Al momento que empezó a despertar, observo que Leon, estaba ahí frente a ella, viéndola, un delicioso aroma provoco que ella despertara, el rubio tenía sujetando una bandeja con un emparedado tostado, olía muy bien, el aroma a mantequilla que desprendía el pan, estaba haciendo que su estómago empezara a crujir, no podía creer que Leon le había llevado comida a la cama.

-No te hubieras molestado- dijo lo primero que pensó, no sabía que decirle estaba muy apenada.

Leon la miro con ternura y le acerco más la comida

-No es molestia, es lo que menos puedo hacer por ti, ya que yo soy el responsable de que tengas que soportar tener el brazo así-

-Me salvaste la vida, no tengo palabras para agradecértelo-

Helena agarro el emparedado, le daba cierta pena comer frente a él, no porque ella comiera de modo desagradable, pero teniendo un alimento que Leon le preparo, eso la hacía apenarse,

-Helena ¿Quién o qué te hizo esto?- pregunto Leon en tono serio, quería asegurarse de las cosas que Ada le había platicado.

-Estaba en un cuarto, todo blanco, se veía muy elegante para ser cualquier laboratorio, muy limpio, en el, estaban tres hombres pero creo que del todo no eran humanos, uno de ellos era enorme, tenía el rostro oculto y el otro, solo me hablaba, tenía puesta una máscara sonriente pero al quitársela, su rostro estaba todo destruido, tenía tres ojos….quemado

Leon confirmo lo que Ada dijo, Helena reconocía aquella mascara, eso lo hizo sentir tranquilo, realmente ella se había encargado de la situación, a su manera.

-Te informo, que ese lugar fue destruido, lo he confirmado, no hay nada que tengamos que preocuparnos-

A Helena le había sorprendido la noticia, Leon no se veía herido ni tenía rastros de haber tenido una pelea anteriormente, ¿cómo ese lugar podía estar destruido?

-Quizá no seas muy conocedora en la forma de trabajar de Ada pero me lo ha confirmado, yo mismo vi la máscara que me comentas, no trates de entenderla-

Otra vez… esa mujer…

-¿La amas?- Helena pregunto con un tono cortado

Leon por fin pudo sentirse libre, esa pregunta ya no le era un manojo de sentimientos, era la primera vez, que sentía libre de responder.

-Creí….pero una cosa es creer y otra cosa es saber-

Helena afirmo con la cabeza, tenía a Leon Kennedy frente a ella, estaban en la cama pero no quería malinterpretar las cosas, quizá estaba confundiendo una buena amistad.

-Ashley te trajo ropa, para que puedas quitarte eso…..- Volvió a mirarle los pechos.

Helena claramente observo la mirada de Leon, sin saberlo se puso roja, ¿estaba jugando con ella?, recordaba que aquella vez en la Universidad de Ivy, a veces le decía preciosa, nunca quiso preguntarle porque lo decía.

-Me encantaría quitarme esto….solo que…..- Helena bajo el rostro.

-¿Mmm?...¿solo.. Qué? –Leon alzo una ceja.

Helena entre dientes y con el rostro hacia abajo.

-Me duele el…..brazo...me cuesta trabajo…..moverlo…- el corazón de Helena estaba a punto de estallar.

Leon se le quedo viendo, su corazón también estaba como loco, muchos pensamientos le venían en mente, no sabía si Helena le estaba pidiendo ayuda, no quería confundir la situación.

-En Tall Oaks y en China…..- Helena cambio el tema.

Leon empezó a escucharla.

-Aprendí…mucho de ti, quería ser como tú…fuerte….sabiendo manejar la situación…. Si no hubiera sido por ti….-

Helena empezaba a recordar, cuando Leon le decía que disparara aquella joven que se había convertido en zombie, en el elevador, para ella, seguía siendo una jovencita Universitaria, hasta que le dijo que eran los zombies o ellos.

-No podría a verlo logrado sin ti…Leon-

Leon le sujeto el rostro y la miro a los ojos, ella también lo estaba viendo.

-Helena….yo tampoco….pude haberlo logrado sin ti, no digas que no puedes hacerlo, eres maravillosa-

Basta de ocultarlo….

Helena se acercó rápidamente a él para besarlo, su brazo sentía algo de molestia pero no pudo aguantar, tenía que besarlo, probar esos labios que le llamaban, aquellos labios que meses atrás le gritaban llamándole la atención, Leon jalo la bandeja y la tiro al suelo, sin dejarla de besar, sus labios eran suaves, notaba que aquellos labios no habían besado desde hace mucho tiempo, pero aun así, sus besos eran tiernos, eran solamente para él.

-Helena….- decía mientras la besaba.

El beso fue interrumpido por los fuegos artificiales que comenzaron a salir, sin dejar de mirarse, rieron, parecía que la noche se estaba preparando para ellos, Helena se recargo en él , poniendo su rostro en el hombro de su compañero, dejando libre su espalda que mostraba aquellos nudos de la bata.

-Hazlo….- murmuro

Leon con movimientos torpes, empezó a desamarrar cada listón, por fin había llegado al último y lo deshizo, la bata sutilmente empezó a bajarse, dejando ver los hombros delicados de la castaña, su cuerpo poco a poco se liberaba, sus pechos salían, él los miraba, eran hermosos, eran algo grandes, eran perfectos, su vientre era perfecto, lo único que odiaba, es que había sido lastimado por aquel moretón, empezó a besarle el cuello, los hombros y de ahí bajo a los pechos, puso su rostro en medio de ellos comenzando a besar, se podía sentir el latido de ella, eso le excitaba y lo hacía sentirse amado.

Helena se dejó llevar, disfrutaba el momento que estaba viviendo con Leon, hace muchos años que no tenía relaciones con alguien, se sentía torpe, nunca sintió que era una seductora, solo quería demostrarle a Leon con caricias lo que ella sentía por él, Leon la acomodo mejor, la ayudo a recostarse, se deleitaba viendo , ese cuerpo bien formado, cuando Helena había caído a aquel lago con el tiburón, obviamente no había tenido tiempo de contemplarle el cuerpo con la ropa pegada, veía un poco cuando la lluvia caía sobre ella, pero en ese momento tenía en mente otra cosa, ahora su atención estaba en ella, su cuerpo estaba listo para ser poseído por él, nada más por él, ella no le quitaba la mirada de encima, se veía nerviosa.

-Tranquila…- le dijo Leon con una voz sutil

Él se levantó, normalmente le gustaba que ellas le quitaran la ropa, pero Helena estaba herida y no podía hacer muchos movimientos, se empezó a quitar la ropa, era la primera vez que se sentía algo apenado, ella lo miraba fijamente, ese rostro de Helena no lo conocía, era muy sutil, muy femenino, hermoso.

Cuando estaba completamente desnudo, él se posó arriba de ella, sujetando su peso con las manos, eso provocaba que sus brazos se tornearan más, Helena veía como ese cuerpo bien formado estaba arriba de ella, nunca creyó que sería capaz de aspirar algo así.

-No hagas esfuerzo….- dijo sutilmente Leon sin dejarla de mirar.

Se…acabo. Estoy perdida…una palabra más de este hombre…y abre terminado antes de empezar…..

Los fuegos artificiales no dejaban de salir, era un ambiente romántico, se besaron tiernamente, Helena no podía mover de todo el brazo, pero con el otro, acariciaba el cuerpo de Leon, acariciaba cada parte, se sentía suave, era muy escultural, toco los glúteos de él, eran una perdición, él comenzaba a besarle sutilmente los pechos, los disfrutaba, Leon la acariciaba suavemente, pensaba que con Helena Harper no había sexo, era hacer el amor, sus manos tenían que acariciarla como si fueran pétalos de rosa para no lastimar la perfección, era la primera vez que sentía que de verdad estaba haciendo el amor, ella le respondía por igual, aun no la había penetrado, besaba su vientre, ella olía muy bien, su pobre vientre lastimado, lo acariciaba con besos, Helena cerraba los ojos, el cabello del rubio olía delicioso, ese aroma seductor, de su boca dejaba salir gemidos, estaba disfrutando el momento, Leon dejo de besarla para observarla, la miro con la intención de saber si ella estaba lista para darle la entrada, la castaña comprendió su mirada, le acaricio el rostro, se veía muy inocente, lentamente abrió las piernas y Leon entro con un movimiento delicado, se sentía cálido, él veía el rostro de ella como hacía gestos de placer, le agarro el rostro.

-¿Te…..lastimo?...pregunto él, sin dejarla de embestir

.No…..estoy bien- la voz de Helena, estaba siendo tenue, muy hermosa.

Volvieron a besarse, nuevamente le beso los pechos, sostuvo a Helena por la cintura, la alzo un poco y empezó a embestirla un poco más rápido, tenía miedo de lastimarla, la deseaba, notaba que ella lo estaba disfrutando, no podía parar, ella también hacia movimientos con las caderas que eso lo estaba volviendo loco, su miembro estaba poniéndose muy duro y erecto.

La castaña lo miro a los ojos, sus mejillas estaban sonrojadas, la mano de ella empezó a deslizarse sobre el pecho de él, puso la mano en donde se encontraba su corazón, ella podía sentir como su corazón estaba enloqueciendo.

…-Leon…..te amo…..-

Aquella palabra entro en los oídos de Leon, no podía creerlo, esa palabra, se había escuchado tan sincera, su voz había sido tan honesta, Ada nunca se lo decía, él realmente quería que ella se lo digiera pero nunca se lo dijo, tenía ganas de llorar, se sentía en verdad amado, era la primera vez que no se sentía utilizado, estaba haciendo el amor con la mujer que realmente lo valoraba y amaba, como no iba a amarla también, de hecho comenzaba a pensar que ya la amaba desde antes, solo que no quería aceptarlo, alzo a Helena con un movimiento rápido hacia él, la presiono con fuerza contra él, la abrazo como si estuviera decidido a nunca volverla a soltar.

-Yo también te amo, Helena-

Sin dejarla de penetrar, Helena se mantuvo abrazada con él, sentía que el momento del climax había llegado, los dos estaban sintiendo lo mismo, ella no dejaba de gemir y él también lo estaba haciendo, no se soltaban, se miraban a los ojos, dos enamorados estaban entregando por fin su amor sin barreras, los dos sin separarse llegaron al climax, Leon dejo gran parte de él , dentro de ella.

…-Te amo…..- finalizo.

-Leon…Leon…me encanta cuando eres ingenuo, ¿de verdad creíste que engañarías a Ada Wong? Recuerda que te dije que siempre te estoy observando - decía Ada mientras observaba a la pareja con una lentilla de sniper.

-Todo terminaría si jalo el gatillo, mataría a dos tortolos de un solo tiro- sonrió – pero eso le quitaría lo divertido al asunto-

Ada dejo de mirar, se acomodó el cabello, tenía un vestido corto pegado negro y una larga bufanda verde, se mordió un poco el labio, el día de hoy estaba siendo muy divertido y Leon había ayudado en eso.

-Veremos que tanto te dura la felicidad…..compañero-

Fin del capitulo9, espero que sea de su agrado, vuelvo a repetir, soy muy torpe en las escenas de sexo, hago lo que puedo, me shiveo mucho.

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