Había amanecido, el aire estaba frío, había subido un poco la temperatura, Leon empezó a despertar poco a poco, tenía a Helena durmiendo encima de él, se veía hermosa, su semblante demostraba tranquilidad y por fin felicidad, le dolía ver a Helena derrumbarse en su vida solitaria y perderse en alcohol, ahora ella estaría protegida por él, la mantenía entre sus brazos, dio un suspiro al ver que no era un sueño lo que ocurrió anoche, fue especial y perfecto, la castaña comenzó a moverse poco a poco, estaba dando señales que pronto despertaría, el rubio quería que se mantuviera dormida, le gustaba mucho como se veía, desvío su mirada hacia la ventana, que había permanecido abierta toda la noche.
-Leon…- susurró Helena mientras abría poco a poco los ojos.
Leon acaricio el cabello castaño de su pareja y le dio un beso en la frente.
-Hola, compañera- dijo él tiernamente.
-Hola, compañero- respondió ella de la misma manera.
Leon no pudo evitar cierto temor que ella le digiera que lo de noche, había sido una estupidez, se quedaban viendo fijamente, él realmente la estaba amando mucho.
-¿Cómo dormiste?- pregunto Leon
-Mejor que nunca….y algo adolorida por el brazo, nada malo que me hayas hecho… a decir verdad, todo fue hermoso- respondió ella
Leon la abrazo más fuerte y volvió a besarla con pasión, quería volverle a hacerle el amor pero su celular vibro, el rubio no tenía ganas de contestar, pero no podía darse ese lujo, podía tratarse de una llamada importante.
-Hunnigan-
-Leon ¿Cómo se encuentran? ¿Cómo esta Helena?-
-Ella está mejor, el plan sigue en pie-
-Sigo pensando que es una locura, pero te ayudare en lo que necesites –
-Bien …¿Hunnigan?...-
-¿Si Leon?-
-Ahora si voy a poder dormir en las noches..-
Hunnigan hizo un gesto de intolerancia y colgó la llamada, sonrió después de hacerlo.
Helena no quería que Leon se fuera, necesitaba tenerlo con ella, no quería que el momento se terminara.
-No te vayas…-
Leon recordó esa palabra, la misma frase, salía de sus labios, cuando Ada hacía de las suyas y desaparecía, agarro el rostro de Helena y beso sus labios.
-Voy a regresar, hoy mismo le diré al presidente que por el momento estaré inactivo-
-¿Le dirás al presidente, que dejaras de trabajar un tiempo?- dijo Helena, se estaba sorprendiendo que Leon dejaría un momento su vida de peligros.
- Si, a decir verdad, nunca le he pedido nada, creo que es un buen momento, para que me tome unas vacaciones, así podre cuidarte mejor-
-No, no, Leon, no quiero que te preocupes de esa manera por mí, yo estaré bien, no dejes de hacer lo que haces por mí-
-Tranquila, realmente quiero hacerlo, quiero estar contigo- la miro a los ojos, estaba contento de estar con ella.
Helena le dedico una sonrisa, pero su hombro empezó a sangrar levemente.
-Ah…diablos- dijo ella.
-Vamos a curar eso-
Leon se levantó de la cama, Helena volvió a mirar su cuerpo, estaba desnudo y bien formado, todo estaba ocurriendo, nada era un sueño, el rubio la agarro con sus brazos y la cargo.
-Leon…no estoy inválida- dijo la castaña mientras comenzaba a sonrojarse.
-Lo sé, pero te llevare a la ducha conmigo- finalizo Leon, mientras los dos entraban al baño.
Ashley despertó y bajo a desayunar con su padre, no se molestó en vestirse, se sentó en la mesa y para su sorpresa, Ada se encontraba ahí sentada con su padre.
-Buenos días, señorita Graham- dijo Ada con ese tono que ella odiaba.
-Buenos- no termino de decir la oración y se sentó
-Hija ¿Cómo te la pasaste anoche con tu amigo? ¿Te gustaron los fuegos artificiales?- pregunto el presidente Graham, con un semblante amigable, adoraba mucho platicar con su hija.
-Me la pase muy bien, me divertí mucho, fue maravilloso padre-
-Oh, pensé que el trabajo del agente Kennedy, era estar a su lado, señorita Graham- intervino Ada.
Ashley dio un respiro de cansancio, en verdad esa mujer ya le estaba cansando, con los comentarios indirectos hacia Leon.
-Eso no es de su incumbencia, solicite que el agente Kennedy, tuviera su descanso, además como dije, no quería tercios- respondió la rubia que ya estaba a punto de estallar.
-Ashley, tranquila, la señorita Wong, solo hizo un comentario-
-Deberíamos conocernos más ¿No cree, señorita?- la agente vestida de negro con verde empezó a tomarle atención a la rubia.
-Creo que ya tengo a mi agente personal, agente Wong-
Se abrieron las puertas y entro el agente Kennedy, tenía un semblante brillante, se veía contento, tenía puesta la ropa con la cual había ido a Tall Oaks, saludo a Hunnigan y ella le respondió el saludo, entro a la cocina para tomarse una taza de café, cuando llego Ashley, aun en pijama.
-¡Leon!- dijo ella con una sonrisa.
-Buenos días, Ashley- contesto él.
-¿Cómo estuvo?-
-¿Qué? ¿Los fuegos artificiales?-
-¡Claro! ¿Qué más?...- La rubia abrió la boca, empezó a sonreír - ¡Lo hiciste!-
-¿Qué hice?-
-Eres un pervertido asqueroso- dijo Ashley mientras reía
-¡Hey! Eso dolió- dijo Leon mientras tomaba un sorbo de su café
-Por fin se aceptaron, ya era hora, estoy feliz por ustedes Leon-
Leon le sonrió a su amiga rubia, acaricio su cabello y dejo la taza de café
-Voy a hablar con tu padre, necesito unos días inactivos para cuidar a Helena-
-Sí, entiendo.-
-Luego nos vemos-
Leon se retiró y entro a ver al presidente, se veía más tranquilo, esperaba que el presidente no se negara.
-Leon, hola- dijo el presidente Graham, amablemente
-Señor presidente, sé que no es correcto lo que le voy a pedir pero necesito estar inactivo un tiempo-
-Leon, claro que sí, siempre he creído que necesitas unas vacaciones, siempre me haz cumplido, si no fuera por ti, mi hija no estaría aquí, después de lo de ayer, creo que si sería lo necesario-
-Sabe que si me necesita señor, vendré enseguida-
-Nunca lo he dudado, Leon, cuídate-
El presidente le dio un cordial abrazo a su agente, que más que eso, era su amigo, después de eso Leon se retiró.
En el pasillo estaba Ada, observo que Leon se le acercaba, no quiso hablarle.
-Ada…- dijo Leon sin mostrar sentimiento alguno.
-Leon…- Ada respondió de la misma manera
-Esto te pertenece..-
Leon de su bolsillo de la chamarra, saco el maquillaje que Ada había dejado aquella vez, en el helicóptero, la pelinegra alzo la ceja al verlo y lo agarro.
-Ambos sabemos que esto ha terminado, Ada-.
Ada sonrió y luego dirigió sus ojos grises al rubio.
-¿Cómo va terminar algo, que nunca empezó?- respondió Ada sin dejar de sonreír
Eso ultimo hizo que Leon sintiera electricidad en su cuerpo, esa mujer era muy fría y dura, no sentía lastima por ella, si ella quería vivir siendo así por siempre, era su elección pero él había elegido el camino de la felicidad, Leon se retiró sin decir algo más.
-¡¿Por cierto agente Kennedy?!-
Leon se detuvo dándole la espalda.
-No olvides, que yo siempre hago mi trabajo-
El rubio no trato de entrar en discusión con ella, solo quería marcharse y llegar con Helena.
3 meses después…
Helena Harper, se había recuperado por completo, sus moretones habían desaparecido totalmente, se había mudado con Leon Kennedy, aún no se revelaba su status de viva, en las vacaciones del rubio, Leon y ella disfrutaban su momento juntos, en las mañanas y en las noches hacían el amor, fue un milagro para ella, poder moverse mejor y poder acariciar mejor a Leon, siempre se bañaban juntos, veían películas, a veces Ashley los acompañaba, la rubia le compraba pelucas para salir y ropa nueva, realmente pasaba desapercibida por las calles con Leon y Ashley, se había olvidado por completo de su pasado, le agradecía a Leon por darle esa felicidad.
-¡¿Cómo pude olvidarlo?! Fue un milagro que no se perdiera mientras se lavaba- dijo Leon que estaba buscando que ponerse para salir con ella al cine.
-¿Qué mi amor? ¿Qué olvidaste?- pregunto Helena con curiosidad.
Vaya…mi amor….¿quién lo diría?...
-Algo muy importante, anda, date la vuelta- respondió Leon amablemente
Helena obedeció lo que su pareja pedía, ¿qué tramaba Leon?, esperaba que no fuera una de sus pocas bromas que luego solía hacer.
Leon se acercó, primero beso el cuello de ella, esos besos en el cuello, hacía que ella sintiera un cosquilleo en su vientre, después le coloco algo que se sentía como un delgado collar, Helena con sus dedos empezó a sentirlo.
….¡NO PUEDE SER!...
Leon la llevo hacia el espejo, para que viera lo que le había colocado en su cuello
-¡El collar que Deborah me regalo!- se sorprendió Helena, pensó que lo había perdido desde aquella vez que fue arrestada.
-Todo el tiempo lo tuve conmigo, lamento a verlo olvidado-
Helena comenzó a llorar de la felicidad, se dio la vuelta para observar a Leon, lo abrazo con fuerza y lo beso.
-Eres maravilloso sabes- dijo Helena
Leon siempre sentía una felicidad muy grande cuando Helena sonreía, la veía feliz, ahora siempre estaban riendo, compartiendo momentos juntos.
Ashley los acompañaría esa noche al cine, estaba indecisa que ponerse, nada que fuera rosa , pensaba, sacaba vestidos y pantalones de su closet, hasta que por fin saco una blusa naranja, le traía bonitos recuerdos, no se había desecho de ella, era su blusa favorita, en vez de sentir repulsión, esa blusa la traía puesta en el momento que había sido secuestrada, le gustaba verla y acordarse de Leon, su padre había salido, estaba tranquilo ya que ella saldría con Leon, por fin había encontrado algo que le gustaba, un atuendo sencillo, unos pantalones de mezclilla y una blusa roja de cuello alto, se miró al espejo y le gusto, esa noche quería regalarle algo a sus amigos, les había comprado dos chocolates, a Helena, le había comprado un osito y a Leon un huevo, le causaba algo de nauseas, ver a su agente comiéndose los huevos crudos en España, pero era parte de un símbolo de sus recuerdos.
-Estoy lista- dijo para ella misma
-Y yo también- dijo Ada mientras entraba a la habitación de la rubia por la ventana
Ashley apretó los puños, al ver el atrevimiento de Ada, ya era suficiente
-¡¿Qué rayos haces aquí?!- grito Ashley
Ada con un movimiento ágil, agarro a la rubia, tapándole la boca con la mano, para evitar que gritara, la pelinegra era fuerte, sostuvo ambos brazos de Ashley con una mano.
-Shhh, tranquila, señorita Graham, solo quiero que nos conozcamos mejor.
Ashley estaba luchando para soltarse, pero en ese momento entro Ripper por la ventana, sostenía a dos agentes degollados, la rubia empezó a sentir terror, Ada se acercó al oído de Ashley y se lamio los labios.
-Sé lo de Harper….- susurro Ada
Ashley se sorprendió por lo que había escuchado, no podía soltarse, escucho que el auto de Leon había llegado, en un momento, Leon la salvaría otra vez.
-Veremos si Leon realmente sonríe después de perder a sus amigos-
Ripper saco sus largas cuchillas de sus dedos, estaban llenas de sangre, Ada había esperado el momento indicado y había llegado, quito su mano de la boca de Ashley y la empujo hacia Ripper.
-¡LEON!-
Leon reconoció el grito de Ashley desde abajo, estaba con Hunnigan, era el mismo grito de Ashley de auxilio, corrió rápidamente hacia la habitación, otros agentes y Hunnigan corrían tras él, Leon saco su pistola, abrió de una patada la puerta de la habitación de Ashley, lo que encontró hizo que soltara el arma y callera de rodillas.
Las paredes estaban salpicadas de sangre y en el suelo se encontraba Ashley, estaba muerta con el vientre abierto, no tenía los ojos cerrados, su mirada había permanecido con el terror que debió sentir.
Leon comenzó a golpear el piso, Hunnigan se tapó la boca y a la vez sentía que iba a caer al suelo, ¿Cómo era posible que alguien hubiera podido evadir la seguridad de la casa del presidente?
Para el rubio, le era inevitable no llorar y sentir ira, comenzaba a sentir odio, estaba furioso, quería levantarse y correr hacía Ashley, pero no podía su cuerpo no respondía, además verla así, le causaba el mayor dolor en su corazón, lo único que pudo ver era un huevo roto de chocolate en el suelo.
Fin del capitulo10, si, Ada está siendo lo posible para arruinar la vida de Leon, espero que les este gustado y que este amargo capitulo haya sido de su agrado.
