengo.-

Jasper volvió a la lectura de su periódico con toda la calma del mundo y siguió hojeándolo como si yo no estuviera ahí. Lo mire unos instantes sin saber muy bien que decirle. Estaba seguro de que acababa de decirme un par de anécdotas suyas en la guerra y eso me dejo sin muchos argumentos. Así que dije lo que a mi me parecía obvio y que creía que todos estaban pasando por alto.

-Soy un vampiro, no me pueden matar.-

-¿Estás seguro?- volvió a bajar el periódico. -¿Acaso has visto el calibre de los cañones en los F-4 o lo que hace el napalm? Al menos infórmate bien antes de lanzarte de cabeza al precipicio.-

-Yo no tengo miedo. Esos soldados tampoco tienen miedo.-

-No tienes idea de lo que siente un soldado.- el tono en su voz fue bajo, sonaba irritado.

-Y a este paso creo que nunca lo sabré.-

Jasper dejo el periódico y me miro con toda severidad.

-¿Quieres saber lo que se siente? Ven conmigo.- se levanto sin mirarme y salió de la casa. Lo seguí sin tener idea de que era lo que quería mostrarme. Llegamos al jardín y el se detuvo dándome la espalda.

-¿Estás seguro que quieres saber lo que se siente? ¿Cómo es estar en un campo de batalla como un humano?-

Cualquier persona más sabia que yo habría captado de inmediato lo peligroso que era manejar temas delicados como guerra y sentimientos delante de Jasper. Sobre todo si los dos iban colados en la misma oración. Pero siendo sinceros no me catalogo como alguien prudente y molesto como estaba, me tenía sin cuidado hacer enojar a mi hermano. Simplemente me encogí de hombros.

Un segundo después desee no tener una boca tan grande. La desesperanza era tan fuerte que casi me tira de espaldas. Jasper aprovecho mi desconcierto para atacarme, golpearme con el hombro en el pecho y hacerme perder el equilibrio.

-¡Qué te sucede!- le dije mientras me incorporaba. –Si quieres pelear conmigo deja de usar tu truquito y juega limpio.

-¿Por qué? El enemigo siempre usa todas sus armas. Levántate y pelea.-

Me puse de pie y sacudí la cabeza para despejarme un poco, pero fue inútil. Cuando sentí la mano de Jasper en mi hombro ya era muy tarde y en un segundo choque de frente contra el suelo.

-Así se siente una derrota… y otra… y otra.- mi hermano comenzó a arrojarme de un lado al otro. Estaba a punto de quejarme cuando el sentimiento cambio radicalmente. –Y esto, es escapar de las explosiones enemigas.-

El pánico me oprimió el pecho, mis piernas no me soportaban y termine de rodillas. Esto iba mas allá de lo que podía recordar de mis propias experiencias humanas, incluso de cuando me moría por el ataque del oso. Aquella vez yo estaba ya bastante resignado y esto no se le parecía en nada.

-De pie.- ordeno Jasper con voz autoritaria. Yo lo mire como pude e intente seguir su orden, no tenía fuerza para discutir. En cuanto estuve más o menos de pie, Jasper me regreso al suelo con un golpe. Realmente no necesitaba mucho para derribarme. –De pie.-

-Viejo… por favor, ya entendí tu punto…-

-De. Pie.- ordeno despacio.

-Espera… no es justo...-

-Si crees que los enemigos se van a detener por que a ti no te parece justo te equivocas. Tú quieres probarte. ¿No es así? De pie.-

Me levante intentando convencerme de que todo era falso, que yo podía con esto y más, pero sentía que me desmoronaba como si estuviera hecho de arena. Un nuevo gancho a la mandíbula y estaba seguro que esta vez no me levantaría. De alguna forma tenía que defenderme. Ahora estaba realmente molesto, aun a pesar de sentir tanto miedo, mi enojo encontró suficiente espacio como para impulsarme a pelear.

Quería arrancarle la cabeza a Jasper. No podía creer que estuviera usando su estúpido truco sentimental de esa forma conmigo. Olvida lo justo o ético, se suponía que yo era su hermano, y él me estaba aplastando como a un insecto. Intentó darme un puñetazo y yo le atrape la mano en el aire.

-Felicidades.- me dijo con una sonrisa sarcástica. –Acabas de matar al soldado enemigo que tenías enfrente.-

Lo empuje y di unos pasos atrás, esperando que me atacara de nuevo, pero no se movió un centímetro. Todos los sentimientos se desvanecieron en un minuto, todos, salvo uno. Yo sabía lo que se sentía al matar, había matado a algunos humanos, pero me sentí diferente. Mire a Jasper.

-Deja de hacer eso.-

-No estoy haciendo nada. Eres tu el que se siente culpable.-

-Esto es absurdo, estabas haciendo trampa, no es justo que me atontes con esos sentimientos amplificados.-

-Yo no amplifique nada, te estoy enseñando lo que sentí durante mi primera batalla como soldado confederado. Nada mas.-

-Eso no puede ser…-

-Yo ya olvide muchas cosas de mi vida humana.- me interrumpió. –La risa de mi hermana, a mis padres conversando, pero si hay algo que jamás he podido olvidar, es como me sentí durante esos días. Ojala pudiera olvidarlo. Vi suficiente dolor y miseria, que vale por tres vidas. ¿No te basta con eso?-

Guardé silencio. Ahora si que me sentía mal. Acababa de hacer enojar bastante a Jasper y no tenía idea de cómo disculparme.

-Yo, no sabía… quería demostrar que no soy un cobarde. Estoy realmente harto de esos tipos y pensé que…- me senté en una roca cercana y lo mire sin decir nada. El se acerco y me dio una palmada en la espalda.

-No busques probarte ante nadie, cuando llegué el momento, sé que lo harás bien. Después de todo, lograste ponerte de pie y contraatacarme. -

Me tendió la mano para ponerme de pie.

-Tengo una última duda.- le dije mientras caminábamos de regreso a la casa. -¿Qué cosa es un hippie?-

-Luego te explico hermano. Luego te explico.-

-o-o-o-o-o-o-o-o-

Nota de Autora: Bueno, pues aquí está este capi. Espero les haya gustado, me tarde más de lo que quería en subirlos porque me mude de casa y me dio un catarro tremendo (ayer me sentía morir), así que les pido una disculpa.

¿Qué les pareció? Esto fue, más o menos, una riña. Realmente espero tener alguna discusión mas fuerte que está en algún capitulo futuro, después de todo. ¿Quién no se ha peleado con sus hermanos? (yo les puedo decir que en mi caso incluso han volado dietes jejeje, verdad Nee-chan?) Siempre he pensado que Emmett debe de rechazar muy seguido invitaciones de los equipos y porque no, de reclutadores que siempre andan cazando a reclutas y durante los 60's debió de ser una tarea pesada. Jasper tenía una hermana y a sus dos padres cuando era humano, me gustaría que nos contaran mas de ellos, pero hasta el momento, eso no ha pasado.

De momento me despido, no sin antes anunciarles que en nuestro próximo capítulo veremos el primer día de clases de Jasper (jejeje pobrecito).

Nos vemos muy pronto y recuerden: Los reviews son un medio de expresión. Usenlo!

Saludines.