Sin dejar de cruzar los brazos, Ada Wong, acompañaba al presidente Graham que diera su discurso sobre Adam Benford, estaba a su lado y con la mirada hacia todos los civiles buscaba a Leon, tenía la pistola en la pierna, muchos hombres la veían, eso empezaba a fastidiarle, era aburrido para ella.

Después de esta tontería, iré por un trago….

-Aquí tienes, Ashley- Leon le entrego a Ashley un algodón de azúcar de color rosa y el suyo era azul.

¡¿Por qué rosa?! Si claro tráiganle a Barbie sus accesorios rosas…

-Gracias, Leon pero esta vez me comeré el algodón azul- respondió con una sonrisa

-No, porque combina con tu blusa- sonrió

Estúpida blusa…

-Mi padre me la compro y nunca me la había puesto, pensé que sería buen detalle que me la viera al llegar-

-No lo culpo, te ves preciosa con ella puesta-

Ashley se sonrojo con ese comentario, agarro su algodón y lo empezó a comer, miro a Leon , lo veía cada vez más guapo, Helena era la mujer más afortunada en que los ojos de ese hombre se dirijan hacia ella, le alegraba que Leon haya rechazado esas horas extras, quizá si las hubiera aceptado , ella se hubiera entregado más y esto hubiera sido doloroso, pero en cambio, estaba aquí nuevamente, con él, no como la hija del presidente que pide ayuda, tampoco como su pareja amorosa sino como su mejor amiga, su confidente y con eso se sentía feliz, lo de ellos no era pasajero,

-No te daré el azul, así que deja de mirarme- dijo Leon en tono amigable

-No miraba el algodón, tonto, miraba como observas a las mujeres del lugar, pervertido-

-¡Hey! Yo no estoy viendo a ninguna, bueno a decir verdad si, estaba viendo a ella- dirigió su mirada hacia Ada Wong, la observaba toda calmada, sabía que se estaba aburriendo.

Ashley también la miro, odiaba a esa mujer, no solo porque iba a matar a Helena, sino porque no parecía la compañera adecuada para Leon, siempre llevándole la contraria, dejándolo en ridículo y dando indirectas que él, no era buen agente-

-No tiene vergüenza con ese vestido, el 4 de Julio es un evento familiar, no una marcha de prostitutas- dijo Ashley en tono serio y a la vez quitando un pedazo de su algodón de azúcar.

Leon casi se ahoga con el algodón, al escuchar el comentario de Ashley, no quería decirle que todos los vestidos de Ada eran provocadores, no se imaginaba a la pelinegra con un vestido cerrado formal o de ama de casa, la idea le causaba gracia, imaginándola con su ballesta y un vestido al estilo los 50´s.

-Leon, no te sientas obligado a pasar la noche aquí conmigo, para ver los fuegos artificiales, creo que a Helena le gustara que los vieran juntos, desde ese enorme ventanal que tienes, además seria romántico-

Ashley de verdad me sorprende….

-Me encantaría, pero todo depende de lo que diga tu padre-

-Mi padre, no te preocupes, hablare con él, le voy a decir que los veré con un amigo y que no quiero que estés como tercio, para que él esté más tranquilo, los veré desde la casa.-

-Eres magnifica, me pongo a pensar que debí aceptar esas horas extra contigo- dijo Leon bromeando.

-Pervertido- sonrió Ashley.

Ada logro localizar a Leon con la mirada, lo observaba ahí parado con esa mujer, que estorbo, parecían dos idiotas con el algodón de azúcar en la mano, eso no era nada sexy para ella, pero algo no estaba bien, Leon no estaría tan tranquilo, después de haber matado a lo que había sido su compañera, si, estaría cumpliendo su trabajo pero lo estaba viendo reírse con la hija del presidente, disfrutando el momento.

Muy inteligente, Leon…..muy inteligente…

El presidente acabo su discurso, miro a Ada y le dio la orden que podía disfrutar el resto del día, estaría él acompañado de dos agentes más, ella había hecho su trabajo, ella acepto y sin dudar camino hacia la pareja de idiotas.

-Hola guapo- dijo de manera sensual sin importar que tuviera ese ridículo algodón

Ashley no pudo evitar estar seria, Leon observaba a Ada, siempre tan hermosa, tan capaz de tener todo lo que ella deseara, el vestido no le quedaba mal, le hacía resaltar su figura y su toque oriental, estaba observando a la mujer, que en esta mañana, se habían entregado, sus cuerpos se habían fundido de pasión, horas atrás él estaba perdido ante su cuerpo húmedo, pero ahora era diferente, no estaba sintiendo lo mismo, por más que él pensaba amar a esa mujer más que a nada en este mundo, todo había cambiado, se había cansado de ser el cachorrito manipulador.

-Ada-

-El presidente me dio tiempo libre, ¿qué te parece si nos regresamos a la suite de esta mañana, compañero? – dijo Ada, mientras le quitaba el algodón de las manos y lo tiraba al suelo.

Ashley sentía rabia, que mujer más insoportable

-Lo lamento pero yo no puedo, estoy trabajando en este momento, tengo que cuidar a la señorita Ashley- dijo Leon en tono serio, ya no caería en las tentaciones de Ada.

Ada miro a Ashley, después que el rubio digiera eso, ella había sacado su fastidiosa sonrisa.

-Entiendo, bueno….- Ada se dio la vuelta y señalo a un hombre que estaba viéndola desde hace mucho rato. – Disfruta tu trabajo compañero, yo tengo cosas que hacer y aceptar la invitación de un trago-

Ada se retiró pero dio una última mirada a Ashley, la hija del presidente, era la respuesta.

-Uyy, que mujer más insoportable, Leon- gruño Ashley

Leon no dejo de ver a Ada, veía como se iba con aquel hombre, tenía que dejarla ir, librarse del dolor que ella le estaba causando, no era amor sino era algo enfermizo, no podía seguir jugando al gato y el ratón, quería algo estable, tranquilidad, ahora tenía a alguien esperándolo en casa, no sabía si a su voluntad, porque no podía moverse, pero la mirada que aquella persona le había dado, no parecía falsa ni obligada.

-Aceptare lo que me dices Ashley, veré los fuegos artificiales con Harper-

-Antes que lo hagas, tengo que entregarte algo de ropa, ella no puede estar con eso puesto-

Leon no necesitaba decirle a Ashley, que era su mejor amiga, que su compañía lo estaba ayudando mucho, sabía que Ashley sentía lo mismo, ambos sabían que eran los mejores amigos, no necesitaban acostarse para estar unidos, la amistad que estaban formando, ya era fuerte.

Antes tengo que hacer algo….

Ada se miraba al espejo de su baño, se observaba, pensaba en el rechazo de Leon, se sentía humillada, el hombre que la había acompañado, estaba dormido, el sexo no había sido tan bueno como cuando estuvo con Leon, seguía pensando en la sonrisa de Leon, sabía que él no podía estar actuando de esa manera, sabiendo que su amiga estaba muerta.

Veamos si siempre sonríes, cuando pierdes amigos.

Escucho que tocaban la puerta, sin prisa alguna abrió.

-Leon- sin mostrar sorpresa alguna

Leon miro que Ada, llevaba una bata de seda color verde, claramente se veía que ella había tenido intimidad con aquel sujeto.

-¿New Umbrella?- sin importar lo que había hecho ella, decidió poner las cartas sobre la mesa.

-¿Qué tiene?-

-¿Dónde encerraron a Helena?-

Ada sonrío no podía creer que Leon había llegado hasta acá, solo para saber dónde se encontraba el sitio donde Helena había caído.

-Me sorprendes Leon, te has vuelto lento-

Leon no comprendía lo que Ada le estaba diciendo.

-¿Realmente crees que yo soy la mala?-

-No…no, sé qué pensar ahora-

-No soy la mala aquí, Leon, solo hago mi trabajo-

Leon alzo el rostro para mirar el cuerpo del hombre que estaba durmiendo en la misma cama que él había estado horas atrás, quería recordar porque estaba sintiendo un desprecio hacia Ada.

-Sí, ya veo que tu trabajo te mantiene ocupada-

-Yo misma me encargue de los tipos que se habían hecho pasar por policías, ellos secuestraron a Harper pero como veo que últimamente te has vuelto lento, me encargue que pagaran las consecuencias, el lugar ya no existe, fue destruido-

-¿Qué?...

Ada le entrega una máscara rota al agente, era la misma mascara sonriente que tapaba el rostro de aquel sujeto con rostro deforme, solo que estaba rota y llena de sangre.

-Si Harper, estuviera viva, reconocería esto, así quizá me hubieras creído, de todos modos ya le pase el informe al presidente Graham-

Leon, no dudaba de lo que Ada le estaba diciendo, esa actitud de ella, siempre lo confundía, siempre actuando de manera fría y cruel, pero a la vez estaba ayudando a las personas, así que dejo de cuestionar, esa era la Ada que conocía, bajo el rostro, había amado mucho a esa mujer, daba todo por ella, pero estar a su lado significaba engaños y confusión, no podía seguir así, estaba dispuesto a odiarla, pero con la noticia que le había dado, se sentía tranquilo, ella había manejado el asunto.

-No te confundas, Leon, no lo hice por ella, lo hice por el presidente Graham- Ada finalizo y cerró la puerta sin despedirse.

Es lo mejor…déjala ir….

Leon se retiró, tenía ganas de llegar con Helena para ver los fuegos artificiales, el asunto de New Umbrella, había terminado.

En cambio Ada, seguía en la entrada de su habitación, de su gran ventanal, salió una figura enorme, se trataba de aquel enorme sujeto que Helena había visto, era el B.O.W, la similitud de Ustanak (el B,O.W, el cual Helena, se refería), era que este, estaba más grande y le salían unas largas cuchillas de sus dedos, Ada sonrió al verlo.

-Ripper….-dijo ella.

El hombre que aparentemente estaba dormido, no lo estaba, antes de la llegada de Leon, él había sido víctima de ese ser, solo las sabanas ocultaban sus grandes cortes.

-Creo que visitaremos a alguien muy fastidioso – sonrió Ada

Fin del Capítulo 8, espero que este siendo de su agrado, n n