Hacía mucho frío y no tenía con que taparse, le habían asignado una habitación solitaria, era totalmente de color blanco y la obligaron a ponerse un atuendo blanco como de paciente en un hospital pero era incomodo, tenía una larga abertura en la parte de enfrente, con unos movimientos bruscos podía dejar al aire uno de sus pechos y por detrás solo unos listones para hacerle nudos, tenía las piernas descubiertas y sin calcetines, odiaba estar nada más en pantys, se sentía tan humillada.
¿En qué clase de prisión me metieron?...
Se hacía cada vez esa pregunta, se subía a la cama y abrazaba sus piernas, le habían quitado todas sus pertenencias, le dolía con todo su corazón a ver perdido el collar que su hermana le había regalado, se recargo en la pared, su vida estaba hecha una ruina, nunca fue buena policía, además ataco al ex novio de su hermana Deborah, ahora había perdido su trabajo y a Leon.
…Leon….
Tardó mucho en reaccionar en ese momento, no solo estaba el presidente y los policías, también estaba aquella mujer, la de los rasgos asiáticos, se reía, además, ella hizo que la arrestaran, después que prácticamente la salvo ayudando a Leon a salvarla de Simmons, aquella vez con Deborah,
….¿Porque me hiciste esto?...¿Por Leon?...
Su pensamiento fue interrumpido por una persona que traía puesta una máscara sonriente y una bata de médico, acompañado de dos hombres altos y muy fuertes.
-Levántate- ordeno el enmascarado
Helena comenzaba a pensar que no estaba en una prisión, un lugar así no podría serlo, hombres misteriosos, ropa de laboratorio, además ¿Dónde estaban los policías?.
-¡¿Dónde estoy?!- pregunto Helena sin hacer caso a la orden del enmascarado.
-¡Levántate!- empezó a enfadarse
Helena no hizo caso, quería que le contestaran su pregunta, uno de los hombres que acompañaban al enmascarado, agresivamente con una mano agarro de los cabellos a Helena y la alzo, ella le sostenía el brazo con ambas manos y hacia un gesto de dolor, el hombre se llevó a Helena sin soltarla.
-Las ratas de laboratorio siempre hacen alboroto- decía el enmascarado
-Ra….tas…¿qué van a hacerme?...- preguntaba con dolor.
El sujeto no contesto, uno de los hombres grandes tenían la piel rara, tenían unas cicatrices y unas cortadas a ella le recordaba aquel B.O.W que se enfrentaron Leon, Sherry,Jake y ella, eso provoco que sintiera cierto temor, la lanzo a otra habitación que claramente era un laboratorio, cayó al suelo lastimándose una pierna.
-¡¿Qué van a hacerme?!...Helena se reincorporo como pudo, sosteniéndose en una mesa que estaba llena de instrumentos quirúrgicos.
El enmascarado seguía ignorando a Helena, dio la orden que los hombres que lo acompañaban, taparan la entrada con sus cuerpos, Helena realmente notaba que si era muy similar a aquel B.O.W pero no, no era él.
-Ya estamos listos- dijo el enmascarado contestando su celular, alguien parecía ordenarle algo.
Helena en su desesperación trato de huir corriendo pero lo que ella decía que era el B.O.W, la detuvo con un golpe en el vientre, eso provoco que fuera lanzada al fondo del laboratorio, escupió sangre, se sostenía su vientre y miraba como ellos se acercaban a ella, el enmascarado se quitó la máscara dejando ver un rostro horrible, estaba todo quemado y tenía tres ojos, con una sonrisa, él mismo, le jalo el cabello para alzarle el rostro, empezó a sonreír, la sonrisa le llegaba hasta las orejas, no tenía labios.
-Bienvenida a New Umbrella, nueva B.O.W-
..¡Dios mio….LEON!...
Miraba como se movía el café en la taza, no podía dejar de pensar en Helena, en la prisión, los agentes no son muy bien recibidos con los reos, tenía miedo que le sucediera algo, tenía que tener algo para poder sacarla de ahí, si tan solo hubiera hecho algo más que alterarse.
…No seas tonto, eran policías …no zombies.. dispararles no iba a ser de mucha ayuda…
-¿No te gusto tu café, compañero?- preguntaba Ada, aún con ese tono burlón.
-Puedes dejar de llamarme así, ya no finjamos que no nos conocemos- le respondió Leon en tono serio, estaba frente a la mujer que él creía que en verdad amaba pero esta vez no le causaba excitación sino enfado, por su culpa, Helena estaba en prisión.
-Leon…Leon… ¿te molesta que ella este en prisión antes de haber podido acostarte con ella?, anoche se te veía todas las intenciones-
-¿Cómo. Es?- Leon se sorprendió que Ada se haya enterado que Helena paso la madrugada en su hogar.
-No te hagas el sorprendido, soy Ada Wong, siempre estoy donde tú estás- respondió Ada en tono sensual.
-Oh…ya veo, no me digas que la gran Ada Wong, le dio celos y que por eso mando a mi compañera a prisión-
Ada rió un poco y tomo un sorbo de café
-Querido, ambos sabemos que ella no te hace sentir lo que yo te hago sentir, no es ningún rival para mí, no te engañes, los celos no van conmigo, además Helena fue culpable desde un principio no la excuses culpando a Simmons-
Ada puso su mano encima de la suya y miro los ojos del rubio, sabía que él estaba enojado pero sus ojos demostraban que estaba confundido, eso a ella le excitaba, ver a un Leon confuso, ingenuo y que en su presencia era como un cachorrito.
Leon la miraba a los ojos, sentía como su mano acariciaba la suya, esa mujer era su pecado y perdición, no entendía por qué hasta en los momentos más críticos ella podía lograr su objetivo, ser dueña de él.
-Ada…Helena es….-
Antes que Leon terminara la oración, Ada puso su dedo en los labios del rubio.
-Shhh, no hablemos más aquí, mejor terminemos un asunto pendiente tú y yo..-
Dejaron el dinero en la mesa y se fueron del lugar, Leon se metió en el auto rojo de Ada, un convertible, que podía esperar de esta mujer, todo de ella era elegante y dominante.
-No te preocupes por Ashley, en un abrir y cerrar de ojos estaremos con ella y el presidente, le dije al presidente que me pondrías al día y él acepto-
…Siempre obtienes lo que quieres…
Llegaron a un hotel muy elegante y un hombre le entrego unas llaves, el hombre miraba a Leon con envidia, era acompañante de la mujer más hermosa de todo el hotel. Entraron a una suite, estaba decorada con colores vinos y salía una exquisita fragancia con aroma a fresas y canela, había una ventana que daba hacía la calle y tenía una vista increíble, Ada agarro las manos del rubio y se las puso en la cintura.
-Aquí…estamos…¿Quieres seguir hablando de tu compañera?...-
…Maldita perdición…
Pensó Leon y empezó a besar a la mujer de cabellos negros, sus besos empezaban a ser con mucha pasión, la cargo sin dejarla de besar y la llevo a la cama, ahí la recostó, ella tenía esa sonrisa de ganadora, le arranco la ropa que llevaba, a ella no le importó, la ropa interior que traía puesta realmente era muy sexy, un sostén negro de encaje que levantaba sus pechos y los apretaba, quería liberarlos de ahí, el panty que traía era para morirse, no dejaba nada a la imaginación, empezó a besarle el cuello y ella soltaba unos ligeros gemidos, le abrió la camisa de golpe.
-No pierdes el tiempo….eres como el vino…los años te sientan muy bien- dijo ella al ver el abdomen marcado de Leon y ver su pecho bien formado.
-¿Por qué …Ada…por qué siempre te me vas?- preguntaba Leon mientras comenzaba a abrirle el sostén , a su favor el sostén era de los que se abrían de enfrente, mejor para él, así podía ver mejor como los pechos de esa hermosa mujer se liberaban, eran perfectos, siempre le encantaba verlos, los empezó a lamer lentamente, sabía que eso a ella le causaba placer, lo podía ver porque las piernas de ella comenzaban a moverse y su rostro mostraba placer, los agarro con ambas manos y se los metió en la boca, Ada estaba muy excitada, no podía dejar de gemir, le quito el cinturón, desabrochándole y bajándole los pantalones con todo y bóxer, ahí estaba él, todo desnudo, hermoso, listo para poseerla.
-No esperemos lo que ambos deseamos…- dijo Ada mientras Leon le bajo los pantys, se encimo a ella y entro bruscamente, la deseaba, no la quería lastimar pero realmente la deseaba, ya no aguantaba, quería sentirla interiormente, quería ser uno con ella, la besaba con pasión, quería entregarse por completo, realmente ella estaba cumpliendo su cometido que él olvidara todo lo que había pasado antes, solo quería hacerle el amor, entregarle todo el amor que sentía por ella. Disfrutaban el momento y la cama se movía al ritmo de sus envestidas, el cuerpo sudado de Leon lo hacía ver más atractivo, lo cambio de lugar para que ella estuviera arriba de él, se veía hermoso, ella hacía unos movimientos de arriba hacia abajo, eso le causaba excitación al rubio, hizo su cabeza hacia atrás poniendo las manos en los pechos de Ada, los apretaba, comenzaba hacer los movimientos más rápido y ambos sintieron que estaban llegando al punto de su clímax, Leon fue el primero en acabar, sacando un gemido que quizá el vecino de la otra habitación pudo escuchar y luego fue ella, sin quitarse de encima se recostó sobre él recibiéndolo con un beso en los labios, Leon la abrazo por la cintura, quería olvidar todo, no quería admitir que realmente en ese momento estaba muy feliz, se empezó a sentir culpable pero no podía evitar lo que sentía, tenía a Ada Wong desnuda y la había hecho suya una vez más, esperaba que esta vez fuera para siempre.
Ada se percató que Leon se había quedado dormido, se quitó de encima y se puso un vestido similar al que se había puesto en su viaje a España pero este era verde y con un estampado de libélulas, su celular empezó a sonar y el ruido hizo que Leon despertara un poco.
-Ada…no te vayas…por favor..- murmuraba Leon, empezando a despertar.
Ada le sonrió y acaricio el rostro del rubio.
-Tranquilo, solo contestare la llamada del presidente-
Ada se metió al baño, cerrando la puerta a su espalda y contesto la llamada.
-¿Qué?- contestando en tono serio.
-¡Escapo!, Un ligero descuido de parte de estos idiotas y escapo- una voz masculina temerosa le respondía.
-¿Qué hizo qué?.. Ada comenzaba a sentir una rabia inmensa.
-¡La agente se fue!-
Este es el fin del capítulo 4, no soy buena con las escenas de sexo, me shiveo, pero ahí hago lo que puedo, quiero agradecer a Jill Filth por leer mi fanfic, eres la primera que lo hace, quiero decirte que amo tu fan fic de Amor por encargo.
Pronto el Capitulo5.
